iii) el componente de percepción, compuesto por los efectos psicológicos, emocionales y sensoriales que generen los dos anteriores sobre los usuarios, o puesto de otra manera, la forma como el usuario percibe los elementos físicos y fenomenológicos del espacio. Dimensión física El primer conjunto de variables que permiten describir
un espacio público son sus
características físicas. Estas pueden clasificarse en dos grupos: los elementos naturales y los elementos artificiales o construidos por el hombre (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2005). En el primer grupo se incluyen elementos como la vegetación, los cuerpos de agua, el terreno, los animales o conjuntos de estos que constituyan ecosistemas naturales pertenecientes a la Estructura Ecológica Principal (Secretaría de Planeación Distrital, 2000). Autores como Gehl (2007, 2010, 2013), Morgan Bal (2006), Wiesner (2015) destacan la importancia de la vegetación en el espacio público desde sus funciones biológicas como fuente de sombra y cómo método de purificación del aire. Sin embargo, otros autores atribuyen a la vegetación cualidades que generan percepciones positivas en las personas como la serenidad, la felicidad (Sepe, 2017), la relajación (Daly, Mahmoudi, Hollingsbee, & Ocampo, 2016) o el confort (Paasch, 2015), al volverse parte del paisaje visual y auditivo del espacio público. El segundo grupo se compone de los elementos creados por el hombre, incluyendo los andenes, las calzadas, las plazas, y sus parámetros de diseño, además del diseño de los elementos adyacentes como edificios. Este acoge, además, elementos complementarios como el mobiliario y elementos de señalización. En especial, sobresale en la literatura la importancia de que exista un lugar para sentarse. Esto hace referencia a la concepción de “lugar” mencionada anteriormente, pues cuanto mayor sea la cantidad de lugares para sentarse, mayor será la posibilidad de que los transeúntes se detengan y se queden en el espacio, sentados (Gehl, 2013). Sin embargo, un lugar para sentarse no es necesariamente una silla o una banca. Salheen, Latif, & Keleg, (2015) explican que la gente se sienta o se queda en un espacio público entre más atractivo sea y más cantidad de actividades o personas haya. Sepe (2017) habla de la felicidad y serenidad que pueden generar “sentarse en algún
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