El estado no me cuida, me cuidan mis amigas.

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Prácticas de cuidado que han creado las personas trans ante la ausencia estatal.

El Estado no

me

cuida, me cuidan mis amigas*

Prácticas de cuidado que han creado las personas transante la ausencia estatal.

Liga de Salud Trans

Juli Salamanca Cortés

Coordinadora General

Equipo de Investigación

Carlos Alberto Rocha

Yoko Ruiz

Juli Salamanca Cortés

Diseño y Diagramación

Seis Ilustres

Esta investigación fue financiada por la Embajada del Reino de los Países Bajos en Colombia.

Reservados todos los derechos. Apartes de los textos pueden utilizarse citando la fuente. No se permite la reproducción total o parcial de esta obra, ni su incorporación a un sistema informático, ni su transmisión en cualquier forma o por cualquier medio (electrónico, mecánico, fotocopia, grabación u otros) sin autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. La infracción de dichos derechos puede constituir un delito contra la propiedad intelectual. Bogotá́ D.C, 2022

Por favor citar: Rocha, Carlos; Ruiz, Yoko y Salamanca, Juli (2022). El Estado no me cuida, me cuidan mis amigas*: prácticas de cuidado que han creado las personas trans ante la ausencia estatal. Liga de Salud Trans: Bogotá D.C.

ISBN: XXXXXX

Usamos el * para contener a los amigos, les amigues, lxs amigxs, las aliadas, los aliados, les aliades y lxs aliadxs que también nos cuidan, pero que las restricciones de espacio del título no nos dejan incluir.

Todas las personas dieron su consentimiento por escrito para la utilización del material fotográfico.

Con el apoyo de:

Ninguna persona nos estaba esperando. Nos encontramos con varias de ellas a lo largo de un recorrido que emprendimos a comienzos de año. Éramos un equipo que quería recorrer el país para encontrar a quienes sabíamos que habían decidido emprender los mismos caminos que nosotras. Íbamos rumbo a encontrarnos con organizaciones trans del país.

Cuando uno emprende un viaje, siempre se imagina los lugares y la gente que conocerá. Cuando el viaje ha terminado, uno compara sus imágenes previas con las que, en efecto, vio y conoció. En nuestro caso, lo que aprendimos fue mucho más grande y profundo de lo que pudimos haber imaginado.

Lo que más teníamos eran preguntas. Nos encontramos con personas trans en varias partes de Colombia. Nos sentamos con ellas e hicimos visita. Aunque con algunas nunca antes nos habíamos visto, lo que teníamos en común —el deseo por preservar nuestras vidas y cuerpos, el interés por el bien de las otras personas y la preocupación por no dejar a nadie sola— nos hizo sentir como amigas de toda la vida, como hermanas, como lo que somos.

Los encuentros rápidamente se convirtieron en espacios de aprendizaje mutuo, confesión y reflexión. Fuimos recibidas en sus espacios. Entramos en sus casas y en sus lugares de trabajo. Después, nos invitaron también a entrar en sus cuerpos, en sus mentes y en su historia. Nos hospedaron y acogieron. La hospitalidad que nos ofrecieron es sólo una muestra de las maneras de operar, y de las estrategias que comunidades y grupos que han sido víctimas de la represión y del olvido han desarrollado para preservar su existencia.

Todos los encuentros en las diferentes ciudades y pueblos del país tuvieron una cosa en común: fueron grandes e infinitos. Nos hicieron tantas preguntas como nosotras se las hicimos a ellas. Unimos puntos que parecían estar alejados, e intentamos expandir el tejido del conocimiento trans de nuestro país. Estar en esos lugares y ser, así fuera por un par de días, incluidas y bienvenidas en sus dinámicas, nos mostró lo complejas, articuladas y solidarias que nuestras organizaciones pueden llegar a ser.

Las personas trans y no binarias en Colombia han sido víctimas de exclusión. Aunque hay sectores sociales y territorios donde esa exclusión es mayor, lo que tienen común son las

formas de resistencia que han desarrollado en cada uno de los lugares específicos donde existen y viven personas. Una de esas formas comunes que toma la resistencia es la del cuidado. Pero: ¿Qué es el cuidado?, ¿de qué nos cuidamos las personas trans?, ¿cómo nos cuidamos?

El cuidado es no dejarse morir; es no permitir que la indiferencia del Estado y la violencia de la sociedad destruyan nuestras mentes; es encontrar un espacio donde podamos prosperar y crecer. La búsqueda y creación de ese espacio es a lo que muchas personas trans dedican su vida, porque de eso depende. Sus cuerpos se acercan y trabajan juntos. Cocinan y comen juntas. Mientras tanto, se preguntan acerca de lo que les hace falta, y si alguna de ellas falta.

Crear ese espacio es el primer paso para alcanzar la libertad y la justicia que las personas trans y no binarias tanto han anhelado. El cuidado no es el fin último, sino una estrategia y un proceso. Se trata de prácticas que surgen de la necesidad de hacer frente al peligro que implica ser una persona trans en el país. Son admirables y pueden celebrarse, pero nunca se puede olvidar que son una respuesta a lo que no debería existir.

Para cuidarse, las personas trans tienen que manipular el tiempo y viajar en él. Se necesita predecir lo que se avecina, los riesgos que se correrán y lo que puede pasar. Así, con suficiente sensibilidad, inteligencia y sensatez, tomar decisiones, tomar posición y emprender acciones.

A las comunidades trans nadie les enseñó cómo cuidarse. Las ciudades no les enseñaron a los pueblos. El gobierno no le ha enseñado a la ciudadanía. Los académicos no les han enseñado a quienes no han estudiado. Las personas trans han aprendido solas, entre ellas, a saber: qué quieren, qué necesitan, qué les sobra y en quién confían, y han imaginado su vida y sus cuerpos libres de prejuicio. Han creado conocimiento valioso, útil y práctico, que les ha dado la fuerza necesaria y las herramientas para seguir de pie siendo quienes quieren ser. Esta serie de encuentros fue una manera más de crear conocimiento juntas; fue un proceso donde se difuminaron los roles de investigador y objeto de estudio, y nos convertimos en un grupo amorfo y fluido en el que las ideas y pensamientos venían e iban en diferentes direcciones. Partimos de la violencia y la exclusión, pero queremos llegar a proponer un cuidado fundamental que nos muestra otras formas de relacionarnos y que es una apuesta para imaginar un mundo distinto.

Carlos, Yoko y Juli.

Agradecimientos

Agradecemos de todo corazón a las personas trans que hicieron posible este informe, en especial a las organizaciones que nos abrieron la puerta de sus casas y que siguen insistiendo, a pesar del dolor, a pesar de la rabia y a pesar de las injusticias, en tener un mundo donde cuidarse importe. Gracias por compartir sus historias, sus experiencias y opiniones y por generar conocimiento “de abajo para arriba” sobre la complejidad e importancia del cuidado. Gracias especiales a Latidos Chocó, Movimiento de mujeres unidas, Diversas y Empoderadas (MUDE), Red Comunitaria Trans (RCT), Red Popular Trans (RPT), Transgarte, Red de apoyo Trans Diversa (RATDIVERSA), Petra Periodismo Trans, Somos Athan, Chaparral Diverso, Mujeres Trans indígenas Embera, Mujeres trans con discapacidad de Bosa, Alianza trans Masculina Abortera en Colombia (ATAC) y Atravesados.

El equipo de investigación y la Liga de Salud Trans quieren también extender sus más sinceros agradecimientos a:

La Embajada del Reino de los Países Bajos en Colombia sin cuyo apoyo financiero y total confianza este informe no hubiera sido posible, así como tampoco la inmensa cantidad de actividades en salud trans que la Liga lleva a cabo.

Profamilia por sus apoyos logísticos y por la orientación de su Comité de Ética que revisó, comentó y aprobó el protocolo de investigación bajo el cual se fundamenta este informe.

Fundación Sextante por ser el soporte administrativo de esta investigación.

A la Red Comunitaria Trans por darle vida a la Liga de Salud Trans.

Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung en Colombia (FESCOL) por su generosidad para la impresión y difusión de este informe.

Liga de Salud Trans

La Liga de Salud Trans nació como una apuesta por poner en el centro la salud de las personas trans y no binarias, sus especificidades, retos y perspectivas. Para lograrlo, la Liga busca crear un ecosistema que facilite y promueva el cuidado y la salud de las personas trans, que involucre diferentes actores del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), la academia y el movimiento de personas trans. Tal ecosistema debe ser una red viva, cualificada, basada en la pedagogía de lo trans como forma de acabar con el estigma. La Liga promueve que ese ecosistema esté orientado por la evidencia científica y los conocimientos y experiencias de las personas trans usuarias o no usuarias del SGSSS. Nacimos en el año 2020 gracias al apoyo de la Embajada de Países Bajos y desde la Red Comunitaria Trans.

Tradicionalmente, las personas trans no son reconocidas en el proceso de toma de decisiones en materia de salud pública. Por esa razón, la Liga de Salud Trans se plantea como estrategia fundamental que sean las mismas personas trans las interlocutoras directas y los sujetos políticos principales en los procesos decisorios que les atañen en materia de salud.

La Liga se centra en estrategias de incidencia política ante tomadores de decisión e incidencia comunitaria, modelos de pedagogía de lo trans y un modelo de acompañamiento entre pares. Este último está centrado en estrategias de cuidado individuales y colectivas para la mitigación de los efectos de las barreras de acceso al SGSSS en personas trans y no binarias en Colombia. La Liga genera, a su vez, estrategias de acompañamiento sensible durante el tránsito a las personas que lo requieran a través de Lxs Navegadorxs. Estas personas están certificadas para realizar acompañamientos y liderar procesos de aprendizaje sobre salud trans en diferentes espacios (académicos o instituciones públicas o privadas, etc.).

Prácticas de cuidado: narrativas y tránsitos amorosos

3.1. Definiendo prácticas de cuidado

3.2. Explorando prácticas de cuidado

3.3. Prácticas individuales a colectivas

3.4. Tránsitos amorosos

4. Contribuciones y aprendizajes del y para el Estado y las instituciones: mapeo de estrategias de cuidado como un aporte a la construcción de políticas públicas 38

4.1. Sistematización de estrategias de cuidado 39

4.2. Contribuciones del Estado 52

4.3. Aprenderle a las organizaciones 54

5. Múltiples maneras de ser y de vivir lo trans: tránsitos como ríos y múltiples interacciones con objetos, tecnologías e intersecciones identitarias 56

5.1. La multiplicidad como concepto teórico 57

5.2. “El río nos representa libertad e identidad trans porque allá era una de las mejores maneras de que cada una cuando estaba oculta detrás de la vestimenta de un niño podía expresarse como una mujer”: ríos y aguas como metáforas 60

5.2.1. Multiplicidad con objetos y tecnología 62

5.2.2. Multiplicidad según otros cruces identitarios 76 6. Apuntes de cierre

Introducción 1.

Queremos comenzar con tres sucesos que marcaron las últimas fases de recolección de información de esta investigación y la redacción de las primeras líneas de este informe. Primero: el asesinato de dos mujeres trans durante la primera semana de abril de 2022. El 1 de abril, asesinaron a Shelony Viloria en el barrio El Progreso (Medellín, Antioquia) y el 6 de abril a Lucía Smitt en el Barrio Santa Fe (Bogotá, D. C.). Al respecto de estos asesinatos, la Red Comunitaria de Bogotá, D. C. escribe en su cuenta de Instagram: “difícil no naturalizar la muerte cuando todas las semanas estamos enterrando una hermana trans. Hasta la semana 14 del 2022, han asesinado 7 mujeres trans en Colombia”. Segundo: no en este abril, pero hace unos meses, una mujer trans venezolana llega al barrio Santa Fe, desplazada de su país por las condiciones sociales y políticas. Desea agrandar su cola y le encantan las que ve en sus nuevas hermanas de su barrio de acogida. Se acelera, se angustia, pues desea, pero no tiene dinero. Decide ir a una clínica de garaje y se inyecta silicona en los dos glúteos. Mientras se conoce la noticia de los asesinatos de Shelony y Lucía, esa silicona se pega a su carne y le impide moverse y caminar; el tejido se endurece (señal de necrosis).

Tercero: el 12 de abril se estrena en la Cinemateca de Bogotá, frente a una sala de cine a reventar con más de quinientas personas, la película-documental “Cada vez que muero”. El diario El Espectador explica que se trata de una “producción en la que el espectador puede despojarse de sus privilegios y este -

reotipos, para aproximarse someramente a la vida de siete mujeres trans que, en la hermandad que se vive en la red, desnudaron sus almas y abrieron sus corazones para compartir su experiencia de sobrevivir en un mundo que las marginaliza”.

Existen múltiples denominadores comunes a estos tres sucesos. Vemos violencia, discriminación, exclusión y, al mismo tiempo, orgullo, denuncia y contestación. Notamos también un cuidado (individual y colectivo) que está detrás de la denuncia y contestación que la violencia provoca: un cuidado que es condición de posibilidad de la investigación de la cual es producto este informe. Debemos posponer reuniones o hacerlas más cortas, pues algunos integrantes del equipo de investigación deben reunir el dinero para enterrar a Lucía; también tienen que acompañar a la hermana trans venezolana al hospital, exigir que la dejen entrar, demandar atención, gritar cobertura y tratar de salvarle la vida porque nadie más lo va a hacer. También tienen que preparar los vestidos para la alfombra roja del lanzamiento en la cinemateca y garantizar que los medios de comunicación sepan que el movimiento trans produjo una película, se vistió de gala para su lanzamiento y dejó en claro que: “se hizo esta película para acercarnos a las amigas, amigas de amigas, conocidas, colegas, hermanas, que ya habían expulsado de este mundo. Para entender la crueldad de nuestra sociedad y para alejarnos de la muerte que nos persigue”.

Este informe se concentrará en destacar un acto político esencial - el cuidado - que hace vivibles los sucesos anteriores y agrupa más allá de la muerte, las amenazas y el desprecio. No hablaremos de un cuidado que está únicamente relacionado con la esfera doméstica y privada, que tradicionalmente se ha asociado con ideas esencialistas acerca de lo femenino. Tampoco será objeto de este informe un cuidado mediado por prácticas mercantiles y que pretende adquirir valor entrando en lógicas de capital. En la información que recolectamos y en las conversaciones que sostuvimos (insumos principales de este informe), encontramos un cuidado que va más allá de una disposición moral o un imperativo racional (1), pues se trata de un asunto ético-político (2) que nos conecta con nosotras mismas, con las demás y con lo que nos rodea. A través de esa interconexión, nos permite resistir y a la vez contestar esa violencia y discriminación cotidianas.

Formulamos esta investigación para indagar acerca de las prácticas de cuidado - individuales, colectivas y comunitariasque han creado las personas trans y no binarias en sus procesos de tránsito en Colombia, como respuesta a las barreras de acceso que el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) les ha impuesto con el fin de construir sus identidades. Queremos abrir una puerta para interpelar los saberes privilegiados, que en este caso son los del SGSSS, para interrogar el discurso y el saber médicos. Éste se privilegia

por encima del propio conocimiento de los cuerpos y de las estrategias de cuidado que cada persona (en su dimensión individual y colectiva) lleva a cabo cotidianamente. Esperamos aportar elementos fundamentales para fortalecer la incidencia del movimiento de personas trans y no binarias en la formulación de política pública y en los debates académicos; de manera que no sean otras personas quienes se refieran a sus experiencias y a sus cuerpos, sino que lo hagan ellas mismas.

En las líneas que siguen, si bien trataremos de cumplir de la mejor manera posible los objetivos que inicialmente nos planteamos, queremos llevar la discusión un poco más allá. Queremos trascender el ámbito de la salud para pensar en un cuidado complejo. Unas estrategias que el movimiento trans en Colombia ha creado, construido y modificado desde sus inicios, incluso antes de que la palabra trans fuera aceptada por el discurso biomédico o de que hubiera accesos (concedidos, denegados, dilatados o cubiertos) a tecnologías y procedimientos para transitar en el género. Queremos invitar a pensar en un cuidado que nos compete a todas las personas y al mundo vivo e inanimado que nos rodea. Unas prácticas de cuidado, muchas veces desvalorizadas o consideradas insignificantes, entretejidas por el movimiento trans para resistir a la violencia cotidiana y para encontrar un lugar, una manera de ser y de estar en el mundo. Queremos destacar esas prácticas para que resuenen y se expandan en otras

vidas trans y para que se reúnan con otras iniciativas de cuidado (provenientes de personas trans o no) que nos enseñan que existen otras maneras de relacionarnos.

En ciencia política y derecho, se asume como idea fundamental del contrato social la limitación de las libertades individuales, a cambio de leyes que garanticen la perpetuación y las ventajas del cuerpo social. Se entiende que en un estado de “naturaleza” (sin Dios y sin ley) “el hombre es un lobo para el hombre”. El Estado se funda entonces para protegernos de esa “naturaleza”, de esa violencia que el humano ejerce constantemente sobre otros humanos (3). Investigar sobre las estrategias de cuidado nos lleva inmediatamente a repensar algunos apartes de esos postulados. Las prácticas cotidianas, el apoyo entre hermanas y el compartir experiencias (“tomar el té”, por ejemplo) que les permiten entender cómo cada una se quiere construir frente a estructuras que las excluyen, nos hace cuestionar cuál es ese estado de “naturaleza”; y, en caso de que tal cosa exista: si esa “naturaleza” es intrínsicamente mala. También nos queremos repensar quiénes hacen el papel de lobos de la metáfora y si las relaciones personales (con nosotras mismas, con las demás y con el mundo que nos rodea) no son más bien la base de cualquier contestación y seguridad política y social. El interés detrás de mencionar esto no se encuentra en refutar los postulados de la filosofía política del contractualismo. Nos gustaría con esto descentrar nociones hege -

mónicas sobre los focos que proveen seguridad y que están llamados a protegernos. También queremos llamar la atención sobre otras relaciones humanas, que son tan o más cotidianas que la violencia, pero que construyen redes que pueden convertirse en la razón misma de la existencia. Conviene mencionar que el eje fundamental de este informe no es otra lista más de recomendaciones para que el Estado y las instituciones públicas y privadas garanticen derechos fundamentales e inalienables. Nos concentraremos más bien en destacar narrativas y voces de personas trans de diversas organizaciones. En distintos territorios del país, nos hablaron sobre las estrategias de cuidado que han puesto en práctica para conocerse, construirse y apoyarse. Dicho de otro modo, no pondremos en evidencia barreras que el Estado les impone a las personas trans para acceder a sus derechos fundamentales, ni presentaremos cifras o cálculos estadísticos de violencia, así como tampoco formularemos recomendaciones a partir de éstas, porque esto ya se ha abordado, tratado, investigado y publicado (4-9). Buscamos un enfoque más complejo y más centrado en la agencia, en la resistencia y en las múltiples maneras de ser, defender, reivindicar y transitar.

Organizaremos esta información en dos apartes principales. El primero pondrá en evidencia elementos tendientes a construir políticas públicas desde el cuidado. En ese sentido, destacará las diversas estrategias de cuidado que nos fueron relatadas y

descritas, así como también pondrá en perspectiva cómo las instituciones pueden aprender de estas prácticas cotidianas. El segundo aparte tiene un interés conceptual: una ambición de contribuir – desde los diferentes, diversos e interseccionales modos de vida trans – a la conceptualización sobre el cuidado. A partir de conceptos propios de los estudios de antropología feminista de ciencia y tecnología, como la “multiplicidad” y la sociabilidad con tecnologías y objetos, intentará aportar para pensar desde y sobre el cuidado. Se busca con lo anterior dar una imagen más compleja y múltiple de lo que significa transitar en el

género y cómo dicho transitar enriquece el debate académico sobre el cuidado. Antes de presentar estos dos aportes, se explicará en detalle el origen y metodología de recolección de la información sobre la cual se basa este informe. Además, se profundizará en lo ya conceptualizado acerca del cuidado a partir de un diálogo entre literatura científica sobre el tema proveniente de los estudios de antropología feminista de ciencia y tecnología y lo relacionado por las personas y liderazgos con los que conversamos en cada uno de los territorios.

Métodos y territorios de investigación 2.

La recolección de información empírica que fundamenta esta investigación se basó en una metodología cualitativa. Se llevaron a cabo 7 grupos focales con organizaciones y liderazgos visibles trans en las ciudades de Medellín, Cali-Palmira, Santuario-Risaralda, Quibdó, Chaparral-Tolima, Barranquilla y Bogotá, D. C. (ver mapa en página siguiente). Además de buscar la mayor variabilidad geográfica posible y contextos urbanos y rurales, la razón por la cual se escogieron estos lugares para la recolección de información se fundamenta en que se conocían de antemano experiencias organizacionales y comunitarias con las cuales el equipo de investigación ya tenía contacto. Durante estos espacios, se desarrollaron dinámicas grupales de construcción de conocimientos que emulan las estrategias de creación de confianza y de cuidados que llevan a cabo las organizaciones de en cada territorio. Se organizaron círculos de la palabra y talleres de dibujo y escritura creativa para indagar acerca de las estrategias de autocuidado, cuidado colectivo y comunitario.

Estos grupos focales permitieron a su vez identificar los actores clave con los cuales, durante la segunda fase de recolección de información, se llevaron a cabo entrevistas semiestructuradas con el objetivo de ahondar en la identificación de estrategias de cuidado. Así, se intentó ver cómo se construyen el autocuidado, el cuidado colectivo y el cuidado comunitario, y cómo se entretejen para proporcionar seguridad individual y grupal. De igual modo, se mapearon las rutas,

programas y proyectos que las organizaciones conocen e impulsan. En total se hicieron tres entrevistas en cada territorio (excepto en Barranquilla) para un total de 18. Una entrevista se hizo con una persona fundadora de una organización social y la segunda con una persona que desempeña un papel clave dentro de las diversas estrategias de cuidado que las organizaciones desarrollan. La última se llevó a cabo con una persona que ha acudido a una organización y que se ha beneficiado de dichas estrategias.

Conviene destacar que, la información que aquí se presentará, se alimenta también de otros espacios de intercambio de ideas y de conocimientos. Se trató de espacios informales que los miembros del equipo de investigación que visitó cada uno de los lugares compartió con las personas que entrevistaron. Como se narrará en detalle más adelante, fueron invitadas a recorrer lugares significativos para el movimiento trans de cada uno de los territorios. Mientras tomaban el té, una cerveza o un aguardiente, pusieron sobre la mesa sus propias experiencias de vida trans para establecer así un diálogo informal y más personal sobre las categorías y conceptos discutidos durante los espacios formales de recolección de información. Algunos definirán estos espacios como una jugada para extraer más información, mientras que otros argumentarán que identidades iguales y experiencias de vidas similares irán siempre en desmedro de la objetividad última de cualquier investigación científica. Deseamos

responder a estas astucias dejando en total evidencia que uno de los ejes fundamentales de esta investigación es el compromiso afectivo (affective engagement)(2).

Partimos de la base de que las experiencias comunes, el pensar-con, disentir-en y pensar-por el dolor, el sufrimiento, la contestación, la reivindicación y, por supuesto, el cuidado, son la forma de aportar a la teoría social y a la política pública (10).

Saciamos la sed de las que aún necesiten beber de las aguas de la objetividad explicando que se llevó a cabo un enfoque de investigación propio de la teoría fundamentada (grounded theory), a través de un proceso iterativo de recolección de información empírica, construcción de categorías de análisis y desarrollo de

teoría (11). Así, la fase de recolección de información incluyó un análisis “sobre la marcha” de retroalimentación. Consistió en el envío casi que en tiempo real de los datos recogidos y en sesiones periódicas de intercambio de impresiones y reflexiones personales entre el equipo que visitó cada territorio y el que llevó a cabo el análisis. Gracias a esto, se nutrieron las categorías de investigación inicialmente planteadas y se exploraron ideas emergentes que respondían a las particularidades de cada territorio. De igual modo, se incluyeron nuevas conceptualizaciones teóricas para hacer más rico el análisis. Todos los grupos focales y entrevistas fueron grabados y transcritos verbatim para los propósitos de esta investigación e informe. Con base en los ejes fundamentales de las guías de entrevista y la metodología de los grupos focales, se elaboró una matriz de análisis y codificación que fue aplicada a todo el material transcrito usando el software NVIVO. Además de un enfoque deductivo, se codificaron los datos recolectados inductivamente para identificar otras categorías emergentes que no se habían contemplado inicialmente en las guías de entrevista.

Bo go tá
Me delli n
Sa ntuari o
Ba rr an quilla
Cali Pa lmir a
Qu ib dó
Ch ap ar ra l
Prácticas

de

3.

cuidado: narrativas y tránsitos amorosos

Con este aparte nos interesa definir el cuidado a partir de unos acercamientos teóricos que puedan entrar en diálogo con las narrativas de cada territorio. Veremos en primer lugar la dificultad en proveer una definición sobre algo que es intrínsicamente práctico y dinámico, que sólo se puede definir por medio de una lógica o de una agencia. Explicaremos posteriormente cómo se expresan esas lógicas en el contexto colombiano. En segundo lugar, proveeremos ejemplos sobre cuidados individuales, colectivos y comunitarios.

Gracias a esto, haremos un llamado a un pensamiento en red que sujeta a los tres niveles ya mencionados a traslaparse. En tercer y último lugar, conectaremos todo lo dicho acerca de los cuidados con los procesos de construcción identitaria tomando prestado el término “tránsitos amorosos” que nos fue mencionado en uno de los espacios y que posteriormente sacamos a relucir en cada uno de los territorios para ampliar su definición haciéndola colectiva.

3.1. Definiendo

prácticas de cuidado

En Colombia se han explorado empíricamente estrategias de autocuidado y apoyo colectivo como herramientas para combatir la opresión y la discriminación estructurales de las que son objeto las personas trans (12, 13). Si bien se mencionan los términos autocuidado, cuidado colectivo y comunitario, no se presenta una elaboración conceptual de dichos términos a partir de la literatura existente o de lo encontrado empíricamente. Haremos uso de la tradición teórica de la antropología y los estudios de ciencia y tecnología feministas para bosquejar una definición inicial que entrará en diálogo con la información que nos compartieron las personas con las que conversamos en cada uno de los territorios.

Incluso dentro de la tradición teórica escogida, existen diversas contribuciones al estudio del cuidado. Estas múltiples comprensiones y significados revelan que el cuidado implica distintas racionalidades, asuntos y prácticas que son dependientes de cada contexto (14). Con el fin de ir más allá del ámbito moral o de lo doméstico y privado que esencializa al cuidado dentro de lo tradicionalmente considerado como femenino, conviene pensar en el cuidado bajo una concepción afectiva, ética y de agencia con

consecuencias materiales y prácticas (14).

Así, el cuidado se convierte en todo lo que hacemos para mantener, continuar y reparar “nuestro mundo” de tal manera que podemos vivir en él de la mejor manera posible (15).

Dicho de otro modo, el cuidado no es una empresa romántica, ni un asunto exclusivo del amor maternal, sino una cuestión de supervivencia terrenal: “la mano, el cerebro y el corazón tienen que trabajar juntos ahora y no sólo en un mundo utópico futuro” (2).

Resulta importante recalcar la necesidad de pensar en el cuidado como un continuo de prácticas, experiencias y relacionamientos. De este modo, podemos trascender los significados idealizados que asocian al concepto con una forma de trabajo mediado por el amor y realizado por cuidadores idealizados. Esto nos permite además concebirlo como una categoría que debe estar en constante cuestionamiento y que, por ende, debe inventarse y reinventarse en un hacer ambivalente que es más grande que lo afectivo, lo práctico y lo ético-político (14). Por lo anterior, “en el mundo tal y como lo conocemos, prestar atención a los cuidados (implica dirigir la mirada hacia) los haceres desvalorizados que son realizados en todos los contextos por los más marginados (…). Los cuidados, desde esta perspectiva, son una práctica que la mayoría de las veces implica una asimetría: unos cobran (o no) por hacer los cuidados para que otros se olviden de lo mucho que los necesitan. Representar los asuntos del cuidado es un movimiento estético y político” (2).

En ámbitos relacionados con la prestación de salud, se ha observado la provisión de cuidados en términos de las relaciones que llevan a cabo los diferentes actores en el proceso de garantía de bienestar de un paciente (1). El cuidado se concibe en como una lógica embebida en las prácticas que surgen de forma colaborativa entre los diferentes actores humanos y no humanos, y los objetos materiales y tecnológicos. Bajo esta perspectiva, lejos de una lógica que incorpore la elección racional e individual, el cuidado surge de las formas en que el paciente interpreta las heridas o la enfermedad (1). El cuidado también se ve en las formas en que la persona se comunica con un profesional y en las prácticas que hay detrás de esta comunicación y que implican el tratamiento, los medicamentos, las máquinas y los edificios involucrados en cualquier práctica de cuidado.

Otras definiciones abogan por una concepción más fluida que no se centre en delimitar las fronteras del término, ni en encontrar sus rasgos en las relaciones internas. Se respalda así una definición más flexible que tenga en cuenta el carácter “resbaladizo y enigmático” del cuidado. En este sentido, una práctica de cuidado se considera como una acción dirigida al otro. Es decir que engloba una preocupación por el bienestar de un otro. Gracias a esta orientación, el cuidado da al que lo provee un lugar en el mundo, ya que marca “nuestras relaciones con los demás mientras intentamos apoyarlos” (16).

En la medida en que es una tendencia, una lógica, que se construye en la práctica por medio de relacionamientos o de una agencia de un uno hacia otro, representar el cuidado no puede reducirse a la aplicación de una teoría o una definición, pues tiene que ser repensado, contestado y enriquecido constantemente. En ese sentido, acercarse al cuidado significa resolver, en cada situación, interrogantes que nos inviten a preguntarnos no sólo ¿por quién cuidamos?, sino también ¿quién cuida?, ¿por qué cuida? y sobre todo: ¿cómo cuida? Dicho de otro modo, el cuidado se convierte en una parte de lo que es hecho en la práctica. A continuación, presentamos esas prácticas –las narrativas sobre las lógicas de cuidadoque se llevan a cabo en cada uno los territorios que visitamos y que nos permitirán contribuir a los postulados teóricos y preguntas recién formuladas.

3.2. explorando

prácticas de cuidado

Cita No 1

“No, entonces ahí voy, como (la organización) demanda tu tiempo casi que 24/7 nosotros tenemos que comer, tenemos que pagar arriendo y (la organización) no nos da como ese sustento, entonces lo único que estamos haciendo por ahora es tratar de equilibrar las cargas tanto en él y en mi persona, que haya como un equilibrio mientras logramos fortalecer a la red y lograr fortalecer es que lleguen personas que quieran hacer parte de este proceso, que estén dispuestas también a estar como 24/7 o no 24/7 sino que también manejen sus tiempos, pero que era estar y esto nos ayude a alivianar mucho más los pesos” (entrevista 1, Medellín).

Comenzamos este aparte con una cita que pone en inmediata perspectiva las lógicas de cuidado que llevan a cabo las organizaciones sociales y los liderazgos que compartieron sus experiencias con nosotras. Se trata de unas prácticas con gran resonancia comunitaria en cada uno de los territorios, pero que se llevan a cabo de manera voluntaria. Además de poner en riesgo la vida, agotan el tiempo y la energía de

Cita No 2

quien las realiza. Dentro de las relaciones asimétricas que se hacen evidentes en el cuidado, vemos no solamente acciones llevadas a cabo por grupos oprimidos, sino también acciones con grandes beneficios colectivos, pero que desdibujan las necesidades individuales. La agencia afectiva que está detrás del cuidado tiene unas consecuencias materiales que llevan a replantear dinámicas de grupo y consensos.

“Describiría (el cuidado) como el tema de las hormiguitas: ellas van en una línea con el fin de reunir la cantidad de alimento, muchas veces ellas cuando (…) uno hace la maldad (…) de apretar a una (…) que se rompen, pero siempre hay una cantidad que se queda, para mi cuidado es eso, no dejar a las personas solas, hasta lo último, porque muchas veces esa hormiguita no está tan malherida y puede levantarse con una patita seguir ahí, pero se quedaron otras hormiguitas” (Entrevista 1, Cali).

Así, como lo pone en evidencia esta segunda cita, las lógicas de cuidado llevan a un cuestionamiento ético sobre la acción colectiva y los beneficios para todos o algunos de los individuos que se encuentran dentro de esa colectividad. Lejos entonces de imágenes románticas acerca de lo que significa cuidar, vemos que la agencia que se dirige hacia otros también conlleva un peso sobre aquellos que la sostienen. Surge una relación dialéctica dentro de las lógicas de cuidado: por un lado, encontramos el afán de protección personal, grupal y comunitario que posibilitan dichas lógicas, mientras que por el otro, sale a relucir esa contra-protección que se deriva de la entrega desmedida hacia la acción colectiva. A ese peso dialéctico debe sumarse, como lo muestra la tercera cita, una asimetría que es consecuencia de la violencia y discriminación cotidianas.

Cita No 3

“Nuestros cuidados (…) el primer punto: siempre estar pendiente de nuestra belleza, porque todas estamos pendientes de la belleza de cada una; el segundo punto es el cuidado también de nuestra casa y de nuestro sitio de trabajo (…) el tercer punto es cuidarnos de esas personas que nos quieren hacer daño cada día, (…) porque hay muchas personas que no saben del tema o por ejemplo nos dicen señores, entonces uno les explica: ‘No mire si yo estoy haciendo un tránsito, si usted me ve vestida como mujer es porque yo soy una mujer’ (…) el otro punto es sexualmente, sexualmente tenemos que (…) también cuidarnos de las personas con quién nos vamos a ir, porque a veces (…) conocemos una persona en una fiesta (…) y uno sabe si esa persona (…) nos va hacer daño o qué intenciones tiene” (grupo focal, Chaparral).

Cita No 4

“Bueno, la primera es así, hagamos un trabajo, proyectos culturales o fiesta o danzas, todas las chicas así; y segundo: cuidamos como mujer relaciones, utilizar condones, o pasar sexo con otras personas; tercero: trabajamos juntas haciendo como collares, artesanías, danzas, culturas, cantos, y bailes, todas juntas con las chicas trans, si son felices” (grupo focal, Santuario).

También, la tercera cita, así como la cuarta, resultan supremamente esclarecedoras para ejemplificar cómo las lógicas se cuidado se juegan en planos que trascienden las interrelaciones humanas, pues incluyen objetos (maquillaje) y edificios (el hogar y el sitio de trabajo). El relacionamiento humano se da siempre mediado por factores externos que ponen en peligro y que pueden hacer daño. Se construye así una conciencia corporal sobre la violencia que implica un

tránsito y a su vez, la resistencia que ese mismo tránsito encarna. Por eso, como lo ejemplifican la cuarta y quinta citas, el cuidado se configura en una lógica continua de orientación, aprendizaje, educación, formación y enseñanza. Hacer frente a la violencia y adquirir un lugar para ser y estar en el mundo, requiere una agencia constante hacia otro que enmarca una dualidad, pues puede ser un par (alguien que protege) o un extraño (alguien que puede hacer daño).

Cita No 5

“Para mí cuidado es orientación, realmente pues cómo vamos a cuidar o cómo vamos a cuidarnos a nosotros mismos sino sabemos cómo lo vamos a hacer o qué herramienta nos están dando o qué herramientas hay para nosotros cuidarnos y cuidar a los demás, investigación y escuchar (…) para así saber cómo dar los cuidados o cuidarnos (…) también es escucharnos a nosotros mismos, escuchar nuestro cuerpo, porque nuestro cuerpo es uno de los primeros que empieza a mostrar armas cuando nos estamos automedicando o nuestro proceso mental está decayendo” (grupo focal, Cali).

Cita No 6

“Yo creo que el cuidado tiene de todo: tiene protección, tiene amor, tiene innovación porque a las maricas trans nos toca innovar para cuidarnos, tiene sororidad, escucha atenta, es como eso, cuidamos a nuestres hermanes (sic) en la medida que también podemos identificar sus necesidades y para eso hay que estar contactándonos constantemente, es decir, un hermane (sic) se pierde por un tiempo y preguntamos: ¿qué le pasó a este hermane? ¿por qué no está respondiendo? ¿por qué no volvió a pedir una ayuda?” (entrevista 1, Medellín).

Conviene cerrar este aparte llamando la atención sobre cómo las narrativas plasmadas en cada una de las citas expuestas dejan entrever ese carácter escurridizo del cuidado. Sin embargo, así sea difícil de aprehender, vemos una agencia o una lógica (sólo evidente si se analizan las narrativas) que se dirige hacia otros y hacia nosotros mismos para hacer

Cita No 7

posible la vida en bienestar y extender las concepciones tradicionales de protección. De igual modo, como lo expone la cita 7, la agencia está dirigida a esos otros no humanos que nos rodean y a esos objetos que hacen parte del tránsito. Cuidado implica también entender las reacciones de las hormonas y sus relaciones con el cuerpo.

“Para mí el cuidado es como amor porque sea el cuidado propio, sea el cuidado por otres, sea el cuidado no precisamente un humano, puede ser una mascota, lo que sea, o sea como que tú quieras cuidarte ya hablamos de amor, hablamos de compañía como que el simplemente de que tú te cuides a ti misme es como también hablarte a ti misme (sic), como preocuparte por ti misme y escucharte, que eso normalmente no pasa, (…) nuestra cuerpa todo el tiempo nos está hablando y más nosotras como la parte psicológica, nuestras hormonaciones, el solo hecho de hormonarnos y tener un cambio de humor ya nuestra cuerpa ‘acá está pasando algo, préstale la atención’, siento que es compartir porque pues sí tú puedes, el hecho de que estés con tus hermanes, con tus hermanas, con tu familia, ya hay una preocupación cuidado, ¿sabes? no solamente por un cuidado físico a nivel de seguridad, sino pues como la comidita, que el porrito, que no sé qué, entonces ahí ya hablamos de que nos preocupamos no solamente por nosotres mismes, sino pues por otras personas’ (grupo focal Bogotá, D. C.).

3.3. Prácticas individuales a

colectivas

Formulamos esta investigación queriendo establecer una distinción clara entre los niveles individuales, colectivos y comunitarios enmarcados en las lógicas del cuidado para poder delimitar las iniciativas grupales e individuales. A medida que nos explicaban cómo vivían, hacían el cuidado y cómo lo conectaban con sus experiencias de vida y su construcción de género, se fue haciendo evidente que dicha lógica implicaba un continuo entre la vivencia y cuidados personales y la agencia dirigida a otros. Presentaremos en primera medida ejemplos de lógicas individuales, colectivas y comunitarias para después hacer énfasis en narrativas que hacen evidente que nunca empezamos como individuos porque siempre pertenecemos a colectividades (1).

Citas cuidados individuales

“Inicialmente fui consciente de lo que yo quería. Primero, decidí hacer mi tránsito con hormonas y desde allí fui consciente de los riesgos que podía pasar si lo hacía automedicándome. Sin embargo, como lo mencioné ahorita, por esa rapidez de querer tener cambios, lo hice de una mala manera, si se quiere, me automediqué un tiempo, pero después fui consciente como de que eso no era, no era bueno, no era sano para conmigo y empecé a ir como al médico a hacerme todo el chequeo necesario para poder acceder a las hormonas” (entrevista 2, Medellín).

“Pues a ver, pienso cómo han sido esos hechos importantes en ese año; pues es que, por ejemplo, mi mamá se murió, yo terminé una relación muy larga, mi papá tenía cáncer, estaba en todo el proceso de mi papá, en hospitalizaciones en muchas cosas que fueron demasiadamente (sic) fuertes, entonces ahí lo que hace el psicólogo es como hacerte retomar de todas esas cosas que te pasan en la vida y empezar a explotarte como ese lado muy fuerte donde obviamente vas a llorar en muchas de tus sesiones y te van sacando a flote como es el lado que también tienes en tu corazón y en tu forma de ser bonito. Entonces, cuando usted empieza a conocerse, usted se va aprendiendo a querer y amar y usted va aprendiendo de que usted tiene otras capacidades totalmente diferentes y que tiene capacidades para lograr muchas cosas en la vida” (entrevista 3, Cali).

“Bueno pues para mí el cuidado yo lo relaciono más como al tema de cómo por decirlo así, un ejemplo, cuidado es cómo las medidas de prevención que yo tomo para protegerme, lo del cuidado yo lo refiero como protección o auto protección, es como blindarme física, psicológica, emocional y moralmente de todo, de los comentarios, así me tocaba hacerlo, honestamente es lo que le toca hacer a uno” (entrevista 3, Quibdó).

“Uno a veces tiene que aprender como a socializar con la gente, la gente en esa época se burlaba, se reía, me señalaba como me gritaban. Los pocos días que alcancé a pasar después de que yo empecé a hacer como el tránsito fue como que la gente, ay, jua, jua, jua, entonces yo como que, ah, bueno, se ríen, listo, entonces de pronto me queda como el espacio de poder hablar con la persona: ‘ven, ¿por qué te ríes?” no terrible, o sea, ¿qué te causa?, ¿cuál es el problema conmigo?’. Y ya empecé como a hablarle a la gente y decirle ‘es que yo, sí, o sea, yo sé que de pronto le molesta, ¿sí? porque yo soy marica o así como ustedes lo dicen, pero o sea yo soy una persona común y corriente, o sea yo no le voy a hacer daño a nadie’. Esa fue como la manera que la gente empezó como, ya me veían como, ah, bueno, la marica” (entrevista 2,Chaparral).

“Y ya siente ser una mujer, ya siente como alegre, feliz y ya, ya me queda como contenta, ya digo: ‘¡ay! Sí, yo ya soy, ya soy como mujer, ya soy feliz porque ya nadie me discrimina, pues yo también soy capaz, el que me burla, yo también soy capaz de decirlo con él y enfrentar como soy, así es que siento uno” (grupo focal Santuario).

“Para mí el cuidado debe iniciar por una misma desde lo mental, desde lo mental me refiero como a toda esta información que podamos recibir y adquirir desde lo emocional en cuanto pues a lo sentimental, a lo afectivo y desde lo físico en toda nuestra salud del cuerpo, pues para poder cuidar a otres (sic), ¿no? lastimosamente vivimos en una vida tan acelerada y tan llena como de tanto conflicto que a veces no tenemos tiempo de cuidarnos a nosotras mismas y nos lanzamos a cuidar a otras” (grupo focal, Bogotá, D. C.).

Citas cuidados colectivos

“No tienen acceso a comprarse un binder y bueno, uno muchas veces he hablado con ellos porque de pronto por los recursos que tengan o sí, por el conocimiento que tengan, han utilizado como estas vendas y lo que han creado es como laceraciones en su piel, heridas en su piel, lastiman las costillas, los tejidos no respiran como deben respirar entonces uno también trata como desde la red, desde el fondo de ingresos que uno tenga o contactos que no tenga en las redes que no tenga a conseguir digamos que un binder si la persona quiere un binder, como de logra costear un binder o si un amigo ya no está usando el binder pasarle el binder al chico que lo quiere, entonces se ha vuelto así como solucionemos esto, si quieres ocultar tu pecho, bueno, hagámoslo de una manera más sana con tu cuerpo y donde tú seas consciente de también de cómo estás haciendo como es ocultamiento sin que cause ninguna repercusión más adelante” (entrevista 2, Medellín).

“Yo le dije: ‘papi es que te tengo que contar algo’ y mi papá ‘¿qué?’, yo le dije: ‘tengo un evento muy chévere, pero es que yo no puedo salir así’, entonces mi papá me dice: ‘¿cómo así?’ Y yo le dije: ‘papi es que yo me visto de niña’, entonces mi papá ‘¿cómo así, usted quiere ser una niña?’ y yo: ‘sí papi’, entonces él me dijo: ‘vea, le voy a decir una cosa, si así usted se siente bien, usted sea una niña, no importa lo que digan sus hermanos, no importa lo que diga la gente en la calle, si usted se siente bien, así séalo y ya’. Cuando mi papá me dijo eso, no se imaginan la felicidad tan grande de entrar a mi casa, yo ya dije ‘no, yo ya cogí el mundo con las manos, ya fui’, eso sí, ahí ya nací, ya tomé la decisión, ya no me importó lo de mis hermanos, nada. Desde ese momento ya nació Raquel” (entrevista 3, Cali).

“Como le decía, nos curábamos de una manera mancomunada, al ser una persona, la única persona no binaria yo me sentí excluida, ahí es donde conozco mujeres trans (…) pero en la universidad me había alejado de varias cosas entonces la definición de, es como una definición de este trabajo mancomunado, colectivo que ha venido trabajando esa organización (…) entro de lleno de que para mí, es satisfactorio como un trabajo mancomunado, somos como una familia por decirlo así” (entrevista 3, Quibdó).

“Yo decía quiero ser chica, pero igual me faltaba el impulso. Cuando en esa época llegó (…) y me contó todo este rollo del río Tulumí. Más sin embargo ya la gente comentaba desde el reinado como ya empezaba a estar cerca” (entrevista 2, Chaparral).

“En el hospital, en esa época, decían como no hay documentos sino están registradas en el sistema entonces no pueden recibir a ellas porque eso es lo que explicaba en esa época Jairo, entonces yo no tenía ni cédula ni nada ni registro, entonces Jairo, él apoyó mucho a las chicas, conocieron la cédula, conocieron otras partes, que la chica esta plata, lo que llega así es un proyecto, la gente lo que llega, lo roban así, pero él no, él sí me dice cosas bonitas, siempre apoyó mucho donde uno no tiene pasaje, decía: no, Samanta donde no haiga pasaje, no podemos recolectar dinero para que las muchachas saquen la cédula, para que ingresen en el Hazmesalud EPS, pa que curen todo en el hospital” (entrevista 1, Santuario).

“La red de afecto funciona para mí como práctica de cuidado. Por ejemplo, una vez estaba farreando con amigues trans y el bar en donde estábamos el baño de hombres sólo tenía orinales. Una práctica de cuidado para mí fue como sentirme acompañado y poder orinar como al baño de mujeres y fuéramos un parche porque pues yo sentía miedo de lo que me pudiera pasar, de sentir como el rechazo de que si no fuera mi baño o sufrir alguna violencia por entrar a un baño que necesitaba porque las instalaciones no tenían otro, entonces digamos que esa redes de afecto en situaciones tan cotidianas que otras personas no considerarían que se necesita como de prácticas de cuidado, una persona cisgénero de pronto no conoce lo que es una práctica de tu vida para algo tan sencillo como decidir hacer una necesidad fisiológica en un lugar público” (grupo focal Bogotá, D. C.).

Citas cuidados comunitarios

“Bueno, en una parte nos mencionaba de que (la organización) hizo un aquelarre, era más que todo como un tema de integrar personas trans o que se reconocieran no binarias del Valle de Aburrá, esto fue para el año 2018-2019 donde se hablaron varios ítems con las personas que llegaron que eran tales como la salud, como el trabajo, la seguridad y entre esos estaba, pues estaba el de la seguridad dónde se llegó como en conjunto como esa preocupación de las violencias que se estaban viviendo por parte de la policía o por parte de terceros, simplemente por el hecho de ejercer tu trabajo o por el simple hecho de ser tú” (entrevista 1, Medellín).

“Esta casa es la casa de todas y digamos que si uno no tiene para comer viene acá y come, porque acá siempre va a haber alguien que te va a dar la mano; si vos estás chillando y estás muy mal, pues podes venir, hablar; si te sentís que hay cosas en la vida que como que no, no tienes, no tienes orientación ni nada, porque a veces a uno le pasan cosas y uno dice: ¡ay no!, ¿qué hago? Entonces pues uno acude a las personas que realmente tienen un poco más de conocimiento y te pueden ayudar a crecer esa parte, entonces siempre (…) es un espacio demasiadamente seguro para todas y donde todas luchamos desde nuestros diferentes puntos en mejorar nuestros entornos” (entrevista 3, Cali).

“Lo que hacemos es articularnos entre todas y que todas digan bueno ‘me pasó esto’, y tal parte que te puede acompañar, te pasó esto, hablemos con tal persona que nos puede acompañar y aspiramos tener un espacio netamente para personas trans, que es un espacio enriquecedor y donde puedan hablar esos espacios como espacios seguros, espacios más que de escondernos, de sentirnos cómodas, de sentirnos tranquilas, de sentir que ahí podemos llegar y no sentir el ataque, no sentir el seguimiento, no sentir el rechazo social que a veces se siente, como que sea un espacio donde podemos hacer nosotras ser nosotras mismas libres de violencia, libres de prejuicios, libres de cualquier esquema o sistema” (entrevista 1, Quibdó).

“Ir a la casa de las maricas a toda hora del día, una marica podía estar borracha, cansada, mamada, ‘¡ay no marica ábrame esa puerta y entraba!’ ‘¡Ay no marica hagan de comer, yo no sé!’ Entonces uno decía: ‘¿en serio? En mi casa no hay comida, en mi casa no hay sino un mundo de problemas’. Llegar usted a esa nevera y decir: ‘¿Machi, qué hago?’ ‘Marica, no sé, haga usted’ ponerse a hacer almuerzo para todas o que lleguen todas y todas haciendo almuerzo de la casa de la pobre, todas comen y todas felices y todas contentas. Entonces ver que a través de esta casa (…) las personas podrían soltar algunas retradiciones (sic) que tenían, egos que tenían guardados, cosas que uno no puede demostrar en otras partes, aquí a puerta cerrada se podía hacer” (entrevista 1, Chaparral).

“Vea, aquí ya nos pudimos recibir el Santuario de locamente, porque ya no podemos recoger tantas chicas porque la comunidad está discriminando a mí, no, que Samanta, líder de San Antonio está recogiendo mucho entonces ellas por si vuelven gay ellas mismas se comprenden y hablan con el papá ‘papá, yo no quiero ser hombre, yo quiero ser gay, yo me voy de aquí, a mí nadie me está recogiendo, soy voluntariamente mía y yo me voy’, entonces ella responde al papá, entonces el papá comprende, pero otras chicas lo que vuelven por mentiras dicen a la comunidad, a la comunidad dicen que no, que tales, que Samanta está recogiendo el Santuario, otras chicas sí siempre me abusan, dicen falso” (entrevista 1, Santuario).

Dejamos en la lectura de las narrativas, la tarea de sacar definiciones propias sobre estos tres niveles y cómo se expresan en cada uno de los territorios visitados. Las dificultades en poder depurar estas definiciones nos llevan a entender que no existen demarcaciones. Tampoco puede extraerse que la suma de las

“Dentro del Santa Fe hay ciertas manzanitas de cuidado y cada manzanita como un grupito, así sea un grupito de tres, en grupito de tres parceras, las que vivimos juntas, las que compramos el mercado juntas como sea, las que no tenemos familia, pero hacemos familia, ¿cierto? Entonces como que no descuidamos la una a la otra también como que listo cuidamos nuestro bolsillo sabiendo que compartimos gastos nos preocupamos la una a la otra porque somos putas entonces te encierras mientras entra cliente, pero entonces ya puteo más tranquila porque tú estás ahí” (grupo focal, Bogotá, D. C.).

partes crea un colectivo y que estos, a su vez, construyen una comunidad. A continuación, le volvemos a dar la voz a algunas de las narrativas encontradas en los territorios para intentar hacer evidente que lo colectivo está inmiscuido, mezclado, entrelazado, adentro del individuo.

Citas de lo individual a lo colectivo

“Yo nunca me había movido con en el tema, pues del activismo así de lleno (…) uno también se empieza a preguntar unas cosas de manera personal y colectiva sobre de pronto la importancia de en colectivo afectar unas políticas públicas y una situación de recursos que pueda garantizar los derechos en la población porque uno transita una de pronto no se ve, no visualiza un montón de barreras que se va a estar topando a lo largo del proceso de manera colectiva también me permitió como ver eso, como caer en la realidad del proceso de pronto me iba a tocar individual, pero esta vez como que me di, me di, digamos que de frente de una manera colectiva donde uno se veía y se pintaba el panorama donde se veían un montón de barreras al trabajo o a la salud y al tema también de seguridad, entonces empecé como a hacer este proceso individual, pero a la vez también colectivo” (entrevista 2, Medellín).

“Entonces fue como la primera reunión, y me pasaron la información de que había ese tipo de grupo aquí en Palmira, yo en ese entonces sabía qué era el término trans (…) cuando yo me acerqué ahí, yo expresé lo que me estaba pasando porque ya era mucho agobio, porque quería hormonarme pero no sabía con qué hormonarme (…) Él fue la persona que me orientó a mí, o sea, él fue la guía, el al ser un hombre trans también me pudo compartir y pudo fortalecer un poco lo que yo quería, pero ya después me encontré con el estancamiento con la salud (…) ‘pero quiero hacerlo, o sea, ya sé que es lo que quiero’ (…) pero mire lo que hace la EPS, tomé la decisión de auto hormonarme. En ese momento empecé a experimentar los cambios tanto como físicos, como psicológicos, empecé a compartir espacios con las chicas trans y dentro de esos espacios pude notar que aunque nuestras necesidades eran iguales, las prioridades en ese entonces eran muy diferentes. Así que ahí fue como inicié el movimiento (…) empecé hablándole a mis amigos sobre el proceso y ellos me empezaron a hablar sobre el proceso de ellos” (grupo focal, Cali).

“Yo también lo sabía este sueño, lo que iba a hacer luchando por la chica, lo que no tiene el sueño, lo que la gente iba a buscar por mí, yo adelante viví en Pereira, muchos años viví por allá, poco, poco me decían en Santuario existía gay entonces en esa época solamente decían las palabras gay, no existía que eran mujeres entonces yo explicaba qué es la palabra gay, qué es la palabra loca, qué es la palabra trans, (…) Me decían; ‘no, Samanta, tú no puedes ir a Santuario porque es peligroso allá los indígenas si es una mujer más bonita lo cogen del pelo porque piensan que tú que le estás quitando el marido’. Yo les dije que yo no puedo, yo no puedo discriminar, pero yo dialogar con ellas qué voy a dar respuesta, cómo podemos ingresar más adelante, como podemos formar trans solamente indígena” (entrevista 1, Santuario).

“El cuidado va más allá de no sé, de un seguimiento médico o algo, o sea, el cuidado también va en uno entre nosotros mismos nos cuidamos, entre los compañeros, compañeras, compañeres, protección que va dentro de eso mismo, información, entre más uno se informe de más actualizaciones médicas con respecto a nuestro tema, uno se cuida y sabe que (…) pues qué hacer por decirlo así; educación, cómo educarse con respecto a los temas nuevos, a cómo tratar, como informar a las personas, cómo hacernos visibles delante de las demás personas con palabras, con términos adecuados para que las demás personas pues también se eduquen con nosotros por decirlo así. El amor es muy importante en el cuidado, porque es amarse uno mismo, el amor con lleva cuidarse uno mismo, el amor de las personas que nos rodean a nosotros también es muy importante porque en los momentos en los que uno tal vez siente como que estaba peleando contra la corriente, como que uno se cansa siempre el afecto el amor que las personas que nos rodean nos brindan se emplea como un plus para uno decir: ‘no joda vamos pa´lante” (grupo focal, Barranquilla).

Surge la necesidad de trascender el pensamiento de frontera y el afán de separación y clasificación. Por supuesto, encontramos iniciativas de cuidado individual que apelan, por lo demás, a todas aquellas acciones que llevamos a cabo cotidianamente para encontrar bienestar. También saltan a la vista acciones más grupales (de protección, sanación y aprendizaje) y otras más comunitarias que guardan una relación estrecha con objetivos a largo plazo y búsquedas de mayor envergadura. Sin embargo, si nos fijamos en la acción colectiva, aquella que como ya vimos, puede ser asimétrica y demandante de energía para algunos, nos topamos con un accionar complejo en donde se yuxtaponen los tres niveles ya mencionados, pues no hay fronteras sino membranas que son inherentemente porosas.

Esta práctica en forma de red ha sido caracterizada como un rizoma: redes que establecen conexiones entre organizaciones de poder y circunstancias relativas al arte, las ciencias y

las luchas sociales sin orden aparente o coherencia (17). Se trata de una red múltiple que, como la raíz del jengibre (un rizoma), se expande, se contrae, se bifurca, tiene distintas capas, distintas texturas y diferentes usos. Hacemos uso de esta teoría de la diferencia para llamar la atención también sobre los distintos usos

3.4. tránsitos amorosos

Cita No 1

del lenguaje y las diversas definiciones que se dejan entrever en las citas ya expuestas. Vemos variaciones en las elaboraciones conceptuales de cada uno de los territorios sin que esto implique, como veremos más adelante, que existen distintos grados de complejidad.

“Los tránsitos amorosos (…) varias personas que han iniciado sus procesos y han empezado a reconocer su cuerpo, querer su cuerpo como fue, como es durante el proceso, como va a ser después del proceso, intervención quirúrgica si se quiere. Fue el caso también de un chico que llegó en el primer grupito que se hizo (…) donde hablábamos de las vidas cotidianas, que llegó, que llegaba con muchas camisas, con muchos buzos para ocultar sus tetas y poco a poco se fue despojando de una camisa, de otra camisa al punto de llegar sólo con una camisa al encuentro aceptando también como sus tetas (…). He visto esos acompañamientos y un montón de personas trans transitando de muchas maneras, logrando que otros tránsitos pueden ser así, de maneras amorosas” (entrevista 1, Medellín).

Cerramos este primer acercamiento al cuidado con una sección que invita a aterrizar todo lo ya mencionado en los tránsitos y en los acompañamientos que llevan a cabo las organizaciones en los distintos territorios. Aunque expondremos más adelante la contribución a los debates académicos sobre el cuidado, queremos hacer alusión a un término - los tránsitos amorosos – que fue mencionado en una de las entrevistas y que nos pareció muy sugestivo para conectar el cuidado con los

tránsitos en el género. Por un lado, como lo evidencia la primera cita, el tránsito amoroso permite conectar la acción colectiva alrededor del cuidado con una agencia ética y afectiva. Gracias a los espacios en donde se comparten experiencias, puede inscribirse un cuidado sobre el cuerpo que se aleja de la violencia y la discriminación. El cuidado proveído por la acción colectiva permite una conexión emocional y amorosa con el cuerpo, que es garante de otras posibilidades de transitar en el género.

Cita No 2

“Tránsito amoroso sería mirarnos con otros ojos, o sea, es que yo siento que a veces somos muy duras con nosotras mismas […] y también es como aceptar lo que hay, marica porque pasa mucho de que ‘sí, yo quiero ser trans, quiero este cuerpo’ ¿Y cómo hacer una para tener los 60-90 si uno es bien espaldona, bien ancha y todo? Entonces es también como mirarse con otros ojos y no precisamente esos ojos como de una competencia, porque muchas veces uno termina odiando su cuerpo por no cumplir con ciertas normas que nos han dicho que deben tener las mujeres” (entrevista 1, Cali).

Cita No 3

“Cuidado es responsabilidad y es apoyo, cuando pienso la palabra cuidado pienso en el color verde y el aroma del pasto mojado, el cuidado es amor, cuidas lo que amas” (grupo focal, Barranquilla).

De igual modo, como lo muestran las citas dos a la cuatro, se configura una nueva relación con el cuerpo que no está basada en responder a reglas o parámetros sociales, sino fundamentada en el disfrute y la celebración de la diferencia. El malestar corporal es resignificado para encontrar en él otras formas de ser mujer u hombre trans. Por supuesto, retomando la idea de la ambivalencia del cuidado, no podemos afirmar

Cita No 4

que este enfoque afectivo medie todos los procesos de construcción identitaria, pero sí podemos poner en evidencia que existe una acción colectiva y comunitaria que está abogando por mundos que nos permitan diversificar nuestra relación con nuestro cuerpo, el de los demás y el de todos los sujetos humanos y no humanos con los que nos relacionamos.

“Repensarme y de construirme de una manera mucho más amorosa, más cuidadosa conmigo misma, con mi cuerpo, con mi salud mental, creo que, sí, creo que cuando hablamos de tránsitos amorosos nos salimos como de todo este tema de construcción hegemónica, de construcción binaria, hablando frente a lo que la construcción, ¿no? Entonces creo que cuando no salimos de esos estereotipos nos liberamos de un resto de cargas y podemos asimilar de una manera mucho más tranquila y amorosa en nuestro proceso y nuestra construcción, creo que también todo el tiempo estamos transitando todo el tiempo porque cada día es una oportunidad de transformar, de aprender, de esas, como que todos los días nos vamos construyendo y mejorando como personas” (entrevista 1, Bogotá).

Contribuciones y aprendizajes del y

para el Estado y las instituciones:

mapeo de estrategias de cuidado como un aporte a la construcción de políticas públicas

La primera sección de este aparte presentará un cuadro con el mapeo de las distintas estrategias de cuidado que llevan a cabo las organizaciones con las que estuvimos en contacto en cada territorio. Los datos recolectados nos hablan de algunos aciertos de las instituciones del Estado que pondremos en evidencia en el siguiente aparte. Se trata sobre todo de la provisión de espacios que han permitido el

encuentro que ha servido como semilla para la creación de ciertas organizaciones o que ha sido el primer punto de contacto. Terminamos esta sección retomando el concepto de agencia compleja, cuidado rizomático, que fue objeto de discusión en la sección 3.3, para contribuir a pensar en otra manera en las políticas públicas y en la labor del Estado de proteger, acompañar y potenciar la organización social.

4.1. sistematización de estrategias

de cuidado

Nombre de la estrategia

Acompañamiento de procesos de autoidentificación y trámites jurídicos y/o médicos (relacionado o no con el tránsito).

Descripción de la estrategia

Se trata de un acompañamiento que presta alguien de la organización a una persona que se acerca con inquietudes o problemas relacionados con la autoidentificación o trámites jurídicos o médicos (incluidos abortos para hombres trans). El acompañamiento se basa en las necesidades particulares.

Ba rr an quilla

Territorio

Bo go tá

Me de llí n

Qu ib dó

Sa nt uari o

C ha parr al

Pa lmir a

Cali

“Lo que yo hago primero es algo muy del ser, es como si quieres hablamos, si quieres marchamos, tomamos algo y hablamos sobre eso que estás pensando y muchas veces pues, han accedido; consigue la conversación y hablamos con respecto a (…) voy a dar el caso puntual, un ejemplo de un chico que se me acercó y me dijo eso, tal cual eso, como que algo estaba pasando porque no sentía, no se sentía conforme con su cuerpo y yo le propuse que nos reuniéramos en el sitio que le quedara bien, si se sentía también seguro de hablar así presencial, de una y el chico accedió, nos vimos, hablamos y creo que un poco, no sé, él también como que pensó, se cuestionó un montón de cosas por mucho tiempo y decidió iniciar el proceso, entonces ya me dijo que cómo era todo el asunto, que bueno que uno inicialmente podía pedir una cita con médico general, que el médico general debía remitir test a psicología y de que en caso de que pusiera un pero, que de una le llegará como con todo, como usted me tiene que remitira esto, esto y esto, yo sé que necesito esto, esto y esto y así pasó, el chico llegó a la EPS, pidió médico, cita con médico general, le remitieron a psicología, de psicología le remitieron a psiquiatría” (entrevista 2, Medellín).

Territorio

Nombre de la estrategia

Juntanza, reunirse, redes de apoyo, pares .

Descripción de la estrategia

Espacios informales de reunión para compartir experiencias y a través de una actividad específica (danza, baile, canto, etc.), crear una experiencia colectiva que no solamente aglutine a través de la experiencia trans, sino también étnica o campesina u otros cruces identitarios o vulnerabilidades compartidas.

“Desde la juntanza allí en el tema étnico, a nosotras nos parece muy importante rescatar todas nuestras tradiciones y por eso es tan importante para nosotras el tema del semillero porque allí es donde nos hemos permitido también como juntarnos mujeres negras, sí, por medio de la ancestralidad, por medio de la música, por medio de la comida, por medio de hablar de las experiencias como tal también porque eso también termina siendo cuidado” (entrevista 1, Cali-Palmira).

Ba rr an quilla

Bo go tá

Me de llí n

Sa nt uari o

Ch ap ar ra l

Pa lmir a Qu ib dó

Cali

Nombre de la estrategia Descripción de la estrategia

Actividades de ocio. Reuniones en espacios de distracción como en ríos, en el mar o en bares para aliviar tensiones.

“Quibdó en este momento está inmerso en el tema de orden público bastante alto frente a grupos delincuenciales que están tratando de dominar el territorio por espacios públicos. Muchas mujeres trans vamos a lugares de ríos o espacios de distracción como para olvidar un poquito todo eso que se vive a veces en el centro de la ciudad y lo hacemos como estrategia de aliviarnos como un poquito de esa carga y esa presión que se vive todavía en el territorio no se vive esa violencia exacerbada” (entrevista 1, Quibdó).

Ba rr an quilla

Territorio

Nombre de la estrategia

Acompañamientos como veedurías al correcto ejercicio estatal.

Descripción de la estrategia

Todos los acompañamientos, que generalmente comienzan siendo por pares, en conjunto con personas especializadas en el tema a tratar, se fundamentan en activar una red de apoyo y de contactos para garantizar que cualquier institución estatal no imponga barreras de acceso para garantizar un derecho.

“Nuestro acompañamiento se basa es como en activar la ruta de contactos que la atención sea inmediata, entonces creo que en eso sí nos movimos porque desde diferentes puntos y diferentes lideresas que hace parte de la red, pues manejamos y vivimos y manejamos como contextos diferentes, ¿sabes? Entonces eso nos permite tener una red de contactos pues muy poderosa que nos ha permitido que (…) Cada persona, digamos, en casos de salud pues reciba una atención oportuna y pues el acompañamiento que hacen pues también desde la red al estar como pendiente y haciendo el día de que los servicios sí se le hayan prestado a la chica, ¿no? También digamos como que el acompañamiento consiste frente a las instituciones del Estado que tiene como la obligación de atender este tipo de casos, entonces creo que la red se convierte como en un ente veedor pues de que las instituciones hagan su trabajo” (entrevista 1, Bogotá, D. C.).

Bo go tá

Me de llí n

Sa nt uari o

C ha parr al

Pa lmir a Qu ib dó

Cali

Nombre de la estrategia

Círculos de palabras y apoyo para personas trans.

Descripción de la estrategia

La estrategia más conocida y más efectuada. Los alcances, dinámicas y organización varían según el territorio.

“Las personas no creen en la institucionalidad, las personas no creen muchas veces en los programas de la alcaldía, no creen en una alcaldía porque sienten o no se ven protegidas por X alcaldía, entonces por eso yo creo que se buscan es herramientas de personas que ya hayan pasado un montón de procesos y demás (…) crear redes también me ha servido mucho, redes de apoyo entre los mismos parceros, las mismas parceras, donde uno puede hablar cosas, que lo mismo pasa, uno no va a hablar con un profesional, pero de pronto también, pero si lo puedes hablar con un amigo que sí va a entender como todo ese proceso” (entrevista 2, Medellín).

Bo go tá

Me de llín

Pa lmir a

Cali

Nombre de la estrategia

Nuevas masculinidades, centros de cuidado.

Descripción de la estrategia

Espacios de reunión para discutir acerca de los conceptos y categorías y crear identidades propias sobre lo masculino.

Territorio

Nombre de la estrategia

Acompañamiento en caso de violencia.

Descripción de la estrategia

Acompañamiento prestado en caso de violencia doméstica, intrafamiliar, de la pareja o en el espacio público. Presta acompañamiento por pares y encausamiento psicológico y dentro de la ruta de atención del territorio.

“’Vivas nos queremos’ también, acompañamiento, aquí nosotras hablamos mucho el tema de acompañamiento, entonces acompañamiento a casos de violencias, entonces a qué atendemos a las mujeres, no somos claramente un ente aquí quedado, no, mejor dicho, aquí te vamos a resolver el caso, pero si se hace como la activación de la ruta directamente, así sea pues en comunicación con la Secretaría de Salud o con comunicación a la Secretaría de Integración Social, que es también como la encargada de hacer también estos acompañamientos y pues ahí apoyar a las víctimas en este caso porque claramente, vuelvo y digo, muchas veces cuando uno es víctima no tiene como el conocimiento de qué, cómo, cuándo, dónde, o sea, qué debe hacer en los casos, entonces ahí apoyar esa parte de justicia” (entrevista 1,Cali, Palmira).

“Buscamos una manera de hacer integración, reunirnos, hoy nos vamos a reunir a hablar de transmasculinidades, qué son transmasculinidades, no es lo mismo que hombres trans, hoy vamos a hablar de identidad de género y la diferencia entre identidad de género y de orientación (…) habían muchos chicos que eran muy a lo binario, como que si tengo que reproducir violencia lo hago, pero entonces si voy a encajar sí o sí en lo que es lo masculino, entonces de ahí he visto muchos que también como que han caído a la Red y han visto cómo las apuestas que ha tenido la Red han permitido como bajarle digamos que un poco a esos niveles de violencia que ya venían como reproduciendo” (entrevista 2, Cali-Palmira).

Me de llí n

Bo go tá

Territorio

Nombre de la estrategia

Círculos de palabras y de apoyo para familias y otras redes de apoyo.

Descripción de la estrategia

Dinámica muy parecida a los círculos de apoyo para personas trans, pero dirigida a redese externas. El objetivo es acercar a las familias y otras redes de apoyo a los procesos de tránsito y compartir experiencias.

“Familias y amigos unidos por la diversidad sexual. Hablan diversos temas. Ellos tienen encuentros, creo que también son mensuales los sábados, y se habla de diferentes temas, tanto de identidad de trans, como de orientaciones de apoyo social. Empezó más con familias, con madres, —Venga, mi hijo, es trans, mi hijo es gay, ¿cómo apoyamos a nuestros hijos?, ¿cómo te pasó a ti? ¿sí? y entonces también es bonito porque no es tanto como para las personas directamente implicadas, sino más como con familias y amigos” (grupo focal, Medellín).

Bo go tá

Territorio

Me de llí n

Qu ib dó

Pa lmir a

Cali

Nombre de la estrategia

Acompañamiento en plan de vida, educación, plan laboral.

Descripción

de la estrategia

Acompañamiento basado en las necesidades particulares, pero encaminado a que la persona beneficiaria establezca un panorama laboral, educativo o de vida (incluye a veces apoyo económico).

“Me dan charlas de ‘Decido ser’, de quién soy, para dónde voy y qué quiero, a ellos les doy las gracias porque ahora estoy en el séptimo semestre de español y literatura gracias a Dios de su bolsillo han tenido que pagarme la carrera durante todos estos años” (entrevista 3, Quibdó).

Territorio

Bo go tá

Pa lmir a

Cali

Nombre de la estrategia

Ollas comunitarias para personas trans y personas de barrios con penuria alimentaria.

Descripción de la estrategia

A través de cocinar y compartir comida, se crea un espacio para construir confianza. Espacios se acompañan de música, canto y baile.

“Cuando nosotras hacemos las ollas comunitarias si es, por ejemplo, en la comuna uno, entonces nos miramos bien la zona, bien la cuadra en la que vamos a estar, que de verdad como que enfrente unas realidades que se necesite como tal llevar esa comida allá a esa zona y entonces ahí está el cuidado, es llegar a esa zona como, bueno, trajimos esta comida para compartirla con ustedes, además de que a medida de que vamos cocinando también vamos cantando porque siempre vamos como en el semillero, entonces está el bombo (…) está el guasá, quedamos todas hay cantando, la recocha, todo, entonces es un parche muy bacano” (entrevista 1, Cali-Palmira).

“Es la manera más bonita y amorosa de compartir pues con amor como un plato de comida para muchas personas del barrio, pero, sobre todo para esas personas que habitan la calle, para nuestras compañeras que trabajan día a día pues ejerciendo el trabajo sexual y para realmente cómo visibilizar y mostrarnos que somos seres humanos que también convivimos como conviven los demás seres humanos, ¿sabes? De familia, en amor, en comunidad, en sororidad y es muy bonito poder como no sólo demostrar, sino compartir con la gente del barrio, que los vecinos, con las familias de la familia, ¿sabes? Porque el Santa Fe no es sólo un barrio donde haya prostitución, drogas y alcohol, sino pues es un barrio común y corriente que pues tiene sus familias, sí, una convivencia tal cual, entonces como que es muy bonito este tipo de espacios y actividades porque en general unión y convivencia, ¿sabes? Creo que es la mejor manera de generar paz a través de la comida y el cuidado colectivo” (entrevista 1, Bogotá, D. C.).

Territorio

Bo go tá

S an tuar io

Nombre de la estrategia

Sesiones semanales de baile, canto, tejido y elaboración de otras artesanías para la venta. Talleres de costura y de diseño de moda.

Descripción de la estrategia

Espacios en donde se llevan a cabo distintas actividades manuales y corporales.

“Comunidades de transgénero: todos somos unidos y alegres, bueno, en el número uno: todos somos unidos para todo y buscamos los proyectos de las líderes que nos apoyan; el dos, hacer el proyecto unidos y que compartamos; tres, buscamos danza como baile, ballet, cantante; en el cuatro, buscamos artesanos y trabajamos con artesanos, tejer, coser y vender” (grupo focal, Santuario).

“Desde el parche cultural y artístico, entonces está (…), que es la organización (…) que trabaja con personas habitantes de calle también con personas trans del barrio Santa Fe, a través del diseño y la moda logrando pues como transformar en sí como en una manera productiva con los procesos de las personas del barrio. (…) a mí me parece que es un centro cultural y de diseño que a través de la creación de piezas ha logrado empoderar a muchas personas y ha logrado como, sí, empoderar esa creatividad que tienen muchas mujeres trans en el barrio y ha generado también empleo, me parece súper chévere” (grupo focal Bogotá, D. C.).

Territorio

Nombre de la estrategia

Aplicación para reportar violencia entre pares.

Descripción de la estrategia

Aplicación creada por las propias organizaciones para denunciar actos de violencia.

“Era muy importante una creación de una aplicación, entonces era como ver las problemáticas que había en el eje de salud, entonces unámoslo con la de seguridad, metámoslo acá, cómo vamos a hacer, como vamos a accionar, porque si bien se ha impedido mucho el acceso a la salud, también la salud se ha vuelto como una forma de violencia para con nosotros, entonces también como metámoslo como en es aplicación, entonces en la aplicación se le empezó a camellar una hermana que hacía parte de la (…) había que bueno que acomodarla en la ubicación que estaba propiamente en Medellín porque puedes hacerlo ya a manera macro era más complicado por el tema de sistemas; pero entonces estaba como ensayando y estaba únicamente como el botón que tú oprimes y listo, genera una alerta, pero la alerta la generaba en ese momento únicamente a las personas que tuvieran aplicación descargada, no había como una entidad digamos Policía, aunque no era como lo más viable porque era también un factor de violencia para con nosotros. Entonces era como generar una alerta únicamente a las personas que iban a estar con la aplicación descargada también, donde en tiempo real te mostraba qué estaba pasando, dónde estaba la hermana, donde había que llegar, qué tipo de violencia estaba pasando” (entrevista 1, Medellín).

Ba rr an quilla

Bo go tá

Me de llí n

Qu ib dó

C ha parr al

Pa lmir a

Cali

Territorio

Nombre de la estrategia

Contacto y difusión de información por redes sociales.

Descripción de la estrategia

Redes sociales sirven como un punto de contacto inicial de gran relevancia, también sirven para hacer seguimiento a los acompañamientos, así como para difundir información acerca de actividades y oportunidades en cada uno de los territorios.

“Por ejemplo la página: busco mucho la manera de subir información en la página, articular talleres con personas profesionales, con personas que puedan profundizar en el tema y que le den la seguridad a los chicos de que esto no es una recocha, de que hay psicólogo que está hablando del tema, que hay una endocrinólogo, que hay un abogado, buscamos mucho la manera de asesorar a los chicos de manera legal, porque ahí es donde está el empoderamiento, aunque a uno le de jartera, a veces le toca a uno es armarse” (entrevista 2, Cali-Palmira).

Territorio

Nombre de la estrategia

Acompañamiento integral.

Pa lmir a

Cali

Descripción de la estrategia

Proceso de acompañamiento basado en la historia de vida de la persona que persigue prestar un apoyo holístico atinente a responder a todas las necesidades.

“¿Qué tratamos de hacer en Transformando realidades? Aportar, apoyar, cambiar, de pronto también las realidades de vida de las mujeres trans que históricamente han sido vulneradas, que históricamente han sido violentadas, que no tienen acceso a muchísimas cosas, que también se han presentado barreras en temas de derechos porque bien sabemos de que como mujeres trans históricamente hemos sido empobrecidas cuando ejercemos el trabajo sexual, pues nos ha tocado más duro y obviamente acceder a muchos derechos es más complejo cuando no se tiene la formación, cuando una no sabe ni siquiera a qué tiene derecho entonces dar ese acompañamiento allí, eh, aparte de eso también manejamos el acompañamiento psicológico, que es como algo que también manejamos muy transversales, (una organización) acompaña como todo el proceso como tal, aparte del acompañamiento manejamos también una asistencia alimentaria para las chicas que son beneficiarias de las formas de realidades cada mes, entonces se le entrega como un mercado o un bono para que pues también puedan surtir porque igualmente se entiende que, listo, está aportando algo a las vidas, pero igual ellas están invirtiendo un tiempo al venir acá y pues de alguna u otra manera tenemos que suplir también eso, o sea no es solamente dar, dar, dar, sino que ellas están poniendo su tiempo, entonces les reconocemos así de esta otra manera” (entrevista 1,Cali-Palmira).

Ba rr an quilla

Qu ib dó

Ch ap ar ra l

Territorio

Nombre de la estrategia

Actividades culturales.

Descripción de la estrategia

Actividades culturales de visibilización como la participación en reinados, carnavales y demás fiestas.

“Para mí fue demasiado importante participar en el reinado, demasiado, o sea yo digo y siempre lo digo cuando lo comento con las personas así para mí fue muy importante porque yo ya dije listo ya lo había hecho en el colegio en algunas obras de teatro que había participado con una travestí haciendo el papel de la loca, en la chica hermana trans de la otra y el hecho de participar y hacerlo en público fue como afrontarlo de decirle ‘eso soy yo y acá me quedo’, o sea, ahí ya sentí como esa paz y a pesar de que yo aún no le había comentado a mamá de que yo quería ser trans, sino de que a mi casa le contó la noticia de que mi mamá pues obviamente está un poco triste porque mi hermano le llevó videos y pues ella todavía no estaba preparada psicológicamente para mirarme de alguna manera así, pero más sin embargo yo le dije ‘mami, yo fui, yo participé y eso lo mío’’’ (entrevista 1, Chaparral).

Territorio

Nombre de la estrategia

Difusión de información

Descripción de la estrategia

Información relacionada con los tránsitos explicada de manera sencilla y accesible para varios tipos de audiencias de interés

“La necesidad tanto de escribir como de leer, pero de nosotres para nosotros como yo les decía: ‘marica, necesitamos empezar a generar libros, textos, así sean fanzines de cosas que nos competen, cómo fajarse’, ¿sí? O sea, pero manuales y de un lenguaje de tú a tú, no todavía esta vaina súper médica, o sea no necesitamos los lineamientos médicos porque eso son para los médicos porque es para los médicos (…) si lo volvemos un fanzine, si lo volvemos una fotocopia, en donde estamos es además compartiendo prácticas, compartiendo anécdotas, historias, noticias, de pronto entonces ese conocimiento finalmente es lo que va como a generar es referentes o lecturas, sí, pero es lo que tendemos a ser, ‘ah, no, mira, si quieres te pasamos tal cosa y es lo que solemos hacer o sea desde nuestra experiencia hemos leído, hemos visto, hemos escuchado’, (…) Yo tengo muchos referentes norteamericanos y todavía no está la traducción de eso entonces ahorita ese es como el objetivo, empezar a traducir todo ese material y empezar a traer todas esas cosas que nosotros hemos leído del exterior para acá y baratico, (…) todavía cuesta $180,000 y nadie va a comprar esa chimbada, pero si las ponemos a rotar por $20,000, $30,000 y lo llevábamos a las bibliotecas, lo hablamos en un café atravesado y empezamos a decir venga, ¿cómo así que esto?, ¿sí?, ah, entonces las cosas empiezan a calar y empiezan a haber diferentes movimientos dentro de las nuevas generaciones y dentro de ti mismo, que es lo que buscamos hacer con esta difusión del conocimiento que yo creo que es la clave además de nuestros acompañamientos” (entrevista 3, Bogotá, D. C.).

4.2. Contribuciones del Estado

Cita No 1

“Y luego nos volvimos encontrar en el centro para la diversidad, no recuerdo qué actividad había ese día, pero lo encuentro y yo ya estaba con hormonas y fue como un choque como qué gusto volverlo a ver y todo esto y fue también como el desconocimiento que yo tuve al iniciar, como ‘marica qué bacano que haya un grupo de manes y hablar que no están solos, que hay más chicos en la ciudad, cómo es el proceso’, porque cuando yo inicié el tránsito lo quería hacer de una manera invisible para que nadie supiera que yo estaba haciendo el tránsito, pero eso es muy difícil y aparte cuando llegan chicos que te conocen de antes pero quieren saber cómo es el proceso, entonces se volvió como un tema de apoyo de mi parte; pero entonces también como en esa necesidad de buscar un sitio dónde llegar, dónde hablar, dónde contar como eso que nos estaba pasando del día a día, de (…) en fin de un montón de cosas, de lo que se quisiera hablar y fue donde dijimos: ‘¡Ah bueno! Encontrémonos en ese espacio de una manera muy juiciosa, cada 8 días, a esta hora’, pero era bajo el marco de la institución, dónde era un lugar donde tú no podías tomar algo porque no se podía, entonces era como muy rígido todo” (entrevista 1, Medellín).

Como se ha mencionado en la introducción, se escapa del interés de este informe volver a poner sobre la mesa las barreras de acceso que el Estado y sus entidades le pone a las personas trans para garantizar sus derechos intrínsecos e inalienables. Dejamos de mencionarlos no porque hayan dejado de existir, sino porque dichas barreras ya están más que mapeadas. Incluso, se cuenta con lineamientos y recomendaciones (de carácter jurídico, médico y sociológico) para la subsanación (6). No obstante, sí es de interés

de este informe poner en evidencia que existen algunos andamiajes institucionales que han contribuido a la expansión y éxito de ciertas estrategias de cuidado. Sobre todo, como lo muestra la cita con la cual comienza esta sección, ciertas instituciones (en particular aquellas creadas para proteger y potenciar la llamada diversidad sexual y de género) han servido como un espacio que ha posibilitado las primeras juntanzas. Han sido, dicho de otro modo, el catalizador (por apoyo, presión o por omisión) inicial

de las estrategias arriba relatadas. Conviene por supuesto dejar claro que, si bien las han facilitado, los liderazgos y las organizaciones posteriormente formadas han liderado el desarrollo de los procesos y las intervenciones. Es preciso también destacar que este apoyo institucional varía según cada territorio: dependiendo de la región, se encuentra una mayor o menor receptividad y acompañamiento.

Otras contribuciones de las entidades del Estado han sido las ofertas laborales ofrecidas para vincularse a alguna institución. En algunos territorios existen clínicas, hospitales y Entidades Prestadores de Salud (EPS) que han iniciado procesos de adecuación de sus servicios para el acompañamiento de tránsitos u otras necesidades relacionadas con la salud. Esto no va en desmedro del “peloteo” entre especialidades, EPS y otras entidades del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) que se produce y que hace que los procesos se dilaten y exponga a las personas a empezar sus tránsitos por fuera de las áreas de cobertura; incurriendo en las llamadas

prácticas artesanales. De igual modo, sigue persistiendo una predominancia del saber médico sobre los cuerpos trans, bajo una concepción totalmente binaria de los tránsitos que se fundamenta en una epistemología científica y que entiende la salud como un servicio y no un derecho.

Se destacan también los trabajos de algunas gerencias u otros grupos dentro de otras secretarías que proveen, entre otras cosas, apoyo económico y acompañamiento jurídico. Aunque se mencionan la formulación y expedición de políticas públicas con lineamientos y planes de acción de garantía de derechos de personas trans, sale a relucir una falta total o parcial de implementación incidente. El trabajo de organismos de control, como la Defensoría del Pueblo, en conjunto o paralelo con organismos de cooperación internacional, se resalta a partir de trabajos mancomunados con las organizaciones presentes en cada territorio. De igual modo, la acción de tutela u otros recursos jurídicos han sido primordiales para la garantía y materialización de derechos.

4.3. APRENDERLE A LAS organizaciones

Cita No 1

“Creo que tiene que ver justamente con lo que ya mencionaba antes: el afecto, el amor, la capacidad de crear esas redes de afecto con una misma y con las demás, creo que la empatía es lo que también permite que aunque no tengamos la posibilidad o la capacidad de estar en el lugar de la otra persona porque no sólo esa otra persona lo vive, pero sí soy capaz de reconocer ese lugar y saber que es el lugar no es el mismo del que yo estoy hablando, ¿cierto? Entonces creo que tiene que ver con eso, con la solidaridad, con el apoyo mutuo, con entender esas relaciones como de forma recíproca, aunque ese concepto de reciprocidad me hace un poquito de ruido, pero lo entiendo como el que el cuidado es mutuo, ¿no? Como que no sólo voy de allá para acá o de acá para allá, sino que es una red” (grupo focal Bogotá).

Todo lo hasta ahora analizado nos invita a entender que el cuidado y el bienestar que se proporciona no puede estar separado por niveles o delimitado a una sola área o derecho. Las estrategias de cuidado que las organizaciones llevan a cabo en cada uno de los territorios se fundamentan en un accionar en red bajo un pensamiento holístico. Como lo muestra la cita 1, se trata

Cita No 2

de una agencia hacia el otro supremamente compleja que implica un cuidado rizomático en donde se traslapan los distintos niveles: se pasa de individual a colectivo, se expande y se crece para después volverse a achicar, se bifurca, se vuelve grueso, se junta, se separa y nunca se está destinado a una sola cosa bajo una lógica compartimentalizada.

“Es un espacio seguro para ser como un espacio donde como mujeres diversas pudimos estar acá tranquilamente, pudimos expresarnos y además un lugar donde encontramos apoyo, porque no es solamente como el pensarse desde el individualismo, sino también pensarse en la comunidad o pensarse en comunidad porque pues somos seres sociales, entonces siempre estamos en contacto con otras personas, entonces pensar en el bienestar común” (entrevista 1, Palmira).

Consideramos que este accionar en red, y que va en contra de la compartimentalización, privilegiando un enfoque holístico, es un elemento que puede ser aprendido y aprehendido por el Estado y sus entidades. Las estrategias que llevan a cabo las organizaciones en cada uno de los territorios hablan de un cuidado que trasciende el ámbito de la salud. De este modo, querer garantizar dicho derecho tiene que pasar necesariamente por una lógica que incluya otros ámbitos de la vida. Como lo muestra la cita arriba transcrita, pensar en términos de cuidado implica sobrepasar la individualidad para pensar en colectivo. A partir de ahí, se debe intentar proveer un bienestar para garantizar el goce máximo de las expectativas de cada persona. Invitamos entonces a las organizaciones de Estado y por supuesto, a todo el SGSSS, a pensarse en unas dinámicas de garantía

Cita No 3

de derechos que estén alejadas de la compartimentalización, que dejen de lado las lógicas puramente racionales o de capital y que piensen en el individuo bajo toda su complejidad e inteligencia. De la misma manera, resulta imprescindible que el acompañamiento a las organizaciones continúe. Debe tratarse sin embargo de un acompañamiento que no trate de cooptar las actividades y enfoques de las organizaciones, sino de un acompañamiento que permita la independencia de los liderazgos y que potencie la creatividad, complejidad y versatilidad del accionar colectivo (como lo muestra la tercera cita). No se trata por tanto de reproducir las estrategias de cuidado, pero sí de contribuir a su sostenibilidad y de pensar en estrategias transversales de cuidado a partir de las cuales garantizar derechos fundamentales e inalienables.

“Una de las fortalezas es como el trabajo entre pares. Creo que una enfatiza que el trabajo sea realmente perceptivo cuando una vive o ha vivido como estas experiencias también, entonces digamos que como desde (la organización) trabajamos en muchos proyectos artísticos, culturales, trabajamos también muchos proyectos académicos, trabajamos muchos proyectos desde la literatura, también proyectos como desde el tema de salud, también acompañamientos a casos, préstamos también, sí, como una familia. Es todo si es como el que quiera llegar, bievenide (sic), pero sí creo que (la organización) es una organización muy versátil, ¿sabes? como que no se encasilla en una sola forma de trabajar sino que se va transformando también a la medida de la necesidad entonces como que, pues sí, como que acción, reacción, siento yo, pero todos los proyectos que se han trabajado, desde el audiovisual, desde lo artístico, desde lo académico, así proyectos que realmente hayan fortalecido no sólo a la organización, sino también como que han incidido en cambios muy importantes (…) una de sus capacidades o de sus magias (de la organización) es esa, como que podemos hacer de todo” (entrevista 1, Bogotá, D. C.).

Múltiples maneras de ser y de vivir lo trans:

tránsitos como ríos y múltiples interacciones con objetos, tecnologías e intersecciones identitarias

Embebidas en las ya relatadas y conceptualizadas prácticas de cuidado, se encuentran múltiples maneras de vivir lo trans y de ser un hombre o una mujer o de transitar por y el género. El cuidado ha sido condición de posibilidad de la construcción de sus identidades, muchas veces ante una total ausencia e incluso discriminaciones estructurales del Estado. Los tránsitos han sido generalmente entendidos como un esfuerzo por salir de un extremo del binario de género hombre-mujer para insertarse en el otro extremo, con todas las consecuencias físicas, biológicas, sociales y culturales que eso involucra. Hablar sobre prácticas de cuidado implica, como se evidenció más arriba, pensar en unos tránsitos amorosos. Pensar, a su vez, en términos de amor, remite a construcciones identitarias múltiples, abiertas y capaces de concebir nuevas maneras de ser trans. Este aparte se concentrará en destacar, precisamente, dicha multiplicidad. En primer lugar, se hará un breve recuento teórico sobre lo que significa la multiplicidad y se justificará su pertinencia para describir la diversidad dentro de lo trans y su agencia. En segundo lugar, para empezar a ejemplificar esa multiplicidad dentro de la información que recolectamos, trataremos de construir una metáfora sobre los tránsitos como unos ríos que son intrínsicamente dinámicos, cambiantes y por supuesto, múltiples. Esta metáfora nos servirá para relatar cómo la multiplicidad se consigue gracias a la interacción con diversos objetos y tecnologías que no sólo posibilitan cambios materiales en el cuerpo, sino que también materializan cambios y empoderamientos sociales e identitarios.

5.1. la multiplicidad como concepto teórico

Las experiencias de vida trans se han analizado a partir del cuestionamiento tanto de los binarismos de género como del sistema heteropatriarcal para mostrar las implicaciones que esta matriz de opresión ha tenido en las experiencias de los sujetos (18, 19). De igual modo, se destaca la violencia ejercida por el sistema médico sobre los cuerpos que nacen con una genitalidad que no se acopla a los parámetros entendidos como “normales” al concebirlos únicamente bajo términos dicotómicos y acoplarlos por medio de intervenciones quirúrgicas a lo que se entiende como hombre y como mujer (20). Se ha contribuido a la crítica de la esencialización de las identidades de género proveyendo argumentos que interpelan las posturas patologizantes y discriminatorias de la medicina occidental respecto de los cuerpos trans y no binarios. A estos acercamientos se han sumado posturas post-coloniales y reivindicaciones “mestizas” para destacar cómo estas esencializaciones de género también están atravesadas por esencialismos de razas propios de colonizaciones de la ciencia y de las mentalidades, así como de la estructura capitalista bajo la cual la mayoría de los tránsitos de género se llevan a cabo (21, 22).

En Colombia, se han examinado las construcciones corporales e identitarias a partir de estos focos analíticos con el fin de destacar cómo, en el contexto colombiano, dicha matriz de opresión y esencialización funciona y se convierte en una violencia cotidiana y estructural. En el caso de la relación de las personas trans con el SGSSS, la opresión se ejemplifica en las múltiples barreras de acceso que el SGSSS le impone a la mayoría de personas para acompañar sus tránsitos de género. La esencialización se encuentra en el hecho de que se exige un diagnóstico de género el cual, bajo parámetros patologizantes y en ausencia de cualquier tipo de protocolo, diagnostica a la persona como enferma (tiene disforia de género). Sólo con ese diagnóstico puede por tanto acceder al SGSSS para transitar. Esto demuestra además el privilegio del que goza el saber médico, especialmente el psicológico-psiquiátrico, para determinar que alguien es o no trans y tiene derecho a acceder a tratamiento médico (23-25).

Ahora, si bien el cuerpo trans se conceptualiza como resistencia al sistema heteropatriarcal patologizante, ha hecho falta un enfoque material que permita destacar las prácticas alrededor de ese cuerpo que posibilitan esa resistencia. Gracias a esto, en vez de referirse a matrices de opresión, es posible poner en evidencia la agencia por medio de las prácticas entre personas, con objetos y con tecnologías. Pensar en relacionamientos prácticos

– sociales – con objetos y tecnologías, remite a los postulados del antropólogo francés Bruno Latour quien intenta reorientar el análisis y el alcance de las ciencias sociales ampliando su objeto de estudio para incluir los objetos y la tecnología. La teoría del actor-red (ANT), desarrollada por Latour, hace énfasis en cómo los actantes (actores humanos y no humanos-objetos) se relacionan entre sí bajo una red de relaciones que debe convertirse en el objeto de estudio de las ciencias sociales (26). Dicho de otro modo, la ANT considera el mundo social como un elemento que trasciende la pura esfera humana para incluir las tecnologías, los actores no humanos como los animales y la naturaleza y otros objetos de la cultura. Este enfoque va en contra de la tradicional diferenciación entre naturaleza y sociedad creada por el método científico. Latour sostiene que la modernidad aún está por alcanzar en el sentido de que hasta ahora los análisis sociales no han contemplado el conjunto total de la red de relaciones sociales (27). Abordar la ciencia como una red de relaciones implica además que la ciencia se produce y adquiere legitimidad mediante una red de fuerzas e intereses no sólo intrínsecamente científicos, sino también políticos y económicos (26-29). De igual modo, los estudios sobre ciencia y tecnología entienden los objetos (como los cuerpos) y sus realidades como múltiples, en razón de su relacionamiento con otros objetos y tecnologías (1, 30).

Si las prácticas se ponen en primer plano:

(…) ya no hay un único objeto pasivo en el centro, esperando a ser visto desde el punto de vista de una serie aparentemente interminable de perspectivas. En cambio, los objetos nacen y desaparecen- con las prácticas en las que se manipulan. Y como el objeto de la manipulación suele ser diferente de una práctica a otra, la realidad se multiplica. El cuerpo, el paciente, la enfermedad, el médico, el técnico, la tecnología: todos ellos son más que uno. Más que singulares. Esto plantea la cuestión de cómo se relacionan. Aunque los objetos difieran de una práctica a otra, existen relaciones entre estas prácticas. Así, lejos de fragmentarse necesariamente, los objetos múltiples tienden a unirse de alguna manera. Atender a la multiplicidad de la realidad abre la posibilidad de estudiar este logro notable (31).

Aplicar estos postulados a los tránsitos de género resulta esclarecedor pues, al destacar la agencia, el cuerpo trans deja de ser el objeto (deja de estar en el centro) sobre el cual se inscriben discursos y matrices de opresión. La agencia se materializa en las prácticas personales, con otras personas y con objetos y tecnologías para llevar a cabo los tránsitos en el género. En la medida en la que esa práctica difiere en cada contexto, la realidad se vuelve múltiple y sujeta a estar descubierta en cada una de las relaciones. Pensar en términos de multiplicidad resulta útil para devolverle al cuerpo su dimensión material, ya que es la condición de posibilidad de la cultura y del ser (32), es decir, como la única manera de ser y de estar en el mundo y por tanto, de resistir. El cuerpo se convierte en una representación de las fuerzas sociales por lo que produce cultura y significado. Concebirnos en términos múltiples es también tal vez el único camino que nos permitirá trascender la matriz dicotómica de sexo-género que condena a todas las personas a una sola

manera de ser mujer, hombre y de transitar por el género. La multiplicidad también nos invita a relacionarnos de otra forma con el mundo animado e inanimado que nos rodea, pues nos hace ver que somo parte de un todo que, como lo muestran las prácticas de cuidado ya relatadas, hay que proteger constantemente.

5.2.

“El río representa libertad e identidad trans porque allá era una de las mejores maneras de que cada una cuando estaba oculta detrás de la vestimenta de un niño podía expresarse como una mujer”: ríos y aguas como metáforas

Para dar una explicación más concreta de lo que significa la multiplicidad, queremos traer a colación una metáfora que, como los tránsitos amorosos, construimos gracias al intercambio de experiencias de las vivencias de los liderazgos con los que nos reunimos en cada uno de los territorios. Para entender la multiplicidad que se entreteje dentro de las incontables maneras de ser hombre y mujer, queremos invitar a pensar en los tránsitos de género como el fluir de un río.

Como los tránsitos, seguir un río implica toparse con múltiples bifurcaciones. La cuenca de un río la componen distintas quebradas, cañadas, riachuelos e innumerables cuerpos de agua. La mayoría de las

veces, es difícil saber cuál es el cuerpo de agua principal de una cuenca. Los ríos se pueden extender a través de meandros, pero también se pueden acortar, y su fluir se puede dilatar gracias a estuarios y manglares. A veces hay rápidos, cascadas, caídas más grandes; a veces suena, a veces es silencioso; se crece o se seca. Tenemos una relación simbiótica con los ríos, pero también los irrespetamos.

Como los tránsitos, los ríos no son en sí, sino que adquieren significados a través de sus relaciones. Si volvemos a pensar en una cuenca, no podemos concebirla sólo a partir del agua que en el río fluye, sino a través de la eterna bifurcación con otros cuerpos de agua (incluidos mares y océanos). Para el río en una cuenca es fundamental el mundo animado e inanimado que lo rodea (incluidos los reinos vegetales y animales). De igual modo, un río no se entiende sin los objetos no vivientes que lo componen: las piedras que lo hacen sonar, los minerales que le dan el color, los cambios de nivel que determinan su velocidad y profundidad. Las cuencas, como los tránsitos, establecen distintas relaciones con los humanos: hay manipulaciones benéficas y otras basadas en el desconocimiento y el prejuicio.

Como los tránsitos, el río está en constante mutación: distintas velocidades, colores, estados (gaseoso, líquido, sólido). Todo esto implica que no hay un comienzo ni un fin, sino un constante fluir.

Así, como los tránsitos, existen múltiples maneras de ser río que están determinadas por las relaciones y prácticas propias, con otros humanos, con otros no humanos y con diferentes objetos y tecnologías. No hay dos ríos iguales, así como tampoco hay dos momentos de un mismo río que sean los mismos.

5.2.1. multiplicidad

con objetos y tecnología

El concepto de la multiplicidad ha sido utilizado para destacar diferentes aspectos de la sexualidad trans. A partir del análisis de historias autobiográficas de hombres trans, se muestran las múltiples maneras que los hombres trans le dan sentido a su identidad (y presentan su masculinidad) en conexión con su salud sexual. Ejemplos de algunas prácticas ue destacan la multiplicidad son los deseos de algunos hombres trans de ser penetrados y los de otros de prescindir completamente de esta práctica sexual, así como la utilización de algunos objetos sexuales para conseguir penetrar o los intentos por encarnar une masculinidad tradicional para acceder a terapias de reemplazo hormonal. Estos ejemplos, además, ponen en evidencia cómo existen diversas realidades de ser trans a partir del relacionamiento con el cuerpo y con otros objetos, y cómo dicha relación representa diversas vidas sexuales trans (33).

Ahora, si bien se rescata la apuesta por destacar la multiplicidad en las formas de buscar el placer, debe también destacarse que este análisis se agota en la sexualidad. Para evitar caer en la trampa bajo la cual se reduce a la experiencia trans a aquello relacionado con el goce sexual, queremos llevar el concepto de la multiplicidad a muchos otros ámbitos. Así, como lo veremos a continuación, la multiplicidad sirve para pensar en las relaciones con objetos y tecnologías propias del tránsito y también aquellas que lo posibilitan por medio de la visibilidad y el empoderamiento. De igual modo, pensaremos en lo trans como una identidad atravesada por diversas otras identidades que multiplican y complejizan las distintas maneras de ser mujer, hombre y de transitar en el género.

5.2.1.1.

Hormonas, cirugías, maquillaje:

objetos y tecnologías del tránsito

Cita No 1

“La venda te pela, la venda te puede sacar quistes, la venda con el tiempo te va a traer problemas como tal. Hay chicos que se llegan a poner hasta 4 buzos encima de la venda, el buzo, la camisilla, el buzo, otro buzo o un saco, nosotros hablamos de ese tipo de temas, el uso de las fajas y cómo afecta eso a las posturas de cada chico que muchas veces uno ve a algunos chicos, por ejemplo, en mi caso encorvados, hay chicos que tienden a tener un poco más de busto, hay unos que pueden caminar rectos, pueden… saben llevar ese tipo de cosas, pero hay otros chicos que se van a bindar, se van a lastimar […] Entonces ella [mi novia] me dice: ‘amor usted porque se pone así’, ella me dice: ‘hay hombres cisgénero’, porque nos hemos educado entre los dos ‘Hay hombres cisgénero que tienen el busto grande, que tienen las tetillas puntudas’, entonces ella me empieza a decir y es real, hay diferentes cuerpos, no se trata de me vendo o cómo me quiero ver, sino de aceptar eso. Y eso va en nosotros mismos y en asumir que tal persona me dijo algo tan contrario a mí pero estas otras personas me están diciendo algo que está fortaleciendo. Entonces puede que no lo tenga caracterizado algunos efectos secundarios, pero si nos enfocamos mucho en que cada chico se apropie de su tránsito, que sea algo propio, que si quiere ser un hombre trans, que el día de mañana va a poner una falda, póngasela. Si es un chico trans que el día de mañana quiere decir abiertamente que es bisexual, hágalo”. (grupo focal, Cali)

Cita No 2

“Al principio era un poquito complicado el cambio de humor con las hormonas, cambié muchísimo de humor, era una persona súper agresiva por cualquier cosa yo explotaba, pero a pesar de que tenía este cambio de humor, fui viendo un cambio en mi físico y cambiando mi rostro, mi tono de voz, mi cuerpo era más femenino cada vez y me sentía pero súper genial porque las personas empezaban como a elogiarme (…) y con los senos, a pesar de que era algo que no estaba dentro de mis planes, la verdad ha sido como el boom, porque he entrado hasta en discusiones con algunas personas cuando me dicen: ‘hola chica como estás’, pero como alguien de confianza, entonces yo digo no, ‘pero mire que yo soy trans’” (entrevista 3, Quibdó).

Cita No 3

“Yo ya tenía una amiga de la droguería y ella me hacía el favor también (de venderme hormonas), entonces ya yo empecé así y yo duré más o menos haciendo eso como un año y medio en ese proceso de estarme aplicando, claro, yo vi los cambios porque yo me sentía más culoncita, más piernoncita y obvio yo veía los cambios, pero sabes qué, eso me ponía muy mal, no, a mí me daba mal genio, me daba tristeza, me daban unos cambios de humor demasiadamente acelerados, o sea, yo me mantenía acelerada, me daba ansiedad, yo no me sentía ni ubicada, ni nada, yo mantenía como estresada, loca, entonces yo dije; no, esto a mí me está poniendo como muy mal psicológicamente, entonces yo dejé de aplicarme eso y yo era una persona sin vello en ninguna parte, yo ya no me volví a aplicar eso y empezaron a salir los vellos ¡bendita! me empezó a salir la chivita y ¡ay no! y yo dije: ‘yo qué fue lo que le hice a mi cuerpo’ marica te lo juro, o sea, como que todo lo que yo tenía estancado de ese momento se empezó a explotar, horrible. Entonces yo le empecé a tener miedo a eso entonces yo ya empecé a hacer tratamientos láser, empecé a hacer otra clase de cosas y dejé de tomar eso” (entrevista 3, Cali).

Cita No 4

“Mantenía con mi tránsito y mantenía maquillándome porque la identidad de uno era como el maquillaje y el cabellito, ¿sí? Entonces, pero me vestía como un niño, ya empecé a tener problemas con la fuerza armada, con la guerrilla y ya pues tuve que desplazarme del campo y dirigirme a la ciudad (…) Y llegué a Bogotá, D. C. y empecé a estudiar peluquería, allá conocí a otras chicas y conocí a Angelin, pero antes de conocer a Angelin yo por Internet empecé a averiguar lo de las hormonas, yo me acuerdo cuál fue la primera que yo me tomé, creo que se llamaba femenin, yo empecé a tomar las hormonas desde allá, pero por el simple hecho de que eran hormonas auto medicadas, yo no me aguantaba, no me aguanté el proceso y desistí porque empezó a darme demasiado mal genio o sea fue un choque brutal” (entrevista 1, Chaparral).

Cita No 5

“A ella le dijeron en la EPS: ‘si no te haces una vagina, no te hacemos la feminización, no te damos aumento mamario, no te damos nada’. Y ella no tenía conocimiento, ella fue sin tener quién la asesorara, sin saber cómo era un proceso hormonal y ella dijo: ‘bueno, yo me hago la vagina’. Y se la hizo y se la dejaron fea, se la dejaron horrible, porque ella también es consciente que le quedó feo eso, o sea, porque ella se la hizo sin ni siquiera tener conocimiento de quién la operó. Ya también le dieron una feminización facial, le hicieron rino, bichectomía, lipo-papada y le dejaron la cara peor a lo que era ella. Porque la rino, la dejaron más ancha, aquí le dejaron fibrosis y aquí le dejaron flacidez. Y va y hace el reclamo y le dicen: ‘pero era lo que usted estaba pidiendo ¿por qué jode?’ Y quería demandar, pero para demandar, tenía un médico que darle la valoración de que los procedimientos están mal hechos. Y ninguno quiso pelear contra la EPS, aunque ella pagara un particular para que le diera la valoración y ninguno lo quería” (grupo focal, Medellín).

Cita No 6

“Cuando maquillo, que parece como una mujer, me alegro mucho, contento, me gusta compartir con las amigas, eso (…) Sí, yo quería ser como ella, seguir adelante. Bueno, (en el ejercicio tres) escribí así: me convertí transgénero, soy feliz y soy libre. Bueno, ahora soy capaz de enfrentar con mi familia y otras personas, bueno, cuando yo en este momento ya empecé a voltear compré mis maquillajes y ya la ropa de hombre la boté, la eché para la basura y compré ropa de mujer y ya empecé a vestir, compré maquillaje, coloretes, cuando uno quiera y ya, hasta ahí fue que yo convertí así, 13 años yo (…) Pues el maquillaje es más importante para mostrarse como una mujer y el pelo también así igual, porque uno como va a quedar sin pelo, sin pelo parece como un hombre” (grupo focal, Santuario).

Cita No 7

“De acuerdo a los componentes de género todas las mujeres tenemos que tener una vagina entonces lo que hacemos es seguir inmersas en ese patriarcado, en ese sistema de género para ser totalmente una mujer, que tenemos que tener tetas, tenemos que tener vestido, tenemos que tener la vagina porque muchos hombres dicen ‘ah, ¿ya te cuadraste la vagina?’, ‘yo sigo siendo mujer con pene’ o en muchos casos he buscado la estrategia de decir ‘soy una mujer de clítoris largo y si quieres te lo puedes chupar’” (entrevista 1, Chocó).

Cita No 8

“Las hormonas es algo que nos rodea que siempre va a estar ahí para las personas trans. Tomen la decisión o no de estar en tratamiento hormonal y siempre hay que tener cuidado, porque hay muchas personas que comienzan sin supervisión médica, no saben su nivel hormonal, si le está afectando a su cuerpo, si no le está afectando, qué tipo de hormonas necesita, en lo otro que pensé fue en salud mental, a veces nos rodeamos de amigos o de familia que no nos hace bien, que nos hace pensar mal hacia nosotros mismos, también pensé en enfermedades de transmisión sexual porque es como una etiqueta que ya cargamos la población LGBT, básicamente dicen soy gay, soy trans ‘tiene Sida’ ‘va morir de Sida’ ‘trabaja de puta’, de lo que sea y también pensé en violencia, una vez nos reconocemos como trans, está el miedo de salir, el que nos vean diferentes, si vamos por lo oscuro, si vamos por este lado, si saben que soy trans” (grupo focal, Barranquilla).

No es interés de este aparte entrar en grandes explicaciones sobre las citas que aquí presentamos. Es nuestro deseo que la lectura de los distintos relatos entre en diálogo inmediato con todo lo que ya hemos escrito sobre la multiplicidad. Los objetos (las hormonas, las intervenciones quirúrgicas, el maquillaje, los binders, etc.) adquieren sentido a partir de las prácticas que les dan significado, los manipulan y resignifican. Gracias a este proceso, a esta diversidad de prácticas, entendemos que no hay significados singulares. Esto sin embargo no quiere decir que no se puedan establecer relaciones entre las prácticas. Si acoplamos por ejemplo todo lo narrado acerca del uso de hormonas, encontramos deseos materiales, encarnados en el cuerpo, que se esperan a partir de su uso. También vemos eventos a partir de los cuales dichas hormonas se adquieren. Pero, de igual modo, encontramos que el significado que adquieren en la práctica es múltiple, pues los efectos materiales son distintos. Estos, a su vez, dependen del manejo que se ha hecho de esa hormona y del constante conocimiento y autoconocimiento del cuerpo, de sus cambios y sus cuidados.

Las citas hablan también de marcadas diferencias territoriales. El acceso a algunos objetos y tecnologías sólo es posible en algunos territorios. Debido a esto, la identidad trans que se adquiere gracias a su uso también es múltiple. Ser trans en zonas rurales tiende a implicar el uso de maquillaje y de ropa acorde a la construcción de género, mientras que en zonas urbanas las intervenciones quirúrgicas y las terapias de reemplazo hormonal tienen mayor peso. No obstante, conviene volver a destacar que en la medida que el uso de tecnologías es múltiple, no todas las personas toman la decisión de usarlas o deciden interrumpir su uso, pues no estaban satisfechas con los resultados. A su vez, las citas que aquí se presentan contribuyen a confirmar que la práctica con objetos implica un relacionamiento con otras personas. Los múltiples significados de lo trans se adquieren por y a través de prácticas sociales que confirman, niegan, apoyan y discriminan. Concebir dichas prácticas bajo una lógica de cuidado contribuirá a que los múltiples relacionamientos se encausen hacia un bienestar físico, emocional y social.

5.2.1.2.

Reinados, ríos, calles y cantos: objetos y tecnologías para el tránsito

Citas ríos y agua

“El río fue la única fuente, espacio, territorio, lugar, casa sin techo que le dijo a las personas LGBT: ‘¡vengan, yo sí les doy inclusión, que sí le doy el espacio, a mí se me gusta el reinado, yo no soy marica, pero me gusta!’ Lo mismo el medio ambiente: nunca se secó, vimos que siempre estaba verde, que siempre fue fortalecido, que siempre tiene la misma brisa, entonces la importancia de volver allá, porque es que realmente es de volver al territorio, porque realmente nosotras no le hicimos daño al territorio, ni el territorio nos hizo daño, simplemente fueron pobladores que llegaron a crear como todo ese tipo de afectaciones, pero realmente el territorio no nos hizo daño, ni el río nos hizo daño” (entrevista 1, Chaparral).

“Sí, uno en el agua se siente libre, aparte de eso es como y nadar, dejar solamente la cabeza por fuera y escuchar ese sonido del agua, de los árboles, del ambiente, de los animales, los pajaritos, que no siente como esa paz, esa tranquilidad total, por ese mugrero del agua y dije que era importante el río, ¿sí te diste cuenta ayer que a pesar de que estaba crecido sentía como ese golpeteo del agua con las piedras? Que se siente como (hace la onomatopeya) y de cierta manera usted se siente como a pesar de que es un sonido siente uno como una paz, estas ganas de acostarse y cerrar los ojos y dejarse llevar simplemente por eso” (entrevista 1, Chaparral).

“Muchas mujeres trans vamos a lugares de ríos o espacios de distracción como para olvidar un poquito todo eso que se vive a veces en el centro de la ciudad y lo hacemos como estrategia de aliviarnos como un poquito de esa carga y esa presión que se vive todavía en el territorio” (entrevista 1, Quibdó).

Como se mencionó anteriormente, los intercambios de experiencias no se limitaron a espacios formales de entrevista o de construcción de información en grupos focales. Las personas del equipo de investigación que estuvieron en cada uno de los territorios fueron invitadas a recorrer lugares con alto contenido simbólico para el movimiento trans. En Chaparral y en Quibdó alquilaron entre todas una chiva que las llevara al río Tulumí o una chalupa por el río Atrato para bañarse en Tutunendo. El grupo focal en Barranquilla terminó en las playas de Puerto Colombia. Discutiendo sobre estos paseos, que también se convierten en paseos de olla al río Cali o a Pance, se hizo evidente la metáfora de pensar en los tránsitos como el fluir de un río y en su multiplicidad de relaciones.

Como lo muestran las citas a este respecto que aquí presentamos, el río (especialmente el río Tulumí en el municipio de Chaparral-Tolima) no solamente posibilita pensar la multiplicidad de los tránsitos en el género, sino que es un elemento político que interioriza relaciones de poder en el plano físico y material. En Colombia, se han conceptualizado antropológicamente a los ríos no como “componente(s) adicional(es) del paisaje o como un objeto de manipulación humana, sino como un protagonista(s) activo(s), multidimensional(es) y polivalente(s) en historias y procesos sociales contemporáneos” (34). Para el caso de la cuenca del río Atrato, los estudios “propone(n) e invita(n) a pensar sobre los modos como se configuran las vidas en ecologías de múltiples agentes, donde no solo se trata de una dependencia de la gente con el río, sino de una co-creación e in-

terdependencia que forma unos modos de vivir en constante transformación y tensión” (35).

Queremos contribuir a estos acercamientos al agua a través de la metáfora que ya presentamos, y también destacando al río como un medio que le ha servido a las personas trans para imaginar nuevas formas de ser, de relacionarse con la naturaleza y con otros miembros de la sociedad. Si bien el reinado trans del río Tulumí (para más información, ver las citas al respecto de reinados que se presentan a continuación sobre reinados y carnavales trans y el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica “Un carnaval de resistencia: memorias del reinado trans del río Tulumí” (8)) ya ha sido caracterizado como un medio y modo de resistencia, queremos aquí agregar otra dimensión simbólica y material. El reinado se inició en el río, porque era en ese sitio, en conjunto con su ruido, naturaleza y fluir, donde era posible ser y estar en el mundo como trans; fue también en ese fluir donde se reunieron para pensar en sus tránsitos, compartirlos entre ellas y mostrárselos a la comunidad. De igual modo, es gracias al Atrato que muchas hermanas trans de otros corregimientos y veredas pueden reunirse en Quibdó con sus hermanas trans del casco urbano; es también gracias al Atrato que pueden alejarse de la violencia cotidiana, bañarse en pozos de aguas cristalinas y compartir experiencias. Los ríos, mejor dicho, son inspiración, lugar, medio y fin de los tránsitos. En el fluir de sus aguas y en la seguridad proporcionada por algunos lugares de sus cuencas, es posible imaginar múltiples maneras de estar y habitar el mundo como trans.

Citas reinados

“El día que yo participé, yo simplemente estaba sentada, con mi pierna cruzada cuando nos tocaba enfrentarnos y yo solamente sonreía y no hacía de cuenta, entonces esa gente estaba gritando y yo hacía de cuenta que era el sonido del río, para mí no existía más que el sonido del río, como el espacio, yo digo la libertad porque me sentí libre, liberada de ese niño, ya no quería tener en ese niño encima, entonces fue esa libertad, esa paz” (grupo focal, Chaparral).

“Este tema es un tema complejo, pero a la misma vez súper importante porque estos reinados nos abren espacios, como lo decía de visibilización, para visibilizar, más que los reinados el tema de San Pacho, como lo decía mi compañera anteriormente fue que le abrió paso hacia la comunidad trans y más trans aquí en el territorio” (entrevista 3, Quibdó).

“El reinado acá en Chaparral porque esto quiere decir que somos resistentes, tenemos que resistir y porque o sea como ha pasado hoy en día, así sigan matándonos cada día va a llegar una trans más, o sea las trans no vamos a dejar de existir, entonces por eso no tenemos que dejar de lado el reinado, sino todo lo contrario, continuar cada día más con él, por eso la importancia del reinado” (entrevista 3, Chaparral).

Hablar del río remite inmediatamente a pensar en los reinados que en el río Tulumí se llevan a cabo. Como lo muestran las citas al respecto, más allá del reinado del río Tulumí, los reinados, las fiestas patronales y los carnavales han jugado un papel fundamental en la visibilización de las experiencias trans. Los reinados han sido tradicionalmente conceptualizados como un espacio complejo donde surgen discursos sobre formación racial, política de Estado, economía, género, sexualidad y tecnologías del cuerpo (36). Sin querer obviar estas apreciaciones que, por lo demás, resultan absolutamente pertinentes, es de nuestro interés agregar una arista más compleja sobre la experiencia trans y la experiencia material de los tránsitos durante este tipo de espacios. Si bien los reinados son territorios contestados socialmente y pueden poner en riesgo a quien se atreva a participar, se configuran como el espacio último de visibilidad que combina una experiencia corporal, un goce colectivo y una aceptación comunitaria. Estos espacios han sido, en la mayoría de los territorios, los inicios de la visibilidad trans: han sido, mejor dicho, los espacios en donde la multiplicidad de los cuerpos trans ha podido ser mostrada. A través de la celebración y la visibilidad se configura también un elemento aglutinante entre diferentes liderazgos y territorios. Además, en muchas ocasiones, han sido estos eventos los inicios de la consolidación de un lugar en el espacio público. Momentos excepcionales han servido para consolidarse como agentes políticos que exigen la garantía de sus derechos.

Citas espacio público

“Digamos cocinar Toyo en el barrio, reunirse a hablar, a reproducir también como esas experiencias, un Toyo es una cosa, o sea en algún momento cuando puedan probar Toyo háganlo porque, no, en serio, es más, mañana podrían venir a probar Toyo. Y en torno a la música porque también nos permite sanar, sí, eso también tenemos que dejarlo muy claro que aquí es un espacio donde sanamos porque todas hemos vivido de alguna u otra manera violencias, hemos vivido algunas vulneraciones, entonces allí vamos sanando también el tema de cantar porque uno se conecta con la música, también ahoritica estamos escribiendo, entonces eso nos ha permitido sanar un montón y allí es donde también decimos el cuidado está allí presente” (entrevista 1, Cali).

“Toloposungo a mí me regala no solamente un proceso de arte, si no que me regala un proceso de cuestionarme muchas cosas, cosas que antes no me cuestionaba como lo que era la violencia policial en sí con nosotras, sabiendo que era que yo vivía día a día no solamente por el hecho de ser trans, sino por el hecho de ser, entonces como que poder pronunciar a estos seres despreciables (agentes del Estado) desde el arte (…) es maravilloso que pues ¿cuál era la respuesta inmediata que normalmente teníamos las personas que somos agredidas? Era una respuesta con violencia, como que me das violencia, te doy violencia, nos agarramos y a ver qué pasa entonces como que poder callar y dejarles quietes de una forma que no pueden reaccionar para mí es completamente maravilloso. Me ha dado bases para desarmar a personas poderosas y son bases que no me han dado en ninguna academia, que no me han dado en ningún otro lado y a eso hablo de la seguridad que me han dado para conmigo misma” (grupo focal, Bogotá, D. C.)

El espacio público, tal y como lo amplían las citas al respecto, adquiere entonces un valor fundamental pues se trata de reclamar un lugar que, por excelencia, ha sido negado y del que han sido excluidas las personas trans. Hacer del espacio público una casa, no solamente para trabajar, sino también para cocinar, cantar y bailar, es la conquista última gracias a la red de cuidados que han hecho posible la visibilidad del cuerpo trans y su reivindicación política. Es también ahí en donde la violencia cotidiana se resignifica, pues la violencia estatal proveniente de los agentes que están llamados por excelencia a materializar sus derechos, se responde con baile y música. Y, de nuevo, se tratan de bailes múltiples, pero coordinados, que destacan la diversidad de los cuerpos y las tan distintas formas de ser hombre y mujer.

5.2.2. multiplicidad

según otros cruces identitarios

No podría ser correcto hablar de la multiplicidad de las vidas trans y de la multiplicidad de estrategias de cuidado que entretejen entre ellas, en sus cuerpos, con objetos y tecnologías para ser y estar en el mundo, sin hacer referencia a las otras identidades que las atraviesan. Sería completamente estéril describir estos cruces, por lo que cerraremos este capítulo dejándole a la persona que haya leído hasta este punto unas narrativas sobre las distintas prácticas entremezcladas entre la experiencia de vida trans y las experiencias de vida indígenas (cita 1), afro (cita 2) y de hombres trans que abortan (cita 3). Se habla mucho de enfoques interseccionales y de la importancia de su inclusión, pero siempre se dificulta su concretización y materialización. Queremos mostrar con estas citas que dichas intersecciones no pueden ser aprehendidas a priori, sino que deben ser descubiertas en la práctica. De este modo, solamente atreviéndose a observar y a

escucharcon atención, será posible saber qué significa ser trans afro en el Pacífico colombiano y cómo diversas prácticas de cuidado y de resistencia permiten resignificar la experiencia y pensar en otros mundos posibles.

Finalizamos este aparte llamando la atención sobre la importancia de considerar también las diferencias territoriales. Las figuras 1 a 7 presentan agrupaciones de las 100 palabras más utilizadas por las personas con las que se habló en cada territorio. Para sacar a relucir aquellas más atinentes al contexto, se eliminaron palabras como “trans”, “tránsito”, “chica”, “chico” y demás derivadas. En estas agrupaciones de palabras la persona interesada encontrará términos y conceptos que son relevantes en cada territorio, y a partir de los cuales se define la experiencia de vida trans. Por supuesto, aunque existen ciertos paralelos, estas agrupaciones dejan entrever grandes diferencias que están mediadas por los procesos de reivindicación de derechos que se están llevando en cada uno de los territorios y los diferentes conceptos, objetos y tecnologías a partir de los cuales se representa y da sentido a la vida trans.

Cita No 1

“Porque yo soy indígena, yo hablo español, mí me preguntaban ‘cómo maquilla usted porque usted se maquilla más hermosa´’, entonces yo explicaba a ella ‘si una es morena no pueden utilizar maquillaje que polvos talla seis o cinco porque uno se ve como cucaracha’, ellas se pusieron a reír en ese momento. ‘Lo que usted lo dice es verdad’ como usted lo que maquilla, ustedes como perfecta el maquillaje, pero nosotros utilizamos siendo morena, que es que talla cuatro, talla cinco esa es la cara para que se vea sólo blanco, entonces yo explicaba ‘ahí muchacha, ahí se ve como si fuera mascarilla, como en Hollywood, como lo que uno hace en evento, eso parecía ellos, labios más fucsia más rojas entonces uno se ve horrible’” (entrevista 1, Santuario).

Cita No 2

“Entonces una trata como de adelgazar esa voz como para la que pasa por la loca aunque sea y allí me parece muy importante el tema de rodearnos entre mujeres porque mira, el semilleroes históricamente la música del Pacífico siempre la han llevado hombres, ¿sí? entonces el tema de que una mujer esté tocando el bombo, una mujer esté tocando la marimba es también romper con este sistema que los hombres son los únicos que pueden estar en estos espacios porque normalmente las voces se las dejan a las mujeres, ¿sí? Entonces listo las voces se las dejan a las mujeres y los instrumentos a los hombres, pero aquí todas somos mujeres en el semillero y claro que uno llega con unos nervios horribles a cantar, somos mujeres trans que muchas veces tenemos ese pleito con nosotras mismas de la voz, entonces es como: ‘marica, yo qué voy a cantar allá’ y más música del Pacífico porque es también algo muy tradicional, que te dice como ‘debes cantar de tal manera para que te suene de esta manera’ (…) entonces allí nos parece muy importante porque también reconciliarse con esa voz, sí, entonces a mí personalmente eso” (entrevista 1, Cali).

Cita No 3

“Por lo general, va a haber dos personas todo el tiempo con la persona con la que se le está haciendo el acompañamiento para garantizar que va a haber comida, que va a haber todo lo que se necesita que tenemos las red de apoyo de la personería a la mano en caso tal de que algo llegue a suceder, pero digamos que no hemos tenido por el momento ningún inconveniente, ha habido sustos, pero no se ha ido como a mayores dado que todos los puertos reaccionan diferente. En ese orden de ideas ya también previamente a este nuevo procedimiento tenemos que saber si la persona está usando testo (testosterona) porque con eso sabemos cómo va a reaccionar su cuerpo, qué tan estrecho está todo, que tan atrofiado está, por ende qué tan fuerte van a ser los cólicos, qué tipo de yerbas vamos a poder dar durante el acompañamiento, antes durante y después porque todo reacciona diferente, en ese orden de ideas también digamos que saber si se fajan, entonces eso también tiene que tener otro proceso porque pues también como que llegamos a estos momentos de disociar completo el cuerpo entonces, bueno, también como nos hemos logrado acompañar mediante la comidita, el caldito, la cobijita, los masajes que nos han enseñado. Todo este tipo de cosas finalmente complementan lo que es ese acompañamiento, una vez digamos que el proceso como tal médico que digamos nos tomamos unos ocho días así. Si hubo alguna alteración, si volvió a sangrar, si ya salió el coágulo, todas estas cosas no se le deja sola a la persona” (entrevista 3, Bogotá, D. C.).

figura 1. Medellín
figura 4. Bogotá
figura 2. Quibdó
figura 3. Santuario
figura 7. Cali
figura 6. Chaparral
figura 5. Barranquilla

apuntes de cierre 6.

Queremos finalizar insistiendo: a lo largo de estas páginas hemos querido destacar la agencia. Es decir, las lógicas de cuidado que han consolidado el poder organizativo de las personas trans en Colombia. Esto no quiere decir, en ningún momento, que hayan cesado las barreras de acceso que imponen las instituciones del Estado para garantizar derechos inalienables. Estas lógicas denotan unas prácticas complejas de colaboración y de cuidado que configuran a la agencia colectiva como un proceso que va más allá de la suma de las partes individuales. En este sentido, como lo demuestran las voces trans que le han dado vida a este informe, se desdibujan las acciones o los cuidados individuales, pues cada práctica de cuidado (en cualquiera de sus dimensiones) subsume y trasciende al individuo. Debe considerarse más bien como un ir y venir – una lógica – entre lo que se considera individual y colectivo. En razón de lo anterior y del claro interés en dejar que la experiencia trans hable por ella misma, este informe le apostó a dejar que sea la propia voz trans (a través de largas citaciones), la que entra en diálogo con los apartes teóricos traídos a colación en estas líneas. A su vez, le dejamos a la persona que se acerca al texto que, gracias a estas voces, entienda la complejidad y profundidad de las lógicas de cuidado trans y las múltiples maneras de transitar por el género. Las lógicas de cuidado del proceso organizativo

trans invitan a pensar en acciones que suceden en forma de red, en donde se traslapan distintos niveles. Lejos de querer idealizar las prácticas de cuidado que aquí se exponen, así como a las organizaciones y liderazgos que las practican, se demuestra más bien una lógica compleja que a veces se basa en relaciones asimétricas. Así, lo que las prácticas de cuidado nos muestran es que el cuidado que profesan las organizaciones trans no es necesariamente equivalente al amor o a la protección hacia aquellas personas que lo necesitan, así como tampoco significa estar a cargo o ser responsable de las personas y de sus cuidados. El cuidado es, por el contrario, un conocimiento profundo y una curiosidad hacia otras personas y el mundo (humano o no) que las rodea. El cuidado es, asimismo, una afrenta directa a las lógicas y leyes sociales, culturales y políticas hegemónicas que nos han regido, pues subvierte concepciones tradicionales sobre las relaciones humanas. No es el Estado quien protege, ni es el capital la base del relacionamiento humano, sino que son nuestras relaciones más básicas (con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea) las que nos otorgan un sentido y un lugar en el mundo. Acabar con las barreras de acceso, garantizar los derechos y potenciar la agencia trans, implica entender la complejidad intrínseca de esas relaciones y permitir su expresión pública.

Abogar por prácticas de cuidado complejas y construcciones identitarias múltiples no se resume a querer adornar la información ecolectada con términos teóricos elegantes. Por el contrario, hacemos uso de estos términos y los sustentamos con amplios y exhaustivos extractos acerca de lo que nos contaron en cada uno de los territorios, para abogar por una mirada más profunda de la experiencia de vida trans. Más allá de una dinámica de denuncia de violencia y exclusiones, lo que la experiencia de vida trans muestra es una comprensión insondable sobre el cuerpo y la experiencia humana en su dimensión colectiva. No se sigue un camino único y unidireccional para construir la identidad, sino uno múltiple y dinámico que no tiene ni un comienzo y ni un fin. Por eso, invitamos a pensar en las construcciones

identitarias como los ríos para poder entender el eterno fluir, las distintas velocidades y la imposibilidad de separar las partes del todo. De igual modo, pensar en cuencas de ríos nos lleva a problematizar cierto fluir y a perder visiones románticas sobre el accionar colectivo y las construcciones identitarias. Cerramos este informe con cuatro citas que, precisamente, hacen explícito el fluir de los tránsitos y la importancia del accionar colectivo para trascender construcciones identitarias hegemónicas. La garantía de derechos y la subsanación de barreras de acceso tendrán que estar mediadas por acompañamientos integrales – amorosos – que abracen la complejidad individual y potencien el accionar colectivo.

Cita No 1

“Me fui dando cuenta de un montón de matices más allá del blanco y negro, entonces empecé también a jugar con eso, y a permitirme un montón de cosas que yo sentía que estaba represando, que era si quiero caminar de X manera, si quiero tener un quiebre en la mano o algo que se le ha asociado mucho a lo femenino, pues lo voy a hacer, entonces empecé como en este proceso también de auto reconocimiento, de permitirme ser: de qué quiero, qué persona quiero construir, no qué hombre quiero construir, sino qué persona quiero construir” (entrevista 2, Medellín).

Cita No 2

“Siempre que uno se encuentra con las compañeras cada una es un mundo diferente, pero uno tiene que encontrarse con una misma y allá (en la organización) sentí ese encuentro porque yo aprendí a amarme como yo soy, o sea el hecho de que yo sea una chica trans a mí no me tiene que preocupar ni un culo. Unas tetas o hasta el cabello porque eso no me identifica como una mujer, yo puedo ser una mujer hasta sin cabello, yo puedo ser una mujer ¿sin qué? sin cola, o sea sin traseros, sin senos, o sea. Entonces yo como que en ese momento sentí la felicidad porque yo ahorita soy de las que a mí no me preocupa si mi amiga se puso los senos, ‘yo qué felicidad’, ‘qué chévere’, ‘Dios, la bendiga, disfrútelos’, pero que en ese momento yo diga ‘es que a mí me tiene afanada o yo quiero tener senos’, yo no tengo ese afán, yo me miro al espejo y yo amo mi cuerpo como está” (entrevista 3, Chaparral).

Cita No 3

“Seguimos sin oportunidades laborales, seguimos con un sistema de salud desinformado, seguimos con un sistema educativo binario, religioso, entonces creo que sí hemos aprendido. Como que las personas trans hemos aprendido a generar como comunidad, a generar hasta una economía solidaria. Creo que hemos aprendido a vivir desde lo solidario y desde lo comunitario. Creo que se ha aprendido a tejer realmente esto que es la sororidad, que muchas personas lo hablan, pero creo que lo trans creo que sí se generan familias muy fuertes, familias muy poderosas que se cuidan y que gracias a esto muchas personas podemos sobrevivir y habitar este mundo digamos de una manera pues protegida entre nosotras mismas” (entrevista 1, Bogotá, D. C.).

Cita No 4

“Persona entrevistadora: en los diferentes encuentros que hemos tenido salió mucho esta premisa de ‘ante las barreras de acceso al sistema de salud y la ausencia del Estado las personas trans nos cuidamos entre nosotras’.

Persona entrevistada: ¡Eh!, es cierta, es totalmente cierta, pero si se puede debatir. Siento que esa frase fácilmente nos pondría a todos en una misma canasta. Sabemos que si nos ponen a todos en la misma canasta nos agarramos a puños y patadas, entonces yo te cuido, pero si eres mi amigui o si te conozco, eso también aplica para nosotres, entonces yo sí siento que todavía falta mucho trabajo interno, interorganizacional” (entrevista 3, Bogotá, D. C.).

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Con el apoyo de:

Prácticas de cuidado que han creado las personas transante la ausencia estatal.

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