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Redes Electrónicas para Infraestructura Hospitalaria

Redes Electrónicas para Infraestructura Hospitalaria

– 11 errores comunes y cómo evitarlos? –

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Por : Ing. Germán Alexis Cortés H.

Dentro de toda la cantidad de especialistas que debe incorporar el diseño y construcción de una edificación hospitalaria, hay una rama de la ingeniería que es vital para lograr contar con todos los adelantos de tecnología disponibles, generar confort, seguridad y productividad. En resumen, para lograr altos niveles de eficiencia. Me refiero a la Ingeniería Electrónica, que forma el “sistema nervioso” y la inteligencia, del Hospital moderno. Es claramente diferente a las redes eléctricas que nos suministran energía e iluminación. Y es que el primer error a nivel de arquitectura e ingeniería hospitalaria, es pretender mezclar estas dos ramas de la ingeniería. Mientras que existen más de 40 subsistemas diferentes en el aspecto electrónico, a nivel

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eléctrico no pasan de 10. Ningún sistema es más importante que el otro, se complementan. Las redes electrónicas que intercomunican estos subsistemas son muy diferentes entre sí, con topologías, normatividad, especificaciones y necesidades diferentes. El segundo error que muchas veces se presenta, es considerarlas todas iguales y pretender que todas sean parte de un solo sistema de datos o comunicaciones. Un listado detallado y su explicación de uso para cada subsistema, nos tomaría mucho tiempo y espacio. Para resumirlo, en el diagrama anexo, se puede observar una visión general de las diferentes redes electrónicas que son utilizadas tradicionalmente en una edificación moderna, de uso hospitalario.

Las redes que son exclusivas para uso Hospitalario, están bajo los Sistemas de Operación Dedicada, a saber: Redes de Datos para exámenes de Diagnóstico de Alta Resolución (Imagenología), los sistemas de Llamado de Enfermeras para hospitalización, el Monitoreo de Pacientes especiales como ancianos, enfermos mentales, infantes y el Monitoreo de Gases Medicinales. El resto de Subsistemas se pueden encontrar en otro tipo de edificaciones, sin embargo, al ser parte de las redes hospitalarias, forman un sistema integral y eficiente. La intención del presente artículo es sensibilizar a los profesionales de la salud, principalmente arquitectos, ingenieros, médicos y administradores, para que comprendan la importancia de estos nuevos subsistemas, el deber para dedicarle tiempo y cuidado a las redes electrónicas. Entre los principales Beneficios se encuentran: 1. Incremento en Seguridad y Control Perma-

nente. 2. Mayor Confort, conservación de buena salud y comodidad a sus ocupantes. 3. Aumento de la Productividad, al mejorar la sensación y tener mejor conectividad. 4. Aumento del nivel de Sostenibilidad y cuidado del

Medio ambiente. 5. Sensación de excelente calidad, que mejora las ventas y la Valorización de la Infraestructura. 6. Aumento en el Monitoreo, medición y Control, generando una operación eficiente. 7. Mejor desempeño en labores administrativas, técnicas y educativas. 8. Mayor velocidad de Mejoramiento de Pacientes. 9. Incremento en la Productividad del Personal. 10. Incremento en el retorno de Inversión. 11. Mejor desempeño en actividades comerciales. 12. Mejor reconocimiento del público y la competencia. 13. Ahorros en gastos de energía, carbono, agua y desechos. 14. Menores costos de Operación. 15. Ahorro en gastos de Personal administrativo, de mantenimiento y seguridad.

Realmente, aunque muchas personas creen que las redes electrónicas son un “lujo”, hoy en día son una necesidad imperiosa para ser eficientes y poder operar de acuerdo a los requerimientos de pacientes y personal médico. Se convierten en la mejor “herramienta” para administrar mejor, siendo altamente eficientes y por supuesto ahorrando dinero. También existe una falsa creencia (tercer error) que la implementación de todos estos sistemas de buenas y probadas tecnologías, requiere de una inversión elevada y realmente la experiencia nos muestra que, siguiendo buenas prácticas, la inversión en una edificación inteligente es apenas un 15% mayor, a la de una edificación normal.

Para lograr que estos subsistemas operen de manera integrada, generando automatismos eficientes, se requiere que exista una planeación detallada de todas las redes, en el mismo momento que se comienzan los estudios y diseños de las demás ramas de la arquitectura e ingeniería. Es fundamental entender que este “sistema nervioso” que brinda la inteligencia necesaria a la edificación, hace parte de los sistemas básicos de Diseño y Construcción. El cuarto error es considerar

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estos subsistemas como parte de la dotación de la entidad de salud y no como parte intrínseca del inmueble. Por ejemplo, muchos profesionales consideran que debido a que muchos equipos de cómputo, comunicaciones y seguridad, pueden interconectarse de manera inalámbrica hoy en día, de manera errada, trasladan todo este trabajo a la administración de la infraestructura hospitalaria cuando ya se encuentre en operación. Pero es totalmente falso. Aunque las redes inalámbricas de comunicaciones nos prestan un excelente servicio, no son las apropiadas para interconectar todos los subsistemas y equipos, debido a que se deben cumplir estándares de calidad, seguridad y continuidad en el servicio. Las redes inalámbricas (aunque han mejorado muchísimo y son encriptadas), no pueden ofrecer los niveles de seguridad y confiabilidad que las redes basadas en cobre o fibra óptica. Adicionalmente se debe cumplir una normatividad apropiada para infraestructura de misión crítica y las redes inalámbricas se quedan cortas. A nivel hospitalario, siempre se prefiere una red de equipos alambrada, segura y que nos permita alta durabilidad y flexibilidad con el paso del tiempo. De todos modos, aclaro que parte de la infraestructura necesaria de comunicaciones son las redes inalámbricas, pero no como único medio de comunicación, sino para dar comodidad a pacientes, visitantes y cuerpo médico. Entonces el adecuado proceso para lograr tener unas redes electrónicas efi-

cientes y económicas, inicia con los estudios de factibilidad, análisis de tráfico, análisis de consumo energético, análisis de riesgos, estudio de necesidades, que generan los Criterios de Diseño acordados entre el grupo diseñador y los propietarios de la institución hospitalaria. Esta será la base para realizar los Diseños de ingeniería de cada subsistema. Y en este punto suceden la mayor cantidad de errores que casi siempre se cometen: El quinto error es contratar un servicio de diseño conceptual o básico y no detallado. Quedando enormes vacíos de información, que al finalizar el proyecto generan sobrecostos, demoras, mala calidad e inconformidad por parte de todos los involucrados. La gran mayoría de empresas integradoras de estos equipos y redes, intentan ofrecer “gratis” el diseño, con el ánimo de ganar el contrato de suministro e instalación. Se entiende que lo “gratis” casi nunca es de buena calidad, definitivamente no es lo mejor y no hay forma de exigir un buen trabajo. Se incurre en un diseño demasiado básico y obviamente beneficiando las marcas que esa empresa comercializa y no necesariamente lo que realmente se requiere. Por lo tanto, quien pierde es siempre el usuario final. El sexto error y el más común, es no contratar un servicio de diseño. Es decir, comprar equipos sin un diseño adecuado. Creer ciegamente lo que la empresa integradora le recomienda y obviamente al comparar propuestas se escogerá la más barata (séptimo error), pues el constructor “asume” que todas las opciones que le llegan son similares y adecuadas; cuando en la práctica casi ninguna lo es. En un proyecto hospitalario, casi siempre los costos de las redes electrónicas, se elevan fácilmente debido a que las exigencias de normatividad, especificaciones y servicios solicitados, exceden muchas veces las situaciones normales. Por lo tanto, a menos que se haya realizado el proceso de manera correcta y anticipada, el presupuesto siempre queda corto y entonces se incurre en el octavo error y es contratar menor calidad de equipos, sacrificar infraestructura y/o instalar equipos hasta donde el dinero alcance. La solución correcta, es la de dividir en fases o etapas de acuerdo a las necesidades, normatividad y conveniencia para poder hacer la totalidad del proyecto, en un orden que le convenga a la institución hospitalaria. Es fácil entender que todo esto no se advierte ni se logra fácilmente, a menos que se cuente con la asesoría de un equipo hábil y experto. La recomendación siempre es contratar los servicios de una empresa consultora que de manera imparcial y ágil pueda facilitar el proceso y se obtengan resultados lógicos y objetivos. Muchas veces se incurre en el noveno error, al delegar estas labores al profesional equivocado (ingeniero eléctrico, interventoría, amigos y profesionales cercanos, que dicen conocer del tema, entre muchos otros). Contar con los servicios de consultoría técnica especializada, constituye una ventaja enorme para el proyecto que le hará ahorrar dinero y conseguir el mejor

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beneficio para lograr un sistema flexible, moderno y eficiente. Existen en el mercado diferentes tipos de servicios especializados de consultoría, que inician con los estudios previos para generar los criterios de Diseño.

El Diseño Detallado de las diferentes subredes y sistemas, con la ubicación exacta de dispositivos y salidas eléctricas, diagramas de detalles y trazado de ducterías. Memorias descriptivas y de cálculo, cumpliendo la normatividad que aplique, listado de especificaciones técnicas, cuadros de cantidades y presupuesto estimado. Un asesor experto para sustentar y aclarar dudas sobre el diseño propuesto, realizará una evaluación objetiva de las diferentes propuestas y presentará a los propietarios la mejor alternativa a nivel técnico. Durante la instalación y montaje de equipos, es vital el acompañamiento del diseñador y la presencia de un interventor, inspector o fiscalizador que supervise todo el proyecto y garantice los mínimos requeridos de calidad y cumplimiento del diseño acordado. En la parte final de la instalación, se deben recibir todos los subsistemas, y hacer un inventario físico y funcional de la operación exhaustiva de cada elemento en forma autónoma e integrada. De tal manera que la totalidad de los protocolos de pruebas se cumplan y se pueda generar un certificado de conformidad de todos los elementos. Una vez todo esté funcionando es muy importante capacitar adecuadamente a

operadores, supervisores, jefes de tecnología y mantenimiento, así como a las directivas responsables de todos los sistemas, con el ánimo de que no queden dudas sobre el alcance y funcionamiento de todos las redes integradas. Todas las actividades se deben hacer siguiendo metodologías de Gerencia de Proyectos de Tecnología y ajustados a la Normatividad local e internacional que se haya acordado. El décimo error es precisamente desconocer y omitir estas actividades en un proyecto de tecnología. El nivel de complejidad por la integración y la cantidad de elementos, es bastante alto y se ve afectado de acuerdo al tamaño, servicios y áreas hospitalarias que deba atender el proyecto. El décimo primer error, lo constituye la ignorancia y el desconocimiento de la normatividad aplicada a establecimientos hospitalarios, desconocimiento del mercado y pretender que todo es más sencillo e informal de lo que parece y por lo tanto intentar sacar adelante el proyecto con los conocimientos mínimos de profesionales sin experiencia o reconocimiento.

Detalles Claves

Durante el proyecto es de vital importancia, negociar espacios con Arquitectura (Ducterías Horizontales en cielo falso o canaletas en muebles, Pases verticales, cuartos de interconexión para equipos, cuartos de acometidas de comunicaciones inferiores y superiores, redes de distribución y dispersión, salidas para cada tipo de elementos y por supuesto los cuartos de control principal y paralelo, desde donde se ejercerá monitoreo y control sobre la totalidad de las redes instaladas. Estos acuerdos de espacios volumétricos deben hacerse lo más anticipadamente posible, garantizando que exista una estructura de cableado y redes para dar servicio y soporte a todos los demás subsistemas que se diseñen y que aun quede espacio para ampliaciones y posibles elementos que no se conocen aun, pero que en un futuro se vuelven fundamentales.

Es de igual importancia capacitar a otros profesionales, e indicarles lo que se ha pensado hacer con las redes electrónicas. Indicarles con detalle la “frontera cero” (punto exacto de interconexión entre dos o mas subsistemas), para que los alcances de cada diseñador o constructor queden absolutamente claros y precisos. Acá debemos entender que las redes electrónicas afectan o tienen que ver, con casi todos los sistemas y aspectos de otras disciplinas. En una institución hospitalaria lo primero que se debe terminar de construir es el cuarto de control principal y desde allí ir poco a poco instalando cada uno

de los diferentes componentes de cada subsistema. De tal manera que se puedan ir probando y autoprotegiendo durante la obra. Los equipos que forman las redes electrónicas son bastante sensibles a fluctuaciones eléctricas y descargas electromagnéticas, además son costosos y bastante complejos. Por lo tanto, es mejor trabajar con una obra cerrada y limpia, con energía estable y definitiva y lograr planear la instalación de tal manera que se vayan entregando áreas completas con full servicio y/o sistemas completos con full servicio. Finalmente es importante mencionar que, como cualquier tecnología actual, los servicios de mantenimiento, soporte técnico y actualización se convierten en lo más importante a la hora de seleccionar el mejor proveedor. Un buen contrato de servicio continuo, con niveles de servicio exigentes, es garantía de que los equipos y subsistemas van a fallar lo menos posible.

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