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Diseñados para las relaciones
Lewis C. Sheafe | Destellos y detonantes
El león no es el problema | Nuestro cuerpo, su templo




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Lewis C. Sheafe | Destellos y detonantes
El león no es el problema | Nuestro cuerpo, su templo







Cristo enseñó a sus discípulos cómo comportarse cuando estaban en compañía de otras personas. Los instruyó acerca de los deberes y normas de la verdadera vida social, los cuales son los mismos principios que rigen el reino de Dios. Enseñó a sus discípulos, mediante el ejemplo, que al asistir a cualquier reunión pública no debían sentirse faltos de palabras. Su conversación en un banquete se distinguía claramente de la que se escuchaba en otros banquetes. Cada palabra que pronunciaba era vida que impartía vida. Hablaba con claridad y sencillez. Sus palabras eran como manzanas de oro en engastes de plata.
—Ellen G. White, «Lessons from the Christ-Life», The Review and Herald, 2 de octubre de 1900, p. 625.
4Diseñados para las relaciones
8Creencia fundamental #23: El matrimonio y la familia
10Lewis C. Sheafe y el costo de decir la verdad
14Destellos y detonantes en la vida de un cristiano
16El león no es el problema
19Nuestro cuerpo, su templo
22Honrando a Dios a través de la ciencia y las Escrituras
26Arizona Conference
28Central California Conference
30Hawaii Conference
32Holbrook Indian School
34Adventist Health
35La Sierra University
36Loma Linda University Health
37 PacificUnionCollege
38Nevada-Utah Conference
40Northern California Conference
42Southeastern California Conference
44Southern California Conference
46Por qué recordamos
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La caja llegó apenas unos días antes del 14 de febrero. Era mi último año en la universidad. La dirección del remitente en la caja marrón decía Angwin, California. Subiendo los escalones de dos en dos, entré en mi habitación del tercer piso de Andrews University. Al abrir las solapas, rebusqué entre las palomitas de embalaje (¡palomitas de verdad!) hasta encontrar el contenido: galletas caseras, una pequeña cadena con su nombre grabado junto con una fotografía. Y, lo mejor de todo, la tarjeta estaba firmada: «Con cariño, Jennifer».
Han pasado más de 45 años desde que llegó aquella caja, y aún recuerdo claramente la sensación de felicidad que experimenté. En ese momento no comprendí que esa experiencia tan gozosa estaba inscrita, por nuestro Creador, en las propias células de mi ser.
La neurociencia —el estudio de cómo funciona nuestro cerebro— ha descubierto a lo largo de las décadas la asombrosa complejidad del cerebro humano. Las conexiones entre miles de millones de neuronas nos convierten en quienes somos. Nuestra personalidad, nuestras reacciones ante el mundo que nos rodea y —lo más importante para nuestro enfoque— las relaciones sociales que necesitamos para florecer plenamente se desarrollan a medida que las personas se forman a nivel celular. Entre los múltiples aportes de la neurociencia se encuentra la evidencia de que los seres humanos estamos mentalmente programados para las relaciones.¹
Como cristianos, creemos que la cúspide de la obra creadora de Dios en Génesis fue la creación del hombre y la mujer. A diferencia del resto de la vida en la tierra, que fue llamada a la existencia por la palabra de Dios, la humanidad surgió mediante un proceso distinto. Arrodillado sobre la tierra, el Creador formó con sus propias manos el cuerpo y la figura de Adán. Desde el nivel celular hacia el exterior, el cuerpo humano fue exquisita-

mente diseñado. Sin embargo, en esa etapa era aún un cuerpo sin consciencia ni vida. Entonces Dios actuó de una manera distinta a cualquier otro día de la Creación: «El Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre se convirtió en un ser viviente» (Génesis 2:7). Al unir el cuerpo y el cerebro formados del polvo con su fuerza vital creadora, Dios dio vida a Adán como ser consciente. Est nuevo ser contenía toda la maravillosa potencialidad para reflejar el amor que Dios había incrustado en el resto de la creación. El dinamismo extraordinario de la humanidad se expresa en el diálogo divino: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza» (Génesis 1:26). A través de Adán, todas las generaciones quedaron dotadas de una arquitectura diseñada por Dios para reflejar su amor, su servicio y su gracia como guardianes de este mundo recién creado. En esas neuronas recién activadas existía un anhelo profundo de relación. En primer lugar, ese anhelo se dirigió hacia el Creador de Adán. El amor nacido en el corazón de Dios encontró una reacción libre y voluntaria en la mente del hombre. Juntos exploraron las maravillas nuevas del Jardín. Pronto, una dimensión adicional despertó en Adán al nombrar a cada pareja de animales: el deseo
A través de Adán, todas las generaciones quedaron dotadas de una arquitectura diseñadaporDiosparareflejar su amor, su servicio y su gracia como guardianes de este mundo recién creado.
de conocer y ser conocido por otro semejante a él. Su amigo divino lo sabía y declaró: «No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda adecuada para él» (Génesis 2:18). La primera pareja recién creada disfrutó entonces de su primer sábado en compañía de Dios.
Como adventistas del séptimo día, abrazamos el llamado a ser el pueblo remanente de Dios (Apocalipsis 14:12; 19:10). Centramos esa identidad en esa enseñanza bíblica, junto con un ministerio práctico que refleja el carácter de Jesús. Pero ¿hay algo más? ¿Podríamos crear intencionalmente más oportunidades en nuestras iglesias para que la necesidad, divinamente implantada, de cultivar relaciones crezca y se fortalezca?
Hebreos 10:24-25 señala este propósito central: «Consideremos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón al ver que aquel día se acerca». Cumplir ese llamado requiere más que un encuentro los sábados por la mañana. Necesitamos muchas más oportunidades: grupos de estudio, espacios de servicio y otros entornos creativos. Crecer en la fe no es un ejercicio solitario; se nutre mediante relaciones que afirman y fortalecen la fe.
Mientras tú y yo reflexionamos sobre cómo hemos sido diseñados para las relaciones, surgen algunas preguntas importantes:
• ¿Hay relaciones que he descuidado y que requieren ahora mi atención?
• ¿Estoy creciendo cada día como una persona que enriquece la vida de los demás, en casa, en el trabajo y en la iglesia?
• ¿Me estoy perdiendo los beneficios que Dios ofrece a través del encuentro personal con otros creyentes cada sábado?
• ¿Es mi relación más importante —mi relación
con Jesús— mi prioridad principal de cada día?

Dios nos diseñó para las relaciones. Que podamos experimentar lo que expresó C. S. Lewis: «Cuando haya aprendido a amar a Dios más que a quien quiero más en este mundo, amaré a quien quiero más en este mundo más que ahora… Cuando las cosas se ponen en primer lugar, no se eliminan, sino que se incrementan».2
Bradford C. Newton es el presidente de la Pacific Union Conference.
1Warren S. Brown and Brad D. Strawn, The Physical Nature of Christian Life: Neuroscience, Psychology, and the Church (New York, Cambridge University Press, 2012).
2C.S. Lewis, The Collected Letters of C.S. Lewis: Narnia, Cambridge, and Joy 1950-1963, vol. 3, ed. Walter Hooper (San Francisco, HarperCollins, 2007), p. 247.

¿Podríamos
crear intencionalmente más oportunidades en nuestras iglesias para que la necesidad, divinamente implantada, de cultivar relaciones crezca y se fortalezca?




Por Tim and Miki Nelson
Cuando Dios quiso revelar su carácter al universo, habló consigo mismo y dijo: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen» (Génesis 1:26). Y «a imagen de Dios los creó; varón y mujer los creó» (Génesis 1:27). Dios unió entonces al hombre y a la mujer en matrimonio (Génesis 2:24). Desde el principio, el matrimonio fue diseñado para revelar el carácter de Dios.
Como esposo y esposa, creemos que por esa razón el matrimonio es tan importante. Cuando un niño ve el amor del padre y de la madre expresado mutuamente, tanto en palabras como en acciones, aprende cómo es el amor de Dios (cf. Salmo 103:13; Efesios 5:1-2). El matrimonio fue concebido como una ilustración viva del amor divino.
Por esa misma razón, desde el principio Satanás ha atacado el matrimonio con veneno y determinación. Al atacar el matrimonio, ataca el carácter mismo de Dios.
En el Jardín del Edén, la unidad matrimonial fue el primer objetivo del enemigo. Satanás dividió a Adán y a Eva, apelando a su orgullo y a su vanidad, y los llevó a rechazar el carácter divino que Dios había depositado en ellos con amor (Génesis 3:1-6). El efecto fue inmediato y devastador: Adán y Eva comenzaron a acusarse mutuamente (Génesis 3:12), y la humanidad ha vivido con las consecuencias desde entonces.
Así, aquel desconocido que una vez te sonrió — haciendo que tu corazón se acelerara— se convirtió en la persona con quien las primeras conversaciones duraban horas, aunque parecieran segundos. El extraño pasó a ser alguien sin quien no podías imaginar la vida. Entonces dijiste: «Sí, acepto». Y por un momento, realmente creíste en «ser felices para siempre». Pero después vino la realidad.
Los mismos rasgos que antes te encantaban comenzaron a irritarte profundamente. Aquella persona sin la cual no podías vivir se convirtió en alguien con quien convivir parecía insoportable. El rostro que antes hacía vibrar tu corazón de alegría pasó a
ser, en tus pensamientos, casi un castigo divino por algún pecado olvidado y no confesado.
La irritación dio paso a la ira; la ira, al dolor; y el dolor se instaló en el silencio. Y el «vivieron felices para siempre» empezó a sentirse más como una condena perpetua que como una promesa. ¿Te resulta familiar?
Si llevas mucho tiempo casado, es probable que reconozcas algo de eso, o incluso todo. Tal vez hasta te sientas culpable como cristiano, porque los cristianos no deberían tener matrimonios difíciles… ¿verdad?
Sin embargo, la lucha es universal. En el momento en que dijimos «sí, acepto», el enemigo comenzó a trabajar en nuestro matrimonio, como lo hace en todos los matrimonios, jugando con inseguridades y egos (cf. Efesios 6:12). Trabaja incansablemente para sembrar distancia, malentendidos, interpretaciones erróneas del tono, gestos de desprecio y resentimiento. Hace que las parejas se vuelvan expertas en leer el lenguaje corporal… y que nadie sepa nunca qué quiere cenar.
Podrías sentirte tentado, como los discípulos, a decir: «Si tal es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse» (Mateo 19:10). Incluso el apóstol Pablo, lleno del Espíritu y valiente defensor del evangelio, expresó su preferencia personal por la soltería (cf. 1 Corintios 7:7).
Pero detenernos ahí sería pasar por alto algo esencial. El matrimonio fue instituido por Dios. Y cuando dijimos «sí, acepto», Dios también comenzó a obrar. Empezó a trabajar para fortalecer nuestro matrimonio y transformarlo en lo que Él diseñó: una relación íntima, llena del Espíritu, que produce gozo y compañerismo con nuestro mejor amigo o amiga (Génesis 2:18; Eclesiastés 4:9-12). Ha estado obrando desde ese día y sigue haciéndolo hoy.
Quizá te preguntes: «Si Dios está obrando y es todopoderoso, ¿por qué mi matrimonio no funciona?»
Es una buena pregunta. Aquí va otra: ¿le per-
mites a Dios ser Dios, o —como Adán y Eva en el jardín— intentas ocupar su lugar? (Génesis 3:5). Para que Dios sea Dios en nuestra vida, debe ser nuestra prioridad en todo. ¿Podría ser que muchos tengamos una apariencia de religiosidad, pero neguemos el poder de Dios en la práctica? Tal vez estamos descubriendo que Dios no puede ser solo una parte de nuestra vida; debe ser el centro. Y quizá, para muchos, no lo ha sido. Entonces, ¿qué hacer cuando nos encontramos en esa situación?
Queremos compartir una ilustración de nuestro hogar. Un día, nuestra hija le preguntó a su padre: «Papá, ¿me trenzas el cabello?». Sin dudarlo, y con total seguridad, respondió: «¡Claro que sí!». La verdad es que nunca antes había hecho una trenza, pero me había visto hacerlo muchas veces y pensó que podía imitarlo. Tomó dos mechones de cabello y comenzó a entrelazarlos. En cuanto soltó, la trenza se deshizo.
Nuestra hija lo miró con expresión de desconcierto. Tras intentarlo de nuevo —esta vez apretando con fuerza y causando más tirones que resultados—, la trenza volvió a deshacerse. Entonces dijo: «Mejor se lo pido a mamá».
Antes de que se fuera, le dije: «Deja que papá lo intente una vez más». Luego le expliqué el secreto: «Parece que son dos mechones, pero en realidad son tres. El tercer hilo es lo que mantiene unida la trenza».
Así funciona el matrimonio. Puede parecer que dos personas están entrelazando sus vidas, pero si solo son dos —por más esfuerzo que hagan—, con el tiempo todo se deshace. Cuando el tercer hilo, Dios mismo, se entreteje intencionalmente en el matrimonio día tras día, mes tras mes y año tras año, es Él quien mantiene todo unido. «Un cordón de tres hilos no se rompe fácilmente» (Eclesiastés 4:12).
Por eso, los matrimonios cristianos que prosperan deciden entrelazar a Dios en su relación mediante la oración diaria en pareja, la adoración y el estudio constante de la Palabra. Jesús lo afirmó cuando dijo: «Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre» (Mateo 19:6). Esas palabras no son solo un mandato; son una promesa. Dios provee el poder para que los matrimonios permanezcan unidos: no separados en afecto, ni en respeto, ni en amor, y, sobre todo, no separados de Él.
Dios ordenó que el matrimonio fuera algo hermoso: un pacto destinado pata durar toda la vida
y para reflejar su amor. También concede el poder para que así sea. Ese es el ideal.
Sin embargo, el pecado dañó ese ideal. En pocas generaciones después de Adán y Eva, el matrimonio quedó distorsionado. La poligamia, el adulterio y, finalmente, el divorcio se volvieron comunes (Génesis 4:19). Lo que se hizo habitual en la tierra llegó a considerarse normal, hasta que la visión bíblica de un hombre y una mujer unidos de por vida en el amor de Dios comenzó a ser ignorada o ridiculizada.
¿Cambió Dios su visión del matrimonio porque el mundo cambió? Bíblicamente, la respuesta es no.
Las Escrituras permiten el divorcio en casos de infidelidad conyugal y abuso físico (Mateo 19:9; 1 Corintios 6:19). Fuera de esas circunstancias, la enseñanza bíblica es clara: «Lo que Dios ha unido, que nadie lo separe» (Mateo 19:6), incluida la misma pareja.
Desde la perspectiva bíblica, el divorcio y un nuevo matrimonio fuera de esos parámetros constituyen pecado. Sin embargo, aquí está la buena noticia: servimos a un Dios «compasivo y misericordioso, lento para la ira y grande en amor» (Salmo 103:8). Él no permite que los pecados del pasado anulen la gracia presente ni futura (1 Juan 1:9; Romanos 8:1).
Eso no es una licencia para tomar el matrimonio a la ligera. Es esperanza para quienes llegan a Dios quebrantados y arrepentidos en un mundo quebrantado. Lo sabemos porque, a lo largo de las Escrituras, Dios llama a su pueblo su esposa (Isaías 54:5; Efesios 5:25-27; Apocalipsis 19:7). Y a lo largo de la historia, esa esposa ha sido débil, infiel y rebelde; aun así, Dios sigue llamándola su amada (Oseas 2:19-20).
Así como Oseas redimió a Gomer, Dios redime a su pueblo, vistiéndolo de justicia y cubriéndolo de misericordia y gracia (Oseas 3:1; Isaías 61:10). Al hacerlo, nos ofrece un modelo vivo para nuestros matrimonios: ser rápidos para perdonar, lentos para airarnos y abundantes en amor fiel (Santiago 1:19; 1 Corintios 13:4-7).
Esa es la visión bíblica del matrimonio. Y como cristianos adventistas del séptimo día, esta es nuestra comprensión del matrimonio.
Y, gracias a Dios, sigue siendo válida.
Tim Nelson es pastor de las iglesias de Kaneohe y Waimanalo y Miki Nelson e\es superintendente de escuelas de la Hawaii Conference.


















Hpor Leon B. Brown Sr.
ay figuras en la historia de la iglesia que no encajan fácilmente en las cronologías denominacionales ni en el triunfalismo institucional. Incomodan. Se resisten a quedarse quietas. Exponen las grietas del sistema, no desde los márgenes, sino desde una cercanía peligrosa al centro. Lewis C. Sheafe fue una de esas figuras. Su vida se lee menos como una carrera estable y más como una discusión larga y disputada: entre el evangelio y la institución, entre la justicia proclamada y la justicia postergada, entre la promesa del adventismo y su renuencia a vivir plenamente esa promesa.
Sheafe nació en Baltimore en 1859, hijo de padres que habían sido esclavizados y cuya libertad llegó antes de que la emancipación se convirtiera en ley.¹ Su padre desapareció en el caos de la Guerra Civil; su madre asumió sola el peso de la supervivencia y la formación moral. Esa temprana combinación de pérdida, resiliencia y seriedad ética nunca abandonó a Sheafe. Una lesión infantil que afectó su vista no disminuyó su sed de conocimiento; por el contrario, profundizó un temperamento introspectivo y explorador. Para Sheafe, la verdad nunca fue algo que se heredara pasivamente: debía buscarse, examinarse y defenderse con convicción.

ser invitado a predicar en congregaciones blancas, elogiado por la prensa como un «teólogo negro elocuente» y escuchado por audiencias interraciales que desafiaban las barreras sociales de la época. Este dato es significativo: Sheafe no era separatista. Su ministerio fue interracial por convicción y práctica mucho antes de que ello se volviera polémico.
Tampoco fue un predicador aislado de la realidad social. Denunció el linchamiento, criticó la corrupción política y se unió a las primeras organizaciones de derechos civiles, no como activista ocasional, sino como ministro convencido de que el evangelio tiene consecuencias públicas. Se iba perfilando un patrón: reconocimiento público, admiración de líderes y, al mismo tiempo, incomodidad para los sistemas que se beneficiaban de su moderación forzada.


Esa búsqueda lo llevó primero al ámbito bautista. Se formó en el Seminario Wayland,² en Washington, D. C., donde recibió una sólida educación intelectual, aunque no plena inclusión. Emergió como un predicador de elocuencia excepcional, al punto de


Cuando Sheafe conoció el adventismo del séptimo día en 1896, creyó haber encontrado la convergencia que buscaba. Veía en el adventismo un movimiento profundamente bíblico, comprometido con la salud, urgente en la justicia y audaz en su visión escatológica. Para él, la «verdad presente» del adventismo no era un eslogan, sino un llamado ético. Estaba convencido de que el adventismo contenía un potencial liberador real, no solo espiritual, sino también social e intelectual.
Durante un tiempo, la iglesia pareció coincidir con esa visión. En Battle Creek, destacados líderes adventistas blancos lo elogiaron públicamente. John Harvey Kellogg afirmó que ningún ministro blanco
podía igualarlo en preparación ni en poder oratorio.³ Sheafe predicó ante la Conferencia General, fue ordenado y se convirtió en la voz afroamericana más visible del adventismo temprano. Sin embargo, desde el principio, el reconocimiento vino acompañado de control. Sus dones eran celebrados, pero su visión era contenida. Era bienvenido, pero no plenamente confiable.
Esa tensión se manifestó con mayor claridad en el sur y, posteriormente, en Washington, D.C.
A medida que el adventismo se acomodaba a las realidades del sistema Jim Crow, la segregación racial pasó de ser una concesión pragmática a una política establecida. A Sheafe se le pidió, de forma implícita y explícita, que aceptara esos arreglos por el bien de «la obra». Estaba dispuesto a no obstaculizar decisiones locales, pero se negó a convertirse en el legitimador teológico de la desigualdad. Esa negativa tendría un alto costo.
Washington, D.C., se convirtió en el punto de inflexión. Allí, la predicación de Sheafe despertó un interés sin precedentes. Sus campañas bajo carpa atrajeron a miles de personas, negras y blancas. La prensa prestó atención. Los bautismos se multiplicaron. Su éxito desafiaba la suposición de que la segregación era necesaria para la eficacia evangelística. Paradójicamente, fue precisamente ese éxito el que incrementó la ansiedad institucional.
A. G. Daniells, entonces presidente de la Conferencia General, animó a Sheafe a organizar una nueva congregación con los conversos de su campaña de 1903. Así, el 3 de diciembre se organizó la People’s Seventh-day Adventist Church, con 51 miembros. Esa iglesia no fue un movimiento de protesta encubierto, sino un experimento vivo de dignidad, educación, salud y adoración. Sus miembros sacrificaron recursos para adquirir propiedades. Su pastor
recaudó fondos cuando la denominación no lo hizo. Sheafe soñaba con una escuela de formación y con un centro de liderazgo adventista afroamericano, libre de la dependencia de una benevolencia filtrada por jerarquías raciales.
La confianza se quebrantó definitivamente cuando la desigualdad se endureció hasta convertirse en exclusión abierta. Cuando esa Iglesia solicitó acceso a instituciones adventistas —escuelas, hospitales, sanatorios—, la respuesta fue negativa. Cuando pidió autorización para usar sus propios diezmos para construir lo que se le negaba, la respuesta volvió a ser negativa. En ese punto, Sheafe enfrentó una pregunta más antigua que el propio adventismo: ¿qué grado de obediencia se debe a una institución que exige lealtad mientras retiene justicia?
Su respuesta —reclamar la independencia congregacional— fue costosa y profundamente controvertida. Entretejía cuestiones de raza, autoridad y teología de manera alarmante para los líderes denominacionales. Una carta de Ellen G. White, fechada el 4 de febrero de 1907, le advertía: «Detente justo donde estás».⁴ La amonestación se centraba en el orgullo y la unidad, pero Sheafe sentía que su protesta moral no había sido realmente escuchada. Una vez más, la afirmación dio paso al silencio. Devolvió sus credenciales, no de manera impulsiva, sino deliberada.
Lo que siguió no fue ni triunfo ni colapso, sino un largo exilio marcado por la perseverancia. Aunque se apartó institucionalmente del adventismo, nunca lo abandonó del todo. Regresó. Se reconcilió. Volvió a predicar. Organizó iglesias en Los Angeles. Y, una vez más, la conciencia chocó con la autoridad, esta vez por el uso de los escritos de Ellen G. White sobre la cuestión racial.⁵ Cuando se le exigió afirmar posiciones que no podía reconciliar con las Escrituras, Sheafe decidió abandonar definitivamente la Iglesia
Lo que siguió no fue ni triunfo ni colapso, sino un largo exilio marcado por la perseverancia. Aunque se apartó institucionalmente del adventismo, nunca lo abandonó del todo.
Adventista del Séptimo Día.
Reducirlo a una figura meramente conflictiva es no comprenderlo. Sheafe no estaba motivado por rebeldía ni por afán de novedad. Su motivación era la síntesis de fe y justicia que, en cada etapa, le parecía más fiel al evangelio. Bautistas, adventistas, adventistas libres del séptimo día, bautistas del séptimo día: no eran identidades ideológicas rígidas, sino hogares provisionales. Buscaba una iglesia capaz de sostener, al mismo tiempo, la fidelidad bíblica, la dignidad racial y el valor moral.
En sus últimos años, como «ministro del pueblo» en Washington, D. C., encarnó aquello que las instituciones no habían logrado ser. Predicaba, enseñaba, practicaba la quiropráctica, apoyaba movimientos de autodeterminación afroamericana y permanecía intelectualmente activo hasta la vejez. Algunos se inquietaron por su cercanía al mensaje radical de Marcus Garvey sobre la dignidad racial y la solidaridad global frente a la opresión europea,⁶ pero esta postura era coherente con el patrón de su vida: apoyar todo lo que ofreciera esperanza real a los oprimidos, aun a costa de la respetabilidad.
Sheafe murió en 1938, todavía sirviendo, todavía pensando, todavía sin ser domesticado. Su legado no se mide por cargos denominacionales ni por trayectorias ininterrumpidas, sino por las preguntas que obligó al adventismo a enfrentar. Sus protestas contribuyeron a reformas estructurales. Sus conflictos revelaron el costo moral de la acomodación racial. Su ministerio mostró lo que el adventismo podía llegar a ser y lo que, con demasiada frecuencia, se negó a ser.
Fue un apóstol sin un hogar institucional seguro. Quizá ese sea precisamente el punto. El evangelio siempre ha avanzado por medio de quienes están dispuestos a inquietar a las instituciones en nombre de la verdad. Lewis C. Sheafe no abandonó el adventismo a la ligera; el adventismo no logró recibirlo plenamente. Y en ese fracaso, perdió no solo a un predicador extraordinariamente eficaz, sino también la oportunidad de vivir con mayor honestidad su propio llamado profético.

La historia no pregunta si Sheafe fue fácil de manejar. Pregunta si tuvo razón al insistir en que la fe sin justicia es una contradicción. En esa cuestión, su vida continúa hablando: incómoda, urgente y con un poder que perdura.
Leon B. Brown Sr. es el vicepresidente ejecutivo de la Pacific Union Conference.
1Basado en Douglas Morgan, «Sheafe, Lewis Charles (1859-1938), Encyclopedia of Seventh-day Adventists, https://encyclopedia.adventist.org/article?id=FCFO&highlight=Sheafe,|Lewis|Charles.
2«Our History & Our Purpose,» Virginia Union University https:// www.vuu.edu/about-union/about/our-history-our-purpose.
3J.H. Kellogg a E.G. White, 19 de diciembre de 1900, Ellen G. White Estate.
4E.G. White a L.C. Sheafe, 4 de febrero de 1907, 22LtMs, Lt 44, 1907, par. 3, https://m.egwwritings.org/en/book/9259.1.
5Lewis C. Sheafe y esposa de A.G. Daniells, 26 de octubre de 1915, Correspondencia Presidencial, Archivos de la Conferencia General.
6»Marcus Garvey,» Britannica, https://www.britannica.com/biography/Marcus-Garvey.
Por Libna Arroyo
Al final de un largo día, ¿te gusta acurrucarte con tu mascota en el sofá? ¿Disfrutas contemplar el atardecer? ¿Te agrada escuchar una canción inspiradora en la radio o en las redes sociales? ¿Agradeces recibir un abrazo inesperado de tu hijo adolescente?
Todas esas experiencias envían señales a tu cerebro de que eres amado y de que estás a salvo, lo cual te permite relajarte. Un destello puede definirse como «un mini-momento que crea un pequeño cambio de humor… Los destellos son esos breves instantes que nos recuerdan la belleza y la alegría del mundo, ayudándonos a sentirnos seguros».¹ El término fue acuñado por la trabajadora social Deb Dana en su libro The Polyvagal Theory in Therapy.² «Las emociones positivas señalan seguridad»,³ y desarrollar ese tipo de emociones puede ayudarnos a fortalecer nuestra capacidad para afrontar situaciones estresantes.
Por el contrario, un detonante produce el efecto opuesto. Un detonante es un estímulo interno o externo que provoca una reacción como ante una

amenaza, como luchar, huir o paralizarse. Genera estrés en el cuerpo y una sensación de peligro.
Como cristianos, no estamos exentos de emociones intensas que surgen de experiencias dolorosas o traumáticas. Todos tenemos detonantes como resultado de las consecuencias del pecado. Sin embargo, creo que Dios puede usar los destellos para contrarrestar las experiencias negativas en nuestras vidas.
La Biblia ofrece varios ejemplos de situaciones desencadenantes. Agar fue rechazada, abandonada y no amada por su familia adoptiva. Se convirtió en madre soltera sin recursos. La viuda en la historia de Eliseo enfrentó la amenaza de que sus hijos fue-
ran vendidos como esclavos a causa de sus deudas. Debió sentirse sola y olvidada por Dios. Jacob sufrió el rechazo de su padre y, a su vez, manipuló y engañó tanto a su hermano como a su padre, lo que llevó a Esaú a querer matarlo.
¿Cuántos detonantes identificas en esas historias? Sin embargo, no debemos olvidar que, cuando acudimos a Dios, siempre hay esperanza y restauración. Dios se apareció a Agar y le prometió provisión. Eliseo mostró a la viuda una manera de saldar su deuda. Dios se manifestó a Jacob en un sueño y le prometió acompañarlo y devolverlo a la tierra de su familia. ¿Desaparecieron todos sus problemas de inmediato? No. Pero aun en medio de los detonantes, hubo destellos presentes en sus vidas.
Otras historias bíblicas que reflejan destellos incluyen el arcoíris que Dios dio a Noé después de que él y su familia salieran del arca. Fue un recordatorio impactante y visible de la presencia y fidelidad de Dios, un recuerdo que permanece hasta hoy. Pablo y Silas utilizaron el destello de la música para sobrellevar una noche oscura y desalentadora en la prisión de Filipos. La viuda y su hijo en Sarepta, a punto de comer su última comida, recibieron un destello del amor y la provisión divina a través del profeta Elías. En cada caso, esas personas enfrentaron una decisión: ¿quedarse atrapados en el detonante o permitir que el destello entrara en su experiencia para sobrellevarlo?
Según Myers y Jeeves,⁴ las personas de fe se recuperan más rápido y muestran mayor resiliencia y bienestar personal cuando atraviesan divorcio, enfermedad, desempleo o duelo. Practicar la búsqueda de destellos en tiempos difíciles puede ayudarnos a lidiar mejor con el estrés de la vida. La vida cristiana consiste en confiar en la promesa de salvación, redención y vida eterna. Los destellos nos ayudan a ejercitar, expresar y vivir nuestra fe en un Dios amoroso.
¿Cómo podemos practicar para aumentar los destellos en nuestras vidas? El verano pasado tuve la oportunidad de visitar el Parque Nacional Grand Teton, en Wyoming. Quedé maravillada ante su majestuosidad. No pude evitar contemplar aquel paisaje
y dar gracias a Dios por la belleza que me rodeaba. También vivo cerca de la costa de California, y las puestas de sol sobre el océano Pacífico son impresionantes. Al caminar por la playa, experimento una sensación de amor, seguridad y calma.
Sé que no siempre es posible viajar. Entonces, ¿qué podemos hacer en casa para aumentar nuestra sensación de amor, seguridad y relajación? ¿Escuchar música que nos anime? ¿Llamar a un amigo para ponernos al día? ¿Abrazar a nuestra familia? ¿Cocinar nuestra comida favorita y llenar la casa con un aroma agradable? ¿Escribir en un diario y reconocer cada día motivos de gratitud? ¿Ayudar a alguien que lo necesita? ¿Dedicar tiempo a la meditación y a la comunión con nuestro Creador? ¿Qué destellos hay a tu alrededor?
Los destellos traen alegría a nuestra vida. Nehemías 8:10 declara: «El gozo del Señor es nuestra fortaleza». ¿Cómo podemos, como cristianos, experimentar amor, seguridad y alegría a pesar de nuestras circunstancias? Dios nos llama a cultivar nuestros destellos. Según el comentarista Iain Provan, «nuestra respuesta a su gracia y bendición debe ser aprovechar el tiempo que tenemos y vivirlo bien, con alegría, para su gloria y alabanza».⁵ Sabemos que nuestra esperanza es real y que Jesús vendrá pronto para concedernos una vida eterna y plena, llena de amor, seguridad y gozo, sin detonantes.
«Amén. Ven, Señor Jesús» (Apocalipsis 22:20).
Libna Arroyo es profesora adjunta en el Departamento de Psicología y Trabajo Social en Pacific Union College.
1Victoria Maxwell, «How to Grow Glimmers and Feel Less Anxious,» Psychology Today, Oct. 1, 2023, https://www.psychologytoday.com/ us/blog/crazy-for-life/202309/how-to-grow-glimmers-and-feel-lessanxious#:~:text=A%20glimmer%20is%20a%20mini,world%2C%20 helping%20us%20feel%20safe.
2Sara M.Moniuszko, «‘Glimmers’ Are the Opposite of Triggers. Here’s How to Embrace Them,» USA Today, March 23, 2022, https://www.usatoday.com/ story/life/health-wellness/2022/03/23/glimmers-opposite-triggers-mentalhealth-benefits/7121353001/; Deb Dana, The Polyvagal Theory in Therapy: Engaging the Rhythm of Regulation (New York: W.W. Norton & Company, 2018).
3Christopher Peterson, A Primer in Positive Psychology (New York: Oxford University Press, 2006), p. 58.
4David G. Myers and Malcom A. Jeeves, Psychology Through the Eyes of Faith (New York: Harper & Row Publishers, 1987).
5Iain Provan, Ecclesiastes, Song of Songs, The NIV Application Commentary (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2001), p. 101.
n nuestro acelerado mundo, el estrés se ha convertido en una parte inevitable de la vida diaria. Desde plazos inminentes hasta presiones financieras, desde relaciones quebrantadas hasta la incertidumbre global, nuestros cuerpos y mentes están sometidos constantemente a tensión. El Dr. Hans Selye, a menudo llamado «el padre de la investigación sobre el estrés», introdujo por primera vez el término estrés en la década de 1940, tomándolo de la física para describir la presión o fuerza ejercida sobre un

objeto. Distinguió entre dos tipos de estrés:
• Distrés: el estrés negativo y abrumador causado por el dolor, la pérdida, el temor o el sufrimiento.
• Eustrés: el estrés saludable que nos desafía a crecer, desarrollar resiliencia y lograr más de lo que creíamos posible.¹
El problema, sin embargo, no son únicamente las exigencias que enfrentamos, sino la manera como reacionamos a ellas. En una cita atribuida a Selye, se afirma que observó: «No es el estrés lo que
lo que nos mata, sino nuestra reacción al estrés».
En Estados Unidos, el estrés se ha convertido en una crisis de salud pública. Las investigaciones indican que más de 120 000 muertes al año están relacionadas con factores asociados al estrés, y que se gastan casi 190 000 millones de dólares anualmente en el tratamiento de enfermedades vinculadas al estrés.² Incluso en la iglesia, el estrés puede erosionar silenciosamente nuestro bienestar emocional, físico y espiritual. Pastores, maestros, líderes y miembros por igual suelen cargar responsabilidades que los dejan exhaustos y espiritualmente agotados. El estrés puede ser un león peligroso. Pero aquí surge la paradoja: el león no es el problema. El verdadero peligro radica en cómo percibimos al león.
La verdadera batalla está en la mente
Cuando enfrentamos desafíos abrumadores, el estrés suele intensificarse no tanto por la situación en sí, sino por la narrativa que construimos en torno a ella. El «león», ya sea la presión financiera, un conflicto ministerial o una crisis de salud, rara vez es el problema definitivo. Más bien, es nuestra percepción del león lo que determina si experimentamos paz o pánico.
Las Escrituras confirman ese principio. Jesús dijo a sus discípulos: «La paz les dejo; mi paz les doy. No se las doy a ustedes como la da el mundo. No se angustien ni tengan miedo» (Juan 14:27).
Observemos que la paz no depende de la ausencia de factores estresantes, sino de la presencia de Cristo en nuestra mente y en nuestro corazón. Ellen G. White expresa esa realidad con claridad: «Cuando tomamos en nuestras manos la dirección de los asuntos y dependemos de nuestra propia sabiduría para tener éxito, asumimos una carga que Dios no nos ha dado y tratamos de llevarla sin su ayuda» (El discurso maestro de Jesucristo, p. 100).
Cuando suponemos que nuestra paz depende de eliminar todos los desafíos, nos preparamos para la frustración. En cambio, cuando entregamos el
control e invitamos a Dios a ocupar nuestro espacio interior, nuestra perspectiva cambia y la paz comienza a florecer.
Se atribuye al psiquiatra Viktor Frankl, sobreviviente del Holocausto, la siguiente reflexión: «Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra reacción. En nuestra reacción se encuentran nuestro crecimiento y nuestra libertad».3
Ese «espacio» es terreno sagrado. Dios lo creó como el punto de encuentro donde su Espíritu puede guiar nuestras decisiones. El apóstol Pablo lo confirma: «No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús» (Filipenses 4:6-7).
Cuando hacemos una pausa y permanecemos en ese espacio, en lugar de reaccionar impulsivamente, permitimos que Cristo modele nuestra respuesta. Como nos recuerda Ellen G. White: «Cuando nos entregamos plenamente a Dios y creemos de todo corazón, la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. La conciencia puede quedar libre de condenación» (Manuscritos, vol. 22, p. 107).
Aquí comienza la verdadera liberación del estrés: no evitando al león, sino aprendiendo a descansar en Cristo incluso a su sombra. «Bueno es esperar en silencio la salvación del Señor» (Lamentaciones 3:26).
Cuando enfrentamos desafíos abrumadores, el estrés suele intensificarsenotantoporlasituación en sí, sino por la narrativa que construimos en torno a ella. El «león», yasealapresiónfinanciera,unconflicto ministerial o una crisis de salud, rara vezeselproblemadefinitivo.
El sábado: el remedio divino para el agotamiento
Dios anticipó nuestra necesidad de descanso mucho antes de que la psicología moderna estudiara el estrés. Desde el inicio de la creación estableció un ritmo de trabajo y reposo, culminando en el sábado: «Al llegar el séptimo día, Dios descansó de toda la obra que había hecho. Entonces bendijo el séptimo día y lo santificó» (Génesis 2:2-3).
El sábado no es solo una declaración teológica; es el remedio divino para el agotamiento humano. Nos recuerda semanalmente que no somos definidos por nuestra productividad, sino por la presencia de Dios en nuestra vida. Ofrece una pausa frente a las exigencias implacables del día a día, una oportunidad para recalibrar nuestra mente, renovar el cuerpo y reconectar con el Creador.
Ellen White lo expresa así: «El sábado es una señal de la relación existente entre Dios y su pueblo» (Testimonios para la Iglesia, t. 8, p. 198).
Cuando vivimos el sábado como Dios lo concibió —no como una lista de restricciones, sino como una invitación a su presencia— descubrimos un ritmo divino que nos protege del agotamiento emocional y espiritual. El sábado reajusta nuestras prioridades, nos invita a soltar el control, dejar cargas innecesarias y recuperar la paz que Cristo promete. Para pastores y líderes, ese descanso no es opcional; es esencial para un ministerio saludable y duradero.
Retomando las ideas de Selye, el estrés en sí mismo no es inherentemente destructivo. El tipo adecuado de estrés puede impulsarnos al crecimiento, la creatividad y una fe más profunda. Sin embargo, cuando permitimos que la angustia domine nuestra mente, nos desconectamos de la paz de Dios y caemos en la ansiedad. La buena noticia es que Dios nos ofrece un camino mejor. No siempre podemos controlar los leones que enfrentamos, pero sí podemos elegir nuestra
perspectiva frente a ellos. Cuando Cristo ocupa el «espacio» entre el estímulo y la reacción, el estrés pierde su poder.
Jesús nos invita a ese descanso sagrado: «Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso» (Mateo 11:28-29).
Ese descanso no se limita a un día a la semana; es un estilo de vida. El sábado nos recuerda que la verdadera paz no proviene de escapar de los desafíos, sino de permanecer en la presencia de Dios. El león no es el problema; nuestra percepción lo es. En un mundo saturado de ansiedad, Dios ha provisto tanto un lugar como una persona donde podemos hallar descanso. El sábado es el santuario de Dios en el tiempo, un recordatorio semanal de que no nos definen el estrés, el temor ni el desempeño. En Cristo encontramos renovación para el cuerpo, claridad para la mente y paz para el alma.
Como hermanos de sangre —uno profesional de la salud mental y el otro líder eclesiástico— hemos descubierto que la intersección entre la psicología y la teología nos conduce siempre al mismo lugar: Jesucristo, Señor del sábado. Él es nuestro refugio, nuestra resiliencia y nuestro descanso. Elijamos la paz antes que el pánico. Abracemos la invitación de Dios a vivir y liderar desde un lugar de reposo en Él.
J. Art Camacho, doctor en Trabajo Social, Texas; Carlos Camacho, presidente de la Nevada-Utah Conference. Una versión anterior de este artículo por J. Art Camacho apareció en Southwestern Union Record enagosto de 2025.
1Hans Selye, The Stress of Life (New York: McGraw-Hill, 1984), p. 74. See https://www.medicalnewstoday.com/articles/eustress-vs-distress for more information on these two types of stress.
2Jennifer Moss, «Burnout Is About Your Workplace, Not Your People,» HBR Executive , Dec. 11, 2019, https://hbr.org/2019/12/burnout-is-about-yourworkplace-not-your-people.
3Aunque se asocia de manera célebre con el psiquiatra y sobreviviente del Holocausto Viktor Frankl, el origen exacto de esa cita ampliamente utilizada no está del todo claro. El autor Stephen R. Covey cuenta que la encontró en un libro de biblioteca y la atribuyó a la perspectiva de Frankl ( The Stephen R. Covey Interactive Reader [Miami: Mango Media Inc., 2015]).
El apóstol Pablo, al escribir a los corintios, nos recuerda una verdad tan antigua como urgentemente vigente: nuestro cuerpo no nos pertenece; es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20). El Dios que nos redimió es también quien nos diseñó, y su plan para nuestra vida física no es un asunto secundario, sino parte integral de su obra salvadora. En la Iglesia Adventista no solo se nos ha confiado el evangelio eterno, sino también un mensaje profético de salud que nos llama a glorificar a Dios en nuestro cuerpo.
Vivimos en un mundo afectado por enfermedades relacionadas con el estilo de vida —enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer, obesidad y depresión; incluso podríamos añadir el estrés y la ansiedad—. Sin embargo, Dios nos ha mostrado un camino mejor. Tras una visita a «Our Home», en Dansville, Nueva York, en 1863,¹ Ellen G. White com-

partió con su pueblo un plan de vida que integraba la fe con principios prácticos de salud: una alimentación basada en plantas, actividad física diaria, descanso adecuado, temperancia, confianza en Dios y la evitación de sustancias nocivas. La evidencia acumulada durante décadas de investigación científica es contundente: quienes siguen esos consejos viven más tiempo, con mejor salud y mayor bienestar.
En Génesis 1:29, Dios otorgó a la humanidad su dieta original: «He aquí que les he dado toda planta que da semilla… y todo árbol en que hay fruto que da semilla; les serán para alimento». Ese menú edénico era completamente de origen vegetal: frutas, cereales, frutos secos y semillas. Era la provisión perfecta de Dios para la salud humana.
Ellen G. White reafirmó este principio en El ministerio de curación: «Los cereales, las frutas, los frutos secos y las verduras constituyen el alimento
escogido para nosotros por nuestro Creador» (pág. 296). Señaló también que el consumo de carne sería cada vez más inseguro y que el pueblo de Dios debía avanzar progresivamente hacia una alimentación basada en plantas.²
La ciencia contemporánea ha corroborado esas afirmaciones. Los Estudios de Salud Adventista (AHS1 y AHS-2) muestran que los adventistas vegetarianos viven, en promedio, cinco años más que sus pares no vegetarianos y presentan tasas más bajas de enfermedades cardíacas, diabetes, ciertos tipos de cáncer y obesidad.³ Eso no es casualidad, sino el fruto de vivir en armonía con principios divinos.
Algunos piensan que el mensaje de salud se limita a lo que comemos, pero es mucho más amplio. La medicina del estilo de vida, practicada en un contexto de fe, abarca la nutrición, el ejercicio, el descanso, el manejo del estrés, la abstinencia de sustancias dañinas y la confianza en el poder de Dios. Ese enfoque refleja el principio bíblico de una mayordomía integral de la persona.
La fortaleza adventista no radica solo en los alimentos que evitamos, sino en la forma de vida que adoptamos: abstinencia de alcohol, tabaco y drogas perjudiciales (Proverbios 20:1; 1 Corintios 3:17); actividad física regular —no necesariamente en un gimnasio, sino integrada a las tareas cotidianas—; descanso suficiente, incluida la bendición del sábado, que brinda renovación mental, espiritual y física; relaciones saludables y apoyo comunitario, como se experimenta en la vida de iglesia; y una conexión diaria con Dios mediante la oración y el estudio bíblico, que reduce el estrés y fortalece la resiliencia.
Eso no es legalismo; es vivir en consonancia con el diseño de Dios. No obedecemos para ser salvos; obedecemos porque ya hemos sido salvados. En la investigación global sobre las llamadas «Zonas Azules» —regiones donde las personas viven significativamente más tiempo que el promedio— destaca Loma Linda, California, hogar de una numerosa población adventista. Los investigadores descubrieron que los adventistas de esa región suelen vivir entre siete y diez años más que el estadou-
nidense promedio. ¿La razón? Los mismos principios revelados por Dios hace más de 150 años: una dieta basada en plantas, rica en frutas, verduras, frutos secos y legumbres; actividad física moderada y regular, como caminatas, jardinería y labores domésticas; descanso y observancia del sábado, que reducen el estrés crónico; sólidos vínculos sociales dentro de la comunidad eclesiástica; y un sentido de propósito arraigado en el servicio a Dios y al prójimo.
Otras Zonas Azules —Okinawa, Cerdeña, Icaria y Nicoya— comparten factores similares de estilo de vida, pero los adventistas los integran de manera singular dentro de una cosmovisión bíblica y una misión consciente de glorificar a Dios.⁴
Ellen G. White escribió: «La temperancia en todas las cosas de la vida debe enseñarse y practicarse. La temperancia en el comer, en el beber, en el dormir y en el vestir es uno de los grandes principios de la vida religiosa» (Testimonios para la Iglesia, vol. 6, p. 375). El mensaje de salud nos prepara para el servicio, mejora la claridad mental y reduce el sufrimiento físico, de modo que podamos proclamar con mayor eficacia el evangelio.
No podemos separar nuestro testimonio espiritual de nuestros hábitos físicos. ¿Qué credibilidad tiene nuestro llamado a prepararnos para la eternidad si nuestro estilo de vida acelera la enfermedad y acorta la vida? Al vivir ese mensaje, nos convertimos en sermones vivientes, testigos silenciosos de la sabiduría divina.
Investigaciones realizadas por Loma Linda University y otros centros de salud confirman lo que Dios reveló por inspiración: las dietas vegetarianas se asocian con un índice de masa corporal más bajo, menor colesterol, presión arterial reducida y menor riesgo de diabetes tipo 2.⁵ Las dietas ricas en alimentos de origen vegetal aportan fitoquímicos y antioxidantes que combaten la inflamación y protegen contra el cáncer.⁶ La actividad física moderada y regular, como la practicada por los centenarios de las Zonas Azules, preserva la movilidad, la salud cognitiva y la independencia en la vejez. Incluso hábitos sencillos —beber suficiente agua, consumir frutos secos con
El mensaje de salud no es un complemento opcional… constituye un testimonio vivo de que la ley de vida de Dios sigue vigente.
regularidad y preferir cereales integrales— pueden añadir años de vida.⁷
No se trata solo de añadir años a la vida, sino de añadir vida a los años.
Romanos 12:1 nos exhorta a «presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es nuestro culto racional» . Hagamos de la reforma pro salud un acto espiritual de adoración.
Basa tu alimentación en frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y semillas. Evita los alimentos ultraprocesados, los azúcares refinados y el exceso de grasas. Si estás en transición, avanza paso a paso: sustituye la carne por fuentes vegetales saludables de proteína. No es necesario correr maratones: camina, cultiva un huerto, realiza tareas domésticas, sube escaleras y elige actividades cotidianas activas. Los centenarios de las Zonas Azules obtienen la mayor parte de su ejercicio a través de la vida diaria, no del gimnasio.
Honra el sábado no solo en lo espiritual, sino también en lo físico. Duerme entre siete y ocho horas cada noche; el descanso adecuado favorece el sistema inmunológico, el estado de ánimo y el metabolismo. Evita el tabaco, el alcohol, las drogas recreativas y el exceso de cafeína. Los registros adventistas muestran que esos hábitos acortan la vida de manera significativa. Comparte comidas, participa en actividades de la iglesia y ofrece tus servicios voluntarios. La conexión social es un factor comprobado de longevidad en todas las Zonas Azules. Vive con propósito: involúcrate en el ministerio, la mentoría y actos de bondad. Tener un propósito es una vitamina espiritual.
Algunos podrían pensar: «Soy demasiado mayor para cambiar». Sin embargo, los estudios demuestran que adoptar hábitos más saludables a cualquier edad produce beneficios medibles, como menor presión arterial, mejor movilidad y mayor energía. Otros temen que una dieta vegetariana sea nutricionalmente insuficiente. No obstante, la investigación y la experiencia de millones de personas confirman que, con variedad y equilibrio, una alimentación basada en plantas cubre todas las necesidades nutricionales, con la posible excepción de la vitamina B12, que puede suplementarse.⁸ Otros se resisten por razones culturales: «Así me criaron». Recordemos que Dios nos llama a dejar tradiciones perjudiciales
para abrazar la verdad que da vida. El cambio no es traición a nuestras raíces; es obediencia al Creador. El mensaje de salud no es un complemento opcional. En un mundo afectado por epidemias de enfermedades prevenibles, constituye un testimonio vivo de que la ley de vida de Dios sigue vigente. Nuestra alimentación y estilo de vida también tienen implicaciones ecológicas y económicas. Una dieta basada en plantas conserva recursos, reduce el impacto ambiental y se alinea con una mayordomía responsable de la creación.⁹ Así, el estilo de vida adventista se convierte en una protesta profética contra la codicia, la explotación y el desperdicio.
Jesús creció en la sencillez de Nazaret, trabajando con sus manos, caminando largas distancias y viviendo en contacto con la naturaleza. Cuidó de los enfermos, alimentó a los hambrientos y valoró a la persona de manera integral: cuerpo, mente y espíritu. Su ministerio restauró tanto la salud espiritual como la física. Seguirlo implica cuidar de nuestro cuerpo como Él cuidó de los demás.
Cuando comemos y bebemos para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31), no solo lo honramos, sino que también nos capacitamos para una vida de mayor utilidad en su servicio.
Virginia Félix es una escritora freelance de San Ysidro, California.
1Merle Poirier, «In Her Own Words,» Adventist Review (Oct. 2, 2022), https:// adventistreview.org/magazine-article/in-her-own-words/.
2John Ersek, «Ellen G. White, Pioneer of Vegan Diet,» Gorham Times (July 20, 2023), https://www.gorhamtimes.com/ellen-g-white-pioneer-of-vegan-diet/; Roger W. Coon, «Ellen G. White and Vegetarianism,» Ministry (April 1986), pp. 4-7, 29.
3Ansel Oliver, «Study Shows Vegetarian Diets Have Reduced Risk of MediumFrequency Cancers,» Pacific Union Recorder (August 2025), p. 42.
4Casandra Herbert, Mary House, Ryan Dietzman, Mike Climstein, James Furness, and Kevin Kemp-Smith, «Blue Zones: Centenarian Modes of Physical Activity,» Springer Nature (Oct. 19, 2022), https://link.springer.com/article/10.1007/ s12062-022-09396-0.
5T. Key and G. Davey, «Prevalence of Obesity is Low in People Who Do Not Eat Meat,» British Medical Journal 313, no. 7060 (Sept. 28, 1996), p. 816.
6I.T. Johnson, «Phytochemicals and Cancer,» Proceedings of the Nutrition Society 66 (2007), pp. 207-215.
7«Adventist Health Study-1,» Loma Linda University Health, https:// adventisthealthstudy.org/studies/AHS-1.
8M. Lihoreau, et al., «Nutritional Ecology Beyond the Individual: A Conceptual Framework for Integrating Nutrition and Social Interactions,» Ecology Letters, 18 (2015), pp. 273-286.
9Madeline Stachel, «5 Ways to be More Sustainable with Your Diet,» Colorado State University (Sept. 2021), https://www.chhs.colostate.edu/krnc/monthlyblog/5-ways-to-support-sustainable-farming/.







Por Alberto Valenzuela
n una tranquila mañana de jueves, en un laboratorio vibrante por el zumbido de las máquinas y el resplandor de la luz ultravioleta, una joven bióloga comienza su día. Lleva guantes morados, extrae ADN de peces preservados y programa secuencias genéticas con precisión. Luego se quita los guantes, sube una colina y entra en una capilla. Allí, rodeada de personas que cantan en diversos idiomas y expresan su fe de formas creativas y antiguas, se une a la adoración.¹
No se trata de un relato de contradicción, sino de comunión: un impactante testimonio de cómo la ciencia y la fe no son enemigas, sino compañeras en la exploración de la verdad, la belleza y el sentido. El laboratorio y la capilla no están en guerra; son dos expresiones de un mismo anhelo sagrado: conocer y pertenecer. La ciencia y la religión, con frecuencia presentadas como opuestas, son en realidad dos
caras de una misma moneda: dos maneras de escuchar la voz de Dios en el universo.
Durante siglos ha existido una tensión percibida entre esos dos ámbitos. Pero ¿debe haber realmente un conflicto entre creer en Dios y aceptar los conocimientos de la ciencia? ¿Afirmar la fe en Jesucristo implica rechazar los descubrimientos de la biología moderna, la astronomía o la medicina? La respuesta es un rotundo no. Cuando se entienden correctamente, la ciencia y la fe pueden convertirse en aliadas poderosas para ayudarnos a comprender las maravillas de la creación de Dios.
Comencemos reconociendo lo que la ciencia ha aportado a la humanidad. A través del don del descubrimiento, Dios ha permitido que extendamos la esperanza de vida, curemos enfermedades, viajemos por continentes e incluso al espacio, y alimentemos a miles de millones de personas. Desde el micro-
chip más pequeño hasta el telescopio espacial más grande, la ciencia ha elevado nuestra calidad de vida. Esos avances no son accidentes; son fruto de mentes que Dios mismo ha dotado.
Santiago 1:17 nos recuerda que «toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces». Eso incluye la capacidad humana para razonar, investigar y descubrir. Ser creados a imagen de Dios (Génesis 1:26-27) implica, entre otras cosas, la facultad de explorar el mundo con inteligencia y asombro. Los avances en medicina y tecnología no son solo logros científicos; son también bendiciones divinas.
Uno de los temas más debatidos en la relación entre ciencia y religión es la teoría de la evolución. Para algunos, la sola mención de la palabra «evolución» parece negar el relato del Génesis. Sin embargo, conviene detenernos y considerar qué afirma realmente la evolución y, sobre todo, qué no afirma.
La evolución, tal como la describen los científicos, es el proceso mediante el cual la vida cambia a lo largo del tiempo. Explica la diversidad biológica a través de mecanismos como la selección natural y la mutación genética. No intenta responder por qué existe la vida ni quién la originó; esas son preguntas de propósito y significado que pertenecen al ámbito de la teología y la filosofía. La evolución describe el cómo de los cambios biológicos, no el por qué último de la existencia.
Existe un malentendido común según el cual la ciencia afirma que «venimos de la nada», mientras que la religión sostiene que «venimos de Dios». En realidad, esa dicotomía es falsa. Muchos cristianos devotos, incluido el papa Juan Pablo II, han reconoci-
do que la teoría de la evolución no entra en conflicto con la fe en Dios. En un mensaje a la Pontificia Academia de Ciencias en 1996, afirmó que los nuevos hallazgos conducen a reconocer la evolución como algo más que una hipótesis, sin que ello niegue la acción creadora de Dios.²
Así como la gravedad no pone en entredicho la soberanía divina, tampoco lo hace la evolución. Afirmar que Dios pudo valerse de procesos naturales para llevar a cabo sus propósitos no limita su poder; al contrario, exalta su sabiduría.
La ciencia, en esencia, es un método de investigación: una manera de comprender el mundo natural mediante la observación, la experimentación y la evidencia. Cuando los científicos hablan de «teorías», se refieren a marcos explicativos sólidos, sustentados por datos, no a simples conjeturas. Teorías como la gravedad, la teoría germinal, la teoría atómica o la evolución son pilares del conocimiento científico.
El apóstol Pablo escribió: «Desde la creación del mundo, las cualidades invisibles de Dios —su eterno poder y su naturaleza divina— se perciben claramente a través de lo que él ha creado» (Romanos 1:20). La ciencia busca comprender «lo que ha sido hecho»; la fe busca conocer a Aquel que lo hizo.
Esas búsquedas no son enemigas, sino complementarias. La Biblia nos dice quién creó los cielos y la tierra; la ciencia nos ayuda a entender cómo funcionan esos cielos y cómo prospera la vida en la tierra.
Lamentablemente, muchas personas creen que deben elegir entre la ciencia y la fe. Esa falsa disyuntiva ha perjudicado tanto a la iglesia como a la comunidad científica. Cuando el creacionismo se presenta como teoría científica en las escuelas públicas, se
La Biblia nos dice quién creó los cielos y la tierra; la ciencia nos ayuda a entender cómo funcionan esos cielos y cómo prospera la vida en la tierra.
confunden la teología y la biología, debilitando el rigor de ambas disciplinas.
Del mismo modo, cuando algunos científicos descartan toda expresión religiosa como superstición, ignoran las profundas intuiciones morales y espirituales que han guiado a las civilizaciones. C. S. Lewis observó con acierto que los seres humanos se hicieron científicos porque esperaban encontrar leyes en la naturaleza, y esperaban leyes porque creían en un Legislador.³ Cuando enfrentamos fe y razón, perdemos la riqueza de ambas. Cuando reconocemos a Dios como autor tanto de las Escrituras como de la naturaleza, lo adoramos con todo el corazón y con toda la mente.
Puede sorprender saber que muchos científicos destacados son también personas de profunda fe. El doctor Francis Collins, director del Proyecto Genoma Humano, relata su conversión al cristianismo en su libro The Language of God. Allí escribe que la ciencia explora la naturaleza, mientras que el ámbito de Dios es el mundo espiritual, el cual no puede examinarse con los instrumentos de la ciencia, sino con el corazón, la mente y el alma.⁴
De manera similar, Kenneth Miller señala que los creacionistas rígidos buscan a Dios en lo que la ciencia aún no explica, mientras que los científicos creyentes lo buscan en aquello que la ciencia logra comprender.⁵ No se trata de ateos, sino de hombres y mujeres que ven a la ciencia como un testimonio de la grandeza divina.
La ciencia no es anti-Dios; simplemente opera en un dominio distinto. Para muchos, lo que se descubre en la naturaleza apunta a un Diseñador cuya creatividad supera nuestra imaginación.
Consideremos, por ejemplo, el registro fósil.
A menudo se argumenta que la evolución es falsa debido a supuestas «lagunas» en dicho registro. Sin embargo, muchas de esas lagunas se han ido llenando con nuevos hallazgos. El fósil Tiktaalik,
descubierto en 2004, muestra características intermedias entre peces y animales terrestres, tal como lo predecían los modelos evolutivos.⁶ Lejos de ser una amenaza para la fe, esos descubrimientos confirman el orden y la coherencia de la creación.
Ellen G. White escribió con claridad: «Dios es el autor de la ciencia» (Consejos para padres, maestros y alumnos, p. 425). Introducir propuestas religiosas como el creacionismo o el diseño inteligente en las clases de ciencias no fortalece la fe; debilita tanto la educación científica como el testimonio religioso. La ciencia debe enseñarse con base en la evidencia empírica; la fe debe nutrirse en el hogar, la iglesia y la vida devocional. Cuando se confunden esos ámbitos, ambos salen perjudicados.
El llamado «Proyecto de la Carta del Clero», firmado por miles de ministros, afirma que la ciencia y la religión son formas distintas pero complementarias de la verdad. Negar a los estudiantes una educación científica sólida equivale a transmitir ignorancia y a rechazar el don de la razón que Dios nos concedió. La fe auténtica no teme al conocimiento; lo celebra.
Los patrones que observamos en la naturaleza —en la geología, la biología y la química— reflejan la sabiduría de un Creador amante del orden y del crecimiento. El diseño inteligente, presentado a menudo como alternativa científica a la evolución, no sigue el método científico ni formula predicciones comprobables. La Biblia ya afirma que Dios es el creador de toda vida; el error consiste en disfrazar la teología de ciencia.
La ciencia puede estudiar el diseño; la fe nos revela quién es el Diseñador.
Hoy más que nunca, nuestros hijos necesitan una formación que combine alfabetización científica con discernimiento espiritual. Enseñar ciencia con rigor no traiciona la fe; es un acto de adoración. Al enseñar correctamente la evolución, no se invita a
La ciencia puede estudiar el diseño; la fe nos revela quién es el Diseñador.

los estudiantes a abandonar su fe, sino a comprender mejor el mundo de Dios.
Proverbios 4:7 declara: «La sabiduría es lo principal; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas, adquiere entendimiento». Formemos una generación que entienda tanto los procesos de la ciencia como la presencia de Dios.
El relato de la creación en Génesis no pretende ser un manual científico, sino una afirmación teológica. Proclama que Dios es la fuente de todo lo que existe, que los seres humanos han sido creados a su imagen y que el mundo es bueno. La ciencia no aborda cuestiones como el alma, el pecado, la salvación o la gracia; esos temas pertenecen al ámbito de la revelación. la ciencia y la fe responden a preguntas diferentes, y ambas son necesarias.


El universo es vasto, misterioso y lleno de belleza. Desde el ADN hasta las galaxias, desde un colibrí hasta un agujero negro, la creación canta la gloria de su Autor. No dividamos lo que Dios ha unido ni convirtamos la ciencia en un campo de batalla cuando puede ser un puente. Como cristianos, deberíamos ser los primeros en celebrar cada descubrimiento que revele algo más del mundo creado por Dios.
La ciencia y la fe no tienen por qué ser

rivales; pueden caminar juntas en la búsqueda de la verdad. El Salmo 19:1 proclama: «Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos». Maravillémonos ante los cielos, estudiémoslos con toda nuestra mente y alabemos a su Creador con todo el corazón.
Alberto Valenzuela es el director asociado de comunicación y compromiso comunitario de la Pacific Union Conference y editor del Recorder.
1Emily Boring, «Where My Faith and My Work as a Scientist Meet,» The Christian Century, June 16, 2021, https://www.christiancentury. org/article/first-person/where-my-faith-and-my-work-scientist-meet.

2Stephen M. Barr, «Contrary to Popular Belief: The Catholic Church Has No Quarrel With Evolution and Never Condemned It,» Church Life Journal, Oct. 5, 2023, https://churchlifejournal.nd.edu/articles/ the-catholic-church-has-never-had-a-quarrel-with-the-idea-of-evolution/.
3C.S. Lewis, Miracles: A Preliminary Study (London: Collins, 1947), p. 110.
4Francis S. Collins, The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief (New York: Simon & Shuster, 2008), p. 6.
5Brandon A. Perry, «Indiana Creation Movement Growing,» Indianapolis Recorder, Sept. 21, 2025, https://indianapolisrecorder.com/ b4e881c8-dfc4-11e0-bb3a-001cc4c03286/.
6«What Has the Head of a Crocodile and the Gills of a Fish?» UC Berkeley Museum of Paleontology, June 2010, https://evolution.berkeley. edu/evo-news/what-has-the-head-of-a-crocodile-and-the-gills-of-afish/.
7Rachel M. Goodman, «Celebrate Darwin Day, an Event for Education and Outreach in Evolutionary Biology,» Springer Nature Link, June 10, 2008, https://evolution-outreach.biomedcentral.com/articles/10.1007/s12052-008-0060-9.




Cuandolavozde DinéAdventistRadio(DAR),KDHH89.5FM, transmitió una sencilla invitación para adorar en la iglesia Page All Nations, nadie podía imaginar la cadena de bendiciones que seguiría. Sin embargo, precisamente para eso fue creada DAR: para servir como un puente entre los oyentes y la amorosa comunión de las iglesias, atrayendo corazones hacia Jesús mediante el silencioso pero poderoso alcance de las ondas radiales.
Para MillieShaw,residentedeKaibeto,esainvitaciónfuemucho más que un anuncio: fue un llamado. Se comunicó con DAR para solicitarlosestudiosbíblicos NativeNewDay ypidióunaBiblia,laprimera que tendría en su vida.
Elpastor JoséEsparza entregópersonalmentelosmaterialesy comenzó a estudiar con ella. «Cuando alguien se acerca porque ha escuchadolavozdeDiosatravésdelaradio»,reflexionaEsparza, «sabemos que el Espíritu Santo ya está obrando. Nuestro papel es simplemente presentarnos y caminar junto a ellos».
Aunque Millie habla bien inglés, el navajo es el idioma de su corazón. Las visitas del pastor Esparza se convirtieron en espacios decomprensiónmutuayconfianza.Amedidaquesufesefortalecía, Millieinvitóasuvecina, HelenBitney,aunirsealosestudiosbíblicos.
Helen es una enfermera de vuelo titulada, ya jubilada, que ha vivido y trabajado en diversas partes del mundo, desde Arabia Saudita hasta Alemania. Sin embargo, su trayecto más largo ha sido interior: el duelo por la pérdida de su hijo, quien murió por suicidio, un dolor que
la ha acompañado durante años. Los estudios bíblicos sobre la creencia adventista acerca de la muerte, la resurrección y la esperanza en Jesús le han brindado un profundo consuelo. Lo que comenzó como lecciones bíblicas pronto se convirtió en un verdadero salvavidas espiritual.
Ambas mujeres comenzaron también a asistir con regularidad a la iglesia Page All Nations, y su presencia se ha convertido en una bendición para la congregación.
En octubre, la iglesia Page dio la bienvenida a dos nuevas trabajadoras bíblicas que acababan de regresar del servicio misionero. Al llegar a Montana, se pusieron en contacto con el pastor Esparza en busca de orientación. Al mismo tiempo, la iglesia estaba orando y buscando personal para el ministerio bíblico. En la providencia de Dios, ambos caminos se encontraron.
ElpastorEsparzaconfióentonceslacontinuidadde los estudios bíblicos de Millie y Helen a esas nuevas trabajadoras, quienes asumieron la labor con entusiasmo, compasión y compromiso.
Cada semana, las obreras bíblicas recogen una caja de alimentos del banco de comida y la entregan a Millie y Helen antes del estudio bíblico. De tanto en tanto, los artículos que contiene la caja parecen pequeños milagros, como aquella semana en que Helen había mencionado que necesitaba papas y la caja, «casualmente» ,las incluía. Ese ministerio combina el alimento espiritual conelcuidadopráctico,reflejandodemaneratangible
el amor de Cristo.
Además, cada sábado las trabajadoras recogen a Millie y Helen, las llevan al culto y a la comida comunitaria, y luego las acompañan de regreso a casa. Ambas esperan con entusiasmo ese día de la semana y, en ocasiones, llaman simplemente para preguntar: «¿Vienes?».
Millie y Helen han encontrado alegría y un profundo sentido de pertenencia en su nueva familia de iglesia. La fe de Millie resplandece en su crecimiento espiritual, mientras que el testimonio de Helen —un corazón que sana en medio del duelo— constituye en sí mismo un milagro.
Su historia nos recuerda que el llamado de Dios puede llegar por medios inesperados, como una transmisión de radio adventista Diné. Luego, su Espíritu actúa a través de personas dispuestas a ser sus manos y sus pies. Finalmente, esa colaboración divina da fruto en convivencia, sanación y esperanza verdadera.
Por Steve Pester



«¿Necesita oración?»



Tras regresar de un año y medio de trabajo misionero en el extranjero, BobClayton,miembrodelaiglesiadeClovis, se encontró orando en busca de dirección. Aunque se había mudado nuevamente a California para estar cerca de su hijo y su familia, sentía que Dios aún tenía un ministerio para él, aunque todavía no sabía cuál sería. Así que comenzó a caminar por la comunidad, orando y escuchando atentamente la dirección de Dios.
Una tarde, cerca de la Fresno State University, Bob se encontró con una mujer sentada en una mesa con un letrero cristiano. Compartió con ella una idea que había ido creciendo silenciosamente en su corazón: colocar una mesa sencilla y ofrecer una oración a quien la necesitara. La respuesta fue inmediata: «¡Es una gran idea!». Ella le indicó que acudiera al segundo piso deledificiodelaUnióndeEstudiantesparasolicitarelpermiso correspondiente. Aquella conversación, a principios de septiembre, se convirtió en la semilla que Dios utilizó para dar inicio a un impactante ministerio universitario.
Desdeentonces,Bobinstalafielmentesumesadeoración todos los martes y jueves, dedicando entre cuatro y cinco horas en el corazón del campus. De esa sencilla mesa ha surgido un ministeriodiscreto,peroprofundamentesignificativo,deatención espiritual para estudiantes que enfrentan estrés, soledad y grandes transiciones en sus vidas.
Cada día es distinto, pero el ritmo del ministerio rara vez disminuye. Algunos estudiantes se acercan directamente para pedir oración por exámenes, problemas familiares o una ansiedad abrumadora. Otros observan desde lejos hasta que Bob les ofrece una sonrisa acogedora y les dice con suavidad: «Estamos orando por las personas. ¿Puedo orar por ti?». En un lapso de cuatro horas, suele orar por un promedio de 10 a 20 estudiantes.



Con frecuencia se viven momentos memorables. Recientemente, una joven se acercó visiblemente afectada, casi llorando. Cuando Bob le preguntó con delicadeza cómo podía orar por ella, respondió con voz temblorosa: «No estoy muy bien». Tras la oración, su rostro se relajó y agradeció sinceramente. Fue otro recordatorio de que Dios sigue alcanzando a los estudiantes a través de esos silenciosos actos de compasión.
Otro estudiante se ha convertido en visitante habitual. A pesar de una dolorosa situación familiar —un padre en situación de calle y una madre actualmente encarcelada—, demuestra de manera constante esperanza y gratitud. Después de cada oración, le pide a Bob un versículo bíblico para animarse durante el día. «Tengo un cariño especial por él», comenta Bob. «Está pasando por mucho, pero aun así desea acercarse a Dios».
De manera sorprendente, algunos estudiantes también se han ofrecido a orar por Bob. Desde septiembre, entre ocho y diez jóvenes se han acercado a la mesa no para recibir oración, sino para orar por él. Cinco de ellos participan ahora en un grupo de mensajes de texto mediante el cual Bob los invita a acompañarlo en la mesa cuando tienen disponibilidad. Aunque no se conocían previamente, han formado un pequeño equipo de oración: jóvenes adultos que aprenden, de primera mano, la alegría de la intercesión.
El ministerio incluso se ha extendido más allá del campus. Durante la semana de Acción de Gracias, cuando no había clases, Bob envió un mensaje al grupo invitando a quienes quisieran acompañarlo al centro comercial Fashion Fair Mall para ofrecer oración a las personas. Un estudiante respondió y juntos pasaron dos horas y media orando por quienes lo aceptaron.


«Fue una bendición», compartió Bob. «Una hermosa sorpresa».
Al hablar del futuro, Bob no menciona un gran plan estratégico. «Un pastor jubilado me dijo una vez que Dioslopusoenelministerioparasalvarlo»,reflexiona. «En muchos sentidos, siento lo mismo. Después de mucha oración, aquí es donde Dios me ha guiado, y solo quiero seguir estando disponible».
Bob espera que más personas —especialmente jóvenes adultos— se unan al ministerio. Ya ha recibido apoyo de un médico, varios pastores y una joven con experiencia previa en el ministerio universitario en Canadá. Su deseo es sencillo: que más personas descubran la bendición de orar por los demás.
Cada reserva de la mesa de oración requiere una tarifa de 10 dólares a través del sistema de Fresno State, la cual Bob cubrió personalmente hasta que, recientemente, un miembro de la iglesia de Clovis comenzó a apoyar económicamente el ministerio. «No es un costo elevado»,comentaBob,«perosignificamuchosaberque alguien cree en lo que Dios está haciendo».
Mientras cientos de estudiantes recorren el campus cada semana —muchos llevando cargas invisibles—, una pequeña mesa con un cartel escrito a mano continúa ofreciendounapreguntasencillaypoderosa: «¿Necesitas oración?»
Si te interesa apoyar este ministerio o unirte a Bob en la mesa de oración, él da la bienvenida a cualquiera que se sienta llamado a participar en la obra de Dios en FresnoState.Puedescontactarloen: BobClayton, bobclayton1969@gmail.com.
Por Bryan Bong





El 8 de agosto de 2023, el incendio forestal de Lahaina transformó para siempre a toda una comunidad y dejó una profunda huellaenlafamiliadelaiglesiadeLahaina.Aunqueeledificiodel santuario se salvó de manera casi milagrosa, el fellowship hall y la casa parroquial quedaron completamente destruidos. Aun así, el santuario no pudo utilizarse debido a las inspecciones de seguridad obligatorias exigidas tanto por el estado como por el condado. Lo que siguió fue un prolongadocaminodefe: dosañosydosmesessinunlugarpermanente para adorar.
Durante ese tiempo, la iglesia de Lahaina se convirtió en una verdadera «iglesiaperegrina».SusmiembrosadoraronenlaiglesiadeKahului, luego en la iglesia de Kihei durante más de un año, más tarde bajo carpasinstaladasenlascolinasdeLahainay,finalmente,duranteseis meses, bajo una carpa levantada en su misma propiedad, una vez que se permitió el acceso al terreno. A pesar del calor extremo, los largos desplazamientos, la inseguridad habitacional y las pérdidas personales, lacongregacióncontinuóreuniéndosefielmenteparaelculto.

La comunidad se aferró a la promesa de Dios expresada en Isaías 61:3: «Consolar a todos los que lloran en Sion, darles gloria en lugar de ceniza… manto de alabanza en lugar de espíritu angustiado». En agosto de 2025 —dos años después del incendio— la junta de la iglesia tomó, con fe, la decisióndefijarla GranReapertura parael25 de octubre de 2025. Sin embargo, aún persistían importantes desafíos: los problemas eléctricos, el piso del santuario y el sistema de sonido seguían sin resolverse a tan solo dos semanas delevento.Unidosenoraciónyconfiandoenla

promesa restauradora de Dios, la iglesia fue testigo de un milagro: todos los asuntos críticos quedaron resueltos apenas un día antes de la reapertura.
El GranSábadodeReapertura fueunmomento inolvidable. Lágrimas de gozo acompañaron el regreso de los miembros a su santuario. La celebración se vio enriquecida por la presencia de las familias de las iglesias de Kahului y Kihei, así como por la participación del liderazgodelaPacificUnionConference, representado por su secretaria ejecutiva, Sandra Roberts, y de la Hawaii Conference, encabezada por su presidente, Erik VanDenburgh.
La adoración de ese día evocó el cántico de Israel tras cruzar el Mar Rojo: una alabanza que brota de la liberación. Después del servicio y de la comida de convivencia, muchos permanecieron en silencio dentro del recinto, contemplando con asombroygratitudlafidelidaddeDios.

La reapertura de la iglesia de Lahaina es un testimonioelocuentedeque Diosverdaderamentetrae restauración de las cenizas. Con corazones renovados, esafamiliadefecontinúaavanzando,firmemente anclada en la esperanza y en la fe en el pronto regreso de Jesucristo.
Por Ramel Ramos











En HolbrookIndianSchool(HIS) nuncafaltanproyectos por realizar. Desde techos que necesitan ser reemplazados hasta áreas que requieren limpieza, pintura o remodelación, siempre hay trabajo pendiente. Esa realidad suele atraer a grupos misioneros que visitan nuestra escuela para colaborar con las diversas necesidades de mantenimiento y embellecimiento del campus.
Recientemente, un grupo de estudiantes y patrocinadoresdelpersonalde LaSierraUniversity nos visitó con ese propósito, trabajando en varias áreas consideradas de alta prioridad. Una de ellas fue la cafetería, que necesitaba con urgencia una renovación mediante una nueva capa de pintura. Otro de los proyectos se llevó a cabo en la granja, donde se requirió apoyo adicional para ayudar a nuestro director, DanielNicholls,yasuasistente, MikeWagner,a desmontar uno de los invernaderos que había sido destruido por una fuerte tormenta de viento el año pasado. Además, el equipo de La Sierra colaboró en la Escuela Sabática y dirigió cantos de alabanza durante el servicio de culto.
Al preguntarle qué la motivó a traer a sus estudiantesaHIS, Dionne«DeeDee»Afaese explicó: «Visité Holbrook en un viaje misionero previo con la Escondido Adventist Academy, en marzo de 2025.
Después de esa primera experiencia, me pregunté de qué manera podríamos ayudar más como comunidad adventista.ComencéacompartirsobreHISy,finalmente, se me brindó la oportunidad de coordinar esta misión. Mi deseo era que mis estudiantes pudieran ver el potencial que tiene HIS para el desarrollo futuro de los niños indígenas que estudian aquí y comprender cómo nosotros podemos ser una bendición para ellos». Los estudiantes de La Sierra también compartieron susvivenciasdurantesutiempoenHolbrook. Yechan Lim, estudiante de segundo año de psicología con enfoque preodontológico, comentó que su mayor aprendizajefuereconocer«losignificativoquepuedeseruna simple presencia y una conversación honesta». Por su parte, JulianneRole,estudiantedecienciasbiomédicas, expresó: «Durante mi tiempo en Holbrook, comprendí el poder de conectar con los estudiantes y el personal. Ya fuera durante el culto o en los lugares de trabajo, conversar y relacionarnos producía sonrisas. Eso hacía que los estudiantes se sintieran escuchados y que el personal disfrutara trabajar con nosotros, incluso en las tareas más exigentes. Hablar, interactuar y compartir una sonrisa puede alegrarle el día a cualquiera». No es la primera vez que recibimos grupos misioneros y visitantes deseosos de apoyar a nuestra


pequeña escuela en el desierto. Entre los proyectos que esperamos con entusiasmo para 2026 se encuentran laspróximasvisitasdegruposde SouthernAdventist University y SunnydaleAdventistAcademy,quieneshan programado venir durante el segundo semestre. Su ayuda estará enfocada en la renovación del sistema de ventilación del salón de cerámica, la restauración del comedor y la creación de jardines alrededor de las áreas comunes, entre otros proyectos. Agradecemos profundamente el apoyo constante que recibimos para el cuidado y mantenimiento de nuestro hermoso campus.
Por Kimberly Cruz



Holbrook Indian School (HIS) es una academia de internado de primer al 12.º grado operada por la Pacific Union Conference. HIS también administra una escuela de primero a octavo grado en la reservación navajo en Chinle, Arizona. Ochenta por ciento de los fondos provienen de individuos que desean apoyar el ministerio entre los indígenas americanos y la educación cristiana. Su generosidad produce un impacto positivo en la vida de nuestros estudiantes, sus familias y las comunidades a las que sirven. Gracias por su apoyo.

Elegir los alimentos adecuados puede ser una forma eficazdeprevenirycontrolarenfermedades. Sin embargo, al igual que ocurre con la moda, la alimentación también está sujeta a tendencias pasajeras. Con nuevos estudios que constantemente añaden productos a la lista de los llamados «superalimentos», puede resultar difícil saber qué debería formar parte habitual de tu despensa. A continuación, te presentamos algunas opciones que pueden tener un impacto positivo y duradero en tu salud.
Alimentos para reforzar el sistema inmunitario
Durante la temporada de resfriados y gripe, consumir alimentos que fortalezcan el sistema inmunitario puede ayudarte a protegerte de esas enfermedades. En lugar de depender exclusivamente de suplementos, procura obtener los nutrientes directamente de los alimentos. Qué comer: Las frutas y verduras frescas aportan vitaminasyfibraesencialesparareforzarlasdefensasdel organismo. Los boniatos, las espinacas y las zanahorias son ricas en betacaroteno, un compuesto que ayuda a combatir enfermedades. Para obtener zinc, incorpora alimentos como las alubias y el tofu.
Alimentos que ayudan a una recuperación más rápida
Si te enfermas, una alimentación adecuada puede favorecer una recuperación más rápida gracias a las vitaminas y compuestos que combaten las infecciones. Qué comer: El yogur rico en probióticos contiene bacteriasbeneficiosasquepuedenacortarladuracióndelos resfriados y la gripe. Las verduras de hoja verde oscura, los cítricos y los pimientos rojos o verdes son excelentes fuentes de vitamina C. El ajo puede reducir la intensidad de los síntomas, mientras que el jengibre y la cúrcuma ayudanacombatirlainflamaciónylacongestión.Mantenerse bien hidratado es fundamental: el agua caliente con limón y miel puede aliviar el dolor de garganta.
Alimentos para optimizar la salud intestinal Una de las mejores decisiones para cuidar los intestinos es reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y ricos en azúcar, ya que favorecen el crecimiento de bacterias poco saludables. En su lugar es preferible optar por alimentos frescos e integrales.
Qué probar: Los alimentos ricos en colágeno, como el salmón, aportan aminoácidos que ayudan a mantener el
revestimiento intestinal y favorecen la digestión. La soya esunabuenafuentedefibradietética,quealimentaa lasbacteriasbeneficiosasdelintestino.Tambiénpuedes añadir cacao crudo en polvo o chispas (no chocolate azucarado)atuscomidas;susaborintensoaportafibra prebióticaypolifenolesconefectosantiinflamatorios.
Alimentos para apoyar la salud del corazón
Pequeños cambios en la dieta pueden tener un gran impacto en la salud cardiovascular.
Qué comer: Lacoliflorsehavueltopopularporbuenas razones: es naturalmente baja en grasas saturadas y calorías,ricaenfibraqueayudaareducirelcolesteroly contieneantioxidantesquedisminuyenlainflamacióny favorecen una presión arterial saludable. Puede ser una alternativa inteligente a las masas de pizza elaboradas concarbohidratosrefinados.Enlasensaladas,evitalos aderezos pesados, los picatostes y el exceso de queso; en su lugar, opta por una variedad colorida de verduras frescas.
Alimentos que ayudan a prevenir el cáncer
Laalimentacióninfluyeenelriesgodedesarrollar cáncer. Aunque ningún alimento lo previene por sí solo, una dieta variada y rica en nutrientes puede crear en el organismounentornoantiinflamatorioyantioxidante. Qué comer: Consumir dos o tres porciones de tomate cocido a la semana puede reducir el riesgo de cáncer de próstata hasta en un 30 %, además de contribuir a disminuir el riesgo de cáncer de mama. Las verduras de hoja verde, como las espinacas y las acelgas, aportan fibra,folatoycarotenoidesqueprotegenlascélulasdel dañoenelADN.Loscerealesintegralesricosenfibra —como el arroz integral, la avena y la quinoa— ayudan a regular los niveles de insulina y a reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
Conclusión
Adoptarunamentalidadcentradaen añadiralimentos saludables, en lugar de enfocarse únicamente en lo que se debe evitar, facilita la adopción de hábitos duraderos. Al priorizar alimentos frescos y densos en nutrientes, los productos ultraprocesados se desplazan de forma natural,permitiéndotedisfrutardesusbeneficiospara la salud a largo plazo.
Por Cambria Wheeler
Duranteelpresentecursoacadémico, LaSierra University hatenidounnotablecrecimiento ensumatrícula,poniendofinavariosañosde descensos.Lainstituciónreportóunaumentodel 26% en la inscripción de nuevos estudiantes de primer año, un incrementodel38%ennuevosestudiantesdeposgrado yun crecimientodel24%eneltotaldenuevos estudiantes.
Al1deoctubrede2025,fechaoficialdelcensouniversitario,lamatrículatotalascendíaa 1.602estudiantes,loquerepresentaun aumentogeneraldel5%.Ese crecimiento sitúa a la universidad en una trayectoria favorable para cumplir con sus proyecciones presupuestarias.
«Estamos muy satisfechos con ese alentador incrementoennuestrascifrasdematrícula»,afirmó Christon Arthur, presidente de La Sierra University. «Nuestro comprometido equipo respondió al llamado y trabajó con dedicación para avanzar. Se implementaron nuevos procesos orientados al crecimiento de la matrícula y se realizaron inversiones estratégicas en áreas clave, especialmente en servicios de inscripción y marketing. Miramos con optimismo hacia nuevas oportunidades que nos permitan ayudar a un número aún mayor de estudiantes a alcanzar el potencial que Dios les ha otorgado».
Según los datos del censo del otoño pasado, la universidadrecibió 294estudiantesdeprimeraño, encomparaciónalos 234matriculadosenel2024.En cuanto a los programas de posgrado, este otoño se registraron 124nuevosestudiantes,comparadoscon 90 el año anterior. La matrícula de estudiantes transfe-
ridos,sinembargo,mostróunadisminución,con 129 inscritosesteaño,frentea 150enelcicloprevio.
Delosmásde 80programasdelicenciatura que ofreceLaSierraUniversity, 13experimentaroncrecimiento duranteesteotoño.Entreellosdestacan:biología, con un aumento del 13 %; medios digitales, con un 33%;liderazgoeducativo,conunsignificativoincremento del 106 %; historia y ciencias políticas, con un 29 %; física, con un notable aumento del 133 %; matemáticas, con un 50 %; y ecología social, que registró un crecimiento del 400 %.
La universidad ha establecido como objetivo preliminar a largo plazo alcanzar una matrícula total de 3.000estudiantesparaelaño2035.
Para impulsar ese crecimiento, La Sierra ha implementado diversas estrategias. En septiembre pasado, launiversidadcontratóaunnuevo vicepresidentede gestión estratégica de matrículas, junto con cuatro nuevos integrantes del personal. Esas acciones se suman al aumento de las inversiones en marketing y reclutamiento realizado el año académico anterior, que incluyó la adopción de nuevas tecnologías para mejorar la comunicación con estudiantes potenciales, así como la ampliación del personal y de las iniciativas digitales y en redes sociales.
A comienzos del ciclo escolar anterior, la universidad también ajustó su calendario, retrasando la apertura del periodo anual de inscripción de otoño en dos meses para alinearlo con los calendarios de otras instituciones. Asimismo, puso en marcha una nueva iniciativa basada en alianzas con distritos escolares regionales y academias, con el objetivo de fortalecer el reclutamiento estudiantil.

«Mientras cumplimos nuestra misión de guiar a nuestros estudiantes —nuestras estrellas brillantes— hacia su máximo potencial, siguiendo la dirección de Dios en este propósito, tendremos éxito como institución», concluyó Arthur. «Somos una familia con las puertas abiertas, donde siempre hay un lugar en la mesa para quienes desean volver a casa».
Por Darla Martin Tucker
Jairo Campos, estudiante de cuarto año de medicina, a la izquierda, acompañó recientemente al trabajador comunitario de salud
Richard Salazar durante su labor con pacientes en la comunidad.

Jairo Campos, estudiante de cuarto año de medicina, pasó recientemente un día en San Bernardino acompañando a un trabajador comunitario de salud (CHW,porsussiglaseninglés)de LomaLindaUniversity Health. Durante la jornada, visitó hogares de pacientes, se detuvo en moteles donde algunos se alojan tras recibir el alta hospitalaria y conoció de cerca a víctimas de disparos.
Campos explicó que esa experiencia le permitió comprender mejor cómo los trabajadores comunitarios de salud contribuyen al sistema sanitario, apoyando a los pacientes tanto en el hospital como en sus hogares o incluso en la calle. Muchos de los pacientes atendidos por los CHW enfrentan adicciones, falta de vivienda o violenciadepandillas,factoressocialesqueinfluyenen la salud y que van más allá de lo que los médicos pueden abordar durante una hospitalización.
«Fue realmente revelador ver el impacto que tienen los trabajadores comunitarios de salud gracias a su conexión directa con la comunidad», comentó Campos. «Ellos están ahí; forman parte de esa comunidad».
La participación de Campos formó parte de la pasantía de atención integral de la Facultad de Medicina de la Universidad de Loma Linda, un nuevo programa de formación práctica de dos semanas dirigido a estudiantes de cuarto año. El programa incluye, como requisito, el acompañamiento a un CHW. A través de visitas domiciliarias, los estudiantes observan de primera mano las realidades del cuidado de los pacientesylosentornosqueinfluyenensusalud,loque les permite comprender mejor cómo los trabajadores comunitarios ayudan a abordar las causas profundas de las condiciones médicas.
«Esperamos que esta nueva generación de médicos comprenda cómo trabajar con los socios comunitarios, porque hoy en día la atención de ciertos pacientes puederesultarabrumadora»,señaló AmyHayton,decana asociada de formación e integridad médica.
Los trabajadores comunitarios de salud son miem-
brosdeconfianzadentrodelacomunidadyactúan como un puente entre la atención clínica y la población local. Ayudan a los pacientes a navegar el sistema sanitario, reducen hospitalizaciones y readmisiones evitables, mejoran los resultados de salud a largo plazo en la comunidad y contribuyen a disminuir los costos del sistema de salud.
Campos relató que una de las experiencias más impactantes de su jornada fue visitar en el hospital a una víctima de disparo justo después de que el equipo médico se retirara. Observó cómo el CHW lograba establecer una conexión única con el paciente. «La expresión del paciente cambió por completo: su ánimo, su actitud. Todo indicaba que se sentía mucho más cómodo hablando con Richard, el trabajador comunitario de salud, que con el equipo médico».
Richard Salazar, quien trabaja como CHW en Loma Linda University Health desde 2024, comentó que cada semana acompaña a un estudiante de cuarto año de medicina. Disfruta enseñarles sobre los recursos disponibles tanto en la comunidad como en el hospital, y mostrarles cómo apoyar a pacientes que requieren atención adicional,incluidosaquellosquepresentandificultades para cooperar, como quienes atraviesan procesos de abstinencia. Según Salazar, muchos estudiantes solicitan permanecer una o dos horas más allá del tiempo asignado.
Salazar también destacó que, aunque el centro de San Bernardino y Loma Linda University están separados por apenas siete millas, las realidades sociales y económicas son muy distintas. Considera fundamental que los futuros médicos conozcan el entorno cotidiano en el que viven muchos de sus pacientes.
«Personalmente, creo que debemos seguir promoviendo la idea de que los trabajadores comunitarios de salud son uno de los recursos más prometedores dentro delsistemasanitario»,afirmóHayton.
Por Ansel Oliver
Recientemente,el ArchieTongeEducation Fund otorgódossubvencionesa PacificUnion College(PUC):unapor 59.987dólares destinada alnuevoprogramade MásterenComunicación,yotra por 74.041dólares parael programadeAviación.
Laprimerabecarespaldaráelnuevo MásterenArtes en Comunicación, un programa totalmente en línea de 43créditos,diseñadoparaprepararaprofesionales en activo para funciones de liderazgo en ámbitos como la sanidad, el ministerio y organizaciones con misión, entre otros. A mayor escala, este posgrado responde a la demanda del mercado laboral para puestos como especialistas en relaciones públicas, gestores de servicios de salud y responsables de medios digitales y marketing, además de preparar a los estudiantes para oportunidadesenelsectorsinfinesdelucro,lasmisionesglobales y los ministerios eclesiásticos.
ElMásterenComunicacióndePUCesel único programa de ese tipo, completamente en línea y con un enfoque profesional, dentro del sistema de educación superior adventista. Atiende de manera directa una demanda estudiantil no satisfecha y necesidades laborales aún no cubiertas, y se alinea con el compromiso institucional de PUC de formar líderes éticos, centrados en Cristo y orientados al servicio.
Los fondos otorgados permitirán apoyar diversas áreas del programa, entre ellas el desarrollo curricular, el marketing y el reclutamiento estudiantil, la tecnología y las herramientas digitales, así como el apoyo administrativo y al profesorado, incluidos docentes adjuntos.
La segunda subvención concedida a PUC contribuirá arespaldarlanotablerecuperaciónyeléxitodel progra-
ma de aviación, resultado tanto de las bendiciones de Dioscomodelesfuerzodedicadode NathanTasker, MerilynChaffee ylaadministracióndelcollege.Larenovación y la visión del programa continúan fortaleciéndose, consolidándolo como un modelo de educación aeronáutica innovadora y centrada en Cristo.
Gracias al aumento de visibilidad y participación generadoporlas ExposAéreasdeAngwin ylasiniciativas PacificQuestSoar dirigidasaestudiantesdesecundaria, el programa de aviación ha logrado reavivar un fuerte interés comunitario, atrayendo el apoyo y la atención de exalumnos, pilotos locales y futuros estudiantes.
Una de las principales necesidades del programa es laadquisicióndeun nuevosimuladordevuelomoderno aprobadoporlaFAA,quepermitirámejorarlaeficiencia de la instrucción, reducir costos, ofrecer acceso durante todo el año y elevar la calidad de la formación, con un énfasis especial en la seguridad. El simulador posibilita experiencias integrales de simulación de vuelo y permite a los estudiantes registrar un número determinado de horas necesarias para obtener la habilitación por instrumentosyloscertificadosdepilotocomercial.El nuevo equipo, adquirido gracias a esta subvención, complementaráalsimulador Frasca,quecontinúa cumpliendoeficazmentesufunción.
La subvención también permitirá actualizar internamente el hardware y el software de los simuladores existentes, sin poner en riesgo sus capacidades de formación. Esto facilitará que los estudiantes completenlashorasrequeridasparasuscertificacionesauna fracción del costo habitual, al tiempo que incrementa los ingresos del programa de aviación. Asimismo, brindará a losinstructoresmayorflexibilidadycapacidad de programación, servirá como herramienta de reclutamiento para nuevos estudiantes —especialmente aquellos de entornos desfavorecidos o con recursos limitados— y apoyará la visión a largo plazo del programa de ofrecer una educaciónaeronáuticaautosuficiente,con pocos o ningún costo adicional de vuelo más allá de la matrícula.

Tantoel DepartamentodeComunicación comoel programadeAviación expresan su profundo agradecimiento por estas becas y por las múltiples oportunidades que brindarán a los estudiantes de PUC.
Por Marina Maher

Durante la primera semana de diciembre, seis estudiantes de FallonAdventistChristianSchool y VegasValleyAdventist Academy participaronen unviajemisioneroa Kayenta,Arizona,conelpropósito de servir a la comunidad local. Junto con sus padrinos, los estudiantes compartieron momentos de adoración mientras se preparaban para servir, organizando una fiestanavideñaparalosniños,ofreciendounprograma de vísperas para la comunidad y dirigiendo el servicio de adoración del sábado.
DurantelafiestadeNavidad, los estudiantes sirvieron pizza para la cena, organizaron juegos, compartieronla LeyendadelBastóndeCaramelo,cantaron «Feliz cumpleaños,Jesús» yrepartieronregalos.Esteaño, aproximadamente 45niñosdeKayenta recibieron obsequiosnavideñosgraciasalacolaboracióncon Rez Christmas Packages. Uno de los voluntarios comentó: «Valiólapenatodoelesfuerzoalverlassonrisasen los rostros de esos niños».
Después de la celebración infantil, los estudiantes trabajaron en equipo para transformar el comedor en un salón de banquetes navideños. La comunidad fue invitada el viernes por la noche a una cena de pasta, seguidadeunprogramadevísperasqueincluyóun belén viviente. Al concluir el programa, se extendió a todos los asistentes una invitación a aceptar el mayor regalo de Navidad: Jesúsensuscorazones.


El sábado por la mañana, los estudiantes participaron activamente en el servicio de adoración y compartieronsusdonesmusicalesconlacongregación. James Crosby, pastor de la iglesia de Kayenta, ayudó a los estudiantesaaprenderlaletradelcanto «Jesúsme ama» enidiomanavajo,elcualinterpretaroncomo música especial.
Además del servicio comunitario, los estudiantes tuvieronlaoportunidaddeexplorar HorseshoeBend y el MonumentoNacionalNavajo,conelfindeconocer más sobre la historia temprana del pueblo navajo. Tambiénvisitaronunaexposicióndedicadaalos Code Talkers navajos, donde aprendieron sobre su importante legado histórico. Los estudiantes se sintieron profundamente bendecidos por la oportunidad de conocermejorala NaciónNavajo,serviralacomunidad de Kayenta y compartir el amor de Jesús durante la temporada navideña. Fue una experiencia que fortaleció su comprensióndequeJesúsvinoparatodosyreafirmó su llamado a ayudar a llevar el evangelio al mundo.
Por Heidi Jorgenson


Comopartedelplanestratégicodela Nevada-Utah Conference, las escuelas e iglesias están llamadasaconvertirseencentrosdeinfluenciapara sus comunidades. En ese espíritu, cada una de nuestras escuelas —desde los más pequeños de la escuela infantil RainbowConnection,pasandoporlasescuelas intermedias, hasta los estudiantes de la academia junior enla AcademiaAdventistadeVegasValley—preparóy compartió programas navideños abiertos a su comunidad local. A través de la música y el teatro, los estudiantes relataron la historia del belén y encontraron diversasmanerasdecomunicarque Jesúseslarazónporla que celebramos la Navidad.
Enelprogramade RiverviewChristianAcademy,la obra presentada giró en torno al tema de la adopción, recordando al público que todos somos adoptados en lafamiliadeDios.En Bishop,California,losalumnosde preescolar interpretaron una obra sobre un elefante que nunca olvida que Jesús es la parte más importante de la Navidad.
En Susanville,laenfermedadafectóalacomunidad escolar y, debido a que muchos niños se encontraban enfermos a comienzos de la semana de la presentación, surgieron dudas sobre la posibilidad de continuar con el programa. Sin embargo, Dios respondió a las oraciones por sanidad, y todos los estudiantes lograron recuperarse a tiempo para participar.
Lasemanapreviaalprogramadela FallonAdventist Christian School, el periódico local publicó un artículo que incluía una invitación a la comunidad para asistir.


El sábado 20 de diciembre, la iglesia de Fallon se llenó de asistentes mientras los estudiantes compartían sus dones musicales e interpretaban tres breves dramatizaciones escritas por ellos mismos, recordando al público que JesúseselCorderodeDios.
Como parte del viaje misionero navideño, estudiantesde VegasValley y Fallon colaboraronenlapresentacióndeun belénviviente,querelatólahistoriabíblica del nacimiento de Jesús e incluyó el canto congregacional de himnos navideños.
Estos programas navideños, abiertos al público, son una de las maneras en que nuestras escuelas cumplen sumisióncomocentrosdeinfluencia,compartiendo las buenas noticias del amor de Jesús e invitando a sus comunidades a aceptar el don de la salvación.
Por Heidi Jorgenson





La temporada navideña suele traer alegría, expectación y un intenso ritmo de actividades, no solo en los hogares, sino también en nuestras iglesias, escuelas y ministerios. En medio del bullicio festivo, congregaciones de todo nuestro territorio encontraron maneras creativas de compartir la historia del nacimiento de Jesús y de fortalecer sus vínculos con la comunidad.
Estosesfuerzosfielesseextendieron más allá de la divulgación tradicional para incluir también el alcance relacional cotidiano. En oficinasyaulas,compañerosintercambiaban regalos y compartían comidas, mientras los salones de clase se llenaban de manualidades propias de la temporada y de entusiasmo infantil. Al mismo tiempo, las iglesias abrieron sus puertas a vecinos y visitantes, ofreciendo experiencias que hicieron tangible el mensaje de la Navidad.


de partida para muchos que deciden involucrarse en la obra del Señor». Laiglesiade Carmichael presentó «UnanocheenBelén»,unaexperiencia interactiva del nacimiento de Jesús que incluyó animales vivos. Los niños guiaban a sus familias de escena en escena, acariciaban a los animales y se uníanalcanto.Lapastoraasociada MelissaHowell compartió:«Estaactividad brindó a la iglesia de Carmichael la oportunidad de abrir sus puertas a la comunidad y contar la historia del nacimiento de Jesús de una manera renovada. Muchos asistentes visitaban la iglesia por primera vez; algunos expresaron interés en unirse a la congregación y otros manifestaron su deseo de que sus hijos formen parte de una comunidad de fe y pidieron información sobre futuros eventos».
En Placerville,duranteseisnochesconsecutivas, personas de orígenes muy diversos —desde visitantes
En SantaRosa,laiglesiavolvióapresentarsuya tradicional BelénViviente,deleitandoa los asistentes con escenas representadas en vivo por miembros de todas las edades. «El Belén Viviente es una parte muy especial de las tradiciones navideñas de muchos miembros de nuestra comunidad»,señalóelpastor BradGeinger. «Durante más de 25 años, se ha convertido en algo por lo que se nos reconoce en SantaRosa.Quizálomássignificativoes la participación de casi 100 voluntarios de todas las edades. Esta misma experiencia fue mi primer servicio como voluntario en la iglesia, y hoy sigue siendo el punto
«El Belén Viviente es una parte especial de las tradiciones navideñas de muchos miembros de la comunidad». Brad Geinger

de la Costa Este hasta vecinos del propio vecindario— se reunieron para conectar, celebrar a Dios y experimentarunaimagenvivadeesperanzaen «Unpaseo por Belén». Los miembros de la iglesia se unieron en este esfuerzo, aportando cientos de horas de voluntariado dedicadas a la construcción de escenarios, conversacionessignificativasyoración.Enelgranero,alos pies del Niño Jesús, brotaron lágrimas y muchos corazonesfuerontocados.Elpastor AndrewUyeyama expresó: «La camaradería fue extraordinaria. Realmente nos convertimos en una familia de iglesia, y Dios irrumpió
Cen muchas vidas con su luz y su esperanza». En todo nuestro territorio, este mismo mensaje serepitióunayotravez: llevaraCristoalcentrode la Navidad. Iglesias, escuelas, ministerios y miembros —jóvenes y mayores— compartieron el don de la comunidad espiritual con sus vecinos, invitándolos a vivir la historia de la Navidad de una manera cercana,prácticaysignificativa.
Por el personal de comunicación
on la llegada de los días más cálidos y la proximidad de los eventos de verano, loslíderesdel CampamentoRedwoodyaseencuentranpreparandoelterreno para el mes de julio.
Ubicado bajo las imponentes secuoyas de la costa norte de California, el campamento es un lugar al que muchas familias regresan año tras año, describiéndolo a menudo como un reencuentro entre los árboles.
Cada invierno trae consigo nuevos desafíos. Un año especialmente lluvioso puede dejar troncos, lodo y escombros esparcidos por toda la propiedad. Junto con los árboles caídos, las ramas y el follaje acumulados en el dosel, la limpieza de primavera sevuelveesencialpararestaurarelambientepacíficoyacogedorqueloscampistas tanto valoran.
Parahacerfrenteaestatarea,elcampamentoorganizasu jornadaanualde limpiezaconvoluntarios duranteelfindesemanadelDíadelosCaídos,programada paralosdías 23al25demayode2026.Estalimpiezatambiénpreparaellugarparael campestre, que se lleva a cabo la semana previa a la reunión de campamento.
Esteaño,elcampamentolanzóunnuevositioweb: redwoodcampmeeting.com. Los organizadores informan que la página continuará desarrollándose como un recurso clave para realizar reservas en línea, acceder a documentos importantes y consultar información sobre los oradores, los programas infantiles y los próximos eventos.
ElCampestredeRedwood2026 secelebrarádel 26dejulioal1deagosto,ycontaráconlaparticipacióndeloradorprincipal SamLeonor,jefedeMisióndeAdventist Health, entre otros invitados. Con estas fechas ya establecidas, todos están invitados a disfrutar de las majestuosas secuoyas creadas por Dios, de la belleza de la Costa Norte y de la alegría de reunirse entre los árboles para aprender, adorar y servir juntos.
Por Ken Miller







IZQUIERDA
Derecha:

El 15denoviembrede2025, DavidHernández,pastor asociadodela iglesiadeEscondido,fueordenadoal ministerio pastoral. Antes de su ordenación, Hernández sirviófielmentealacongregacióndeEscondidodurante seisaños.
Hernández compartió que su camino hacia el ministerio pastoral no fue lineal. Inició su formación académicaconunalicenciaturaen CienciasdelEjercicio en PacificUnionCollege;sinembargo,coneltiempo, Dios redirigió su vocación, guiándolo a cursar estudios enAndrewsUniversity,dondeobtuvouna Maestríaen Divinidad.Entrelasinfluenciasmássignificativasensu decisión de dedicarse al ministerio pastoral se encuentra su familia. Destacó que sus padres desempeñaron un papel fundamental en la formación de su fe y de su sentido de llamado, gracias a su profundo compromiso con el liderazgo de la iglesia local. Asimismo, el ejemplo y la mentoría de su hermana, quien más tarde también fue ordenada como pastora, dejaron una huella duradera en su vida.
Ya como ministro a tiempo completo, Hernández

señaló que uno de los aspectos que más valora del ministeriopastoraleslaoportunidadde caminarjunto a las personas en las distintas etapas de su vida. Describió como un privilegio estar presente en momentos de alegría —como cumpleaños, graduaciones y celebraciones—, así como asumir la sagrada responsabilidad de acompañar a individuos y familias en tiempos de pérdida, duelo y dolor. Para él, es un honor recordar asucongregaciónque Diosestápresentetantoenlas alegríascomoenlasdificultades.
De cara al futuro, Hernández expresa su deseo de que la iglesia de Escondido continúe creciendo y consolidándosecomounacomunidadque amacomoama Jesús. Visualiza una iglesia que sea un espacio seguro, donde las personas experimenten gracia, sentido de pertenencia y un crecimiento espiritual auténtico, y donde los miembros permanezcan comprometidos con un proceso continuo de discipulado. En lo personal, Hernández está comprometido con su propio crecimiento como pastor, liderando con humildad, autenticidad y amor. Su anhelo es que su ministerio guíe constantemente a las personas hacia Cristo y las ayude a profundizar su relación con Él.
Fuera del ámbito ministerial, a Hernández le gusta cocinar y experimentar nuevas recetas junto a su esposa, RaysaJulianaFlores,disfrutardelosdeportes, pasar tiempo con amigos y viajar. Estas actividades le permiten mantenerse equilibrado, conectado con sus seres queridos y renovado espiritual y emocionalmente mientras continúa sirviendo a su congregación.
La SoutheasternCaliforniaConference extiende susmássincerasfelicitacionesa DavidHernández por su ordenación y su ministerio pastoral, y ora para que continúe honrando el llamado que Dios ha puesto en suvidayguiandofielmenteaquienesestánbajosu cuidado.
Por Ezrica Bennett
Del 5al7dediciembrede2025,losequipos Anthem delaIglesiadeLomaLindaUniversity, UReach y StudentsforInternationalMission Service(SIMS) unieronesfuerzosparaservirafamilias necesitadas mediante una misión de alcance de varios días. Viajando juntos como un solo equipo, se trasladaron por carretera hasta México, fortaleciendo el compañerismo y el sentido de propósito compartido a lolargodeltrayecto.Lainiciativa,supervisadapor Linda Méndez,pastoradeUReach,y KaneKim,directorde Hospitalidad y Participación Comunitaria de Anthem, reunióa 25a30voluntarios,entreellosestudiantesde enfermería, odontología y medicina.
Uno de los ejes principales del proyecto fue la visita aun refugioparamujeres,dondemuchasmadresyniños habían buscado protección frente a situaciones de abuso.Atravésdela iniciativadelÁrboldeDonación, el equipo recopiló listas de deseos navideños y entregóregalosa 17niños,ademásdeartículosdecuidado personalpara 15madres yobsequiosdeagradecimientopara 10miembrosdelpersonal delrefugio.Conelfin de brindar un apoyo adicional, los voluntarios habilitaronunespaciode autocuidado,dondelasmujeres recibieron servicios de manicura, masajes y maquillaje, al tiempo que sostenían conversaciones abiertas y sanadoras con Méndez. La sala se transformó en un entornosegurodereflexión,ánimoyrestauración.Un voluntario expresó el impacto emocional del momentoaldecir: «¿Podemosquedarnosaquíynovolvera casa?»
La labor de alcance se extendió más allá del refu-


gio.Losvoluntariostambiéncolaboraroncon iglesias comunitariaslocales ycontinuaronsucaminohacia un campamentoderefugiados enMéxico.Allídistribuyeron alimentos, regalos y juegos de mesa a familias que vivían en condiciones extremas, incluso en comunidades donde varias personas compartían una sola vivienda. Además de ofrecer recursos materiales, los voluntariosdedicarontiempoa escuchar,jugaryconstruir relaciones, brindando una presencia cercana y solidaria. Encadaencuentro,losequiposde Anthem,UReach ySIMS reflejaronsucompromisodeacercarsealaspersonasallídondeseencuentranyrecordarlesque son vistas, valoradas y profundamente amadas.







Lo que comenzó en 2013 como un sencillo programa de duchas en la iglesia de Hollywood se hatransformadoen HollywoodHub,uncentro comunitario de recursos centralizados que brinda apoyo a personas sin hogar y a quienes enfrentan inseguridad habitacional. Al concentrar múltiples servicios en un solo espacio, el Hub busca ampliar el acceso a la atención,mejorarlaeficienciaypreservarladignidad de quienes acuden en busca de ayuda.
UbicadoenlaiglesiadeHollywood, Hollywood Hub ofreceserviciosdecuidadopersonalcomoduchas, ropa, comidas calientes, gestión de casos y apoyo para la búsqueda de vivienda. Estos servicios son posibles graciasalacolaboraciónentre CompassionConnection (elministeriodeduchas),laiglesiadeHollywood, el Distrito13delAyuntamientodeLosAngeles y Los Angeles Homeless Health Care. Próximamente, el Hub también incorporará servicios de lavandería.
«Los ministerios que ofrecemos deben responder a las necesidades reales de nuestra comunidad», explicó AndrewFroemming,directordeprogramasde Hollywood Hub y administrador de la iglesia de Hollywood. «La falta de vivienda es una de las necesidades más urgentes dentro de nuestro entorno».
Froemming compartió su visión de reunir múltiples servicios en un mismo lugar con distintas instancias comunitarias. El Distrito 13 del Ayuntamiento de Los Angeles apoyó la iniciativa y colaboró con la iglesia en lasolicituddel FondodeResolucióndelCampamento,loqueresultóenunasubvenciónde 7millonesde dólares paraelperiodo 2025–2027.Hastaelmomento, estos fondos han permitido construir una instalación de duchas personalizadas con cinco cabinas y contratar a 21empleadosatiempocompleto paraelfuncionamiento del Hub.
«En otros centros, una persona puede esperar horasparaducharse,luegovolverahacerfilapara hablar con su gestor de casos y, si necesita comer, esperartodavíamás»,señalóFroemming.«Alfinal,se puedeperderundíaenterohaciendofilas.Alreunir todos estos servicios en un solo lugar, hemos reducido


significativamentelostiemposdeesperayhechoel procesomuchomáseficiente.Laspersonaspueden venir, recibir lo que necesitan y continuar con su día, ya sea buscando empleo, asistiendo a clases o dando otros pasos para mejorar su situación».
Deacuerdoconelinformeanualdela Autoridad deServiciosparaPersonassinHogardeLosÁngeles, en2025casi 75.000personas experimentaronlafalta de vivienda en una sola noche en el condado de Los Angeles.Eláreadeplanificacióndeserviciosdondese ubica la iglesia de Hollywood registró la población más alta,con 16.955personas.Estaeslacomunidadala queatiendeHollywoodHubde lunesaviernes,de8:00 a.m.a4:00p.m. Actualmente,elcentrorecibeentre 400 y 450 personas por semana, y con la incorporación del serviciodelavanderíaseesperaatendera unas500 personas semanalmente.
Froemming,quienayudóaponerenmarcha CompassionConnection hacemásdeunadécada,trabaja para asegurar que la cultura del ministerio —mejorar continuamente los servicios mientras se demuestra un cuidado genuino por cada persona— se mantenga viva a medida que el alcance del Hub continúa creciendo.
«Ver cómo se satisfacen las necesidades de las personas, y observar cómo muchos descubren, quizá por primera vez en mucho tiempo, que alguien realmente se preocupa por ellos, que tienen valor y que Dios los ama», expresó Froemming, «es algo verdaderamente extraordinario».
Por Araya Moss
Latrayectoriaministerialde PauloTenorio loha llevado a servir en distintos lugares del mundo, entreellos Brasil,Guam,CoreadelSur,Argentina, asícomoenvariosestadosdeEstadosUnidos: Texas, Michigan, Tennessee, Washington D. C. y Virginia, entre otros.
«Cuando era niño, siempre quise ser pastor», recordó Tenorio. «Pero al llegar a la adolescencia, las cosas comenzaron a cambiar y me di cuenta de que no sentía ese llamado».
Esa percepción cambió durante su último año de estudios, cuando sintió el impulso del Espíritu Santo para responder a una oportunidad misionera estudiantilen CoreadelSur.«Fueduranteeseañomisionero cuando sentí con claridad el llamado de Dios al ministerio, al trabajo pastoral», explicó Tenorio. A su regreso, cursóestudiosde teología ysegraduóen Southern Adventist University.
En enerodeesteaño,Tenorioseincorporóal equipodela SouthernCaliforniaConference(SCC), asumiendoelcargode directorde jóvenes.Alreflexionarsobreese nuevo paso en su ministerio, comentó: «Dios seguía señalándome el camino de regreso al ministerio juvenil».
Más recientemente, Tenorio sirvió comopastorenla MisiónGuam-Micronesia, donde también participó activamente en el ministerio juvenil, incluyendolaorganizacióndel primer camporí de Aventureros en Guam. Antes de su traslado a la isla, trabajó durante 12añosenlaTexasConference, comenzando como pastor local. Tras algunosaños,pasóalaoficinadela conferenciacomo subdirectordejóvenes yposteriormenteasumióelcargo de directordejóvenes,etapaenlaque liderólaorganizacióndeun camporí virtualdegranalcance durantelos primeros meses de la pandemia de COVID-19.
Al ser consultado sobre lo que más disfruta del ministerio juvenil, Tenorio habló de «ver el momento en quealgohace clic»:cuandounjoven que inicialmente muestra resistencia al Espíritu Santo comienza a abrir su corazón. Señaló que estos momentos pueden ocurrir en contextos muy diversos, como programas de discipuladoomentoría,actividadesde Con-
quistadores, eventos juveniles, campamentos de verano o semanas de oración escolar.
«Al principio los ves con los brazos cruzados y una actitud de ‘no quiero estar aquí’», explicó. «Pero poco a poco, día a día o semana a semana, el Espíritu Santo va encontrando espacio. Entonces notas el cambio en su actitud y ves cómo se rinden a Dios. Para mí, eso es algo hermoso. Y luego llega la celebración del bautismo. Me encantan los bautismos y trato de ayudar a las personas a tomar esa decisión, sean jóvenes o adultos. Eso es,paramí,lomássignificativo:latransformación».
Tenorio espera con entusiasmo la oportunidad de explorarelsurdeCalifornia,conoceranuevaspersonas, integrarse al equipo, escuchar ideas y contribuir a la construcción de estructuras sólidas para el ministerio juvenil. En esta nueva etapa lo acompañan su esposa, Ana,ysus doshijas.
Por Lauren Lacson


Por Ray Tetz



Uno de los primeros términos religiosos que aprendí en la infancia fue la palabra «recuerda». Al ser la primera palabra del cuarto mandamiento, mis padres —quienes guardaban el sábado— la entendían como algo más que un simple término: era a la vez un mandato sagrado y una invitación santa. Nos exhortaba a recordar el poder creador de Dios y, al mismo tiempo, nos invitaba a vivir cada sábado en su presencia. Aprendí no solo que el cuarto mandamiento es el único que comienza con la palabra «recuerda», sino también que ese llamado tiene un profundo valor para Dios y para quienes desean seguirle fielmente.
Con el paso del tiempo comprendí que recordar es un hilo conductor que atraviesa toda las Escrituras. Se nos llama a recordar a Dios, sus obras y su bondad. Dios recuerda a las personas y ese acto divino de recordar queda registrado y afirmado en la historia sagrada. Al pueblo de Dios se le exhorta a recordar de dónde viene, lo que ha sufrido y cómo ha sido sostenido. Al leer las narraciones bíblicas, comencé a verlas como un verdadero libro
de recuerdos. Recordar no consiste únicamente en evocar hechos o detalles, sino en honrar relaciones, fidelidad y el arco continuo del cuidado de Dios a lo largo del tiempo.
Es precisamente a través del recuerdo que comenzamos a ubicarnos dentro del amplio marco de la providencia divina. Recordar ancla nuestra identidad, fomenta la gratitud y el aprecio, y nos ayuda a reconocer las múltiples formas en que la fe moldea nuestra vida cotidiana.
Entonces surge la pregunta: ¿qué queremos decir cuando decimos «recordar»? ¿Qué hacemos realmente cuando recordamos?
En ocasiones usamos la palabra «recordar» para referirnos a retener información, como cuando elaboramos una lista de tareas. Otras veces significa mencionar con afecto, como al decir: «Recordémoslo en nuestras oraciones». También puede expresar un saludo o una muestra de cercanía: «Recuérdame a tu esposa». A veces alude simplemente a la capacidad de la memoria: «No recuerdo nada de eso». Y, en otros casos, recordar implica conmemorar, es decir, mantener viva un recuerdo mediante
una acción, un evento o un memorial.
Sin embargo, recordar va más allá de traer a la mente rostros o lugares. A veces significa volver a poner en primer plano un tiempo que ya pasó, con toda su carga emocional y llena de vitalidad. Reencontrarnos con un familiar o amigo al que no hemos visto durante años, sentir de pronto esa oleada de recuerdos y emociones, nos hace sentir vivos, enriquecidos y amados. Esos encuentros nos invitan no solo a recordar, sino a cuidar nuevamente los vínculos y a restaurar las distancias creadas por el tiempo y el espacio.
En el Antiguo Testamento, el sentido distintivo de la palabra traducida como «recordar» no se limita a evocar el pasado, sino a hacerlo presente. Recordar implica reconocer que los acontecimientos pasados siguen teniendo impacto hoy, que las acciones de ayer continúan moldeando la vida presente y nuestra reacción en actos de obediencia.
Por eso estoy convencido de que, independientemente de nuestra procedencia o etnia, todos nos beneficiamos al acercarnos al Mes de la Historia Negra con un profundo y sagrado agradecimiento por el acto de recordar. Este mes es importante porque honra la historia y la vida de personas que merecen ser conocidas y recordadas. A lo largo de la Biblia, el pueblo de Dios es llamado a recordar historias que no siempre son propias. La gracia y la redención de Dios se comunican poderosamente a través de las experiencias humanas.
Ellen G. White lo expresa con claridad: «Nuestra confesión de su fidelidad es el medio elegido por el cielo para revelar a Cristo al mundo. Debemos reconocer su gracia tal como se manifestó en los santos del pasado; pero lo que será aún más eficaz es el testimonio de nuestra propia experiencia… Dios desea que nuestra alabanza ascienda a Él marcada por nuestra individualidad» (El Ministerio de Curación, pág. 100).
Esa misma idea fue afirmada por Howard Thurman, teólogo y educador estadounidense, desde su experiencia como afroamericano. Thurman oró:
«Guarda ante mí los momentos de mi más alta resolución, para que, en tiempos buenos o adversos, cuando la oscuridad o el enemigo sean familiares o innombrables, no olvide aquello para lo cual mi vida fue destinada».¹
Durante el Mes de la Historia Negra, ¿cómo podemos aprender unos de otros, afirmar tanto las luchas como los triunfos, compartir los contornos de nuestros caminos personales de fe y mantener vivos esos momentos de profunda determinación?
Desde luego, no todo lo que estamos llamados a recordar está marcado por la alegría. Como pueblo de Dios, estamos llamados a recordar con honestidad y autenticidad. La fe no nos invita a suavizar las historias del pasado ni a ignorar el sufrimiento. El salmista nos enseña el valor del lamento; el profeta nombra la injusticia. Recordar también implica reconocer el dolor, la opresión y las tragedias soportadas.
Vivimos en un mundo lleno de injusticias, y recordar es un acto deliberado que se resiste al olvido y a la indiferencia. Comenzamos recordando porque somos el pueblo al que Dios llama a «hacer justicia, amar misericordia y caminar humildemente con tu Dios» (Miqueas 6:8). Como escribió Ellen G. White: «Cuando los seres humanos están unidos, no por la fuerza ni por el interés propio, sino por el amor, manifiestan la acción de una influencia superior a toda influencia humana» (El Deseado de todas las gentes, p. 678).
El Mes de la Historia Negra nos invita, entonces, a recordar. Nos llama a ver a quienes han sido pasados por alto, a escuchar voces que han sido ignoradas y a honrar a quienes forjaron su fe en circunstancias difíciles y extraordinarias.
Eso es recordar.
Ray Tetz es director de comunicación y compromiso comunitario de Pacific Union y editor del Recorder
1Howard Thurman, Meditations of the Heart (Boston: Beacon Press, 2023), p. 163.

APRIL 17-18





