Cultura elCaribe, SÁBADO 4 DE OCTUBRE DE 2025
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Características de los héroes de la mitología
El Faro a Colón y su significado en la historia
No hay libro malo, ni libro que no tenga algo bueno
Pedro Delgado Malagón reflexiona sobre los estremecimientos que protagonizan los héroes mitológicos en la literatura. P.5
La página OGM relata los acontecimientos que cluminan el 6 de octubre de 1992, cuando se inaugura este particular monumento. P.7
Isael Pérez, considerado un “hacedor de libros” desde Editorial Santuario, habla del trabajo de los editores y de la importancia de la lectura. P.17
El vudú dominicano y sus expreciones en pueblos del Este Aunque sus raíces antiquísimas son una herencia cultural africana, llegó y se expandió rápidamente en pleno siglo XXI
vistas hispanos no eran muy complacientes con las manifestaciones africanas. El malogrado investigador de la historia del Este, Manuel Antonio Sosa Jiménez (Boby), sostiene, sostiene en su libro “Hato Mayor del Rey” que el vudú o espiritismo, para evadir cualquier persecución eclesiástica o social, creó sus propios centros o capillas con altares improvisados, y entronizó en ellos imágenes de cromolitografías, cuadros o efigies de los santos católicos, pero en sí, era una pantalla muy certera para encubrir a los espíritus ancestrales traídos del África por los esclavos. A cada santo, según arrastra la tradición ancestral escrita, le asignaban un espíritu invocable, lo cual era en creol o francés, dificultando a los nativos su interpretación. El gobierno invasor de Haití acorraló económica, política y culturalmente a la Iglesia Católica, por su ascendencia hispana. Muchas iglesias fueron cerradas y se armó una tenaz persecución del clero, sobre todo en la parte oriental de la isla. Se decretó la apropiación de los bienes de la iglesia, para crear de esa forma el escenario para hacer crecer el vudú, el espiritismo de la brujería, de los luases, y hasta del chantaje o la avivatería. Aunque el tiempo ha sido inexorable, aún permanecen, inmutables con el curso de los siglos, los siguientes nombres, usado en los centros espiritistas, de hechicería o brujería: Papá Candelo, o San Carlos Borromeo, Guedé Limbé, es San Expedito, Belié Belcán, San Miguel Arcangel, Metré Susana, La Virgen de las Mercedes. Corriente predominante
El vudú dominicano, que es muy distinto al de Haití, tiene notoriedad en la historia de los pueblos de la parte oriental de la isla. Hispaniola. MANUEL ANTONIO VEGA
MANUEL ANTONIO VEGA atacando10@gmail.com
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l vudú dominicano, que es muy distinto del de Haití, tiene notoriedad en la historia de los pueblos de la parte oriental de la isla Hispaniola; y aunque sus raíces antiquísimas es herencia cultural africana, llega
y se expandió rápidamente en pleno siglo XXI, llegando a ser denominado o llamado “el de las luces” con creyentes en todos los extractos de la sociedad. Fue durante la era haitiana (18221844) que la fe católica, apostólica y romana, y los habitantes de la otrora Santo Domingo Español, vio el nacimiento de una religión extraña, que existía entre los ancestros afroantillanos, nunca antes llegó tener vigencia, pues los escla-
Agrupación Hato Mayor y El Seibo concentran la mayor parte de los brujos, que mediante sortilegios atraen la atención de muchos incautos que, alucinados por lograr cosas, acuden a su presencia”.
En la santería dominicana una corriente que parte de Santo Domingo y termina en la ciudad y en los campos de Hato Mayor del Rey, las cuales encabezan Candelo, Metresilí. También desde todo el sur, partiendo desde la frontera hasta Azua. Fradique Lizardo, un tratadista en la materia, afirma: “El vudú de aquí es (nacional) es dominicano”. Agrega que no es una infección de Haití, se originó aquí, y lo atribuye entre la segregación de las colonias francesa y española, en todo los órdenes, pero haciendo énfasis en lo cultural. l CONTINÚA EN LA PÁGINA 3