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LÍRICA SENTIMENTAL
Los compositores más reconocidos nacional como internacionalmente originarios de El Salvador y sus obras más reconocidas.
Compositor
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“El Pirulí”, fue su primer vals, el cual preparó para sus pruebas de admisión a la academia de música.
Ante el éxito obtenido por su capacidad como compositor, y sobre todo por la victoria de esta obra, inicia una segunda producción de valses, entre los que sobresalen: “Reminiscencias”, “Ismenia”, “Bella Natividad”, “Dora”, “Toñita” y “Bajo el almendro”, su obra más exitosa, y por ella ha sido considerado como uno de los compositores más destacados de América Central.
Falleció el 22 de agosto de 1933 en la ciudad de Santa Ana a la edad de 57 años, después de una fructuosa vida de producción musical que le proporcionó el ejemplo a numerosos salvadoreños que caminan por la vía del pentagrama en busca de la identidad musical salvadoreña.
La trayectoria artística de Granadino, distingue de igual forma tangos dotado de hermosura que fueron del agrado de los jóvenes y viejos de la época. Entre los más populares se encuentran: “Por una mirada”, “Gloria”, “Honor Cuscatleco”, “Bella como las flores”, “Los Pimpollos”, “Club Atlas”, “Club Salvadoreño” y otros.
Al paso de los años, el prolífico intérprete santaneco alcanzó a ser de los más destacados de El Salvador.
La obra musical del maestro Pancho Lara está enmarcada dentro de un período de alrededor de siete décadas del siglo XX, y se influyó por los problemas sociales de la época; en el ámbito global, por las dos guerras mundiales y la gran depresión de 1929; y en el ámbito local por el levantamiento de 1932 y la dictadura del general Maximiliano Hernández Martínez (1931-1944).
El 3 de diciembre, marcó el inicio de la vida de uno de los cantautores más importantes de El Salvador. Francisco Antonio Lara Hernández, conocido artísticamente como Pancho Lara, nació en la hacienda “La Presa” de Santa Ana.

Sus padres: Capitán Jeremías Lara originario de Santa Ana y Ángela Hernández de Lara, originaria de San Vicente. Fue el menor de 7 hermanos: Raúl, Humberto, Héctor, Rafael, Ofelia y Atilio. Comienza a escribir pequeñas estrofas de canciones de corte infantil, aprende a tocar de forma autodidacta diferentes instrumentos: guitarra, marimba, piano, entre otros. A los cinco años se trasladó con sus padres a San Salvador y estudió hasta tercer grado en la Escuela Dr. José Matías Delgado, de la que tuvo que retirarse a causa de las dificultades económicas que atravesaban sus padres. Más tarde, cuando decidieron ponerlo a aprender un oficio, su hermano mayor, que era violinista, dispuso que fuera sastre para que le arreglara los trajes que usaba en sus presentaciones artísticas.

Asistió a unos cursos nocturnos para la formación de maestros rurales que se impartía en el Liceo Moderno, del profesor Francisco Luarca. Desde entonces fue conocido como “Pancho”, gracias a Don Francisco que así le llamaba para diferenciarlo de su propio nombre. Trabajó por unos años en el Beneficio de Café Curazao de la Agencia H. de Sola y en el Beneficio El Paraíso, en Jayaque, Lugar que le sirvió de inspiración para escribir las canciones “Las Cortadoras” y “Jayaque”, dedicadas a sus hijas: María Esther e Hilma Morena, respectivamente.
Se jubila como Maestro rural. Durante más de 25 años se desempeñó como Supervisor de Educación Musical en todo el territorio salvadoreño.
Impartió charlas en diversas escuelas primarias del Ministerio de Educación en donde siempre compartió con los alumnos su música, escribiendo sus primeras canciones infantiles cuando fue maestro Rural en la escuelita “Flor Amarilla Abajo” de Santa Ana, a la fecha de su retiro se le concedió una exigua jubilación de trescientos colones, insuficiente para sostener dignamente su hogar.