N.º 39 • XXVI DOMINGO ORDINARIO, Ciclo C

Arquidiócesis de Guadalajara, A.R.
29 de septiembre de 2019
Fundada el 4 de junio de 1930. Registro postal: IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes. INDA-04-2007-103013575500-106
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Arquidiócesis de Guadalajara, A.R.
29 de septiembre de 2019
Fundada el 4 de junio de 1930. Registro postal: IM14-0019, impresos depositados por sus editores o agentes. INDA-04-2007-103013575500-106
La parábola del Evangelio de este domingo muestra lo que es el mal uso del dinero y a qué conduce fatalmente. Incluso, quiere enseñar lo que es, y a lo que conduce el dinero si no se ha usado de la única manera juiciosa que cabe: compartiéndolo.
Aquí está el peligro de la riqueza: que posee al hombre tan fiera y absolutamente, que lo inutiliza para todo lo que no sea ella misma. Por eso el dinero es temible. No por lo que conseguimos con él, sino porque llega a poseer al hombre de tal manera que es el único que marca la pauta de su vida.
La parábola termina, en fin, con una pesimista descripción del corazón del rico, en quien el dinero se convierte en causa de una insuperable incredulidad. Ni la Ley de Moisés, ni la Palabra de los Profetas, ni la predicación de la Iglesia hablando en nombre de Jesús resucitado, consiguen ablandar el corazón de quienes están encerrados en los bienes que poseen. La riqueza es, para Jesús, una realidad envenenada, que compromete radicalmente la vida futura de quienes la poseen; ella les lleva a la inhumanidad para con el prójimo y a la incredulidad con respecto a la palabra de Dios.
“Si no escuchan a Moisés y a los Profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto”. Quien no cree en la Palabra de Dios tampoco cambiará de actitud por un signo prodigioso. Es una clara advertencia a que se busque la salvación por caminos normales. A través de la obediencia a la Palabra de Dios.
Jesús contó la parábola no para informar sobre la vida en el otro mundo, sino para avisar a los que viven de un modo parecido al rico del peligro que les amenaza. En este sentido no es Lázaro la figura principal de
la parábola, sino los cinco hermanos del rico, es decir, todos los hombres de este mundo, que podemos correr la misma suerte de nuestro hermano difunto. Nosotros somos los hermanos del rico epulón. Nosotros, cada domingo, escuchamos a Moisés y a los profetas y tenemos entre nosotros la presencia del Resucitado entre los muertos. ¿Nos dejamos convencer? Vamos a pedir a Dios que la preocupación por los bienes de este mundo no nos vuelvan ciegos para ver al hermano necesitado que está junto a nosotros; que no nos vuelva sordos al llamamiento de Cristo para compartir nuestros bienes con los demás.

Señor Dios, que manifiestas tu poder de una manera admirable sob�e todo cuando perdonas y eje�ces tu miserico�dia, multiplica tu gracia sob�e nosot�os, para que, ap�esu�ándonos hacia lo que nos p�ometes, nos hagas pa�tícipes de los bienes celestiales. Por nuest�o Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y �eina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
1Lectura del libro del profeta Amos 6, 1. 4-7
Esto dice el Señor todopoderoso: “¡Ay de ustedes, los que se sienten seguros en Sión y los que ponen su confianza en el monte sagrado de Samaria! Se reclinan sobre divanes adornados con marfil, se recuestan sobre almohadones para comer los corderos del rebaño y las terneras en engorda. Canturrean al son del arpa, creyendo cantar como David. Se atiborran de vino, se ponen los perfumes más costosos, pero no se preocupan por las desgracias de sus hermanos. Por eso irán al destierro a la cabeza de los cautivos y se acabará la orgía de los disolutos”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
el salmo 145, 7. 8-9a. 9bc-10
R. Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
El Señor siemp�e es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; Él p�opo�ciona pan a los hambrientos y libera al cautivo.
R. Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
Ab�e el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado.
Ama el Señor al homb�e justo y toma al �oraste�o a su cuidado.
R. Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
A la viuda y al huér�ano sustenta y trastorna los planes del inicuo.
Reina el Señor eternamente, �eina tu Dios, oh Sión, �eina por siglos.
R. Alabemos al Señor, que viene a salvarnos.
2Lectura de la primera carta
del Apóstol san Pablo a Timoteo 6, 11-16 Hermano: tú, como hombre de Dios, lleva una vida de rectitud, piedad, fe, amor, paciencia y mansedumbre. Lucha en el noble combate de la fe, conquista la vida eterna a la que has sido llamado y de la que hiciste tan admirable profesión ante numerosos testigos. Ahora, en presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Cristo Jesús, que dio tan admirable testimonio ante Poncio Pilato, te ordeno que cumplas fiel e irreprochablemente, todo lo mandado, hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo, la cual dará a conocer a su debido tiempo Dios, el bienaventurado y único soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores, el único que posee la inmortalidad, el que habita en una luz inaccesible y a quien ningún hombre ha visto ni puede ver. A Él todo honor y poder para siempre. Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES
DEL EVANGELIO
2 Cor 8, 9
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pob�e, para enriquecernos con su pob�eza. R. Aleluya.
EVANGELIO
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas 16, 19-31
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y telas finas y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo, llamado Lázaro, yacía a la entrada de su casa, cubierto de llagas y ansiando llenarse con las sobras que caían de la mesa del rico. Y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas. Sucedió, pues, que murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham. Murió también el rico y lo enterraron. Estaba este en el lugar de castigo, en medio

de tormentos, cuando levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro junto a él. Entonces gritó: ‘Padre Abraham, ten piedad de mí. Manda a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas’. Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que en tu vida recibiste bienes y Lázaro, en cambio, males. Por eso él goza ahora de consuelo, mientras que tú sufres tormentos. Además, entre ustedes y nosotros se abre un abismo inmenso, que nadie puede cruzar, ni hacia allá ni hacia acá’. El rico insistió: ‘Te ruego, entonces, padre Abraham, que mandes a Lázaro a mi casa, pues me quedan allá cinco hermanos, para que les advierta y no acaben también ellos en este lugar de tormentos’. Abraham le dijo: ‘Tienen a Moisés y
a los profetas; que los escuchen’. Pero el rico replicó: ‘No, padre Abraham. Si un muerto va a decírselo, entonces sí se arrepentirán’. Abraham repuso: ‘Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso, ni aunque resucite un muerto’ ”. Palabra del Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que este misterio celestial renueve, Señor, nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que seamos coherederos en la gloria de aquel cuya muerte, al anunciarla, la hemos compartido. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

Serie de cápsulas con motivo de las próximas fiestas de nuestra Arquidiócesis en Honor a Nuestra Señora de Zapopan.





¿Cuál es el compromiso que implica el Patronato? “De parte de María, mostrarnos de una manera muy particular su protección maternal, como siempre lo ha hecho, pero sobre todo de ahora en adelante. Ejercer su Patronato al servicio de nuestra Iglesia, para abrir los corazones al Evangelio e invitar a los hombres a su obediencia, como se lo dijo a los criados en las Bodas de Caná: 'Hagan lo que Él les ordene' (Jn 2, 5).
Esperamos, en especial de María, pacificadora, promotora de unidad y Madre solicita, para nuestra Arquidiócesis -como fruto de este Patronato- los

bienes de la Paz, de la unidad y de su protección maternal. (...) Muy en particular, ponemos nuestra confianza en la protección de María para que se resuelva el angustioso problema de Chapala, la hermosa Laguna de nuestro Estado -casi su signo heráldico- que parece extinguirse. Que su protección se extienda a los gobernantes de este pueblo para que promuevan efectivamente el bien común con desinterés y equidad y más aún, para que un día nos sea posible convivir, reconciliados de luchas fratricidas ya pasadas y superados resentimientos anacrónicos, en mutua y respetuosa relación con las autoridades civiles para el bien de la sociedad”.
Extracto de la homilía del entonces Arzobispo de Guadalajara D. Juan Jesús Posadas Ocampo en la proclamación del Patronato de Nuestra Señora de Zapopan el 11 de octubre de 1989.

Miguel (¿Quién como Dios). Es el Arcangel que lucha contra Satanás y sus secuaces (Jd 9; Ap 12, 7; Zc 13, 1-2). Defensor de los amigos de Dios (Dn 10, 13. 21), protector de su pueblo (Dn 12, 1).
Oración a San Miguel Arcángel Oh gloriosísimo San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales, custodio y defensor de las almas, guarda de la Iglesia, vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales. Humildemente te rogamos, te digne librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza; que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que, mediante tu incomparable protección, adelantemos cada vez más en el servicio del Señor; que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida, especialmente en el trance de la muerte, para que, defendidos por tu poder del infernal dragón y de todas sus asechanzas, cuando salgamos de este mundo seamos presentados por ti, libres de toda culpa, ante la Divina Majestad. Amén.
Gabriel (Fuerza de Dios). Es uno de los espíritus que están ante Dios (Lc 1, 19), reveló a Daniel los secretos del plan de Dios (Dn 8, 16; 9, 21-22), anunció a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista (Lc 1, 11-20) y a María el de Jesús (Lc 1, 26-38).

Oración a San Gabriel Arcángel Dios Señor nuestro, imploramos tu clemencia para que habiendo conocido tu Encarnación por el anuncio del arcángel San Gabriel, con el auxilio suyo consigamos también sus beneficios. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Rafael (Dios ha curado). Es una de los siete ángeles que están ante el trono de Dios (Tb 12, 15; Ap 8, 2), acompañó y cuidó a Tobías en las peripecias de su viaje y curó a su padre ciego.
Oración a San Rafael Arcángel Arcángel San Rafael, que dijiste: “Bendigan a Dios todos los días y proclamen sus beneficios. Practicad el bien y no tropezaréis en el mal. Buena es la oración con ayuno, y hacer limosna mejor que atesorar oro”, te suplico me acompañes en todos mis caminos y me alcances gracias para seguir tus consejos. Amén.
11, 12 y 13 de octubre de 2019
Encuentro para matrimonios jóvenes.
Hasta 15 años de casados.
Hora de entrada: 6:30 p.m.
Informes e inscripciones: en el Templo de San José de Gracia. Garibaldi y Alcalde
Tels. San José de Gracia: 36 14 27 46
Norma: 33 3829 8030
Héctor: 33 1486 1082
Pastoral Juvenil Universitaria
Encuentros para Universitarios próximo encuentro 25, 26 y 27 de octubre de 2019. Si estudias la prepa, universidad o eres egresado, este encuentro es para ti... ¡Atrévete a vivir una nueva experiencia con Cristo! Mayores informes en: Notaría Santuario San José de Gracia, tel. 36 14 27 46 o con Miguel Hernández,Cel. 33 39 55 56 90 ¡Es una buena idea llevar a Cristo a la Universidad!

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