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Cómo encontrar la luz en el momento más oscuro?

¿Cómo enc ontrar la luz en el momento más osc uro? E trap ista

Fernando Araujo Perdomo, ex Ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, dio testimonio de su secuestro durante la clausura de la

Convención, convencido de que este puede ayudar a que otros enfrenten situaciones difíciles

Asus 40 años, luego de salir a correr, ese día más temprano para prepararse para el cumpleaños de su esposa, fue secuestrado, cuando ya regresaba caminando a su casa.

Fernando Araujo Perdomo fue así rehén por seis años las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Experiencia que lo llevó al límite y de la que vuelve para contar cómo se pueden enfrentar las situaciones más difíciles.

“El eje central de mi charla es la experiencia como secuestrado de las FARC, entendiendo que esto tiene un interés general, no en si mismo, si no cuando podemos extrapolarlo a otras experiencias difíciles”, inició su intervención Araujo ante un auditorio expectante.

Cuando en 2007, dos meses después de haber escapado de las FARC, el presidente Uribe lo llama para asumir la Cancillería de Colombia, la ciudadanía debatió sobre el nombramiento, señalando el acto como una jugada audaz del presidente, por la falta de credenciales de Araujo.

Jason Alvarado Rodríguez jalavarado@zonadeprensa.co.cr

Sin embargo, asumió la responsabilidad con la convicción de que podía hacer un buen papel. El secuestro le había demostrado que era capaz de hacerle frente a los retos más difíciles con tenacidad y disciplina. “La mayor enseñanza que obtuve de mi secuestro fue la de no desfallecer, la de mantener siempre viva la esperanza por muy difíciles que sean las circunstancias”, aseguró.

Durante el cautiverio se enteró de que su esposa no resistió la espera y había iniciado una nueva vida, pero a pesar del duro golpe emocional no bajó la guardia y se mantuvo siempre alerta en busca de una oportunidad para huir.

La experiencia de un secuestro

La conferencia del ex ministro colombiano Fernando Araujo, lleva por título El Trapecista, mismo del libro de su autoría publicado en 2008, en el cual ha vertido su experiencia como rehén de las FARC, guerrilla de la que pudo escaparse en diciembre de 2006.

“Aprendí a no desfallecer, por muy duras que sean las circunstancias vale la pena seguir adelante”

“Al principio pensé, en cualquier momento me van a encontrar, y ese pensamiento me aniquilaba, me paralizaba. Hasta que empecé a aceptar la muerte como un hecho natural y eso me cambió completamente la perspectiva. Decidí que iba a convertir el secuestro en una experiencia de superación personal y de fortalecimiento interior”, expresa Araujo en su conferencia.

Según cuenta él mismo, fue secuestrado en diciembre de 2000 en la ciudad caribeña de Cartagena por las FARC, que lo integraron a un grupo de cautivos con fines de canje por medio millar de insurgentes presos. Los rebeldes lo internaron en las selvas del norte del país, donde permaneció hasta el 31 de diciembre de 2006, cuando se fugó de sus captores en medio de una operación militar aérea y terrestre contra el campamento en el que era mantenido preso.

Tras una caminata de cinco días, el ex rehén entró en contacto con tropas que lo trasladaron en helicóptero hasta Cartagena. La imagen de su desembarco, en medio de dos militares, ocupa la tapa de El trapecista.

“Afrontar la adversidad con determinación, con confianza, con inteligencia” es parte de las enseñanzas que hoy comparte con el público. Manifiesta que durante este tiempo echó mano a los cono

cimientos acumulados sobre liderazgo personal, serenidad y autocontrol.

“Aprendí a no desfallecer, por muy duras que sean las circunstancias vale la pena seguir adelante. Pensé mucho en la tolerancia, en la capacidad de ser tolerantes de soportar, de llevar con paciencia las dificultades de la vida”, asegura.

Araujo comparte la experiencia de algunos guerrilleros que se acercaron a él en medio de la desolación, menciona los esfuerzos de su familia por conseguir que fuera puesto en libertad y detalla las operaciones de las Fuerzas Armadas para rescatarlo, la cuidadosa labor de inteligencia y el papel decisivo que cumplieron los infiltrados.

Araujo, fue ministro de Desarrollo de 1998 a 1999, compartió esta condición con otras 46 personas, entre ellas la ex candidata presidencial colombiano-francesa Ingrid Betancourt.

En el cierre de su conferencia rescata que “de todas las virtudes que podemos aprender no hay una característica más útil, más necesaria para la sobrevi vencia y con más probabilidades de mejorar la calidad de vida que la capacidad de transformar la adversidad en un desafío que pueda causar disfrute”, según Araujo, es justo eso lo que lo impulsa a com partir su historia a pesar del dolor que le causa.

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