Dile a tu amigo católico (muestra)

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Dile a tu amigo católico

LEONARDO DE CHIRICO Dile a tu amigo católico

Capítulo 1: El catolicismo romano y el mundo en el cual viven tus amigos

1 . Tres razones por las que el catolicismo romano está lejos del evangelio

. Una breve definición del catolicismo romano

2: Lo importante es nacer de nuevo

4 . Temas antiguos, pero siempre relevantes

Capítulo 3: Actitudes, cuadrantes y consejos para compartir el evangelio

2 . Utiliza las gramáticas de la expiación de Keller

3 . Aplica los puntos magnéticos de Strange

4 . Cuatro consejos para compartir el evangelio

Capítulo 4: Preguntas frecuentes mientras predicamos . . . 91

Pregunta frecuente n .º 1: ¿Debemos orar con los católicos?

Pregunta frecuente n .º2: ¿Podemos cooperar con la Iglesia Católica Romana?

Pregunta frecuente n .º 3: ¿Cómo debatimos con los católicos?

Pregunta frecuente n .º 4: ¿Qué hay de nuestras similitudes y diferencias?

Apéndice 1: Solo Cristo: Un sermón para todos, especialmente para nuestros amigos católicos

Apéndice 2: Recursos útiles

Notas

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Introducción

Permíteme presentarte a algunos de mis amigos . 1 Giulio es profesor de secundaria, muy apreciado por alumnos y colegas por sus conocimientos académicos y su agudeza mental . Todos los domingos, va a misa y, si le preguntaran, se identificaría sinceramente como católico . Es políticamente activo como activista de izquierda, muy partidario de todas las batallas que tienen que ver con los «derechos», por ejemplo, de la comunidad LGBTQ+ y de los inmigrantes . Le intrigaba la perspicacia intelectual del papa Benedicto XVI, pero no le gustó su postura conservadora sobre los valores no negociables . Durante la semana, asiste a clases de yoga y, en su departamento, enciende velas compradas en la tienda local de nueva era para evitar la entrada de espíritus malignos . De vez en cuando, participa de clases dirigidas por un monje católico para mejorar su meditación trascendental . María Pía es una señora mayor, dulce y generosa . Participa semanalmente en la parroquia católica local . Entre los vecinos, es conocida como una persona religiosa y devota . En su casa tiene imágenes de santos y de Nuestra Señora (la Virgen), a la que reza con regularidad . Hace poco, a mi esposa le dolía la garganta y al contarle sus molestias, María Pía sacó del armario de la cocina una botellita de aceite de

oliva que había sido bendecida en un santuario dedicado a San Blas, el patrón de las gargantas . Insistió en que mi mujer mojara el dedo en él y se diera un masaje en la garganta para curarse . En el mundo de María, cuando siente necesidad de algo, acude a los santos y a María en busca de ayuda . Dice que es lo que le enseñó su madre y lo que la Iglesia la anima a seguir haciendo . Giacomo es un médico voluntario de una organización católica de ayuda a los pobres y los indigentes . Va a misa todos los días, y a menudo lleva gente con él, sabiendo que en la eucaristía, se «encontrarán» realmente con Cristo . Admira al papa Francisco y su llamamiento a ser una iglesia orientada hacia el exterior y comprometida con la misión . Lleva un ejemplar del Nuevo Testamento en el bolso, y su jornada está salpicada de oraciones a la Virgen . Cuando piensa en las religiones en general, Giacomo es de mente abierta . Cree que todas las personas, especialmente los pobres, son de un modo u otro receptores de la gracia divina, profesen o no a Jesucristo como su Salvador y Señor, reciban o no los sacramentos, sea cual sea su religión . Cree que «todos somos hermanos» .

¿Qué tienen en común estos amigos? Aparte de ser mis amigos de Roma, todos son católicos romanos . Todos están bautizados en la Iglesia romana, todos participan de sus sacramentos, todos tienen un sentimiento de pertenencia a ella que está muy entrelazado con su identidad . Sí, llevan a cabo su vida religiosa de diferentes maneras . Cuando se los observa en su vida cotidiana, creen cosas diferentes y expresan lo que es más importante para ellos de diversas formas . Sin embargo, a la pregunta: «¿Cuál es tu religión»,

todos responderían sin vacilar: «Catolicismo romano» . Son diferentes, pero tienen una identidad común . Con distintos niveles de intensidad e integridad, el catolicismo romano marca su profundo sentido de identidad . Con ellos, mantengo continuas conversaciones sobre el evangelio, e intento comunicarles la buena nueva de Jesucristo . Esta tarea no es fácil, pero vale la pena .

Estoy seguro de que mi experiencia no es única . Todos conocemos a personas que profesan ser católicas romanas . Pueden ser amigos, colegas, familiares o vecinos . Pueden ser practicantes o nominales . Puede que estén desconectados de su iglesia o que se tomen en serio su lealtad a ella . Tal vez estén interesados en iniciar una conversación «espiritual» o sean indiferentes hacia lo religioso . Pueden ser progresistas o conservadores . Pueden ser coherentes con lo que profesan creer o tener su propio sistema de creencias tipo «ensalada de frutas», en el que se combinan elementos del catolicismo romano con religiones orientales o prácticas laicas . Esto quiere decir que los católicos romanos pueden ser personas muy diferentes . ¿Cómo podemos comunicarles el evangelio? Soy pastor en Roma desde hace quince años . Antes de venir a Roma, siempre ejercí mi ministerio en un contexto mayoritariamente católico en Italia, participando de la vida de la iglesia, la evangelización, el discipulado y la formación . En mi trabajo más académico, el catolicismo romano ha sido el tema que más he estudiado y sobre el que más he escrito . Esto quiere decir que tratar con amigos, vecinos, libros y cultura (teología y práctica) católicos ha sido el privilegio y el desafío de toda mi vida .

era limitado . Les contaron a sus nuevos amigos católicos la buena nueva de Jesús . Su ejemplo de celo misionero en medio de la vulnerabilidad humana es lo que Dios utilizó para impactar mi vida . Con este libro, quiero animar a todos los creyentes a hacer lo que hicieron entonces: ¡díselo a tu amigo católico!

Capítulo 1

El catolicismo romano y el mundo en el cual viven tus amigos

S i queremos contarles a nuestros amigos católicos la buena nueva de Jesús, es importante que tengamos una idea de cómo es el catolicismo romano . ¿Es posible definir el catolicismo romano? ¿Es posible captar el corazón de la cosmovisión católica romana en una breve descripción?

Obviamente, el «catolicismo romano» es un universo extremadamente rico y complejo . El riesgo de simplificación excesiva, cuando no de caricaturización, es siempre una trampa que hay que evitar .

La historia centenaria del catolicismo romano hace difícil comprender su impresionante trayectoria histórica . Su perspectiva doctrinal es el resultado de múltiples estratificaciones y desafía las lecturas simplistas . Basta con echar un rápido vistazo al Catecismo de la Iglesia Católica de 1992 para descubrir un polifacético y matizado sistema de creencias y prácticas que conforman su cosmovisión espiritual . Sus devociones llegan

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a todas las esferas de la vida dando forma a todo el recorrido humano, desde el nacimiento hasta la muerte . Su realidad global abarca una enorme variedad de pueblos y tradiciones, lo que la convierte en un verdadero cuerpo «católico», universal . Al mismo tiempo, sin embargo, el elemento «romano» está orgánicamente ligado a él, vinculando todo el sistema a una estructura religiosa y política muy específica . Las instituciones eclesiásticas bien establecidas se entrelazan con movimientos dinámicos . El sistema católico romano no es estático ni monolítico, sino que existe en un proceso continuo de desarrollo, expandiéndose sin basarse en última instancia en la enseñanza de las Escrituras . Este es el mundo en el que viven nuestros amigos católicos .

1. Tres razones por las que el catolicismo romano está lejos del evangelio

El discurso presidencial de la Sociedad Teológica Evangélica es un barómetro útil para medir de dónde sopla el viento en la teología evangélica norteamericana . En 2021, el presidente Al Mohler dedicó su discurso en la 73ª convención anual en Fort Worth, Texas, a las tentaciones que enfrenta la teología evangélica contemporánea . 1 En opinión de Mohler, la teología evangélica actual se enfrenta a cuatro tentaciones: El fundamentalismo, el ateísmo, el catolicismo romano y el liberalismo . Estas palabras no deben ser tomadas a la ligera . La trayectoria de la teología evangélica no siempre ha sido pacífica; lo crucial es comprender los principales peligros que la rodean .

1. «Ser evangélico es entender que una de las preguntas que siempre tendremos que responder es por qué no somos católicos».

Mohler argumenta con razón que ser evangélicos significa no ser católicos romanos . Las dos identidades se excluyen mutuamente . O somos una cosa o somos la otra . Las teologías y prácticas evangélicas y católicas surgen de convicciones básicas diferentes sobre Dios, la Biblia, el pecado, la salvación, la vida cristiana, etc . Aunque utilizamos las mismas palabras, nos referimos a significados distantes, a veces opuestos . En los últimos años, del lado católico, algunos han querido argumentar que es posible ser «católicos evangélicos»,3 combinando las dos identidades y haciéndolas compatibles . Mohler dice que no . O somos lo uno o lo otro, y si somos lo uno, no podemos ser lo otro . La tentación evangélica es adaptar la identidad evangélica, pero el resultado es negarla .

2. «Creo que ir a Roma es abandonar el evangelio del Señor Jesucristo. Creo que es unirse a una iglesia falsa basada en presupuestos falsos e idolátricos».

El catolicismo romano no es una de las muchas opciones posibles de iglesia para un creyente nacido de nuevo en Jesucristo que quiere crecer y permanecer fiel a la Palabra de Dios . Por el contrario, seguir el catolicismo romano es ir contra el evangelio en cierto sentido . El sistema de Roma es teológicamente defectuoso, y su «iglesia» es espiritualmente engañosa . Estas son palabras fuertes de Mohler, en contraste con el lenguaje «ecuménicamente correcto» tan común hoy en

a la tarea de identificar el núcleo del catolicismo romano: pensemos en Karl Adam (La esencia del catolicismo, 1940),4 Romano Guardini (Von Wesen katholischer Weltanschauung, 1924),5 Henri de Lubac (Catolicismo, 2019), 6 Hans Urs von Balthasar (In the Fullness of Faith: On the Centrality of the Distinctively Catholic [En la plenitud de la fe: Sobre la centralidad de lo que es distintivamente católico], 1975), 7 Walter Kasper ( Iglesia católica , 2013),8 por nombrar algunos . La búsqueda de la esencia del catolicismo romano se siente profundamente dentro del propio catolicismo romano .

Las mejores mentes del catolicismo romano contemporáneo han intentado analizar qué es esencial para el catolicismo romano . ¿Qué puede decir la teología evangélica al respecto? ¿Podemos participar en el debate sobre la naturaleza del catolicismo romano mirando desde afuera? En tiempos marcados por la corrección ecuménica, ¿podemos decir algo que se atreva a ser bíblicamente crítico?

Las conversaciones evangélicas con amigos católicos se llevan mejor con transparencia y sinceridad . Es más respetuoso decir la verdad con amor que esconderla tras una pantalla de amabilidad que no aborda las cuestiones decisivas, aunque resulte doloroso hablar de ellas . Con gran aproximación y cierta valentía, dada la complejidad de la tarea, sugiero una definición provisional . Aquí la tienes:

El catolicismo romano es una desviación del cristianismo bíblico consolidado a lo largo de los siglos, reflejado en su institución imperial romana,

basado en una teología antropológicamente optimista y una eclesiología anormal definido por su sistema sacramental, animado por el proyecto católico (universal) de absorber el mundo entero, lo cual da lugar a una religión confusa y distorsionada.

Al sugerir esta definición, estamos abordando el catolicismo romano como sistema desde un punto de vista evangélico . No estamos tratando con personas católicas romanas (más sobre esto en la sección final del capítulo), ni con doctrinas y prácticas específicas . 9 Cada línea de la definición puede explicarse brevemente .

Una desviación del cristianismo bíblico

Esta definición contradice una narrativa bien establecida en la autocomprensión del catolicismo romano; a saber, que el catolicismo romano es, debido al mecanismo de la sucesión apostólica, la encarnación legítima y ortodoxa del cristianismo apostólico . Otros son cismáticos (ortodoxos orientales) o herejes (protestantes), que rompieron la línea ininterrumpida del catolicismo romano y se apartaron de su tronco . Tal y como argumentaron los reformadores protestantes del siglo xvi, esta lectura debe invertirse . El catolicismo romano no es el cristianismo bíblico en su forma original y apostólica, sino una desviación de este . Su desarrollo sacramental, jerárquico y devocional se consolidó en su estructura dogmática, la cual se alejó del evangelio . El catolicismo romano resulta ser una

acumulado a lo largo de los siglos, y la eclesiología católica romana y la enseñanza sobre la salvación . A la luz de estas distorsiones generalizadas, incluso lo que parece ser común a los cristianos bíblicos debe ser cuidadosamente cuestionado . Como dice el documento «An Evangelical Approach Towards Understanding Roman Catholicism» [Un enfoque evangélico para comprender el catolicismo romano] (1999), de la Alianza Evangélica Italiana:

El acuerdo doctrinal entre católicos y evangélicos, que se expresa en una adhesión común a los credos y concilios de los cinco primeros siglos, no es una base adecuada para afirmar que existe un acuerdo sobre lo esencial del evangelio . Además, la evolución de la Iglesia católica durante los siglos siguientes da la impresión de que esta adhesión puede ser más formal que sustancial . Este tipo de observación también podría aplicarse a los acuerdos entre evangélicos y católicos cuando se trata de cuestiones éticas y sociales . Existe una similitud de perspectiva que hunde sus raíces en la gracia común y en la influencia que el cristianismo ha ejercido en general en el curso de la historia . Sin embargo, dado que la teología y la ética no pueden separarse, no es posible afirmar que exista un entendimiento ético común, ya que las teologías subyacentes son esencialmente distintas . Al no existir un acuerdo

básico sobre los fundamentos del evangelio, incluso cuando se trata de cuestiones éticas en las que puede haber similitudes, estas afinidades son más formales que sustanciales (n . 9) . 17

¿Cómo debemos relacionarnos con los católicos romanos como individuos y como grupos? De nuevo, el mismo documento argumenta útilmente:

Lo que es cierto para la Iglesia católica como realidad doctrinal e institucional no es necesariamente cierto para los católicos individuales . La gracia de Dios actúa en hombres y mujeres que, aunque se consideren católicos, confían solo en Dios y buscan desarrollar una relación personal con Él, leer las Escrituras y llevar una vida cristiana . Sin embargo, hay que animar a estas personas a reflexionar sobre si su fe es compatible con la pertenencia a la Iglesia católica . Hay que ayudarlas a examinar críticamente los elementos católicos residuales de su pensamiento a la luz de la Palabra de Dios (n .º 12) . 18

Nuestros amigos católicos estarán en diferentes lugares del espectro católico romano . Algunos serán más coherentes con el Catecismo de la Iglesia católica, otros menos . Algunos estarán más cerca del evangelio que otros . Sin embargo, todas las mujeres y todos los hombres están llamados a volver a Dios Padre, que se manifestó en la persona y en la obra de

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