

Panorama incierto



Por Iván Ordóñez

2026, Trump y la incertidumbre
El año comienza con una relevante cuota de incertidumbre sobre dos de los principales precios del planeta: el dólar y el petróleo.
No me refiero a la cotización en el mercado local, que es en realidad la cotización del peso, sino a la tasa de interés que fija la Reserva Federal (FED) norteamericana y es sabido que las subas de la tasa impactan negativamente en los precios de los granos y la carne, mientras que una baja lo hace favorablemente. Un Trump envalentonado quiere bajar esa tasa mucho rápido que el Presidente de la FED hace más de un año y a través del fiscal general (tradicionalmente alguien independiente, hoy muy ligado a Trump) lo acusó de mentir en un testimonio en el Senado; el Presidente de la FED no se tomó la acusación livianamente y emitió un video en el que liga la acusación a presiones para bajar la tasa, lo que no ayudaría a bajar la inflación, que a esta altura no cede, al igual que en Argentina. A Trump, como a su electorado, le preocupa la inflación, pero quiere batir récords de crecimiento y es probable que a esta altura también quiera torcerle la mano a la institucionalidad de la FED en ese afán de demostrar quién está a cargo. Inyectarle volatilidad a la tasa hará que el mercado tenga una trayectoria zigzagueante, después de un crecimiento robusto que siguió al desplome de diciembre del 2024; los traders se divierten, pero el público en general no quiere zigzag.
Trump asumió prometiendo un repliegue a la antigua tradición aislacionista norteamericana, algo que los votantes MAGA valoran mucho, diciendo que Estados Unidos “no debía ser la policía del mundo”. Sin embargo, su gobierno administra muchas tensiones y dentro alberga a funcionarios más tradicionalmente republicanos; cuando Trump se desvive en explicar que “se llevan el petróleo” o “las tierras raras” lo hace porque en sus términos de “doy algo y me dan algo” él no interviene en un país como lo hacían los republicanos tradicionales, sino que el costo está compensado por ganancias. La lógica sería “no dejamos de intervenir, solo somos más explícitos en nuestras pretensiones”. Contradiciendo abiertamente su campaña, la captura de Maduro fue “formalmente” una operación policial en la que la Justicia norteamericana se apoyó en el ejército para cumplir una orden judicial. Las consecuencias de este acto son impredecibles, pero por lo pronto se garanti-
za una oferta mayor de petróleo lo que debería disminuir su precio. Al mismo tiempo, en Irán tambalea la dictadura teocrática que históricamente está enfrentada a Estados Unidos y se supone que sus reemplazantes serán seguramente más pro norteamericanos. En el mundo de la energía ambos países son muy relevantes: primer y tercer puesto en reservas de petróleo, 34% del crudo del planeta está debajo de Venezuela e Irán. Cómo se resuelva la situación en ambos marcará cómo se comportará el precio de la energía de aquí en más, pero no solamente esto: el precio del petróleo impactará en el de los fertilizantes y otros derivados. Es un terremoto que puede favorecer a los productores agropecuarios del mundo. Capítulo aparte la novela de Groenlandia, difícil entender su impacto, pero básicamente Trump lo que dice es: si la defensa de Groenlandia la paga Estados Unidos, el manejo del territorio y sus recursos lo dispone Estados Unidos.

Como si esto no fuera suficiente, el Secretario de Salud de Estados Unidos anunció la nueva pirámide alimenticia recomendada por el gobierno (dietar y guidelines). Para simplificar la noticia: la pirámide es “el espíritu en el cual debe basarse la regulación” y la regulación es muy importante, se divide en tres segmentos claves: a) ordena qué alimentos deben comprar las escuelas en todo el país, b) ordena el programa de vouchers de descuento de alimentos SNAP (una especie de mega tarjeta alimentar que reciben 42 millones de norteamericanos) y c) cómo el USDA organiza subsidios a productores en la Federal Farm Bill. Hay tres conclusiones muy concretas de este cambio: por un lado, caerá la demanda de productos con azúcar adicionada, particularmente bebidas, lo que disminuirá la demanda de jarabe de maíz; y por otro lado, bajará también el consumo humano de
harinas y aceite de girasol, maíz y soja y aumentará (y mucho) el consumo de proteína y grasa animal, poniendo mucha presión en las tres grandes carnes, el pescado, los huevos y los lácteos y todo su sistema de alimentación, que son los granos. Este cambio no será de un día para el otro, pero el recorte a lo azucarado ya se está sintiendo y es probable que en 2027 haya un impacto en la proteína; un año antes de que cambie el gobierno de Trump.
2026 arrancó con todo también en Argentina. Hace 7 meses que la inflación del corriente mes supera a la del anterior y el gobierno anuncia que el techo de la banda cambiaria se ajusta a la velocidad. Por otro lado, si el gobierno no quiere que en el año de su reelección se desarme el cepo, se supone que deberíamos salir de este en el 2026. El gobierno espera que en unos meses se quiebre la tendencia, pero: la inflación core está muy firme, mientras que vienen meses estacionalmente complicados, particularmente marzo con los ajustes de los colegios. Adicionalmente, los drivers del ajuste del gasto se vuelven menos potentes: a) licuar jubilaciones y salarios estatales con inflación recontra alta es más fácil que cuando esta vuela entre 2%-3%, b) en algún momento tiene volver la obra pública y c) las provincias necesitan fondos y redoblar el esfuerzo de sus recortes de gastos se vuelve más complejo. El gobierno además tiene que pagar 8 mil millones de dólares de deuda privada; no es un número astronómico, pero cuando las reservas son negativas hay un desafío. Todo esto apunta a un peso más devaluado y para el productor esto es simple: la devaluación no es mala, lo malo es la brecha; la sociedad no está tan de acuerdo.
Este año demandará atención a muchas variables porque todo se moverá, a veces perjudicando al productor, a veces beneficiándolo. Por lo pronto, ojalá sigan las lluvias, las Bolsas relevan cultivos en estado muy bueno, pero estamos en enero, es muy temprano.
Por Iván Ordóñez Economista especializado en Agronegocios


2.
El lote y la góndola 2026, Trump y la incertidumbre
Por: Iván Ordóñez
4. Sumario
6.
Editorial
Movidito, movidito…
Por: Juan Carlos Grasa
8.
Investigación
Alfalfa 2026 en el radar
Por Fernando Scaramuzza
16.
Las 31 de BASF a Carlos Becco, especialista en Agronegocios, tecnología agrícola y agricultura regenerativa
18.
Nueva Generación
Matias Louge – De festejar el cumpleaños en La Rural a representar al campo joven
Por Juan Ignacio Alaise
22.
Informe
Gretchen Daily, la científica que puso en valor a la naturaleza
Por Carlos Becco

24.
Informe
La comoditizacion del mansaje en insumos agropecuarios
Por Mariano Larrazabal
26.
Informe
Del rinde anual a los “datos vivos”
Por Diego Alvarez
28.
Investigación
Rendimiento y calidad de trigo en la región central del país
Por Leticia Mir, Eugenia Chialvo, Mariela Pronotti y Gustavo Mansilla
36.
Evento
Expoagro 2026
20 años impulsando la innovación y los negocios del agro
38.
Mano a mano con Hernán Busch, responsable de la banca agropecuaria del Banco Galicia
Por Sebastián Nini
42.
Informe
Quiero vale cuatro
Por Matías Cambareri
48.
Informe
El desafío del efluente ganadero
Por Mariano Larrazabal
52.
Informe
Seguridad jurídica y el dólar
Por Héctor Tristan
54.
Corporate
Camas Biológicas
55.
Corporate
Pastech lanza una nueva funcionalidad con IA


EDITORIAL
Movidito, movidito…
Arrancó movido el 2026. La actualidad global nos planta frente a un año que promete ser convulsionado, inquietante, desafiante. El Agro no está exceptuado de esta realidad porque el inicio de un nuevo año productivo vuelve a poner en primer plano la toma de decisiones. Manejo, tecnología, inversión y planificación se definen en un contexto atravesado por variables climáticas y económicas cada vez más complejas.
Tal como afirma Iván Ordóñez “Este año demandará atención a muchas variables porque todo se moverá, a veces perjudicando al productor, a veces beneficiándolo” Deberemos estar atentos al desarrollo de la actualidad geopolítica y estar bien informados.
Horizonte A comienza el año con el objetivo de seguir aportando información técnica confiable y análisis aplicados al sistema agropecuario. La eficiencia productiva, la sustentabilidad y el uso adecuado de la tecnología requieren criterios sólidos y conocimiento actualizado.
En esta edición, Diego Alvarez desarrolla un tema interesante, en un negocio donde cada dólar tiene que justificar su retorno, trabajar “a ciegas” durante 180 días ya no es una
anécdota: es una desventaja competitiva.
Carlos Becco nos habla sobre Gretchen Daily: la científica que puso en valor a la naturaleza.
Matías Cambareri y la actualidad agrometeorológica. La condición del fenómeno ENSO para lo que resta de la campaña agrícola que estamos transitando pasaría a ser “Neutro” y esto nos asegura tener más incertidumbre sobre las precipitaciones.
Hector Tristán desarrolla sobre Seguridad Jurídica y Dólar. El nuevo tablero para los contratos del Agro.
La alfalfa continúa consolidándose como uno de los cultivos forrajeros más estratégicos para los sistemas productivos argentinos, tanto en planteos ganaderos como en esquemas mixtos agrícolas-ganaderos. Fernando Scaramuzza nos habla sobre este cultivo.
Y además, Las 31 a Carlos Becco; los Mercados; la Actualidad y mucho más!
Espero supere expectativas!
Hasta la próxima edición!
STAFF
DIRECTOR RESPONSABLE PROPIETARIO
Juan Carlos Grasa juancarlos@horizontea.com
COORDINACIÓN GENERAL Verónica Varrenti veronica@horizontea.com
ASESOR LETRADO
Raúl Emilio Sánchez
COLUMNISTAS
Hector Tristan Iván Ordóñez
COLABORADORES
Carlos Becco
Diego Alvarez
Eugenia Chialvo
Fernando Scaramuzza Gustavo Mansilla
Juan Alaise
Leticia Mir
Mariano Larrazabal Mariela Pronotti Matias Cambareri
DISEÑO HA EDICIONES 011-3768-0560
FOTOGRAFÍA
Martín Gómez Álzaga martinfotografo@gmail.com
Jorge Gruppalli jorgegruppalli@yahoo.com.a
María Cristina Carlino Bajczman cbajczman@fibertel.com.ar
DEPARTAMENTO DE PUBLICIDAD info@horizontea.com
N° Prop. Intelectual 52705116 SSN - 1668-3072

Av. Santa Fe 4922 piso 2º A -(1425) CABA Tel.: (011) 3768-0560 info@horizontea.com www. horizonteadigital.com





Introducción
La alfalfa continúa consolidándose como uno de los cultivos forrajeros más estratégicos para los sistemas productivos argentinos, tanto en planteos ganaderos como en esquemas mixtos agrícolas-ganaderos.
Nos encontramos en la etapa ideal para planificar las siembras de alfalfa 2026, un proceso que demanda precisión y anticipación. El éxito del cultivo depende en gran medida de las decisiones tomadas durante las etapas de planificación-siembra nos define con que cantidad de plantas vamos a arrancar y que se define la base de la futura productividad; mientras que lo que hagamos desde el periodo de implantación en adelante definirá la persistencia. La alfalfa
“La alfalfa sigue siendo la “reina de las forrajeras”, pero en versión 4.0: más precisa, más asertiva, más sustentable e inteligente”

atraviesa cinco etapas fundamentales: planificación, siembra, implantación, primer corte y rebrotes. La etapa de planificación y siembra determina la densidad inicial de plantas, objetivo de 250 a 350 plantas/m², y, en consecuencia, hasta el 70% del potencial productivo futuro (Scaramuzza, F; Olivo, S., 2023). Una correcta planificación permite lograr la siembra en fecha óptima y bajo condiciones favorables de humedad y cobertura, garantizando una implantación uniforme y vigorosa.
En sistemas de siembra directa, la premisa de que “toda buena siembra comienza con una buena cosecha” (Bragachini, M., et. al. 2016) cobra especial relevancia, este año en particular más aun debido a los altos volúmenes de biomasa generados en esta campaña principalmente favorecidos por condiciones climáticas, y más aún en alfalfa. En este sentido, la elección del cultivo antecesor resulta determinante: se recomienda priorizar aquellos que liberen el lote tempranamente y dejen bajo volumen de rastrojos, favoreciendo la acumulación de agua útil y una cama de siembra adecuada.
El cultivo de moha para henificar, resulta ser el antecesor por excelencia, diversos estudios demuestran que en siembra directa se logró un 90% de densidad de plantas en comparación a una
alfalfa sembrada sobre siembra convencional. Por su parte, el cultivo de girasol presenta un comportamiento similar. Otros cultivos pueden ser, trigo, soja ciclo corto, maíz para silaje, mientras que el maíz y el sorgo para grano por el excesivo volumen de rastrojo que dejan en superficie, no serían recomendables como buenos antecesores. Por su parte las pasturas degradadas son muy malos antecesores de alfalfa, no solo por el volumen de rastrojo remanente, sino también, por problemas de compactación de suelo, mayor infestación de malezas y posibles efectos de autotoxicidad si la pastura degradada contenía alfalfa. Frente a esta situación, se recomienda hacer descansar el lote con algún otro cultivo por al menos una estación de crecimiento.
La planificación anticipada, el manejo responsable de los antecesores y la precisión en la siembra constituyen la base de una alfalfa productiva, persistente y rentable en el tiempo.
El suelo: donde todo comienza
La construcción de una alfalfa de alto rendimiento y persistencia comienza mucho antes de la siembra. En la actualidad, las tecnologías 4.0 han redefinido el concepto de diagnóstico de suelos, pasando de evaluaciones generales a análisis georreferenciados, precisos y multicapa. Sensores de conductividad
Figura 1. Mapa de conductividad eléctrica superficial del suelo en dS/m. del lote 5 de la EEA INTA Manfredi durante 2023. Confección en base a datos obtenidos con sensor de rastra Falker Terram, elaborado por la empresa GLIMAX.

eléctrica (Figura 1), mediciones de radiación gamma, drones multiespectrales y plataformas digitales permiten caracterizar con detalle la variabilidad espacial del lote y comprender con mayor exactitud las condiciones productivas iniciales.
La digitalización integral del proceso productivo aporta una comprensión más profunda del comportamiento del ambiente en el que se establecerá el cultivo. Al integrar información física y química del suelo, es posible anticipar restricciones, balancear nutrientes y planificar intervenciones específicas. Esta base de conocimiento resulta fundamental para el cultivo de alfalfa, que permanecerá entre tres y cuatro años en el mismo lote, donde errores de implantación o nutrición inicial, suelen tener efectos persistentes en la productividad (Figura 2 y 3).
Con la información digitalizada del lote y a través de muestreos intensivos, ya sea en grilla o dirigidos por ambientes (en el caso de existir diferencial productivo justificable), se pueden ajustar de manera diferencial las dosis de nutrientes y enmiendas, asegurando que cada sector del lote reciba los insumos necesarios según su potencial y limitantes. Este enfoque de manejo sitio-específico mejora la eficiencia del uso de insumos, reduce variabilidad y contribuye a una implantación más uniforme y robusta.
Plataformas digitales, como Auravant, FieldView o Cropwise, ente otras, facilitan la integración de capas de información (NDVI, altimetría, mapas de suelo, historial de rindes y datos de muestreo), permitiendo delimitar zonas de manejo, definir dosis variables, y seleccionar

3. Mapa de pH (izquierda) y MO (derecha, Materia Orgánica %) del suelo, donde el promedio pH del suelo fue de 5.771, mínimo 5.523 y máximo de 6.085; mientras que la MO fue en promedio de 2.356 % con un mínimo de 2.046 % y valor máximo de 2.582 % para el lote 5 de la EEA INTA Manfredi en 2023. Confección en base a datos obtenidos con sensor SoilOptix, elaborado por la empresa GLIMAX.

Figura 4. Mapa de Calcio (izquierda, Ca meq/100g) y Fósforo (derecha, P1 ppm) del suelo, donde el promedio Ca del suelo fue de 10.37, mínimo 8.829 y máximo de 11.70 meq/100g; mientras que el P1 fue en promedio de 67.75 con un mínimo de 45.72 y valor máximo de 126.74 ppm para el lote 5 de la EEA INTA Manfredi en 2023. Confección en base a datos obtenidos con sensor SoilOptix, elaborado por la empresa GLIMAX

“La adopción de prescripciones variables y la posibilidad de ejecutarlas con drones aporta un salto operativo clave”

Figura 2. Mapa de textura del suelo expresado en % de arcilla, arena y limo del lote 5 de la EEA INTA Manfredi durante 2023. Confección en base a datos obtenidos con sensor SoilOptix, elaborado por la empresa GLIMAX.
Figura

Tabla 1. Requerimiento de principales nutrientes para la producción de materia seca de alfalfa expresado como (Kilogramos/tonelada).

*Nitrógeno: en condiciones de suelo apropiadas, la mayor parte proviene de la fijación biológica de nitrógeno
los ambientes óptimos para la siembra. A partir del balance entre los requerimientos nutricionales del cultivo (Tabla 1) y la oferta real del suelo en cada ambiente, es posible diseñar estrategias de aplicación diferenciada que optimicen la implantación y fortalezcan la productividad futura del sistema forrajero.
¿Que requiere la reina de las forrajeras?
De acuerdo con los estudios, podemos decir que el cultivo de la alfalfa requiere suelos profundos, bien drenados, con pH cercano a la neutralidad (6,5–7,2) y altos niveles de calcio y fósforo disponibles como parámetros óptimos (Figura 4).
Si bien la fijación biológica cubre la mayor parte del nitrógeno necesario, el azufre, boro y potasio (Figura 5) pueden convertirse en nutrientes limitantes, especialmente en suelos degradados o arenosos (Figura 2). En esos casos, una corrección por encalado y una fertilización balanceada son claves para asegurar una implantación vigorosa y una persistencia prolongada.
Control de malezas: llegar limpio
El control previo de malezas sigue siendo un paso decisivo y crucial para lograr el objetivo antes mencionado. Las malezas perennes o gramíneas invernales pueden reducir drásticamente la implantación. Se recomienda llegar al momento de la siembra con el lote totalmente limpio, planificando los tratamientos desde el cultivo antecesor.
Durante la siembra, los herbicidas pos-emergentes deben aplicarse a partir de la segunda o tercera hoja trifoliada, siempre bajo indicación de un asesor técnico, considerando residualidad y sensibilidad del cultivar al fitosanitario. Por lo que se recomienda que el lote deberá permanecer limpio hasta los 50-80 días de la siembra facilitando la implantación del cultivo. A modo de ejemplo, en la Figura 6 y de acuerdo a Rodriguez et .al. (2007), se muestra los principios activos que se pueden llegar a utilizar en la etapa de pre siembra y
Figura 5. Mapas de los elementos (de izquierda a derecha) de azufre (S ppm), Boro (B ppm) y potasio (K meq/100g) del suelo, dónde los promedios de mediciones fueron de 0.853pp, 46.46 ppm, 2.236 meq/100g respectivamente; para el lote 5 de la EEA INTA Manfredi en 2023. Confección en base a datos obtenidos con sensor SoilOptix, elaborado por la empresa GLIMAX.

post emergencia temprana/tardía.
En este contexto, las nuevas tecnologías digitales están transformando la forma de manejar el control de malezas previo a la siembra. A través del uso de drones equipados con cámaras multiespectrales o RGB, es posible, detectar y mapear la distribución de malezas en el lote, diferenciando zonas limpias de áreas con alta infestación. Con esta información, las plataformas de agricultura digital nos permiten diseñar prescripciones de aplicación sectorizada, donde el pulverizador o dron ajusta la dosis y el producto según la presencia real de malezas.
Además, cuando se utiliza un dron para aplicar directamente la prescripción, se obtiene un beneficio adicional: precisión y rapidez operativa, con mínimo pisoteo del suelo y la posibilidad de intervenir en condiciones en las que la maquinaria terrestre no puede ingresar, como suelos húmedos o zonas de difícil acceso. Esta práctica reduce el volumen total de fitosanitarios aplicados, mejora la eficiencia del control y contribuye a un manejo más sustentable y económi-
camente eficiente del sistema.
Agricultura digital: la reina en modo 4.0
La digitalización de los sistemas forrajeros marca una revolución, un cambio estructural en la gestión agronómica. En alfalfa, la integración de tecnologías como sensores remotos, drones e imágenes satelitales, monitoreo georreferenciado, registros digitales de labores agrícolas previas y de años anteriores, junto a plataformas de análisis basadas en inteligencia artificial permite avanzar hacia una alfalfa de precisión. Estas herramientas posibilitan estimaciones más exactas de biomasa, detección temprana de estrés, planificación de cortes con criterios objetivos y la optimización del uso de recursos, promoviendo una producción más eficiente, sustentable y apoyada en datos (Figura 7)
A modo de ejemplo, a través de vuelos con drones y herramientas como Vistaguay Xarvio, entre otras, se pueden estimar parámetros como cobertura verde, densidad de plantas y uniformidad de implantación, también la generación de índices objetivos para el productor o
Figura 6. Ciclo del cultivo de alfalfa e intervenciones posibles según el tipo de maleza presente durante pre siembra y post emergencia temprana/tardía. Fuente: Silvia Olivo, 2025.


asesor. La combinación de alta resolución espacial de los drones y la frecuencia temporal de los satélites permite monitorear el lote a lo largo de toda la vida útil del cultivo, detectando diferencias en vigor, daños por heladas o estrés hídrico.
Recomendación: implementar protocolos de evaluación postsiembra mediante vuelos a 10, 30 y 60 días, combinando imágenes con observaciones a campo. Esto permite medir el “éxito de implantación” y ajustar estrategias de manejo futuras.
La maquinaria: precisión sobre el lote Una siembra precisa no depende solo de la fecha o la semilla, sino del estado y calibración de la maquinaria. Revisar y mantener la sembradora antes del inicio de la campaña evita pérdidas de tiempo en el momento crítico, donde la humedad es limitada y la ventana de siembra acotada (Figura 8).
Uno de los errores más frecuentes en los sistemas forrajeros es subestimar el proceso de implantación de la alfalfa, a pesar de tratarse de un cultivo altamente sensible y de elevado costo por hectárea (aproximadamente más de 600 U$S./ha). La siembra define buena parte de la longevidad, productividad y persistencia del cultivo. Numerosos trabajos agronómicos de evaluación llevados adelante inciden que un manejo impreciso en esta etapa inicial compromete no solo la densidad de plántulas, sino también la productividad acumulada de los próximos tres o cuatro años, afectando directamente el retorno económico del sistema. Por ello, la siembra de alfalfa debe considerarse una práctica de alta precisión, donde la planificación, la calidad operativa y el diagnóstico previo del ambiente condicionan decisivamente el éxito del cultivo, por ello recomendamos algunos puntos a tener presente:
Los puntos clave incluyen:
• Limpieza de cajones de forraje y conductos de bajada
• Control de dosificadores, rodamientos, cuchillas y discos abridores
• Pruebas de uniformidad de distribución entre líneas


• Ajuste de presión de ruedas y tren de siembra
• Alineamiento entre cuchillas y discos abridor de surco/
• Estado de elemento contactador de semilla/suelo
En el caso de servicios contratados, la anticipación es fundamental: la demanda de siembra suele concentrarse en pocos días y perder la ventana óptima puede afectar la emergencia, sumado que la velocidad de siembra es un factor altamente crítico.
Elección del cultivar: genética alineada al ambiente
La selección del cultivar constituye un punto crítico dentro de la planificación de la siembra, y es una decisión que debe tomarse con anticipación. Contar con los resultados del análisis de suelo y con las distintas capas digitales de productividad, como vimos en el punto anterior, mapas de ambiente, electroconductividad, rendimiento histórico y NDVI, permite identificar con precisión las condiciones en las que se desarrollará la pastura y, en consecuencia, orien-
“Uno de los errores más frecuentes en los sistemas forrajeros es subestimar el proceso de implantación de la alfalfa”
Figura 7. Serie temporal de NDVI de lote de alfalfa desde la siembra (marzo 2022) hasta el primer corte (octubre 2022). Manfredi. Córdoba. Confección de mapas en base a datos obtenidos de plataforma ACA Mi Campo.
Figura 8. Sembradora de granos finos con cajón de pasturas, diferentes órganos que lo componen
tar la elección genética hacia materiales que maximicen su comportamiento en ese contexto.
La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Alfalfa, coordinada por INTA Manfredi, ofrece información actualizada y comparativa sobre el desempeño regional de las principales variedades del mercado. La publicación Avances en Alfalfa (Ediciones INTA, 2025) constituye una referencia técnica de alto valor para los productores, ya que sintetiza resultados de comportamiento, persistencia, rebrote, resistencia sanitaria y productividad en distintos ambientes del país, brindando una base objetiva para la toma de decisiones.
Con esta información, es posible avanzar de manera más precisa en la selección del cultivar que mejor se adapte al ambiente del lote, considerando no solo su potencial genético, sino también su compatibilidad con las limitantes y
oportunidades agronómicas identificadas durante el diagnóstico digitalizado previo. Elegir el material adecuado, y hacerlo con tiempo, es una estrategia clave para asegurar no solo la disponibilidad de semilla, si no también asegurar una implantación exitosa y la persistencia productiva del cultivo en los años posteriores.
Para una planificación moderna de siembra de alfalfa, se recomienda considerar:
• Diagnóstico de suelo digitalizado.
• Selección del cultivo antecesor con baja producción de rastrojo.
• Control preventivo de malezas.
• Preparación y calibración de maquinaria.
Cuadro 1. Producción anual y acumulada de materia seca (t MS ha-1) y porcentaje de persistencia de cultivares de alfalfa sin reposo invernal (Grado de reposo 8 – 9 - 10) REDALFA SR 2021. Manfredi. 2021/2024.

Integrar todas estas variables en una plataforma de agricultura digital no solo facilita la toma de decisiones, sino que permite construir modelos predictivos de productividad y persistencia.
En definitiva, la alfalfa sigue siendo la “reina de las forrajeras”, pero en versión 4.0: más precisa, más asertiva, más sustentable e inteligente.
Consideraciones finales
La digitalización y la agricultura de precisión ya no son tecnologías del futuro: hoy son el camino más eficiente para planificar y manejar la alfalfa en los sistemas productivos modernos. Integrar diagnósticos de suelo georreferenciados, sensores remotos, mapas de ambientes y plataformas de análisis transforma la implantación del cultivo en un proceso medible, ajustable y predecible. Esta nueva forma de trabajar permite conocer con precisión qué necesita cada sector del lote y aplicar los insumos de manera exacta, evitando desperdicios y potenciando la respuesta productiva.
La adopción de prescripciones variables y la posibilidad de ejecutarlas con drones aporta un salto operativo clave: intervenir solo donde hace falta, cuando hace falta y con la dosis correcta, incluso en condiciones en las que la maquinaria terrestre no puede ingresar. Esto se traduce en mayor eficiencia, menor impacto ambiental y un control más efectivo de los factores que condicionan la implantación.
Pero la verdadera revolución llega cuando todas las decisiones, desde la elección del antecesor, el control preventivo de malezas y la selección del cultivar, hasta la calibración fina de la sembradora, se integran dentro de un enfoque digital. Trabajar con información precisa permite reducir la variabilidad, asegurar densidades iniciales más estables y construir pasturas más duraderas y productivas, capitalizando cada milímetro de agua y cada intervención.
En este nuevo escenario, la alfalfa no solo mantiene su título de “reina de las forrajeras”, sino que evoluciona hacia un modelo 4.0, donde la información, la conectividad, el análisis espacial y la precisión operativa se convierten en aliados directos de la rentabilidad. Para el productor, el mensaje es claro:
Generar la cultura del dato digital, permite: Planificar con criterio agronómico, intervenir con precisión y medir cada decisión, es la mejor estrategia para asegurar una alfalfa más eficiente, más persistente y rentable.
Bibliografía completa en www.horizonteadigital.com
LAS

Carlos Becco
Especialista en Agronegocios, tecnología agrícola y agricultura regenerativa
1. ¿Por qué crees que te pusieron tu nombre?
La primera es fácil: tradición familiar, mi papá y mi abuelo se llamaban igual. Carlos Alberto,
2. ¿”La Revolución Digital del Agro” o “De villanos a héroes”?
Ninguno de los dos, el próximo, que se llamará “De dónde venimos”
3.¿Emoji que más usas?
El pulgar para arriba
4. ¿Cómo imaginas la agricultura de acá a 10 años?
Una agricultura capaz de seguir alimentando el mundo pero -al mismo tiempo- mejorando el ambiente.
5. ¿Mejor motivo para sonreír?
Los nietos
6. ¿Qué querías ser de adulto cuando eras niño?
Soñaba con alimentar el mundo
7. ¿Qué canción odias, pero sin embargo te sabes de memoria?
“Sea” de Jorge Drexler, no soporto el concepto “Y que sea lo que sea”. Creo que siempre se puede hacer algo más…
8. ¿Algo que haces como adulto, pero juraste que jamás harías?
Jugar al golf
9. ¿Qué momento de tu vida te gustaría volver a vivir?
El día que me puse de novio con mi mujer
10. ¿Javier Milei?
Un loco imprescindible
11. ¿Cuál es el tema sobre el que te avergüenza saber tan poco?
Las redes sociales
12. ¿Cuál es el contacto más importante en tu agenda?
Mi mujer
13. Si pudieras viajar en el tiempo, ¿a quién te gustaría conocer?
Rachel Carson, la primera ambientalista de la historia
14. ¿La voz, de quién? Frank Sinatra
15. ¿Una serie para recomendar?
"No digas nada" (sobre "The Troubles" en Irlanda del Norte, en Disney+)
16. ¿Obligado a hacerte un tatuaje, que te tatuarías?
“Me obligaron”
17. ¿Volver al pasado, pausar el presente o viajar al futuro?
Pausar el presente
18. Si te ofrecieran tener superpoderes, ¿cuál elegirías?
De nuevo, poder pausar el presente
19. ¿Qué es lo más absurdo que has comprado por Internet?
Un dron (en realidad me lo regalaron mis hijos)
20. ¿Un aroma que te remonta a dónde?
El olor de cuando se cocina el dulce de leche casero me remonta a mi infancia con mis hermanos.
21. ¿Un lugar para comer un buen asado?
Mi quincho
22. ¿Una empresa argentina que te sorprenda?
ZoomAgri
23. ¿Cuál fue el mejor regalo que recibiste?
Los nietos
24. ¿Tu versión dominguera se parece a vos?
No, es mucho más divertida
25. Si pudieses saber sólo una cosa del futuro, ¿qué preguntarías?
“¿Veremos alguna vez a Argentina en el lugar que merece estar?”
26. ¿Algo que todos deberían tener?
Nietos
27. ¿Horizonte A?
Un clásico del agro
28. ¿Qué argentino/a nos representa mejor en el exterior?
Francisco I
29. ¿Dos sabores de helados y de dónde?
Dulce de leche granizado y chocolate. No soy tan exigente
30. ¿El Excel te ordena o te estresa?
Me ordena
31. ¿Qué haces por amor a la agricultura?
Escribir y contar sobre todas las cosas increíbles que suceden aquí.

HA DE FESTEJAR CUMPLEAÑOS EN LA RURAL A REPRESENTAR
AL CAMPO JOVEN
Por: Juan Alaise Lic. en Ciencias de la Comunicación
DE FESTEJAR CUMPLEAÑOS EN LA RURAL A REPRESENTAR AL CAMPO JOVEN MATÍAS
Matías Luciano Louge presenta con una aclaración que funciona casi como una declaración de principios. “Mi viejo se llama igual, por eso siempre uso mi segundo nombre”. No es un dato menor: en su primer comentario, Mati hace mención a su padre y al mismo tiempo marca una diferencia para con él desde el mismísimo documento.

Al momento de hacer la nota con Mati, estaba a solo un paso de recibirse de ingeniero agrónomo, spoiler: Mati lo logró y ya se recibió.
Nació y se crió en la Ciudad de Buenos Aires, estudió siempre en Capital, en la Universidad Católica. Sin embargo, su vínculo con el agro no es algo adquirido en la adultez ni una elección tardía: es parte de su vida desde chico. “Vengo de familias de productores y tengo ese tacto por el campo desde que soy chico”.
Los campos familiares están en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires: Olavarría Sur, Benito Juárez y General Madariaga. Allí pasó gran parte de sus vacaciones, fines de semana largos y momentos compartidos con su padre y sus abuelos. “Siempre acompañé a papá al campo. Desde chico tuve esa pasión de estar al lado suyo, aprendiendo”, recuerda. En su relato y forma de hablar se puede notar en Matías su gran admiración que tiene por su padre, quien también es ingeniero agrónomo.
Elegir el campo, aún con dudas
La vocación por la Agronomía estuvo siempre, pero no fue una decisión automática. Matías reconoce que tuvo dudas, sobre todo por lo que implica la vida en el campo. “El productor es una persona que labura bastante aislada, y eso cuando sos chico te pesa”, admite. La distancia, la soledad y la posibilidad de perderse momentos importantes aparecen como parte del costo.
Hubo charlas familiares y reflexiones personales. Curiosamente, evitó hablar demasiado con su padre para no condicionarse. Prefirió escuchar a un primo, pensar el tema desde otro lugar y asumir que elegir el campo también implicaba resignar. “Capaz te perdés el cumpleaños de un hermano o de un amigo, una fiesta… pero después lo vas compensando por otro lado. Estar encima del trabajo y aprender también te devuelve cosas”.
Con el tiempo, esa elección se afirmó. “Y si bien tuve mis dudas, estoy seguro que no le erré y que estoy muy contento por la elección que tuve.”, dice hoy, con tranquilidad.
Entre la ciudad y el interior
Criado en Buenos Aires, Matías identifica una diferencia clara entre la ciudad y el campo: la intensidad. “Acá todo es correr. El semáforo, los tiempos, el ruido”, describe. Y lo contrasta con la vida en el interior y en el campo: más calma, menos apuro, más contacto con el aire libre.
“Estar en el campo, no tener ruido de colectivos, escuchar los pájaros… eso a mí me gusta mucho”, cuenta. Cuando piensa su futuro, se imagina combinando responsabilidades, pero con una fuerte presencia al aire libre. “Si bien hay trabajo de oficina, aspiro a trabajar afuera, con la hacienda, con gente. Esa tranquilidad es algo que busco”.
Trabajo, familia y formación
Desde hace casi cuatro años trabaja en la empresa familiar. Se involucró en la administración de campos, en granos, hacienda y arrendamientos. “Como pasa en muchas empresas familiares, uno hace un poco de todo”, resume.
Durante mucho tiempo pensó que, al recibirse, iba a buscar experiencia fuera del ámbito familiar. Hoy, el escenario es otro: hay mucho trabajo, oportunidades concretas y la posibilidad de asumir mayores responsabilidades. Por eso decidió quedarse, al menos por ahora.
Esa decisión no está basada en la comodidad. “Tengo un lema: aunque labure con mi familia, me gusta ser exigente y responsable”, explica. Cumplir horarios, respetar compromisos y estar preparado como si estuviera en cualquier otra empresa. También destaca algo clave: el margen de aprendizaje. “Dentro de la familia tenés una posibilidad de prueba y error que afuera no siempre existe. Eso te forma”.
La Rural, una puerta de entrada
El vínculo con la Sociedad Rural Argentina viene desde la infancia. Literalmente. “Cuando era chico festejaba mis cumpleaños en La Rural”, cuenta entre risas. Invitaba amigos, les daba la entrada y pasaban el día recorriendo la exposición. Tiene fotos de esos años, recuerdos que hoy valen muchísimo.
Con el tiempo, esa mirada de niño que jugaba en la Rural de Palermo fue evolucionando. Ya no era solo el toro, los
animales o los juegos. Empezó a observar la institución desde otro lugar y a preguntarse quiénes estaban detrás de todo eso. Así fue como apareció en la vida de Matías el Ateneo de Jóvenes.
El Ateneo: formación y comunidad
Matías se incorporó al Ateneo en agosto de 2023. Primero participó, luego colaboró en la secretaría, fue prosecretario y hoy ocupa el cargo de secretario. “Jamás me hubiese imaginado estar en este lugar”, reconoce.
Cuando habla del Ateneo, no lo define solo como un espacio de capacitación. “Es una comunidad”, dice. Un lugar donde se aprende, pero también donde se generan vínculos y amistades que trascienden lo institucional. “Compartir la misma pasión por el campo une de otra manera”.
El objetivo del Ateneo es claro: formar y capacitar jóvenes para que estén preparados para representar al sector en el futuro. Temas técnicos, jurídicos, institucionales, pero también algo menos tangible: naturalizar los espacios de decisión. “Que el día de mañana no te pese reunirte con dirigentes de otras entidades, que no te pongas nervioso. Eso se logra involucrándote”.
Representar también es una responsabilidad
El rol de secretario implica un trabajo que muchas veces no se ve: minutas, registros, padrón, organización interna. Pero también implica representación. “Lo que vos decís no lo decís solo por vos, hablás por todo el Ateneo”, remarca.
Por eso insiste tanto en la preparación. Estar informado sobre lo productivo, lo económico y lo político. Conocer la historia del sector y entender la coyuntura actual. “Es muy importante estar preparado y, obviamente, sentir que si bien estás siendo vos como persona, no dejas de representar al Ateneo. Lo


que vos digas es lo que piensa el Ateneo.”, afirma.
En ese camino, destaca el acompañamiento de la conducción de la Sociedad Rural Argentina y, en particular, de Nicolás Pino. “Nico nos abrió las puertas para que el Ateneo pueda crecer. Siempre que nosotros le pedimos algo, que participe en un evento, viene, se reformula la agenda para poder estar”, señala.
El valor de las instituciones
Para Matías, las instituciones son el canal donde las ideas se transforman en hechos. “Vos capaz, podés ser un tipo con mucha polenta, conocimiento y afán de hacer muchas cosas, pero solo no vas a llegar a ningún lado. Es por medio de las instituciones que realmente podés llegar a generar cambios”, explica.
El Ateneo aparece como un espacio que no solo forma personas, sino que permite canalizar propuestas, debatir y construir consensos. “Es a través de las instituciones donde el cambio queda plasmado”, resume.
Campo y ciudad: un desafío pendiente
Uno de los grandes desafíos que identifica es achicar la distancia entre el campo y la ciudad. “Hay muchos mitos y mucha desinformación”, sostiene. Cree que falta comunicar mejor qué hace el sector y cómo impacta en la vida cotidiana.
“El campo es el café que te tomás a la mañana, que tiene leche, que viene del tambo; la carne que te comes a la noche; el huevo revuelto que te haces a la mañana, todo eso proviene de la industria animal y del campo y la gente capaz no lo ve cotidianamente, pero el campo está en todos lados” dice. Y agrega una mirada más amplia: el sector agroindustrial es uno de los que más empleo genera y más divisas aporta. “Si al campo le va bien, al país le va bien”.
Qué es el campo para él
Cuando se le pregunta qué es el campo, Matías no duda. “Es una pasión y no es para cualquiera”, afirma. Se corre rápido de la idea romántica. “No es solo ir a comer un asado. Es levantarte temprano, trabajar, ir a la manga, encerrar”.
Pero también es legado y lazos familiares. “El campo es una pasión que tengo, que aprendí de chico gracias a mi padre y a mis abuelos” y suma algo que atraviesa toda su historia: compartir. “Tener amigos y compartir la misma pasión hace que todo se multiplique”.
Una imagen hacia adelante
Antes de cerrar, Matías dice qué le gustaría que quede en quienes lean la nota o se acerquen al Ateneo. Quiere que se vea a una generación joven con pensamiento crítico, con ganas de involucrarse y de buscar soluciones. “No heredar problemas sino buscar soluciones para generar un cambio”, define.

Y resume al Ateneo como un espacio abierto para quienes quieran capacitarse, formarse y crecer. “El Ateneo es un lugar donde la gente puede capacitarse, instruirse, y formarse, que si bien está bueno para poder aprender e involucrarse y defender los intereses del sector, también es una forma de poder capitalizar cada uno todo este crecimiento personal que te genera, te abre mucho las puertas a distintas relaciones, a distintos vínculos, no hay ninguna desventaja al meterse al Ateneo.”.
La charla termina como empezó: de manera simple, casi como una conversación entre conocidos. Matías agradece el espacio y confiesa que fue su primera entrevista. “Vos rompiste el hielo”, dice.

El Ateneo aparece como un espacio que no solo forma personas, sino que permite canalizar propuestas, debatir y construir consensos

Te invitamos a ser protagonista de lo que viene en la Capital Nacional de los Agronegocios.





Gretchen Daily
la científica que puso en valor a la naturaleza
Por: Carlos Becco
Comienzo este artículo con una sensación extraña, es la primera vez que hago una reseña histórica de alguien más joven que yo. Aunque ello es, indudablemente, una prueba cabal de que los años no pasan en vano, también es una clara demostración de los profundos cambios que ha experimentado la ciencia, sobre el valor de la naturaleza y su relación con la agricultura en los últimos años.
Desde tiempos inmemoriales nos referimos a la naturaleza como “madre” y posiblemente allí haya radicado gran parte del problema. La naturaleza era percibida como un recurso gratuito e infinito que sostenía la producción humana sin pedir nada a cambio. Tal como lo hace una madre. El suelo fértil, el agua limpia, los insectos polinizadores o el clima estable estaban “ahí”, disponibles, sin precio ni factura.
Economía como valor
Los primeros economistas clásicos reconocían la importancia de la tierra, pero no lograron integrar a la naturaleza en sus modelos. Al ser considerada abundante, como tal, carecía de valor económico explícito.
Cuando la degradación ambiental se hizo evidente, este concepto comenzó a cambiar. En las décadas de 1960 y 1970, recién aparecieron los primeros científicos, como Paul Ehrlich, quienes advirtieron que la pérdida de biodiversidad tendría consecuencias económicas y sociales profundas.
El punto de inflexión llegó en los años noventa de la mano de nuestra protagonista: la economista ecológica Gretchen Daily quien impulsó la idea de que los ecosistemas prestan servicios indispensables para la sociedad, y que estos servicios tienen un valor.

Su impronta
Nacida en Washington D.C., Estados Unidos en 1964, desde muy joven mostró una fuerte vocación por comprender cómo funciona la naturaleza. Estudió biología y ecología, y pronto se destacó por su capacidad de tender puentes entre disciplinas tradicionalmente separadas.
A lo largo de su carrera combinó el trabajo científico con una preocupación constante por los problemas concretos del mundo real. Su interés no se limitó a describir ecosistemas, sino a entender cómo las decisiones humanas impactan sobre ellos.
En la década de 1990 fue la creadora e impulsora de un concepto revolucionario: los servicios ecosistémicos: “las condiciones y procesos a través de los cuales los ecosistemas naturales, y las especies que los componen, sustentan y realizan la vida humana” usando sus propias palabras.
En 1997 editó el libro “Nature’s Services”, una obra clave que marcó un antes y un después al mostrar que la econo-

mía y la producción dependen del funcionamiento saludable de la naturaleza. Allí estimó el valor económico global de estos servicios, demostrando que la naturaleza aporta mucho más valor del que tradicionalmente se reconocía. Por primera vez pudimos ponerle “valor” a lo que creíamos gratis.
Este enfoque tuvo un impacto directo en la agricultura. Daily mostró que muchos factores que sostienen la productividad no se compran en el mercado, sino que provienen del entorno natural.
Lejos de plantear un conflicto entre conservación y producción, sostiene que una agricultura que ignora los servicios ecosistémicos es menos eficiente y más vulnerable.
En el año 2005 cofundó Natural Capital Project, una alianza internacional cofundada desde la Universidad de Stanford junto con socios como The Nature Conservancy, WWF (World Wildlife Fund) y la Universidad de Minnesota para integrar el valor de la naturaleza en la planificación, las políticas y las decisiones económicas.
En 2024 fue distinguida como “Climate Action Leader” por la revista Business Insider, reconocimiento a líderes que transforman conocimiento científico en acciones frente al cambio climático.
Hoy su mensaje resulta más vigente que nunca: la agricultura del futuro dependerá de reconocer y gestionar inteligentemente los servicios que nos brinda la naturaleza. En sus propias palabras “A menudo se considera que la naturaleza simplemente impide la prosperidad… Lo que decimos es que la naturaleza es crucial para la prosperidad”.
La comoditización del mensaje en insumos agropecuarios
Por: Mariano Larrazabal
Ingeniero Agrónomo y Consultor en Transformación Digital del Agro
En el mercado de insumos agropecuarios ocurren dos fenómenos simultáneos y paradójicos.
Por un lado, la oferta nunca fue tan amplia. Disponemos de fertilizantes con distintas tecnologías de liberación, biológicos con múltiples géneros microbianos, inoculantes formulados para cada especie, fitosanitarios con nuevas combinaciones, potenciadores fisiológicos, mejoradores de suelo, coadyuvantes, herramientas de diagnóstico y un sinfín de desarrollos que buscan mejorar la eficiencia productiva. Da la sensación de que tenemos más opciones de las que sabemos gestionar.
Y, por otro lado, aparece un fenómeno previsible. Todos prometen más rendimiento, mejor eficiencia, mayor vigor, más sanidad y resultados superiores.
En este contexto donde se compite por la atención, la comunicación se aplana y todos terminan sonando parecidos.
El surgimiento de nuevas tecnologías no vino acompañado de narrativas diferentes, y así se produjo la paradoja del mercado actual donde vemos innovación técnica con comunicación genérica.
En mi trabajo, esto se hace visible con frecuencia cuando lo conversamos con productores, asesores y distribuidores, aparece una dificultad en común. Cada vez cuesta más distinguir un producto de otro y entender por qué uno debería valer más que el resto.
No es un problema de tecnología. Es un problema de diferenciación.
Y no es solo estético o comunicacional. Es un problema de negocio. Cuando todas las marcas hablan igual, se produce una comoditización del mensaje.
Y con un mensaje comoditizado, ya sabemos cuál es la consecuencia directa. El productor elige por precio, no por valor.
En un mercado donde la técnica es compleja y los productos tienen mecanismos de acción muy distintos, competir solo por precio es una derrota estratégica, porque erosiona la rentabilidad, reduce la fidelidad y genera una percepción de que “todos hacen lo mismo”.
Pero la realidad es distinta. No hacen lo mismo, simplemente no lo comunican bien.
Cuando la comunicación suena a etiqueta
El primer problema de diferenciación en insumos es que muchas empresas describen sus productos como si estuvieran leyendo el marbete.
Y este es el patrón de frases que se repite en la comunicación técnica:
• Mejora la disponibilidad de nutrientes
• aumenta la eficiencia de las aplicaciones
• actúa sobre parámetros fisiológicos clave
• maximiza el aprovechamiento del recurso
Y no es que sea falso lo que dicen, todas son técnicamente correctas. En líneas generales no dicen nada en concreto, no explica realmente qué hace el producto, cómo lo
hace, ni por qué eso debería importarle al productor.
Ese vacío de explicación es peligroso, porque hace que gran parte del mercado perciba a los insumos como promesas genéricas.
Los mecanismos de acción que deberían ser la base de diferenciación se esconden detrás de generalidades. Y cuando el discurso es tan abstracto que no genera imágenes mentales ni comprensiones claras, no hay forma de que el productor lo recuerde ni lo compare.
La clave no es simplificar la ciencia, sino hacerla inteligible. Hace falta contarla mejor.
Describir mecanismos de acción no significa recitar procesos bioquímicos, sino explicar de forma concreta qué problema resuelve el producto y qué cambio produce en el sistema productivo.
Si lo bajamos a la realidad, se ve en ejemplos como estos:
• Cuando un biológico acelera la liberación de fósforo, la explicación debería mostrar cómo interactúa con los minerales del suelo, en qué condiciones funciona mejor y qué decisiones agronómicas potencia.
• Cuando un inoculante mejora la nodulación, el relato debe explicar qué cepa se usa, por qué es distinta y cómo interactúa con la fisiología de la planta.
• Cuando un fitosanitario actúa sobre una ruta metabólica específica, es necesario mostrarlo con claridad, no esconderlo en tecnicismos vacíos. Un mecanismo de acción bien comunicado no genera ruido, convence.
El marketing técnico: una disciplina poco desarrollada
Aunque el sector de insumos es profundamente técnico, el marketing técnico aún está subdesarrollado.
La mayoría de las empresas tiene equipos sólidos en I+D y agronomía, pero muy pocos trabajan en la traducción comunicacional de ese conocimiento.
Es como si existieran dos mundos. Uno extremadamente complejo en la formulación, y otro extremadamente simple en la comunicación.
El puente entre ambos casi no se construyó.
El marketing técnico bien aplicado no se conforma con decir qué hace el producto. Explica por qué ese producto funciona mejor que otros y qué evidencia existe para sostener esa afirmación.
Y para traducirla necesita tres elementos clave:
• Contexto agronómico: no es lo mismo un microbiano para zonas húmedas que para zonas semiáridas. Las condiciones ambientales moldean el discurso.
• Evidencia clara: ensayos, curvas de respuesta, condiciones de uso, estadísticas. No como avales aislados, sino como argumentos que muestran consistencia.
• Lenguaje técnico accesible: el agrónomo quiere precisión, el productor quiere claridad. El marketing técnico necesita hablar a ambos sin perder rigor.
Cuando este enfoque se aplica correctamente, la marca deja de sonar genérica y empieza a ser referente. Y en un mercado saturado, ser referente no significa hacer más ruido, es lograr que te entiendan mejor.
Por qué “más rendimiento” dejó de ser un diferencial creíble
Durante años, la promesa comercial en insumos se sostuvo sobre el aumento del rendimiento.
Y es lógico, ya que la agricultura se define, entre otras cosas, por cuántos kilos se cosechan. Pero la promesa se desgastó.
Primero, porque se volvió exagerada. Después, porque se volvió improbable. Y al final, porque se volvió indistinguible. Hoy, decir que un producto genera más rendimiento no comunica nada, no aporta criterio para decidir.
El productor ya sabe que cada insumo busca ese objetivo. Lo que quiere entender es cómo se genera ese rendimiento, en qué condiciones, con qué costo, con qué regularidad y con qué nivel de riesgo.
La credibilidad cambió de lugar. Ya no está en la promesa final, sino en la explicación del proceso.
Un ejemplo claro es el ascenso de los bioinsumos. Su crecimiento se basa en su capacidad de ofrecer ventajas operativas y ambientales, pero también en un discurso más concreto. Es decir, qué microorganismo actúa, qué función metabólica cumple, qué efecto fisiológico modula.
Cuando se explica bien, el productor ve la lógica del resultado. Cuando se explica mal, el resultado parece magia. Y la magia no fideliza.
El rendimiento sigue siendo importante, pero como consecuencia, no como argumento.
El productor valora cada vez más los productos que ayudan a gestionar riesgos, mejorar estabilidad, aumentar eficiencia y optimizar recursos. Esos conceptos, bien trabajados, tienen más poder comercial que una ganancia promedio expresada en porcentajes que nadie cree.
El desafío de diferenciar en un mercado saturado
Cuando todas las marcas se comunican igual, la diferenciación no se construye desde el eslogan, sino desde la coherencia entre ciencia, narrativa y evidencia.
Un producto puede tener el mejor mecanismo de acción del mercado, pero si lo que contás no se entiende, no sirve. Si no lográs trasladarlo al terreno operativo, pasa de largo.
Las empresas más avanzadas están construyendo su diferenciación no desde la promesa final, sino desde cuatro pilares:
1. Propósito agronómico claro: explicar qué problema concreto del productor resuelve el producto.
2. Funcionamiento comprensible: mostrar cómo interactúa con el suelo, la planta o la plaga.
3. Limitaciones reales: comunicar bajo qué condiciones no funciona o funciona menos. Esto genera más confianza que ocultarlas.
4. Resultados consistentes: no presentar ensayos como trofeos aislados, sino como evidencia continua del desempeño.
Este enfoque tiene doble efecto. Educa al mercado y posiciona a la empresa como una marca que respeta la inteligencia técnica del productor.
El riesgo de no diferenciar: la guerra del precio
Cuando el productor no encuentra diferencias claras, la decisión se traslada al precio.
Y la guerra del precio es un terreno hostil para toda empresa que invierte en innovación, formulación o soporte técnico. Competir por precio no solo reduce márgenes, también reduce la percepción de valor del producto.
Si lo que te diferencia no se comunica, para el productor no existe.
Dicho de otro modo, sin argumentos el precio es lo primero que se cae.
El futuro de los insumos exige comunicación más inteligente, no más ruidosa
La tecnología avanza, pero los mensajes no pueden quedarse anclados en clichés.
El productor cambió, el asesor cambió, el mercado cambió.
Hoy vale más explicar que prometer. Porque lo que se entiende, se elige.
En un entorno donde las promesas se parecen, la claridad se convierte en la ventaja competitiva más poderosa.
Del rinde anual a los “datos vivos”
Por qué el agro ya no puede manejarse mirando el espejo retrovisor

En agricultura, el dato siempre existió. El problema es cuándo llega.
Durante décadas, la lógica fue simple: se siembra, se espera, se cosecha, y recién ahí aparece el número “real”. Ese resultado final —el rinde— termina siendo el veredicto de una campaña completa. El inconveniente es evidente: cuando el dato llega, ya es tarde para intervenir. Es como manejar mirando el espejo retrovisor: sirve para entender qué pasó, pero no para decidir a tiempo.
Hoy, con márgenes cada vez más finos, ese modelo dejó de ser una costumbre y pasó a ser un costo. En un negocio donde cada dólar tiene que justificar su retorno, trabajar “a ciegas” durante 180 días ya no es una anécdota: es una desventaja competitiva.
El viejo ciclo: un solo dato y demasiadas preguntas
El productor tradicional suele enterarse de los problemas cuando el cultivo ya terminó su historia:
• “Acá rindió mal… ¿por qué?”
• “¿Fue falta de agua, nutrición, ambiente, compactación, malezas, o una combinación?”
• “¿Qué parte del planteo valió la pena y cuál no?”
El mapa de rinde y la cosecha responden parcialmente. Pero dejan una sensación incómoda: se detecta el síntoma, no siempre la causa. Y lo más importante: no habilitan acciones correctivas dentro de la campaña que está corriendo.
El cambio de paradigma: información cada 3 a 5 días
La agricultura digital no se trata de “tener un software”. Se trata de pasar de un esquema con un dato tardío a un esquema con datos vivos: información que llega mientras todavía se puede actuar.
Hoy es posible monitorear con frecuencia de días, variables que antes eran invisibles en tiempo real:
• NDVI y vigor: cómo evoluciona la biomasa y el crecimiento relativo por ambientes.
• Estrés hídrico y alertas: detección temprana de zonas que empiezan a “cortar” antes que el resto.
• Comparación entre ambientes y tratamientos: no para “mirar mapas lindos”, sino para medir diferencias consistentes.
• Seguimiento por capas: suelo + ambiente + manejo + clima, integrados en una misma lectura.
Esto no reemplaza al agrónomo ni a la recorrida: la potencia aparece cuando la información digital organiza la mirada y prioriza dónde poner el tiempo y el dinero.
Micro decisiones: el nuevo ROI del seguimiento
Cuando el tablero se actualiza cada 72 horas, cambia el tipo de gestión. Ya no se espera “el resultado final”; se toman micro-decisiones durante la campaña:
• Ajustes operativos (priorizar recorridas, detectar fallas de implantación, anegamientos, manchones).
• Decisiones agronómicas (replanteo de refertilización, estrategias por ambiente, timing de aplicaciones).
• Decisiones económicas (evitar “seguir gastando parejo” en zonas que están quedando fuera del potencial).
• Decisiones de aprendizaje (medir impacto real de un insumo o práctica, con evidencia y no solo con sensaciones).
En términos de gestión el salto es claro: pasar de “reaccionar tarde” a “conducir en tiempo real”.
El punto incómodo: no es un tema de software, es de mentalidad
Muchos productores todavía entienden lo digital como un accesorio: “si me sobra tiempo lo miro”. Pero la competencia —el productor que sistematiza— está jugando otro juego: el de la
repetición, la comparación y la mejora continua.
La pregunta que incomoda, pero ordena, es simple:
¿Se puede seguir manejando un cultivo a ciegas por seis meses cuando otros se actualizan cada tres días?
La diferencia final no es la plataforma. Es la decisión de dejar de esperar el rinde como único juez y empezar a construir campañas con indicadores intermedios.
Cómo empezar sin volverse loco: 4 hábitos simples
Para que “datos vivos” no sea una frase linda, hace falta rutina. Un esquema realista podría ser:
1. Revisión semanal fija (20–30 minutos): mirar evolución general y detectar anomalías.
2. Lista corta de alertas: 3 zonas por lote para visitar, no “todo el mapa”.
3. Comparación por ambientes: no mirar promedios; mirar diferencias.
4. Registro mínimo de decisiones: qué vi, qué hice, cuándo, y con qué resultado.
La digitalización madura no es acumular información: es convertirla en decisiones repetibles.
Cierre: ¿de qué lado de la tranquera estás?
La agricultura siempre fue un negocio de ejecución. La diferencia es que ahora la ejecución se puede medir durante el partido, no después del silbatazo final.
Un dato cada seis meses es historia. Un dato cada tres días es gestión.
Y en un contexto donde la eficiencia define la rentabilidad, la pregunta deja de ser tecnológica y pasa a ser estratégica: ¿vas a seguir manejando, mirando el espejo retrovisor, o vas a conducir con tablero?.
“Un dato cada seis meses es historia. Un dato cada tres días es gestión”
Rendimiento y calidad del trigo en la región central del país Campaña 2025/26
Por: Leticia Mir, Eugenia Chialvo, Mariela Pronotti y Gustavo Mansilla. INTA EEA Marcos Juárez. E-mail: mir.leticia@inta.gob.ar

Introducción
La producción nacional de trigo se estima a la fecha de este informe (6/1/2026) en 26,8 millones de toneladas (Mt) según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP 18/12/25), un 44,9% superior a la campaña anterior y rompiendo el récord de 22,6 Mt de la campaña 2021/22. La superficie implantada del cultivo se calcula en 6,8 millones de hectáreas (Mha), con un rinde promedio nacional de 40,0 qq/ha. Entidades privadas como la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) proyectan una cosecha en 27,1 Mt, mientras que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) la estima en 27,7 Mt con un rinde nacional de 41,0 qq/ha, detallando los aportes por provincia al 29/12/25 (Cuadro 1).
Especialistas del grupo trigo y patología de INTA Marcos Juárez detallan que en líneas generales en la región central del país la campaña de trigo se inició con muy buena recarga hídrica en el perfil del suelo y las condiciones favorables se mantuvieron todo el ciclo del cultivo. Las lluvias de invierno y el inicio de la primavera favorecieron al crecimiento y desarrollo del cultivo, destacándose las de julio y agosto, y que, junto a otras variables climáticas como por ejemplo las temperaturas, generaron un contexto excepcional que dio por resultado que se llegara a duplicar incluso los rindes históricos. Las precipitaciones no fueron el único factor determinante para definir el potencial del ciclo productivo, la genética actual del
trigo argentino permitió aprovechar al máximo el agua disponible. El mejoramiento ha ido de la mano tanto con el rendimiento como con la sanidad. Si bien la alta humedad del invierno planteó un desafío sanitario, especialmente por el riesgo de royas y manchas foliares, el monitoreo constante permitió mantener los cultivos en buenas condiciones. En la última etapa del cultivo el llenado de grano se vio favorecido también. El registro de temperaturas “frescas” diurnas y marcada amplitud térmica diurna-nocturna acompañado de buena disponibilidad de humedad favoreció el llenado reflejado en el peso de los granos.
En cuanto al panorama sanitario el Ing. Pablo Campos (INTA EEA Bordenave) indicó que la campaña fue favorable para la ocurrencia de enfermedades. Se observó la presencia de las tres royas que afectan el trigo: amarilla, del tallo y de la hoja. Roya amarilla principalmente en la región sur triguera pero también se la observó con diferente intensidad en toda el área triguera inclusive en ambientes donde no era problema, como en Chaco. A la vez Roya del tallo tuvo alta ocurrencia en gran parte de la región triguera, con mayor intensidad que en años previos. Finalmente, Roya de la hoja estuvo presente en toda la región triguera. Otra enfermedad que se observó fue Fusariosis de la espiga, con diferente intensidad en la región norte de la provincia de Buenos Aires. Por último, los eventos climáticos severos, como fuertes vientos, lluvias frecuentes y algún daño de helada, favore-

ció la ocurrencia de bacteriosis en gran parte de la región triguera. Se resalta que a pesar de la presencia de las tres royas, el monitoreo y manejo adecuado han logrado que las mismas no afecten el potencial de rendimiento. La mayoría de las aplicaciones de fungicida fueron combinadas con insecticidas ya que la presencia de chinches fue importante en la región triguera central.
Datos relevados por algunas delegaciones de la SAGyP informaron que en la delegación Laboulaye (S de la provincia de Córdoba) los rendimientos oscilaron entre 40,0 y 60,0 qq/ha, favorecidos por condiciones agroclimáticas adecuadas y el uso de variedades de alto potencial. San Francisco finalizó con rendimientos que superaron las estimaciones iniciales y se ubicaron entre 30,0 y 55,0 qq/ha. Hacia el centro, en Villa María los rendimientos muy elevados promediaron entre 50,0 y 60,0 qq/ha y alcanzaron hasta 80,0 qq/ha en secano, aunque con parámetros de calidad inferiores a lo habitual, principalmente por bajos niveles de gluten y peso hectolítrico. Marcos Juárez concluyó la campaña con valores excepcionales de promedios departamentales de 66–67, con un rango de 50,0 a 80,0 qq/ha en secano.
En Entre Ríos la cosecha arrojó resultados productivos muy destacados, aunque con limitaciones de calidad, con rendimientos muy buenos, promediando 39,0 qq/ha. En la delegación Paraná los rendimientos fueron elevados, con máximos cercanos a los 60,0 qq/ha y

“El monitoreo constante permitió mantener los cultivos en buenas condiciones”
Cuadro 1. Aporte de la producción nacional por provincia
Mapa 2. Subregiones trigueras de Argentina y otros cereales de invierno 2021

“Otra enfermedad que se observó fue Fusariosis de la espiga, con diferente intensidad en la región norte de la provincia de Buenos Aires”


un promedio de 39,0 qq/ha; no obstante, la calidad del grano resultó inferior a lo esperado, pese al uso generalizado de adecuados paquetes tecnológicos. En Rosario del Tala, los excelentes rindes promediaron 38,0 qq/ha.
En Santa Fe también se obtuvieron rendimientos muy destacados, con promedios de 48,0 qq/ha en Cañada de Gómez y 44,0 qq/ha en Rafaela, con máximos puntuales de hasta 72,0 qq/ ha, aunque con calidad regular a baja en algunos sectores mientras que en Venado Tuerto se registraron rindes extraordinarios.
En la provincia de Buenos Aires y La Pampa se prosigue con las labores de cosecha. Al respecto, los rendimientos obtenidos superan los valores de las últimas campañas, producto de las precipitaciones que ocurrieron regularmente prácticamente durante todo el ciclo del cultivo permitiendo sortear las etapas criticas sin inconveniente.
La SAGyP en su balance de oferta y demanda de estimaciones agrícolas informó que 7,0 Mt del cereal serán industrializados para la obtención de harinas y sémolas, pudiendo llegar a exportarse 17,5 Mt de granos vs. 12,65 Mt del 24/25; 1 Mt tendrán destino como semillas y otros usos. Se alcanzaría un stock final de 3,62 Mt.
Desde hace 39 años el personal del Laboratorio de Calidad Industrial y Valor Agregado de Cereales y Oleaginosas de INTA Marcos Juárez, Córdoba, realiza un relevamiento en acopios y cooperativas en la región central del país para conocer la calidad de cosecha de cada año.
Materiales y métodos
Con centro en la ciudad de Marcos Juárez se tomaron muestras representativas del calado de camiones de acopios y cooperativas de localidades de la región pampeana, subregiones (SUBREG.): 1-Pampa mesopotámica, 2-Pampa ondulada norte, 3-Pampa ondulada sur, 7- Pampa subhúmeda norte y 8-Pampa semiárida norte, según
Valores máximos, mínimos y medios de los parámetros de calidad comercial de muestras individuales de acopios y cooperativas de la región central del país. Campaña 2025/26
Cuadro 3. Calidad comercial, molinera e industrial de los trigos en la región central del país. Campaña 2025/26


mapa de las Subregiones trigueras de Argentina y otros cereales de invierno (Mapa 1). En el presente relevamiento se muestrearon 1.305.088 toneladas correspondientes a 108 acopios y cooperativas.
Los análisis de calidad comercial e industrial se realizaron de acuerdo con las Normas Nacionales del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM) e internacionales de la Asociación Internacional de Ciencia y Tecnología de los Cereales (ICC, 2001, Viena, Austria), de la Asociación Americana de Químicos Cerealeros (AACC, 1999, EE.UU.) y el color de harina con un colorímetro Minolta Chroma Meter CR-410.
Calidad comercial e industrial
En la presente campaña el Peso Hectolítrico (PH) promedio del muestreo fue de 78,91 kg/hl, levemente inferior a la cosecha anterior que fue de 78,27 kg/ hl, con un mínimo de 75,30 y máximo de 82,70 kg/hl. De acuerdo a los resultados, considerando sólo este parámetro, el 49% de las muestras corresponde al Grado 1 (G1) de comercialización, el 51,0% al Grado 2 (G2) y sólo el 1% a Grado 3 (G3), no registrándose en el muestreo conjuntos fuera de estándar (FE), según el estándar de comercialización de trigo pan, Resolución 1262/2004 –

Norma XX. El PH promedio en la Subregión 1 fue de 78,08; en la Subregión 2, 79,39; Subregión 3, 78,15; Subregión 7, 79,19 y Subregión 8 fue de 78,90 kg/hl. (Cuadros 2 y 3 y gráfico 1).
El Peso de 1000 granos promedio fue 39,24 g, superior en dos puntos a la campaña anterior, característico de granos que han tenido muy buen llenado. El rango observado fue de 32,72 a 45,60 g.
El porcentaje de proteína en grano (PROT) promedio del relevamiento fue de 9,5%, marcadamente inferior a la base de comercialización del 11,0%, mostrando una fuerte caída respecto del 12,2% del año anterior. El valor de mínimo fue de 7,6% y el máximo de 11,2 %. El 99% de las muestras presentaron una PROT inferior al 11,0% (Gráfico 2). La Subregión 1 tuvo un valor de 9,0%, Subreg. 2 y 3 (9,4%), Subregión 8 (9,6%) y Subregión 7 con 9,9% presenta la mejor performance. (Cuadro 2). Se debe tener en cuenta que para recibir bonificaciones por contenido de proteína ésta debe ser superior al 11,0% y el PH ser igual o superior a 75 kg/hl, condición que no se ha cumplido este año donde la mayoría ha recibido descuentos que van del 9 y 12% para el parámetro. Cabe recordar que los mismos son acumulativos por cada punto o fracción debajo dev 11,0%.
El contenido de Gluten Húmedo (GH) promedio de muestras individuales fue de 20,2%, 10 puntos por debajo al año anterior, en correspondencia con la caída abrupta del contenido de proteína antes mencionado. El rango de GH fue de 10,7 a 26,4%. En esta campaña el 18,5% de las muestras no pudieron ligar, no cumpliendo con el artículo 12, esto es algo muy perjudicial a nivel industrial. Las subregiones 1, 2 y 3 tuvieron valores promedio debajo de 20,0%, mientras que las subregiones 7 y 8 lo superaron levemente con valores de 21,5 y 21,1% respectivamente. Debido a esto muchos molinos han bajado el porcentaje de gluten de recibo a 20,0%, aun así mucha mercadería queda fuera de especificación. Las harinas para los análisis de GH fueron obtenidas con molienda Brabender.
Cabe destacar que los valores obtenidos de cada acopio son el resultado de una muestra compuesta representativa de lo recibido al momento del muestreo. Los mismos presentaron promedios muy variados dentro de la misma gira de recolección al igual que dispersión en el grado de avances de cosecha.
El contenido de cenizas en grano fue un aspecto destacado este año con valores de 1,607 % sss para la Subregión 1; 1,651 para la 2; 1,627 en la 3; 1,657 en la 7 y 1,675 en la 8.
“En la presente campaña el Peso Hectolítrico (PH) promedio del muestreo fue de 78,91 kg/hl, levemente inferior a la cosecha anterior”
Gráfico 1. Distribución porcentual de peso hectolítrico
Gráfico 2. Distribución porcentual de proteína



De izquierda a derecha subregiones 1,2,3,7 y 8.
El rendimiento de harina promedio evaluado con la molienda experimental Bühler fue de 71,6%, 3 puntos superior a la campaña anterior, destacándose la Subregión 2 que tuvo un rinde de 73,2%. El contenido de cenizas en harina promedio fue 0,461 % sss, igual al año anterior. El color de harina obtenido con colorímetro Minolta las caracteriza como blancas.
La fuerza o W del alveograma (Cuadro 3) es el principal parámetro que define la calidad industrial panadera. En la presente campaña, como se detalla más arriba, la calidad se ha visto perjudicada como suele ocurrir en años de alta productividad y el W no ha sido la excepción arrojando valores muy bajos. La Subregión 1 fue la que presentó el valor más pobre de 146 Jx10-4, seguido de la Subregión 3 con 176 y Subregión 2 (182) relacionado con lo observado en los parámetros de PROT y GH. Sólo las subregiones 7 y 8 arrojaron valores levemente superiores a 200, la Subregión 7: 214 y Subregión 8: 225, todos valores correspondientes a harinas débiles que van a requerir no sólo de mejoradores (aditivos) sino ajustes de formulaciones en la industrialización. La relación de equilibrio tenacidad/extensibilidad (P/L) fue característico de masas te-
naces, variando entre zonas que van de 1,31 en Subreg. 8 a 2,92 en Subregión 3.
La absorción de agua del farinograma presentó valores entre 54,2 y 57,5%.
Las 5 subregiones evaluadas presentaron valores muy bajos de estabilidad de masas, menores a 2 min a excepción de la subregión 8 que llegó a 4,8 min, también muy bajo, lejos de los 14 min que es el requerimiento del trigo mejorador de Brasil, nuestro principal comprador.
La panificación experimental (Foto Nº1) mostró buena respuesta en líneas generales sobre todo si se considera la reología antes descripta. El aspecto de miga fue parejo y de color blanco.
Conclusiones
La producción de trigo se considera récord histórico, estimándose en 26,8 Mt.
La calidad comercial e industrial del trigo evaluada en este informe en la región central del país puede considerarse regular, con una fuerte caída del contenido de proteína, % de gluten y parámetros reológicos generando descuentos e inconvenientes en la comercialización e industrialización. Se destaca el buen Peso hectolítrico, peso
de 1000 granos y su rendimiento molinero. A pesar de los bajos valores de calidad, la panificación tuvo una buena respuesta.
Los datos finales de producción pueden sufrir alguna modificación.
** Más información sobre el Monitoreo de la Calidad del Trigo en la Provincia de Córdoba se podrá consultar a partir de febrero en la página:
https://argentina.gob.ar/inta Agradecimiento
Se agradecen los comentarios de los técnicos de los Grupos Mejoramiento de Trigo, Fitopatología, suelos y comunicación de INTA EEA Marcos Juárez y al especialista, Ing. Pablo Campos de INTA Bordenave.
Al personal de acopios y cooperativas muestreados por su colaboración y predisposición tanto en aportar las muestras para el informe como de los comentarios acerca de las condiciones del cultivo.
Bibliografía completa en www.horizonteadigital.com

Foto Nº1 . Panificación de las distintas subregiones trigueras de la región central del país. Campaña 2025/26

Expoagro 2026
20 años impulsando la innovación y los negocios del agro
Con todos los espacios vendidos, Expoagro 2026 edición YPF Agro se prepara para una exposición especial: más y mejores servicios, nuevas propuestas de contenido y una infraestructura renovada para celebrar dos décadas de innovación y negocios en el campo argentino
Hace 20 años, una idea empezó a germinar con fuerza: reunir al campo argentino en un gran punto de encuentro donde la innovación, los negocios y la pasión por producir se dieran la mano.
Del 10 al 13 de marzo, en el predio ferial y autódromo de San Nicolás, Expoagro celebrará sus dos décadas como la muestra agroindustrial a cielo abierto más grande de Latinoamérica. Una edición especial que combina historia, innovación y una mirada puesta en el futuro del agro.
A sala llena
En el año de su 20° aniversario, Expoagro alcanzó un nuevo récord: todos los espacios fueron reservados con anticipación. Un logro que refleja la confianza del sector y el compromiso de las empresas que, año tras año, eligen ser parte de esta gran vidriera de la producción argentina.
“Cada vez son más las empresas que apuestan a largo plazo, firmando acuerdos por varios años consecutivos y consolidando su presencia en la exposición agroindustrial más importante de la región”, afirmó Patricio Frydman, gerente comercial de Expoagro y resaltó. “Este hito reafirma que Expoagro es el corazón de los negocios del agro argentino y regional, y nos impulsa a seguir creciendo junto a quienes nos acompañan desde hace dos décadas”.
Dos décadas de crecimiento y mejora
La edición aniversario llega con un predio renovado y una infraestructura a la altura de este gran hito: reestructuración de los ingresos para agilizar la circulación; ampliación de los playones con servicios para expositores y visitantes; 251.000 m² de exposición; siete auditorios para conferencias y lanzamientos; 11 plots demostrativos (ensayos de cultivos en pie). Además de servicios digitales innovadores como el streaming en vivo y un bot interactivo que optimizan la experiencia del público.
“Estamos trabajando para que esta edición especial se viva de la mejor manera posible. En algunos sectores vamos a duplicar la cantidad de baños y en otros incorporaremos nuevos módulos, lo que representa una mejora significativa en términos de sanitarios”, explicó Valeria Nethge, gerente de Operaciones de Expoagro.
Entre las novedades, también se destacan mejoras en la logística de accesos y estacionamientos. Debido al caudal de visitantes, se reorganizó el espacio disponible, ampliando la superficie de estacionamiento
en otras áreas del predio para mantener e incluso mejorar la capacidad total.
Asimismo, se reforzará el personal operativo para agilizar los ingresos vehiculares durante los cuatro días de feria, facilitando una circulación más fluida y segura.
“Todo apunta a brindar mayor comodidad, tanto a quienes exponen como a quienes recorren la muestra”, subrayó Nethge.
Una agenda que inspira, conecta e impulsa
Paralelo a la gran vidriera comercial, habrá una grilla con gran variedad de contenidos, que se realizarán en los siete auditorios.
El anfiteatro Fundación ArgenINTA será escenario de múltiples disertaciones. Tras el éxito alcanzado en 2025, se realizará nuevamente el Club del Riego. Por cuarto año consecutivo se llevará a cabo el Foro Económico bajo la mirada de David Miazzo y Carlos Melconian. También tendrá su espacio Punto Clima que contará con la disertación de Leonardo De Benedictis, y la Jornada de Jóvenes co organizada por UNNOBA, donde se espera una concurrencia de 500 jóvenes de todo el país.
La novedad de la grilla, será la Cumbre de Contratistas con charlas sobre tecnología en maquinaria agrícola, financiamiento y meteorología a cargo de reconocidos especialistas. También habrá actividades a cargo de la Red de Mujeres Rurales, ambos contenidos se desarrollarán en el Auditorio de Agronegocios.
Como ya es tradicional, el Tecnódromo
ofrecerá dos funciones diarias, una por la mañana, titulada Evolución de las Máquinas, donde recordarán la tecnología de hace 20 años y comentarán los principales hitos en su evolución, y por la tarde, estará El Show de la Tecnología: un espectáculo para protagonizar el futuro en primera fila.
«Estamos muy satisfechos porque, en estos 20 años, hemos podido consolidar una oferta de contenidos que abarca todos los temas de interés, con los mejores exponentes. Y lo hacemos asociados a las entidades técnicas más representativas con gran apoyo del público«, señaló Andrea Fiadone, jefa de Contenidos de Exponenciar.
Un año más, el sector ganadero promete una semana llena de actividad y encuentros imperdibles. Desde el lunes hasta el sábado se realizarán remates de hacienda por TV y vía streaming, la segunda edición de Braford Avanza, nuevamente el Patio Brangus y las esperadas jornadas de las razas.
Las diferentes actividades se desarrollarán en la Carpa de Remates y el Auditorio Ganadero, ubicados en el corazón del sector. En línea con el espíritu 2025, el espacio se amplió y se sumaron diez stands comerciales más que en la edición pasada, reflejando el protagonismo creciente de las razas y las empresas, que se preparan con mayor anticipación para ofrecer lo mejor de su genética y su trabajo.
Con 20 años de historia, Expoagro reafirma su compromiso con la innovación, la producción y el trabajo argentino, mirando hacia los próximos 20 con la misma energía que la vio nacer.


Hernán Busch
El ADN del campo en un banco centenario
El Banco Galicia cumple 120 años y reafirma su histórico vínculo con la agroindustria. En un mano a mano exclusivo, Hernán Busch, responsable de la banca agropecuaria, analiza los hitos de la entidad, los desafíos de la "transformación de proteínas" y anticipa las innovaciones para el ciclo ganadero que se viene.
Por: Sebastián Nini periodista
Alos 52 años, Hernán Busch es la síntesis perfecta entre la city financiera y el lote. Si bien siempre vivió en la zona norte de Buenos Aires y se formó en el colegio San Andrés, su vocación germinó siguiendo los pasos de su padre, ingeniero agrónomo, quien le transmitió la pasión por la tierra desde chico. Esa herencia lo llevó a graduarse en Agronomía en la UCA, para luego sumar un MBA en la Universidad Di Tella.
Lleva 27 años recorriendo los pasillos del Galicia, casi tres décadas donde vio transformarse el negocio. Puertas adentro, Hernán es un hombre de familia y de equipo: casado con Julie y padre de tres varones, el deporte es el lenguaje común en su casa. "Somos muy deportistas; mi mujer sigue jugando al hockey y juntos hacemos tenis", cuenta con orgullo. Ex jugador de rugby y fútbol compitió en interclubes de squash durante veinte años y hoy encuentra su cable a tierra en el esquí, la pesca y las vacaciones en familia, ya sea en la montaña o frente al mar.
Hernán, El Galicia cumple 120 años y vos llevás más de 25 caminando pasillos y lotes, siendo testigo de la transformación del área en una verdadera "vertical de negocios". ¿Cuál creés que ha sido el hito histórico que define el carácter de Galicia Rural y los posicionó como líderes en un mercado tan competitivo?
Creo que el hito que nos caracteriza es, sin dudas, la constancia y la permanencia. Nuestro diferencial es estar siempre junto al campo. Recuerdo una vez que, con ese
espíritu de querer innovar y hacer cosas distintas, nos propusimos cambiar nuestro lema histórico. Sin embargo, todos los estudios de mercado arrojaron la misma conclusión: lo que más valoraban los clientes, lo que realmente nos distinguía, era esa promesa de estar "Siempre junto al campo".
Nos gusta decir que estuvimos, estamos y estaremos, en las buenas y en las malas. Pero no es solo una presencia física; es una búsqueda constante de mejorar, de innovar en la forma de hacer negocios y de aportar nuevos servicios. Esa cercanía nos permite escucharlos permanentemente para detectar qué herramientas nuevas necesitan para capturar valor y hacer crecer sus negocios.
Muchas veces dijiste que Argentina no solo debe crecer en toneladas, sino en "valor percibido" por el mundo. Con la macro intentando ordenarse, ¿qué herramienta financiera le falta hoy al productor para dar ese salto de calidad industrial? ¿Existe en la "mente" del Banco diseñar algo para financiar esa transformación de granos en carne o energía?
Soy un convencido de que Argentina produce muy bien y tiene capacidad para seguir creciendo en volumen y productividad por hectárea, pero la gran oportunidad está en agregar valor. Tenemos que ser más eficientes en cómo disponemos de nuestros productos para el mundo. La transformación de proteínas vegetales en animales es una de las grandes llaves de crecimiento que nos quedan. Nosotros buscamos financiar eso. De he-

“La digitalización te da el Banco en el bolsillo, pero la charla presencial y el asesoramiento en el lugar de los hechos es lo que nos permite entender realmente cómo se está produciendo”
cho, es parte de la diversificación de nuestra cartera. Estamos diseñando productos para acompañar los activos inmovilizados que muchas veces tiene el agro. Transformar requiere manejar stocks, y nosotros queremos ampliar el financiamiento basándonos en la trazabilidad de esos stocks. Hoy trabajamos con herramientas como Silo Real para dar visibilidad a esos activos —ya sean granos, hacienda en engorde o vacas de tambo— y usarlos como colateral para dar crédito de forma eficiente y a menor costo. La tecnología es el gran aliado para lograr un financiamiento trazable y "punta a punta", simplificándole la vida al cliente para que no tenga que cargar datos en múltiples plataformas.
Iniciativas como el "Green Credit" junto a Bayer o la plataforma Nera ponen al Banco en una postura donde la sustentabilidad busca un premio económico. Siendo realistas: ¿Estamos cerca de que la tasa de interés premie masivamente al que hace bien las cosas agronómicas, o sigue siendo un nicho?
No todo pasa por la tasa de interés, pero sí buscamos marcar un diferencial. Programas como el de Bayer Green Credit o nuestras líneas sustentables son un grano de arena que, sumado al ecosistema de otras empresas, genera un "combo" de valor para el productor que trabaja con menor impacto ambiental y mayor trazabilidad.
Creo que esto nos permitirá capturar me-
jores mercados. El cambio real será visible cuando podamos acceder a oferentes de liquidez internacionales u organismos de crédito que ofrezcan condiciones especiales para actividades sustentables. Argentina se ha financiado mucho con el mercado de capitales local, pero la oportunidad está en la apertura al mundo, donde el financiamiento verde tiene otra profundidad.
Galicia avanza fuerte con la digitalización, el scoring automático y la App, pero el productor sigue valorando el "mano a mano". ¿Cómo imaginás las sucursales rurales del 2026? ¿Será todo 100% digital o mantendrán la capilaridad física?
Imagino al cliente llevando el Banco consigo a donde vaya: en el teléfono, en la computadora o en el campo. Tenemos distintos modelos de atención según la tipología del cliente. Quienes manejan volúmenes complejos requieren un acompañamiento "a medida" y un ejecutivo que mire el detalle, porque esa complejidad repaga el valor agregado de la atención humana. Para operaciones más simples, buscamos inmediatez y autogestión, pero siempre con la opción de un respaldo humano.
Hacia el futuro, veo ejecutivos dispersos por todo el país, no necesariamente atados a una sucursal física de ladrillo. Hoy ya tenemos oficiales en diversos puntos estratégicos para estar cerca. Queremos estar donde el cliente ejerce su actividad: en las muestras, en los remates, en los eventos del agro. La digitalización te da el Ban-

co en el bolsillo, pero la charla presencial y el asesoramiento en el lugar de los hechos es lo que nos permite entender realmente cómo se está produciendo.
Últimamente te mostraste optimista sobre el "boom ganadero" y la retención de vientres. Sabemos que los tiempos de la biología no son los de la economía. ¿Galicia piensa en líneas de crédito "calzadas" con los ciclos reales de la cría para que el ganadero no tenga que malvender terneros?
Claramente, el objetivo es acompañar el ciclo biológico. En el último tiempo, el contexto de fondeo no ayudaba a ofrecer plazos largos a tasas razonables, pero la macroeconomía se está acomodando y eso nos permitirá volver a ese camino.
Por ejemplo, a través de Nera, llevamos el financiamiento para la compra de reproductores a 24 meses, algo muy distintivo para una plataforma digital. Esto se complementa con el Warrant Digital, que baja costos y permite dar valor a los animales retenidos en el campo, o la prenda ganadera para plazos mayores. Sabemos que el "boom ganadero" requiere inversión en pasturas, genética y mejoras, y vamos a estar ahí. Te adelanto algo: estamos pensando en ideas muy innovadoras específicamente para ganadería que seguramente lanzaremos durante 2026.
El Premio a la Excelencia Agropecuaria es un clásico, pero el productor siempre espera el "gesto" comercial. De cara a Expoagro 2026 y en pleno aniversario: ¿Se viene alguna "sorpresa de cumpleaños" en forma de tasa o financiación que rompa el mercado?
¡Pensé que en los cumpleaños el que recibía los regalos era el que cumplía años! JAJA! Pero hablando en serio, estamos diseñando productos distintivos. Entendemos que el precio (la tasa) es importante y trabajamos con las condiciones del mercado para ser competitivos, pero la verdadera "sorpresa" muchas veces pasa por la accesibilidad y la simplicidad.
No se trata solamente de tener el crédito barato, sino de que sea fácil de tomar. Queremos dar préstamos ágiles para que nuestros clientes agreguen valor. Nuestra apuesta fuerte será esa: financiar al que invierte y asume riesgos productivos con herramientas simples, rápidas y que calcen con su negocio.
Gracias Hernán! Nos vemos en Expoagro!
Quiero vale cuatro
Por: Ing. Agr. Matías Cambareri - CPO Caburé
Figura 1. Precipitación acumulada medida entre el 1 de enero y el 14 de enero (PP ac, mm). Fuente: Red pluviométrica de Caburé.

La gran cosecha de los cultivos de fina nos hizo olvidar un poco, lo esquivas que vienen siendo las precipitaciones en lo que va de este año. Si bien mientras estoy escribiendo este artículo están ocurriendo algunas precipitaciones (concretamente por mi querido sudeste de Buenos Aires, entre 20 y 40 mm), las lluvias de enero se están haciendo esperar. Eso sumado a las altas temperaturas registradas en los últimos días, es el combo perfecto para que los maíces, sojas y en menor medida el girasol, empiecen a manifestar signos de sufrir sequía edáfica.
La amplitud latitudinal y longitudinal de nuestro país hace que no todas las zonas estén iguales en cuanto al nivel hídrico, pero sí podemos generalizar que se necesita agua y ya, porque en esta época donde (dependiendo siempre de los diferentes planteos técnicos) algunos cultivos comienzan a definir su rendimiento, cada milímetro que cae vale doble, y ni hablar si además continuamos en este escenario de presión bajista de los precios de los granos; para mi cada milímetro vale cuatro.
Diciembre fue un mes con buen nivel de precipitaciones (aunque por debajo de lo normal), pero las escasas lluvias de enero por ahora no están permitiendo recomponer el agua en el sue-
Figura 2. Agua útil en la capa arable del suelo (%) al 15 de enero de 2026.Fuente: Instituto de Clima y Agua. SMN-INTA-FAUBA

lo (aunque haya zonas en el norte del país con precipitaciones por encima de lo normal para lo que va del mes). Concretamente, la precipitación acumulada entre el 1 y el 14 de enero muestran un escenario con mayores precipitaciones en el norte del país y mayor heterogeneidad en el centro-sur. Las precipitaciones que actualmente están ocurriendo en el centro, seguramente dejarán el mapa un poco más “pintado” de verde (Figura 1). En este mapa construido a partir de la extensa red de estaciones meteorológicas con las que cuenta Caburé (www.cabure.com.ar), si bien no se muestra créanme que la precipitación de enero está por debajo de lo normal en gran parte del país, exceptuando algunos sitios del norte de Córdoba / centro y norte de Santa Fe y sur de Chaco. Aproximadamente en el 20% (unos 140 puntos de medición) la precipitación acumulada para lo que va de enero fue mayor a 50 mm. En la Provincia de Córdoba, se dio la mayor cantidad de días con precipitación superior a 10 mm (5 días, en varios sitios) y en esa Provincia también (en Colón), se dieron los valores más altos de precipitación acumulada (superando los 160 mm). Así, el inicio del año viene con precipitaciones escaseando pero que permiten mantener, al menos por ahora, el ritmo de los cultivos.
El reservorio de agua en el suelo (el ni-
La atmósfera es caótica y dinámica y las previsiones climáticas que acá presentamos se refieren a condiciones medias durante el periodo analizado
Figura 3. Agua útil en el suelo (%) al 15 de enero de 2026. Fuente: Instituto de Clima y Agua. SMN-INTA-FAUBA

Figura 4. Pronóstico trimestral de temperatura media para el trimestre enero-febrero-marzo. Indica mayor probabilidad de ocurrencia de una categoría. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de diciembre de 2025.

Figura 5. Mapa de temperatura media del trimestre enero-febrero-marzo. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de diciembre de 2025.

Figura 8. Mapa de límite superior del rango normal de precipitaciones (implica que donde las anomalías sean negativas, los valores de precipitación acumulada serían inferiores a estos límites) acumuladas en el trimestre enero-febrero-marzo. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de diciembre de 2025.

Figura 6. Pronóstico trimestral de precipitación acumulada para el trimestre enero-febrero-marzo. Indica mayor probabilidad de ocurrencia de una categoría. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de diciembre de 2025.

vel de agua en el suelo) es en definitiva donde impactan estas lluvias y es el reservorio de agua de donde se abastecen los cultivos e indicará más o menor producción de materia seca de los mismos (pensando en el agua como la principal limitante) y ahí vamos a hacer foco. A nivel superficial (primeros 10 cm; Figura 2) el impacto en el nivel de agua está asociado a las últimas precipitaciones. Allí donde los eventos fueron recientes, la humedad es adecuada (centro-norte del país); seguramente este mapa ya es diferente por las lluvias que están ocurriendo por un lado y debido al secado superficial que ocurre debido a las altas temperaturas, con lo cual, es más interesante ver que pasa en esa capa no tan expuesta a la rápida evaporación. En profundidad (Figura 3) que es tal vez lo que más nos interesa porque será lo que podrán “consumir” los cultivos, los niveles de agua en el suelo son adecuados (más del 60% de agua útil en el perfil) en el centro-noreste del país, lo que hace pensar que los cultivos de gruesa no tendrían limitaciones hídricas en las etapas de desarrollo que actualmente están transitando y, al menos, por los próximos 7 a 10 días. Como decíamos el mes pasado, en otras regiones el agua en el suelo se fue agotando y se requieren prontamente la ocurrencia de precipitaciones (más aún donde los cultivos de fina consumieron, el agua se agotó y no fue repuesta en la misma medida para los cultivos de segunda).
Esta “foto” actual del agua en el suelo junto a los pronósticos a largo plazo, nos permitirán realizar un correcto análisis para tomar las mejores decisiones en nuestro sistema productivo.
Figura 7. Mapa de límite inferior del rango normal de precipitaciones (implica que donde las anomalías sean negativas, los valores de precipitación acumulada serían inferiores a estos límites) acumuladas en el trimestre enero-febrero-marzo. Fuente: Servicio Meteorológico Nacional: Pronóstico Climático Trimestral, 30 de diciembre de 2025.

Como la evolución del nivel de agua en el suelo puede ser estimada a partir de un balance entre la “demanda” (de la atmósfera o del cultivo una vez implantado) y la “oferta” de agua (precipitaciones), conociendo cuál es la tendencia a largo plazo (más allá de los 30 días) de las variables determinantes, puede predecirse de forma aproximada su comportamiento.
Con distintos niveles de probabilidad de ocurrencia, el pronóstico trimestral elaborado por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ayuda a dilucidar cómo serán las condiciones de oferta (precipitaciones) y demanda (evapotranspiración, determinada en parte por la temperatura del aire) que hacen al balance de agua en el suelo, durante los próximos meses. El pronóstico trimestral del SMN para el trimestre en curso de enero-febrero-marzo indica mayor probabilidad (40-50%) de tener temperatura media normal o por encima de lo normal en prácticamente todo el país, exceptuando el sur de la Patagonia (Figura 4). Esto significa que donde tenemos mayor probabilidad de tener temperatura media por encima de lo normal, la temperatura media del trimestre mencionado sería al menos 0,5 °C mayor a los valores de temperatura media que observamos en la Figura 5. Por lo tanto, como gran parte de la demanda atmosférica está asociada a la temperatura, es esperable que la evapotranspiración acumulada en este período sea mayor a lo normal y se “pierda” más agua de lo normal. Es importante aclarar que esto hace referencia a la temperatura media del periodo, y pueden darse dentro del mismo valores extremos (para arriba y para abajo) de

Domingos de 7 a 9h.
temperatura que puedan de alguna forma afectar las producciones.
Por otro lado, las precipitaciones acumuladas para el trimestre enero-febrero-marzo tienen (i) mayor probabilidad de estar por encima de lo normal o normal (40-50%) sobre la región del NOA y sur de Patagonia (región en verde en la figura) y (ii) normal (>=40%) en el resto del país (Figura 6). Es decir que se esperan entre 200 a 300 mm acumulados en toda la región pampeana y Litoral (Figuras 7 y 8) en los próximos 3 meses. El balance hídrico atmosférico (diferencia entre la demanda atmosférica y las precipitaciones) tendería a ser negativo (ya que las temperaturas estarían por encima de lo normal, pero no así las precipitaciones), y la recarga de los perfiles sería limitada.
Con respecto a la actualización del fenómeno ENSO (El Niño South Oscilation) que en gran parte de nuestro
territorio tiene un impacto negativo (o positivo!) sobre las precipitaciones, el último informe del IRI (International Research Institute for Climate and Society) indica que estaríamos dejando atrás esta fase fría del evento (La Niña) y progresivamente estamos pasando a una condición neutral del evento (Figura 8). Lamentablemente siempre digo lo mismo: en promedio los años neutrales, tenemos más precipitación que un año “Niña”, pero es un promedio, un año puede ser menos, otro año puede ser más…
En resumen
La condición del fenómeno ENSO para lo que resta de la campaña agrícola que estamos transitando pasaría a ser “Neutro” y esto nos asegura tener más incertidumbre sobre las precipitaciones (dependiendo de otros factores atmosféricos, puede ser menos o puede ser más). Dependeremos que los forzantes atmosféricos que interaccionan
Figura 9. Pronóstico probabilístico del fenómeno ENSO producido en base al modelo probabilístico del IRI (International Research Institute for Climate and Society). 30 de diciembre de 2025 https://iri.columbia.edu/

entre sí para dar origen a masas de aire húmedas que puedan desencadenar precipitaciones realmente interaccionen generando eventos de precipitación (y a esperar que esos eventos que puedan ocurrir se distribuyan de manera adecuada en el tiempo, sin excesos de manera de poder aprovecharlos en su totalidad). El pronóstico trimestral del SMN, indica que en el mediano plazo habrá precipitaciones dentro de lo normal para el trimestre que transcurrimos. En el corto plazo: para los próximos 15 días se prevé con alta probabilidad precipitaciones acumuladas de al menos 50 mm en todo el norte argentino y de 25 mm en el centro-núcleo (para la última semana de enero) y esto para mí como en el truco, vale cuatro!.
En estos momentos donde el agua en el suelo es el factor decisivo, monitorear en campo, ajustar estrategias según disponibilidad hídrica real, y seguir de cerca los pronósticos de corto y mediano plazo, sigue siendo la mejor jugada ya que recopilar DATOS para la construcción de estadísticas que junto al análisis de pronósticos (a mediano y corto plazo) ayuden a tomar mejores decisiones. Ajustar estrategias que permitan un mayor aprovechamiento del agua es la clave.
Este artículo muestra sólo un pantallazo general de lo que puede ocurrir y debe seguir ajustándose a medida que la campaña avance, contando con mayor certeza en los indicadores. En una escala temporal menor (por ejemplo, mensual) podría ocurrir que llueva más de lo que el pronóstico trimestral indica (como ocurrió en lo que va de este mes) por lo que estemos atentos a los pronósticos de corto plazo (7-15 días). La atmósfera es caótica y dinámica y las previsiones climáticas que acá presentamos se refieren a condiciones medias durante el periodo analizado, por lo tanto, no contemplan la ocurrencia de eventos puntuales tanto en la escala intra-estacional como en una escala espacial menor a la regional.


El desafío del efluente ganadero
De pasivo ambiental a fertilizante líquido estable

Por: Ing. Agrónomo. Mariano Larrazabal Manager de circularworks by Montecor
En la lógica productiva tradicional, el efluente ganadero no se lo discutía, se lo soportaba. Se lo veía como un costo inevitable de producir, como un mal necesario.
Tanto en feedlots como en tambos y granjas intensivas, el manejo de estiércoles y líquidos residuales se abordó de forma reactiva: contener, trasladar, almacenar, esperar; pero ese modelo ya no encaja ni regulatoria ni operativamente.
El contexto cambió. Hoy, cada vez más establecimientos están obligados a presentar planes de gestión, demostrar control ambiental y reducir el impacto que estos efluentes generan sobre suelos, napas y comunidades cercanas.
Aunque la presión normativa no es el único motor.
También se volvió evidente que los sistemas improvisados, dependientes del clima o basados en lagunas sobredimensionadas, no son sostenibles. No cierran en los números ni en la práctica.
Requieren mano de obra, insumos, mantenimiento constante y, sobre todo, no generan valor. En un sector que necesita ser más eficiente y resiliente.
Seguir tratando el efluente como un pasivo es desperdiciar una oportunidad.
El desafío no consiste únicamente en “cumplir la ley”, sino en transformar ese pasivo en un recurso agronómico estable, seguro y aprovechable. Algo que no solo reduzca el riesgo ambiental, sino que aporte valor a la empresa y al suelo agrícola.
Y para lograrlo, es necesario comprender cómo funciona realmente el efluente, qué exige su estabilización y qué tecnologías permiten pasar de un residuo disperso y problemático a un fertilizante líquido que pueda integrarse en planes agronómicos regenerativos.
Una realidad innegable: los efluentes ya no pueden gestionarse con métodos tradicionales
Aunque cada cuenca y cada provincia implementan normativas distintas, la tendencia es clara: mayor control sobre los volúmenes generados, mayor exigencia sobre la trazabilidad del manejo y mayor presión para evitar contaminación de aguas superficiales y subterráneas.
En feedlots de gran escala, los volúmenes diarios pueden superar fácilmente los 50.000 a 100.000 litros, dependiendo del tipo de manejo, dieta y frecuencia de lavado.
En tambos, especialmente los que combinan estabulación parcial, la mezcla de estiércol con el agua de limpieza genera un efluente altamente cargado en sólidos, nutrientes, bacterias y materia orgánica fácilmente degradable.
Este tipo de materiales, si no se estabilizan, generan:

• Olores intensos por descomposición anaeróbica.
• Altas cargas de DBO y DQO, que afectan cursos de agua.
• Patógenos y parásitos que comprometen la bioseguridad del establecimiento.
• Volatilización de amoníaco, que afecta al ambiente y a la eficiencia del nitrógeno.
• Costos elevados por bombeo, mantenimiento de lagunas o vaciado por terceros.
A nivel técnico, seguir sosteniendo lagunas abiertas como única estrategia es cada vez menos viable. No solo ocupan superficies enormes, también dependen del clima, generan olores y producen un material que rara vez puede aplicarse al suelo de manera eficiente y sin riesgos.
La pregunta que se hacen hoy la mayoría de los productores no es si deben cambiar este sistema, sino cómo hacerlo sin detener la operación y sin generar nuevas complejidades.
La clave está en el primer paso: separar para poder estabilizar
La experiencia demuestra que no existe un buen manejo de efluentes sin una separación eficiente de sólidos y líquidos. Este paso inicial, que muchas veces se subestima, define la calidad del proceso posterior.
Cuando el efluente ingresa a un sistema de separación mecánica, lo que ocurre es una clasificación rápida y estable de dos fracciones:
1. Sólidos separados, con menor humedad, aptos para compostaje o enmiendas.
2. Líquido estabilizable, con una carga orgánica mucho más baja y con un comportamiento agronómico más predecible.
Separar no es solo sacar lo grueso. Es descomprimir el sistema completo.
Y ahí el resultado es concreto, ya que reduce la carga en lagunas, disminuye el
riesgo de rebalses y permite manejar el líquido resultante con mucha mayor estabilidad.
En este punto, tecnologías como los separadores mecánicos de rodillo–tornillo o prensa mostraron ser especialmente útiles, porque entregan un sólido con buena textura para procesos posteriores y un líquido con fines agronómicos potenciales.
Los sólidos, al quedar más concentrados, pueden integrarse de inmediato a modelos de compostaje. Y el líquido, una vez separado, queda listo para el siguiente paso: estabilización.
Estabilizar el efluente líquido: el paso que convierte un residuo inestable en un fertilizante seguro
La estabilización es el proceso mediante el cual el efluente deja de ser un material altamente fermentable y pasa a comportarse de manera más uniforme, con menor carga de patógenos, menor olor y menos tendencia a generar procesos anaeróbicos indeseados.
Este paso se logra combinando:
• Reducción de carga orgánica, gracias a la separación previa.
• Aireación o manejo controlado, que evita fermentaciones descontroladas.
• Homogeneización interna, fundamental para lograr un producto aplicable de manera consistente.
• Tiempo de reposo adecuado, que disminuye patógenos y estabiliza la fracción nitrogenada.
• Almacenamiento seguro en estercoleros líquidos o tanques diseñados para reducir olores y pérdidas.
Para el sector agroindustrial, el beneficio es evidente. Un efluente estabilizado deja de comportarse como un residuo problemático y empieza a actuar como un fertilizante líquido rico en nitrógeno, potasio y micronutrientes.
La aplicación en suelos agrícolas, cuando
está correctamente dosificada y monitoreada, mejora la estructura, aporta materia orgánica soluble y reduce la dependencia de fertilizantes sintéticos, cuyos costos han aumentado significativamente en los últimos años.
El componente agronómico: lo que cambia cuando el líquido está estabilizado
Uno de los mitos más comunes es que el efluente líquido no tiene valor agronómico. Esa idea quedó vieja.
Una vez estabilizado, es una herramienta muy eficiente para mejorar suelos degradados, favorecer la actividad microbiana y aportar nutrientes de liberación progresiva.
Cuando el efluente llega estabilizado al campo:
• se reduce el riesgo de fitotoxicidad
• se minimiza la proliferación de olores
• y se obtiene una solución nutritiva utilizable mediante aspersión, riego presurizado o aplicación directa.
Muchos establecimientos están descubriendo que esta práctica no solo es más económica, sino que regenera suelos que han perdido estructura, especialmente en zonas donde la agricultura intensiva redujo el contenido de carbono.
Argentina juega con varias cartas a favor para avanzar en este modelo. Hay escala, una demanda creciente de regeneración de suelos, sistemas ganaderos cada vez más tecnificados y un marco regulatorio que ya orienta hacia buenas prácticas.
El potencial está. Tenemos con qué.
La limitante no está ahí, sino en la falta de
sistemas estandarizados que permitan trabajar con previsibilidad.
Una mirada técnica a los sistemas utilizados: del caos a los flujos ordenados
En los últimos años, el sector ganadero argentino ha ido incorporando tecnologías que permiten pasar de soluciones improvisadas a procesos industriales más controlados.
Una de las evoluciones más significativas fue la integración entre sistemas de separación mecánica y estercoleros líquidos con diseño adecuado.
Los estercoleros ya no se conciben como lagunas mejoradas, sino como infraestructuras de almacenamiento estable, con geometrías y profundidades que permiten mantener el líquido en condiciones homogéneas, airearlo cuando corresponde y extraerlo sin arrastrar sólidos sedimentados. Esto facilita enormemente la aplicación agronómica posterior y reduce la variabilidad del sistema.
En este tipo de soluciones se inscribe el trabajo de circularworks by Montecor que, como paso clave, aportó criterio técnico en el diseño y operación de estos sistemas, con equipos de separación pensados para el volumen real de los establecimientos argentinos y estercoleros líquidos adaptados a las necesidades operativas de feedlots, tambos y granjas intensivas.
Su aporte no se centra en la venta de maquinaria, sino en la idea de que el manejo de efluentes debe pensarse como un proceso integrado, donde cada etapa facilita la siguiente.
Este enfoque técnico, más que comercial, ayudó a que muchas empresas pasen de gestionar efluentes como un residuo a
gestionarlos como un recurso, y que puedan documentar procesos, reducir riesgos y cumplir normativas sin fricción operativa.
Cuando el efluente deja de ser un pasivo y se convierte en una herramienta de gestión
Transformar el efluente en fertilizante líquido estable no es una moda ni una imposición normativa, es una oportunidad productiva.
Reduce costos, genera autonomía, alivia la presión ambiental y permite incorporar prácticas agronómicas más sostenibles y eficientes.
Las empresas que ya están recorriendo este camino coinciden en que el cambio no radica en una máquina en particular, sino en entender el efluente como parte de un sistema mayor.
Un flujo que puede ser ordenado, estabilizado y aprovechado.
La economía circular, en este contexto, no es un concepto abstracto. Es un proceso operativo que redefine la forma en que los establecimientos ganaderos gestionan sus materiales.
El desafío del efluente ganadero, lejos de ser un problema, es una puerta abierta para mejorar la competitividad, reducir vulnerabilidades y preparar a las empresas para un futuro donde la sostenibilidad no será un diferencial, sino un requisito mínimo.
Y la transición ya empezó. Lo que hoy empieza a verse en feedlots, tambos y granjas intensivas de todo el país marca el camino.
Convertir un pasivo en recurso ya no es una alternativa. Es parte del negocio.
Transformar el efluente en fertilizante líquido estable no es una moda ni una imposición normativa, es una oportunidad productiva.


SEGURIDAD JURÍDICA Y DÓLAR
El nuevo tablero para los contratos del Agro
En la economía argentina, y particularmente en el sector agropecuario, el contrato es la herramienta que intenta domar la incertidumbre. Durante la última década, la convivencia de múltiples tipos de cambio y una normativa civil ambigua transformaron el cumplimiento de los contratos en un campo de batalla judicial. Sin embargo, dos hitos recientes —el fallo "Racca" de la Corte Suprema y la reforma del Código Civil vía DNU 70/2023— han configurado un escenario de "regreso a la autonomía de la voluntad" que todo productor, contratista y acopiador debe conocer a fondo.


Por Héctor Tristán Tristan & Asociados Consultor impositivo
1. El Fallo "Racca": La Corte pone límites a la creatividad judicial
El caso “Sucesores de Camilo Racca” llegó a la Corte Suprema en un momento de máxima tensión cambiaria. La disputa era clásica: un contrato preveía el pago en dólares o su equivalente en pesos según la cotización del Banco Nación (dólar oficial). Ante la brecha, el acreedor pretendía que la justicia obligara al deudor a pagar el valor del "dólar MEP", argumentando que el oficial no era un valor "real" y que se violaba su derecho de propiedad.
La Cámara de Apelaciones le había dado la razón al acreedor, bajo la premisa de que el juez debe buscar la "equivalencia económica". Pero la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó esa sentencia con un argumento contundente: si las partes pactaron dólar oficial, se paga dólar oficial.
Para el agro, esto es una lección de realismo contractual. La Corte estableció que:
• Los jueces no pueden "corregir" los contratos basándose en la inflación o la brecha si las partes previeron un mecanismo de pago específico.
• La previsibilidad es un valor superior. Si una agronomía o un arrendatario aceptó el riesgo de cobrar al oficial, no puede pedirle a un juez que lo rescate
años después basándose en la "equidad".
• El fallo protege a quien cumplió con la literalidad de lo firmado, evitando que las deudas se vuelvan impagables por una indexación judicial imprevista.
2. El DNU 70/2023: Un cambio de paradigma en el Código Civil
Mientras el fallo "Racca" resolvía disputas de contratos viejos, el DNU 70/2023 pateó el tablero para los nuevos. El principal conflicto radicaba en el anterior Artículo 765 del Código Civil y Comercial, que definía al dólar como una "cosa" y permitía al deudor siempre liberarse pagando en pesos. Esto era una "cláusula de salida" legal que destruía la confianza en el crédito a largo plazo.
El nuevo escenario bajo el DNU 70/2023 introduce tres cambios críticos:
1. El dólar es moneda: Se elimina la categorización de "cosa". Ahora el dólar tiene curso legal para las obligaciones pactadas entre privados.
2. Obligación específica: Si el contrato dice "dólares billete", el deudor ya no tiene el derecho legal de ofrecer pesos. El acreedor puede exigir la moneda extranjera o, en su defecto, el equivalente en pesos pero solo bajo el mecanismo de conversión que diga el contrato (por ejemplo, el promedio de las cotizaciones financieras).
3. Inviolabilidad de la moneda: El nuevo texto impide que los jueces cambien la moneda de pago o la tasa de conversión pactada, salvo que el contrato sea nulo por otras causas.
3. Impacto en la cadena de valor: Del arrendamiento a la compra de maquinaria
Esta "nueva legalidad" obliga a profesionalizar la redacción de los contratos
agrarios. Ya no existen las protecciones genéricas de la ley; ahora todo depende de la pluma del abogado o del asesor comercial.
• En Arrendamientos: El dueño del campo ahora puede exigir efectivamente el cobro en dólares billete o establecer una cláusula "linkeada" al dólar MEP o al valor de una cantidad fija de quintales de soja. Con el nuevo régimen, la cláusula de "pago en billete" es ejecutable y el inquilino no puede forzar la aceptación de pesos al tipo de cambio oficial.
• En Compra de Insumos y Maquinaria: Las operaciones a plazo (como la compra de una sembradora o fertilizantes con pago a cosecha) ganan en seguridad. Los proveedores pueden pactar intereses y capital en dólares con la certeza de que cobrarán ese valor real, lo que en teoría debería facilitar el acceso al crédito al reducir el "riesgo de conversión".
• El Riesgo para el Productor: El riesgo ahora se traslada enteramente al flujo de caja del productor. Si el precio de los granos (pesificados al oficial) se desploma o se ensancha la brecha, y el contrato de insumos está pactado en "dólares billete" o "dólar MEP", el productor podría encontrarse en un cuello de botella financiero sin el auxilio de la justicia para "morigerar" la deuda.
4. Recomendaciones para el "Nuevo Orden" Contractual
Ante este panorama, la recomendación técnica para el sector es revisar cada contrato activo y ser extremadamente
precisos en los nuevos:
• Definir el "Tipo de Cambio de Referencia": Ya no basta con decir "dólar". Hay que especificar si es "Banco Nación Venta", "Dólar MEP (promedio portal financiero X)" o "Dólar Exportador".
• Cláusulas de Imposibilidad: Dado que el DNU exige el pago en la moneda pactada, es prudente incluir qué sucede si hay un bloqueo total de acceso al mercado de cambios (el famoso "cepo").
• El valor del producto como ancla: En el agro, sigue siendo más seguro para el deudor pactar en "valor producto" (quintales) que en "valor moneda", ya que el producto acompaña, en general, la evolución de los costos y la moneda.
5. El impacto fiscal: La "trampa" de la diferencia de cambio
No podemos hablar de contratos en dólares sin mirar de reojo el impacto impositivo. Con el nuevo marco del DNU 70/2023 y la doctrina del fallo "Racca", la precisión en la facturación se vuelve crítica.
Cuando un productor compra insumos o pacta un arrendamiento en dólares pero paga en pesos, se genera una diferencia de cambio.
• Impuesto a las Ganancias: Para las empresas agropecuarias (sociedades), las diferencias de cambio son ganancias o pérdidas gravadas o deducibles. Si el contrato se pactó al dólar oficial y la justicia lo valida, la diferencia de cambio será menor que si se utiliza un dólar MEP.
• El problema del IVA: La AFIP exige que la factura se emita en pesos al tipo de cambio oficial del día anterior. Si entre la facturación y el pago efectivo el dólar sube, se debe emitir una Nota de Débito por diferencia de cambio, la cual genera un nuevo hecho imponible de IVA.
Bajo el nuevo régimen, si el productor se obliga a pagar en "dólares billete", la operatoria fiscal se vuelve más rígida. El fisco busca que la base imponible refleje la realidad económica: si el contrato obliga a pagar una cotización más alta (como el MEP), esa diferencia debe estar debidamente documentada para evitar ajustes en una auditoría. En definitiva, la mayor libertad contractual que otorga el DNU debe ir acompañada de una ingeniería contable prolija, ya que una cláusula de pago mal redactada puede generar un costo fiscal inesperado que erosione el beneficio de haber fijado el precio en moneda dura.
Conclusión
El fallo "Racca" y el DNU 70/2023 cierran una etapa de intervencionismo judicial y abren una de responsabilidad contractual. El Estado y los jueces ya no están para "corregir" los malos negocios o los efectos de la macroeconomía. En este nuevo ciclo, la rentabilidad del campo no solo se jugará en el lote, sino también en la precisión de la letra chica de los contratos que se firmen antes de la siembra.
Nota: Este artículo es de carácter informativo y no constituye asesoramiento legal específico.

Camas biológicas
BASF continúa impulsando el uso de camas biológicas. Su adopción en Argentina reduce hasta un 99% los residuos de fitosanitarios, protegiendo suelos y aguas.
En el corazón del campo argentino, donde cada gota cuenta y cada hectárea es un compromiso con la producción responsable, surge una solución que combina ciencia, sustentabilidad y sentido común: las camas biológicas.
¿De qué hablamos cuando mencionamos este término? Se trata de sistemas diseñados para retener y degradar microbiológicamente el agua de lavado de máquinas agrícolas con restos de los excedentes de productos fitosanitarios, evitando que lleguen al suelo, a las napas y a los cursos de agua.
Son una herramienta clave para reducir la contaminación puntual, que representa más del 50 % de los casos de contaminación de aguas superficiales y subsuperficiales por fitosanitarios, según datos de la European Crop Protection Association (ECPA). Al ser un ejemplo más, y accesible, de cómo promover las buenas prácticas agrícolas, BASF continúa trabajando junto a sus clientes – entre ellos productores y vendedores de soluciones, a través del programa puntos Multiplica y los créditos correspondientes a su Plan Comercial por camas biológicas que puedan instalar en sus campos, además, recientemente participó de la instalación de una cama biológica en la Facultad de Agronomía de Balcarce / INTA bajo el lema: “Hacia un cambio de paradigma en la sanidad vegetal” con el objetivo de mostrar la tecnología y, a la vez, abrir una vía de trabajo conjunto entre
entidades público – privadas en investigación.
El Ing. Martin Guillermo Carrara, consultor de Tratamiento Profesional de Semillas en BASF aseguró: “La adopción de camas biológicas contribuye a una gestión más eficiente y responsable de los residuos generados en los procesos productivos. Trabajar en conjunto con entidades públicas nos permitirá seguir investigando y perfeccionando la propuesta, con el objetivo de acercar soluciones concretas al productor".
Impacto en el agro
La implementación de camas biológicas no solo responde a una necesidad ambiental, sino que también fortalece la imagen del productor moderno, comprometido con las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA). Estudios de resultados de campo, ensayos académicos y literatura técnica demuestran que estas camas pueden degradar hasta el 99 % de los residuos en un plazo de 30 a 60 días, dependiendo del tipo de biomezcla y las condiciones ambientales.
Además, investigaciones realizadas en Argentina y Europa confirman que herbicidas, insecticidas y fungicidas se degradan en porcentajes superiores al 80 % en menos de 45 días, y en algunos casos, como el glifosato, la eliminación alcanza casi el 100 % en solo 4 días gracias a la acción de enzimas como la Manganeso Peroxidasa.
¿Por qué incorporar las camas biológicas en tu campo?
• Protege el ambiente: Evitan que los residuos químicos lleguen a zonas sensibles.
• Simplicidad y eficiencia: Son fáciles de instalar y mantener, con bajo costo operativo.
• Alta capacidad de tratamiento: Una cama biológica puede procesar entre 800 y 1.200 litros de líquidos residuales por año por cada m³ de biomezcla, según la Norma IRAM 29.561/2020.
• Responsabilidad social y productiva: Reflejan el compromiso del agro con la sustentabilidad y la innovación.
Actualmente, se estima que más de 75 camas biológicas están operativas en Argentina, principalmente en provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, donde la agricultura intensiva exige soluciones seguras y eficientes.
Un dato clave

La vida útil de una cama biológica puede alcanzar entre 3 y 5 años, e incluso hasta 8 años con buen manejo. Luego, la biomezcla agotada debe retirarse y colocar sobre una superficie (puede ser un silo bolsa) y a los seis meses utilizarse como enmienda orgánica, garantizando un ciclo sustentable.
Pastech lanza una nueva funcionalidad con IA
Permite conocer la disponibilidad de pasto a través de WhatsApp
Por: Sergio Karin, Director Comercial de Massey Ferguson para Hispanoamérica

La solución permite acceder a información clave del sistema pastoril mediante mensajes de texto o audio en Whatsapp, sin necesidad de ingresar a la plataforma.
Pastech, empresa AgTech especializada en manejo inteligente del pasto, anunció el lanzamiento de una nueva funcionalidad basada en Inteligencia Artificial que simplifica el acceso a información clave para la gestión de sistemas pastoriles. La herramienta, desarrollada por plugit.chat, permite conocer la disponibilidad de pasto a través de WhatsApp, utilizando un canal de uso masivo.
A partir de un mensaje de texto o audio, los usuarios pueden consultar en tiempo real información actualizada sobre la disponibilidad de pasto por lote, así como datos asociados al estado de pastoreo, la organización por circuitos y proyecciones de crecimiento, sin necesidad de ingresar a la plataforma de Pastech.
“Uno de nuestros principales objetivos es reducir la fricción en el acceso a la información. Esta nueva funcionalidad permite que los datos que genera Pastech estén disponibles de forma inmediata, en un canal simple y ampliamente utilizado, facilitando una toma de decisiones más ágil y eficiente”, señaló Fernando Genin, CEO y
cofundador de Pastech.
La tecnología fue desarrollada por plugit. chat, una empresa especializada en convertir WhatsApp en la interfaz de usuario de productos digitales. A diferencia de los chatbots tradicionales, la solución permite que la aplicación funcione directamente a través de una conversación, mejorando la experiencia de uso y favoreciendo la adopción tecnológica.
“Con plugit.chat convertimos WhatsApp en la interfaz de usuario del producto. No es un bot de respuestas automáticas: es la aplicación funcionando dentro de una conversación. Menos fricción se traduce en mayor adopción”, explicó Mariano Finochietto, founder de plugit.chat.
Con este lanzamiento, Pastech profundiza su estrategia de innovación orientada al uso real, incorporando Inteligencia Artificial como una herramienta concreta para escalar el acceso a la información, mejorar la eficiencia operativa y potenciar el valor de los datos generados por la plataforma. La integración de IA vía WhatsApp refuerza el objetivo de acercar la analítica agronómica al momento y lugar donde se toman las decisiones, alineando el desarrollo tecnológico con impacto directo en la gestión del negocio agropecuario.
#VIDRIERA HA RETRO 2016















