C. Permanente
Orar en el mundo obrero
25º Domingo T. O.
ORAR EN EL MUNDO OBRERO 25ª SEMANA DEL T.O. (23 de septiembre de 2012)
1
El abandono ya comenzó en nosotros cuando, a causa del miedo, nos pareció imposible el camino de entrega de Jesús. Aceptado el “dogma” de la imposibilidad, el evangelio no pasa de ser un cuento de curas. VER (pequeño estudio para no extraviarse en economía) I. La política neoliberal hace cosas como estas: reducir las contribuciones empresariales a la seguridad social y los impuestos sobre sus actividades; disminuir la prestación por desempleo, las pensiones y llevar a cabo un recorte adicional a un sistema sanitario “demasiado generoso”. ¿Quién no conoce ya de memoria esta farsa neoliberal? Pero esta farsa está adornada de una cierta racionalidad. Acusan a la anterior economía regulada (la del estado del bienestar) de generar poblaciones dependientes del estado, de convertirnos en gente sierva, sin iniciativa, infantiles. Por eso, según ellos, en vez de subvencionar la “dependencia”, lo que hay que hacer es poner en marcha una idea tan sencilla como disparatada: «Cuanta más libertad y menos gravámenes para el empresario, más puestos de trabajo y riqueza se crearían. Cuanto mayor fuese el dinero de los de arriba, más recibirían los de abajo». La llaman “teoría del goteo”. La teoría del goteo no solo es la cobertura moral del desguace del Estado de bienestar, sino una pieza clave del triunfo de esta ideología. Recordemos: los problemas de hoy vienen del “goteo”. II. Los recortes no son exigidos por la crisis económica, sino por esta visión neoliberal de la realidad promovida por los máximos beneficiarios del sistema. No son “deberes” necesarios, sino medidas para el beneficio de las elites y la apertura de nuevos mercados. El recorte no es un bisturí aséptico, sino una puñalada trapera a quien precisa del Estado de bienestar. No son resultado natural de la coyuntura, sino producto de unos intereses concretos. Las elites europeas consideran que ya no tienen porqué contribuir a la seguridad social pactada en 1945, puesto que desde los años ochenta ninguna amenaza política las ha obligado a ello. III. Como ideología, el neoliberalismo oculta que la crisis del Estado de bienestar es provocada por los ciclos del capitalismo y la agresión de los mercados. Esconde los paraísos fiscales y la desregulación financiera, porque sin ambos la crisis de la deuda y el capitalismo globalizado no serían posibles. Encubre el origen y el funcionamiento del