Por un trabajo que haga posible la vida familiar y su tarea educadora. Por una convivencia de iguales en la diversidad. Por un barrio más humano, no a los barrios ignorados. Por unas relaciones laborales sin discriminación de género. Por un trabajo digno para una vida digna.
Por una sociedad contra el paro, la pobreza y la exclusión. La HOAC de Granada te invita
a participar, cada primer jueves de mes en este gesto público que se realiza en toda Andalucía. Concentraciones: Delante de la iglesia de San Francisco, (Camino de Ronda) a las 19.30. Celebración de la Eucaristía: a las 20:00.
Jueves, 7 de febrero
LA PERSONA ES LO PRIMERO, ¿sufrimiento infantil por la crisis? El drama que padece el mundo del trabajo en sus sectores más empobrecidos y castigados por la crisis, se ceba en la familia obrera, incidiendo de una manera especial en los niños y niñas, porque son las personas más débiles y vulnerables de nuestra sociedad. Como testigos mudos del sufrimiento de sus mayores, los pequeños viven esta injusta situación de empobrecimiento, de falta de horizonte y de tristeza de sus familias, de una manera incomprensible y traumática. Los cambios de carácter de sus padres y allegados ante esta catástrofe social, provocan en los niños una sensación dolorosa de desamparo y de soledad. Las privaciones y carencias que ahora les imponen en sus ámbitos de relación familiar y escolar les desorientan, y les hacen reaccionar con agresividad ante la nueva realidad hostil que niega lo que antes ofrecía. ¿Cómo interpretarán estos niños, de adultos, la humillación familiar que significó el vivir de caridad porque se les negó a sus padres el derecho a un trabajo digno y remunerado? ¿Cómo recordarán la violencia ejercida contra su familia en un desahucio ante su impotencia infantil? ¿Qué mal recuerdo perdurará en los niños de inmigrantes forzados por estas circunstancias injustas a volver con sus padres al país del que salieron en busca de mejor vida? Desde el seguimiento de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado en la debilidad de los pequeños, con la Iglesia y desde su Doctrina Social, defendamos el derecho de los niños concretos de nuestra calles, barrios, pueblos y ciudades a formarse y crecer en un ambiente social sano, justo y solidario, donde se respete su dignidad humana y la de sus familias, y donde puedan desarrollarse felices creciendo en los valores que a todos nos humanizan. Los Niños y las niñas son hoy, en el mundo obrero, víctimas silenciosas de la misma injusticia social y política que los trabajadores padecemos. En estos pequeños y entrañables sufridores volvemos a defender desde la HOAC que LA PERSONA ES LO PRIMERO.