Las aves, una relación antigua que aún nos conecta
ANDREA GUÍA RAMÍREZ, P. 15
“Violencia simbólica” y nazismo
CARLOS LAZCANO, P. 3
La tierra es…
¿de quien la trabaja?: Reforma agraria en México
SOFÍA SALGADO P.
8
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DEL DIRECTOR:
Cada 5 de febrero solemos mirar la Constitución como un monumento cívico: solemne, distante, casi pétreo. Pero hay artículos que no fueron escritos para el mármol, sino para la tierra. El 27 es uno de ellos. Nació del polvo de los caminos, de las manos callosas, de una historia larga de despojos y de una promesa radical: que el país no podía sostenerse sobre la miseria de quienes lo cultivan.
Volver a ese origen no es un gesto nostálgico. Es, precisamente eso, un acto de presente.
Durante décadas, el Derecho agrario fue entendido como una herramienta de justicia social. No sólo regulaba parcelas y linderos; buscaba equilibrar fuerzas, impedir que la concentración de la tierra aplastara a las comunidades y dar a los campesinos algo más que propiedad: dignidad, certeza jurídica, futuro. El ejido no fue únicamente una figura legal, sino una apuesta política por lo colectivo. Hoy esa apuesta enfrenta tensiones profundas. La tierra social, que ocupa más de la mitad del territorio nacional, vive entre dos fuegos: el abandono institucional y la presión del mercado. Donde antes hubo reparto, ahora hay fragmentación; donde hubo política pública, sobreviven apoyos asistenciales; donde la asamblea decidía en común, crecen los conflictos internos y las decisiones tomadas desde la urgencia. El discurso de la modernización prometió productividad e integración al mundo. En muchos casos trajo, sí, nuevas posibilidades. Pero también abrió la puerta a ventas forzadas por necesidad, a especulación inmobiliaria, a cambios de vocación del suelo
que rompen tejidos comunitarios. La ley permitió; la política pública no acompañó.
Ahí aparece la pregunta de fondo: ¿puede hablarse de libertad de mercado cuando no existen condiciones mínimas de igualdad? Un ejido sin crédito, sin infraestructura, sin asesoría técnica ni defensa jurídica efectiva no negocia: se defiende como puede o cede como debe. Y cuando la tierra se pierde desde la necesidad, el lenguaje jurídico de la legalidad se parece demasiado al viejo rostro del despojo.
Defender la propiedad social no significa congelar al campo en el pasado. Significa reconocer que la tierra no es una mercancía cualquiera, porque sostiene comunidades, culturas y soberanía alimentaria. Significa entender que el desarrollo rural no se decreta con reformas legales aisladas, sino con políticas integrales, presencia del Estado y respeto a las decisiones colectivas.
Lo que hay que hacer no es elegir entre tradición y modernidad, sino reconciliarlas bajo una condición básica: justicia. Justicia para que quien quiera asociarse lo haga desde la fortaleza y no desde la urgencia. Justicia para que vender sea una opción informada, no la única salida. Justicia para que trabajar la tierra vuelva a ser proyecto de vida y no antesala de la migración.
Quizá la pregunta correcta no sea sólo de quién es la tierra, sino para qué y para quién debe servir. Si la respuesta no incluye a quienes la trabajan, la Constitución corre el riesgo de convertirse en texto conmemorativo y no en pacto vivo.
El futuro del país, todavía hoy, se siembra.
“VIOLENCIA SIMBÓLICA” Y NAZISMO
CARLOS LAZCANO*/COLABORACIÓN carloslascano@hotmail.com | Ensenada, B. C.
Llamó mi atención el artículo titulado “Arte público y su conversación con la sociedad” cuya autora es Susy Sánchez y salió publicado en el suplemento
tora ese “no nos repre senta” se refiere a “las mujeres, personas y personas no [¿?]”, interpretando di cha escultura como una “expresión misógina”. Ya muchas mujeres me hicieron saber que no están de acuerdo con la autora y desde luego no puede dar opiniones a nombre de ellas.
“Palabra” número 47 de El Vigía, correspondiente al mes de noviembre. Dice la autora, refiriéndose a la escultura de Enrique Avilés, llamada Madre Baja California, que se encuentra en la explanada del Cearte, que “no nos representa, nos violenta”. Para la au-
Venusde Willendorf, considerada dentro del arte rupestre.
Dice la autora que esa escultura es “violencia simbólica”, génesis de to dos los males de las mu jeres de Baja California y por lo tanto, exige a las autoridades culturales que la escultura se retire y no se le declare patri monio cultural de Baja California. Todas las acusaciones que hace la autora en contra del monumento reflejan más bien sus ca rencias y resentimientos, los que piensa que todas las mujeres los tienen. Por actitudes como la de ella, llena de prejui cios, rencores, intoleran cia y extremismos es que se va dando la censura y coartando la libertad de expresión y creación. Se escudan en términos tan ambiguos como el de “violencia simbólica”, que puede interpretar se al gusto del cliente, sobre todo con nuestros políticos, tan preocupa dísimos siempre de los siempres por la mujer. Si esta mujer viviera en Italia o Grecia, segura mente querría destruir la mayoría de las obras del arte clásico, donde aparecen mujeres desnudas y su argumento sería que “son una denigración misógina sistemática”. E incluso destruiría las famosas “Venus”, esculturas del paleolítico, algunas con edades superiores a los 40 mil años ya que consideraría que
MadreBajaCalifornia, del escultor Enrique Avilez. Crédito: Alexa Álamo.
son “una forma análoga de violencia que daña la dignidad de las mujeres”. Si tan preocupada está por la violencia hacia las mujeres, por qué no va a protestar ante los numerosos prostíbulos que hay en nuestra ciudad, en esos donde la mujer es una mercancía y se le violenta de mil maneras
todos los días. Por qué no exige que ese tipo de negocios se cierren, sobre todo los de El Bajío, los que siempre han estado a la vista de todos, incluso de las niñas, jóvenes y mujeres.
* Escritor, investigador, cronista y explorador. carloslascano@hotmail.com
EL AVANCE TECNOLÓGICO. ¿NECESARIO?
El Valor de la Vida
El fin justifica los medios es una frase hecha que está presente en varios idiomas modernos y que tiene aplicación en la política, los negocios o en cuestiones éticas. Significa que cuando el objetivo final es importante, cualquier medio para lograrlo es válido, incluso aquellos que se consideren poco honestos, o que sean moral, ética, o legalmente cuestionables. La frase es atribuida principalmente al filósofo político italiano Nicolás Maquiavelo, aunque en realidad su origen es controvertido, siendo atribuida también a Ignacio de Loyola, Thomas Hobbes, Napoleón o Herrmann Bussenbaum.
Aquí es cuando me surge la duda, ya que partiendo de la historia podemos observar que los avances modernos no han sido exactamente convenientes para el ser humano. Por ejemplo, las desventajas del avance tecnológico incluyen problemas físicos y mentales (sedentarismo, fatiga visual, ansiedad), aislamiento social, brecha digital, ciberacoso, pérdida de habilidades cognitivas (memoria, cálculo), riesgos de seguridad y privacidad (ciberataques), impacto en el empleo (automatización), y problemas ambientales por la basura tecnológica, todo lo
cual requiere un uso consciente y regulado para mitigar sus efectos negativos.
Esto en cuanto a la aplicación directa en nuestras actividades, pero que avances tecnológicos han creado un verdadero caos.
A partir de la revolución industrial, cuyos efectos económicos y poblacionales dieron lugar a la migración hacia las grandes urbes desatendiendo el campo, ésta trajo efectos negativos significativos como la contaminación masiva del aire y agua por combustibles fósiles y desechos, la explotación laboral con jornadas largas y salarios bajos, el trabajo infantil, accidentes frecuentes y enfermedades en fábricas, la decadencia de oficios artesanales, y la degradación social con barrios obreros insalubres y aumento de desigualdades, junto con un cambio drástico del paisaje natural.
En el ámbito de las comunicaciones vemos que el uso de la tecnología telefónica como lo son los celulares, éstos como instrumento de dos riesgosos extremos, tienden a aislar a los individuos debido a la poca capacidad que poseen al casi cortar de manera definitiva la comunicación grupal e incluso familiar, así como de hacerse sumamente práctica la vida cotidiana en muy variadas formas.
En cuestiones médicas, el desarrollo de curas, o más bien, medicamentos enfocados a eliminar sólo síntomas, mas no la enfermedad a causa del lucrativo negocio que significa la salud, dicho sea de paso, uno de los negocios más lucrativos de Estados Unidos al menos. Y recuerdo
vagamente un programa de Eugenio Derbez al inaugurar un restaurante donde intoxicaban a los clientes, y en el segundo piso implementan una clínica para atenderlos de las enfermedades que ellos mismos propiciaban. Buena y real parodia. La tarjeta de crédito, que como recurso de financiamiento es excelente, mas la aprehensión de consumir nos lleva al endeudamiento del cual probablemente jamás saldremos.
Los egoístas viajes espaciales que resuelven prácticamente nada socialmente hablando, ya que en forma por demás soberbia, buscan nuevos mundos para habitar habiendo miles de millones de metros cuadrados de tierra sin ocupar. Una inteligencia artificial que nos condenará en un futuro cercano. La biotecnología con grandes beneficios en la salud, mas curiosamente, en todos los países subdesarrollados, al menos, este concepto queda sobrando. El tratamiento químico de los campos de cultivo para mayor rendimiento sabiendo que la ley natural dice que por cada seis años de cultivo se debe dejar descansar un año para su recuperación, alimentos de laboratorio, edición genética para modificar genes en organismos.
Considero que es demasiada ciencia para aplicarse en una sociedad que será sacrificada a causa de todos estos avances tecnológicos.
Proveniente de una muy raquítica administración de la sociedad en general, aun todos los avances no serán necesarios, ya que todos éstos deben buscar el fin de aplicarse a la generalidad de la sociedad, y no sólo enfocada a algunos segmentos de la población, por lo tanto su propósito natural no encontrará un resultado positivo.
Dicho de otra forma, de qué vale tanto desarrollo si habitamos en un mundo pobre, el cual no recibirá los beneficios.
Ahora, sabemos que grandes cantidades económicas están encaminadas al armamento de las naciones o a la corrupción sexual, por lo que,
en un momento dado, todo el esfuerzo positivo de investigadores e inventores para crear un mundo mejor desaparece bajo la real amenaza de una destrucción masiva.
Considero el que los avances tecnológicos deben ir a la par de las necesidades de las sociedades. Como especie denominada humana, que se deriva de la teoría de la evolución y asimismo determina las diferencias con los primates que aclaro, yo no soy primo de éstos, la visión que se desarrolla es de acuerdo a las capacidades principalmente individuales, dando lugar a un propósito, aunque a la vista, valedero, queda fuera de los parámetros lógicos en cuanto a su consecución.
Si nos determinamos a la aplicación de los avances tecnológicos para el logro de un mundo mejor, que debería por lógica ser el propósito, tendríamos que considerar el definir nuestra existencia aquí en la tierra, y esto, si no se nos ha revelado el propósito de ésta, cómo podemos saber si estamos haciendo lo correcto en cuanto a la relación social necesaria como supuestos seres humanos.
Bueno, con respecto a nuestro propósito aquí en la tierra, me encuentro con una sólida situación que incluso se devela en medio de nuestra sociedad. No tenemos consideración unos de otros, y esto nos lleva a actuar inconscientemente, afectando en forma severa la misma existencia del llamado ser humano, y mucho tiene relación con los avances tecnológicos.
En lo personal prefiero creer que sí hemos sido llamados a amarnos los unos a los otros, como lo dice Dios en uno de sus mandamientos, el onceavo, todos los eventos tecnológicos que llevemos a cabo, por naturaleza espiritual, serán encaminados a mejorar nuestras relaciones como seres creados por el que tiene todo el poder aún más allá de lo creado.
Es muy difícil pensar que como seres superdotados cerebralmente, actuemos ni siquiera como los llamados seres irracionales o animales que formando grandes comunidades se protegen entre sí. Denigrante.
Se dice que todo lo que sube, al tiempo, debe de bajar, así que pensemos dos veces antes de crear algo maravilloso tecnológicamente hablando si esto no es aplicado a la totalidad de la misma raza humana para su realización. Por último, y con el propósito de ubicar a los grandes pensadores y desarrolladores de nuevas y novedosas innovaciones en todos los niveles, menciono una muy acertada opinión de mi amigo de la infancia, el doctor Carlos Cuéllar, pediatra, ejerciendo su profesión en Estados Unidos. Es inconcebible el escaso avance de la tecnología por parte del ser humano contando con que tiene alrededor de seis mil años de existencia en la tierra. Según su personal opinión ya deberíamos teletransportarnos incluso con el poder de la mente. Interesante.
Juan Rudametkin
LA PINTURA MÁS ROBADA DE LA HISTORIA, 2ª PARTE.
La Turicata
Nos cuenta José María Parramón en su libro Todo sobre el óleo que en el año de 1437, en Florencia, Italia, ingresó a la cárcel un pintor de más de ochenta años, por deudas, llamado Cenino Cenini y que durante su reclusión escribió un libro titulado El libro del arte, en el cual da cuenta de todas las técnicas pictóricas y narra cómo un pintor llamado Jan Van Eick, se empeñó en seguir las investigaciones sobre el óleo de un monje que lo había dejado a medias y narra cómo un día, hizo una prueba sobre un lienzo y la puso a secar al sol y al otro día con disgusto vio el óleo craquelado, y se percató de que lo que quería era ver y conseguir que el óleo secara a la sombra, y dedicó meses probando uno y otro de una larga variedad de aceites hasta que encontró el “espíritu” del petróleo sumado al aceite de linaza, con total éxito. Las proporciones se mantienen hasta la fecha según la etapa en que vaya el cuadro en el caballete. El “espíritu” no es otra cosa que lo que ahora conocemos como aguarrás.
Este pintor y su hermano, pintaron El políptico de Gante, obra maestra de Jan y Hubert van Eyck, que se considera la pintura más robada de la historia del arte. Sus
múltiples expolios y desapa riciones han tejido una trama fascinante que mezcla políti ca, religión, guerra y codicia.
ORIGEN
DE UNA OBRA ÚNICA
El Políptico de Gante, tam bién conocido como La Ado ración del Cordero Místico fue concluido en 1432 por los hermanos Hubert y Jan van Eyck para la catedral de San Bavón, en Gante, Bélgi ca. Consta de 12 paneles pin tados al óleo que representan escenas bíblicas y alegóricas, y es considerado un hito del Renacimiento flamenco por su detallismo, simbolismo y técnica revolucionaria. Desde su creación, la obra se convirtió en objeto de ve neración y, al mismo tiem po, en blanco de codicia. Su historia está marcada por robos, expolios y traslados forzados, que lo han convertido en el cuadro más robado de la historia.
PRIMEROS ICONOCLASTASEXPOLIOS: Y NAPOLEÓN
En el siglo XVI, durante las luchas religiosas en Flandes, el políptico fue descuartizado y ocultado por los católicos para protegerlo de los iconoclastas calvinistas. Algunos paneles desaparecieron durante años.
Más tarde, en el siglo XVIII, Napoleón Bonaparte se llevó varias tablas a París, donde fueron exhibidas en el Louvre. Aunque tras su derrota regresaron a Bélgica, este episodio inauguró la larga lista de apropiaciones políticas que sufriría la obra.
DEL REY DE PRUSIA A LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
En el siglo XIX, algunos paneles terminaron en manos del rey de Prusia, lo que
convirtió el políptico en propiedad alemana durante décadas. Tras la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles obligó a Alemania a devolver las piezas a Bélgica, aunque el resentimiento por esta restitución marcaría el destino de la obra en la siguiente gran contienda.
EL ROBO NAZI
Durante la Segunda Guerra Mundial, el políptico fue nuevamente expoliado. Los nazis, obsesionados con el arte sacro y su simbolismo, lo trasladaron a Alemania. Fue escondido en una mina de sal en Altaussee, Austria, junto con otras obras maestras saqueadas por el régimen. Al final de la guerra, los Monuments Men, un grupo de especialistas en arte, lograron rescatarlo y devolverlo a Bélgica. Este episodio consolidó la fama del políptico como una obra perseguida y deseada.
EL PANEL DESAPARECIDO
Uno de los episodios más enigmáticos ocurrió en 1934, cuando el panel de Los Jueces Justos fue robado de la catedral de San Bavón. Nunca se recuperó. El ladrón envió cartas anónimas exigiendo dinero y murió sin revelar el paradero de la pieza. Hasta hoy, el panel original sigue desaparecido, y en su lugar se exhibe una copia realizada por el pintor belga Jef Van der Veken.
OBRA MARCADA POR LA CODICIA
El políptico ha sido robado, ocultado, vendido y trasladado más veces que cualquier otra obra de arte. Cada expolio refleja las tensiones de su tiempo: conflictos religiosos, ambiciones imperiales, guerras mundiales y misterios criminales. Hoy, el políptico se encuentra nuevamente en la catedral de San Bavón, pro-
tegido bajo estrictas medidas de seguridad. Sin embargo, su historia demuestra que el arte no sólo es objeto de contemplación, sino también de poder y disputa.
SÍMBOLO Y BOTÍN
Los robos al políptico de Van Eyck revelan cómo una obra puede convertirse en símbolo de identidad nacional y en botín de guerra. Su destino, marcado por desapariciones y recuperaciones, lo ha transformado en un mito cultural. Más allá de su valor estético, el políptico encarna la fragilidad del patrimonio frente a la violencia de la historia.
Con más de cinco siglos de vida, el Políptico de Gante no sólo es una obra maestra del arte flamenco, sino también un testimonio de la eterna lucha entre belleza, poder y codicia.
FUENTES: Datos de Wikipedia.
ElpolípticodeGantees una obra maestra de Jan y Hubert van Eyck.
José Carrillo Cedillo
PALANTIR Y LA NUEVA INDUSTRIA DE LA GUERRA
Tecnología y Sociedad
EDiego A. Pérez Rivas
l sábado 3 de enero del presente año todos nos despertamos con la noticia de que el autócrata Nicolás Maduro había sido extraído de territorio venezolano en una operación ultrasecreta orquestada por el Gobierno de Estados Unidos. Como si se tratase de una película de ficción, los dramáticos acontecimientos se dieron al cobijo de la oscura noche, mediante una serie de maniobras que fueron planeadas con precisión quirúrgica. La operación “Resolución Absoluta” consistió en una inmersión de las fuerzas especiales al palacio de Miraflores, en la que en menos de dos horas y 20 minutos lograron capturar con vida a Maduro y su esposa. Después, todos fuimos testigos del desenlace.
En el siglo V antes de nuestra era, el filósofo Sócrates y su discípulo Platón, soñaban con la creación de una ciudad–Estado ideal guiada por la justicia. Firmes creyentes de que la ignorancia era la fuente de la cual emana el dolor, el vicio y la maldad, aseguraban que de llegar un rey filósofo al poder todo se arreglaría como por arte de magia. En estas ideas, Platón educaría a Aristóteles, quien vería
que los sueños de su maestro cobraron vida a través de su más importante discípulo:
Alejandro Magno. Muy probablemente des de ese momento hasta el día de hoy, ningún filósofo ha tenido tanto poder en sus manos como lo tienen actualmente Alex Karp y Peter Thiel. El primero es el CEO y el segundo el presi dente del consejo directivo de Palantir Technologies Dicha empresa estadouni dense está altamente espe cializada en el campo de la inteligencia artificial y aná lisis de datos, por lo que se enfoca en acciones relacio nadas con el control social, así como en las aplicaciones militares de la inteligencia artificial. Karp es un doctor en Teoría Social y Filosofía por la Universidad Goethe de Frankfurt, habiendo for mado parte del grupo cer cano a Jürgen Häbermas. Thiel es maestro de ajedrez, egresado de Filosofía Mo derna de Stanford. Guar dando nuestras sanas dis tancias, podemos decir que dicha dupla está emulando a Alejandro Magno, si bien es cierto, la capacidad de influencia de estos dos personajes la hubiera soñado el propio conquistador. La visión filosófica de Alex Karp puede considerarse plenamente prooccidental, pues considera que el software es la espada y el escudo de Occidente. Por su parte, Thiels es conocido como uno de los más sobresalientes libertarios, cuyo pensamiento conservador lo convierte en uno de los más fuertes críticos de lo que ha sido denominado como ideología woke. Lo cierto es que la presencia de Palantir
en grandes corporaciones, en el sistema de impartición de justicia y hasta en el campo de guerra en el conflicto de Ucrania ha desatado todo tipo de controversias. Asimismo, su papel como dotador de tecnología de vigilancia de inmigrantes y su uso del ICE le ha valido mala fama. Estos dos filósofos parecen soñar cada noche con la creación de sistemas algorítmicos capaces de intervenir en cualquier escenario con pulcritud, exactitud y precisión, justamente como
sucedió el 3 de enero de 2026 en Venezuela. Y es que, a decir verdad, de no ser por ser Palantir Technologies, muy probablemente el desenlace de dicha extracción hubiera sido completamente diferente.
Me gustaría compartir contigo, querido lector, un análisis acerca del papel que jugó dicha empresa en esta acción puntual. En primer lugar, es importante considerar que Palantir es una empresa capaz de procesar datos en cantidades masivas
big data), lo cual no puede ser realizado con la efectividad que lo hace su empresa. Se trata de una corporación capaz de procesar petabytes de información que incluye: (a) firmas térmicas y patrones de consumo eléctrico que ayudó a monitorear las actividades dentro de los complejos militares venezolanos; (b) comunicaciones encriptadas y movimientos logísticos sutiles interceptados en tiempo real; así como (c) datos geoespaciales y de sensores.
Asimismo, Palantir ha desarrollado el Maven Smart System. Se trata de una tecnología de mando y de control centrada en datos y gestionada por inteligencia artificial, lo que acelera la toma de decisiones militares usando todo tipo de automatizaciones, mediante lo que se conocer como plataforma de inteligencia artificial (AIP). En otras palabras, esta plataforma integra y da sentido a todo tipo de información proveniente de diversas fuentes tecnológicas y sensores colocados concienzudamente en torno al campo de batalla. Esto permite a los tomadores de decisiones humanos poseer una visión completa, sincronizada y en tiempo real acerca de los particulares más ínfimos del campo de batalla. Se trata de una tecnología que está en la vanguardia de la sofisticación algorítmica, pues posee inteligencia predictiva, ya que puede gestionar los objetivos favoreciendo la eficiencia de la cadena de ataque. En otras palabras, toda la infraestructura que hizo posible la puesta en marcha de una operación digna de Hollywood.
Alex Karp es doctor en Teoría Social y Filosofía por la Universidad Goethe de Frankfurt.
Toda esta historia podría recordarte muchísimo al sistema que se expone en Enemy of the State (Enemigo del Estado), con Will Smith. Es muy importante considerar el hecho de que esta tecnología es capaz de actualizarse en tiempo real, por lo que da pie a que entre la detección de un determinado objetivo y la toma de decisiones tácticas exista solamente un suspiro. Por eso mismo, la supresión de la defensa venezolana no tenía oportunidad antes estas fuerzas especiales que estaban operando con completo conocimiento y control del territorio. Es decir, se trató de una operación que técnicamente funcionó con la precisión de un reloj suizo. La operación que permitió la extracción de Maduro puso en evidencia el papel preponderante que tendrán estas tecnologías basadas en inteligencia artificial en la guerra del futuro. Y ese futuro está ya aquí entre nosotros. Fundada en 2003, Palantir tiene cuenta actualmente con otras tres plataformas. En primer lugar, Gotham, que fue diseñada para ser usada por agencias de inteligencia y defensa, permitiéndoles identificar patrones ocultos en conjuntos de datos masivos y
fragmentados. En segundo lugar, cuentan con Foundry, una versión comercial y civil que realiza el mismo análisis de datos operativos para empresas como Airbus. Finalmente Apollo, que consiste en una capa de control capaz de ayudar con la coordinación del software y las actualizaciones de seguridad en naves o drones conectados a la red. Se trata de una empresa en pleno crecimiento, la cual puede considerarse como la punta de lanza en la escalada militar que tiene ocupadas a las grandes potencias en el mundo.
Antes de terminar me gustaría detenerme un poco a explicar cuál es la ideología detrás de los filósofos que encabezan esta compañía. Es muy importante considerar, en primer lugar, que Karp se autodefine como disidente y neomarxista convertido, que ha terminado paradójicamente como defensor a ultranza de los valores de las democracias liberales de occidente. Asimismo ha creado la idea de un “perímetro ético”, que significa que Palantir solamente proporcionaría sus servicios a Estados Unidos y sus aliados, en el entendimiento de que la supervivencia de la forma de vida occidental solamente sería
posible si se mantiene su superioridad tecnológica. Y aunque supuestamente ha rechazado públicamente trabajar con gobiernos autoritarios, lo cierto es que mantiene una estrecha colaboración con el gobierno de Israel. Asimismo, muchos de sus críticos han expuesto públicamente que su participación en las redadas de ICE refleja más su compromiso con los intereses económicos, más que con los valores liberales de occidente. Alex Karp es además un aficionado muy apasionado de JRR
Tolkien, por lo que su narrativa está repleta de imágenes que recuerdan las historias de este escritor.
Por otra parte, Peter Thiel es un empresario que ha sido muy influyente en el mundo de la tecnología desde los años noventa. Junto a Elon Musk desarrolló Pay Pal amasando una de las fortunas más grandes del mundo en corto tiempo. Asimismo se le reconoce como un mecenas que mediante el fondo de capital de riesgo Founders Fund, ha dado respaldo a diversas empresas exitosas en el sector tecnológico. Se le reconoce también como uno de los más grandes capitales detrás de las contribuciones a la campaña de Donald Trump. A menudo se ha dicho que Peter Thiel es el poder detrás del presidente. No es de sorprender, entonces, que está cercanía con el poder le traiga enormes beneficios para sus inversiones.
La extracción de Maduro de territorio venezolano por parte del gobierno de Estados Unidos, ha puesto a la luz el poder de Palantir y sus posibles aplicaciones en la región y en el mundo entero en el nuevo escenario global. Muy probablemente escuchemos hablar mucho más de Palantir en los siguientes meses y en los siguientes
La presencia de Palantir en grandes corporaciones, en el sistema de impartición de justicia y hasta en el campo de guerra en el conflicto de Ucrania ha desatado todo tipo de controversias. Asimismo, su papel como dotador de tecnología de vigilancia de inmigrantes y su uso del ICE le ha valido mala fama
años. Sobre todo considerando que estamos avanzando hacia un mundo en el que las regiones de influencia de las grandes potencias comienzan a adquirir mayor importancia. Todo parece apuntar a que el gobierno de Trump tiene puestos en la mira otros objetivos. Al igual que en el universo de Tolkien, en el que Palantir es una esfera de cristal mágica que permite ver lugares y eventos distantes, su uso es problemático. Es por eso que de darse otro tipo de acciones militares de este tipo, puedo adelantarles que Palantir jugará un papel esencial. Por lo que todavía habrá mucho que hablar acerca de esta compañía. ¡Arrivederci!
Palantir es una empresa en crecimiento considerada la punta de lanza en la escalada militar que tiene ocupadas a las grandes potencias en el mundo.
Peter Thiel es maestro de ajedrez, egresado de Filosofía Moderna de Stanford.
DÍA DE LA CONSTITUCIÓN MEXICANA,
5 DE FEBRERO
LA TIERRA ES… ¿DE QUIEN LA TRABAJA?: REFORMA AGRARIA EN MÉXICO
Un recorrido histórico y legal por el derecho agrario mexicano revela cómo la propiedad social de la tierra enfrenta hoy abandono institucional, presiones del mercado y riesgos de despojo, mientras ejidatarios y especialistas advierten que sin justicia para el campo no hay futuro para el país
SOFÍA SALGADO/LA BRÚJULA
Ensenada, B. C.
El patrimonio es lo que mueve a nuestra comunidades. Si ya no nos mueve nuestra tierra, no nos va a mover nada. Aquí está el sustento de las familias rurales Raymundo Carrillo Huerta, presidente del Frente Unido de Ejidos, Agricultores, Ganaderos y Pescadores de la Zona Costa de Baja California
No son escasos los acontecimientos que, en los últimos años, han doblegado al campo mexicano hacia escenarios de distintas vulnerabilidades. El sentir de Carrillo Huerta es compartido entre campesinos a lo largo, ancho y profundo de la República, siendo motivo de reuniones como la de la última semana de enero de 2026, en que ejidatarios del Valle de Guadalupe, alarmados por las reformas federales y las modificaciones propuestas al Artículo 27 de la Constitución, entablaron un diálogo para reafirmar la necesidad de comunicar y atender las amenazas que vive 51.4 por ciento del suelo nacional y su gente, según el Registro Agrario Nacional.
El campo mexicano atraviesa una etapa crítica caracterizada por el abandono institucional, la precarización productiva y la dependencia de apoyos asistenciales.
dos en 200 artículos por los que esta ley se conforma, el Derecho Agrario parte de describir las disposiciones preliminares, para pasar al segundo título, donde expresa la intención legal por construir las políticas necesarias para incrementar el nivel de bienestar de la gente del campo.
En su tercer título se extiende con casi 100 artículos, describiendo quiénes conforman un ejido, procesos como la herencia, compra–venta y cesión de derechos, y dinámicas de reglamentación, de organización, de representación, así como la categorización de las mismas tierras ejidales.
En el resto de los títulos informa sobre el funcionamiento de diversos aspectos como las sociedades, la pequeña propiedad individual, sociedades propietarias de tierras agrícolas, ganaderas o forestales, la Procuraduría Agraria y el Registro Agrario Nacional y demás temas.
lidez para, no sólo regular la existencia de las tierras ejidales sino para, además, proteger a las personas que trabajan y existen en los 100 millones de hectáreas de propiedad social en México, de acuerdo al Censo Agropecuario realizado por el Inegi en 2022. Podemos también repasar las etapas o la historia de este Derecho, no teniendo en la mira exclusivamente los momentos del reparto agrario, de modernización y de reformas contemporáneas, sino ampliando el panorama a sus antecedentes: desde el carácter colectivo y social de la tierra en la era prehispánica, la caída de estas prácticas junto con el desplazamiento y colonización de las comunidades indígenas, la venida de una etapa postindependentista en que Benito Juárez favorece la privatización y concentración de tierras y, de manera consecuente, el estallido de la Revolución Mexicana, en que la lu-
cia social en contra el latifundismo se vio encabezada por Emiliano Zapata. Es oportuno tener estos sucesos dentro de nuestro panorama, para entonces continuar con su etapa constitucional impulsada en 1915 y 1917 por Venustiano Carranza, en que se reconoce la propiedad social por medio del Artículo 27. A partir de la década de 1920 comienza formalmente el reparto de tie- rras, siendo Álvaro Obregón y Lázaro Cárdenas fuertes impulsores para el fortalecimiento del ejido y la acción del Estado en pro de la justicia agraria. Pero, en 1992, ocurren cambios fuertes al Derecho agrario: Carlos Salinas de Gortari da por concluido el reparto de tierras y reforma el Artículo 27, para autorizar acciones como el dominio pleno, venta o renta de estas tierras, además de establecer tres organismos: el Registro Agrario Nacional, los Tribunales Agrarios y la Procuraduría Agraria.
Con todo esto, el campo mexicano entró a una era optimista, con la promesa de su inserción al mercado, con una infraestructura legal sólida y con la nación preparándose para integrarse a la economía global a través del TLCAN; todo lo necesario y sobrante para el desarrollo y fomento agropecuario.
¿ES AÚN UN INSTRUMENTO DE JUSTICIA SOCIAL?
Tal como elabora Cecilia Mora-Donatto en Derechos y justicia para el campo mexicano, el derecho agrario incluye no sólo la regulación de la tierra, sino también la solución de conflictos sociales y económicos que
surgen del acceso, régimen y uso de la misma dentro del campo mexicano. Por lo que, en este contexto, podemos definir a la justicia social como un acceso real, garantizado y permanente a condiciones dignas de vida, seguridad jurídica, participación comunitaria y resolución efectiva de tensiones.
Históricamente, el derecho agrario surgió como la contraparte a la desigualdad por la concentración de la tierra, permitida por el mismo Estado. Su sentido social radicaba en equilibrar esta relación, pero, a pesar de ponerse sobre la mesa vías de supuesta igualdad, como su integración al mercado, la realidad es que continúan desencadenándose prácticas que fragmentan el campo de nuestro país: ventas irregulares, despojos “legales”, conflictos por agua, fuertes intervenciones inmobiliarias y pérdida de vocación agrícola son algunas de ellas.
De manera adicional, con el paso del tiempo, han desaparecido pilares como la Banca Agraria o la Secretaría de la Reforma Agraria, las cuales sostenían, aunque sea en teoría, parte de las condiciones dignas del campo.
“El Derecho agrario en México ha sido traicionado por un Estado que abandonó el desarrollo rural y lo sustituyó por asistencialismo. Hoy no hay crédito, no hay infraestructura ni políticas reales para el campo, a pesar de que la Constitución y la Ley Agraria obligan al gobierno a garantizar justicia, bienestar y desarrollo para los campesinos. Defender la tierra ejidal no es una postura política, es una exigencia legal, histórica y social; porque sin justicia para
el campo, no hay futuro para el país”, mencionó a La Brújula el especialista en derecho agrario, Reynaldo Magaña Magaña quien, con una vida de experiencia y seguimiento a la legalidad del campo, sostiene que el Derecho agrario no puede –ni debe– limitarse de vincularse profundamente a la realidad social del campo y, sobre todo, a la protección de sus sujetos. Cuando el Derecho se aleja de su función social, se dispone casi seguramente a caer en un mercantilismo que va de la mano con el desamparo de los campesinos.
¿MODERNIZACIÓN O RUPTURA SOCIAL?
Las reformas agrarias de finales del siglo XX se presentaron bajo el discurso de la modernización, la productividad y la integración del campo al mercado global. No obstante, en muchos territorios, estas transformaciones han significado una ruptura social más que un avance.
La desaparición de instrumentos de financiamiento rural y la falta de atención gubernamental han provocado que muchos ejidos, aunque legalmente facultados para vender o asociarse, lo hagan desde la necesidad y no desde una posición de desarrollo.
En estados como Baja California, donde 95 por ciento del territorio es ejidal, esta dinámica ha favorecido la especulación de la tierra y la fragmentación social, más que un crecimiento rural sostenido. Además, un aspecto social de suma importancia que se ha visto debilitado es la asamblea como órgano colectivo, generado interminables conflictos internos y externos.
Así, la modernización legal no siempre ha ido acompañada de políticas públicas suficientes para garantizar que los sujetos agrarios participen en igualdad de condiciones, lo que cuestiona si el nuevo modelo realmente fortalece al campo o si, por el contrario, reproduce dinámicas históricas de despojo bajo formas jurídicas distintas.
El campo mexicano atraviesa una etapa crítica caracterizada por el abandono institucional, la precarización productiva y la dependencia de apoyos asistenciales.
RECURSOS LIMITADOS
A pesar de que la propiedad social abarca más de 100 millones de hectáreas según el Registro Agrario Nacional, las dependencias encargadas del sector agrario operan con recursos limitados, cierres temporales y una atención mínima.
Este escenario se refleja en la migración rural, el abandono de parcelas y la pérdida de producción agrícola, evidenciando que el problema del campo no es la falta de ley, sino la ausencia de voluntad política para hacerla cumplir.
Y es así como llegamos al presente del campo: fracturado, en el abandono y a punto de la asfixia. Recuperar el sentido original del derecho agrario como herramienta de justicia, desarrollo y cohesión social no es una nostalgia histórica, sino una condición indispensable para garantizar el futuro del campo y, con él, el de la nación misma.
La pregunta queda abierta: ¿La tierra es de quien la trabaja?
Reynaldo Magaña Magaña es especialista en Derecho agrario.
LA ÚNICA OPCIÓN
a la Butaca
Película surcoreana de Park Chan-wook con Lee Byunghun, Son Ye-jin, Park Heesoon, Lee Sung-min, Yeom Hye-ran, Cha Seung-won (2026). Park Chanwook lleva desde 2009 queriendo ha cer la película que ahora llega a noso tros como La única opción mente más, pues la novela de Donald E. Westlake en que se basa se publi có en 1997. La película iba a hacerse originalmente en inglés, pero cuan do ningún estudio se animó a finan ciarla, Park decidió volver a su natal Corea del Sur para hacerla. Esta ne gativa inicial me hace algo de senti do económico. La única película que Park ha hecho en inglés, versos, de 2013, no fue precisamente un éxito, y en el tiempo que ha pasa do desde entonces los estudios esta dounidenses sólo se han vuelto más conservadores en la clase de películas que hacen (Park no ha dicho exactamente qué estudios la rechazaron, sólo que fueron estadounidenses). Pero la decisión igualmente confunde, porque La única opción se siente como la clase de historia que Hollywood se enorgullece en saber contar. Como película coreana, recibirá en este lado del mundo el estreno discreto que suele recibir el “cine de arte” cuando en realidad se trata de una genial pieza de entretenimiento, contada con increíble habilidad, con personajes bien delineados y capaz de llevarnos por una enorme variedad de emociones. He visto la película en cines dos veces y en ambas me la pasé de maravilla. Y continúo asombrándome de solo pensar en cómo está hecha. El largo camino de La única opción a la pantalla tiene un curioso parale-
lo con su protagonista. Al inicio de la película, Yoo Man-su (Lee Byunghun) parece tenerlo todo en la vida. Tras décadas trabajando para la misma empresa papelera, a la que entró con una educación mínima, Man-su ha trepado la escalera corporativa a una bien pagada posición como supervisor. Vive en una casa con un espacioso jardín donde puede dedicarse a su pasión por la jardinería y entretener a su esposa Mi-ri (Son Ye-jin), sus dos hijos Si-one (Kim Woo Seung) y Ri-one (Choi So Yul) y sus dos perros cocinando al aire libre. Man-su es un ejemplo de que el trabajo duro rinde frutos. Esto hasta que la empresa es adquirida por otra estadounidense, que empieza haciendo extensos recortes de personal, y Man-su se convierte en unos de los que se quedan sin empleo.
Beom-mo (Lee Sung-min), una de sus víctimas potenciales, Man-su se encuentra con un tropiezo tras otro: una víbora lo muerde, la esposa del hombre A-ra (Yeom Hye-ran) casi lo descubre. Dura violencia y malentendidos cómicos se entrelazan en una escena de acción que involucra a los tres. Coreografiada con precisión y musicalizada con el animado de Sam & Dave, es una caricatura con consecuencias muy reales. La única opción no trivializa lo que le pasa a sus personajes. Más bien, contribuye a su complejidad, y permite que sus acciones se vean como el reflejo de un mundo cínico y cruel. Uno donde la vida humana es barata, que lentamente corrompe a Man-su. Cuando se encuentra con otro rival, Man-su le tapa la cara mientras le apunta con la pistola. Todavía no es el asesino frío y sin remordimientos que cree que necesita ser. Fuera de Wonno (Kim Hyung-mook), papá de un amigo de Si-one, potencial comprador de la casa y quien muy torpemente trata de seducir a Mi-ri, los personajes secundarios tienen matices que los hacen mucho más que obstáculos en el camino de Man-su. Los hombres que debe eliminar son un reflejo de sus mismos dilemas, ansiedades, celos e incluso su alcoholismo. Esto no nos impide reirnos, pero nos deja un sabor amargo después de que lo hacemos.
Man-su dice que sólo le tomará tres meses conseguir uno nuevo. Pero pasan trece y no hay señal de que eso sucederá. Los gastos de la familia se siguen acumulando, y muy probablemente tendrán que vender la casa. Man-su eventualmente descubre que otra empresa ofrece el puesto ideal, pero no está seguro de que se lo den a él. ¿De verdad es el más capacitado? Mansu decide no dejar nada al azar y elabora un plan para asesinar a los otros candidatos.
Todo esto suena muy turbio. También ridículo, pero La única opción puede irse a ambos extremos logrando que se complementen — esta mezcla, me imagino, fue lo que hizo dudar a los financiadores; suena como algo complicado de vender al público en general. Espiando a
Las ansiedades de la película, de un jefe de familia incapaz de proveer y que en ciertos momentos llega a sospechar que su esposa lo engaña, son tradicionalmente masculinas. En este panorama, el personaje de Mi-ri, añade ricas complicaciones. Lejos de una ama de casa impotente y privilegiada, ella muestra ese mismo férreo y oscuro compromiso a hacer lo que sea para conservar su hogar y su familia. Para el final, La única opción se siente como una historia de amor tan trágica como La decisión de partir , la última película de Park. Y es que la pareja le da oportunidad de exhibir ese talento suyo para conectar escenas y personajes con llamativos efectos visuales: el salto invisible entre él cavando y ella dando vueltas dormida augura esa complicidad casi telepática que mostrarán más adelante — otro momento que no los involucra a los dos, pero que no puedo no mencionar, salta entre presente y pasado con un chasquido de dedos y un encendedorr.
Pegado
Alberto Villaescusa Rico
El genio de la película va más allá de estos toques ocasionales, a las mismas raíces de la historia. El guion, de Park, Lee Kyoung-mi, Don McKellar y Lee Ja-hye entreteje numerosos elementos narrativos y visuales. El sol, que baña el momento de alegría inicial de la familia, se convierte en una molestia en los ojos de durante una entrevista de trabajo. El trabajo de Mi-ri como una higienista dental es presagio de una muela infectada que tanto molesta a Man-su. La afición de él por la jardinería y su devoción a la voracidad de la industria del papel (algo que su secuencia de créditos final enfatiza) plantean una contradicción que parece irreconciliable. Todos estos detalles hablan de una película a la que no le basta contar una buena historia, sino que busca la unidad, elegancia y armonía de una verdadera obra de arte. Quizá el elemento que se repite con más propósito es el título mismo de la película, mencionado primero por los empresarios estadounidenses y después por Man-su y sus colegas y rivales. No quiero exagerar el mérito anticapitalista de una película que, después de todo, es financiada por una subsidiaria de CJ, uno de los conglomerados más grandes de Corea del Sur. Pero La única opción ofrece una réplica contundente y al grano a uno de los más nocivos mitos del capitalismo. Uno de sus supuestos méritos está en la aparente libertad que nos ofrece, pero ¿qué libertad existe en realidad cuando las principales opciones son tener o no tener, cuando el dinero es lo que condiciona nuestras decisiones más fundamentales? Quizá la película se contradice. Man-su, después de todo, no tiene una única opción, puede buscar empleo fuera de la industria papelera. No gozaría de la misma prosperidad, pero si podría darle a su familia una mayor seguridad. Dicho esto, también se puede argumentar que todo lo que Mansu vive y sufre terminan por volverlo irracional. El análisis de la película es psicológico además de sociológico: la competencia feroz y las limitadas oportunidades sacan lo peor de nosotros. Nos roban esa humanidad y nos convierten en monstruos despiadados que, al final, es lo que el sistema necesita para seguir funcionando.
contentos, porque su premio será grande en los cielos. (MT 5, 1-12)
Día del Señor
El Evangelio de este domingo, nos habla de las Bienaventuranzas. En ellas Jesús recoge las promesas hechas al pueblo elegido desde Abrahán, pero les da una orientación nueva ordenándola no sólo a la posesión de una tierra, sino al Reino de los Cielos.
Jesús también nos presenta los valores que han de guiar nuestra vida cristiana: pobreza, mansedumbre, llorar con los que lloran, el hambre y sed de la justicia, la misericordia, la limpieza de corazón, trabajar por la paz, soportar la persecución por Cristo y su reino. Todas las personas queremos ser felices, todos buscamos la felicidad y todo lo que hacemos, directa o indirectamente, es tratar de lograr esa felicidad. Pero, a veces, nos olvidamos que no todos los caminos nos llevan a la felicidad.
Las bienaventuranzas son un programa de vida. Así lo ha visto la tradición de la Iglesia. Sin embargo, no ha sido tan común explicar el camino de la vida espiritual dividido en las etapas marcadas por el Sermón de la Montaña. San Agustín estableció que las bienaventuranzas trazan las siete etapas del progreso en la vida espiritual y, además, asociaba a cada una de ellas a uno de los siete dones del Espíritu Santo: pobreza
de espíritu y temor de Dios; la mansedumbre y el don de piedad; las lágrimas de la oración y el don de la ciencia; el hambre de la justicia con la fortaleza; misericordia y don de consejo; pureza de corazón e inteligencia; la paz de los hijos de Dios y el don de la sabiduría.
“Dichosos los que lloran”. Se refiere a los que sufren, pero a los que sufren como el Señor desea: no rechazando el sufrimiento que más tarde o más temprano, más fuerte o menos fuerte, nos llega a cada uno. No rechazando la cruz que el Señor nos presenta para seguirlo a Él, como El nos pide.
Esta bienaventuranza consiste en aceptar el sufrimiento, imitando a Cristo, uniendo nuestro sufrimiento al suyo, dándole así valor redentor, valor redentor para nosotros mismos y para los demás. Imitar a Cristo en su sufrimiento.
Quiro enfocarme en esta bienaventuranza: “Dichosos, felices, bienaventurados, los pobres de espíritu”. Esta pobreza de que nos habla el Señor no se trata de la pobreza material, sino de una pobreza “de espíritu”, la cual consiste en poner nuestra confianza en Dios y no en nosotros mismos. La pobreza espiritual es lo contrario a la auto-su-
ficiencia, al orgullo, al creer que todo se puede lograr, sólo proponiéndoselo uno.
El pobre de espíritu es el que ha asumido los sentimientos y la actitud de esos pobres que en su condición no se rebelan, pero saben que son humildes, dóciles, dispuestos a la gracia de Dios. La felicidad de los pobres en espíritu tiene una doble dimensión: en lo relacionado con los bienes y en lo relacionado con Dios. Respecto a los bienes materiales esta pobreza de espíritu es sobriedad: no necesariamente renuncia, sino capacidad de gustar lo esencial, de compartir.
El pobre en espíritu es el cristiano que no se fía de sí mismo, de las riquezas materiales, no se obstina en las propias opiniones, sino que escucha con respeto. Si en nuestras comunidades hubiera más pobres de espíritu, ¡habría menos divisiones, contrastes y polémicas! La humildad, como la caridad, es una virtud esencial para la convivencia en las comunidades cristianas.
Que Dios Todopoderoso los bendiga hoy, acompañe y proteja siempre.
* Presbítero. cpomah@yahoo.com
Carlos Poma Henostroza*
EL ESPACIO HUMANO ES UNA ESFERA QUE SE ESTRECHA
Reflexiones de un Abuelo
“Phileas Fogg: El mundo se encoge” Julio Verne.
La percepción del espacio por el ser humano y su relación con el ambiente ha variado a lo largo de su historia. El ser humano primeramente concibió al espacio como infinito, inconmensurable e indómito. Posteriormente, con la consolidación de sus civilizaciones, al espacio lo percibió como una entidad finita, medible y domesticable. Hoy nos parece que el planeta tierra tiene sus límites y el humano los ha alcanzado, de tal suerte que esa esfera espacial la percibe como estrecha y amenazante. El deterioro ambiental, manifestado por la pérdida de la biodiversidad, la cada vez más escasas fronteras agrícolas y de crecimiento urbano (cambio de uso de suelo), la acidificación del océano y el cambio climático, es un hecho y pone al humano contra sí mismo y contra el planeta. El humano en su propio dilema de sobrevivir.
Phileas Fogg, el personaje principal de la novela La vuelta al mundo en ochenta días, ya lo comentaba. Este personaje, en la célebre novela de Julio Verne, argumentaba que “el mundo empieza a reducir su tamaño”. Y con esto, argumentó que un ser humano podía recorrer el mundo en ochenta días; todo un reto para aquella sociedad victoriana del siglo XIX. Aprovechando que mi hija y mi
nieto están leyendo esta novela, y que alegremente me compartieron sus comentarios a este interesante relato, me permitiré utilizar algu nos de los pasajes de esa novela para basar esta reflexión acerca de la per cepción humana del espacio y su re lación con el ambiente. Veamos.
En la novela, dentro de la discu sión que sostiene Fogg con sus com pañeros de mesa acerca del robo al banco de Londres, y la probabilidad de que atrapen al ladrón, se mencio na lo siguiente:
—Sostengo –dijo Andrés Stuart–que la probabilidad está en favor del ladrón, que no puede dejar de ser un hombre sagaz.
—¡Quita allá! –respondió Gualte rio Ralph. Sólo hay un país en donde pueda refugiarse.
—¡Tendría que verse!
—¿Y adónde queréis que vaya?
—No lo sé –respondió Andrés Stuart–, pero me parece que la Tie rra es muy grande.
—Antes sí lo era...–dijo a media voz Phileas Fogg.
—¡Cómo que antes! ¿Acaso la Tierra ha disminuido?
—Sin duda que sí –respondió Gualterio Ralph. Opino como míster Fogg. La Tierra ha disminuido, puesto que se recorre hoy diez veces más aprisa que hace cien años.
(…)
… el incrédulo Stuart no estaba convencido, y dijo al concluirse la partida:
—Hay que reconocer que habéis encontrado un chistoso modo de decir que la Tierra se ha empequeñecido. De modo que ahora se le da vuelta en tres meses.
Y así empezó la aventura del señor Fogg y su fiel mayordomo.
¿Cuáles son las premisas de este argumento del achicamiento del plan- tea? Éstas pueden ser bajo diversas perspectivas: históricas, físicas y filosóficas. Y todas con consecuencias sobre la relación del humano con su esfera espacial y su ambiente.
El concepto de espacio es amplio y puede referirse a diferentes aspectos: Espacio físico (extensión de un objeto en el universo), geográfico (distancia entre dos puntos), cósmico (más allá de la atmósfera terrestre), filosófico (la existencia y la experiencia humana, siendo una categoría a priori que organiza nuestra percepción del mundo) y dentro de la física moderna. La comprensión del espacio, en cualquier aspecto, es esencial para entender nuestro entorno y nuestra relación con él. Pero, dado este amplio abanico de aspectos, aclaro que solamente me enfocaré en cuanto a la relación de la esfera espacial del humano con el ambiente, y solamente en un sentido antropológico y de desarrollo humano.
La proxémica es un enfoque antropológico para analizar la esfera espacial: el encogimiento del espacio no es percibido del mismo modo por diferentes culturas. Por ejemplo,
en las culturas latinas y árabes, la distancia que mantienen los humanos entre sí suele ser más pequeña y tienden a estar más cómodas cerca de los demás. Contrariamente es lo que sucede en los países anglosajones y nórdicos. A estas conclusiones llegó en 1966 el antropólogo Edward T. Hall, quien acuñó el término proxémica para referirse a la disciplina que investiga cómo utilizamos el espacio en nuestras interacciones (La Vanguardia, 2/05/2025), y es aplicable a la percepción de la esfera humana y al uso del ambiente. La proxémica se divide en cuatro zonas principales: la íntima, la personal, la social y la pública. Cada una con distancias específicas que varían según la cultura y la relación entre las personas. Este enfoque es valioso para entender las interacciones sociales y culturales, así como para comprender cómo el espacio físico puede expresar poder, intimidad y estatus a un ser humano.
Rafael “Rach” Solana*
Phileas Fogg es el personaje principal de la novela Lavueltaalmundoenochentadías , de Julio Verne.
Bajo este enfoque, el ser humano a lo largo de su historia ha conectado con su ambiente a través de su esfera espacial en esas cuatro zonas. En la intimidad, el humano entra en comunión con la naturaleza; como ser humano (personal) en su uso; en lo social, en cuanto a la propiedad del ambiente y en lo público, en como regula el uso del ambiente. En cada nivel, su percepción ha variado desde la prehistoria hasta nuestros días, bajo diferentes enfoques filosóficos resumidos como: Teocentrismo, Antropocentrismo y Ecocentrismo.
Para reflexionar sobre esta evolución de la percepción espacial, me auxiliaré en la relación del humano en su esfera espacial con la biodiversidad. El humano ha percibido su espacio vital en relación con la biodiversidad bajo tres enfoques de pensamiento a lo largo de su historia. Al primero, al que denominaré prehumanismo o Teocentrismo, que abarca desde la prehistoria hasta antes del siglo XVI, el humano inicia a percibirse como humano en una esfera dominada por los dioses. En este periodo, el humano inicia su ubicación en el ambiente, donde el centro de su esfera espacial es una entidad metafísica: un ser supremo e inmaterial. El uso de su ambiente debía ser aprobado por esa entidad suprema. El humano no asumía responsabilidad alguna por el ambiente o por su deterioro; en dado caso era responsabilidad de ese ser supremo. El espacio, por tanto, era infinito. En la Europa del siglo XVI, el humano rompió con las tradiciones escolásticas y exaltó las cualidades humanas: comenzó a dar sentido racional a la vida. A este enfoque perspectivo se le conoce como Humanismo. Bajo esta orientación, el humano se pone en el centro de la esfera espacial para darle sentido a su vida. Inicia la era del antropocentrismo. Su principio básico es que las personas son seres racionales que poseen la capacidad para hallar la verdad y practicar el bien. Pero solo los humanos, considerando a los otros miembros de la biodiversidad son autómatas (Descartes dixit), elementos esclavizantes o utilizables. La novela de Julio Verne fue concebida bajo esta forma de pensamiento.
EL humanismo señala que el concepto de civilización se ha construido a través de disociar a los humanos del resto de la biodiversidad: los humanos son creadores de cultura.
Hay zonas en el Valle de Guadalupe que actualmente están siendo devastadas.
Crédito: Lourdes Arredondo.
En ese movimiento civilizatorio los humanos reprimen todas las carac terísticas asociadas a lo natural: el señor Fogg era todo un caballero. En el positivismo, lidereado por Descartes, se argumenta que las entidades no humanas, como la fauna, son solo organismos autómatas. En el extremo nefasto del humanismo están la xenofobia, la misoginia y el racismo. Hitler también es parte de este grupo –no olvidemos que el nacionalismo es el hijo desobediente del humanismo. Hitler amaba a su perro, formalizó la primera ley ambiental y era animalista (la antropologización de los animales domésticos, según Fernando Savater). Una racionalidad llevada al extremo: “Un hombre que se está cortando las venas con un cuchillo rombo, usa el razonamiento para usar el cuchillo afilado con el mismo fin”.
Por último, desde finales del siglo XX, el humano empieza a observar un importante deterioro ambiental, debido a su propia actividad y desarrollo. A su vez, percibe que los elementos del su entorno (el ambiente), como la fauna silvestre, son entidades sintientes, autoconscientes de su dolor y su placer (Quintero y López, 2020. Revista Colombiana de Geografía. 29(1)). Adicionalmente que él mismo es parte de ese entorno, de tal suerte que el propio deterioro del ambiente lo afecta directamente: así como un boomerang que es lanzado por sí mismo. Siente la necesidad de cambiar su enfoque de vida, por su propia sobrevivencia y la del planeta. Inicia el ecocentrismo, parte del hoy llamado poshumanismo. Parte de ese poshumanismo, nos
la denominada Geografía de los ani males. Esta disciplina suena como animalismo, pero no tiene nada que ver con él, dado que tiene bases sólidas en el humanismo y el poshumanismo. Se define como “las complejas relaciones humano–fauna con el espacio, el lugar, la ubicación, el medio ambiente y el paisaje”. Su origen está en la etología y se remonta a los primeros naturalistas europeos. Históricamente se han generado tres tendencias: la zoogeografía (espacios de fauna silvestre), la geografía cultural (paisajes culturales y atingentes a los llamados animales domésticos: valor comercial); y la geografía de los animales (fauna). Los dos primeros cobijados con un paradigma humanista (antropocéntrico), mientras que el último es basado en el poshumanismo, donde se muestra una relación más empática con la fauna (silvestre y doméstica), sustentado en evidencias científicas recientes que documentan que los miembros de la fauna son seres sintientes, autoconscientes y con intereses propios.
El poshumanismo plantea una posición ontológica y epistemológica completamente diferente en cuanto a la fauna silvestre (o domesticada, para que no se me ofendan los animalistas). Su discurso tiene dos vertientes: la primera relacionadas con la información y la tecnología, mientras que la segunda está relacionada con el planteamiento de que los humanos y la fauna deben tener consideraciones morales de igualdad, al tener los mismos intereses primarios: no padecer dolor, no sufrir
trapolarse a las plantas y a los sistemas complejos como los ecosistemas (arrecifes de coral, selvas tropicales, desiertos, etc.). Este poshumanismo supone que cada entidad faunística, al igual que el ser humano, se conecta con su ambiente a través de sus sentidos; generan su propio mundo (sus esferas espaciales) y sus vivencias; que construyen su conocimiento y sus creencias (¿metafísica?); y poseen inteligencia activa y práctica. Debido a ello ¡Se le deberá reconocer su derecho a un territorio, a un espacio vital!
Esto último hay que recordárselo a quien actualmente está devastando y destruyendo los hábitat naturales en la zona de conservación en el Valle de Guadalupe, Baja California y a las autoridades responsables (municipales, estatales y federales).
Con ello deberá llegar una cuarta perspectiva: un compromiso político y activismo en favor de los derechos de la fauna silvestre y de los ecosistemas. Sus bases de esta nueva forma de observar la esfera espacial y el ambiente podrán ser, entre otros temas, dos ideas sociológicas: el ecofeminismo y la teoría del compromiso social: lo social fundado en lo natural. Tal vez ya nació el señor Fogg de este siglo para encabezar este cambio.
Nota final. El poshumanismo nos es antihumanismo. Esto es un recordatorio para cualquiera de los dos extremos, si es que esta columna es leída: radicales animalistas o antropocentristas extremos.
*Consultor ambiental rsolana@biig-consultores.com
GRACIAS, TRUMP
JUAN JOSÉ GUTIÉRREZ*/COLABORACIÓN
Debido al nivel de mentiras, cinismo, calumnias y promoción del odio generadas en la Casa Blanca, millones de estadounidenses finalmente conocen la verdadera cara de su fascista gestión. Le subrayó a Trump que utilizo este espacio para agradecerle el papel que ha desempeñado al contribuir a que millones de estadounidenses —blancos y de color, inmigrantes o no—, finalmente se enfrentaran a una realidad que durante décadas muchos se negaron a ver. Una realidad que define lo que ha sido Estados Unidos, al menos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Gracias a que, en esta ocasión, en escenarios como Venezuela, Gaza, Ucrania o Irán, ya no se recurrió con el mismo énfasis a las viejas justificaciones de “defensa de la democracia”, “libertad” o “bienestar de los pueblos”, hoy resulta más evidente el verdadero costo de esas intervenciones. Genocidios, guerras proxy, golpes de Estado, secuestro de un Presidente y campañas de desestabilización —muchas de ellas ejecutadas en conjunto con el gobierno sionista de Israel— han dejado al descubierto el dolor, la muerte y la tragedia que millones de personas en el mundo han padecido como consecuencia de las políticas trumpistas.
No obstante, dentro de ese mundo de mentiras que cotidianamente caracterizan al corrupto magnate para justificar cualquier intervención; su obsesiva egolatría, cinismo y hambre de dominio a cualquier costo lo han llevado a deslizar ciertas verdades
que desnudan lo que ha sido y es el sistema estadounidense: una fuerza que lo único que busca es el control de los recursos de otras naciones y establecer gobiernos a modo que se sometan a los intereses de las corpo raciones estadounidenses.
Un ejemplo claro de la construc ción de una narrativa falsa para so meter a un gobierno fue el caso de Venezuela, donde primero se acusa al presidente Maduro de violación a los derechos humanos cuando se detuvo a miembros de las guarim bas por generar violencia y muerte en su intento por desestabilizar al gobierno —apoyados por la derecha venezolana y Estados Unidos; luego Estados Unidos desconoce las elecciones presidenciales, calificándolas como fraudulentas, al punto que llegaron a reconocer en el 2019 a Juan Guaidó, como presidente de Venezuela; enseguida acusan a Nicolás Maduro de ser el jefe del cártel de Los Soles con los que se inundaba las calles estadounidenses de droga —hecho falso que hasta el mismo Departamento de Justicia federal lo deshecho—, y finalmente, invaden y secuestran al presiente Maduro y a su esposa.
ralmente se usaba para invadir o someter a otros pueblos, por lo menos, en los últimos 70 años, eran mentiras. Sí, todo era una farsa.
El mismo primer ministro de Canadá, Mark Carney, denunció en Davos que el orden internacional establecido, principalmente por EU, era parcialmente falso y una ficción útil que se aplicaba con distinto rigor a los países más débiles, pero por ningún motivo era justo para ellos y en forma general, beneficiaba a los más poderosos.
Dentro de todo este mar de desinformación y mentiras apoyados por los medios de comunicación corporativos y respaldados por gobiernos lacayos como los europeos y algunos latinoamericanos, el presidente Maduro y su esposa Cilia Flores fueron secuestrados, a pesar de que en repetidas veces Trump fue franco y subrayó: “ Nosotros vamos por el petróleo de Venezuela como objetivo principal”.
Debido a todo ese escenario construido por el sistema estadounidense a través de los años y desenmascarado por el mismo Trump, millones de ciudadanos a nivel global, finalmente entendieron que las justificaciones de llevar la democracia y libertad a los pueblos, o evitar la propagación del comunismo y socialismo, que gene-
Obviamente el discurso de Carney no fue gratis, surgió de las constantes amenazas de Trump de apoderarse de Canadá y Groenlandía. Fue hasta ese punto que reaccionaron algunos líderes europeos, mismos que no dijeron nada, mientras se masacraba al pueblo palestino o se realizaba el secuestro del presidente Maduro, entre muchas otras violaciones a los derechos humanos y soberanía de los pueblos.
Es por eso que en el plano internacional, le damos las gracias a Trump, por destruir con sus propias palabras ese orden mundial basado en reglas que resultó ser una farsa y simplemente permitía a Estados Unidos someter a los pueblos para beneficio de las corporaciones. Y repito, para beneficio de las corporaciones porque dentro del mismo pueblo estadounidense hay más de medio millón de personas viviendo
en la calle, millones sin seguro de salud y otros dos millones en la cárcel. Es importante enfatizar que aquello que no pudieron hacer decenas de autores de libros, discursos y artículos de opinión en medios independientes —de izquierda o progresistas— o grandes líderes políticos e intelectuales como Nelson Mandela, Martin Luther King Jr., Fidel Castro, Salvador Allende, Noam Chomsky o Eduardo Galeano, por mencionar solo algunos, usted presidente Trump lo ha logrado en un abrir y cerrar de ojos.
Sólo queda aclarar que, este artículo lo escribo con ironía y un profundo dolor porque todas estas mentiras que han salido de la Casa Banca significan dolor y muerte para innumerables pueblos y ciudadanos de este país, ante la apatía de muchos sectores del pueblo estadounidense debido a la gran manipulación de los medios corporativos; pero enfatizo, que por ningún motivo aplaudiría un gobierno fascista estadounidense, que tanto dolor ha creado al pueblo migrante y al resto de la población dentro y fuera de Estados Unidos.
Lo único que se celebra en este artículo es, que gracias al cinismo del presidente Trump, ahora millones de estadounidenses y migrantes han aprendido lo que ha sido Estados Unidos a lo largo de los últimos, por lo menos, 70 años.
No endoso en estas líneas el título de presidente a Trump, porque no está a la altura de lo que debe ser el Jefe de la Nación más importante del orbe. El país requiere como Jefe Supremo a un estadista, a un humanista, a un visionario, a un cabal respetuoso del contrato social nacional y del orden mundial. Ya el papa León XIV alertó que se están dando condiciones similares a las que desencadenaron la Segunda Guerra Mundial. El Sumo Pontífice lo dijo con estas palabras: “La guerra vuelve a estar de moda y el entusiasmo bélico se extiende. Se ha roto el principio establecido tras la Segunda Guerra Mundial, que prohibía a los países utilizar la fuerza para violar las fronteras ajenas. La paz ya no se busca como un regalo y como un bien deseable en sí mismo. En cambio, se busca mediante las armas como condición para afirmar el propio dominio. Esto compromete gravemente el estado de derecho, que es la base de toda convivencia civil pacífica”. Nada mejor dicho. Le doy las gracias a Trump porque sus vejaciones al pueblo se convierten en energía que concatena la más amplias voluntades para echarlo del poder. Jamás, latinos, anglosajones, afroamericanos, asiáticos habían estado tan unidos. No hay margen para dudar de la derrota de Trump en las elecciones de medio término, lo que abrirá la posibilidad de que se le haga un juicio político para mandarlo al basurero de la historia. Doy las gracias a Trump, quien ya se siente con mayor poder que Hitler. Su megalomanía y carencia de buena sangre nos han dado lecciones de lo que no se debe hacer. Esto será el faro que encamine por el sendero del bien a la Unión Americana. Las truculencias trumpistas siempre serán un recordatorio nefasto de lo que jamás se debe hacer. Trascenderemos la oscuridad que ahora sepulta a la democracia y el Estado de Bienestar, al nuevo día luminoso en el que el cielo y la tierra estadounidense sean el terreno fértil para una patria poderosa, con profundo sentimiento humano, basado en la coexistencia pacífica organizada.
* Director ejecutivo de la Coalición por los Derechos Plenos para los Inmigrantes y activista estadounidense por más de tres décadas.
Las aves, una relación antigua que aún nos conecta
Columna INAH BC
Andrea Guía Ramírez*
Desde tiempos antiguos las aves han formado parte de la vida de los grupos humanos. Su presencia en distintos ambientes y la majestuosidad de algunas especies se reflejaron en las culturas de todo el mundo a través del arte, las creencias y las prácticas cotidianas. Dependiendo del entorno y de las características de cada especie, las personas aprovecharon a las aves de diversas maneras; su carne fue una fuente importante de alimento, mientras que sus plumas, huesos y otros elementos se utilizaron para la elaboración de ropa, adornos y herramientas.
La arqueología nos permite conocer esta relación a partir del estudio de los restos encontrados en antiguos asentamientos, así como de sus representaciones en el arte rupestre, que evidencian la estrecha conexión entre las comunidades humanas, su entorno y la avifauna. En el caso de los grupos cazadores–recolectores–pescadores, durante mucho tiempo los restos de aves fueron poco estudiados, ya que otros animales parecían más relevantes, como los peces y los mamíferos marinos y terrestres; sin embargo, las investigaciones han demostra do que las aves desempeñaron un papel clave en su vida cotidiana.
Por ejemplo, estudios realizados en las costas de California y las Islas del Canal han identificado una gran diversidad de especies utilizadas por las poblaciones antiguas, incluyendo aves migratorias que eran aprovechadas en ciertas épocas del año, cuando otros recursos escaseaban. Estos trabajos también han revelado importantes cambios ambientales, como la transformación de antiguos humedales y la desaparición de algunas especies, entre ellas una especie de pato marino no volador que se extinguió a mediados del Holoceno, hace unos 2 mil 400 años atrás, tras haber sido intensamente explotado por los grupos humanos.
La península de Baja California es hoy una de las regiones con mayor diversidad de aves en México, concentra cerca de la mitad de las especies de aves existentes en territorio nacional. Sus costas, humedales y mares albergan cientos de especies, tanto residentes como migratorias. Esta riqueza natural no sólo fue esencial para las sociedades del pasado, sino que sigue siendo vital para los ecosistemas actuales. Las aves cumplen funciones clave, como el control de poblaciones de diferentes organismos, la dispersión de semillas y el equilibrio de los ambientes naturales.
Desde el estudio de las sociedades antiguas, en Baja California existen ejemplos claros del uso de las aves como recurso. En un sitio ubicado en la sierra Cucapá se res con abundantes huesos de aves y peces. El análisis mostró que una parte importante correspondía al
Las mismas aves que hoy observamos en los paisajes bajacalifornianos formaron parte de la vida cotidiana de las sociedades antiguas.
achichilique, un ave acuática, y que muchos de sus restos presentaban señales de exposición al fuego, lo que indica que fueron cocinados y consumidos. Asimismo, se observó una selección de ciertas partes del cuerpo, lo que sugiere que las aves pudieron haber sido procesadas en las zonas de caza y que solo algunas partes eran trasladadas a los lugares de consumo. De manera similar, en diversos sitios de la Sierra Juárez se han identificado evidencias del consumo de codornices y otras aves propias de estos ecosistemas. Aunque los restos óseos recuperados son escasos, esta situación puede explicarse tanto por las prácticas de procesamiento y consumo de estas aves como por las características de sus huesos, que suelen ser poco densos y, por lo tanto, difíciles de conservar en el registro arqueológico. Las codornices, por ejemplo, eran asadas directamente al fuego, lo que favorecía la fragmentación y destrucción de los huesos. De acuerdo con los registros etnográficos, para su caza se aprovechaba el comportamiento gregario, ya que suelen desplazarse en grupos. Los cazadores guiaban intencionalmente a las parvadas hacia trampas, donde podían ser capturadas con mayor facilidad. En los sitios arqueológicos cercanos a los litorales costeros, los restos de aves suelen ser poco abundantes y, en la mayoría de los casos, su presencia parece deberse a la incorporación natural de sus huesos en estos depósitos. Por ejemplo, en un estudio realizado en las Islas Coronado se recuperó una gran cantidad de huesos de un ave marina conocida como mérgulo de Xantus. El análisis demostró que no existía evidencia de su consumo por parte de los grupos humanos que habitaron estas islas; sin embargo, no se puede descartar que estos aprovecharan otros productos, como sus huevos. Las mismas aves que hoy observamos en los paisajes bajacalifornianos formaron parte de la vida cotidiana de las sociedades antiguas, y su presencia en el registro arqueológico nos permite reconstruir historias de adaptación, aprovechamiento, transformación y convivencia con la naturaleza.
* Sección de Paleontología y Arqueozoología Cinah–BC.
LA ENORME DISTANCIA
Caracol, Un Museo
EPara Ti
l otro día me topé con un video impactante. En él, una creadora de contenido narra cómo su primer encuentro con el tiburón ballena en Cancún terminó en profundo desencanto. Al salir en lancha al encuentro del animal todo marchaba bien. Cuando se aproximaron al primer ejemplar, era una maravilla. Sin embargo, en cuestión de minutos la escena cambió. Una docena de embarcaciones se aproximaron al sitio y una tropa de nadadores bajaron a vivir la experiencia, o arrebatarla a toda costa. Demasiados. La escena que rescata en video es un peligroso caos: un gigante perseguido por un batallón de turistas en busca de la selfie perfecta. Aunque existe regulación sobre el avistamiento turístico de esta especie, no es un caso aislado. Es el ecoturismo convertido en una práctica perversa, un claro ejemplo de a lo que nunca se debe llegar.
Ahora pasemos a las ballenas propiamente dichas, las que respiran con pulmones y amamantan a sus crías como buenos mamíferos marinos. Grises, azules, jorobadas y más. Nuestro caso local más sonado es la ballena gris. Por fortuna su tamaño, gracia e imponencia funcionan más o menos como sutil advertencia de que uno no se va a levantar del trancazo propinado por no respetar su espacio en el agua.
Aun así, una búsqueda rápida en la red social de tu preferencia te mostrará evidencias de que también solemos fallar con
ellas, desde personas que les dan “besitos” a las ballenas grises en Guerrero Negro, hasta joro badas con espantosas heridas abiertas en el lomo y la cola por encuentros desafortunados con motores de aspas.
Si lo que se conoce se quiere y lo que se quiere se cuida, ¿cómo, entonces, se puede reconciliar el turismo de avistamiento con el respeto a la naturaleza?
Aunque las personas con pro fundo amor y respeto a nuestro entorno natural han existido desde siempre, la conservación como práctica y factor de peso en la economía no es algo tan viejo como parece. Se podría decir que apenas en el siglo pasado fue cuando la humanidad cayó en cuenta que los recursos naturales no son infinitos y no se pueden cazar animales como las ballenas con la expectativa de que nunca se acaben. La revolución industrial había acelerado tanto la destrucción del entorno que el daño ya no se podía negar. De las personas que mencioné al principio salió el “Te lo dije” más contundente de toda la historia y así el mismo siglo que vio pasar la Revolución Mexicana, las dos guerras mundiales, el alunizaje (sí fue real) y la Earth song de Michael Jackson, fue también el siglo que vio surgir a la conservación de la vida silvestre como la conocemos hoy.
Los aciertos, errores y revelaciones de esta fascinante y noble disciplina no cabrían ni en diez publicaciones de La Brújula , pero podemos resaltar el documento legal más relevante en esta cuestión para las ballenas que cada año nos visitan: la NOM–131–Semarnat 2010. Para saber qué es, con qué se come y a qué dedica el tiempo libre, primero algo de contexto. Ante todo, la filosofía del turismo de conservación insiste en que debe ser respetuoso con el entorno y consciente de la naturaleza de cada especie. Cada invierno, las ballenas grises emprenden un viaje que las lleva
¡Son más de 16 mil kilómetros de recorrido por la costa!
Su viaje está repleto de peligros y es un monumento a la resiliencia de los ciclos de la vida ante la aplastante adversidad. Sin embargo, el cambio climático potenciado por el ser humano ha causado estragos en sus campos de alimentación, lo que ha diezmado su población hasta cerca de los 13 mil ejemplares. Para referencia, es menos de la mitad de las ballenas que se contaron en 2016 y la cifra más baja de la que se tiene registro desde la década de los años setenta. Es urgente que más personas la conozcan, les importen y les presten su voz, así como es urgente que las actividades de avistamiento no sean un agravante más en el asedio a su población.
La norma oficial mexicana comentada busca regular el aprovechamiento turístico (el avistamiento) para que la presencia humana no altere los comportamientos naturales de estos grandes animales.
La norma es de libre consulta en internet y con lujo de detalle presenta cuestiones como distancias prudentes (la mínima es 60 metros para las embarcaciones más pequeñas, no los 60 centímetros del cardumen de rémoras humanas) y buenas prácticas tales como jamás atravesarse en su camino ni empezar una persecución, así como detener los motores si las ballenas se aproximan. Esto último es crucial. Al final
pios términos, no los nuestros. Si se aproximan, que sea por iniciativa y curiosidad de ellas. Este toque de incertidumbre es la verdadera magia de salir a su encuentro sin forzar nada. Nunca será aburrido, porque nunca te dejará de sorprender.
¿Qué queda, entonces, si quiero salir a ver ballenas? Si la autoridad no alcanza para poner un centinela en cada embarcación, debemos entonces ser participantes y proveedores informados y responsables. No hay trabajo pequeño. Nos corresponde revisar la norma, difundirla y ser observadores de los servicios que contratamos, buscar antecedentes, promover el buen actuar y visibilizar lo que no es correcto, tal como lo hizo la compañera con el tiburón.
Recuerda, más que una selfie o una simple atracción, ver animales como la ballena gris en su hábitat es el privilegio de salir al encuentro de seres con vidas propias, complejas y de vínculos profundos. Es la experiencia por excelencia de salir a conocer otros mundos. Y por breves instantes experimentar a la naturaleza como un mosaico en el que todo está conectado y no se detiene jamás. Así que, ¡a ver ballenas! Pero de lejos por ahí, porque a pesar de la enorme distancia, las podremos sentir justo aquí.
*Coordinador educativo y divulgador de la ciencia.