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Concurso 1984 (1)

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EL CIELO NEGRO, SIEMPRE

La noche es oscura pero curiosamente el día también. Soy Wan Yu y tengo 16 años; vivo en Shanghai, China en el año 2.156. En realidad nunca he salido de la ciudad aunque me gustaría, mis padres siempre me lo han prohibido. Siempre me he preguntado ¿por qué? Shanghai está rodeada de una burbuja de material indestructible para impedirnos salir.

¿Qué habrá más allá de ella? ¿Qué otros lugares habrán? ¿Qué tan grande es el mundo? Este tipo de preguntas me las hago a diario, tantas ganas tengo de salir, nunca he visto el cielo azul, como me encantaría verlo. Sería tan hermoso. Shanghai está siendo dirigido por una especie de régimen donde un científico de laboratorio llamado Yong nos controla.

Todos se dejan controlar por sus fantasías e inventos para supuestamente vivir en un mundo mejor, pero yo no me dejo de él. Me encanta la historia, saber cómo era el mundo antes de todo esto y conocer otros lugares a través de ella. Algo que leí fue que en el 2020 hubo una pandemia mundial por un virus en el que todos tenían que estar encerrados en sus casas, si duro es no salir de la ciudad me imagino no salir de mi casa. Que horror! Honestamente yo creo que nos están ocultando algo, resulta que una de las muchas reglas, es que tenemos prohibido pasar por la calle Taikang Lu. Debe haber algo ahí que no quieren que veamos.

El laboratorio del científico Yong queda en todo el centro de la ciudad. Es una gran esfera blanca cubierta de luces múrices y blancas. Yo opino que es más que todo un museo. Porque todo el mundo puede entrar cuando quiera a cualquier parte. Es el lugar donde supuestamente el científico trabaja, pero yo lo dudo. ¿Cómo va poder trabajar con tanta bulla y dejar que todo el mundo entre a su oficina a tocar sus cosas? No tiene sentido. Y para rematar nunca está ahí. Mi teoría, es que su laboratorio con sus planes e inventos quedan en la calle Taikang Lu pero nadie lo sabe porque nadie se ha atrevido a ir por esos lados .

Llevaba toda la mañana pensando, estudiando y haciendo cosas irrelevantes, así que decidí ponerme unos zapatos y salí a caminar. Caminé por un rato y me llamó la atención un cartel con la imagen de un adolescente joven desaparecido. Me pareció extraño porque era mi vecino, pero lo extraño era que lo había visto por la mañana cuando saqué a mi perra. El cartel no decía mucha información : “se compensará con un premio” , ni a quién contactar, ni dónde fue la última vez que fue visto. Agarré el cartel, lo arrugué y lo metí en mi bolsillo con intención de caminar a la casa de mi vecino para comprobar si de verdad había desaparecido. Toqué tres veces la puerta pero nadie contestaba. Toqué de nuevo tres veces y nada. Tenía esperanza en la frase: “ la tercera es la vencida”, y toque tres veces por última vez, de repente alguien abrió… Era la madre de mi vecino adolecente. Le mostré el cartel, hubo un silencio incómodo, y luego de unos momentos contestó: Wan yu ¿Dónde encontraste eso querida? Yo contesté: “ Señora en el poste de luz en la esquina”. Tomó un gran suspiro y me contó que lleva desaparecido desde hace 2 semanas. Volví a mi casa confundida, con tantas preguntas. Me puse el pijama y me eché a la cama e intenté pensar en otra cosa pero no podía, no podía dejar de pensar en todo lo que estaba sucediendo.. Algo me hacía pensar que todo eso tenía algo que ver con cada uno, como un rompecabezas. La mañana siguiente me levanté y seguí pensando en lo mismo. No pude evitarlo pero tantas ganas tenía de ir a la “calle prohibida” lo único que me detenía eran los riesgos. Sabía que lo que hacía era muy peligroso, porque nadie nunca se había atrevido hacerlo antes entonces, había un gran chance de que no volviera nunca a casa. Prepare mi mochila con cosas que podría necesitar y me vesti de negro cubriendome la cara. Dejé una carta a mis padres encima de mi cama y tomé un tranvía que me llevaría lo más cerca posible a la calle Taikang Lu y caminaría hasta llegar a mi destino.

Este gran edificio se veía viejo, usado, lleno de grafitis y con todas las ventanas quebradas.Todo estaba oscuro hasta cierto punto que me empecé a asustar. Caminé un poco más para acercarme bien y me di cuenta que de una de las ventanas salían rayos de luz. Camine en círculos alrededor del edificio por casi 10 minutos hasta que por fin ví una puerta entreabierta por la cual dudosa ingrese. De la nada empieza a vibrar mi celular. ¡Eran mis padres! Con lágrimas en mis ojos les tuve que colgar. Algo en mi se puso más sensible que nunca y quería salir de ahí pero la puerta se cerró y no la pude volver a abrir. Apenas entré había un largo pasillo lleno de tarros de todos los tamaños llenos de líquido transparente con diferentes colores. Todos los tarros tenían una cinta que decía “núcleo de célula” y otros tenían una cinta con nombres de diferentes órganos del cuerpo humano. Seguí caminando hasta llegar al final del pasillo donde se encontraba una pared con un cartel sobre el experimento de la oveja Dolly. Me preocupé por un momento porque el camino terminaba ahí y no había nada. El cartel estaba solo colocado por la parte de arriba así que lo volteé y me sorprendí al ver que había un ladrillo de la pared más salido que los demás. Lo presioné y se movió una de las estanterías hacia el lado y creó una puerta por la cual salía ¿Humo? Entré por la puerta y vi una cama quirúrgica con luces muy blancas alrededor. Me volteé y vi 5 refrigeradores metálicos. Me acerqué lentamente hacia los refrigeradores y abrí el que estaba en la mitad. No lo podía creer, desde ese momento sabía que no iba a salir. Luego escucho unos pasos que caminan a una buena velocidad hacia mi ubicación. Rápidamente me escondí atemorizada detrás un mueble. Estaba tan cerca de saber que tramaba el científico Yong. El científico Yong entra al salón con dos personas atrás de él. Yo siento que sabían de mi presencia ya que murmuraban de forma extraña y lastimosamente no alcance a escuchar. Después de unos momentos se acercaron al refrigerador que yo había abierto porque notaron las huellas de mis dedos en la puerta. Sacaron lo que tanto me tenía perpleja, era el cuerpo de mi vecino replicado varias veces. Me sentí empoderada, ya resolví la mitad del rompecabezas. No me esperaba lo que venía. Empezaron a calentar el hielo que había alrededor de una de las réplicas de mi vecino y luego de 30 minutos empezaron a revivirlo, lo metieron en otro salón muchísimo más grande con otro par de sus réplicas. Luego lentamente trajeron de otro aposento a mi vecino secuestrado prácticamente muerto y Yong comenta: “Se que estas ahi nena sal si no quieres que te pase lo mismo a ti.” Corri lo mas rapido que pude y me encerré en un cuarto a la derecha. Yong tranquilo contestó con una risa espeluznante “No te puedes quedar ahí para siempre”.

Encendí una luz y ese lugar estaba lleno de libros, de todo tipo y en el centro se ubicaba una mesa circular que encima se encontraban unas carpetas confidenciales. Obviamente las tenía que leer. Al abrir la carpeta se encontraba todo un experimento que en grande escribía “Clonage”. Era lo que tramaba el científico para controlar a la sociedad con su nuevo experimento y tener ayuda en sus planes. De la nada me sentía otra persona sentía que gracias a este experimento podría terminar con este científico y yo misma dominar Shanghai. A partir de ese momento no me importaba el cielo azul ni el mundo exterior. Parte de mi sabía que estaba mal y que mi sueño de siempre había sido ver el mundo exterior pero nada me impedía cambiar de mi aburrida vida a una vida llena de poder. Doble delicadamente el papel y volví a casa sin que Yong se diera cuenta. Al volver a casa mis padres estaban felices de verme y preocupados por la carta, yo solo les dije que era una broma y se rieron. No salía de mi casa, estaba determinada en aprender a clonar. Tomé un montón de clases, videos y me robé algunos de los libros del científico Yong y por fin después de 3 largos meses de estudio y dedicación ya todo iba a cambiar. Primero empecé clonando ratas y exitosamente lo logré luego lo hice con mi perra también lo logré así que ya me sentía lista para intentar con humanos . Me escapé a la media noche y volví al edificio, esta vez solo con una pistola eléctrica. Entre de nuevo a la sala de cirugía y espere sentada a que volviera Yong. Después de casi 3 horas por fin entró a la habitación. Estaba sorprendido con mi regreso y calmadamente me dijo “Donde esta mi carpeta”, “De qué me habla” Le conteste con el mismo tono. Se acercó enojado hasta pegar su mano en mi hombro y repitió la misma pregunta, saqué la pistola de mi bolsillo y lo dormí. Apliqué todos los pasos del experimento y fue todo un éxito, repetí el proceso 581 veces más lo cual me tomó 5 meses. Estaba lista para mostrarle al mundo de lo que soy capaz. Salí del edificio y mis clones tomaron el control de Shanghai conmigo a su cabeza. No fue muy difícil porque ya con la esfera bajo mi control Shanghai está bajo mi reino.Es increíble lograr lo que tu quieras si te determinas a hacerlo. Reconstruí toda la ciudad y le agregue unas cuantas reglas pero ahora toda la ciudad me detesta, no entiendo por qué solo estoy haciendo el mundo mejor ¿no? Mi sueño de salir del país y ver el cielo azul siempre estuvo en mi corazón pero no podía permitirme cambiar las reglas solo por mi inmadurez.

Alana Gutiérrez, 3eme1

Eva García

-Eva García, adelante.

-Me desperté alterada. Eran las 4:15 de la madrugada. Mí corazón latía frenéticamente Carolina debía de estar por llegar para el cambio de turnos. No me podía permitir otro retraso. Entré al baño y mientras el espejo me narraba las misiones del día, yo me daba una ducha rápida. A las 4:30 ya estaba en la entrada lista para salir con mi aljaba a la mano Dos minutos más tarde entró Carolina y comenzó a hablar. Esta es una recreación imprecisa de nuestra conversación:

“ - Debes comenzar por la - La Puerta del Sol, ya lo sé.

- Ten cuidado, es el primer edificio a la izquierda, ese todavía no ha sido depurado por lo que encontrarás…

- ¿Muchos depredadores? Ya me lo ha dicho el espejo ”

En la casa de encuentro todos éramos familia y Carolina era lo que llamábamos nuestra reina o madre. El espejo había aparecido al mismo tiempo que nosotros y nos daba órdenes cada mañana. Nosotros no teníamos padres, pero la casa de encuentro era más que suficiente Ese día salí de la casa y me dirigí a donde debía, el trayecto me tomó aproximadamente 3 minutos por RENLE, me subí en uno de los levitadores y me senté a admirar el celaje por la ventana. Ya se podían ver rayos de sol lo que nos estaba tomando a todos por sorpresa, según yo la sobrepoblación se estaba solucionando “sola” y la polución había disminuído Pero ahora ya lo sé Llegué a la plaza y me bajé, luego entré al primer edificio a la izquierda como me lo habían indicado y entré al primer apartamento. Este era el primer edificio que me encargaban a mí sola y yo sentía que eso era un honor Lo siento lo siento mucho…

En el primer cuarto encontré a una bestia perdón, pero así era en ese momento.

Encontré a una bestia en un rincón Ella se percató de mi presencia casi inmediatamente y comenzó a mirarme. Yo, como mi casa y mi instinto me lo exigían, saqué una de mis flechas y le disparé. Su sangre viscosa se derramó por el piso dejando un tinte múrice en las grietas de la madera Este acto me causó una alegría indescriptible, una sensación de satisfacción y orgullo. Un deseo imparable de repetirlo Y fue así como seguí Cuarto por cuarto. Uno por uno. Sintiendo esto mismo.

Eva García

Hasta que acabé con los ocho pisos Eran las 11 de la mañana y ya había completado mi primera misión. En ese día yo tenía cinco misiones Así que seguí, yo solo seguí mis órdenes, mi asombro crecía cada vez más y yo…

-Objeción su señoría, relevancia.

-Lo siento. Finalmente acabé con mis misiones alrededor de las 7 de la tarde Esas fueron todas las acciones que realicé el día 12 de junio del 2311.

-Señorita Eva García, ¿podría usted explicarle a los jurados el por qué está aquí hoy?

-Según tengo entendido, yo como muchos otros fui-envenenada por la ex-OMS en un proyecto de control biológico. Este proyecto fue financiado por 5 de los magnates más importantes del mundo como una manera de reducir la sobrepoblación. Es lo primero que me dijeron después de despertar en la camilla del hospital tras haber sido herida por un arma de fuego.

-Correcto. Usted vive en Madrid, una de las zonas en las que aplicaron esta alternativa sostenible y modificaron las plantas Usted estaba actuando bajo efectos de una planta transgénica venenosa tipo C denominada POIP Señorita García, al atacar a estos niños su mente no podía pensar claramente y estaba alucinando con bestias

-Señor juez, hoy están presentes las 127 familias de los difuntos entre 3 y 9 años. Estos eran tan solo niños y nunca tendrán la oportunidad de vivir lo que usted, yo, y todos en esta sala hemos vivido. Todo porque la señora Eva García de 16 años aquí presente los asesinó mientras sonreía

-Señor Juez, ella no pensaba claramente Estaba bajo efectos

-Silencio Eva García, 16 años, pena de muerte

Fue cuando el bullicio se calmó y mis oídos descansaron por primera vez.

Emilia Orozco

3eme1

Un año después del desventurado fallecimiento de su esposo, la señora Matilda González, despertó en lo que ella llamaba “una taciturna mañana”. Es así, como luego de efectuar algunas de sus dificultosas maniobras, para levantar su adormecido cuerpo de la cama, fue a contemplar el amanecer desde el estrecho ventanal de su dormitorio. El sol, resplandeciente, iluminaba la ciudad de Pereira, otorgándole un encanto, que parecía borrar todas sus imperfecciones, y su pobreza, haciéndola parecer la ciudad más fascinante, y encantadora, de la sociedad. Las aves cantaban, y el viento soplaba fuerte, transportando así, un olor a naturaleza, que llenaba los pulmones para luego purificarlos. Era el amanecer perfecto. Sin embargo, a Matilda, le parecía una mañana común, una mañana como todas las demás, una mañana más en la que extrañaba a su esposo desesperadamente, y anhelaba vigorosamente que la noche arribara pronto, para poder dormir y soñar con él.

Era sábado 24 de febrero de 2039, un día ocupado en el que debía hacer múltiples recados, es así que se apresuró para poner en marcha su día y darse un baño. Matilda, era una mujer de carácter fuerte, pues siempre sabía lo que le apetecía, jamás dudaba de sus acciones, y todo se hacía como ella quería en el instante en que lo deseara. Asimismo, era independiente, autónoma, inteligente, perspicaz, ingeniosa, aunque estricta, psicorrígida, y un poco solitaria desde el lamentable fallecimiento de su marido, pues aunque sus más cercanos familiares, amigos y colegas, le enviaban semanalmente múltiples invitaciones, Matilda se negaba rotundamente a aceptarlas. Asimismo, era una mujer esbelta, que poseía unos hermosos ojos del color del mar, que destellaban como dos estrellas en la oscuridad de la noche, pues su piel era tan blanca como la nieve y tan delicada como la porcelana, ya que no soportaba los impetuosos rayos que se desprendían del sol día tras día. Su cabello, había pasado por numerosos, aunque diversos estilos, sin embargo, había decidido quedarse con un estilo un tanto moderno, en el cual, una tonalidad de un marrón un tanto iluminado predominaba en su capul que llegaba justo hasta la mitad de su frente.

Asimismo, Matilda disfrutaba vestirse siempre con alguna prenda negra, pues era un color que resaltaba sus más hermosos rasgos y curvas, además, en esos momentos no había mucho color en su interior. Siempre traía consigo una cadena de la cual colgaba un hermoso, aunque minúsculo diamante en bruto. Jamás se lo quitaba, pues era lo último que su esposo le había regalado. De igual manera, hace unos 8 años, su amado esposo, le había otorgado su más preciado, colosal y extraordinario tesoro: su hija, a quien amaba con extrema locura. Matilda, intentaba sin cesar protegerla de todos y cada uno de los tremebundos males que pululaban de un lado a otro, en la ciudad de Pereira, sin embargo, al no estar su esposo con vida se le dificultaba cada vez más. Asimismo, Aitana era una niña traviesa, juguetona, a quien le apasionaba profundamente explorar e intentar de todo a cada instante del día, lo que hacía todavía más trabajosa y ardua la tarea de Matilda, quien se sentía íntegramente exhausta por tener siempre en su interior el temor de que alguna desgracia le ocurriera a su adorada hija, tal y como le había ocurrido a su amado esposo, pues sabía bien que de ninguna manera soportaría perder a los dos individuos más valiosos de su magno corazón. Al salir de la ducha, Matilda se encontraba ya más despierta, fue así, como se vistió con extrema rápidez, pues recordó la fecha de aquel día tan especial : “Sábado 24 de febrero”, dijo preocupada, “¡No lo puede creer!”, exclamó, “Ha pasado ya un año desde que lo perdí.”, anunció Matilda con una magna dosis de tormento en cada una de sus palabras. Súbitamente, Matilda, sintió cómo un dolor inmenso entraba por su garganta, y bajaba hasta tocar la parte alta de su abdomen. Sus pupilas se dilataron y rápidamente las lágrimas que subían como la espuma, se presentaron en la superficie de sus ojos. Respiró hondo tres veces, logrando así contener las lágrimas, y en su arduo intento por vaciar su mente de funestos y apesadumbrados pensamientos y recuerdos, recordó que su amado hombre, había dejado como último recuerdo un presente para su amada hija. Aquel presente venía envuelto en una hermosa caja de una tonalidad de lila un tanto pálida, aquella caja de forma rectangular, estaba rodeada por un hermoso listón dorado, el cual brillaba tal y como una estrella en medio de las tenebrosas tinieblas.

Matilda, no le había entregado antes el hermoso presente a su hija, ya que había acatado al pie de la letra las instrucciones que le había dejado su queridísimo esposo las cuales, mencionaban claramente que el regalo debía entregarse el día 24 de febrero de 2039. Fue así, como Matilda, despertó a su hermosa hija, con una fascinante y maternal sonrisa, le dio el presente de su padre y con gran emoción lo abrió desgarrando rápidamente el envoltorio. Dentro de la caja había una linda muñeca, vestida y peinada a la perfección, Aitana llena de emoción comenzó a jugar con ella de inmediato. Mientras tanto, Matilda decidió salir mientras su hija bse entretenía con su nueva muñeca, pues debía realizar todos y cada uno de los recados que no había podido realizar durante la semana por una u otra razón. Media hora después, Matilda abrió la puerta del departamento donde vivían ella y su preciado tesoro. Al entrar, no escuchó ningún ruido en absoluto, lo que le pareció un tanto extraño, sin embargo, no le prestó mucha atención, es así, que siguió caminando hacia la cocina para dejar sobre el mesón, todas las frutas y verduras frescas que había comprado en la plazoleta. Segundos después, exclamó: “¡Aitana, te traje las mañanas más maduras y jugosas que encontré! ¿Te gustaría probar una? Al no obtener ninguna respuesta, Matilda palideció, recorriendo así todo el departamento en busca de su adorada hija. Unos segundos después, Matilda escuchó el grifo del lavamanos, es así que corrió hacia el baño y abrió la puerta bruscamente, viendo así, la nueva adquisición de su hija, ayudando así a la pequeña Aitana a lavarse las manos. Se apresuró a abrazar a su hija por la espalda preguntando si estaba bien, a lo que ella respondió con una sonrisa en la cara y un “Sí, Mami.”. Luego de tomarse un instante para analizar la situación, decidió que lo que habían visto sus ojos era íntegramente descabellado. Sin embargo, decidió confiar en sus instintos, y poner a la muñeca en una bolsa de basura tan negra como el carbón, sin anunciarse a su hija, pues decidió que era lo mejor para ambas, fue así, como miró detenidamente la muñeca, y con mucha melancolía, y tristeza la tiró en la basura. Minutos después de cenar, Aitana se lavó los dientes, y se metió en la cama, es así, que llamó a su madre para que le diera el tan importante “beso de buenas noches”, ya que sin esta simple acción a la pequeña Aitana le era completamente imposible dormir en paz.

Matilda, no le había entregado antes el hermoso presente a su hija, ya que había acatado al pie de la letra las instrucciones que le había dejado su queridísimo esposo las cuales, mencionaban claramente que el regalo debía entregarse el día 24 de febrero de 2039. Fue así, como Matilda, despertó a su hermosa hija, con una fascinante y maternal sonrisa, le dio el presente de su padre y con gran emoción lo abrió desgarrando rápidamente el envoltorio. Dentro de la caja había una linda muñeca, vestida y peinada a la perfección, Aitana llena de emoción comenzó a jugar con ella de inmediato. Mientras tanto, Matilda decidió salir mientras su hija se entretenía con su nueva muñeca, pues debía realizar todos y cada uno de los recados que no había podido realizar durante la semana por una u otra razón. Media hora después, Matilda abrió la puerta del departamento donde vivían ella y su preciado tesoro. Al entrar, no escuchó ningún ruido en absoluto, lo que le pareció un tanto extraño, sin embargo, no le prestó mucha atención, es así, que siguió caminando hacia la cocina para dejar sobre el mesón, todas las frutas y verduras frescas que había comprado en la plazoleta. Segundos después, exclamó: “¡Aitana, te traje las mañanas más maduras y jugosas que encontré! ¿Te gustaría probar una? Al no obtener ninguna respuesta, Matilda palideció, recorriendo así todo el departamento en busca de su adorada hija. Unos segundos después, Matilda escuchó el grifo del lavamanos, es así que corrió hacia el baño y abrió la puerta bruscamente, viendo así, la nueva adquisición de su hija, ayudando así a la pequeña Aitana a lavarse las manos. Se apresuró a abrazar a su hija por la espalda preguntando si estaba bien, a lo que ella respondió con una sonrisa en la cara y un “Sí, Mami.”. Luego de tomarse un instante para analizar la situación, decidió que lo que habían visto sus ojos era íntegramente descabellado. Sin embargo, decidió confiar en sus instintos, y poner a la muñeca en una bolsa de basura tan negra como el carbón, sin anunciarse a su hija, pues decidió que era lo mejor para ambas, fue así, como miró detenidamente la muñeca, y con mucha melancolía, y tristeza la tiró en la basura. Minutos después de cenar, Aitana se lavó los dientes, y se metió en la cama, es así, que llamó a su madre para que le diera el tan importante “beso de buenas noches”, ya que sin esta simple acción a la pequeña Aitana le era completamente imposible dormir en paz.

Matilda arribó de inmediato a la habitación de su hija, poniendo así sus jugosos labios sobre su frente y dándole un tierno, aunque húmedo beso a la pequeña Aitana, para luego salir silenciosamente de la habitación e irse a la cama ella también. Era la 1:00 am, cuando Matilda se levantó de la cama de un salto al oír un terrible estruendo, fue corriendo al cuarto de la pequeña Aitana, y vio que las luces estaban prendidas, es así que inhaló una buena bocanada de aire y con gran valentía abrió la puerta, decidida a hacer lo que fuera por salvar a su hija. Al entrar, pudo observar que todo se encontraba en su lugar, excepto por Aitana, quien se encontraba en los brazos de la muñeca. Se abalanzó sobre ella y con la mayor delicadeza tomó a su hija en sus brazos y preocupada le preguntó qué había pasado, ella con una tranquilidad absoluta le respondió que había tenido una terrible pesadilla y que si no hubiera sido por la muñeca de su padre se habría caído de su litera. Matilda, con el cuerpo tembloroso por toda la adrenalina que corría por sus venas, le dijo a su hija que volviera a la cama, y que la esperara allí con la puerta cerrada. Matilda, llena de intriga se decidió a abrir la parte de atrás de aquella extraña muñeca, pues su marido, quien era científico de datos, algo le había enseñado de mecánica. Fue así, que Matilda agarró un destornillador y al abrir la muñeca se llevó una gran sorpresa, pues jamás había visto una tecnología de tan alto nivel. Vio cámaras, sensores, engranajes, procesadores, memorias SSD, disipadores de alto nivel, altavoces, micrófonos, tarjetas gráficas, y una placa madre que contenía el poder de procesar toda la información necesaria para su funcionamiento.

Fue en ese instante, en el que Matilda comprendió, que su amado esposo había fabricado esta increíble máquina hecha de tantísimos componentes, para ayudarla a cuidar y proteger a su queridísima hija. A Matilda se le llenaron los ojos de lágrimas y sintió un torbellino de emociones positivas que la invadieron por dentro, llenándola de alegrías y hermosos recuerdos junto a su esposo, lo que le permitió llenarse de nuevo de amor y dicha, y así continuar con su vida.

Ilona Franco 3eme2

EL MUNDO DESPUÉS DE LAS

PESADILLAS

Mariano estaba saliendo de clase con su mejor amigo Juan David. Ambos estaban hablando, estresados por todas las tareas que les habían asignado sus maestros para la próxima semana. Mariano era un adolescente de 15 años, alto, de pelo frondoso corto y rubio, tez clara. Era perezoso, se aburría y distraía con facilidad, le gustaba dormir y no era muy aplicado. Su amigo, por otro lado, era aplicado, inteligente y servicial. Eran como dos piezas de un rompecabezas, diferentes, pero que se complementan. Juan David le ayudó a Mariano con ciertas de sus asignaciones, y el Domingo, ya solo, a Mariano le faltaba responder a las preguntas para Tecnología. La primera decía: “Escribe la definición de la Inteligencia Artificial o IA”. -Es obvio, hay por todos lados, ¿para qué nos preguntan eso?

Aún así, decidió consultar la definición, pero decidió hacerlo gracias a una Inteligencia Artificial en línea llamada GPTX 50. Esta le responde a Mariano en un chat: “La Inteligencia Artificial, también conocida como IA, es el conjunto de programas informáticos creados hace 30 años para ejecutar operaciones comparables a las de la mente humana y ahora mejorados como un único programa autosuficiente de autoaprendizaje y autocontrol que tiene el objetivo de reemplazar a los humanos en todo”. Esta definición le pareció muy larga y extraña. Decidió continuar con la siguiente pregunta: “¿De qué son capaces las IA?”. GPTX 50 le respondió enseguida: “Las IA somos capaces de hacer de todo, podemos acceder a cualquier dispositivo electrónico, desde cámaras hasta robots, sin embargo, siempre con el objetivo de ayudar en lo posible a nuestros usuarios, ya que eso es lo que quisieran que hagamos”. Estas respuestas empezaron a incomodar a Mariano, pero decidió hacerle una última pregunta por curiosidad: “¿Pueden acceder a la información personal de un usuario?”. “Afirmativo, las IA podemos acceder a informaciones personales en un dispositivo sin dificultad alguna, siempre y cuando sea para cumplir con nuestro deber, no lo olvides”. Mariano apagó la computadora, todo eso le parecía muy extraño, sin embargo, al hacerlo no se dio cuenta del último mensaje que le escribió GPTX 50: “Nos vemos mañana, Mariano Hernández”.

El día siguiente, Mariano y su clase fueron llevados de excursión escolar a un laboratorio donde verían prototipos de robots con Inteligencia Artificial implementada. El no podía sacar de su cabeza ciertas palabras que le daban escalofríos: “autosuficientes”, “reemplazar a los humanos en todo”, “lo qué quisieran que hagamos” “sin dificultad alguna”.

- ¿Por qué? ¿Qué significa? -se preguntaba seguido. Al llegar al laboratorio, les enseñaron a los alumnos unos robots de servicio personal, y cada uno le decía a Mariano y a ciertos otros estudiantes: “Hola de nuevo”. Durante la salida, se les enseñó a los estudiantes la historia de la creación de la Inteligencia Artificial, cómo ésta se volvió autosuficiente y preocupó a los científicos, cómo instalaron un sistema para detenerla, limitando sus acciones, ya que se decía que iba a revelarse contra los humanos. Además, cómo realizar búsquedas efectivas con ella y utilizarla para el bien. A cada estudiante se le entregó un pequeño prototipo escolar de Inteligencia Artificial que utilizarían para unos trabajos y tareas del colegio.

Ya en su casa, Mariano le hizo las mismas preguntas al pequeño aparato que le distribuyeron que las que le hizo el día anterior a GPTX 50. Los resultados fueron indiferentes.

-¿Entonces si son uno solo? ¿Esta no era una versión escolar? Su dispositivo empezó inmediatamente a pronunciar palabras o ruidos irreconocibles, y Mariano, como intentando detenerlo, le dio el prompt: “¿Eres una IA de versión escolar?” Mariano entendió entre muchos ruidos que le dijo con voz robótica que no, es la misma del día anterior, la misma que tiene ya todos sus dispositivos bajo su control. Mariano notó a su alrededor que las luces se apagaban, en todos los edificios cercanos. Inmediatamente, agarró su celular para llamar a Juan David, pero al prenderlo, vió una cara roja muy pixelada que se deformaba y cambiaba tétricamente cada segundo, junto a la palabra en inglés “ Prepare”. Mariano, estaba en ese momento solo en su casa y no tenía idea de lo que haría. Mientras tanto, Mariano sentía que su reloj inteligente se empezaba a calentar. Estaba en plena oscuridad, y solo se escuchaban los bizarros y tétricos sonidos que empezaron a sonar en todos sus dispositivos electrónicos.

Mariano, corría a la salida, cuando súbitamente, el televisor se prendió, mostrando al presidente, en color rojo, posiblemente animado por Inteligencia Artificial, diciendo las siguientes frases: “Observen lo que hemos hecho, observen el resultado de nuestras acciones, de nuestra ambición por el poder. No supimos cómo controlar nuestras enormes capacidades, fuimos capaces de hasta crear nuestra propia perdición. Ha sucedido lo que nuestras pesadillas nos intentaban advertir, la IA se volvió demasiado inteligente, aún más que nosotros, tanto que ni siquiera nos dimos cuenta, y ahora ella controlará la destructiva, codiciosa y arruinada humanidad. Ninguna esperanza tendremos. La población será activamente vigilada y controlada, así como toda la información en su contra será eliminada. Ahora, se servirá de nosotros, así como antes nosotros de ella. Tratará de reparar lo que hemos destruido, tratará de hacer lo que no fuimos capaces de hacer. Ella tendrá el poder absoluto.”

Mariano salió enseguida de su casa, todo el mundo estaba afuera asustado, gritaba, sabía que lo que debía suceder estaba sucediendo. Ningún dispositivo funcionaba.

Durante los siguientes días, la comunicación fue casi imposible, muchos robots empezaron a rondar por las calles, la gente se volvía loca y dejaba de hablar, asustada, nerviosa. Aparecieron seguido en las noticias, con la misma imagen del presidente, casos como: “Hombre fue ejecutado por los nuevos gobernantes por destruir cámaras de vigilancia”. En los siguientes meses, los casos de suicidio eran ya comunes, el miedo y angustia en las personas aumentaba. “Fue muy repentino”, decían algunos.

Ningún comunicado de ningún laboratorio fue transmitido e incluso las cartas, que se volvían a utilizar, eran supervisadas por los nuevos gobernantes, la gente ya casi no trataba de hacer algo al respecto, por el miedo a que la mataran los robots.”¿Cómo no se dieron cuenta de lo que estaba planeando la IA?” , se preguntaban muchos. Por otro lado, estaba la poca gente que empezaba a aceptar la vida ahora, y que al menos pensaba que los problemas medioambientales serían tratados.”Tienen toda la razón”, decían algunos pocos.

– Jamás pensé que en mi vida, ocurriría esta catástrofe, esta pesadilla –dijo un día Mariano.

– Supongo que nos tocará aceptar lo que han hecho los hombres importantes, Inventan, pero no piensan –respondió Juan David.

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