NUESTRA IGLESIA / NOVIEMBRE 2025
TÚ TAMBIÉN PUEDES SER SANTO
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ueridos diocesanos: Con motivo de la Jornada de la Iglesia Diocesana, os invito a reflexionar sobre el hermoso lema de este año: «Tú también puedes ser santo». Estas palabras, sencillas y directas, encierran una verdad fundamental de nuestra fe: la llamada a la santidad es universal, alcanza a todos y se vive en lo cotidiano, ahí donde Dios nos ha sembrado.
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Os animo a vivir esta llamada con alegría. Tú también puedes ser santo, si dejas que Cristo viva en ti, si haces de tu vida una respuesta generosa al amor recibido.
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La santidad no consiste en hechos extraordinarios ni en experiencias reservadas a unos pocos. Es, ante todo, dejar que Dios transforme nuestro corazón, vivir con fidelidad el Evangelio en cada circunstancia y responder con amor en las pequeñas cosas de cada día. El Señor nos llama a ser santos desde nuestra propia vocación: en el matrimonio, en la vida consagrada, en el sacerdocio o en la vida laica vivida con coherencia y entrega. Todos tenemos un lugar único e irrepetible en la Iglesia y en el corazón de Dios. A lo largo de la historia, la Iglesia nos ha ofrecido el testimonio luminoso de muchos hombres y mujeres que han vivido su fe con pasión, sencillez y entrega. Algunos han sido canonizados; muchos otros permanecen en el anonimato. Pero todos nos enseñan que la santidad es posible, que es fuente de alegría, y que se hace fecunda cuando se vive en comunión con Dios y con los hermanos. Su ejemplo nos estimula y nos sostiene.
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