Experiencia del colaborador
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MTRA. PRISCILLA VIRIDIANA CARVAJAL RODRÍGUEZ Doctorante reconocida por el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencia y Tecnología, con participaciones recientes en L’École Nationale Supérieure d'Ingénieurs de Poitiers. Maestra en Marketing y Negocios Internacionales por la Universidad de las Américas Puebla y por L’Institut des Hautes Études Economiques et Commerciales. Egresada de la Licenciatura en Tecnologías de Información y Negocios udlap , donde fue reconocida como «Orgullo udlap » por su destacada trayectoria. Actualmente ejerce como investigadora y conferencista internacional, docente, manager, ceo, cio y consultora en proyectos de tecnología, mercadotecnia y negocios. Cuenta con participaciones en distintos países tales como: Alemania, Francia, España, Inida, Eslovaquia, E.U.A., Malasia, Colombia sin dejar de lado a México en temas de gestión y automatización de recursos intangibles, configuración y administración de sistemas operativos Windows, así como calidad y gestión de cambios organizacionales dentro del área de ti .
BRECHA DE GÉNERO EN TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN
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n el diccionario de la Real Academia Española la palabra «tecnología» se define como el «conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico», también como el «conjunto de instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto». Por su parte, la innovación es la «creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado». Ambos van de la mano en un mundo tan globalizado, que se encuentra en constante cambio, cuyos ejes principales son la eficiencia y la eficacia, donde se busca constantemente romper paradigmas y producir renovaciones radicales que tengan un impacto redituable, por ejemplo, en la operación organizacional. De ahí que autores como Escorsa y Valls, (2021) mencionen que estas áreas cobran importancia en la competitividad empresarial, como la gestión, la dirección de la tecnología y la innovación en la empresa. De acuerdo con Statista, (2024) la distribución porcentual de la población económicamente activa en México en el tercer trimestre de 2023 se compone de un 40.6 % de mujeres y un 59.4 % de hombres. Lo que sugiere que el campo económicamente activo sigue dominado por el género masculino. Si bien ha habido avances significativos en la equidad de género a nivel laboral, aún resta analizar un sinfín de variables en el mundo empresarial para poder observar específicamente el campo de la innovación y la tecnología. Éste es un tema relevante, ya que autores como Veiga, (2001) citan a Schumpeter como el primero en identificar a la innovación como el motor del cambio económico, es decir, como fundamento del desarrollo. Desde una perspectiva personal como tecnóloga en el campo empresarial, añadiría que también es un motor de mejora en esos cambios, ya que tanto la innovación como la tecnología muchas veces convergen en los mismos objetivos. Uno de ellos es aumentar los recursos financieros de la empresa, donde, por un lado, la tecnología puede usarse para administrar la in-