“Yo no era feminista” se llama este libro y eso dura poco. Con la conciencia despierta, al vivir, el feminismo se hace una necesidad. Porque el feminismo no es más que un sinónimo de igualdad sólo que en el campo del género. Es simplemente querer que hombres y mujeres nazcan y vivan libres e iguales en dignidad y derechos, en oportunidades y en la libertad de elegir los roles que asumen y la forma en que deciden vivir.
Leo emocionada en este libro testimonios de México, Colombia o Nicaragua. Reconozco historias comunes y ellas me llevan (una vez más) a agradecer esa oleada feminista que en mayo de 2018 llegó hasta un país como Chile: de extensas costas y aún estrechas posibilidades para millones de mujeres.
Mónica Rincón, Periodista