EL PERRO VERDE 2025 La climatología de la añada 2025 se caracteriza por una pluviometría superior a los promedios habituales (600 mm), temperaturas medias templadas para lo que se esperaba, y una ola de calor muy larga en verano con máximas de 40ºC. Finalmente, la gran selección de parcelas en viñedos ecológicos y la cuidada elaboración en nuestra nueva bodega en el pueblo de Rueda ha dado lugar a un vino espectacular. El Perro Verde 2025 brilla por su nitidez, frescura y elegancia. Una de las mejores añadas de nuestros 20 años de historia. Se dice que “que el agua de invierno es la que da las uvas”. Y así fue. Empezaron las lluvias en octubre de 2024, finalizada la vendimia, y no dejó de llover hasta julio de 2025. De hecho, era lo que se esperaba, porque la planta brotó de manera bastante homogénea en marzo, y se veían muchos racimos por lo que se intuía muy buena cosecha de calidad y cantidad. La primavera húmeda y templada unida al exceso de humedad en el suelo -por la acumulación de precipitacionesdesencadenaron la proliferación del mildiu. Teníamos el caldo de cultivo ideal para los hongos. De hecho, no se recordaba un ataque tan agresivo como el que se sufrió desde principios de los 80. Las zonas más afectadas por esta plaga fueron los municipios de La Seca y Serrada como zona cero, donde gran parte de la cosecha fue totalmente arrasada, y también se vieron afectados algunas parcelas de municipios colindantes como Rodilana, Valdestillas y Rueda. La consecuencia fueron racimos consumidos y pérdida de masa foliar. El resultado final es que sin hoja era imposible madurar los racimos que se hubieran podido salvar. Las precipitaciones, que en general tuvieron lugar de forma suave y prolongada, se vieron marcadas por episodios torrenciales extremos entre junio y julio. En junio hubo una granizada en los municipios de Serrada y Valdestillas. Aunque las bolas de granizo tenían el calibre de una pelota de golf, los daños en el viñedo no fueron significativos. Posteriormente, el 5 de julio se repitió un fenómeno torrencial con agua y granizo que afectó indiscriminadamente el municipio de Rueda y se vieron afectados los viñedos próximos a la localidad. En un radio de 15 km hubo miles de hectáreas con unas pérdidas entre el 70 y el 100 % de la cosecha. En cuanto a las temperaturas, podríamos decir que el invierno fue tibio. El frio llegó tarde. Hubo heladas, pero no fueron de larga duración. No hubo nieve. La primavera fue lluviosa pero con buenas temperaturas. El verano tuvo dos olas de calor. La última -momentos antes de la vendimiatuvo mucho impacto por su larga duración, llevando una disminución de la cosecha y pérdida de aromas. Por suerte, no ha sido un año de temperaturas muy bajas, y zonas heladizas como Olmedo, o la provincia de Segovia no sufrieron este fenómeno habitual para ellos. La cosecha en estas áreas fue de calidad y cantidad.
Nuestra vendimia ha tenido lugar del 7 de septiembre al 2 de octubre en los siguientes municipios: Rapariegos, Nieva, San Cristóbal de la Vega, La Seca, Torrecilla de la Abadesa y Villaverde de Medina