COSQUILLAS Todos hemos experimentado alguna vez cosquilleo: Movimiento de acercamiento los dedos para provocar risas. Pero resulta que no somos la única especia que muestra esto. Un estudio publicado en la prestigiosa revista Science, reportó que si un investigador jugaba con las ratas, haciéndoles cosquillas, parecía que se estimulaba el "centro del cosquilleo” en el cerebro ya que, se demostró por primera vez, que las neuronas en determinada región, provocaban chirridos ultrasónicos, un equivalente a la voz humana. Estudios previos han demostrado que las cosquillas involucran la actividad de múltiples regiones cerebrales, tales como la corteza somatosensorial. En cuanto al estudio en ratas que evocaban sonidos ultrasónicos, este hallazgo se interpretó los chirridos como expresiones de placer. Además se encontró que los animales que recibían cosquillas, regresaban una y otra vez al lugar en donde se les hacía cosquillas. Esto significaba que las ratas disfrutaban de las cosquillas. Lo impresionante además, es que las ratas exhibían una expresión clásica de emoción positiva, encontrada en muchas especies, incluyendo perros, zorros, corderos, cobayas y niños, llamados "saltos de
alegría". Las ratas que recibían cosquillas, mostraban estos “saltos de alegría”. Para sustentar que la corteza somatosensorial ciertamente estaba involucrada en el cosquilleo y emoción de chirridos. A un grupo de animales se les implantó una serie de electrodos que permitían la estimulación eléctrica de dicha zona cerebral. Cuando a dichos animales se les aplicó una pequeña cantidad de corriente eléctrica a las neuronas en dicha área cerebral, la estimulación provocó que las ratas vocalizaran de la misma forma que tenían mientras se les hacían cosquillas. Esto corroboraba la sospecha de que la corteza somatosensorial participa en la generación de los chirridos asociados al placer por cosquillas. Conocer la base neurobiológica del cosquilleo, nos podrá ayudar a entender los mecanismo asociados a la expresión de las emociones. Adicionalmente, estos hallazgos podrían ofrecer novedosas aproximaciones experimentales para desarrollar terapias para el tratamiento de trastornos asociados la expresión de la emoción.
Figura 1. Experimento en el cual, se demuestra la base neurobiológica del cosquilleo. En la imagen, el roedor recibe cosquillas (Imagen de: https://www.scientificamerican. com/article/rats-enjoy-being-tickled-when-they-re-in-theright-mood-video/).
Para saber más: *Ishiyama S, Brecht M. Neural correlates of ticklishness in the rat somatosensory cortex. Science. 2016; 354: 757-760. *LaFollette MR, O'Haire ME, Cloutier S, Blankenberger WB, Gaskill BN. Rat tickling: A systematic review of applications, outcomes, and moderators. PLoS One. 2017; 12: e0175320. doi: 10.1371/journal.pone.0175320.
Dr. Eric Murillo Rodríguez
Coordinador de Investigación, Escuela de Medicina Laboratorio de Neurociencias Moleculares e Integrativas Escuela de Medicina, División Ciencias de la Salud Universidad Anáhuac Mayab. Mérida, Yucatán. México Email: eric.murillo@anahuac.mx Número 6, Año 2017-Junio