



Yellow man





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nuestras miradas se encontraron y un instante simple se transformó en algo eterno. Y de repente, un beso. Rápido, tímido, pero que encendió algo profundo en mi corazón.

juntos, y aunque todavía había miedo, también había algo dulce y constante que me hacía sentir viva. Yo le mandaba comida cuando trabajaba hasta tarde, me preocupaba por él en los pequeños detalles, y él comenzaba a abrirse, a mostrar un lado tierno que nadie más conocía.
Capítulo 2: La incertidumbre y el acercamiento

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, mostrando su cariño a su manera, con ternura y creatividad.



Al despertar, el sol iluminaba su rostro y sentí una ternura infinita. Sabía que no quería irme, que deseaba quedarme en ese momento para siempre, aunque la realidad me llamara de vuelta a mi casa.

No hay día en que no quiera verlo, no hay instante en que no desee estar a su lado. Cada beso, cada abrazo, cada palabra compartida ha tejido un hilo invisible que nos une, que nos sostiene, que nos hace inseparables.

fibra de mi ser, con una entrega sincera, con ese amor adolescente y verdadero que atraviesa miedos y celebraciones, caídas y abrazos, regalos y silencios. Él siempre estuvo, y ahora yo también estoy, para siempre.
Epílogo: Siem
