




![]()










Marzo es un mes que nos invita a reflexionar profundamente sobre el tipo de sociedad que estamos construyendo y el papel que, como comunidad universitaria, asumimos frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo.
El 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, nos convoca a fortalecer una cultura basada en el respeto, la empatía y la dignidad humana. Que los valores UVP sean pilares que nos permitan crecer como institución y como sociedad.


Asimismo, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, nos recuerda que la igualdad sustantiva no es una meta lejana, sino una responsabilidad diaria. Es una oportunidad para reconocer la lucha histórica de millones de mujeres por el acceso a la educación, la participación plena en la vida profesional y el ejercicio libre de sus derechos. En nuestra universidad, reafirmamos el compromiso de seguir impulsando espacios seguros, incluyentes y equitativos, donde cada mujer pueda desarrollar su talento, liderazgo y vocación sin límites.


Finalmente, el 22 de marzo, Día Mundial del Agua, nos recuerda la urgencia de actuar con responsabilidad frente al cuidado de nuestros recursos naturales. El agua es vida, desarrollo y futuro. Desde las aulas y los proyectos universitarios debemos promover una cultura de sostenibilidad que impacte positivamente en nuestro entorno, fomentando acciones concretas que contribuyan al uso responsable y a la preservación de este recurso vital.




Con cariño y gratitud,


Dra. María Hortensia Irma Lozano e Islas Rectora




Sigamos construyendo, juntos, una comunidad universitaria donde prevalezca el respeto, la igualdad y la responsabilidad social, pilares fundamentales de nuestro presente y garantía de un mejor mañana.












Mtro. Jaime Illescas López
Presidente de la Junta de Gobierno
Dra. María Hortensia Irma Lozano e Islas Rectora



Mtra. Liz Chávez Aguilar Directora General del Plantel Tehuacán
Mtra. Araceli Miguel Hernández

Lic. Mauricio Echave Bravo
Lic. Pedro Javier Cruz Santos
Lic. Norma Pérez Hernández Comunicación y Eventos


Mtro. Prisciliano Gerardo Illescas Lozano Vicerrector de Administración y Finanzas
Mtra. Guillermina Gómez Cerezo Directora de Promoción y Admisiones


Directora de Extensión y Difusión Plantel Tehuacán

Lic. Esteban Ricardo Pérez Santamaría
Lic. Edgar Cruz Gómez
Lic. Maria Belen Contreras Breña Diseño Editorial







M.B. Misael Corona Ramírez
Profesor de Tiempo Completo de Investigación




Cada 22 de marzo, a nivel mundial, se conmemora el Día Mundial del Agua, una iniciativa promovida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el fin de resaltar la importancia esencial de este recurso vital y subrayar la imperiosa necesidad de garantizar el acceso universal al agua potable y al saneamiento, en concordancia con los objetivos establecidos en la Agenda 2030. En este contexto, en este año 2026 surge un tema que involucra esta fecha y está ligado al también conmemorativo día de la mujer (8 de marzo), mismo que lleva por nombre “Agua y género”, y que consiste en una campaña global bajo el lema “Donde el agua fluye, la igualdad crece”. El enfoque de esta tendencia reconoce que la crisis del agua no solo es ambiental, sino que está conectada directamente a la sociedad y específicamente al género.





En este sentido, este tema aborda una cruda realidad: la escasez de agua y la falta de saneamiento afectan desproporcionadamente a mujeres y niñas. En muchas partes del mundo, la desigualdad de género y la pobreza hídrica están profundamente relacionadas. Cuando el agua escasea, las mujeres suelen ser quienes soportan la carga (Rush, 2026). De acuerdo a diversos reportes, se sabe que 8 de cada 10 hogares con escasez de agua, las mujeres y las niñas son responsables de recogerla. Esta es una tarea físicamente exigente que consume horas de su día, tiempo que podrían dedicar a trabajar, cuidar de la familia o asistir a la escuela (Rasenberg, 2025).





Por todo lo anteriormente expuesto, el día mundial del agua 2026 tiene como objetivo principal centrar al género femenino en las soluciones relacionadas con el agua, y exige un enfoque transformador basado en los derechos para resolver la crisis del agua, donde las voces, el liderazgo y la capacidad de acción de las mujeres y las niñas sean plenamente reconocidos.




















LINM.
Pedro Javier Cruz Santos
A. Comunicación y Eventos




Cada 8 de marzo nos convoca a reflexionar, dialogar y actuar. El Día Internacional de la Mujer no es solo una fecha en el calendario, es un llamado a seguir construyendo espacios más justos, seguros e igualitarios para todas. Este 8M reafirmamos nuestro compromiso de fortalecer una cultura universitaria donde la igualdad de oportunidades, la inclusión y el respeto sean parte de nuestra vida diaria.
Porque transformar el presente es responsabilidad de todas y todos.


En la Universidad del Valle de Puebla abrimos nuestras puertas para que descubras todo lo que puedes llegar a ser. Nuestro Evento Vocacional está pensado para quienes están listos para dar el siguiente paso y elegir su camino profesional con seguridad y confianza. Durante esta experiencia, podrás integrarte a clases muestra con docentes UVP, conocer de cerca nuestra metodología, explorar laboratorios y espacios académicos, y resolver todas tus dudas sobre carreras, becas y vida universitaria. Si conoces a alguien que esté por tomar una de las decisiones más importantes de su vida, compártele esta invitación y acompáñalo este 20 de marzo en UVP Tehuacán.
La entrada es libre.
Tu futuro no se improvisa… se vive, se explora y se elige.
Da el primer paso con nosotros.

El 03 de marzo, la Universidad del Valle de Puebla, campus Tehuacán, celebrará uno de los momentos más significativos del ciclo académico: la ceremonia de Reconocimiento al Mérito Académico. Este reconocimiento celebra no solo el desempeño académico, también el liderazgo, la responsabilidad y la calidad humana que distinguen a nuestra comunidad estudiantil.
Porque el verdadero éxito no solo se mide en calificaciones, sino en el impacto que dejamos en nuestro entorno.
Gracias a nuestros patrocinadores por hacerlo posible.













Mtro. Orlando Hernández Colín Responsable de Responsabilidad Social y Egresados
LAE. ELIA ZORAIDA DELGADO ZEPEDA: LIDERAZGO QUE TRANSFORMA Y DEJA
En esta edición de la revista universitaria reconocemos con orgullo la trayectoria de la Lic. Elia Zoraida Delgado Zepeda, egresada de la Licenciatura en Administración de Empresas, generación 1997–2001, cuya historia profesional representa fielmente el espíritu y los valores que distinguen a nuestra comunidad UVP.
Desde sus primeros pasos en el ámbito laboral, la Lic. Elia Zoraida ha demostrado que la constancia, la disciplina y la visión estratégica son pilares fundamentales para construir proyectos sólidos y sostenibles.
A lo largo de su trayectoria, ha enfrentado los cambios y desafíos propios de los mercados contemporáneos con una actitud resiliente, adaptándose con inteligencia a las nuevas dinámicas económicas y fortaleciendo continuamente sus competencias profesionales.
Su capacidad de análisis, liderazgo y toma de decisiones le ha permitido impulsar su habilidad emprendedora, consolidando iniciativas que no solo han sido exitosas, sino que también han contribuido a la generación de empleos y al fortalecimiento del entorno productivo en el que se desenvuelve. Más allá de los resultados empresariales, su compromiso ético y su sentido de responsabilidad social reflejan una visión integral de la administración: aquella que entiende que el crecimiento económico debe ir acompañado de impacto positivo en la comunidad.
La Lic. Elia Zoraida Delgado Zepeda es un claro ejemplo de que nuestros egresados llevan los valores de la Universidad del Valle de Puebla a cada espacio laboral que ocupan. Su trayectoria inspira a las nuevas generaciones de estudiantes y reafirma que la formación académica, cuando se combina con perseverancia y vocación, se convierte en una herramienta poderosa para transformar realidades.
Celebramos su camino profesional y reconocemos en ella a una auténtica representante del orgullo UVP.

















Coordinación de la Licenciatura en Nutrición
Resumen







La tendencia social y mediática de clasificar los alimentos como “buenos” o “malos” ha permeado la práctica nutricional y el imaginario colectivo, generando conductas alimentarias restrictivas, culpabilización y distorsión en la relación con la comida. Sin embargo, la evidencia científica actual sostiene que el impacto en la salud depende principalmente del patrón dietético global, la frecuencia y el contexto de consumo, más que de un alimento aislado. El presente artículo analiza críticamente la literatura científica reciente para sustentar la postura de que no debe satanizarse ningún alimento, sino promover educación alimentaria basada en evidencia, equilibrio y enfoque biopsicosocial.




Palabras clave: patrón dietético, educación nutricional, conducta alimentaria, estigmatización alimentaria, salud pública.
Introducción
Durante décadas, el discurso nutricional ha oscilado entre la demonización de grasas, carbohidratos, azúcares o alimentos ultraprocesados. Esta narrativa reduccionista ha favorecido una visión moralizada de la alimentación, donde ciertos alimentos son percibidos como “prohibidos”. No obstante, los enfoques actuales en nutrición clínica y salud pública enfatizan que la calidad global del patrón dietético es el principal determinante del riesgo cardiometabólico y no el consumo aislado de un alimento específico (Mozaffarian et al., 2018).
La evidencia emergente sugiere que la categorización rígida puede contribuir a conductas alimentarias disfuncionales, incluyendo restricción excesiva y riesgo de ortorexia nerviosa (Dunn & Bratman, 2016). Por ello, se hace necesario replantear el discurso nutricional hacia un modelo más integral.
Marco teórico
1. El patrón dietético como eje central de la salud
La literatura contemporánea sostiene que los efectos en salud se explican mejor mediante patrones dietéticos completos que por nutrientes o alimentos individuales. Modelos como la dieta mediterránea han demostrado beneficios cardiovasculares sin excluir categóricamente grupos de alimentos, sino promoviendo equilibrio y frecuencia adecuada (Estruch et al., 2018).
De manera similar, el informe de la Comisión EAT-Lancet destaca que la sostenibilidad y la salud humana dependen de patrones alimentarios balanceados, no de la eliminación absoluta de alimentos específicos (Willett et al., 2019).
2. Riesgos de la demonización alimentaria
La moralización de los alimentos puede generar culpa, ansiedad y ciclos restrictivo-compulsivos. Estudios en psicología de la alimentación indican que etiquetar alimentos como “malos” aumenta el deseo por los mismos y puede favorecer episodios de sobreingesta posteriores.
Además, la ortorexia nerviosa, caracterizada por obsesión por la “pureza” alimentaria, ha sido vinculada a discursos nutricionales extremos que clasifican alimentos de manera rígida (Dunn & Bratman, 2016).
Desde la perspectiva de salud pública, un enfoque centrado en



prohibición puede generar resistencia conductual, mientras que la educación basada en equilibrio muestra mayor adherencia a largo plazo (Mozaffarian et al., 2018).

3. Ultraprocesados: contextualización sin absolutismo
Si bien existe evidencia sólida que asocia el alto consumo de alimentos ultraprocesados con mayor riesgo de obesidad, síndrome metabólico y mortalidad (Monteiro et al., 2019), la recomendación científica no consiste en “satanizarlos”, sino en reducir su consumo dentro de un patrón alimentario saludable. El problema radica en el patrón predominante y la frecuencia de consumo, no en la existencia aislada de dichos productos en la dieta (Willett et al., 2019).
4. Educación nutricional y enfoque biopsicosocial
El modelo biopsicosocial propone que la alimentación está influida por factores biológicos, psicológicos y sociales. Desde este enfoque, la intervención nutricional debe priorizar:
• Moderación en lugar de prohibición.
• Contextualización cultural.
• Alfabetización alimentaria.
• Autonomía del paciente.
Este modelo favorece una relación saludable con la comida y mejores resultados metabólicos sostenibles.
Discusión
La evidencia científica converge en que el impacto de la alimentación sobre la salud depende de:
• La calidad global del patrón dietético.
• La frecuencia y cantidad de consumo.
• El contexto metabólico individual.
• Factores psicosociales. Satanizar alimentos puede simplificar el mensaje, pero reduce la complejidad del fenómeno nutricional y puede generar consecuencias adversas tanto metabólicas como psicológicas. El rol del profesional de la nutrición no debe centrarse en prohibir, sino en educar, contextualizar y promover decisiones informadas.
Conclusiones
La literatura científica actual respalda que no existe alimento intrínsecamente “bueno” o “malo”. El efecto sobre la salud depende del patrón dietético integral y del contexto de consumo. Satanizar alimentos:
• Fomenta culpa alimentaria.
• Puede favorecer trastornos de la conducta alimentaria.
• Reduce la adherencia a largo plazo.
• Promover equilibrio, educación nutricional y enfoque biop sicosocial constituye una estrategia más efectiva para la salud pública y clínica.







QFB. Eulalio Miguel Valiente Flores Coordinador de Químico Farmacobiólogo
Pasó San Valentín y Tehuacán se llenó de flores, cenas y promesas, pero es necesario recordar que el amor de pareja va mucho más allá de un regalo; querer a alguien implica, ante todo, una responsabilidad compartida por el bienestar físico. En nuestra ciudad, el VIH no es un tema del pasado ni algo que les pase a “otros”, sino una realidad epidemiológica que requiere atención inmediata, especialmente porque, según los datos más recientes del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (SINAVE), el estado de Puebla se mantiene entre las entidades con mayor tasa de nuevos diagnósticos a nivel nacional, concentrando una carga significativa en zonas urbanas de alta movilidad (Secretaría de Salud, 2025). Esta situación se vuelve crítica en Tehuacán, que históricamente ocupa el segundo lugar estatal en incidencia, lo que nos obliga a entender que el autocuidado es la base para proteger a quienes más amamos. La realidad en las calles de Tehuacán nos muestra que el virus no tiene “cara” ni síntomas inmediatos, y que la percepción de riesgo entre la población joven ha disminuido peligrosamente a pesar de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2024) señala que la mayor parte de las detecciones actuales se concentran en el rango de los 18 a 29 años. En la región de la Jurisdicción Sanitaria número 10, se estima que existe un número importante de personas que viven con el virus sin saberlo, lo que facilita la transmisión involuntaria durante fechas de alta interacción social como las festividades de febrero. Por ello, el mensaje es claro: si tu pareja te quiere, te cuida, y ese cuidado se traduce en la transparencia de conocer nuestro estado de salud para actuar a tiempo y no basarnos solo en la confianza ciega. Es precisamente tras el 14 de febrero cuando se vuelve fundamental acudir a realizarse una prueba de detección, rompiendo con los tabúes que aún rodean a la salud sexual en nuestra comunidad, pues como indican los Servicios de Salud del Estado de Puebla (SSEP, 2026), un diagnóstico temprano permite acceder a tratamientos antirretrovirales gratuitos que garantizan una calidad de vida normal e impiden la transmisión del virus. Hacerse el estudio no es un acto de desconfianza hacia la pareja, sino una declaración de madurez y compromiso que evita complicaciones futuras y asegura que el amor no se convierta en un riesgo. Hoy en día, en lugares como el CAPASITS de la región, el proceso es rápido, seguro y totalmente confidencial, recordándonos que el mejor regalo que podemos darnos este mes es la tranquilidad de estar sanos y la certeza de que, al protegernos a nosotros mismos, estamos protegiendo el futuro de nuestra relación.






Mtra. Graciela Pérez Pérez Mitre. Coordinadora de Vinculación Social e Innovación
A nivel global, las organizaciones de trabajadoras del hogar y sindicatos han impulsado campañas para hacer realidad el principio de que el trabajo doméstico es un trabajo digno, exigiendo la ratificación y aplicación efectiva de normas como el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, que busca garantizar condiciones laborales justas, acceso a la protección social y un trato digno para este sector. Aunque varios países han avanzado en reconocimiento legislativo, persisten retos importantes en la implementación completa de estos derechos.
Por tal motivo, cada 30 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, una fecha que nos llama a visibilizar, reconocer y dignificar el trabajo de millones de mujeres que realizan labores domésticas remuneradas en todo el mundo. A pesar de ser una labor fundamental para la reproducción social y el bienestar de las familias, este trabajo ha sido históricamente infravalorado y excluido de los derechos laborales básicos. Desde la Coordinación de Vinculación Social e Innovación, entendemos que esta conmemoración no es una celebración simbólica, sino una oportunidad para profundizar en el reconocimiento pleno del valor social y económico del trabajo del hogar y para promover acciones que impulsen la igualdad, la justicia laboral y la inclusión social. Los datos actuales revelan que la mayoría de las personas que trabajan en este sector son mujeres, lo que pone en evidencia la fuerte feminización del trabajo del hogar y las desigualdades de género en el mercado laboral. En México, alrededor del 90 % de quienes desempeñan esta labor son mujeres, muchas de las cuales enfrentan condiciones precarias, con acceso limitado a la seguridad social y derechos básicos. La labor de las trabajadoras del hogar sostiene múltiples dimensiones de la vida social: desde el cuidado de niñas, niños y personas mayores hasta las tareas esenciales de limpieza, cocina y asistencia doméstica, contribuyendo así al funcionamiento de otras actividades económicas que dependen de este apoyo invisible.
Desde nuestra coordinación, consideramos que avanzar en la dignificación del trabajo del hogar implica no sólo incidir en políticas públicas, sino también fomentar espacios de diálogo, formación y vinculación, tanto con instituciones como con la sociedad civil y la comunidad en general, para construir procesos de innovación social que promuevan cambios estructurales. El vínculo entre la academia, las organizaciones comunitarias y otros actores sociales es indispensable para diseñar e implementar estrategias que reconozcan este trabajo como parte esencial del desarrollo humano, económico y social. Hoy, en el Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, reafirmamos nuestro compromiso de visibilizar sus aportes, promover el ejercicio pleno de sus derechos laborales y continuar generando iniciativas que fortalezcan la justicia social, la igualdad de género y la inclusión. Reconocer el trabajo del hogar como trabajo decente es avanzar hacia una sociedad más justa, equitativa e innovadora.






y Eventos
El pasado 13 de febrero , UVP Tehuacán se llenó de energía, compañerismo y grandes momentos. Nuestra comunidad estudiantil celebró el Día del Amor y la Amistad con dinámicas, concursos y retos que pusieron a prueba el trabajo en equipo y la creatividad. Cupido recorrió el campus contagiando alegría e invitando a la comunidad a participar en divertidas dinámicas en pareja, donde pudieron ganar desde Sable chibis, gorras y globos para regalar a sus amigos y disfrutar de cupones para disfrutar en Mitokali Cafetería. Además, se entregaron las cartas del Buzón del Sable Cupido, a través del cual las Panteras compartieron de manera anónima mensajes llenos de cariño, amistad y hasta confesiones especiales para sus amigos o crush. Una iniciativa que, sin duda, fortaleció los lazos que nos unen y reafirmó el espíritu de comunidad que nos distingue como Panteras. Fue una jornada de risas, complicidad y unión que nos recordó algo esencial: la universidad también se construye a través de las amistades que dejan huella. Porque en UVP, más que compañeros, formamos comunidad.






LINM. Pedro Javier Cruz Santos A. Comunicación y Eventos
El 13 de febrero, la Universidad del Valle de Puebla, Campus Tehuacán, fue escenario de una ceremonia profundamente significativa: la Imposición de Cofias, acto simbólico que reafirma el compromiso, la vocación de servicio y la responsabilidad de quienes han elegido el noble camino de la enfermería. En punto de las 10:00 a.m. dio inicio esta solemne ceremonia con la bienvenida a distinguidas autoridades académicas y del sector salud que honraron el presídium con su presencia: la Mtra. Liz Chávez Aguilar, Directora General del Campus Tehuacán; la Mtra. Aracely Luna Gutiérrez, Subdirectora del Área Académica de la Salud; la Lic. Wendy Michelle Arreola Robles, Coordinadora de Campos Clínicos; la Mtra. Luisa Gabriela Valerio de los Santos, Jefa de Enfermeras de CESSA Miahuatlán; y la Mtra. Susana Lizbeth Flores Santamaría, Supervisora de Campos Clínicos de la UVP. En representación de la Dra. María Hortensia Irma Lozano e Islas, Rectora de la Universidad, la Mtra. Liz Chávez Aguilar dirigió un mensaje de bienvenida en el que destacó la importancia de ejercer la enfermería con excelencia, ética y profundo sentido humano.
Posteriormente, se entonó con orgullo el Himno de la Universidad del Valle de Puebla, fortaleciendo el espíritu de identidad y pertenencia que distingue a esta comunidad académica. Uno de los momentos más emotivos fue el mensaje de la alumna Fernanda Jolett Tejeda Hernández, de quinto semestre, quien expresó su gratitud a las familias por el apoyo incondicional que acompaña cada paso en la formación profesional y humana de los estudiantes.
El acto central de la ceremonia fue la solemne Imposición de Cofias y la colocación del fistol, a cargo de la Mtra. Luisa Gabriela Valerio de los Santos y la Mtra. Susana Lizbeth Flores Santamaría. En este gesto simbólico, cada estudiante asumió con honor y responsabilidad el compromiso de cuidar la vida con profesionalismo, empatía y entrega.
Para cerrar la ceremonia, se entonó el Himno a la Enfermería, recordando que esta profesión es, ante todo, un acto permanente de servicio y amor al prójimo. Finalmente, Mtra. Luisa Gabriela Valerio de los Santos dirigió un mensaje en el que subrayó la importancia de ejercer la enfermería con pasión, disciplina y responsabilidad.
La jornada concluyó con la fotografía oficial que reunió a estudiantes, familias y autoridades, dejando testimonio de un momento que marcará para siempre su formación profesional.
Porque portar una cofia no solo distingue una profesión, sino que simboliza la decisión de dedicar la vida al cuidado y la esperanza de los demás.












































La Universidad del Valle de Puebla, Campus Tehuacán, dio la bienvenida a la nueva generación de la Licenciatura en Medicina Veterinaria y Zootecnia con Mozcalti, La Primera Cátedra, encuentro que marcó el inicio oficial de su vida universitaria. Durante la jornada se presentó a las autoridades que guiarán su formación: la Mtra. Liz Chávez Aguilar, Directora General; la Dra. Laura del Carmen Vázquez Alcántara, Subdirectora de Ciencias de la Vida; y el Dr. Marios Augusto Reyes Alemán.











La presencia de Sable, mascota institucional, reforzó el sentido de identidad y pertenencia. En un mensaje especial, la Rectora, Dra. María Hortensia Irma Lozano e Islas, inauguró el ciclo académico e invitó a los estudiantes a asumir con compromiso esta nueva etapa. También se dieron a conocer las vicerrectorías y el equipo que acompañará su desarrollo académico y formativo durante los próximos años. El momento central fue la Primera Cátedra Mozcalti, impartida por el MVZ. Arturo Erick Seynos Viveros. Con un mensaje motivador, alentó a la generación a iniciar con determinación y concluir con éxito. “Mozcalti”, que significa “crecer”, simboliza una formación científica, ética y vocacional basada en disciplina y pasión.
Como parte de la experiencia, los estudiantes escribieron una carta en la dinámica “Mi Yo del Futuro”, la cual recibirán el día de su graduación, reafirmando metas y compromisos. La ceremonia cerró con la entonación del Himno de la Universidad y la fotografía oficial de generación, dejando constancia del entusiasmo con el que inician este camino. Hoy comienza su historia en la UVP: crecer, aprender y dejar huella.








































































Dr. Luis Raúl Valdés Guerrero Profesor de tiempo completo de investigación
En la historia de la humanidad han sido pocos los movimientos emancipatorios que han tenido un impacto tan profundo en la sociedad como el protagonizado por las mujeres en contra de la dominación y la violencia de género. Desde principios del siglo XX, el 8 de marzo es una fecha en que se conmemora el esfuerzo de generaciones de mujeres por romper las cadenas de esta dominación.
En diferentes culturas y épocas, las mujeres han sido marginalizadas y sometidas por una estructura de dominación masculina, que puede ser rastreada al nacimiento de la propiedad privada y de las clases sociales. Dicha estructura de poder ha sido llamada por diversas investigadoras como patriarcado.
El origen de la conmemoración del 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer se remonta a la lucha política de las mujeres como parte del movimiento obrero de fines del siglo XIX y principios del XX. El desarrollo capitalista y la temprana industrialización en Europa y en los Estados Unidos significó el deterioro de las condiciones de vida de los sectores trabajadores de esos países. En ese contexto, los trabajadores fabriles, entre los cuales las mujeres y los niños eran la mayoría, comenzaron a organizarse para exigir mejores condiciones laborales. En los Estados Unidos, por ejemplo, muchas fábricas encerraban bajo llave a sus trabajadores e impedían la satisfacción de sus necesidades fisiológicas, prolongando las jornadas de trabajo hasta por más de 12 horas. En ese contexto, en 1903 se creó la Liga Sindical Femenina, organizada por mujeres socialistas, liberales y sufragistas quienes el último domingo de febrero de 1908 llevaron a cabo una manifestación a la que llamaron el “Día de la Mujer”, en la que exigieron mejores condiciones de trabajo y el derecho al voto. Al tiempo que en los Estados Unidos el movimiento de las mujeres por el derecho al voto se fortalecía, en 1910 se celebró en Copenhague, Dinamarca, el II Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, en donde Clara Zetkin, representante del Partido Comunista Alemán, propuso la creación de un Día Internacional de la Mujer. El 19 de marzo de 1911 se celebró por primera vez el Día de la Mujer en Austria, Dinamarca, Suiza y Alemania.
Apenas unos días después de la primera celebración del Día de la Mujer, un incendio en la fábrica Triangle Blouse Company, en la ciudad de Nueva York, mató 146 trabajadores, de los cuales 125 eran mujeres, el 25 de marzo de 1911. Las víctimas quedaron atrapadas dentro de la fábrica debido a que las puertas y salidas estaban cerradas, práctica común utilizada por la patronal para evitar los descansos no autorizados. La mayoría de esas mujeres eran inmigrantes italianas y judías, cuyas edades iban de los 13 a los 23 años. La tragedia no hizo sino fortalecer las convicción de las mujeres por exigir sus derechos.
El último acontecimiento que terminó por afianzar la identificación del mes de marzo con la lucha de las mujeres fue el de las manifestaciones ocurridas en la ciudad de Petrogrado, Rusia, el 8 de marzo de 1917. Ese día, cerca de 90 000 trabajadoras se manifestaron en contra de la participación de su país en la primera guerra mundial, las malas condiciones de trabajo y el hambre. La huelga de las mujeres trabajadoras de la industria del tejido fue apoyada por los obreros metalúrgicos, en uno de los primeros episodios de la revolución rusa que habría de derrocar al zar.
En 1975, la Organización de las Naciones Unidas oficializó el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, siendo la Ciudad de México la sede de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en ese mismo año.
A partir de entonces, distintas generaciones de mujeres, en todo el mundo, se han organizado y han luchado por ampliar sus derechos políticos y laborales, por acabar con las desigualdades estructurales a las que son sometidas en la vida pública, en contra del femicidio y del abuso sexual, del tráfico de mujeres y de todas las formas de violencia de género. Sea este texto un sentido homenaje a todas ellas, quienes, organizadas, habrán de acabar con la guerra entre géneros e iniciar un nuevo capítulo en la historia de la humanidad.







Lic. Erika Yazmin Cruz Flores PTC. De Preparatoria y Responsable de Estancia Infantil

Marzo llega como un susurro de cambio, como una invitación silenciosa a renovarnos y a mirar hacia adelante con esperanza. Queridas Panteritas UVP, este mes no solo marca el avance del calendario, sino también la llegada del equinoccio de primavera, un momento simbólico donde el día y la noche encuentran equilibrio perfecto. Y qué mejor metáfora para nuestra vida estudiantil equilibrio entre esfuerzo y descanso, entre aprendizaje y crecimiento personal. El equinoccio representa nuevas oportunidades. Así como la naturaleza florece después del invierno, cada una de ustedes tiene la posibilidad de abrirse a nuevas metas, proyectos y sueños. Marzo nos recuerda que siempre es posible comenzar de nuevo, mejorar hábitos, fortalecer amistades y creer un poquito más en nuestras capacidades. Cada clase, cada proyecto y cada actividad en comunidad es una semilla que están sembrando para su futuro.
Ser Panterita UVP es llevar con orgullo la valentía, la disciplina y el corazón que caracteriza a nuestra comunidad. Es saber que los desafíos no nos detienen, sino que nos impulsan a crecer. Este mes es ideal para proponerse algo nuevo participando mas, levantar la mano con seguridad, organizar mejor el tiempo o simplemente sentirse satisfecho ante cada aprendizaje.
Que esta primavera los encuentre floreciendo en conocimiento, en valores y en sueños. Recuerden que cada paso, por pequeño que parezca, las acerca a la mejor versión de ustedes mismas.
Marzo nos invita a renacer, es tiempo de brillar.







Mtro. Hugo de la Cruz Sánchez
Docente de UVP Tehuacán
A esta edad —esa franja imprecisa que los manuales llaman adolescencia y otros más adultez media, y que la cultura suele mirar con condescendencia— uno ya no se enamora “como antes”. Se procura. Se respeta. Se trata de explicar. Se vuelve estratega de su propia vulnerabilidad. Y, sin embargo, aquí estamos, considerando algo que durante años observamos con una mezcla de extrañeza y juicio: ¿una relación con alguien más joven o de mayor edad?
La primera reacción no nace del deseo. Nace del tribunal interno. ¿Qué van a decir? ¿Me estará usando? ¿Estoy intentando negociar con el tiempo? Antes de que aparezca la ciencia, aparece el miedo. Y el miedo casi siempre habla con voces prestadas: la de la familia, la de las amigas, la de una cultura que durante siglos escribió el guion del amor.
En realidad no hay fórmula correcta, no importa si eres el o la menor o el o la de mayor “experiencia”. No importa tampoco la edad, la dopamina salta. Y todo lo que salga de ahí puede ser leído como capricho, crisis o escándalo. Lo curioso es que pocas veces se llamó escándalo a la práctica —históricamente común— de casar adolescentes con hombres o mujeres que les doblaban o triplicaban la edad. La asimetría, cuando favorecía al varón, parecía natural. Cuando se invierte, incomoda. Basta asomarse al presente —o a una portada de revista— para notar que el guion se ha movido. Ahí están Emmanuel Macron y Brigitte Macron, cuya historia desató titulares en todo el mundo. Está Cher, que declara sin titubeos que el deseo no se jubila a los cincuenta ni a los setenta. Está Susana Zabaleta, que ha defendido públicamente su derecho a amar sin pedir permiso. Mujeres mayores que aman a hombres más jóvenes y que, aun así, cargan con una sospecha persistente: ¿qué habrá detrás?
Entonces la pregunta regresa, pero más afinada: ¿esto que siento es una debilidad emocional o una forma distinta de conciencia?
Desde la psicología clínica, la respuesta es menos dramática de lo que la cultura quisiera. Ningún manual diagnóstico clasifica la diferencia de edad entre adultos como patología. Ni el DSM-5 ni la CIE-11 contemplan el amor intergeneracional consensuado como trastorno. Lo que sí registran, indirectamente, es el impacto del estigma, del aislamiento social, de la presión constante por justificar lo que, en esencia, es un vínculo entre dos personas adultas. Diversos estudios sobre parejas con brechas amplias de edad señalan algo revelador: el malestar no suele originarse en la intimidad del vínculo, sino en la mirada externa. En la pregunta repetida hasta el cansancio: “¿Y qué dirán?”. El desgaste proviene de explicar una y otra vez que no hay engaño, que no hay manipulación, que no hay maternaje encubierto ni fetichismo invertido. Que hay, simplemente, afinidad. Pero el cuerpo no pide permiso a la cultura. El cuerpo responde.
La neurociencia afectiva, impulsada por investigadoras como Helen Fisher, ha mostrado que el enamoramiento
activa el sistema de recompensa del cerebro, con una liberación intensa de dopamina. La dopamina no distingue fechas de nacimiento. No consulta actas. Responde a la novedad, a la conexión, a la sensación —cada vez más escasa en una vida saturada de responsabilidades— de estar verdaderamente viva.
Hay otro dato que desmonta la narrativa del “declive”. La corteza prefrontal, responsable de la toma de decisiones, la regulación emocional y la integración de experiencias, alcanza uno de sus momentos de mayor eficiencia funcional entre los 40 y 55 años. No es decadencia: es síntesis. No es arrebato: es integración. Dicho en términos menos técnicos, se puede desear con más conciencia, no con menos intensidad.
Eso explica algo que rara vez se dice en voz alta y menos dinámicas de poder disfrazadas de romance. Queremos presencia, honestidad, reciprocidad.
Y paradójicamente, esa estabilidad puede resultar profundamente atractiva para alguien más joven. No como sustituto materno — fantasía cómoda para quienes necesitan simplificar— sino como seguridad psicológica. La claridad emocional, los límites definidos, la capacidad de hablar del conflicto sin huir: todo eso seduce.
¿Y los riesgos? El riesgo no es la diferencia de edad. Es confundir cuidado con control. Es utilizar el deseo como anestesia frente al paso del tiempo. Es proyectar en el otro la juventud que no hemos reconciliado en nosotras mismas. Cuando el vínculo se construye desde la fantasía y no desde la conciencia, se fractura. Y eso ocurre a los veinte, a los cuarenta o a los setenta. Las investigaciones sobre satisfacción de pareja muestran que las brechas generacionales pueden implicar desafíos concretos: etapas vitales distintas, proyectos desfasados, ritmos de energía no siempre sincronizados. Cuando la euforia dopaminérgica disminuye —porque siempre disminuye— quedan los acuerdos, la visión compartida, la capacidad de negociar diferencias reales. Pero ese escenario no es exclusivo de estas relaciones. Es, sencillamente, humano.


La ciencia no ofrece una respuesta moral. Ofrece criterios: consentimiento explícito, simetría afectiva, responsabilidad emocional, proyectos conversados. Nada más. Nada menos. No promete finales felices ni advierte catástrofes inevitables. Solo recuerda que el vínculo debe sostenerse en la conciencia y no en la fantasía. El verdadero drama no está en la edad.
Está en creer que, por haber alcanzado cierta madurez, debería apagar preguntas esenciales. Como si el crecimiento implicara renuncia. Como si el deseo tuviera fecha de caducidad. Amor con tintes se puede tener a toda edad.







Mtro. Angel Benavides Camarillo Director Académico
La expropiación petrolera del 18 de marzo de 1938 constituye uno de los acontecimientos más significativos en la historia contemporánea de México. Bajo el liderazgo del presidente Lázaro Cárdenas del Río, el Estado mexicano decretó la nacionalización de la industria petrolera, hasta entonces controlada en su mayoría por compañías extranjeras. Este acto no solo respondió a un conflicto laboral entre trabajadores y empresas, sino que representó una afirmación de soberanía económica y política en un contexto internacional complejo. El conflicto se originó cuando las compañías petroleras se negaron a cumplir resoluciones legales que favorecían mejores condiciones laborales para los trabajadores mexicanos. Ante la negativa empresarial y con fundamento en el artículo 27 constitucional, el gobierno federal decidió expropiar los bienes de las compañías para asegurar el cumplimiento de la ley y proteger los recursos naturales del país. La medida fue respaldada por amplios sectores de la población, quienes participaron activamente en campañas de apoyo económico para indemnizar a las empresas afectadas.
Más allá de su dimensión jurídica, la expropiación simbolizó la consolidación del proyecto nacionalista posrevolucionario. Permitió la creación de Petróleos Mexicanos (PEMEX), institución que durante décadas sería un pilar del desarrollo industrial, la infraestructura pública y la política energética nacional. Asimismo, fortaleció la idea de que los recursos estratégicos debían estar al servicio del interés colectivo. No obstante, el proceso también implicó retos técnicos, financieros y diplomáticos. México enfrentó presiones internacionales y la necesidad de desarrollar capacidades propias para operar la industria. Con el tiempo, la expropiación se convirtió en un referente de identidad nacional y en un punto de debate sobre el papel del Estado en la economía. Hoy, la expropiación petrolera continúa siendo objeto de análisis histórico y político. Representa un momento en el que la defensa de la soberanía se articuló con demandas sociales, mostrando cómo las decisiones económicas pueden moldear la trayectoria de una nación.















