La diversidad biológica antártica constituye un patrimonio de la humanidad, no solo
por la flora, fauna y lo prístino de sus ecosistemas, sino que además constituye una
fuente de riqueza en productos biotecnológicos para la medicina, cosmetología y
alimentos, entre otros.
Este trabajo tiene el propósito de brindar una visión de la diversidad liquénica de Isla
Greenwich y sus áreas cercanas, como un aporte al conocimiento y a la conservación
de este lugar lleno de riqueza y belleza natural, pero que a la vez está amenazado
por actividades antrópicas, como el calentamiento global y el interés por los recursos
que este continente guarda, factores que atentan contra su supervivencia.