En varias provincias del Ecuador encontramos pequeñas centrales hidroeléctricas que, según el Reglamento Sustitutivo para la Regulación del Servicio Público de Electricidad y otras disposiciones emitidas por la Agencia de Regulación y Control de Energía y Recursos Naturales No Renovables (ARCERNNR), son aquellas que tienen una potencia inferior a 10 MW. Estas centrales fueron el inicio para suministrar energía eléctrica a las ciudades y contribuir al desarrollo de la zona. Estas centrales son públicas o privadas, en este último caso, para optimizar los costos de operación y mantenimiento, disponen de personal que se ha formado en la práctica y no cuentan con una formación académica especializada.