El cacao, es un producto agrícola, símbolo de herencia cultural que ha trascendido en las
sociedades que lo cultivan; en Ecuador forma parte de la identidad desde tiempos inmemoriales,
donde las colectividades aborígenes lo valoraban como un fruto sagrado y necesario para sus
rituales. Con la llegada de los españoles, el cacao se convirtió en el motor dinamizador de la
economía, integrándose a la sinergia global e interactuando en las relaciones sociales y culturales
del país.
En las zonas donde se lo cultiva, se ha generado saberes que han ido pasando de generación en
generación sobre sus procesos de producción. Estos saberes reflejan la relación armónica entre
naturaleza y cultura, lo cual evidencia una profunda cosmovisión ancestral.
Esta obra busca identificar cómo el cacao ha trascendido en el tiempo y se ha constituido como
materia prima de la identidad ecuatoriana, desde su presencia en fiestas locales, así como también
en el arte, el cacao representa una historia de trabajo y creatividad.
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