Construyendo un legado educativo para un futuro inclusivo, sostenible y acogedor
Admisión Campus Casa Central Valparaíso PÁG 46 Hall Central y FabLab en Sede Concepción
Nuestra mirada pág 4
Una hoja de ruta para todos los campus y sedes pág 62
Nueva área de gestión pág 66
Obras destacadas pág 10
Proyectos transversales pág 40
Planificación y control para una gestión moderna y transparente pág 67
Área de Desarrollo Estratégico de Requerimientos y Proyectos pág 68
Obras campus y sedes pág 48
Manual de estándares pág 70
Sustentabilidad pág 54
Registro de contratistas pág 72
Diseñando entornos accesibles y equitativos pág 56
Jornadas estratégicas pág 73
Obras de infraestructura urbana en el entorno del Campus San Joaquín pág 60
Voces de nuestra comunidad pág 74
Nuestra mirada
Juan I. Yuz Eissmann
Rector de la Universidad Técnica Federico Santa María
En la Universidad Técnica Federico Santa María sabemos que la infraestructura no se reduce a edificios, metros cuadrados o intervenciones materiales. Es una expresión visible de nuestro propósito, una señal concreta de la universidad que somos y de la que queremos seguir construyendo en el camino al Centenario.
Cada campus, cada sede, cada laboratorio, sala, biblioteca, patio o espacio común habla de una vocación que nos ha acompañado desde el origen: poner la formación, el conocimiento y el talento al servicio del desarrollo de Chile y del mundo. En estos espacios no solo transcurre la vida universitaria; aquí se despiertan vocaciones, se amplían horizontes, se forman personas, se genera conocimiento y se construye comunidad.
Como universidad tradicional, la 5ta más antigua del país y ya próxima a cumplir cien años de trayectoria, vivimos un tiempo especialmente significativo. El camino al Centenario no es solo la antesala de una conmemoración: es una invitación a mirar con profundidad lo que hemos sido, a reconocer la fuerza de nuestro legado y, sobre todo, a asumir con convicción la responsabilidad de proyectarlo hacia el futuro. En esa tarea, la infraestructura ocupa un lugar esencial, porque es allí donde una visión institucional se vuelve experiencia concreta y cotidiana para miles de personas.
La obra de Federico Santa María nació de una convicción extraordinaria: que la educación podía transformar vidas y abrir oportunidades donde antes no las había. Esa visión sigue viva en nuestra Universidad. Sigue presente cada vez que impulsamos espacios que acogen, que conectan, que inspiran y que hacen posible una formación de alto nivel, una investigación con sentido y una experiencia universitaria a la altura de los desafíos de nuestro tiempo.
Hoy esos desafíos son inmensos. Vivimos una época marcada por la necesidad de construir sociedades más sostenibles, más inclusivas y más capaces de responder con inteligencia y humanidad a los cambios del mundo. Como la universidad STEM de Chile, tenemos el deber de estar a la altura de esa tarea: articular ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas no como fines en sí mismos, sino como herramientas para transformar la realidad y aportar soluciones con impacto real.
En las páginas de esta revista no solo se reúnen obras y proyectos. También se expresa una convicción profunda: que la Universidad se construye todos los días, y que cada espacio que abrimos, renovamos o proyectamos forma parte de una tarea mayor: La tarea de honrar nuestra historia, proyectar con decisión el legado del que somos herederos y así seguir reafirmando, en cada paso, nuestra identidad como la universidad STEM de Chile.
Nuestra mirada
Pedro Gajardo Vicerrector de Asuntos Económicos y Administrativos de la Universidad Técnica Federico Santa María
Querida comunidad universitaria:
En los últimos años, nuestra Universidad Técnica Federico Santa María ha emprendido un proceso sostenido de renovación de sus campus y sedes: nuevos espacios de admisión y acogida, salas de estudio y estar, laboratorios especializados, mejor conexión entre edificios y áreas comunes que invitan a encontrarse y permanecer. Las obras que recoge esta revista no son hitos aislados, sino parte de una hoja de ruta que busca que cada espacio que habitamos exprese con claridad lo que somos y lo que aspiramos a seguir construyendo como institución.
En la USM entendemos que el desarrollo institucional no se mide solo en indicadores académicos, sino también en la manera en que configuramos los lugares donde se vive el aprendizaje. Así como nuestros estudiantes se preparan para aportar al país con conocimiento y liderazgo, nuestra universidad avanza con una mirada integral, modernizando y articulando su infraestructura para sostener un proyecto educativo de excelencia, inclusión y responsabilidad con el entorno.
Cada nueva obra, cada remodelación y cada metro cuadrado habilitado expresan una convicción profunda: la infraestructura forma parte de nuestra propuesta formativa. No se reduce a edificios y materiales; es el soporte físico que permite que la ciencia, la ingeniería y la tecnología dialoguen con la cultura, el deporte y la vida estudiantil en entornos más amables, accesibles y sustentables. Es allí donde se encarna nuestro propósito de ofrecer una experiencia universitaria que acoja la diversidad de personas, territorios y trayectorias que conforman la USM.
Este avance ha sido posible gracias al trabajo sostenido de la Dirección de Infraestructura, que ha logrado traducir los lineamientos estratégicos en proyectos concretos, pertinentes y de alto impacto para la comunidad. Su labor permite que el crecimiento físico de la universidad esté alineado con nuestra identidad y con los desafíos del presente: la transición energética, el cambio climático, la transformación digital y la necesidad de contar con espacios que favorezcan el bienestar, la colaboración y la accesibilidad universal.
Esta revista recoge parte de ese camino: obras que mejoran la calidad de vida universitaria hoy y preparan a la institución para el futuro. Les invito a recorrer estas páginas con una pregunta en mente: ¿cómo estos espacios nos ayudan a aprender mejor, a trabajar mejor y a servir mejor al país? Estoy seguro de que, en cada proyecto, encontrarán una señal concreta del rumbo que hemos trazado y que seguiremos profundizando juntos.
Nuestra mirada
Oscar Jalil Director de Infraestructura de la Universidad Técnica Federico Santa María
En un mundo marcado por la complejidad, la aceleración digital y la crisis climática, la infraestructura de nuestra universidad —en cada uno de sus campus y sedes— ya no es solo un soporte físico: es una herramienta estratégica para transformar la educación, la investigación y la vinculación con el medio. Cada proyecto que impulsamos incide directamente en cómo aprendemos, trabajamos y convivimos como comunidad.
Cuando hablamos de infraestructura, hablamos de laboratorios, oficinas, salas de clases, áreas deportivas, comedores, cafeterías, salas de estudio y áreas verdes. Detrás de cada espacio hay una intención clara. Nuestros proyectos se diseñan con atributos transversales que persiguen un propósito superior:
Generar ambientes de trabajo positivos, que promuevan bienestar y productividad.
Fomentar la colaboración y la creatividad, favoreciendo el encuentro, la reflexión y el diálogo.
Impulsar la sustentabilidad, integrando eficiencia energética, ahorro de recursos y campus más responsables con su entorno.
Como comunidad hemos aprendido que la infraestructura tiene un poder transformador. La historia de nuestra institución y la visión de Federico Santa María nos recuerdan que los espacios de primer nivel deben estar al servicio del talento, sin importar el origen. Museos, bibliotecas, patios, plazas y áreas comunes no son solo edificios: son espacios que educan, integran e inspiran, contribuyendo a disminuir desigualdades y fortalecer el rol público de la universidad.
Al mismo tiempo, enfrentamos el mayor desafío de este siglo: el cambio climático. Incendios, inundaciones y sequías evidencian que el clima está cambiando más rápido que nuestra capacidad de respuesta. La pregunta es inevitable: ¿qué mundo dejaremos a las próximas generaciones de estudiantes? La respuesta está en la acción concreta. Cada decisión de infraestructura —desde la incorporación de paneles solares hasta sistemas eficientes de iluminación y climatización, pasando por el diseño de las áreas verdes— es una postura frente a este desafío global.
En paralelo, la sobreabundancia de información y el avance de la inteligencia artificial están reconfigurando nuestra forma de aprender y trabajar. En este escenario, la universidad se vuelve más necesaria que nunca. Un Smart Campus es la proyección de este futuro: un ecosistema en que infraestructura y tecnología se integran para optimizar la gestión, la sustentabilidad y la experiencia educativa, sin reemplazar el encuentro humano, sino fortaleciéndolo.
Nuestra visión es clara: la universidad debe seguir siendo un lugar insustituible de encuentro, reflexión y creación colectiva. Un espacio donde podamos procesar la complejidad, conectar saberes y proponer soluciones reales a problemas como la sustentabilidad, la salud mental o la desigualdad. En esta ruta, el Congreso Internacional de Infraestructura para la Educación Superior (CIIES 2025) mostró que la infraestructura puede transformar personas y comunidades, creando espacios más equitativos e inclusivos.
El futuro no es un destino al que simplemente llegamos; es un lugar que construimos hoy. Cada sala accesible, cada pasillo mejor iluminado y cada espacio inclusivo es, en el fondo, una inversión en un país mejor.
Los invito a leer esta edición como una ventana a los proyectos que estamos desarrollando y, al mismo tiempo, como una invitación a involucrarse en la construcción de nuestros campus. Seamos, juntos, los arquitectos de un futuro esperanzador: actuando con decisión en el presente y construyendo, desde la infraestructura, una educación más humana, sustentable e inclusiva.
Nuevo edificio Sede Viña del Mar
Un proyecto que respira naturaleza, historia y bienestar
La USM inauguró el nuevo edificio de su Sede Viña del Mar, una obra que refleja el compromiso institucional con la calidad, la sostenibilidad y la experiencia universitaria. Con más de 847 metros cuadrados construidos, el edificio U2 fue concebido para responder al crecimiento académico y a las necesidades de infraestructura de la sede, integrándose armónicamente con su entorno natural y con el edificio original del campus.
Durante la ceremonia de inauguración, el rector Juan Yuz destacó que esta obra “da cuenta del compromiso de la universidad por entregar espacios de aprendizaje que promuevan el bienestar, la innovación y el sentido de pertenencia de nuestra comunidad”. En la misma línea, el director de Infraestructura, Oscar Jalil, subrayó que “este nuevo edificio representa la continuidad de una línea arquitectónica institucional, donde cada espacio se diseña pensando en las personas, en la sustentabilidad y en la identidad sansana”.
Arquitectura en diálogo con la naturaleza
Desde su concepción, el proyecto fue desarrollado bajo una profunda conciencia ambiental y respeto por el entorno, teniendo como eje la preservación del Belloto del Norte, especie declarada patrimonio natural y símbolo de la sede. Este árbol no solo condicionó el diseño, sino que lo inspiró: su presencia dio origen a un espacio vertical luminoso y ventilado que conecta los niveles del edificio e introduce luz natural y amplitud al interior.
“Este edificio demuestra que la arquitectura universitaria puede generar bienestar cuando dialoga con su entorno y con las personas que lo habitan”.
Leonardo Imperio, arquitecto de la Dirección de Infraestructura de la USM
“El desafío fue construir sin dañar al árbol. Tomamos todos los resguardos en el diseño y en la ejecución, pero no sabíamos si sobreviviría. Cuando, tras retirar las protecciones, vimos que brotaba nuevamente, sentimos que habíamos logrado nuestro objetivo”, relata el arquitecto a cargo del proyecto, Leonardo Imperio.
Continuidad, calidez y pertenencia
El nuevo edificio se integra con el anterior en una operación arquitectónica respetuosa y coherente, que evita rupturas formales y promueve una lectura unitaria del conjunto. Se mantuvieron principios espaciales como la transparencia visual, la ventilación natural, la iluminación pasiva y las fachadas vidriadas con control solar, consolidando un lenguaje común entre ambas etapas constructivas.
“El edificio no busca imponerse, sino continuar la historia del campus. Quisimos que al mirarlo se percibiera como un solo cuerpo, una evolución natural del edificio original”, explica Imperio. Esta visión también se refleja en el uso de materiales nobles, como la madera natural en cielos y revestimientos, y en una paleta de colores y texturas coherente con obras institucionales previas —como el Edificio Vida Universitaria y el Taller de Mantenimiento Industrial—, reforzando una identidad arquitectónica basada en la calidez y el bienestar.
Un espacio vivo para aprender y encontrarse
El nuevo edificio alberga laboratorios, salas de clases, oficinas académicas y espacios de encuentro, diseñados para favorecer la colaboración y el aprendizaje activo. Desde su apertura, ha despertado entusiasmo entre estudiantes y docentes, quienes valoran el confort, la luminosidad y el ambiente acogedor del lugar.
“Los alumnos estaban ansiosos por tener clases en los nuevos laboratorios. Nos decían constantemente: ‘¿Cuándo podremos usarlos?’ Esa expectativa y alegría son la mejor señal de que el espacio funciona”, comenta Imperio.
El diseño logra que la arquitectura dialogue con quienes la habitan, invitando a permanecer, compartir y sentirse parte de un entorno vivo y coherente con los valores de la universidad. “Este edificio demuestra que la arquitectura universitaria puede generar bienestar cuando dialoga con su entorno y con las personas que lo habitan”, concluye el arquitecto.
La inauguración, que se llevó a cabo en octubre, contó con la participación de autoridades universitarias, representantes del sector público y privado, funcionarios, docentes, académicos y estudiantes, quienes celebraron este nuevo hito como un símbolo de crecimiento responsable y de identidad sansana.
Nueva sala para el Departamento de Arquitectura
Arquitectura que enseña: reciclaje, identidad y sustentabilidad
La nueva Sala B-22 del Departamento de Arquitectura en el Campus San Joaquín representa un hito académico y arquitectónico para la USM. Su creación responde al Acuerdo de Proyecto Académico (APA) que formaliza la apertura de la carrera de Arquitectura en Santiago, y que contempla la habilitación de espacios progresivos destinados al desarrollo de los distintos niveles formativos.
Lejos de una construcción nueva, el proyecto encarna el concepto de “reciclaje del reciclaje”, al reutilizar parte del antiguo galpón de la ex fábrica Otto Kraus, un espacio que ya había sido adaptado en 2009. Dentro de esta gran nave industrial, la Sala B-22 se suma a las etapas previas que incluyeron las Salas B-21 y B-23, conformando un conjunto de más de 1.200 m² distribuidos en distintos talleres, laboratorios y salas de trabajo.
Ubicada en el corazón del Edificio B del Campus San Joaquín, la Sala B-22 se vincula directamente con la Plaza Central del campus, abriéndose hacia ella como una extensión natural de los talleres. Esta condición permite que el espacio interior dialogue con la vida cotidiana del campus, favoreciendo la circulación, la transparencia y el encuentro entre estudiantes, académicos ,docentes y la comunidad universitaria que habita la plaza.
“Lo interesante de este proyecto es que todo el diseño se pensó desde la experiencia del estudiante de primer año: cómo habita el taller, cómo circula, cómo aprende del mismo espacio”, explica Sacha Sinkovich, jefe del equipo de arquitectos de la Dirección de Infraestructura.
El nuevo recinto combina flexibilidad, luminosidad natural y sustentabilidad. Los pasillos de circulación funcionan también como espacios de aprendizaje, con muros de vidrio naranjo que sirven como pizarras, permitiendo ampliar el aula e integrar la exposición y la práctica. La iluminación natural se incorpora mediante láminas traslúcidas que reducen el consumo energético, mientras que los materiales se mantienen en su condición original —hormigón pulido, acero, vidrio y madera— para reforzar la honestidad constructiva y la identidad del departamento.
La Sala B-22 no solo completa el circuito académico del taller de primer año, sino que también se convierte en un ejemplo tangible de arquitectura educativa sostenible, donde el espacio mismo se transforma en una herramienta pedagógica
Punto EV - Campus San Joaquín
Arquitectura sustentable para una movilidad limpia
El proyecto Punto EV, estacionamientos fotovoltaicos para el Campus San Joaquín, representa un paso concreto en la estrategia de sostenibilidad y modernización de la USM. Liderado por Rectoría y el AC3E, este proyecto busca impulsar la transición hacia la electromovilidad, en sintonía con los objetivos nacionales de reemplazo progresivo del parque automotriz a combustión por vehículos eléctricos.
La iniciativa, actualmente en ejecución, combina innovación tecnológica con construcción sustentable en madera laminada, replicando la exitosa experiencia del primer prototipo inaugurado en el Campus Casa Central Valparaíso. Fabricada con madera de Arauco, la estructura fue prefabricada en Concepción y trasladada a Santiago para su ensamblaje, un proceso que requiere una coordinación muy precisa, desde el transporte nocturno de las piezas hasta su montaje en terreno a primera hora del día.
Ubicado al poniente del Edificio K, el Punto EV se integra armónicamente al campus, reforzando la imagen de una universidad moderna, tecnológica y comprometida con la eficiencia energética. “Este tipo de proyectos demuestra que la sustentabilidad puede ser parte visible de la arquitectura universitaria. No es solo un espacio para cargar vehículos, sino también un lugar de encuentro, un pequeño mirador que invita a permanecer”, destaca Sinkovich.
El diseño, a cargo del arquitecto Claudio Montenegro, plantea un espacio que trasciende la función de estacionamiento: incorpora zonas de descanso, mobiliario y áreas verdes que lo convierten en un punto de convivencia y aprendizaje sobre energía limpia. Su orientación norte y conexión con la red eléctrica permiten un aprovechamiento óptimo de la radiación solar, generando energía fotovoltaica que puede ser utilizada o devuelta al sistema, reduciendo la huella de carbono institucional.
En su conjunto, el proyecto simboliza la integración entre diseño arquitectónico, eficiencia energética y visión institucional, consolidando a la USM como referente nacional en infraestructura universitaria de bajo impacto ambiental.
“El Punto EV de San Joaquín es el segundo de una red que continuará expandiéndose hacia los demás campus y sedes. Cada nueva instalación refuerza el compromiso de la universidad con la innovación aplicada y la movilidad sustentable”
Claudio Montenegro, arquitecto de la Dirección de Infraestructura de la USM
Plaza memorial Federico Santa María
Un nuevo espacio que une identidad y legado
Entrar al Campus San Joaquín y encontrarse con un lugar que te invita a viajar por todos los rincones de la USM y al mismo tiempo, a detenerte en un gesto de respeto y memoria, es una experiencia que hasta hace poco no existía. Esa sensación de asombro que buscaba la comunidad se materializó con la construcción de la plaza memorial Federico Santa María.
En septiembre de 2025, la USM inauguró en San Joaquín este espacio diseñado para convertirse en el corazón del campus. Ubicada junto al acceso peatonal, la plaza forma parte de los proyectos de mejora de las dependencias impulsados por la Vicerrectoría de Asuntos Económicos y Administrativos y ejecutados por la Dirección de Infraestructura, en el marco del Plan Maestro de Crecimiento de Infraestructura Institucional. La ceremonia de inauguración contó con la presencia del rector, Juan Yuz; del director general de Campus San Joaquín, Erwin Hernández; del director de Infraestructura, Oscar Jalil; y de autoridades, académicos, docentes, estudiantes y funcionarios, poniendo de manifiesto la importancia institucional del proyecto. El objetivo era claro: dotar al campus de un espacio de encuentro y reflexión que reflejara la identidad sansana.
A pesar del avance de los proyectos de infraestructura, el campus carecía de un espacio simbólico que conectara a la comunidad con su origen y con los demás campus. Tampoco existía un lugar icónico para ceremonias y fotografías de titulación. Según explica el arquitecto Sacha Sinkovich, había que crear un sitio que combinara respeto y pertenencia y que, además, estableciera un hilo conductor entre los emplazamientos de la USM.
Así, se integraron diferentes simbolismos al diseño. Desde el centro de la plaza emergen rayos que apuntan a los distintos campus y sedes de la USM, indicando su nombre, año de inauguración y distancia exacta. “Es una especie de introducción a lo que es la universidad, igual que una web, pero hecho obra: soy del campus San Joaquín, pero pertenezco a esta red”, describe Sinkovich. Este gesto invita a quienes transitan por la plaza a recorrer mentalmente la geografía de la USM y a proyectar futuras visitas.
Para el arquitecto, la figura del círculo es un símbolo reservado para el fundador: hasta ahora sólo estaba presente en el mausoleo del Campus Casa Central Valparaíso, y trasladarlo a otros campus refuerza el carácter único del espacio. La jerarquía se refleja también en los materiales: en un campus dominado por el hormigón, la plaza se pavimentó con adoquines de piedra. Un espejo de agua enfrenta el muro curvo que reproduce la frase del testamento “poniendo al alcance del desvalido meritorio llegar al más alto grado
del saber humano”, inscrita sobre una plancha de acero con pátina. Esta frase, recuerda la vocación social de la universidad.
La acogida del proyecto ha sido tal que la Dirección de Infraestructura propone replicarlo en otros campus y sedes, transformando una iniciativa puntual en un proyecto transversal. La plaza memorial del Campus San Joaquín no sólo se integra a las mejoras del plan maestro, sino que inaugura una nueva manera de pensar la infraestructura: obras con alto contenido simbólico que perduran en el tiempo y que pueden adaptarse a diferentes lugares. Sinkovich lo resume así: las buenas ideas surgidas en un campus se pueden replicar en los demás, para que cada integrante de la comunidad se sienta parte de una red que comparte identidad y legado. El proyecto también contempló la reincorporación de la pista de trote, nuevas condiciones de accesibilidad, estacionamientos para bicicletas, áreas verdes y mejor iluminación, reforzando su vocación como espacio de esparcimiento y encuentro.
En la inauguración, el rector Juan Yuz destacó que la obra “refuerza nuestro compromiso con los valores que definen nuestra institución y nos invita a recordar el legado de nuestro fundador”. El director general, Erwin Hernández, invitó a la comunidad a hacer suyo este espacio y a convertirlo en un verdadero lugar de encuentro. Hoy, la plaza memorial Federico Santa María se convierte en un símbolo vivo de la identidad sansana: una obra que, desde San Joaquín, proyecta hacia todos los campus y sedes el mensaje de que somos una sola universidad, arraigada en la generosidad de su benefactor y abierta al futuro.
“La Plaza Memorial no es solo un hito arquitectónico en San Joaquín; es el corazón simbólico que nos conecta con nuestro origen. El legado de Federico Santa María es parte fundamental de nuestra historia y hoy, más que nunca, es vital recordar el porqué de su misión. Como institución, nos debemos a esa gran visión altruista, y este espacio nace para que cada estudiante y egresado se reconozca en una red nacional. Es una obra que proyecta nuestra identidad sansana hacia el futuro, honrando siempre la voluntad de nuestro fundador”.
Oscar Jalil, Director de Infraestructura de la USM
Edificio E2
Nuevos laboratorios para biotecnología y una ruta accesible que conecta el campus
El Edificio E2 de la Sede Viña del Mar es una de las obras emblemáticas del último periodo en la USM. Nacido al alero de los Acuerdos de Proyectos Académicos (APA), este nuevo volumen viene a responder a las necesidades de infraestructura del Departamento de Química y Medio Ambiente (D QyMA), asociado a la creación y funcionamiento de dos programas: el Técnico Universitario en Biotecnología y la Ingeniería en Biotecnología.
Un proyecto que nace desde el APA
Como explica el arquitecto de la USM a cargo del diseño, Leonardo Imperio, el origen del proyecto está directamente vinculado al instrumento APA, donde se definen las obras necesarias para que nuevas carreras puedan operar con estándares adecuados.
En este caso, el requerimiento inicial era claro: se necesitaban dos laboratorios y una oficina de apoyo académico para Biotecnología. La alternativa de ampliar la infraestructura existente del departamento no era viable, ya sea por falta de espacio en primer nivel o por costos en un eventual segundo piso. De ahí surge la decisión de levantar un nuevo edificio que resolviera el programa en un volumen independiente, pero funcionalmente integrado a las actuales dependencias del D QyMA.
Emplazamiento y continuidad con el Edificio E
Uno de los desafíos centrales fue definir la ubicación del nuevo edificio dentro de la sede. La condición operativa era evidente: el E2 debía quedar muy cercano al Edificio E, donde funcionan los laboratorios existentes del Departamento de Química y Medio Ambiente, para asegurar continuidad académica y logística.
El sector disponible presentaba, sin embargo, una complejidad importante: una fuerte pendiente entre la ruta accesible construida en 2016 —a propósito del Edificio Vida Universitaria— y el inicio de una quebrada o talud. Esto obligó a pensar simultáneamente en el volumen del edificio y en la solución de accesibilidad universal para estudiantes, académicos y funcionarios.
El resultado es una edificación larga y angosta, en coherencia con la morfología de los laboratorios actuales, y con la misma orientación. La funcionalidad del programa —laboratorios alineados con sus recintos de apoyo— termina definiendo una arquitectura sobria, simple y de carácter más bien minimalista, concentrada en operar bien.
Diseño arquitectónico: funcionalidad y adaptación al entorno
En el diseño del Edificio E2 se evaluaron variables de materialidad, luz natural, ventilación y control solar, pero el mayor desafío pasaba por articular la construcción en un terreno complejo y, al mismo tiempo, lograr una inserción armónica en el entorno construido y natural.
El ancho disponible entre la ruta accesible existente y el talud fue el punto de partida. A partir de esa franja se organizó el programa, se definió la distribución operativa de los laboratorios y se resolvió la conexión con el resto de la sede. La prioridad fue mantener la continuidad funcional del departamento y garantizar que el nuevo edificio se integrara a la red de circulaciones y accesos de la sede.
Accesibilidad universal como eje de diseño
Más allá del volumen en sí mismo, el proyecto abordó un desafío pendiente desde años anteriores: completar el sistema de rampas que conecta los distintos niveles del campus hacia el sector poniente.
Si bien el Edificio Vida Universitaria ya había incorporado un trazado de rampas que ordenó gran parte de la accesibilidad, este sistema estaba inconcluso en el área donde se ubicaría el E2. El arquitecto propuso una solución que no solo resolviera la conexión entre las actuales dependencias del D QyMA y los nuevos laboratorios, sino que también complementara y cerrara la ruta accesible para todo ese sector del campus, beneficiando al conjunto de la comunidad universitaria.
Gracias a la gestión de la Dirección de Infraestructura y la colaboración del Departamento de Química y Medio Ambiente, se habilitó un espacio que permitirá implementar una solución integral de accesibilidad interior, incluyendo laboratorios especializados y áreas de apoyo.
El proyecto original contemplaba dos laboratorios de 50 m² cada uno, para 20 estudiantes, más una oficina de apoyo académico. Posteriormente se sumó la necesidad de incorporar pequeñas salas de soporte para la preparación de muestras en entornos más controlados.
Tras un primer proceso de licitación en que las ofertas no se ajustaron al presupuesto disponible, la DI trabajó en distintas estrategias para viabilizar el proyecto: búsqueda de nuevos financiamientos, optimización del diseño para reducir plazos de ejecución y cambios en la materialidad que permitieran bajar costos de construcción sin afectar la calidad del edificio.
En ese contexto, se integraron nuevos recintos de apoyo que aportaban financiamiento y valor académico al proyecto: salas de balanza, sala de lavado y sala de refrigeración, entre otros espacios técnicos. Gracias a estos ajustes y a la integración de los nuevos requerimientos, fue posible financiar y concretar la ejecución del Edificio E2.
Impacto académico y mutialización
Los laboratorios del E2 están diseñados específicamente para las carreras de biotecnología, lo que representa un salto cualitativo en las condiciones para la docencia práctica y la investigación aplicada en la Sede Viña del Mar.
Al mismo tiempo, el edificio se inscribe en un proceso más amplio de mutualización entre Campus Casa Central Valparaíso y Sede Viña del Mar, que permitirá un flujo bidireccional de estudiantes entre ambos emplazamientos, fortaleciendo la articulación académica y el uso eficiente de la infraestructura.
Finalmente, la concreción de la ruta accesible en el entorno inmediato del edificio implica un beneficio que va más allá del Departamento de Química y Medio Ambiente: mejora la experiencia de desplazamiento y acceso de toda la comunidad universitaria en uno de los sectores con mayor complejidad topográfica de la sede.
El E2 no solo suma metros cuadrados de laboratorio; encarna una manera de proyectar infraestructura que integra docencia, accesibilidad y visión de campus en un mismo gesto arquitectónico.
Hall Central y FabLab en Sede Concepción
Espacios para encontrarse, crear y habitar la universidad
La USM inauguró en su Sede Concepción dos proyectos emblemáticos: la remodelación del Hall Central del Edificio D y la apertura del laboratorio de fabricación digital FabLab, ambos concebidos como espacios abiertos, multifuncionales y conectados con la comunidad.
Durante la ceremonia, el rector Juan Yuz destacó la importancia de esta doble inauguración como un símbolo del proceso de transformación que vive la universidad.
“Este hito es un paso más hacia la consolidación de una infraestructura acorde a las necesidades de nuestros diferentes emplazamientos. La renovación del hall busca hacer de este espacio un lugar más acogedor y habitable, donde se pueda estar, disfrutar y compartir. A ello se suma el FabLab, una iniciativa largamente esperada por estudiantes, docentes y académicos”, señaló.
Por su parte, el director de Infraestructura, Oscar Jalil, subrayó la relevancia de estas mejoras dentro del nuevo plan institucional. “En Sede Concepción estamos convencidos de que la calidad de nuestros espacios es fundamental. Queremos que la universidad sea una sola en la calidad de sus espacios. El nuevo Hall Central y el FabLab son más que construcciones; son lugares de encuentro, colaboración y estudio, diseñados para que nuestra comunidad se sienta en un lugar acogedor y funcional”.
El nuevo Hall Central fue rediseñado para dejar de ser un área de paso y convertirse en un punto de encuentro cotidiano. Su arquitectura incorpora texturas de madera, vegetación interior y tonos cálidos, inspirados en la estética de un hogar sureño, generando una atmósfera flexible para ferias, exposiciones y actividades universitarias.
FabLab: innovación con identidad local
En paralelo, el FabLab Concepción abre sus puertas como parte de la red nacional de laboratorios de fabricación digital creada por la USM en 2014. El espacio combina diseño industrial, sustentabilidad y reutilización de materiales, integrando dos contenedores marítimos adaptados, un patio-taller cubierto y grandes ventanales que exhiben el proceso creativo de impresión 3D, corte láser y prototipado. La utilización de madera local refuerza el vínculo con la identidad regional.
“Contar con este espacio es una tremenda oportunidad para potenciar proyectos colaborativos y de trabajo interdisciplinario, además de aportar al desarrollo regional mostrando este recurso al entorno”.
Eduardo Aracena, Director de la Sede Concepción período 2022-2025.
Jalil complementó: “Estos proyectos, con atributos transversales y un sentido común de mejora, son el resultado del esfuerzo por dotar a la institución de la infraestructura que necesita. Estamos muy contentos con los avances que nuestra comunidad local ya empieza a disfrutar, y seguiremos trabajando para que todos nuestros espacios inviten a permanecer, a crear y a sentirse como en casa”.
Mejoras y optimización de espacios para una infraestructura más funcional: Departamento de Construcción
El proyecto de remodelación y ampliación del Departamento de Construcción y Prevención de Riesgos responde a la necesidad de modernizar y ampliar los espacios académicos del área, mejorando su funcionalidad, accesibilidad y habitabilidad.
La propuesta, liderada por la arquitecta Victoria Gómez, contempla la ampliación del segundo nivel mediante la optimización de espacios aéreos y la conexión de los nuevos volúmenes a través de una pasarela de enlace. El diseño busca replicar la superficie existente y permite un mejor flujo entre las distintas áreas del departamento.
Uno de los principales objetivos del diseño es asegurar la accesibilidad a estos espacios, incorporando soluciones que optimizan las circulaciones y conectividades, de modo de garantizar el acceso autónomo al segundo piso, cumpliendo con la normativa vigente. El proyecto también reorganiza las oficinas y áreas administrativas, integrando nuevos espacios de trabajo y atención, como una sala de reuniones, una oficina de dirección y un área de secretaría para la recepción de estudiantes.
“El foco está en mejorar la habitabilidad y la experiencia de uso, generando espacios con medidas acordes a los estándares institucionales y diseño que integre materiales que dialoguen con la identidad arquitectónica de la sede”, explica Victoria.
Esta remodelación representa un paso importante hacia una infraestructura más inclusiva, moderna y adaptada a las necesidades de la comunidad académica, reafirmando el compromiso de la universidad con la calidad, la accesibilidad y el bienestar en sus espacios.
PRÓXIMAS OBRAS DESTACADAS / SEDE CONCEPCIÓN
Nuevos espacios que promueven bienestar, inclusión y habitabilidad
Durante este periodo se han ejecutado y se ha implementado nuevas obras en la Sede Concepción, orientadas a fortalecer la infraestructura y mejorar la experiencia cotidiana de la comunidad universitaria. La remodelación de los baños del Edificio B y la segunda etapa de las zonas transitorias y de fumadores ya se encuentran en marcha, con una fecha de término estimada a mediados de diciembre. En paralelo, la habilitación de una sala de lactancia en el Edificio A se encuentra en proceso de adjudicación, por lo que su ejecución comenzará próximamente.
La remodelación de los baños da continuidad al proceso de renovación de servicios higiénicos iniciado en años anteriores, incorporando ahora baños neutros y accesibles, en concordancia con los criterios de inclusión y accesibilidad universal. La intervención considera la optimización de los espacios existentes, mejoras en la red sanitaria y la incorporación de un baño adaptado para personas en situación de discapacidad.
En paralelo, se ejecutará la segunda etapa de las zonas transitorias y fumadores, dando continuidad al proyecto implementado en 2023 en el entorno del Aula Magna. Esta intervención amplía los espacios de descanso y encuentro al aire libre, reforzando la idea de un campus más amable y habitable.
Por su parte, la nueva sala de lactancia —que se implementará en el Edificio A con apoyo de la Dirección de Género— será un espacio cálido y acogedor destinado a madres, padres y cuidadores; y un diseño lumínico que evoca un cielo estrellado, pensado para generar calma y contención.
Estas tres iniciativas reflejan una visión integral de desarrollo que pone en el centro el bienestar, la inclusión y la funcionalidad de los espacios universitarios, consolidando a Concepción como un referente en la mejora continua de su infraestructura.
Salas de estar de profesores y funcionarios
Espacios de encuentro que fortalecen la comunidad universitaria
Como parte de los proyectos transversales impulsados por la Dirección de Infraestructura, la USM está habilitando salas de estar para profesores y funcionarios en sus distintos campus y sedes. Estas obras buscan ofrecer espacios de encuentro, descanso e interacción entre los distintos estamentos de la comunidad universitaria, fortaleciendo la convivencia y el sentido de pertenencia institucional.
María Alejandra Aedo, arquitecta de la Dirección de Infraestructura, explica que el proyecto se concibió con una mirada integral sobre todos los emplazamientos: se trabajó en un modelo bajo el mismo diseño arquitectónico de terminaciones, con el fin de compartir elementos reconocibles en cada campus y sede, y así construir un lenguaje común.
“Trabajamos bajo un mismo diseño arquitectónico de terminaciones, porque la idea es que estos espacios cuenten y narren la misma historia en todos los campus y sedes. Que una persona pueda ir a San Joaquín, a Casa Central o a Viña del Mar y reconocer un lenguaje común, sentirse parte de una misma universidad, más allá del lugar donde esté”, señala María Alejandra.
Diseñadas bajo un mismo estándar arquitectónico, estas salas comparten elementos transversales que refuerzan la identidad institucional.
Uno de ellos es el papel mural con imágenes patrimoniales que dan cuenta del valor histórico de cada campus y sede. En San Joaquín se utilizó una imagen antigua de Vicuña Mackenna frente a las fábricas Otto Kraus, donde hoy se emplaza el campus; en Vitacura, una fotografía del campus con el cerro Manquehue de fondo; y en Campus Casa Central Valparaíso, un mix de imágenes que rescatan espacios reconocibles para la comunidad, como la piscina y los talleres originales del Edificio C.
“El papel mural es un elemento transversal que refuerza la identidad de cada emplazamiento. Rescata imágenes históricas de los campus y sus entornos, y hace que las personas se reconozcan en esos paisajes cotidianos. La idea es que al entrar a la sala de estar uno sienta que ese lugar habla de su propio campus”, agrega la arquitecta.
“Entendemos la universidad como un ecosistema donde el bienestar es prioritario. Estas nuevas salas de estar son espacios de convivencia y cohesión, diseñados para que profesores y funcionarios puedan encontrarse, conversar, distenderse y plantear ideas en conjunto. Queremos potenciar un ambiente laboral positivo donde el trabajo en pro de la universidad surja del diálogo y la comodidad. Al humanizar el entorno con altos estándares de confort, fortalecemos el sentido de pertenencia de quienes dan vida a nuestra comunidad ”, señala Oscar Jalil, Director de Infraes-
tructura USM.
Otro rasgo común es el palillaje de madera, que funciona como separación visual entre la zona de reunión y el área de descanso, aportando calidez y fluidez espacial. El corazón del espacio es la isla de cocina o café, concebida como punto de encuentro informal.
“Las cocinas siempre han sido lugares de conversación y relajo; queríamos reproducir esa sensación de cercanía. La isla es el corazón del espacio, donde todo ocurre”, comenta Camila Campillay, arquitecta de la Dirección de Infraestructura.
A nivel de ambientación, las salas incorporan luminarias LED, cintas perimetrales y vegetación artificial, aportando calidez con bajo mantenimiento. Más allá de su diseño, el propósito de estas salas es simbólico: ofrecer un lugar donde profesores y funcionarios puedan compartir fuera del contexto laboral inmediato.
“Es un espacio pensado para unir, para propiciar el diálogo y la convivencia entre lo académico y lo administrativo, generando comunidad”, destaca Camila.
En conjunto, estas salas de estar representan un avance tangible en la creación de espacios más humanos, acogedores y colaborativos dentro de la universidad, reafirmando el compromiso institucional con el bienestar y la integración de su comunidad.
Los espacios se estructuran en torno a tres servicios esenciales para el bienestar:
Lounge Seating: sectores cómodos para relajarse o conversar de manera distendida, con distintos tipos de sillones y sitiales, orientados a reducir el estrés y favorecer la creatividad.
Informal Meeting: áreas abiertas para reuniones breves e informales entre equipos académicos y administrativos.
El proyecto contempla su implementación en:
Campus Casa Central Valparaíso: primer piso del Edificio A.
Campus San Joaquín: cuarto piso del Edificio F.
Campus Vitacura: primer piso del Edificio A.
Sede Viña del Mar: Edificio Vida Universitaria.
Sede Concepción: segundo piso del Edificio R.
Así, un mismo concepto arquitectónico se adapta a distintos contextos, manteniendo un lenguaje común que refuerza la identidad sansana en todos los campus y sedes.
Un estándar común que fortalece la identidad universitaria
Los proyectos transversales surgen como una respuesta estratégica al desafío de garantizar un estándar homogéneo de infraestructura en todos los campus y sedes de la USM. Su origen se remonta a los procesos de acreditación institucional, en los que se detectó la necesidad de ofrecer las mismas condiciones de calidad, accesibilidad y habitabilidad en cada emplazamiento.
“La equidad no radica en duplicar infraestructuras, sino en asegurar que cada espacio, independiente de su ubicación, cumpla con los mismos estándares de diseño y funcionalidad”, explica Sacha Sinkovich, jefe del equipo de arquitectos de la Dirección de Infraestructura. “Se trata de que una sala en Viña del Mar, Vitacura o Concepción ofrezca la misma calidad, accesibilidad y confort que una en Campus Casa Central Valparaíso”.
En este contexto, los proyectos transversales se consolidan como una estrategia de planificación integrada que busca nivelar y modernizar los espacios esenciales —salas de clases, laboratorios, baños, zonas de descanso o áreas de fumadores— bajo criterios comunes de diseño, accesibilidad universal y eficiencia energética.
Más que una decisión administrativa, estos proyectos responden a las mejores prácticas de la arquitectura educativa contemporánea. La planificación y el diseño de los campus funcionan como un tejido conectivo que comunica la identidad institucional: cuando los espacios comparten una estética y funcionamiento coherentes, refuerzan el sentido de pertenencia y transforman la experiencia universitaria en un valor tangible. Un sistema coherente de diseño, materiales, colores y señalética permite que los usuarios reconozcan intuitivamente que están en la misma institución, incluso al transitar por distintas sedes. Este enfoque, no solo facilita la orientación y la inclusión, sino que también expresa el espíritu de la universidad: cercanía, claridad y pertenencia.
La estandarización de los proyectos transversales genera además efi -
ciencia operativa y optimización de recursos, al aplicar procesos replicables que reducen tiempos de diseño, costos de licitación y esfuerzos de mantención. Al mismo tiempo, la adaptación a las condiciones locales —como el uso de techumbres en zonas lluviosas o sombreaderos en campus de climas cálidos— permite mantener la coherencia sin perder identidad territorial.
En definitiva, los proyectos transversales reflejan una visión institucional unificada que garantiza coherencia en la experiencia de los usuarios y optimiza los recursos mediante la estandarización. Más que obras aisladas, cada intervención es parte de un mismo sistema que eleva la calidad, la funcionalidad y la identidad de nuestra infraestructura universitaria en todo el país.
“Nuestra estrategia de transversalidad se basa en proyectos con sentido común, que le hablen con claridad a toda nuestra comunidad. Buscamos una infraestructura única: que al entrar a una sala de clases o de estar en cualquier campus o sede, la experiencia de calidad y dignidad sea la misma. Estamos transformando nuestros espacios en entornos mucho más creativos, donde el confort apoye directamente la innovación, la investigación y el emprendimiento, garantizando equidad institucional en todos nuestros campus y sedes”, Oscar Jalil, Director de Infraestructura de la USM.
Obras por campus y sedes
Campus Casa Central Valparaíso
El proyecto “Admisión en Patio Central” nace con el propósito de generar un espacio dedicado a la promoción del quehacer universitario en el centro neurálgico de la vida sansana. Esta nueva infraestructura, que además albergará la “Tienda USM”, contempla un volumen de aproximadamente 51 m² ubicado en el jardín contiguo al Edificio A, diseñado especialmente para recibir y orientar a los futuros estudiantes y sus familias.
La intervención supuso un desafío arquitectónico mayor desde su origen: insertar un recinto de oficinas en una zona verde consolidada, caracterizada por la presencia de árboles centenarios, sin alterar la icónica imagen del Patio Central. La propuesta cuida especialmente la impronta neoclásica ecléctica del campus, poniendo en valor el entorno natural y manteniendo como gran telón de fondo la imponente fachada del Edificio A.
El objetivo principal fue intervenir el espacio con el menor impacto posible en la vegetación existente. Para lograrlo, se diseñó un volumen altamente transparente que permite una permeabilidad visual total, garantizando que la arquitectura histórica siga siendo protagonista. Además, la estructura se eleva en su parte frontal, quedando literalmente suspendida sobre un nuevo proyecto de paisajismo.
Recorrer este renovado espacio ofrecerá la experiencia de caminar en altura, inmerso entre los árboles tradicionales y las nuevas especies que se incorporarán. Es una transformación que hace evolucionar el paisaje, creando nuevas atmósferas sin perder la esencia del lugar.
Finalmente, como parte de una segunda etapa —actualmente en ejecución— se están remodelando los comedores del sector, consolidando así la experiencia de acogida, encuentro y permanencia en este importante eje del campus.
Sede Viña del Mar
1. Nuevo Edificio E2
La Sede Viña del Mar concretó la construcción del nuevo Edificio E2, infraestructura destinada a albergar laboratorios y oficinas para las carreras del área de Ingeniería en Biotecnología. El proyecto contempla 188 m² construidos y más de 70 m² de obras exteriores, incorporando nuevas circulaciones, adecuaciones de accesibilidad universal y remodelación de áreas liberadas, mejorando la conectividad del sector y su integración a la Ruta Accesible del campus. Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio fue diseñado en respuesta a las condiciones de una ladera de fuerte pendiente y orientación sur, incorporando soluciones pasivas de confort ambiental y eficiencia energética, como ventanas DVH y muros con aislación térmica. La obra se inició el 20 de agosto de 2025 y fue recepcionada el 06 de marzo de 2026. Actualmente se encuentra en etapa de habilitación interior, con su puesta en funcionamiento proyectada para abril de 2026.
2. Sala de estar para funcionarios y profesores
La Sede Viña del Mar concretó la habilitación de una nueva Sala de estar para funcionarios y profesores, destinada a fortalecer el bienestar, la convivencia y la interacción cotidiana entre los distintos estamentos de la comunidad universitaria.
La intervención transformó un espacio existente en un recinto común de mayor confort y funcionalidad, orientado a promover instancias de descanso, encuentro e intercambio en un entorno acogedor y de uso compartido. El proyecto se ejecutó entre el 7 de julio de 2025 y el 6 de marzo de 2026, encontrándose actualmente en su etapa final de puesta en marcha para entrar en funcionamiento durante los próximos días.
3. Segunda etapa Salón de Honor
La Sede Viña del Mar avanza en la segunda etapa de modernización del Salón de Honor, intervención orientada a consolidar este espacio emblemático como un recinto de alto estándar para ceremonias, actividades académicas y encuentros institucionales. El proyecto contempla la remodelación de la testera, la incorporación de una nueva pantalla LED y la automatización de los sistemas de audio, video e iluminación, mejorando la operación técnica y la calidad de uso del recinto. La intervención considera además mejoras en accesibilidad universal y actualización tecnológica, reforzando el carácter transversal de este tipo de espacios dentro de la vida universitaria. Su recepción y entrada en funcionamiento se proyectan para marzo de 2026.
4. Bienestar Estudiantil
La Sede Viña del Mar concretó la unificación de espacios de atención de Bienestar Estudiantil, mediante una intervención orientada a reorganizar recintos existentes y consolidar una distribución más eficiente de la infraestructura destinada al apoyo estudiantil. Con una superficie intervenida de 62 m², el proyecto permitió la reubicación de la Sala de Ocio a un nuevo recinto remodelado y la habilitación de cuatro nuevas oficinas, concentrando gran parte de los servicios en el Edificio B. La obra fue recepcionada el 6 de marzo de 2026 y actualmente se encuentra en etapa de suministro de mobiliario, proyectando su entrada en funcionamiento durante abril del presente año.
5. Sala de Lactancia
La Sede Viña del Mar avanza en la remodelación de los baños de damas del Edificio H, intervención que forma parte de una línea institucional de actualización progresiva de recintos sanitarios en campus y sedes, bajo un estándar común de diseño, funcionalidad y confort.
La obra contempla la modernización integral de los espacios e incorpora una nueva Sala de Lactancia, recinto especialmente habilitado para brindar condiciones adecuadas de privacidad, comodidad y resguardo a madres lactantes. Con ello, la intervención amplía su alcance, integrando criterios de inclusión,bienestar y pertinencia, y fortaleciendo una infraestructura universitaria más acorde a las necesidades actuales de la comunidad.
6. Salas de clases Edificio H
La Sede Viña del Mar concretó la renovación de salas de clases del Edificio H, mediante una intervención integral orientada a mejorar las condiciones espaciales, técnicas y funcionales de las aulas. El proyecto incorporó nuevas pizarras tipo Ceramic Steel, sistemas de proyección de tiro ultracorto, iluminación directa e indirecta, revestimientos acústicos tipo PET, cielos de madera tipo Decora Masisa, pisos vinílicos de alto desempeño y nuevo mobiliario docente con paleta abatible. La intervención actualiza el estándar de las salas desde una perspectiva arquitectónica y pedagógica, fortaleciendo entornos de aprendizaje más confortables, versátiles y acordes a las exigencias actuales de la educación superior.
7. Proyectos PDU
En el marco de los Proyectos de Desarrollo de Unidades (PDU) impulsados a nivel institucional por la universidad, la Sede Viña del Mar avanza en una serie de iniciativas orientadas al mejoramiento de espacios de apoyo académico, con foco en la optimización de recintos existentes mediante una redistribución más eficiente de la infraestructura disponible.
En esta línea, fueron aprobados los proyectos correspondientes a los departamentos de Electrotecnia e Informática, Diseño y Manufactura y Mecánica, cuyas intervenciones se ejecutarán durante el primer semestre de 2026. Por su parte, el proyecto del Departamento de Ciencias se encuentra
actualmente en ejecución. Los PDU se consolidan así como una herramienta institucional para mejorar la calidad y funcionalidad de los espacios académicos, poniendo en valor la infraestructura existente y fortaleciendo las condiciones de trabajo de las distintas unidades.
Campus Vitacura
Admisión
(Proyecto transversal)
El proyecto Admisión en Campus Vitacura, alineado con las iniciativas similares en otros campus y sedes, tiene como objetivo modernizar tanto el funcionamiento como la estética de estos espacios. Contempla un sector multimedia donde las y los futuros estudiantes podrán interactuar con contenidos desarrollados por la Dirección de Admisión de la USM. La propuesta se caracteriza por su luminosidad y transparencia, utilizando tonos cálidos y paneles decorativos color madera para generar una atmósfera acogedora.
Remodelación del baño de portería
El baño de portería fue completamente remodelado, incorporando una nueva kitchenette, mejoras en pavimentos y pintura, y renovación de mobiliario y terminaciones. El resultado es un espacio más digno y funcional tanto para el personal como para las personas que visitan el campus.
Espacio Sansano de Vitacura
(Proyecto transversal)
La sala B100 fue transformada en un espacio mixto que combina estudio y alimentación, respondiendo a las necesidades cotidianas de las y los estudiantes. El proyecto incluye: microondas accesibles, con señalización en braille y altura regulada,mobiliario nuevo y zonas de estudio, pizarras flotantes para trabajo colaborativo, iluminación LED y vegetación artificial para mayor confort y calidez. Se configura así un espacio inclusivo, flexible
y acogedor para la vida universitaria en Vitacura.
Campus San Joaquín
Laboratorios de Computación del Departamento de Matemática (Edificio K)
Los nuevos laboratorios del Edificio K fueron diseñados como espacios flexibles y especializados para el Departamento de Matemática. Entre sus principales características destacan: enchufes en piso para múltiples configuraciones de trabajo, paneles móviles con pizarra por ambos lados, que permiten unir tres salas en un gran laboratorio de cerca de 300 m² o separarlas según necesidad, mesones perimetrales para memoristas, creando áreas de trabajo independiente, una de las salas con posibilidad de operar también como sala de reuniones académica.
Remodelación de oficinas de Matemática y Estudios Humanísticos
Este proyecto considera mejoras de pavimentos, terminaciones y distribución en las oficinas del Departamento de Matemática y del Estudios Humanísticos. Aunque se trata de una intervención de escala acotada, impacta directamente en la calidad de los espacios administrativos y en el ordenamiento interior del edificio.
Como parte de la misma iniciativa, se generó un nuevo acceso interno que conecta el Edificio A con el Edificio K, facilitando el tránsito cotidiano de académicos y estudiantes hacia los laboratorios de computación y mejorando la conectividad interna del campus.
Sede Concepción
Admisión + Pasillo F (Proyecto transversal)
El proyecto Admisión en Sede Concepción tiene como objetivo vincular el quehacer universitario que se desarrolla en el recientemente inaugurado Hall Central del Edificio D con las actividades de Admisión.
El nuevo espacio se ubicará inmediatamente contiguo al Hall y está pensado como una “caja acristalada” que se promociona a sí misma, visible tanto desde el Hall como desde el pasillo del Edificio F. Para reforzar esta articulación, el proyecto incluye la renovación completa del Pasillo F: cambio de pavimento, renovación de paredes, puertas y ventanas, y una nueva propuesta de cielo falso y luminarias.
Pasillos Sur y Norte Edificio A – Sede Concepción
Como continuidad de la renovación de los espacios principales de la sede, el rediseño de los pasillos Sur y Norte del Edificio A busca homogeneizar criterios con el Hall Principal.
El proyecto considera el recambio de pavimentos, cielos, luminarias y fachadas de pasillos. Además, se incorporan pequeñas islas de estar en medio de los largos recorridos, creando áreas donde las y los estudiantes puedan sentarse, compartir y hacer pausas, aportando a una vida universitaria más activa y acogedora.
Sustentabilidad
Un compromiso integral que trasciende la construcción
La sustentabilidad es hoy un eje estratégico para la USM que se expresa no solo en sus edificios, sino también en la forma en que la institución se vincula con su entorno, gestiona sus recursos y proyecta su futuro. Desde una mirada integral, la sostenibilidad no se limita al uso de materiales eficientes; abarca decisiones de diseño, impacto comunitario, prácticas cotidianas y una visión institucional que reconoce que cada obra es también un acto de responsabilidad ambiental y social.
“Existe una idea equivocada de que la sustentabilidad es solo un tema constructivo. En realidad, involucra cómo nos relacionamos con nuestros vecinos, cómo habitamos los espacios y cómo reducimos nuestra huella desde acciones tan simples como el consumo energético hasta la forma en que nos movemos”, explica Maria Alejandra Aedo, arquitecta de la Dirección de Infraestructura.
En esta misma línea, la gestión de residuos se ha convertido en una dimensión clave del trabajo de la Dirección de Infraestructura. “En varias obras hemos estado trabajando con el contratista a través de la ventanilla única para el retiro de escombros, lo que nos permite llevar un registro detallado de todo lo que se genera y gestiona en distintos proyectos. En el corto y mediano plazo esa información nos permitirá avanzar hacia una medición más precisa de nuestra huella de carbono”, explica María Alejandra Aedo, arquitecta de la Dirección de Infraestructura.
Infraestructura que educa en sostenibilidad
La universidad también incorpora criterios de eficiencia energética en sus instalaciones: iluminación LED, control inteligente del consumo, ventilación natural, protección solar y dispositivos sanitarios que disminuyen el uso de agua. Estas medidas no solo reducen costos operativos, sino que se convierten en prácticas educativas para la comunidad. “Cada decisión —desde una luminaria hasta una llave de agua con sensor— es una oportunidad para enseñar y avanzar hacia campus más eficientes”, destaca Maria Alejandra Aedo, arquitecta.
Este trabajo se articula, además, con los estándares del Sistema de Gestión Energética (SGE) al que está adherida la universidad. “Como Dirección de Infraestructura estamos permanentemente alineados con la ISO 50.001. Eso significa potenciar iluminación eficiente, recambio a tecnología LED, incorporación de ventanas termopanel —especialmente en Campus Casa Central Valparaíso, donde aún existen ventanas antiguas de fierro— y dar mayor protagonismo a soluciones como las fachadas ventiladas”, comenta Aedo.
Punto EV: un ejemplo emblemático de sostenibilidad aplicada
En esta visión integral destaca el proyecto Punto EV, un sistema de estacionamientos fotovoltaicos instalados en el Campus Casa Central Valparaíso (2025) y el Campus San Joaquín (2026). Esta iniciativa combina generación de energía solar, estructuras en madera laminada de bajo impacto y soluciones de electromovilidad, alineándose con la política nacional de
reducción de emisiones y consolidando a la universidad como actor activo en la transición energética.
Fabricado con piezas prefabricadas en madera laminada, gracias al aporte y donación de la empresa Arauco, y montado mediante un proceso altamente coordinado, el Punto EV no solo carga vehículos eléctricos: también devuelve energía limpia al sistema y se integra como un espacio de encuentro dentro del campus. “No es solo infraestructura funcional; es un símbolo del proceso de modernización de la universidad y de cómo queremos movernos hacia una movilidad limpia”, afirma Claudio Montenegro, arquitecto Asesor, autor de su diseño.
Además, su diseño replicable en otros campus lo convierte en un proyecto transversal y sustentable, coherente con la estrategia institucional de unificar estándares de eficiencia, habitabilidad y responsabilidad ambiental.
Innovación y colaboración local
En paralelo, la Dirección de Infraestructura ha impulsado soluciones colaborativas con empresas locales, integrando innovación material y diseño responsable en distintos proyectos. “Estamos constantemente tratando de buscar nuevas soluciones y de incorporarlas en nuestros diseños y en la ejecución de obras. Un ejemplo es el trabajo realizado recientemente en el gimnasio, en colaboración con la empresa Reviste, y ya estamos proyectando nuevas alianzas con otras empresas locales que puedan aportar desde miradas distintas”, destaca Aedo.
Diseñando entornos accesibles y equitativos
¿Te imaginas una universidad donde cada ruta, baño o sala acoja a todas las personas por igual? Ese ideal no es un sueño, sino la meta que hoy guía a la Dirección de Infraestructura de la USM.
En la USM, la inclusión es un principio que orienta tanto nuestra misión educativa como el desarrollo de la infraestructura. Desde la Dirección de Infraestructura entendemos que no se trata solo de eliminar barreras físicas, sino de garantizar que cada integrante de nuestra comunidad universitaria pueda desenvolverse con autonomía, seguridad y dignidad en todos los espacios. “Nuestra misión es asegurarnos que la infraestructura refleje los valores de la universidad y el legado de Federico Santa María. Al integrar estas prácticas, no solo mejoramos la accesibilidad física, sino que también honramos el legado del fundador de esta institución”, destaca Victoria Gómez, arquitecta encargada del área de Inclusión. Este compromiso con la accesibilidad universal se refleja en proyectos transversales en todos los campus y sedes, abarcando género, diversidad funcional, necesidades de cuidado, bienestar y neurodivergencia.
Sin embargo, el camino hacia la plena inclusión no está exento de retos. Los diagnósticos realizados en nuestros campus han evidenciado barreras de desplazamiento que dificultan la movilidad, baños que requieren una actualización para ser verdaderamente universales, la falta de espacios adecuados para la lactancia y la ausencia de lugares de calma para quienes necesitan regular estímulos sensoriales. Estos elementos nos muestran que aún existen obstáculos que limitan la igualdad de oportunidades dentro de nuestros espacios.
Para superar estas brechas, la USM se encuentra implementando cuatro iniciativas clave que buscan transformar la infraestructura y hacerla más accesible y equitativa:
1. Rutas accesibles
Con la accesibilidad universal como premisa, se puso en marcha un proceso para identificar y resolver obstáculos de desplazamiento dentro de los campus. En una primera etapa, que incluyó a San Joaquín y Vitacura, empresas especialistas realizaron un levantamiento detallado en terreno, detectando barreras y proponiendo soluciones ajustadas a la normativa vigente. Sobre esta base, se proyecta extender los diagnósticos e intervenciones a Casa Central, Viña del Mar y Concepción, con el fin de establecer rutas continuas, seguras y cómodas para toda la comunidad.
2. Baños inclusivos
La remodelación de baños en los distintos campus busca entregar espacios seguros, accesibles y equitativos. Se están incorporando baños universales y neutros, con un enfoque que integra perspectiva de género e inclusión, además de mudadores y dimensiones adecuadas para el uso de sillas de ruedas. La propuesta contempla mantener un estándar transversal de diseño, resguardando excepciones patrimoniales en Campus Casa Central Valparaíso.
3. Salas de lactancia
Atendiendo a las necesidades de maternidad y paternidad, se están habilitando salas de lactancia en la Sede Viña del Mar y en Concepción. Estos espacios cuentan con equipamiento específico —como sillones ergonómicos, refrigeradores y lavamanos— que permiten ofrecer un entorno seguro y cómodo para las madres y sus hijos, conciliando la vida académica, laboral y personal.
4. Salas de calma
En conjunto con la Dirección de Relaciones Estudiantiles, se levanta un requerimiento para diseñar un prototipo de una sala de calma destinada a personas neurodivergentes, que funcionará como un espacio de autorregulación y descanso sensorial. La propuesta considera música de relajación, materiales fonoabsorbentes y elementos suaves que generen un ambiente acogedor, diferenciándose de una sala de contención clínica. El piloto se implementará en Casa Central y se evaluará su integración al plan de obras 2026.
“La visión de inclusión en la USM tiene sus raíces en el sueño altruista de Federico Santa María: crear una institución que, basándose en el mérito y la excelencia académica, permitiera el acceso a los estudiantes más desvalidos. Ese espíritu sigue vivo hoy en nuestra infraestructura, que busca ser inclusiva, innovadora y accesible para todos”, concluye Victoria Gómez.
“Lograr una universidad inclusiva significa bajar las barreras físicas de nuestra infraestructura, pero también abrir espacio a la diversidad en todas sus formas. Para nosotros, la accesibilidad y la equidad incluyen integrar activamente perspectivas de género, pueblos originarios e inclusión social. No se trata solo de rampas, sino de garantizar que cada integrante de la comunidad se desenvuelva con total autonomía y dignidad, eliminando cualquier obstáculo que limite el talento y la participación”.
Oscar Jalil, Director de Infraestructura de la USM.
USM finaliza con éxito obras de infraestructura urbana del Campus San Joaquín
Los trabajos, desarrollados en coordinación con la municipalidad de San Joaquín, constituyen un aporte de la casa de estudios en la construcción de un entorno más seguro y amable para la comunidad local.
En el marco de la vinculación de la Universidad Técnica Federico Santa María con la comunidad de San Joaquín, se realizó un recorrido nocturno junto a vecinos e integrantes de la municipalidad para observar en terreno el resultado de las obras de infraestructura urbana y seguridad vial ejecutadas por la Dirección de Infraestructura (DI) de la USM en los territorios cercanos a Campus San Joaquín.
Los trabajos obedecen al plan de mitigación e infraestructura urbana de la universidad, coordinado estrechamente con la Dirección de Obras y la Dirección de Tránsito de la municipalidad de San Joaquín, con el propósito de que el impacto fuera positivo tanto para la comunidad universitaria como para el entorno local.
El recorrido contó con la participación del director general de Campus San Joaquín, Erwin Hernández; el director de Infraestructura de la USM, Oscar Jalil; el director académico del emplazamiento, Claudio Tapia; el jefe de Gestión de Proyecto y Obras de la DI, Arturo Millán, y el encargado de Mantención de Campus San Joaquín, Rodrigo Montecino, quienes junto al alcalde de San Joaquín, Cristóbal Labra; el arquitecto del Departamento de Desarrollo Urbano e Infraestructura de la Dirección de Obras Municipales de San Joaquín, Jaled Chauriye, integrantes de la municipalidad y vecinos caminaron por calle El Pinar, San Juan y Avenida Vicuña Mackenna, verificando la operatividad de la nueva red de luminarias y los elementos de seguridad vial instalados en el sector.
Compromiso con la comunidad
Según explica el director de Infraestructura de la USM, Oscar Jalil, “esta actividad surge como un hito de cierre y supervisión conjunta de un ambicioso plan de mitigación e infraestructura urbana ejecutado por la universidad. Logramos gestionar una inversión total de 1.100 millones de pesos, con una ejecución de alta precisión. Además, el trabajar codo a codo con los equipos municipales reafirma que como universidad somos un vecino comprometido con el progreso de la comuna de San Joaquín”.
Los trabajos ejecutados, orientados a mejorar la vialidad y la seguridad del sector, contemplan la pavimentación de 12.200 metros cuadrados, la insta-
lación de 37 luminarias nuevas, el reforzamiento del sistema de aguas lluvias y la instalación de señaléticas de alto contraste, lomos de toro, segregadores y balizas, devolviendo el espacio público a los vecinos y aportando a un entorno más seguro y amable para la comunidad.
“El balance es de una satisfacción técnica y humana profunda. Tuvimos una positiva recepción de parte de los adultos mayores y las familias del sector, con quienes pudimos compartir y explicarles el propósito de las obras realizadas, y que como universidad invertimos en la dignidad y la seguridad del barrio que habitamos. Ver que la ingeniería se traduce en un bienestar directo para las personas es la mayor recompensa”, afirma Jalil.
El director de Infraestructura agrega: “quiero agradecer el empuje de nuestro rector, vicerrectores y de la dirección de Campus San Joaquín, cuyo respaldo fue clave para que el equipo de infraestructura pudiera ejecutar estas obras de manera exitosa”.
Para el director general de Campus San Joaquín, Erwin Hernández, “junto con poder observar en terreno el trabajo desarrollado por la universidad a través de la Dirección de Infraestructura, es sumamente gratificante compartir con los vecinos de nuestro emplazamiento, fortalecer nuestro vínculo y acercar el legado de Federico Santa María a la comunidad. Nuestra universidad tiene un marcado rol de vocación pública, e instancias como estas nos permiten seguir construyendo comunidad e impactar de forma positiva en nuestro entorno”.
Avances del Plan Maestro de Crecimiento de Infraestructura Institucional (PMCII)
Una hoja de ruta para todos los campus y sedes
¿Cómo se ordena el crecimiento de una universidad en constante cambio, que aspira a ser más inclusiva, sustentable y equitativa entre sus campus y sedes?
En la USM, la respuesta se articula en el Plan Maestro de Crecimiento de Infraestructura Institucional (PMCII). Lo que antes conocíamos simplemente como “Plan Maestro” hoy se redefine como un plan de crecimiento de infraestructura institucional con horizonte de 5 -10 - 50 años, capaz de adaptarse a cambios institucionales, académicos y territoriales. Junto a él, surge un segundo instrumento en desarrollo complementario: el Plan Maestro de Optimización de Espacios (PMOE), que pone la lupa sobre aquellos lugares subutilizados, abandonados o que pueden reconfigurarse a partir de nuevas formas de enseñar y aprender.
“No se trata solo de construir más, sino de preguntarnos si estamos usando bien lo que ya tenemos”, resume Sacha Sinkovich, jefe del equipo de arquitectos de la Dirección de Infraestructura.
Crecimiento y optimización
El PMCII se ocupa del crecimiento: nuevos edificios, ampliaciones, conexiones y grandes proyectos que permiten sostener la docencia, la investigación y la vinculación con el medio. El PMOE, en cambio, nace desde los programas prioritarios institucionales y se pregunta qué espacios pueden reconfigurarse para responder mejor a las necesidades actuales: salas que ya no se usan como antes, oficinas que pueden reorganizarse, laboratorios que requieren otra lógica de ocupación. Ambos planes dialogan permanentemente: cada nueva obra se piensa considerando cómo se integra al tejido existente y qué oportunidades abre para optimizar otros espacios del campus.
Nuevas mallas, nuevas formas de habitar la infraestructura
Uno de los grandes cambios que impacta al Plan Maestro es la reducción de los semestres en algunas carreras, pasando en muchos casos de 12 a 10. A primera vista podría parecer que se necesitará menos infraestructura: menos años, menos ramos, menos salas. Pero la realidad es más compleja.
En algunas áreas, la disminución de horas lectivas obliga a cambiar la forma de enseñar: trabajos que antes podían ser grupales ahora deben ser individuales para asegurar los mismos aprendizajes. Eso implica más puestos de trabajo en laboratorio, más espacio por estudiante y nuevas configuraciones de sala, lo que rompe la lógica simple de “menos años = menos metros cuadrados”.
El PMCII, en esta etapa, incorpora estas nuevas modalidades educativas y entiende que los cambios curriculares no solo reducen carga, también transforman la manera en que se habitan los espacios.
Identidad sansana para todos los emplazamientos
Otra de las dimensiones clave del PMCII es el llamado “campus de origen”: la Casa Central y el legado de Federico Santa María. No solo desde el testamento y la historia, sino desde la manera en que se configuraron patios, volúmenes y jardines.
“Lo que buscamos es que esa lógica de patios, volúmenes y jardines pueda replicarse en cada campus y sede, para que la identidad sansana se sienta en todos los emplazamientos”, explica Sinkovich.
De ahí la incorporación de imágenes históricas, elementos patrimoniales y lenguajes comunes en los nuevos proyectos, reforzando lo que significa “ser sansano” más allá de un solo lugar geográfico, ahondando en el concepto de transversalidad.
La infraestructura al servicio del proyecto educativo
El Plan Estratégico Institucional (PEI) marca las prioridades de cada período: docencia, investigación, vinculación con el medio, internacionalización, entre otras. El PMCII toma esas definiciones y las traduce en infraestructura: salas de clases y talleres para docencia, laboratorios especializados para investigación, salas multiuso o espacios de extensión para la vinculación con el medio, entre muchos.
A esto se suma la orgánica institucional: reglamentos, organigramas y dependencias internas. Que la Dirección de Infraestructura dependa de la Vicerrectoría de Asuntos Económicos y Administrativos por ejemplo, no es solo un dato administrativo: obliga a pensar la proximidad física
entre equipos que trabajan juntos a diario. La infraestructura, en ese sentido, también refleja cómo la universidad se organiza y se comunica.
El PMCII incorpora, además, los planes de desarrollo de los departamentos y unidades: nuevas líneas de investigación, laboratorios que se proyectan, requerimientos asociados a procesos de acreditación o a proyectos específicos, como Ingeniería 2030, que trae consigo equipamientos y formas de investigar que exigen espacios flexibles e innovadores.
Acreditación y estándar transversal: cerrar brechas entre campus y sedes
En el último proceso de acreditación institucional, una de las observaciones apuntó a que no todas las sedes y campus contaban con el mismo estándar de infraestructura. Hoy, el PMCII recoge ese desafío como uno de sus motores principales: avanzar hacia espacios transversales, comparables en calidad, accesibilidad y habitabilidad, independientemente del emplazamiento. Lo anterior, más en detalle, abordado de la mano del Manual de estándar de infraestructura Insti -
Diseño arquitectónico
Acreditación (7 años)
Bienestar vida sana actividad física
Plan de paisajimo
Accesibilidad e inlcusión
Testamento y campus origen
PLAN MAESTRO
Sostenibilidad
Plan Estratégico Institucional
Plan desarrollo deptos y de las unidades
Orgánica ROAS ROAC ROS
Programas prioritatios PEI
tucional (MEII).
La meta es clara: que el desarrollo de los proyectos de infraestructura contribuya no solo a mantener la acreditación por seis años, sino a dar el salto hacia los siete años, con campus más coherentes entre sí en términos de calidad de espacios, equipamiento y lenguaje arquitectónico.
Sustentabilidad, bienestar y “pequeñas ciudadelas”
El PMCII también integra, de manera explícita, la sustentabilidad en un sentido amplio: no solo eficiencia energética o materiales reciclables, sino también relación con el entorno, accesibilidad universal, paisajismo, inclusión y bienestar emocional.
Se piensa cada campus como una “pequeña ciudadela”: con circulaciones internas que dialogan con la trama urbana circundante, porterías, calles, ciclovías y rutas de mantención que permiten operar sistemas de clima, agua o alcantarillado de forma segura y ordenada.
En paralelo, se incorporan criterios vinculados a bienestar y vida sana: infraestructura deportiva, espacios de pausa y concentración, áreas verdes que ofrezcan tranquilidad en contextos
urbanos muchas veces ruidosos.
“Pasamos muchas horas en la universidad; además de la exigencia académica, el campus debiera ofrecer un grado de tranquilidad y contacto con la naturaleza”, plantea Sinkovich.
La idea es que el campus no solo sea un lugar de alta exigencia académica, sino también un entorno que aporte equilibrio, salud y calidad de vida.
Un instrumento en permanente actualización
El Plan Maestro de Crecimiento de Infraestructura Institucional y el Plan Maestro de Optimización de Espacios son hoy herramientas vivas, que se actualizan a medida que cambian el PEI, las mallas curriculares, los proyectos estratégicos y las formas de habitar la universidad.
Más que un documento estático, se han convertido en una hoja de ruta que articula identidad, proyecto educativo, sostenibilidad, acreditación y bienestar, orientando cada nueva decisión de infraestructura hacia un mismo horizonte: campus y sedes coherentes, inclusivos y preparados para los desafíos del futuro sansano.
“El Plan Maestro no es solo un dibujo técnico, es una hoja de ruta estratégica que estamos desarrollando a 5, 10 y 50 años. A través de estudios de cabida y análisis normativos, definimos con responsabilidad qué espacios debemos preservar por su valor histórico y qué áreas ofrecen posibilidades de crecimiento real. Es la herramienta que asegura que nuestros campus y sedes evolucionen con resiliencia, manteniendo siempre la coherencia con el legado que nos define desde nuestra fundación”.
Oscar
Jalil, Director de Infraestructura de la USM
Potenciando la calidad de la infraestructura:
Nueva área de Gestión de Proyectos y Obras
PGestión de Proyectos y Obras, liderada por Arturo Millán. Desde la Dirección de Infraestructura (DI), esta unidad coordina y vigila de manera trans versal las iniciativas en todos los campus y sedes.
La misión es modernizar y unificar la infraestructura, supervisando que los proyectos cumplan los estándares definidos por la DI. Para ello, Millán cuenta con un equipo especializado: Ingrid Torrejón gestiona contratos y documentación técnica; José Moraga y Manuel Orellana inspeccionan las obras y evalúan propuestas técnicas. Esto responde a la tendencia global donde la calidad de los espacios construye la “marca” e identidad de la institución.
Un sector exigente y una gestión compleja
Millán describe que la gestión enfrenta retos constantes: control de documentación contractual, supervisión de calidad y plazos, y una estricta prevención de riesgos coordinada con los campus y sedes. Además, existen desafíos del sector construcción como el alza de precios y la nece-
sidad de transparencia. “Hay que estar en alerta permanente”, señala Millán, para equilibrar precio y calidad en las licitaciones y evitar sobrecostos
Procesos y estándares transversales
Para garantizar resultados, el área aplica control documental, reuniones periódicas en obra y revisión de materiales. En costos, se asesora a los arquitectos desde el diseño y se analizan las ofertas para contener el presupuesto. En grandes contratos, se exige transparencia desde el estudio hasta la adjudicación.
Además de obras locales, la nueva área implementa proyectos transversales, replicando un estándar común en todos los campus. Esto permite economías de escala y actúa como un “tejido conectivo” que unifica la experiencia universitaria. Al replicar criterios de diseño, accesibilidad y sostenibilidad, el equipo de Millán alinea las obras con las políticas institucionales. En definitiva, esta área es el motor de la modernización de la infraestructura sansana, asegurando que cada proyecto materialice la visión de la universidad.
Planificación y control para una gestión moderna y transparente
Tecnología, trazabilidad y eficiencia al servicio de la infraestructura universitaria
En un escenario donde la Dirección de Infraestructura de la USM desarrolla proyectos simultáneos en todos sus campus y sedes, la planificación es vital. El área liderada por Ramón López, coordinador de Control de Gestión de Infraestructura, impulsa un modelo de administración digital y proactivo. “Nuestro propósito es asegurar que la infraestructura se ejecute en tiempo, dentro del presupuesto y con trazabilidad total”, explica López, combinando metodologías de control con tecnología.
La implementación de Smartsheet y Power BI ha permitido eliminar la incertidumbre financiera, otorgando visibilidad en tiempo real sobre montos y flujos de caja. Estas herramientas automatizan notificaciones de hitos críticos —como vencimientos de garantías—, convirtiendo la gestión en un proceso preventivo y auditable.
Para equilibrar la logística entre sedes, se utilizan proyectos transversales que estandarizan procesos, logrando uniformidad de calidad y eficiencia en costos. Mirando hacia 2026, el área proyecta un modelo de gestión de portafolio para priorizar estratégicamente las obras. El equipo, integrado también por Patricio Pastén (Gestión y Control Presupuestario), planea incorporar automatización e inteligencia artificial (IA) para reflejar la trazabilidad completa desde la adjudicación.
Como concluye López, la digitalización permite pasar “de la supervisión a la anticipación”, construyendo una gestión inteligente, colaborativa y transparente.
Nueva Área de Desarrollo Estratégico de Requerimientos y Proyectos
Reordenar y diseñar en colectivo para una mejor universidad
La Dirección de Infraestructura de la USM fortalece su gestión con la creación del Área de Desarrollo Estratégico de Requerimientos y Proyectos, encabezada por Sacha Sinkovich. El equipo está integrado por los arquitectos María Alejandra Aedo, Victoria Gómez, Camila Campillay y Leonardo Imperio, junto a los dibujantes Diana Briones y Alexis Guajardo. Según Sinkovich, esto implica un reordenamiento profundo para responder a la complejidad de los requerimientos actuales.
El equipo se especializa en espacios universitarios (salas, laboratorios, áreas comunes). El nuevo orden permite que cada profesional aporte desde su fortaleza, ya sea en diseño conceptual, detalles técnicos o gestión de permisos. Un eje clave es recuperar la “pausa” para la reflexión. Se busca evitar la lógica de urgencias constantes y equilibrar la producción durante todo el año, asegurando que la etapa de construcción sea un trámite de algo ya reflexionado.
El área se concibe como un taller colectivo enfocado en proyectos transversales replicables en distintos campus y sedes, lo que asegura estándares y eficiencia. Esta lógica colaborativa integra al área de Mantención desde las etapas iniciales de diseño para aportar experiencia sobre durabilidad y uso.
Los dibujantes Diana Briones y Alexis Guajardo cumplen un rol fundamental traduciendo decisiones de diseño en planos precisos. La reorganización también contempla su proyección profesional. Finalmente, el objetivo es “mirar más, dibujar mejor”: volver al terreno y escuchar a los usuarios. Sinkovich afirma que para diseñar bien, es necesario conversar con estudiantes y docentes, asegurando que la infraestructura sea coherente con la vida de la comunidad sansana.
La guía que unifica
nuestros campus:
Manual de Estándares de Infraestructura Institucional 2026
Con el fin de asegurar que todas las obras de infraestructura de la universidad cumplan con los más altos estándares de accesibilidad, sostenibilidad, innovación e inclusión, la Dirección de Infraestructura ha desarrollado el Manual de Estándares de Infraestructura Institucional (MEII). Este documento complementa el Plan Maestro de Infraestructura Institucional (PMII) y define criterios técnicos transversales sobre inclusión, accesibilidad universal, sustentabilidad y flexibilidad. Su objetivo es ofrecer un a base común para evaluar, mantener y mejorar la infraestructura existente y guiar el crecimiento futuro de nuestras instalaciones, garantizando un entorno físico óptimo para toda la comunidad sansana.
A lo largo de su elaboración, el equipo de la Dirección de Infraestructura recopiló planos, especificaciones y documentación de proyectos recientes, confrontándolos con normativas vigentes y recomendaciones de accesibilidad. La clasificación de estos datos abarcó desde lo macro la relación entre espacios construidos y no construidos hasta lo micro destinos como salas de clases, laboratorios u oficinas, asignando a cada uno superficies, volúmenes y materialidades según la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (O.G.U.C.). Este proceso, finalizado a fines de 2025, asegura que cada proyecto futuro esté alineado con los valores institucionales y promueva un entorno inclusivo y sustentable.
Como parte de su actualización, el MEII incorpora las Consideraciones de Infraestructura en el marco de la Política Integral para la Prevención, Investigación y Sanción del Acoso Sexual, la Violencia y la Discriminación de Género. En cumplimiento del Decreto de Rectoría N°501/2024 y la Ley 21.369, se establecen medidas específicas para mejorar la seguridad y prevenir situaciones de riesgo en los espacios universitarios. Entre ellas, se contempla la identificación y adaptación de sectores percibidos como riesgosos en coordinación con las Direcciones de Sedes y las Direcciones Generales de Campus.
Asimismo, se prevén ajustes progresivos a infraestructuras cerradas destinadas a reuniones: se promoverá la instalación de puertas y tabiques vidriados para evitar espacios completamente cerrados y fomentar entornos más seguros y transparentes. Este enfoque integra la incorporación de puertas vidriadas en oficinas y salas de reuniones, la modificación de tabiques para asegurar visibilidad sin comprometer la funcionalidad, el diseño de espacios que reduzcan situaciones de vulnerabilidad y el uso de empavonado sobre 30 centímetros de altura con franjas transparentes para mantener la privacidad cuando sea necesario. Estas directrices buscan prevenir riesgos, fomentar ambientes seguros y alinearse con los principios de la política institucional de género y seguridad.
El MEII establece también condiciones de diseño y materiales que permiten uniformar la calidad y el tamaño de las futuras intervenciones en los distintos campus y sedes, fomentando una identidad institucional compartida. Para ello, incorpora eficiencias operativas y de diseño que facilitan la toma de decisiones descentralizada, reducen los costos de ingeniería, acortan los tiempos de desarrollo de proyectos y garantizan un estándar de calidad y desempeño predefinido. Además de criterios tangibles (normativos o numéricos), se incluyen principios intangibles destinados a reforzar la identidad de la UTFSM.
A partir de 2026, el MEII se implementará como guía integral para el diseño y la construcción de todas las instalaciones universitarias, ofreciendo un mapa claro de criterios transversales que permitirá predeterminar de manera expedita las posibilidades de desarrollo institucional. Con ello, la USM avanza en la consolidación de una infraestructura coherente con su legado, orientada al bienestar de su comunidad y al fortalecimiento de su identidad en todos los campus y sedes.
“El Manual de Estándares de Infraestructura Institucional es una guía práctica para que los departamentos de la Universidad Técnica Federico Santa María cuenten con una base técnica y de diseño clara al solicitar proyectos. Su objetivo es ordenar procesos, evitar soluciones aisladas y asegurar un estándar común de calidad, inclusión y sostenibilidad en todas las sedes, sirviendo además como referencia para contratistas externos.
Desarrollado a partir de la experiencia de nuestros arquitectos, es una herramienta fundamental para la planificación de proyectos. A nivel personal, como dibujante de la Dirección de Infraestructura, ha sido muy satisfactorio participar en este proyecto. Representa un gran avance para la Universidad, entregándonos una base sólida y compartida sobre la cual proyectar nuestros espacios”.
Diana Briones, dibujante modelador de la Dirección de Infraestructura de la USM.
Modernizando la gestión:
Actualización integral del Registro de Contratistas en la Dirección de Infraestructura
Una herramienta clave para la eficiencia y la transparencia.
La Dirección de Infraestructura (DI) avanza en su modernización con la actualización del Registro de Contratistas y Empresas Asociadas, herramienta esencial para gestionar de manera eficiente y transparente la relación con las empresas que colaboran en los proyectos de infraestructura.
Formalizado en 2011, el registro había perdido trazabilidad debido a la pandemia y cambios de gestión. Para solucionarlo, durante 2025 la DI reconstruyó totalmente la base de datos. El nuevo registro, centralizado en la plataforma Smartsheet, conecta la información con proyectos y presupuestos, garantizando disponibilidad de datos en tiempo real.
El sistema se organiza en tres bloques: datos de registro, datos de empresa y contacto. Además, permite visualizar a los inscritos por categoría (contratistas, consultores, proyectistas, especialidades) y clasificar a los contratistas según su tamaño, desde micro hasta macro empresas.
Esta modernización fortalece el control y la evaluación de proveedores, integrando la gestión operativa digitalmente. Arturo Millán, jefe de Gestión de Proyectos y Obras, destaca que la actualización permanente del registro es un pilar robusto para “generar ofertas competitivas y transparentes”, asegurando una asignación idónea en la ejecución de las nuevas obras de todos los campus y sedes.
Jornadas estratégicas
Estrategías administrativas de la Dirección de Infraestructura
En la Dirección de Infraestructura (DI), la respuesta a cómo gestionar la infraestructura para el presente y futuro se construye a través de las Jornadas Estratégicas Administrativas, un motor del desarrollo institucional realizado anualmente durante los últimos cuatro años.
Estas jornadas permiten alinear la gestión en todos los campus y sedes, generando beneficios en cuatro ejes principales:
Mejor toma de decisiones: el análisis estratégico interno y externo fortalece la proyección de obras e iniciativas futuras.
Mayor eficiencia y eficacia en la gestión: se optimizan recursos mediante sistemas de control avanzados como Smartsheet y Power BI.
Administración responsable de los recursos: alineación con ejes institucionales como sustentabilidad, inclusión, personas, tecnologías y legado.
Comunicación interna y colaboración interunidades: se definen acciones para la reorganización de equipos, capacitación y mejora continua.
Planificación a largo plazo: infraestructura para el futuro
A través de planes maestros, la DI proyecta la evolución de los espacios en cuatro dimensiones clave: academia docente, espacios comunes, áreas administrativas e Investigación y desarrollo (I+D).
De este modo, las jornadas se consolidan como un modelo de gestión proactiva que, mediante el uso de tecnología y participación transversal, contribuye al crecimiento sustentable y al fortalecimiento de la misión de la USM.
Víctor Albornoz
Director General Campus Vitacura
¿Cómo describiría el impacto que están teniendo las obras de mejora y remodelación en el Campus Vitacura en términos de calidad de vida, identidad y pertenencia para la comunidad universitaria?
Destaco, en primer lugar, que durante 2025 hemos contado con un presupuesto bastante más alto que en años anteriores para llevar adelante proyectos transversales e iniciativas propias del campus, con obras lideradas por la Dirección de Infraestructura. Algunas de ellas ya han concluido y otras se ejecutarán antes y durante el receso por vacaciones de verano.
Estos proyectos tendrán un impacto en los aspectos que usted menciona para toda la comunidad, pues consideran espacios para funcionarios, profesores y estudiantes, nuevas instalaciones para unidades administrativas de asuntos estudiantiles, mejoras en baños, auditorios y salas de clases, además de obras de mantención mayor que han beneficiado a unidades académicas y administrativas, junto con el apoyo que brinda nuestra propia unidad en estos temas.
Queda todavía mucho por hacer y espero que en 2026 sigamos avanzando en esta línea, en coherencia con el Plan Maestro y con las anheladas iniciativas del campus.
Desde una mirada estratégica, ¿de qué manera las obras transversales reflejan el compromiso del campus con la inclusión, la sostenibilidad y el bienestar de las personas?
La actual Rectoría ha impulsado un conjunto de iniciativas transversales que contribuyen en todos los aspectos mencionados y que permiten avanzar hacia una institución más coherente y con un estándar común de infraestructura en todos sus emplazamientos. Ello se realiza sin dejar de abordar de manera directa la inclusión, la sostenibilidad y el bienestar de la comunidad del campus.
Cecilia Reyes
Directora General de Asuntos Estudiantiles
Campus Casa Central Valparaíso
¿Cómo valora el impacto que ha tenido la remodelación del espacio de Relaciones Estudiantiles y Dirección de Estudios en Vitacura en la experiencia y bienestar de los estudiantes?
Lo valoro muy positivamente, tanto para los estudiantes como para quienes trabajan en nuestra Dirección. Contar con espacios funcionales, modernos, ubicados en un lugar de fácil acceso, que integran dos unidades que prestan gran parte de los servicios claves que requiere el estudiantado y que han sido pensados desde la experiencia del usuario, nos permite mejorar la calidad del servicio entregado.
Esto se traduce en optimizar los flujos de atención, reducir tiempos de espera, mejorar la claridad de la información y garantizar una interacción más fluida entre estudiantes y equipos de apoyo. En definitiva, en un servicio más oportuno y alineado con los estándares que hoy demandan las nuevas generaciones.
Adicionalmente, considero que esta remodelación incide directamente en el ambiente laboral de los equipos de apoyo, ya que contar con espacios luminosos, bien ventilados, ergonómicos y distribuidos de manera efectiva contribuye a la convivencia y al trabajo colaborativo entre los equipos.
Desde su perspectiva, ¿de qué manera las mejoras en infraestructura contribuyen al fortalecimiento de la vida universitaria y al acompañamiento integral de los estudiantes?
Las mejoras en infraestructura contribuyen de diversas formas a fortalecer la vida universitaria y el acompañamiento integral del estudiantado. Por nombrar algunas, destacaría que reducen barreras de acceso al cumplir con normas de accesibilidad universal; mejoran la oportunidad de las intervenciones de nuestros/as especialistas con el estudiantado; facilitan la articulación entre las distintas unidades que apoyan la trayectoria estudiantil, y también aumentan la eficiencia en la gestión y la calidad del servicio entregado.
Pienso que invertir en proyectos de infraestructura no es únicamente una decisión institucional de modernización de espacios; es pensar estratégicamente en el tipo de comunidad universitaria que buscamos. Se pone al centro a las personas y, en particular, al estudiantado, para facilitar sus trayectorias educativas y su bienestar.
Proveer ambientes modernos y acogedores genera condiciones de cercanía que favorecen la permanencia, la participación, la inclusión y el sentido de comunidad, elementos esenciales para el desarrollo estudiantil.
Loreto Marín
Directora Departamento de Electrotecnia e Informática
Sede Viña del Mar
¿Qué significado tiene para el Departamento de Electrotecnia e Informática la inauguración del nuevo edificio U2 y cómo fortalece las condiciones de enseñanza y aprendizaje para sus estudiantes?
La inauguración del edificio U2 representa un hito fundamental para nuestro departamento, ya que consolida un espacio moderno, amplio y especialmente diseñado para responder a las necesidades formativas del área de informática de la Sede Viña del Mar.
Gracias a los espacios implementados, el edificio U2, además de incrementar la capacidad instalada del departamento, potencia la calidad de la enseñanza práctica y teórica. Estos nuevos ambientes fortalecen las condiciones de aprendizaje, ya que contamos con una infraestructura actualizada, con mayor disponibilidad de espacios, mejor distribución para el trabajo en laboratorio y un entorno adecuado para implementar tecnologías de última generación. Para los estudiantes, esto se traduce en experiencias formativas más completas y alineadas con las exigencias de la industria actual.
Desde su perspectiva, ¿de qué manera este nuevo espacio contribuye a potenciar la investigación, la innovación tecnológica y la colaboración entre docentes y estudiantes?
El edificio U2 habilita un ambiente moderno que favorece la innovación y el trabajo colaborativo al integrar espacios que fomentan la interacción constante. Los laboratorios permiten desarrollar proyectos y experimentar con equipamiento ac-
tual, lo que eleva el nivel de las asignaturas, los proyectos de titulación y las iniciativas de investigación aplicada.
Los distintos espacios presentes en el edificio crean condiciones para un modelo de trabajo en el que profesores y estudiantes pueden reunirse, diseñar prototipos, resolver problemas técnicos y avanzar en iniciativas interdisciplinarias. Además, la nueva sala de reuniones facilita la planificación de proyectos, sesiones de revisión técnica, encuentros con empresas y actividades de vinculación, fortaleciendo la cadena completa de investigación, innovación y transferencia tecnológica.
¿Cómo cree que esta nueva infraestructura refleja el compromiso de la universidad con el desarrollo académico, la modernización de sus espacios y el bienestar de la comunidad estudiantil?
La construcción de este edificio simboliza el compromiso de la universidad por seguir creciendo, adaptarse a los nuevos desafíos tecnológicos y ofrecer una formación de excelencia en un entorno adecuado, moderno y acogedor.
Al invertir en aproximadamente 840 m² de infraestructura nueva, moderna y funcional, la universidad demuestra una visión estratégica orientada a la modernización de sus espacios, al fortalecimiento de las experiencias prácticas y al mejoramiento continuo de las condiciones educativas.
Este edificio ofrece áreas pensadas para el bienestar y la interacción estudiantil, ayudando al crecimiento integral de sus estudiantes gracias a zonas de trabajo abiertas y cómodas. Esto demuestra que la institución reconoce la importancia de ambientes que fomenten la creatividad, la convivencia y la motivación.
Jhony Montaña
Director Departamento de Ingeniería Eléctrica
Campus Casa Central Valparaíso
¿De qué manera la mejora de la sala de ayudantes y la habilitación de nuevas oficinas para profesores y apoyos académicos han impactado en el trabajo diario del Departamento de Ingeniería Eléctrica y en la experiencia de los estudiantes?
La mejora de la sala de ayudantes con tratamiento acústico en el segundo piso del Bloque B y la adecuación de nuevas oficinas para profesores y apoyos académicos en el cuarto piso del Edificio C representan avances importantes en la infraestructura de la Universidad Técnica Federico Santa María. Estas iniciativas fortalecen directamente el quehacer del Departamento de Ingeniería Eléctrica al ofrecer espacios más adecuados para la docencia, el apoyo estudiantil y el trabajo académico.
¿Qué mejoras concretas se observan en las tutorías, el estudio guiado y el trabajo académico a partir de estas intervenciones?
La sala de ayudantes renovada ha potenciado la calidad de las tutorías y del estudio guiado, proporcionando a los estudiantes un ambiente más cómodo y propicio para el aprendizaje. Del mismo modo, las nuevas oficinas permiten a profesores y equipos de apoyo desarrollar sus labores de manera más eficiente, favoreciendo la coordinación, la investigación y la atención a los estudiantes.
Desde su perspectiva, ¿cómo reflejan estos proyectos de infraestructura el compromiso de la universidad con la calidad de la docencia, el apoyo estudiantil y la consolidación de un entorno educativo de excelencia?
A nivel institucional, estos proyectos reflejan el compromiso de la universidad con modernizar y optimizar sus instalaciones, garantizando mejores condiciones de trabajo y aprendizaje. En conjunto, ambas mejoras fortalecen la operación académica, benefician a toda la comunidad universitaria y aportan a la consolidación de un entorno educativo de excelencia.
Rodrigo Pérez
Subdirector de Relaciones Estudiantiles Campus Santiago
¿Cómo contribuye la remodelación de los espacios de Relaciones Estudiantiles en Vitacura a mejorar la atención y el acompañamiento que se brinda a los estudiantes?
Yo diría que la remodelación ha sido clave para mejorar la atención. Antes los estudiantes tenían que ir de un lugar a otro para resolver sus dudas, y ahora todo está centralizado en un espacio cómodo y accesible. Eso nos permite dar respuestas más rápidas y acompañar de manera integral. Además, el diseño está pensado para ser inclusivo, lo que genera un ambiente más acogedor.
Desde su rol en la gestión estudiantil, ¿de qué manera estos nuevos espacios fortalecen la cercanía, el bienestar y la participación de la comunidad universitaria?
Estos espacios son mucho más que oficinas; son lugares que invitan a la interacción. Al tener áreas abiertas y funcionales, los estudiantes se sienten más cómodos para acercarse, conversar y participar. Eso fortalece la confianza y el sentido de comunidad, que es algo que buscamos constantemente.
¿Qué importancia tiene para la Dirección de Relaciones Estudiantiles contar con una infraestructura renovada y acorde a las necesidades actuales de los estudiantes en el Campus Vitacura?
Para nosotros es fundamental contar con infraestructura que responda a las necesidades actuales. No se trata solo de estética, sino de funcionalidad y accesibilidad. Esto refleja el compromiso de la universidad con el bienestar estudiantil y nos permite entregar un servicio de calidad que esté a la altura de lo que los estudiantes esperan.
Javier Robledo
Business Development
Centro Avanzado de Ingeniería Eléctrica y Electrónica (AC3E)
Desde la perspectiva del AC3E, ¿qué relevancia tiene el proyecto Punto EV en el avance de la electromovilidad universitaria y su aporte al desarrollo sostenible del país?
Desde el AC3E vemos a PuntoEV-USM como una forma concreta de cuestionar y mejorar dos paradigmas muy instalados en la electromovilidad: que “los vehículos eléctricos son siempre más sustentables porque no emiten en operación”, y que “lo natural es cargarlos de noche, en la casa, cuando no se usan”.
En la práctica, un vehículo eléctrico puede tener una huella de carbono inicial mayor que uno de combustión, principalmente por la fabricación de sus baterías. Si además lo cargamos mayoritariamente de noche, cuando la matriz eléctrica depende más de generación fósil y coincide con el peak de demanda (entre 19:00 y 23:00), el beneficio ambiental se reduce significativamente.
PuntoEV-USM propone justamente lo contrario: aprovechar las horas de mayor presencia de energías renovables (fotovoltaica, eólica e hidráulica) para la carga, utilizando el horario laboral en que los vehículos permanecen estacionados en los campus. De esta forma, alineamos la carga con una matriz más limpia y con un período donde hoy el sistema eléctrico incluso desperdicia parte de la generación renovable por vertimientos.
Además, el sistema incorpora generación fotovoltaica propia sobre una estructura de madera laminada, que soporta 32 paneles solares de 500 W cada uno, capaces de producir en torno a 1,47 MWh mensuales. Esa energía se inyecta a la red de la universidad y compensa el consumo de los vehículos que cargan en el PuntoEV-USM, permitiendo inyectar excedentes verdes y reduciendo el OPEX asociado a la operación del sistema.
En síntesis, PuntoEV-USM aporta al desarrollo sostenible del país demostrando un modelo de carga más coherente con la realidad energética chilena: aprovecha la alta radiación solar, utiliza una matriz con creciente participación renovable y ocupa una ventana horaria de menor demanda, contribuyendo a reducir emisiones y a usar mejor la energía renovable disponible.
¿Cómo este sistema fotovoltaico y de carga eléctrica contribuye a posicionar a la USM como un referente en innovación energética dentro del ámbito de la educación superior?
PuntoEV-USM no es solo un conjunto de cargadores; es una nueva estrategia de carga sustentable para el parque automotriz eléctrico, que en Chile está crecien-
do de forma acelerada. Al desplegar este modelo en todos sus campus y sedes, la USM se posiciona como la universidad líder en electromovilidad sustentable en Latinoamérica, con una de las mayores infraestructuras de carga para vehículos eléctricos en el ámbito universitario (30 estacionamientos proyectados en total).
El proyecto combina infraestructura de carga, generación fotovoltaica y una plataforma digital de reserva de turnos, y se convierte en un verdadero “laboratorio vivo” para la I+D en electromovilidad y energía. Allí podemos testear y validar tecnologías asociadas a integración de renovables, gestión de carga, modelos de uso de flota y nuevas estrategias tarifarias y operacionales.
Además, PuntoEV-USM genera datos reales de generación y consumo en contextos diversos (Valparaíso, Viña del Mar, Santiago, Concepción), lo que habilita estudios avanzados sobre el impacto de la electromovilidad en la red y en las emisiones, con información propia de la universidad. A esto se suman las alianzas con empresas como E-Auto Global, RHONA, Arauco, Dhemax, Nissan y Gildemeister, que han aportado equipamiento, vehículos y soporte técnico, reforzando el carácter de plataforma de vinculación universidad–industria en torno a la transición energética.
Finalmente, el hecho de que estudiantes, académicos y funcionarios convivan a diario con esta infraestructura —en un espacio diseñado también como lugar de estudio, reunión y encuentro— acerca la electromovilidad a la vida cotidiana de la comunidad USM y forma capital humano que entiende, usa y proyecta estas tecnologías en su vida profesional.
Desde el punto de vista técnico, ¿qué innovaciones incorpora el sistema fotovoltaico del Punto EV respecto a eficiencia energética, almacenamiento y gestión del flujo eléctrico entre el punto de carga y la red?
PuntoEV-USM fue diseñado bajo un principio simple pero potente: que el consumo eléctrico de los vehículos que cargan en el sistema sea compensado por la generación fotovoltaica instalada sobre su propia infraestructura.
En la práctica, tanto los cargadores como los paneles fotovoltaicos están conectados a la red interna de la universidad. La energía que generan los 32 paneles se inyecta a la red y compensa la energía que los vehículos consumen cuando están cargando, principalmente en horario laboral. Esto permite
optimizar la eficiencia energética y económica de la operación, al reducir el costo neto de la energía asociada a la carga de vehículos eléctricos. Utilizar la red como “batería virtual”: en esta etapa el sistema no incorpora almacenamiento físico local, sino que aprovecha la red universitaria para equilibrar generación y consumo a lo largo del día, inyectando excedentes cuando hay más sol y cubriendo consumos cuando corresponda.
Mejorar la calidad del mix de energía utilizada para la carga, ya que esta se concentra en horas de alta generación renovable, reduciendo la dependencia de generación fósil.
Desde el punto de vista de la gestión del flujo eléctrico, la integración del sistema fotovoltaico a la red de la USM permite monitorear generación, consumo e inyección de excedentes, lo que abre la puerta a estrategias futuras de gestión avanzada de la demanda, priorización de carga y evaluación de esquemas más complejos de control, siempre con foco en mantener una operación segura, eficiente y sustentable.
¿De qué manera la implementación del Punto EV permite generar información o datos aplicables a investigación y desarrollo dentro del AC3E, especialmente en temas de integración de energías renovables y movilidad eléctrica?
PuntoEV-USM está concebido como un laboratorio de datos para el AC3E y la universidad. Tanto los inversores fotovoltaicos como los cargadores recopilan información continua de generación y de consumo, lo que nos permitirá analizar cómo se comporta el consumo real de vehículos eléctricos en distintos contextos urbanos y climáticos; comparar, con datos medidos, el impacto en emisiones de distintas estrategias de carga, evaluando el efecto de la matriz eléctrica en cada horario; y validar estrategias de carga que busquen compensar el consumo de los vehículos con la generación fotovoltaica, identificando condiciones óptimas de operación y posibles mejoras en control y gestión.
Con esta infraestructura, podremos desarrollar modelos predictivos de generación y demanda, simulaciones de escenarios de expansión de la electromovilidad y estudios sobre planificación de la generación y el despacho eléctrico. En otras palabras, PuntoEV-USM nos entrega una base de datos real para apoyar decisiones de política pública, planificación energética y diseño de infraestructura, en un modelo que es replicable tanto en Chile como a nivel internacional.
Obras
CAMPUS CASA CENTRAL VALPARAÍSO
• Adecuación de baños y camarines para alumnas, sector piscina, Edificio B.
• Optimización de salas de clases y auditorios.
• Mejoras acústicas en los comedores del Edificio D.
• Ejecución de obras del Acuerdo de Proyecto Académico de la carrera de Ingeniería Civil Física.
• Adecuación de baños y camarines para alumnos y alumnas en el sector del Estadio.
• Remodelación de baños para alumnos, Edificio P2 (pisos 1 y 4).
• Obras de accesibilidad universal.
• Remodelación del Patio del Magnolio.
• Sala de lactancia.
• Plan Campus Libres de Humo: espacios transitorios para fumadores, sector Edificio Bari.
• Habilitación de áreas de esparcimiento, Edificios Bari I y II.
• Mejoramiento de los espacios en el Hall C, Etapa 2.
• Laboratorio de Fabricación Digital.
• Habilitación de área de esparcimiento, Edificio M.
• Remodelación de salas y auditorios: Laboratorios P12, P05 y P06, Edificio P.
• Ejecución de obras del Acuerdo de Proyecto Académico de la carrera de Ingeniería en Biotecnología en Edificio Bari.
SEDE VIÑA DEL MAR
• Remodelación de baños para alumnos y alumnas, Edificio B.
• Laboratorio de Materiales Avanzados, Diseño y Fabricación, Departamento de Diseño y Manufactura.
• Remodelación de baños en Edificio H y sala de lactancia.
• Portería de acceso principal / Nuevo pórtico.
• Espacios transitorios para fumadores, sector edificios P y H.
• Toldos para la Plaza Cívica.
• Desarrollo de proyecto de conectividad y accesibilidad universal, segundo nivel del Patio Central.
• Talleres de Edificación Sostenible, Departamento de Construcción y Prevención de Riesgos.
• Desarrollo de proyecto de Espacio de Innovación (Investigación y Asistencia Técnica).
• Mejoramiento de la cancha exterior: sistema de riego, perímetro y pista de atletismo.
• Mejoras a los laboratorios de minería, Departamento de Mecánica.
• Baños de damas para el gimnasio.
• Optimización de auditorios y salas de clases.
• Punto de carga para vehículos eléctricos, Estacionamientos Solares.
• Plaza Memorial Federico Santa María, monolito y testamento.
CAMPUS SAN JOAQUÍN
• Espacio Sansano.
• Remodelación de sala de ocio.
• Habilitación de Tecnologías de Aprendizaje Multimedia.
• Remodelación de laboratorios y oficinas del Departamento de Ingeniería de Minas, Metalurgia y Materiales, Edificio B, pisos subterráneo, 1 y 2.
• Habilitación de oficinas de Vinculación con el Medio.
• Implementación de mobiliario interior y exterior.
• Habilitación eléctrica trifásica y caseta de gases para Laboratorio de Investigación en Física.
• Optimización de salas y auditorios.
• Mejoras de baños, Edificio A.
• Habilitación de laboratorios en sector ex Física Sur.
• Remodelación de camarines, Edificio F.
• Implementación de zona de calma.
CAMPUS VITACURA
• Remodelación de la segunda etapa del Auditorio Belloto 1.
• Espacios transitorios para fumadores, sector edificios A y B, Vitacura.
• Remodelación de baños, Edificio A (primer nivel, patio escala a segundo piso).
• Sala de lactancia.
• Remodelación de baños de varones y damas (Edificio B, frente a pileta, incluye duchas para funcionarios).
• Remodelación de baños de varones y damas (frente a Belloto I y II).
• Obras de accesibilidad universal.
• Optimización de salas de clases y auditorios.
• Plaza Memorial Federico Santa María, monolito y testamento.
• Habilitación de explanada y plataforma de interconexión, Edificios A y B.
• Optimización de espacios de química.
SEDE CONCEPCIÓN
• Mejoras de confort y normalización de estándar institucional: pasillos Edificio A (pavimentos, puertas y mamparas).
• Nuevo Edificio R: bienestar estudiantil, servicio de atención médica, federación de estudiantes y camarines.
• Implementación de mobiliario interior y exterior.
• Pasillos techados y corredores entre edificios.
• Espacio Sansano.
• Obras de accesibilidad universal.
• Remodelación de la segunda etapa del Aula Magna.
• Cierre acústico de talleres.
• Optimización de auditorios y salas de clases.
• Espacio de trabajo colaborativo para docentes.
• Espacios para investigación.
• Remodelación de acceso y Secretaría Académica.
• Plaza Memorial Federico Santa María, monolito y testamento.
• Habilitación de espacios para Admisión.
• Punto de carga para vehículos eléctricos, Estacionamientos Solares.