PSICOPATÍA Dr. Joaquin Ortega Escobar
Profesor Titular Jubilado de la Universidad Autónoma de Madrid
LECCION 2 Desarrollo de la psicopatía. Caracteres insensibles emocionales (CU). Psicopatía y adolescencia. Tratamiento de la psicopatía. Psicopatía femenina.
Dos casos a considerar (Viding, 2019): Mark: 2º hijo de un matrimonio joven con dificultades económicas y depresión de la madre. -Bebé difícil, a menudo gritando de rabia, y raramente devolviendo afecto a sus padres. La madre dice que siempre le pareció muy diferente de su hermana, -Cuando era pequeño, frecuentemente violento hacia otros niños e intentando herirles cuando creía que los adultos no miraban, -Cruel con la mascota de la familia, -A veces, golpea, patea y muerde muy fuerte a su hermana, -Parecía no tener miedo, e inmune a cualquier castigo, -Poca empatía hacia otros, -Escuela: Escuela especial para niños con dificultades de conducta,
Dos casos a considerar (Viding, 2019): Mark: -Adolescencia: Agresión, acoso, chantaje a otros chicos, intimidación a miembros del personal y falta de arrepentimiento. Robos y vínculo con compañeros delincuentes pero sin buenos amigos, -Adolescencia tardía: Sentencia de prisión por un robo violento. Fuera de prisión continua con carrera criminal. Nunca estableció una familia aunque tuvo una serie de novias, alguna de las cuales quedó embarazada aunque mostró poco interés por sus hijos y su mantenimiento. Traficante de drogas, estafador, y asesinato de un colega por un desacuerdo monetario, -Adulto: En prisión no mostró ninguna culpabilidad o remordimiento por el asesinato, falto de empatía, manipulador.
David: Primer hijo de una familia bien educada y de clase media. -Bebé: La madre no recuerda nada extraordinario, -Cuando era niño pequeño podía ser agresivo y muy posesivo de sus juguetes, algo que no le preocupaba a su madre, -En la guardería y en la escuela, el niño era encantador cuando quería conseguir algo, pero airado y desagradable cuando no lo conseguía, -No parecía importarle no agradar a sus padres y verlos tristes, -No parecía tener los típicos amigos. No mostraba lealtad y salía con chicos que cumplían sus ordenes, -Necesitó tutoría en el colegio y acabó con notas razonables.
David: -Adolescencia tardía: Tuvo múltiples novias, incluso varias a la vez, y nunca le duró mucho una relación. Al comienzo podía ser muy encantador pero pronto se volvía mezquino y controlador; culparía a la novia por cualquier fracaso y decepción en la relación, -Universidad: Acusado de coaccionar a otros estudiantes a realizarle sus trabajos.
David: -Tras la Universidad: Entra en una institución financiera famosa. Presume de trabajo que él no ha realizado; difunde falsos rumores de sus colegas y de su competencia; acusa falsamente a otros miembros del grupo de los errores; chantajea a su superior inmediato, una mujer, al descubrir información personal sensible. Se cambia a un trabajo nuevo. Allí se le pone al frente de un grupo de trabajo que se siente altamente estresado al trabajar con él porque era impredecible y siempre acusaba a otros de sus fallos. Fue acusado de acoso sexual por una colega que retiró la acusación al recibir amenazas y llamadas anónimas. Demuestra falta de empatía o preocupación por los derechos y el bienestar de los demás.
En general, la personalidad psicopática no aparece de la noche a la mañana en una persona adulta. Los adultos con psicopatía muestran de manera característica historias duraderas de conducta antisocial que comienzan en la infancia temprana. Pero los niños muestran cambios a lo largo de su desarrollo puesto que están en periodo de ajustarse a las normas sociales dentro de la familia, escuela, grupo de compañeros, etc.; ¿cómo distinguir estos cambios normales de los cambios que pueden conducir a la psicopatía adulta?
El primer estudio llevado a cabo sobre la posibilidad de la existencia, en niños y jóvenes, de características similares a las de los psicópatas adultos es el que llevan a cabo Frick et al. (1994). Niños de entre 6 y 13 años, predominantemente varones, blancos y de estatus socioeconómico medio a bajo. Dos factores: un factor que los autores denominaron “Impulsividad/Problemas de conducta (I/CP)” 1 y otro denominado “Cruel/Impasible (Callous/Unemotional, CU)”2. Este factor 2 contenía ítems del test tradicionalmente asociados con la psicopatía en adultos, como falta de culpabilidad y empatía.
6-7 años
9-10 años
La psicopatía parece ser maleable durante el desarrollo (funcionamiento neurobiológico y desarrollo emocional).
Trayectorias: Baja psicopatía; Alta psicopatía; Psicopatía decreciente; Psicopatía creciente. Delincuencia criminal como adulto: En ambas cohortes, los individuos en las trayectorias Alta, Decreciente y Creciente mostraron más detenciones como adultos que los de la trayectoria Baja. En la cohorte 1A, los individuos de las trayectorias Alta y Creciente mostraron más detenciones totales como adultos que los de la Decreciente. En 1B, las trayectorias Alta y Decreciente mostraban más detenciones totales como adultos que la Creciente. Una vez que se alcanzaba la treintena, existían pocas diferencias entre los individuos de las categorías Alta, Decreciente y Creciente. Tomado de S. Hawes et al. (2018). Journal of Research in Personality,77, 83-89
La presencia de un comportamiento agresivo o antisocial no es la característica clave de los niños con caracteres insensibles emocionales (CU) sino que, como en los psicópatas adultos, son las características afectivas e interpersonales. Estos niños y adolescentes con caracteres CU muestran altos porcentajes de agresión premeditada y reactiva. Como en el caso de los adultos con psicopatía, los niños y adolescentes con caracteres CU muestran una reacción disminuida a palabras y videos emocionalmente negativos y también muestran alteraciones en el reconocimiento de expresiones faciales de miedo y de angustia en general.
Tomado de M. R. Dadds et al. (2008). J. Am. Acad. Child Adolesc. Psychiatry, 2008;47(4):455-463.
Puntos calientes de fijación ocular en una cara de miedo.
Tomado de M. R. Dadds et al. (2008). J. Am. Acad. Child Adolesc. Psychiatry, 2008;47(4):455-463.
Existe preocupación en la adjudicación de la etiqueta “carácter psicopático” a los jóvenes antisociales con deficiencias emocionales e interpersonales porque con ello tal vez sean transferidos a un tribunal dependiendo de la legislación de cada país. Por otro lado, la presencia de algún tipo de comportamiento antisocial se considera que puede estar presente en jóvenes que se desarrollan normalmente y no mostrarán caracteres psicopáticos como adultos (falsos positivos).
Además, diversas investigaciones han mostrado que situaciones difíciles de crianza como puedan ser abuso, desatención y ausencia de cariño parental durante la infancia son factores de riesgo importantes para la predicción, desarrollo y/o el mantenimiento de los caracteres psicopáticos.
Tratamiento de los caracteres psicopáticos en niños y adolescentes. -Algunos autores consideran que no son tratables: 1) No adecuados para psicoterapia; 2) Algunos caracteres como engaño, manipulación y falta de emoción justifican su exclusión; 3) El tratamiento puede aumentar la conducta antisocial, la recaida criminal y los niveles de psicopatía; 4) El entrenamiento de ciertas habilidades sociales y emocionales puede mejorar sus estrategias criminales. -Otros autores consideran que se deben diseñar programas terapeúticos específicos para esta población.
Tipos de tratamiento: Terapia cognitivo-conductual, terapia ecléctica, terapia electroconvulsiva, psicodrama, psicoanálisis tradicional. ¿Cómo se ha evaluado el éxito de los programas de tratamiento?: Recaída, capacidad de sentir remordimiento y empatía y de mantener un trabajo. Una revisión de 2002 (Salekin, 2002; estudios publicados entre 1928 y 1996) concluyó que “hay poca base científica para la creencia de que la psicopatía es un desorden intratable” (p. 79).
Una revisión de 2010 (Salekin et al., 2010; estudios de adultos entre 1990 y 2009; y de niños/jóvenes entre 1990 y 2006) concluyó que “la revisión ofrecía un primer paso en mostrar que el tratamiento es difícil con los individuos psicopáticos, pero existe la sugerencia, dentro de algunos artículos, que algo puede funcionar con los individuos psicopáticos (p. 261).
Una revisión de 2014 (Frick et al., 2014; estudios de niños y jóvenes entre 1997 y 2012). Ciertas intervenciones presentaban respuestas positivas (intervenciones basadas en la terapia cognitivo-conductual, intervenciones conductuales, intervenciones basadas en la familia). Frick et al. (2014) concluyen que su investigación “sugería que los niños y adolescentes con elevados caracteres CU no son “intratables” y que pueden mejorar con los tratamientos intensivos” (p. 45). Otra serie de estudios de revisión… que conducen a la siguiente conclusión (Ribeiro da Silva et al., 2020):
“los caracteres psicopáticos parecen ser cambiables y que las condiciones a largo plazo podrían ser mejoradas en particular, pero no exclusivamente, si los individuos eran identificados durante la infancia o la adolescencia y tratados adecuadamente con terapia cognitivo-conductual, intervenciones conductuales, intervenciones basadas en la familia o intervenciones multimodales” (p. 11).
La insensibilidad emocional (CU) (falta de culpa y empatía, y superficialidad emocional) puede emplearse para distinguir un subgrupo de menores que son capaces de una CA violenta y premeditada (CA/CU+) que tendrán un alto riesgo de desarrollar psicopatía en la edad adulta. Estudios longitudinales han mostrado que chicos con CA/CU+ presentan un perfil de problemas de conducta de mayor severidad y más largo en el tiempo que los que presentan CA pero bajos niveles de CU (CA/CU-). Los chicos con CA/CU+ tienen dificultades para procesar las emociones negativas (v.g.: miedo, tristeza) y baja sensibilidad al castigo, lo que dificulta su socialización.
Psicopatía femenina: H. Cleckley describe dos pacientes femeninas, Roberta y Anna. Características: Pequeños hurtos desde la infancia Inventiva para ocultar sus fechorías y continuar con ellas Pobres resultados en sus estudios escolares a causa del absentismo escolar aunque, si se esforzaban y con poco esfuerzo, aprendían fácilmente Inconsistencia en las tareas que decían iban a llevar a cabo Muestras de afecto superficial Necesidad de estimulación y tendencia al aburrimiento Ausencia de metas realistas a largo plazo Estas dos últimas características hacían que abandonara continuamente los trabajos que se le ofrecían
Durante la década de 1960, en Europa se utilizó la terminología "psicópata" o "personalidad psicopática" para hacer referencia a prisioneras en una prisión londinense (Woodside, 1962). Para clasificar la condición mental de las prisioneras, Woodside (1962) utilizó las categorias de condición mental utilizadas por Roper (1951) en prisioneros varones entre las que se encontraba la psicopática. La condición mental "psicopático" era la menos frecuente (8%) de la muestra de varones encarcelados manejada por Roper (1951).
Características: Su primera condena la reciben con menos de 21 años Realizan homicidios y daños corporales graves Robo con violencia Probablemente reincidirá en delito Registros insatisfactorios en la escuela y el trabajo Matrimonios discordantes Hogar adverso o definitivamente malo Ambivalencia de la madre Celos de los hermanos
Widom (1978) realiza un estudio en una institución correccional con una muestra de 66 mujeres. Describe un tipo 1 de personalidad, al que etiquetó tentativamente como psicópata primaria que se caracterizaba como poco socializada, hostil, impulsiva, agresiva y con poca ansiedad; este grupo era muy pequeño, de sólo cuatro mujeres, pero que, como señala la autora del estudio, su presencia reivindica el uso del término psicópata en la descripción de las mujeres.
Desde la implementación en 1991 de la Psychopathy Checklist-Revised (PCL-R) por Hare se realizaron estudios con poblaciones femeninas aunque no con la intensidad con la que se llevaron a cabo en poblaciones masculinas. Se realizaron tanto en entornos carcelario como comunitario y forense; también se realizaron estudios con mujeres en laboratorio aplicando tests previamente utilizados con varones. Algunos de los estudios empíricos muestran que, tanto en la población general como en muestras de delincuentes o de población encarcelada, la prevalencia de la psicopatía en las mujeres es menos de la mitad de la observada en los hombres (Sanz-García et al., 2021).
En consecuencia, tanto académicos, como clínicos, y operadores del sistema de justicia (jueces, fiscales y policías) han puesto en duda tradicionalmente si las mujeres presentan psicopatía de la misma manera a cómo lo hacen los varones. Esta controversia conceptual es comprensible porque la investigación en psicopatía se ha desarrollado fundamentalmente con muestras de varones adultos encarcelados. Y existen pruebas convincentes de diferencias de género en el comportamiento antisocial así como en la manifestación de la agresión, aspectos clave del factor 2 de la Psychopathy Check-List Revised (PCL-R de Hare).
En todo caso, a pesar de diferencias teóricas, parece existir consenso en que existen mujeres con características psicopáticas, y que el número detectado de mujeres con aquellas es muy inferior al de los varones (10-12% vs. 15-25% en los delincuentes o muestras de prisiones; 2,9% vs. 7.9% en la población general; Sanz-García et al., 2021). En consecuencia, habrá que desarrollar más investigación para explorar si la psicopatía incide diferencialmente en varones y en mujeres o si las escalas empleadas no se diseñaron para medir la psicopatía femenina, en cuyo caso habría que modificarlas o desarrollar otras nuevas.