DILEMA
CATÁLOGO


Tanto la biografía como el horizonte se representan como una línea que se proyecta en el espacio. “Bío-grafía significa la línea de la vida. El dibujo, la forma que dibuja la línea de la vida al desplegarse en el papel/tiempo.” (Falco, 2020, p.102)
El horizonte es la línea aparente donde el cielo y la tierra parecen unirse, limitando la vista del observador y organizando la percepción del paisaje. Se utiliza también de manera figurada, como límite de conocimientos, de posibilidades a futuro.
En la obra de Laura Viñas el horizonte que se desplaza en proporción exacta al movimiento de quien observa se convierte en una figura visual que persiste, capaz de condensar un dilema originario: el dilema del tiempo. En su mayoría, los proyectos de la artista comienzan con un dibujo registrado en un diario de viaje. La línea funciona como vector de una genealogía de trabajos que, en su devenir, configuran distintos modos de representación del paisaje.
Los proyectos que se reúnen en esta exposición, que se extienden por más de veinte años, pueden leerse como pasos de una investigación heurística, como instancias de una metodología que entiende al arte como una ciencia del entendimiento y de la invención. Aunque se trate de respuestas tentativas, estas aproximaciones buscan asir lo inasible, en el afán de trascender algunas angustias existenciales.
El horizonte aparece como desvelo de la mirada, como aquello que el ojo no alcanza a divisar en toda su espesura. La figura de la mosca introduce una percepción que desajusta la escala habitual de la mirada: su visión expandida convive con una existencia breve. Esta tensión entre escalas y temporalidades encuentra un correlato en los propios medios que la artista pone en juego, y en la manera en que estos reconfiguran la experiencia del paisaje.
La inmediatez de la fotografía o la lógica del movimiento del fotograma por segundo del video se sitúan en contraposición a la temporalidad de la hechura de las acuarelas, que alcanzan sus tonos bajos a partir de la superposición de capa sobre capa. En ese proceso, la línea de horizonte se ablanda, se funde, se abstrae; se convierte en sombra y en presencia Una presencia hecha de ausencias La incorporación del sonido, como parte constitutiva de la obra, amplía los sentidos con los que la artista intenta alcanzar el horizonte, siempre esquivo, siempre infinito. El cuerpo aparece entonces como caja de resonancia del sonido siempre en el presente.
“El paisaje como espejo.
En todo lo malo y todo lo bueno.” (Falco, 2020, p.75)
Falco, Federico (2020) Los Llanos. Buenos Aires : Anagrama.
Presentación
Dilema: el paisaje como indagación
Siguiendo una intuición próxima a la de George Steiner, podría decirse que en la obra de Laura Viñas el paisaje no comparece como tema sino como pensamiento. No es aquello que se mira, sino aquello desde lo cual se interroga el mundo. Dilema se inscribe en esa zona donde el arte deja de reproducir la realidad para convertirse en una práctica de conocimiento, y donde la línea del horizonte opera menos como un elemento del paisaje que como una meditación sobre el tiempo
Al recorrer las obras reunidas en la exposición resulta evidente que el paisaje no aparece como una representación de la naturaleza ni como un registro de lugares. Más bien se presenta como una herramienta de indagación, como un método para comprender aquello que se escapa: el tiempo, la memoria, la duración, la experiencia sensible. En este sentido, la lectura que propone Carolina Cuervo resulta reveladora cuando señala que los trabajos de Viñas pueden entenderse como “pasos de una investigación heurística”, parte de una metodología que concibe al arte como “una ciencia del entendimiento y de la invención”.
El punto de partida de esa investigación es una figura aparentemente simple, el horizonte. Cuervo recuerda que tanto la biografía como el horizonte se representan como una línea. La primera dibuja la trayectoria de una vida; la segunda organiza nuestra percepción del mundo. Pero en la obra de Viñas el horizonte deja de ser una referencia estable para transformarse en una pregunta. Es una presencia persistente que acompaña a la artista a lo largo de más de dos décadas de trabajo y que, lejos de ofrecer respuestas, vuelve visible un dilema fundamental: el del tiempo.
En las obras de Viñas, el horizonte deja de ser una referencia espacial para convertirse en una figura del deseo. Como en Barthes, no se trata del objeto que se alcanza sino de aquello que mantiene viva la dirección de la búsqueda. Su potencia reside precisamente en su retirada: cuanto más se lo persigue, más se desplaza. El horizonte aparece entonces como una promesa sin cumplimiento, una presencia lejana que sostiene el movimiento de la mirada y vuelve visible la dimensión temporal de toda experiencia. Como escribe Cuervo en el texto de sala, se trata de una figura “capaz de condensar un dilema originario: el dilema del tiempo”. La línea está allí, pero nunca es del todo accesible.
En Dilema, el horizonte adquiere una condición casi borgeana. No funciona como un límite del mundo sino como una de esas figuras que remiten a lo infinito. La contemplación de estas obras suscita un vértigo horizontal, es decir, la conciencia de una distancia que se despliega sin cesar y que no conduce a una salida sino a una profundización de la experiencia misma del tiempo. El horizonte no está allí para ser alcanzado, sino para mantener abierta la interrogación.
Las acuarelas, los videos, las fotografías y el sonido participan de esa experiencia. Cada medio introduce una temporalidad diferente. La inmediatez de la imagen fotográfica convive con la lentitud paciente de las capas de acuarela. El movimiento continuo del video se enfrenta al tiempo detenido de la observación. En todos los casos, los procedimientos parecen orientados a la misma pregunta: ¿Cómo representar aquello que está siempre más allá de nosotros?
La respuesta nunca es literal. El horizonte se vuelve sombra, vibración, atmósfera. Como señala Cuervo, “la línea de horizonte se ablanda, se funde, se abstrae; se convierte en sombra y en presencia. Una presencia hecha de ausencias”. La frase resulta especialmente significativa porque permite comprender que estas obras no buscan capturar un paisaje sino construir las condiciones para percibirlo de otra manera.
Presentación
En este punto aparece otro aspecto central del trabajo de Viñas, esto es, la constante dialéctica entre adentro y afuera. El paisaje suele entenderse como aquello que está fuera de nosotros, como una realidad exterior que observamos a distancia. Sin embargo, en Dilema esa separación se vuelve inestable. El horizonte pertenece al mundo, pero también a la experiencia subjetiva. Está afuera y adentro al mismo tiempo. Es un fenómeno físico y una construcción mental.
La propia artista parece sugerirlo cuando incorpora diarios de viaje como origen de muchos de sus proyectos. El paisaje exterior se transforma en registro interior; la observación del entorno se convierte en escritura biográfica. Por eso resulta tan potente la cita que cierra el texto de sala: “El paisaje como espejo. En todo lo malo y todo lo bueno.”
Lejos de ser un escenario neutral, el paisaje aparece aquí como una superficie de proyección. Lo que vemos en él habla también de nosotros. Cada horizonte observado es, de alguna forma, un autorretrato.
Esta tensión entre exterioridad e interioridad se intensifica con la presencia del sonido. Cuervo describe al cuerpo como una “caja de resonancia” que recibe y amplifica la experiencia. El paisaje ya no es únicamente algo que se contempla; es algo que se escucha, se atraviesa y se encarna. La percepción deja de ser exclusivamente visual para convertirse en una experiencia integral.
Tal vez uno de los aspectos más conmovedores de Dilema sea que las obras parecen reclamar una disposición cercana a aquello que Simone Weil entendía por atención, una forma de espera activa, despojada de voluntad de dominio, capaz de demorarse ante lo que se presenta sin apresurarse a poseerlo. El horizonte, siempre distante y siempre presente, exige precisamente esa calidad de la mirada. No se ofrece como una meta que deba alcanzarse, sino como un ejercicio de atención sostenida. En la obra de Laura Viñas, contemplar el paisaje significa aprender a habitar la distancia, permanecer abiertos a aquello que se revela lentamente y que nunca termina de mostrarse por completo.
Quizás la verdadera materia de estas obras no sea el paisaje sino la atención. Una atención sostenida sobre aquello que se sustrae a toda captura definitiva, como el paso del tiempo, el espesor de la experiencia, la persistencia de la memoria. El horizonte deja entonces de funcionar como un límite y se transforma en el lugar donde la mirada aprende a convivir con lo inalcanzable.
Quizás sea allí donde reside la fuerza más perdurable de estas obras: en hacer del horizonte no una promesa de llegada, sino una experiencia de apertura. En ese movimiento incesante, donde toda distancia convoca y toda proximidad se desvanece, el paisaje deja de ser un escenario para convertirse en un modo de atención. Una práctica sensible que nos recuerda que habitar el mundo no consiste en poseerlo ni comprenderlo del todo, sino en permanecer disponibles ante su inagotable misterio.
Verónica Parselis
Directora del Pabellón de las Bellas Artes
Laura Viñas (Buenos Aires, Argentina)
Artista visual. Su práctica abarca la acuarela, la fotografía, el video y la instalación sonora, con el horizonte como figura persistente. Es Master of Letters in Fine Arts Practice con Distinción, Glasgow School of Art (2023). Desde 1995 expone en Argentina, Estados Unidos, Francia e Italia. Ingeniera en Producción Agropecuaria. Se forma como artista en los seminarios de crítica de obra de Teresa Pereda y Luis Felipe Noé. Forma parte del Colectivo Dìwö con base en Glasgow, constituido por una red de artistas que exhiben en espacios públicos.
Muestras (selección):
2026 Dilema, Pabellón de las Bellas Artes, Universidad Católica Argentina, Buenos Aires.
2025 18° Premio Pintura BANCOR, Multiespacio Cultural Bancor, Córdoba (seleccionada).
2024 3° Bienal Nacional de Dibujo, Museo Franklin Rawson, San Juan (seleccionada). Premio Estímulo, Galería Miranda Bosch, Buenos Aires (seleccionada). En busca de lo que no se puede alcanzar, obra en proceso virtualmente exhibida, Colectivo Dìwö.
2023 Title Pending, French Street, Glasgow, Reino Unido. Repost, Barnes Garage, GSA, Glasgow, Reino Unido. Conditions of Carriage, Reid Building, Glasgow School of Art, Glasgow, Reino Unido.
2023 Un espacio que nos esquiva, Muestra final de Graduación, Edificio Stow, GSA, Glasgow. Seleccionada para el Premio de Sustentabilidad, Glasgow School of Art, 2023.
2021 65° Salón Manuel Belgrano (seleccionada), Museo Sívori, Buenos Aires.
2020 Premio Nacional de Pintura Banco Central (seleccionada). 64° Salón de Artes Plásticas Manuel Belgrano (seleccionada).
2019 14° Concurso Nacional UADE de Artes Visuales, Mención del Jurado, Buenos Aires. Variables y Constantes, Pabellón de las Artes, Universidad Católica Argentina, Buenos Aires.
2019 Retratos Subyacentes, Espacio Aguaribay, Fundación Astolfoni, Buenos Aires.
2018 De Infinitum, Espacio Cultural San Andrés, Buenos Aires.
2017 Tiempos distintos y distantes, Salitas, Fundación OSDE, Buenos Aires. Muestras colectivas y salones (selección)
2015 IV Premio Bienal Arte x Arte, Buenos Aires. Residencias para artistas
2014 I-Park Foundation, Connecticut, Estados Unidos
2013 Santa Fe Art Institute, Nuevo México, Estados Unidos.
2011 Expressiones Cultural Center, Connecticut, Estados Unidos. I-Park Foundation, Connecticut, Estados Unidos.
2008 School of Visual Arts, Nueva York, Estados Unidos.
Cursos (selección)
2026 Novela Gráfica: narrativa visual (online), Royal College of Art, Londres, Reino Unido. Julio
2025 Novela Gráfica: narrativa visual (online), Royal College of Art, Londres, Reino Unido. Julio
2024 Novela Gráfica: narrativa visual (online), Royal College of Art, Londres, Reino Unido.
2021–2022 Introducción al paisaje sonoro, grabación de campo y composición (online), Goldsmiths University, Londres, Reino Unido.
CATÁLOGO


130 x 100 cm
OJOCONYO (2014)
Video instalación.
Video: Ivo Aichenbaum
Proyección y acuarelas s/papel
Tengucho



Fotografía
3/5
80 x 44 cm

En el mundo del Ojo x Ojo (2004)
Témpera, lápiz de plata y acuarlea
s/papel 300 gr.
57 x 46 cm








Tengucho 5 gr.
220 x 94 cm



Un paisaje esquivo (2023-2025)
Video animación y paisaje sonoro
Proposición II (2023)
Fotografías s/papel Hahnemühle
110 x 70 cm




Fotografías s/papel
gr. Medidas variables
(2018-2019)
Fotografías s/papel
Hahnemühle Photo Rag-308
gr. Medidas variables




I R E C C I Ó N
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