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Ensayo el mito del cartel de los soles

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Fernando Casado

EL MITO DEL "CARTEL DE LOS SOLES" Narcotráfico, crimen organizado y política en Venezuela


1.ª edición digital, Fundación Editorial El perro y la rana, 2020 © Fernando Casado, 2020 © Fundación Editorial El perro y la rana, 2020 Centro Simón Bolívar, Torre Norte, piso 21, El Silencio, Caracas - Venezuela, 1010. Teléfonos: (0212) 768.8300 / 768.8399 www.elperroylarana.gob.ve www.mincultura.gob.ve Hecho el Depósito de Ley ISBN: 978-980-14-4687-3 Depósito legal: DC2020000520


Introducción

En el año 2017 publicamos un trabajo referido al escándalo del “Cartel de los Soles”, que calificamos como “un nuevo invento para atacar a Venezuela” (Casado, 2017). El objetivo de nuestro trabajo desde el principio fue encontrar cualquier tipo de prueba, más allá de rumores, sospechas o especulaciones, que nos pudieran encaminar a probar la existencia del famoso “Cartel de los Soles” que tantos titulares de la reputada prensa internacional ocupaba. Sin embargo, la búsqueda fue infructuosa y la falta de pruebas en aquella ocasión nos llevó a concluir que el cacareado “Cartel de los Soles”, tal y como lo retrataban los medios de comunicación, simplemente no existía. El “Cartel de los Soles” sería una construcción cuyo objetivo fue y sigue siendo, retratar a Venezuela como un narcoestado, es decir, un Estado canalla con el que ni se puede ni se debe negociar nada. Aparejada a esta narrativa Nicolás Maduro no sería un presidente sino el capo del Cartel, y por lo tanto estaría desposeído del poder y legitimidad que tienen los jefes de Estado. Es más, Maduro no sería ya considerado como un dictador sino como un delincuente que, junto a su camarilla de secuaces, estaría enriqueciéndose gracias al negocio de la droga. En consecuencia, cualquier intervención para derrocar a un gobernante convertido en narco y acabar con la organización ilegal que gobernaría Venezuela, estaría justificada. De hecho, con el pasar del tiempo este relato se ha ido fomentando e incrementando junto a la hostilidad del ultraconservador gobierno de Donald Trump, que ha obstaculizado cualquier tipo de acercamiento entre oposición y gobierno en Venezuela y sueña con una intervención armada en el país y un desenlace como el de Manuel A. Noriega en Panamá en 1989.


Cuatro años después de nuestro primer estudio sobre el “Cartel de los Soles”, el objetivo sigue siendo el mismo, recabar las pruebas que demuestren su existencia. Pero más importante todavía es encontrar los nexos entre Nicolás Maduro y sus altos funcionarios con la organización delictiva. Los medios de comunicación y ciertas organizaciones interesadas no han dejado de publicar titulares altisonantes que tratan de posicionar a la República Bolivariana de Venezuela como un Estado canalla. Recientes informes y titulares afirman sin tapujos la relación del gobierno de Venezuela con el narcotráfico: “Venezuela: ¿Un Estado mafioso? Venezuela se ha convertido en un eje del crimen organizado en la región” (Insight Crime, 2018)1; “Venezuela, puente del narcotráfico, se convierte también en productor”2 ; “Régimen de Venezuela llena sus bolsillos con dinero del narcotráfico”3; “Los papeles que explican el 'narcotráfico de Estado' en la Venezuela chavista”4. La imposición a la opinión pública internacional de que efectivamente Venezuela es un narcoestado justificó que, en medio de la pandemia del coronavirus a finales de marzo de 2020, EE.UU. haya puesto precio a la cabeza de Nicolás Maduro por 15 millones de dólares. Nuestra intención es dilucidar cuánto hay de cierto en estas acusaciones que para la prensa y ciertos actores políticos han sido siempre pruebas irrefutables, a pesar de la falta de fuentes rigurosas y estudios fiables.


Advertencia del autor en torno a la presente investigación

Como ya se ha mencionado, durante el transcurso de la presente investigación nuestro mayor objetivo ha sido conseguir pruebas de la existencia del “Cartel de los Soles”, por ello, se hicieron todas las gestiones para conseguir más información de aquellas fuentes que afirmaron tener la certeza de la existencia de pruebas o publicaron información comprometedora sobre el “Cartel de los Soles”. Se trató entonces de contactar con diversas fuentes para la consecución de mayores insumos. En primer lugar, se contactó con la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), órgano supuestamente independiente adscrito a la Organización de Naciones Unidas (ONU), y que como analizaremos posteriormente en profundidad, afirmó en su informe de 2019, publicado a principios de 2020, tener evidencias de la existencia del “Cartel de los Soles”. En segundo lugar, se contactó con la organización Insight Crime, que en uno de sus informes con fecha de 2018 dedicado a Venezuela aseveró haber contactado con fuentes anónimas del Departamento de Justicia. Su codirector Jeremy McDermott, le concedió entrevistas a una cantidad incontable de medios de comunicación y, en nuestro caso, ni se dignaron a contestarnos los correos electrónicos. Finalmente, también se contactó con el periodista del Herald Tribune, Antonio María Delgado, quien aseguró que su diario habría tenido acceso “a la solicitud de extradición del exjefe de espías chavista Hugo Carvajal”, un documento “de 140 páginas que muestra una detallada radiografía del denominado “Cartel de los Soles”5 . Hasta el momento de haber entregado para su publicación el presente trabajo, no hubo ninguna respuesta de quienes supuestamente tendrían las pruebas de la existencia y funcionamiento del “Cartel de los Soles”. Este


silencio sí constituye una prueba de la falta de transparencia y acceso a los datos en torno a una organización a la que se ha venido a llamar “Cartel de los Soles”, que de acuerdo a nuestra hipótesis, pertenece más al mundo de las hadas y los unicornios que al mundo real.


Recordando el “Cartel de los Soles” y el escándalo inicial

Existe un amplio consenso en que la existencia del “Cartel de los Soles” se remonta a principios de la década de los noventa, concretamente a 1993 “cuando dos generales de la Guardia Nacional, el jefe antinarcóticos Ramón Guillén Dávila y su sucesor Orlando Hernández Villegas, fueron investigados por narcotráfico” (Insight Crime, 2018, p. 6), es decir, el término fue utilizado por primera vez mucho antes de la aparición en escena de la Revolución Bolivariana. Desde la llegada al poder del presidente Hugo Chávez fueron recurrentes las acusaciones en su contra por supuesta colaboración con la llamada “narcoguerrilla” de las FARC. Nunca se llegaron a presentar pruebas, pero la relación entre el narcotráfico y la Revolución Bolivariana aparecía de manera recurrente en los medios de comunicación. De hecho, fue uno de los puntales para desprestigiar al proceso revolucionario. El reputado diario británico The Guardian publicó en el año 2008 extensos reportajes con titulares como: “Revelado: El rol de Chávez en el camino de la cocaína hacia Europa”6. Pero siempre nos topamos con la misma carencia de fuentes mínimamente rigurosas. El clímax del escándalo del llamado “Cartel de los Soles” irrumpió en el año 2015, con la entrega a los servicios secretos de EE.UU. de Leamsy Salazar, miembro de la seguridad del presidente Hugo Chávez y posteriormente de Diosdado Cabello, que fue convertida en la prueba viviente de la existencia de una organización de narcotraficantes liderada por altos funcionarios del gobierno de Maduro y militares de alta graduación de las Fuerzas Armadas, por ello se le llamó el “Cartel de los Soles”.


La prensa internacional llegaba a disputarse el “honor” de haber dado la primicia, como todavía lo sigue haciendo el derechista diario ABC de España que en una nota publicada el 26 de marzo de 2020 tituló: “ABC destapó en exclusiva la vinculación del régimen chavista de Venezuela con el narcotráfico”7 . Según el diario español, posteriormente The Wall Street Journal corroboraría la noticia destapada por ABC. Esta imagen era la que ilustraba la cercanía de Leamsy Salazar a Chávez y Cabello y daba credibilidad a sus testimonios:

El diario español publicaba entonces relatos fantásticos de Leamsy Salazar como hechos constatados:


Como asistente en permanente acompañamiento de Cabello, Salazar fue testigo de situaciones y conversaciones que incriminan al presidente de la Asamblea Nacional. En concreto, le vio dar órdenes directas para la partida de lanchas cargadas con toneladas de cocaína y ha aportado evidencias sobre lugares donde se almacenan montañas de dólares en efectivo procedentes de ese negocio ilícito, según las fuentes conocedoras de la investigación, llevada a cabo por la Administración para el Control de Drogas (DEA por sus siglas en inglés) de EE.UU.8.

A mediados de mayo de 2015, los principales diarios estadounidenses dieron crédito a las acusaciones del Departamento de Estado y la DEA con jugosos reportajes. The Wall Street Journal publicó el titular: “Oficiales venezolanos sospechosos de convertir el país en un centro de distribución internacional de la cocaína”9.


Inmediatamente, el resto de la prensa estadounidense publicó notas muy similares: The New York Times.: “EE.UU. centra su amplia investigación sobre cocaína en altos oficiales venezolanos”10; The Washington Post: “Un cartel de la droga en el poder en Venezuela”11. De esta forma, la prensa estadounidense se convertía en un amplificador de la propaganda de los servicios de inteligencia de su país e instalaba en el resto de la prensa occidental al “Cartel de los Soles” como una banda criminal, cuyos capos eran los dirigentes del gobierno de Venezuela. El único problema de toda la información publicada fue que no existió ni una sola evidencia de las acusaciones vertidas. Como ha analizado la organización dedicada a la exposición del trabajo de los medios de comunicación Equidad & Precisión en la Información (FAIR, por sus siglas en inglés), las únicas fuentes fueron anónimas, procedentes del Departamento de Justicia y el testimonio de un desertor (Koerner & Vaz, 2019)12. Tras la prensa estadounidense vendrían los diarios españoles y latinoamericanos que amarillearían todavía más los supuestos hechos en su búsqueda de oportunidades de ventas y primicias, la realidad ficcionada continuó derivando en relatos fantásticos. Los españoles llevaron la batuta. El Mundo. tituló: “Exchavistas señalan a Diosdado Cabello como jefe del narco”13, por cierto, el texto tuvo al Wall Street Journal como única fuente. El País. sacó el jugoso reportaje “Nueva luz sobre el misterioso ‘Cartel de los Soles’”14, pero que no contó nada concreto y es una oda a la especulación, y el que no me crea que pierda su tiempo leyendo el artículo. Pero la falta de rigor periodístico todavía empeoró en crónicas aparecidas en el diario La Razón: “O cargábamos la droga o nos mataban”, que inventó sin pudor pero con mucho descaro, que en incautaciones de droga ocurridas tres años antes la “DEA estadounidense cree que está involucrado el Cartel de los Soles”15. Pero en esta ocasión, como en tantas historias relacionadas con Venezuela, la prensa fue fuente suficiente para la misma prensa, cuando el origen de la información son filtraciones anónimas de los servicios de inteligencia. Así ha ocurrido en incontables ejemplos de antiperiodismo relacionados con la Revolución Bolivariana, como cuando “Hugo Chávez


ofreció a Rusia su territorio para bases militares”16 (Casado, 2011); o cuando el propio Chávez planeó junto “con Irán construir una villa nuclear”17. Al igual que los narcotraficantes lavan el dinero proveniente de sus actividades ilegales en empresas legales, los servicios de inteligencia convierten su propaganda en noticias a través de los medios de comunicación (Casado, 2015).


La caída en el olvido del “Cartel de los Soles” durante cuatro años

Tras la euforia periodística de mediados de 2015, el “Cartel de los Soles” desapareció de los titulares de la prensa internacional, para aparecer únicamente de manera intermitente en webs y diarios de poca monta. Así encontramos notas en el año 2016 en El Nuevo Herald: “Arrestan a oficial venezolano, presunto miembro del ‘Cartel de los Soles’”18; en el 2017 en Panam Post: “El ‘Cartel de los Soles’ opera en todos los niveles de las Fuerzas Armadas de Venezuela: vicepresidente colombiano”19; y, en el 2018 en CyberCuba.: “Exsicario de Pablo Escobar: ‘Nicolás Maduro es el gran capo del Cártel de los Soles’”20. Pero qué sorprendente que a pesar de la gravedad del expediente del “Cartel de los Soles” no hemos vuelto a saber nada de los avances de las investigaciones durante casi un lustro, ¿qué fue de las pruebas y los testigos?, ¿dónde están las toneladas de polvo blanco que los militares venezolanos de alta graduación se supone que transportan regularmente a EE.UU. y a Europa? Hace cinco años, los diarios del mundo occidental al unísono cacarearon y replicaron la información que interesadamente les iban “filtrando” la DEA, el Departamento de Justicia y otros servicios de inteligencia, que sabemos es una práctica recurrente como parte de su trabajo de desinformación y propaganda. Aun así, ni un solo periodista de las reputadas salas de redacción de los grandes periódicos puso en tela de juicio la existencia del “Cartel de los Soles”. Pero tampoco nadie se volvió a preguntar qué fue de los artífices del narcoestado venezolano, nadie quiso investigar hasta dónde han llegado las indagaciones y pesquisas judiciales21. El periodismo de investigación no está de moda y menos si el


resultado es que no hay nada de nada, cero ventas, no más primicias, nos quedamos sin sangre. Pero ahora una vez más, se repite el juego, los servicios de inteligencia vuelven a posicionar el caso del “Cartel de los Soles” y a través de los medios publican las nuevas “desinformaciones” sin chistar.


El regreso del “Cartel de los Soles”

La impaciencia de EE.UU. por derrocar a Nicolás Maduro, aunado a la pérdida de legitimidad de Juan Guaidó entre los suyos (como explicaremos posteriormente en este trabajo), se encuentran entre las causas que han provocado que el tema haya sido posicionado con fuerza una vez más en los medios de comunicación, a partir de la segunda mitad del año 2019. En esta ocasión, aunque la falta de pruebas es la misma de siempre, al Departamento de Justicia le han hecho el juego no solo los medios de comunicación, sino también la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, un organismo teóricamente independente vinculado a las Naciones Unidas. Pero analicemos primero el comportamiento de los medios de comunicación y organizaciones tipo think tanks afines a los servicios de inteligencia de EE.UU.


Insight Crime: La fundación con una fe ciega en la existencia del “Cartel de los Soles”

La Fundación Insight Crime, que se define como un híbrido: “parte medio informativo, parte medio académico y parte centro de pensamiento”22, ha escrito mucho sobre el “Cartel de los Soles”, desgraciadamente reproduciendo la misma desinformación que ha caracterizado todo lo que conocemos sobre esta organización delictiva. Insight Crime en su página web en el perfil que tiene dedicado a Venezuela establece:


Hay evidencia que indica que, a partir de la mitad de la primera década del siglo XXI, elementos corruptos en las fuerzas de seguridad intensificaron su papel en el negocio [del tráfico de drogas], formando una red informal denominada el "Cartel de los Soles"23.

Las pruebas como siempre brillan por su ausencia, pero esperábamos encontrarlas en el informe que en el año 2018 publicó Insight Crime titulado “Venezuela ¿Un Estado mafioso?”, en el que dedican un capítulo al “Cartel de los Soles” (Insight Crime, 2018)24. Como repetiremos hasta la saciedad, la obsesión de nuestro trabajo es encontrar las pruebas, más allá de las benditas evidencias, sospechas y especulaciones. Pero el informe señalado nos advierte:


Tenemos 123 archivos. Sin embargo, por motivos legales no publicaremos la lista completa. En lugar de eso adjuntamos aquí algunos datos de aquellos contra quienes creemos tener evidencia muy sólida.

Pero al tratar de encontrar la solidez de las evidencias, las fuentes que pudieran llevarnos a conocer más sobre el “Cartel de los Soles” y los altos cargos del gobierno de Maduro, lo que encontramos es poco convincente. El primero de los implicados sería Diosdado Cabello, a quien se señala como el número dos del gobierno de Maduro: “Fuentes del Departamento de Justicia de Estados Unidos hablaron sobre Cabello con Insight Crime bajo condición de anonimato”. Primera fuente encontrada, anónima, pero además es poco sustancioso lo que aportó en relación con el supuesto criminal:


Mire, este tipo está metido hasta el cuello en todo tipo de actividades ilegales en Venezuela y estamos armando un caso contra él. Pero sabe cómo protegerse y mantener distancia del trabajo sucio’, señaló la fuente (p. 17).

El segundo de los señalados sería el entonces vicepresidente Tareck El Aissami, el informe (p.18) primero hace referencia a una nota publicada por la propia Fundación Insight Crime de 2017 que llevó por título “Nuevo vicepresidente de Venezuela vinculado al narcotráfico”25, y al leer esta nota, la única fuente para tales afirmaciones es: “El Aissami había sido vinculado con el narcotráfico en varios informes periodísticos en los que se mencionaba a funcionarios estadounidenses cuya identidad no fue revelada”. Es decir, este “centro de pensamiento” usa como referencia a los medios de comunicación y estos a fuentes anónimas, la fórmula no se basa en la credibilidad del mensaje, sino que la credibilidad del mensajero es suficiente para no dudar del mensaje. El tercer mencionado en el informe sobre el entramado del “Cartel de los Soles” es Néstor Reverol, entonces ministro de Relaciones Interiores y comandante de la Guardia Nacional Bolivariana, en su caso el informe señala:


El pliego de cargos en su contra afirma que Reverol alertó a narcotraficantes de operativos contra ellos, obstruyó investigaciones, puso en libertad a narcos arrestados y se aseguró de que se devolviera narcóticos incautados a los traficantes (p. 18).

Fuentes en las que se avale dicha información: ninguna. Por último, el informe señala que “Cilia Flores, esposa del presidente Maduro y por tanto, la Primera Dama, también se ha visto implicada en narcotráfico por asociación”. La asociación sería la condena de sus sobrinos acusados de narcotráfico en EE.UU. y las investigaciones realizadas por este mismo delito en contra de su hijo. Eso para el informe ya la hace culpable del delito de asociación ilícita. ¿Dónde queda la presunción de inocencia? Vaya usted a saber. Pero la propia definición y existencia del “Cartel de los Soles” es bastante contradictoria, hasta el punto de que Insight Crime estaría reconociendo que no existe tal organización o por lo menos no se puede afirmar que esté vinculada y controlada por el Gobierno bolivariano:


Las estructuras narcotraficantes en el estado venezolano no son un cartel, sino una serie de redes muchas veces antagónicas enquistadas dentro del régimen chavista, con nexos que se remontan a casi dos décadas (p.18).

En conclusión, El “Cartel de los Soles” “no es un cartel”, sino redes delictivas “muchas veces antagónicas”. Pero el informe menciona a otros altos funcionarios venezolanos. ¿Saben de dónde se obtienen las fuentes? Nada más y nada menos que de los computadores de Raúl Reyes. Aquellos computadores que tuvieron una alta resonancia mediática y política internacional después de la Operación Fénix, ocurrida en el año 2008 y por la que Colombia invadió el territorio ecuatoriano y fueron asesinados varios miembros de las FARC, junto a estudiantes universitarios mexicanos que estaban en el campamento durante el ataque. Aunque en el informe de Insight Crime la supuesta información de estas computadoras es motivo suficiente para incriminar a un nutrido número de venezolanos que han ejercido altos cargos políticos y militares, hasta el momento, en más de una década, ni un solo tribunal ha utilizado esta información como prueba. ¿Por qué? Pues porque en la incautación de las famosas computadoras se rompió la cadena de custodia y hoy en día no sabemos ni siquiera si las computadoras existieron o fueron “sembradas” por el ejército/gobierno de Colombia, cuyo jefe de Estado para la época era Álvaro Uribe Vélez. Un problema adicional en relación con la Fundación Insight Crime, no es únicamente la falta de rigor y credibilidad de los informes que publican sobre el “Cartel de los Soles”, que como vemos no aguantan un mínimo análisis, sino que esta información y los voceros de esta fundación son frecuentemente utilizados por los medios internacionales para dar credibilidad a sus notas periodísticas. Ejemplo de ello es el reportaje de la BBC titulado “Recompensa por Maduro: qué se sabe del ‘nebuloso’ ‘"Cartel de los Soles’, acusado de ‘inundar con cocaína’ EE.UU. desde Venezuela”26, publicado a finales de marzo del año 2020, donde Jeremy McDermott, codirector y cofundador de Insight Crime, es con diferencia la fuente más citada por el reportero.


La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) entra en el juego

La JIFE es un órgano que se define a sí mismo como independiente y cuasi judicial, constituido por expertos y que fue establecido en virtud de la Convención Única de 1961 sobre estupefacientes. Está integrada por trece miembros, diez elegidos por el Consejo Económico y Social de la ONU y tres por la Organización Mundial de la Salud. Sus miembros una vez elegidos deberían ejercer sus funciones imparcialmente y a título personal, con total independencia de los gobiernos27. En su informe del año 2019 concretamente en el párrafo 578, la JIFE mencionó expresamente por primera vez al “Cartel de los Soles”, pareciera que por fin un organismo serio y de reputado prestigio nos iba a dar mayores datos sobre esta organización delictiva. Sin embargo, de nuevo se habla de “indicios” en la colaboración de las Fuerzas Armadas Bolivarianas con el “Cartel de los Soles”.


578. En los últimos años, los grupos delictivos organizados han transportado grandes cantidades de drogas ilícitas a Europa y los Estados Unidos desde Colombia, pasando por la República Bolivariana de Venezuela. Para controlar ese tráfico, en particular el tráfico de cocaína a través de Centroamérica con destino a los Estados Unidos, los grupos delictivos organizados controlan los puertos marítimos y utilizan aeronaves ligeras, con las que realizan vuelos ilegales. Hay indicios de que, en la República Bolivariana de Venezuela, los grupos delictivos han logrado infiltrarse en las fuerzas de seguridad gubernamentales y han creado una red informal conocida como el “Cartel de los Soles” para facilitar la entrada y salida de drogas ilegales (JIFE 2020)28.

Es decir, la misma falta de credibilidad en las fuentes de información que siempre se ha identificado. El problema es que en esta ocasión es un ente con personalidad jurídica internacional el que se une a las especulaciones, a las que se dio una nueva vuelta de tuerca. Como era de esperar el informe de la JIFE fue replicado por los medios de comunicación que constantemente han sido utilizados como altavoces de la propaganda en torno al “Cartel de los Soles”. La organización Insight Crime sacó el titular: “JIFE reconoce influencia del “Cartel de los Soles” de Venezuela en narcotráfico”29. Por su parte, la agencia de noticias EFE difundió esta información que fue replicada en la prensa internacional en titulares como El diario.es: “La ONU ve indicios de que el narco se ha infiltrado en las FF.AA. de Venezuela”30. Es interesante ver cómo el texto de esta noticia reproduce información de Insight Crime volviendo a poner de manifiesto lo contradictoria que es la información existente sobre el “Cartel de los Soles”:


El centro apunta que ‘no existe un árbol genealógico para una estructura tan nebulosa’ como la del referido cartel, y que solo se cuenta con ‘una lista de nombres publicada’ por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro estadounidense y "mucha especulación".

En resumen lo que tenemos hasta ahora es: a) Indicios por todas partes pero ni una sola prueba; b) Una supuesta organización delictiva a la que se denomina “Cartel de los Soles”, pero que no es un Cartel, ya que posee una estructura nebulosa (más arriba Insight Crime describía al supuesto cartel como un conjunto de redes delictivas antagónicas); c) La OFAC, actor completamente interesado dependiente de la Casa Blanca, es el encargado de determinar la lista de los miembros del “Cartel de los Soles”; d) Demasiada especulación. Tras la repercusión que tuvo el informe de la JIFE, Luis Otarola Peñaranda, abogado miembro de la organización fue entrevistado por las propias Naciones Unidas, y al ser interrogado sobre el “Cartel de los Soles” se limitó a afirmar que las fuentes eran “confiables y verificadas”, pero hasta ahora no conocemos ninguna de ellas31. Otra de las contradicciones, es que en el mismo Informe Anual 2019 de la JIFE, en su párrafo 583, se establece que la incautación de clorhidrato de cocaína en Venezuela durante el año 2018 fue de gran envergadura (35,5 toneladas) solo superado por Colombia (JIFE, 2020). A la hora de interpretar este dato relativo a las incautaciones son varios factores que debemos tener en cuenta: a) Venezuela no es productora de esta sustancia, pero Colombia sí; b) El tránsito de la cocaína a través de Venezuela es mucho menor que la que transita desde el Caribe colombiano y la cuenca del Pacífico colombiano y ecuatoriano (como analizaremos en profundidad más abajo) y por lo tanto, la incautación de las autoridades venezolanas es en términos absolutos y relativos de gran envergadura; c) Ante este volumen en materia de incautación de drogas es difícil pensar que exista una política de Estado en Venezuela dedicada al tráfico de drogas. Es interesante analizar brevemente los informes de la JIFE desde el año 2015, cuando revienta el caso del “Cartel de los Soles” a nivel mediático, hasta 2020, cuando la JIFE hace mención por primera vez de esta organización delictiva en su Informe para el año 2019. A Venezuela solo se le menciona en los informes de 2017 y 2015, en los que fueron todo


parabienes por la gestión de este país en su lucha contra las drogas. El párrafo 216 del informe de 2017 señaló un comportamiento modélico por parte de la República Bolivariana de Venezuela:


216. La Junta observa que, desde la misión que envió a la República Bolivariana de Venezuela en 2014, el Gobierno ha adoptado una serie de medidas para aplicar las recomendaciones de la Junta y que se han logrado progresos en determinados aspectos de la lucha contra las drogas. Poco después de la misión de la Junta, el Gobierno aprobó el Plan Nacional Antidrogas 2015-2019, que tiene por objeto reducir el uso indebido de drogas e intensificar las actividades de prevención al respecto. La Oficina Nacional Antidrogas ha ampliado sus programas de educación contra las drogas y de sensibilización sobre las actividades de reducción y prevención del consumo de drogas en todo el país (JIFE, 2018)32.

Algo parecido ocurre en el año 2015, donde Venezuela siempre ha seguido los directrices acordadas por la JIFE:


193. La cooperación del Gobierno con la JIFE ha sido satisfactoria, como lo ha sido su cumplimiento de los tratados de fiscalización internacional de drogas. Se está elaborando un nuevo plan nacional de lucha contra las drogas. La Junta observa que el Gobierno sigue trabajando para combatir el tráfico de drogas proveniente de los países vecinos y sigue financiando eficazmente las actividades de los diversos organismos gubernamentales responsables de la fiscalización y la prevención (JIFE, 2016).

Por estos motivos, no huelen hasta el momento nada bien las acusaciones de la JIFE que reproducen las acusaciones sin sustento del gobierno de EE.UU. Hasta que no se presenten pruebas sobre las actividades del “Cartel de los Soles” en el tráfico de drogas con la anuencia del gobierno de Venezuela y su participación en el mismo, consideraremos el trabajo de la JIFE en el mejor de los casos como poco riguroso y en el peor, como el trabajo de una organización tarifada de los gringos.


La lucha contra el “Cartel de los Soles” bajo la égida de EE.UU.

Desde que Obama declarara mediante decreto a Venezuela una “amenaza para la seguridad de EE.UU.”33, las relaciones entre ambos países han ido en caída libre, aunque nunca fueran buenas. La llegada de Donald Trump a la Casa Blanca empeoró la situación, el ultraconservador presidente ha hostigado a Venezuela repetidamente, no solo ha impuesto draconianas sanciones económicas unilaterales prohibidas por el Derecho Internacional (Casado, 2018), sino que en varias ocasiones ha amenazado, expresa34 y tácitamente35, con intervenir militarmente este país. El más reciente movimiento en contra de Venezuela, anunciado en medio de la pandemia del coronavirus, ha sido ofrecer una recompensa por la captura del presidente Nicolás Maduro por 15 millones de dólares36. Con este anuncio se declaraba oficialmente al presidente venezolano como el líder del “Cartel de los Soles” y se añadía el término narcotraficante a los de dictador y presidente ilegítimo. A la luz, o mejor dicho sombras, de la falta de veracidad en torno al “Cartel de los Soles”, la recompensa por el presidente Nicolás Maduro pareciera una broma de mal gusto, pero desgraciadamente EE.UU. lanzó un mensaje por el que validaba cualquier acción en contra de Venezuela. Como titularía el diario El Nacional de Venezuela pocos días después de emitida la recompensa: “Donald Trump subasta a Nicolás Maduro”37. Como consecuencia, tan solo unas semanas más tarde se produciría el fiasco de intento de invasión de Venezuela en la llamada Operación Gedeón. En conclusión, un total desconocimiento de la legislación internacional e imposición de la Ley de la Selva. La pantomima del fiscal general de Estados Unidos, William Barr, en su acusación en contra el presidente Nicolás Maduro y el resto de los


señalados como miembros del “Cartel de los Soles”, más temprano que tarde será parte de películas y documentales que mostrarán cómo en el año 2020 funcionaron las estrategias del imperialismo, pero por ahora son peligrosos pasos belicistas que tienen un futuro inmediato incierto. El eje principal de la acusación gira en torno a que el “Cartel de los Soles” se habría marcado como objetivo: "Inundar Estados Unidos con cocaína e imponer a los usuarios de este país sus dañinos y adictivos efectos"38. Mientras a Irak se le acusó de tener armas de destrucción masiva, en el caso de Venezuela es la cocaína. En la referida acusación, en la parte dedicada contra el presidente Maduro, carente como siempre de sustento, identificamos un claro ejemplo de lo que se ha venido a llamar como telenovelización de la política (Bouza, 2007), el uso de los recursos de las telenovelas, en este caso de capos y mafiosos de moda en la actualidad, aplicados a la acción política:


En su papel de líder del Cártel de Los Soles, Maduro Moros negoció envíos de muchas toneladas de cocaína producidas por las FARC; ordenó que el “Cartel de los Soles” proporcionara armas militares a las FARC; coordinó relaciones exteriores con Honduras y otros países para facilitar el tráfico de drogas a gran escala; y solicitó asistencia del liderazgo de las FARC para capacitar a un grupo de milicianos no autorizados que funcionaba, en esencia, como una unidad de fuerzas armadas para el Cártel de los Soles39.


La prensa vuelve a la carga

Los medios de comunicación reprodujeron la acusación contra Maduro y otros altos cargos del gobierno sin ponerla nunca en tela de juicio, comprobar la veracidad de las fuentes o preguntarse por los intereses geopolíticos de la acusación del fiscal general de EE.UU. En realidad, el terreno para la nueva arremetida de la prensa internacional contra Venezuela venía produciéndose desde septiembre del 2019, cuando un reportaje, una vez más de The Wall Street Journal, despertó de la hibernación de cuatro años sin seguirle la pista al “Cartel de los Soles” con el reportaje: “La Venezuela de Hugo Chávez trabajó para inundar EE.UU. con cocaína, dice el Fiscal estadounidense” y por subtítulo: “Documentos preparados por fiscales federales describen por primera vez el posible rol del anterior presidente venezolano en el tráfico de drogas”40. La organización FAIR describió este texto de la siguiente manera: “el género de ‘estado profundo’ de ficción alcanzó nuevas cotas con lo último sobre Venezuela”41. El reportaje de The Wall Street Journal lo escribió Juan Forero, el mismo que dio la primicia en el año 2015, que por cierto en ocasiones anteriores nunca me quiso dar una entrevista. Para variar, este reportaje es fruto de “documentos confidenciales” a los que tuvo acceso The Wall Street Journal, pero al atender a las fuentes se basa únicamente en la acusación del fiscal y el testimonio de un desertor. En conclusión, sigue existiendo el mismo tipo de argumentación de siempre: nada. Pero la función de este reportaje donde en realidad The Wall Street Journal no “había” accedido a “documentos confidenciales”, sino que se los habían suministrado fuentes interesadas en que se diera a conocer la información, allanó el terreno para que el supuesto papel del gobierno de Venezuela en el narcotráfico ocupara las portadas de los medios de comunicación internacionales una vez más.


Apenas un mes después, en la misma tónica de The Wall Street Journal, el portal El Confidencial publica otros “documentos inéditos” que dieron lugar al reportaje: “Los papeles que explican el 'narcotráfico de Estado' en la Venezuela chavista”. La carrera por las primicias y por posicionar a Venezuela como un país canalla dedicado al narcotráfico había vuelto a comenzar. Este diario con total descaro afirmaba: “Venezuela es país de procesamiento y de tránsito de la droga originaria de Colombia. Desde 2000, su justicia comenzó a investigar las conexiones del narcotráfico con el Ejército y el Gobierno”. Pocas semanas después de la anunciada recompensa por Maduro, la Voz de América, que como se sabe pertenece al servicio de radio y televisión internacional del gobierno de los EE.UU., publicó una entrevista al viceministro de Seguridad de Honduras que llevó por título, Luis Suazo: “Viceministro hondureño acusa a Venezuela de narcotráfico”42 y en donde el diario señaló: “El viceministro de Seguridad, Luis Suazo, aseguró que el 100 por ciento de las aeronaves cargadas de cocaína y que pasan por Honduras en tránsito hacia Estados Unidos, provienen de Venezuela”. Algo que como veremos a continuación, al analizar las rutas de la cocaína, no tiene ni pies ni cabeza. Esta información se reforzaría, ya en mayo de 2020, cuando el diario El Nacional de Venezuela a través de las declaraciones de Claudio Sandoval, embajador del gobierno de Juan Guaidó en Honduras publicó el siguiente titular: “Honduras, Belice y Guatemala en la ruta del “Cartel de los Soles”43. La información de El Nacional se limita a repetir lo publicado anteriormente por la Voz de América. A mediados de abril el diario nicaragüense La Prensa publicó el titular “Ejército de Nicaragua en operación para golpear el ‘Cartel de los Soles’, al que vinculan a Nicolás Maduro”. En realidad la noticia se refiere a la “Operación Orión V” una campaña naval internacional constituida por varios países de la región para luchar contra el narcotráfico, pero que el diario aprovecha para afirmar la existencia del “Cartel de los Soles” y su vinculación con Nicolás Maduro44. Como era de esperar los reportajes con informaciones espectaculares empezaron a tomar vuelo, el portal Infobae incluso encuentra nexos entre el Cartel de Sinaloa y el de los Soles en territorio venezolano:


Venezuela viene cumpliendo un rol protagónico en el tráfico de drogas del Cártel de Sinaloa. Desde finales de los años noventa, la organización fundada por Joaquín “El Chapo” Guzmán, y el Cártel de los Soles —ligado a Nicolás Maduro— encontraron una ruta segura que les permite traficar drogas desde Colombia a Estados Unidos 45.

En otro reportaje de este mismo medio que utiliza como fuente al ex director de Operaciones Internacionales de la DEA (Agencia Antidrogas Estadounidense), Mike Vigil, se afirma que ambos cárteles estarían introduciendo en EE.UU. entre 200 y 250 toneladas de cocaína al año 46. A partir de ahora el bombardeo de notas será continuo y se reproducen titulares sin sustento que se limitan a reproducir y reciclar lo dicho por otros, siempre con marcados rasgos sensacionalistas que sean atractivos a audiencias adocenadas. Ejemplo de ello es el titular de la revista Militar Digital Diálogo: “Régimen de Venezuela llena sus bolsillos con dinero del narcotráfico” 47.


El futuro del “Cartel de los Soles”

Junto a la recompensa ofrecida por el presidente Nicolás Maduro, también se puso precio a la cabeza de otros funcionarios o exfuncionarios venezolanos. Entre ellos cabe destacar Clíver Alcalá, por quien la recompensa era de diez millones de dólares, el doble que por el Chapo Guzmán, y quien llevaba ya varios años viviendo en Colombia siendo muy crítico con el gobierno de Maduro, llegando incluso a colaborar con quienes intentaron la invasión a Venezuela en la Operación Gedeón 48. Alcalá se entregó a la DEA días después de publicada la recompensa por su captura, lo que de nuevo impulsó múltiples titulares sobre el funcionamiento del “Cartel de los Soles”. Como el del diario británico The Telegraph: “El ‘Cartel de los Soles’: cómo la Venezuela de Maduro y sus generales supuestamente construyeron un gran imperio de drogas” 49. No cabe duda de que el antiguo desertor convertido en colaborador de la DEA “aportará” nueva información. Debe hacerlo porque en estos momentos el narcotráfico es el puntal principal de ataque de EE.UU. contra Venezuela y la excusa para llevar a cabo todo tipo de agresiones contra su gobierno y para ello necesita nuevos informantes que den un cariz de renovada veracidad a sus acusaciones.


La “Mafia de Guaidó”

A principios del año 2019, Juan Guaidó, un político prácticamente desconocido, fue elegido presidente de la Asamblea Nacional (Poder Legislativo), para posteriormente “autoproclamarse” presidente “encargado” de la República Bolivariana de Venezuela en el transcurso de un mitin. Inmediatamente el gobierno de Donald Trump y gran parte de América Latina y Europa Occidental dieron su apoyo y reconocimiento a Guaidó. Este reconocimiento internacional es sin duda un nefasto precedente que no se había visto en la historia moderna del Derecho Internacional en América Latina, donde a un presidente inventado por un grupo de países se le otorga un cheque en blanco para actuar a su antojo en contra de los propios principios democráticos. Desde entonces la estrategia de Guaidó como “presidente interino”, ha sido acabar con lo que denomina la usurpación del gobierno de Nicolás Maduro. La narrativa de la usurpación le permitió a Guaidó y a sus aliados occidentales, justificar cualquier tipo de actuación, ya fuera legal o ilegal, pacífica o bélica, para derrocar a Nicolás Maduro. La involucración en actuaciones de carácter ilegal y criminal por parte de Guaidó y quienes le apoyan, es el motivo por el que hemos decidido llamar a este capítulo la “Mafia de Guaidó”, término mucho más ajustado a la realidad que las acusaciones sobre la existencia del “Cartel de los Soles”. El diccionario de la lengua española de la Real Academia Española, otorga cuatro acepciones a la palabra mafia: 1. f. Organización criminal y secreta de origen siciliano. 2. f. Cualquier organización clandestina de criminales. 3. f. despect. Grupo organizado que trata de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos. La mafia del petróleo.


4. f. P. Rico. Engaño, trampa, ardid. Menos la primera, todas las demás definiciones de mafia encajarían con las acciones inescrupulosas impulsadas por Guaidó desde su autoproclamación a principios del año 2019, como recibir el apoyo de narcotraficantes, malversar activos económicos de la nación, incurrir en actos de corrupción de los fondos recibidos en apoyo de su causa o intentar dar golpes de Estado e invasiones paramilitares a su país, por mencionar una parte del sinfín de cargos en su contra. A continuación, repasaremos algunos de los hitos de la Mafia de Guaidó. Pocas semanas después de su autoproclamación, se produjo la quema de los camiones con supuesta ayuda humanitaria que se intentó introducir en Venezuela desde la frontera en Colombia. Las portadas de los medios de comunicación internacional cacarearon que fueron los esbirros de Maduro los que quemaban la ayuda humanitaria que se intentaba introducir en Venezuela. Pero una sencilla investigación de The New York Times dio al traste con esta versión demostrando que fueron los propios manifestantes a favor de Guaidó que al lanzar cocteles molotov a las fuerzas venezolanas que resguardaban la frontera, acabaron incendiando los camiones con la ayuda humanitaria50. En la madrugada del 30 de abril de 2019, Guaidó encabezó un intento de golpe de Estado en Caracas con algunos efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana en las inmediaciones de la base militar de La Carlota, con el que esperaba provocar un alzamiento militar y popular generalizado. A este nuevo intento de golpe de Estado se le dio el altisonante nombre de “Operación Libertad”, pero las aspiraciones de Guaidó quedaron en saco roto, la asonada fue rápidamente controlada y los golpistas desarmados. Pero Guaidó no solo se ha dedicado a desestabilizar Venezuela, también ha actuado como jefe de Estado en los países que le han reconocido como un “presidente interino”, aunque sin territorio ni población que gobernar. Varios diplomáticos nombrados por Guaidó ocupan las sedes diplomáticas en distintos países y en otros coexisten con los del gobierno de Maduro en un status jurídico difícil de explicar. La influencia de Guaidó ha llegado a organismos internacionales donde sus aliados son mayoría y en la


actualidad su enviado actúa como embajador de facto ante la OEA con capacidad de voto51. Los delegados de Guaidó también se han apropiado de activos económicos de Venezuela, como ocurrió con la empresa Citgo, situada en territorio estadounidense y que fue confiscada por la administración de Donald Trump tras la autoproclamación. Citgo posee tres refinerías en los estados de Texas, Illinois y Luisiana (una de ellas la sexta más importante de EE.UU.) así como una red de unas 10.000 gasolineras en todo el país, en total valorada en aproximadamente 13 mil millones de dólares52. Tras la confiscación, el canciller Jorge Arreaza ha denunciado que se han reportado en el primer trimestre de gestión, por parte de los delegados de Guaidó, pérdidas en la administración de Citgo por 300 millones de dólares53. La gestión de Guaidó, más allá de su ilegalidad, ha estado manchada por varios escándalos, algunos relacionados precisamente con su relación con Cárteles de la Droga. Esta información, pese a la documentación y evidencias existentes, es algo de lo que apenas han hablado los grandes medios de comunicación internacional. En septiembre de 2019 se publicaron unas comprometedoras imágenes en las que Guaidó aparecía retratado con El Brother y El Menor, dos comandantes del grupo paramilitar Los Rastrojos, un grupo colombiano dedicado al paramilitarismo y el narcotráfico.


Las fotografías las obtuvo Wilfredo Cañizares, defensor de derechos humanos en Norte Santander, y se tomaron el 22 de febrero, cuando se celebró el concierto Aid Live en la frontera entre Colombia y Venezuela. Guaidó llegó al concierto y cruzó desde Venezuela a Colombia por una zona de la frontera controlada por Los Rastrojos. Frente a los alegatos de Guaidó de que esas fotos eran unas de tantas de las que se tomaba con la gente que le pide un selfie, Cañizares afirmó que nadie pudo pasar ese paso de la frontera sin un acuerdo con Los Rastrojos. De hecho, en una indagación realizada por Cañizares, “por órdenes de Los Rastrojos, nadie en Puerto Santander estaba autorizado a salir de sus casas durante el tiempo que duró el paso del presidente interino venezolano”54. Tras la publicación de las fotografías las amenazas contra Cañizares hicieron que tuviera que salir durante tres semanas de su domicilio en Cúcuta y a punto estuvo de salir del país, Los Rastrojos en su afán por averiguar quién había filtrado las fotografías mataron “un poco de gente” (Íbidem).


Varios escándalos de corrupción han salpicado la “gestión” de Guaidó, desprestigiándole ante la opinión pública internacional y entre sus propios acólitos. El primero explotó a mediados de 2019 y se le llamó “Caso Cúcuta”, por el que miembros del propio partido de Guaidó, desviaron fondos destinados a la ayuda humanitaria y al sustento de los militares venezolanos desertores estacionados en Colombia y se los gastaron en hoteles de lujo, licor y prostitutas55. Este caso se saldó con la separación de varios de los involucrados en los actos delictivos, aunque nunca se llegaron a conocer detalles como el dinero total desviado o los nombres de todos los involucrados en el escándalo. A finales del año 2019, Guaidó cesaba a su “embajador” en Colombia, Humberto Calderón Berti, quien acusó a personas del entorno del “presidente encargado” de estar involucradas en la malversación de fondos destinados a la adquisición de la ayuda humanitaria que se intentó introducir en Venezuela y que, como vimos antes, acabó incendiada56. También a finales del año 2019 reventaba otro caso de corrupción, al que se llamó “Operación Maletín Verde”, por el que empresarios colombianos relacionados con la distribución de alimentos en Venezuela habrían pagado sobornos a diputados venezolanos de oposición, incluidos varios del partido de Guaidó, Voluntad Popular 57. El crimen más reciente en el que estaría involucrado Guaidó es en la llamada “Operación Gedeón”, ejecutada y desarticulada el pasado 3 de mayo del año 2020, en la que un grupo de exmilitares venezolanos y estadounidenses convertidos en mercenarios y paramilitares, esperaban asesinar a Nicolás Maduro y a otros miembros de su gobierno. La fallida incursión se hizo a través de un contrato con la empresa Silver Corp58, emulando en cierta forma las patentes de corso de la época colonial. Guaidó estaría por tanto involucrado en delitos de lesa humanidad y terrorismo, donde además había comprometido los recursos de la nación por adelantado, ya que el costo de los servicios del contrato por más de 200 millones de dólares se garantizaba con el petróleo de Venezuela. Una nefasta empresa que le costó la vida a ocho de los aventureros y el resto fueron detenidos por las Fuerzas Armadas venezolanas, incluidos dos mercenarios estadounidenses.


Guaidó, al igual que ha hecho con cada uno de sus fracasos y delitos que se le imputan, ha negado estar involucrado en los hechos, pero las pruebas obtenidas demuestran lo contrario. Quien sí ha reconocido su papel es su asesor Juan José Rendón, que además ha expresado que informó a Guaidó de sus movimientos59. En el mejor de los casos esto demuestra que Guaidó estuvo al tanto de toda la operación Gedeón, pero es difícil no pensar fuera uno de los organizadores de la invasión paramilitar. En caso de estar involucrado, lo que es bastante obvio, hasta The Washington Post exige “una investigación independiente”(Ibidem). Pero tras la responsabilidad de Guaidó está la del propio Gobierno de los EE.UU., es muy improbable que Trump no solo estuviera al tanto, sino que haya sido el que diera luz verde a los movimientos golpistas de su protegido. Sobre todo, después de que Guaidó recibiera el honor de haber estado presente en el discurso del Estado de la Unión en febrero 2020 donde recibiera una gran ovación. Gesto que constituyó un claro espaldarazo de los EE.UU. para tratar de acabar con el disenso que Guaidó levanta a lo interno de la oposición venezolana, cada día más fragmentada y menos conforme con el papel jugado por el “presidente interino”. No sería la primera vez en la historia reciente de la región que EE.UU. se ve involucrada en turbios negocios relacionados con el narcotráfico con tal de apoyar a la facción de su preferencia por muy ilegal y violatoria de los derechos humanos que la operación sea. Así ocurrió en el escándalo Irán-Contra en los años 80, cuando la administración Reagan financió, formó y armó a la Contra nicaragüense contra el gobierno sandinista (Thomson, 2000, p. 296). Agresión a la soberanía de Nicaragua que no acabaría hasta que en el año 1986 la Corte Internacional de Justicia en el caso Nicaragua vs. EE.UU. dictó una sentencia a favor del primero y constatando la existencia de actividades militares y paramilitares financiadas por EE.UU. para derrocar a los Sandinistas (Case concerning the military and paramilitary activities in and against Nicaragua, 1986).


La mayoría de las rutas de la cocaína colombiana no pasan por Venezuela

En todo el entramado del funcionamiento mediático y político del “Cartel de los Soles”, algo que nunca dejará de sorprender es cómo toda la atención es puesta sobre la supuesta relación del gobierno de Maduro en el tráfico de drogas pero, sin embargo, se hace oídos sordos al incremento de la producción de la cocaína en Colombia. Venezuela no produce cocaína, lo que no es puesto en duda, pese a que cierta prensa sensacionalista como el diario ABC, curtido en primicias fantasiosas relacionadas con Venezuela, publique titulares como: “Venezuela, puente del narcotráfico, se convierte también en productor”60. En esta noticia, que podría perfectamente calificarse como fake news, pese a que la información procede de la denuncia del director de una organización llamada FundaREDES, un tal Javier Tarazona, el diario la hace suya y editorializa la información que aparece sin atribución de la fuente y tampoco está entrecomillada, como exigiría el respeto más básico por las reglas del periodismo. Pero volviendo al tema de Colombia, es también un hecho constatado por organismos internacionales y el propio gobierno de los EE.UU., que en los últimos años se ha producido un incremento en territorio dedicado al cultivo y la producción de cocaína. En marzo de 2020, la organización Washington Office on Latin America (WOLA por sus siglas en inglés), dedicada a la incidencia de los derechos humanos en Latinoamérica, publicó un esclarecedor estudio de investigación sobre las rutas de la droga desde Colombia a Venezuela llamado “Más allá de la narrativa del narcoestado. Qué dicen los datos de Control de Drogas de EE.UU. sobre Venezuela” (Ramsey & Smilde,


2020)61. Este estudio toma como referencia la Base de Datos Antinarcóticos Consolidada (CCDB por sus siglas en inglés), una colección de múltiples fuentes del tráfico de drogas a nivel global tomadas de datos de inteligencia centradas en la detección y vigilancia de las rutas de los estupefacientes. Los datos recogidos por la investigación de WOLA contradicen las narrativas que afirman que Venezuela sería un narcoestado. En primer lugar, se desmonta la afirmación del incremento del tráfico de cocaína y narcóticos a través de Venezuela y, en segundo lugar, que la ruta más utilizada para transportar la droga desde los países productores (Colombia, Perú y Bolivia, que monopolizan la producción de cocaína en el mundo) sería Venezuela. Como podemos observar más adelante, en el primero de los gráficos suministrados por las propias fuentes de inteligencia estadounidenses (CCDB), (Ramsey and Smilde, 2020, p.5), la ruta menos utilizada para transporte de la droga sería Venezuela, que para el año 2017, según los datos más recientes, significaría tan solo el 7% del transporte total de drogas. El transporte directamente desde el Caribe colombiano sería de un 9%, pero el grueso del tráfico se realiza a través de la ruta del Pacífico incluyendo las Islas Galápagos que aglutina el 84% del transporte. Pero además al observar el trienio contemplado en el estudio (2015-2017) el uso de la vía del Este del Caribe, que correspondería a Venezuela, bajó de 10% a 7%.


En el segundo de los gráficos representados en el informe de WOLA (Ramsey & Smilde, 2020, p.6), que representa el tráfico aéreo de aeronaves que transportaría droga y cuya fuente es la comisión del Senado de EE.UU. para el Control Internacional de Narcóticos, es notoriamente mayor el transporte reflejado procedente de la Costa del Pacífico y la costa colombiana en el Caribe que desde Venezuela.

Pero estas no son las únicas fuentes y datos que debemos de tomar en consideración. En otro informe realizado en el año 2017 por WOLA, se representa la nefasta política por parte de Colombia en la erradicación de plantaciones de coca (Isacson, 2017)62. Con datos provenientes del Departamento de Estado de EE.UU. y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC por sus siglas en inglés), comprobamos cómo en los últimos años todas las fuentes coinciden en que la erradicación de droga ha descendido drásticamente al mismo tiempo que ha ocurrido una expansión de los cultivos.


De hecho, los cientos de miles de hectáreas cultivadas entre el 2017 y 2019 han alcanzado cada año máximos históricos, y en el año 2019, datos no reflejados en el anterior gráfico, habrían llegado a las 212 mil hectáreas, superando con creces las cifras plasmadas en el gráfico e incrementando en un 2% la superficie de cultivos identificados para el año 201863. Estas investigaciones aportan datos concretos que desmitifican la supuesta colaboración entre el gobierno venezolano y los cárteles del narcotráfico, al mismo tiempo que nos muestran cómo Colombia, el aliado preferido de EE. UU. en la región no solo es el mayor productor de cocaína, sino que está reforzando cada año su posición en este mercado ilegal. Los esfuerzos y las críticas deberían ir dirigidas a cortar la producción y tráfico provenientes de Colombia y dejar en paz a Venezuela.


Conclusiones

Después de la lectura de este trabajo y haber analizado las fuentes más “reputadas” en materia de estudio del “Cartel de los Soles”, la conclusión más importante es que no existe tal Cartel. En el peor de los casos habría bandas delictivas en Venezuela que se dedican al narcotráfico, pero esto no constituye en ningún caso una política de Estado en Venezuela. La estrategia de EE.UU. es mostrar y demostrar a la opinión pública internacional que Venezuela es un estado canalla, para de esta manera poder justificar cualquier agresión que en otras circunstancias sería inconcebible. De ahí surgen situaciones surrealistas desde la perspectiva de la Ciencia Política, como es que los países occidentales que se autoproclaman como democráticos, reconozcan como el legítimo jefe de Estado al impostor Juan Guaidó. Los organismos internacionales que han investigado sobre el “Cartel de los Soles” no tienen pruebas de su existencia, por ello la manera de dar credibilidad a sus informaciones pasa por la utilización de medios de comunicación que a su vez carecen de fuentes rigurosas. Esta es la forma en que, dando vueltas y revueltas, citándose unos medios a otros, junto a supuestos especialistas, la información es finalmente blanqueada, aunque más allá del envoltorio no exista más que un inmenso vacío. El resultado es que organismos como la JIFE, incurren en especulaciones similares a los medios de comunicación convirtiendo indicios especulativos en pruebas y haciéndole el juego a actores políticos nefastos como la Administración Trump. A quienes son señalados como narcotraficantes en el gobierno de Venezuela y su Fuerza Armada Nacional Bolivariana no les respetan garantías básicas y en las acusaciones en su contra rige la presunción de culpabilidad, aniquilando los postulados básicos del Estado de Derecho.


La administración Trump, la DEA, el Departamento de Justicia y los servicios de inteligencia, son los artífices en la construcción del mito del “Cartel de los Soles”. De hecho, son la fuente principal y única que alimenta este mito mediante la “filtración” de informaciones procedentes de fuentes anónimas sin verificación. Al mismo tiempo constituyen el principal actor de desestabilización política en Venezuela con su apoyo irrestricto al autoproclamado “presidente interino” y azuzando todo tipo de aventuras incluyendo invasiones terroristas. Si no se detiene el devenir de los acontecimientos pueden derivar en consecuencias devastadoras para la región. Esperemos que este trabajo logre generar un debate serio en torno a la inexistencia del “Cartel de los Soles”, y que los organismos, medios de comunicación, instituciones y personas directamente señaladas en este estudio como sesgadas y poco rigurosas contesten, ofrezcan argumentos y pruebas de que ellos son quienes tienen la razón y que yo, en el mejor de los casos estoy equivocado, y en el peor, soy un tarado mental. Sin embargo, intuyo que los señalados responderán como siempre, con el silencio, escondiéndose en el hecho de que poseen los medios de difusión hegemónicos y que por lo tanto tienen el dominio sobre la verdad, lo que les exime de dar ningún tipo de razón a mis alegatos. De hecho, responderme significaría exponerse y eso difuminaría el halo de verdad en el que se disfrazan y que no es más que una rotunda mentira.


Notas


1

El informe del año 2018 de la organización Insight Crime que analizaremos más adelante: https://www.insightcrime.org/wpcontent/uploads/2018/05/Ven ezuela-Estado-mafioso-InSight-Crime-Observatorio-de-crimenorganizado.pdf<<


2https://www.abc.es/internacional/abci-venezuela-puente-narcotrafico-

convierte-tambien-productor-201909220238_noticia.html<<


3https://dialogo-americas.com/es/articles/regimen-de-venezuela-llena-

sus-bolsillos-con-dinero-del-narcotrafico/<<


4https://www.elconfidencial.com/mundo/2019-10-29/narcotrafico-

venezuela-colombia-chavismo-historia_2299840/<<


5https://www.elnuevoherald.com/site-services/newsletters/bol-

venezuela/article234981682.html<<


6https://www.theguardian.com/world/2008/feb/03/venezuela.colombia<

<


7https://www.abc.es/internacional/abci-abc-destapo-exclusiva-

vinculacion-regimen-chavista-venezuela-narcotrafico202003261738_noticia.html<<


8https://www.abc.es/internacional/20150127/abci-venezuela-cabello-

eeuu-201501262129.html<<


9https://www.wsj.com/articles/venezuelan-officials-suspected-of-

turning-country-into-global-cocaine-hub-1431977784<<


10“U.S.

Focuses on Top Venezuelan Officials in a Broad Cocaine Inquiry”, The New York Times, (19 de mayo de 2015), [en línea] http://www.nytimes.com/2015/05/20/ world/<<


11

“A drug cartel’s power in Venezuela”, The Washington Post (EE.UU.), (24 de mayo de 2015), [en línea] http://www.washingtonpost.com/opinions/a-drug-cartels-power -invenezuela/2015/05/24/9bc0ff14-ffd6-11e4-8b6c0dcce21e223d_story.html?posts hare=7051432978251605 <<


12https://fair.org/home/media-continue-to-push-misinformation-about-

venezuela-and-drug-trafficking/ <<


13https://www.elmundo.es/internacional/2015/05/19/555b878222601d87

4d8b4599.html<<


14En

el siguiente enlace se puede leer el artĂ­culo: https://elpais.com/internacional/2015/05/20/actualidad/1432081421_097 807.html <<


15https://www.larazon.es/internacional/o-cargabamos-la-droga-o-nos-

mataban-CM9824510/<<


16https://www.nacion.com/el-mundo/hugo-chavez-ofrece-a-rusia-

territorio-para-basesmilitares/NSIDC4SFONHS5BA2NMEEIM6ZNU/story/<<


17https://www.elespectador.com/impreso/articuloimpreso160540-villa-

nuclear-de-chavez<<


18https://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-

latina/venezuela-es/article84639037.html<<


19https://es.panampost.com/sabrina-martin/2017/09/18/cartel-de-los-

soles-narcotrafico/<<


20https://www.cibercuba.com/noticias/2018-04-11-u1-e129488-s27061-

jefe-sicarios-pablo-escobar-nicolas-maduro-gran-capo-cartel<<


21http://mppre.gob.ve/opinion/que-paso-cartel-soles-por-fernando-

casado/<<


22https://es.insightcrime.org/quienes-somos/#methodology<<


23https://es.insightcrime.org/venezuela-crimen-

organizado/venezuela/<<


24https://www.insightcrime.org/wp-content/uploads/2018/05/Venezuela-

Estado-mafioso-InSight-Crime-Observatorio-de-crimenorganizado.pdf<<


25https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/nuevo-

vicepresidente-venezuela-representa-reciente-caso-alto-funcionariovinculado-narcotrafico/<<


26https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52058974<<


27https://www.incb.org/incb/es/about.html<<


28https://www.incb.org/documents/Publications/AnnualReports/AR201

9/Annual_Report/Spanish_ebook_AR2019.pdf <<


29https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/influencia-soles-de-

venezuela-en-narcotrafico/<<


30https://www.eldiario.es/internacional/ONU-indicios-infiltrado-FFAA-

Venezuela_0_1000200228.html<<


31https://news.un.org/es/story/2020/02/1470231<<


32https://www.incb.org/documents/Publications/AnnualReports/AR201

7/Annual_Report/S_2017_AR_ebook.pdf<<


33https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2015/03/150309_ultnot

_eeuu_venezuela_sanciones<<


34https://www.nytimes.com/es/2017/08/11/espanol/trump-opcion-

militar-venezuela-nicolas-maduro.html<<


35https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/donald-trump-no-

descarta-ninguna-posibilidad-sobre-crisis-en-venezuela-273430<<


36https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52049695<<


37https://www.elnacional.com/opinion/donald-trump-subasta-a-nicolas-

maduro/<<


38https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-52058974

<<


39https://www.justice.gov/opa/pr/nicol-s-maduro-moros-and-14-

current-and-former-venezuelan-officials-charged-narco-terrorism<<


40https://www.wsj.com/articles/venezuelas-hugo-chavez-worked-to-

flood-u-s-with-cocaine-u-s-prosecutors-say-11568557780 <<


41

https://fair.org/home/media-continue-to-push-misinformation-aboutvenezuela-and-drug-trafficking/<<


42https://www.voanoticias.com/america-latina/viceministro-

hondure%C3%B1o-acusa-venezuela-de-narcotr%C3%A1fico<<


43https://www.elnacional.com/venezuela/honduras-belice-y-guatemala-

en-la-ruta-del-cartel-de-los-soles/<<


44https://www.laprensa.com.ni/2020/04/14/politica/2662729-ejercito-de-

nicaragua-en-operacion-para-golpear-al-cartel-de-los-soles-al-quevinculan-a-nicolas-maduro <<


45https://www.infobae.com/america/mexico/2020/04/18/el-cartel-de-

sinaloa-y-su-poderio-en-san-felipe-el-poblado-venezolano-queconvirtio-en-su-bastion-criminal/<<


46https://www.infobae.com/america/mexico/2020/03/26/el-cartel-de-

sinaloa-y-el-de-los-soles-al-que-ligan-a-nicolas-maduro-trafican-drogaa-eeuu-desde-hace-20-anos-mike-vigil/<<


47https://dialogo-americas.com/es/articles/regimen-de-venezuela-llena-

sus-bolsillos-con-dinero-del-narcotrafico/ <<


48https://cnnespanol.cnn.com/video/venezuela-cliver-alcala-operacion-

gedeon-juan-carlos-nieto-entrevista-fernando-del-rinconconclusiones/<<


49https://www.telegraph.co.uk/news/2020/04/03/cartel-suns-venezuelas-

maduro-generals-allegedly-built-huge/amafia<<


50https://www.nytimes.com/es/2019/03/10/espanol/america-

latina/venezuela-ayuda-incendiada.html<<


51https://www.efe.com/efe/america/politica/el-enviado-de-guaido-

asume-como-embajador-facto-venezuela-ante-la-oea/200000353949549<<


52http://www.laizquierdadiario.com/EE-UU-autoriza-a-empresa-

minera-a-confiscar-acciones-de-la-venezolana-CITGO<<


53https://www.telesurtv.net/news/guaido-saqueo-citgo-perdidas-

millonarias-petroleo-venezuela-20191211-0026.html<<


54https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/wilfredo-canizares-

el-hombre-que-revelo-las-fotos-de-guaido-con-los-rastrojos-articulo894753<<


55https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-48681343<<


56https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50608678<<


57https://www.semana.com/mundo/articulo/la-operacion-maletin-verde-

las-claves-del-escandalo-de-corrupcion-que-salpica-a-gobierno-yoposicion-en-venezuela/642999<<


58https://albaciudad.org/2020/05/contrato-silvercorp-41-paginas-

guaido-rendon-goudreau-pdf/<<


59https://www.washingtonpost.com/es/post-

opinion/2020/05/07/operacion-gedeon-venezuela-se-tambalea-entremedias-verdades-y-grandes-mentiras/<<


60https://www.abc.es/internacional/abci-venezuela-puente-narcotrafico-

convierte-tambien-productor-201909220238_noticia.html<<


61https://www.wola.org/wp-content/uploads/2020/04/Narcostate-memo-

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62https://www.wola.org/analysis/important-trends-colombias-drug-

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Reseñas del autor y de la obra Fernando Casado es analista internacional. Nacido en Córdoba, España. Licenciado en Derecho y PhD en Comunicación Social, profesor titular en el Instituto de Altos Estudios Nacionales de Ecuador y docente en la Maestría de Derecho Internacional Público de la Universidad Bolivariana de Venezuela. Entre sus publicaciones podemos mencionar Introducción a los Derechos Humanos desde una perspectiva Bolivariana y Revolucionaria (Fondo Editorial William Lara, 2013), Antiperiodistas: confesiones de las agresiones mediáticas contra Venezuela (Akal, 2015), El Cartel de los Soles. El nuevo invento para atacar a Venezuela (Fundación Editorial El Perro y la rana, 2017). El mito del "Cartel de los Soles", narcotráfico, crimen organizado y política en Venezuela continúa y profundiza la investigación sobre la matriz informativa, liderada por las trasnacionales de la comunicación internacional, donde señalan a dirigentes de la Revolución Bolivariana de pertenecer a una organización criminal denominada “El Cartel de los Soles”. El autor utiliza una copiosa cantidad de fuentes y documentos para ubicar las pruebas que evidencien estas denuncias. En este ensayo también se podrá leer los nexos que mantienen cierto sector de la Oposición con terroristas, paramilitares y narcotraficantes con el respaldo de la Comunidad Internacional, el apoyo de los EE.UU. y la prensa mundial.


El mito del "Cartel de los Soles", narcotráfico, crimen organizado y política en Venezuela se terminó de editar en formato digital en Caracas, julio de 2020 República Bolivariana de Venezuela


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Ensayo el mito del cartel de los soles by unidad lucha - Issuu