Heroes of the pandemic? The social determinants of health and the disproportionate impact of COVID-19 on Mexican migrants in the United States
¿HÉR ES DE LA PANDEMIA?
los determinantes sociales de la salud y el impacto desproporcionado de
covid-19 en los migrantes

Lee, A. E. y VázquezMoreno, M. (2020). ¿Héroes de la pandemia? Los determinantes sociales de la salud y el impacto desproporcionado de covid-19 en los migrantes mexicanos en Estados Unidos. Entorno UDLAP, 13 Recibido: 14 de julio de 2020 Aceptado: 7 de septiembre de 2020
RESUMEN
¿Por qué los latinos fueron afectados desproporcionadamente por la covid-19 en Estados Unidos? Utilizando el marco conceptual de los determinantes sociales de salud y basando nuestro análisis en investigación etnográfica de larga duración con inmigrantes mexicanos, examinamos algunos factores que crearon mayor vulnerabilidad entre esta población, un subconjunto de latinos. Nos enfocamos en la ciudad de Nueva York, destino de cientos de miles de poblanos. Describimos tres condiciones que contribuyeron a las disparidades en la salud: falta de acceso al cuidado médico y recursos que promueven la salud, la incapacidad de reducir el riesgo de exposición al virus y comorbilidades significantes. Dado las vastas disparidades de salud, cuestionamos la narrativa de los «trabajadores esenciales» como «héroes» durante la pandemia. En el contexto de las prácticas discriminatorias profundas, consideramos a los inmigrantes como héroes sacrificiales no voluntarios. La inclusión plena de inmigrantes en la sociedad asegurará la cobertura de sus necesidades básicas, y
DESCRIBIMOS TRES CONDICIONES
QUE CONTRIBUYERON A LAS DISPARIDADES EN LA SALUD:
FALTA DE ACCESO AL CUIDADO MÉDICO Y RECURSOS QUE
PROMUEVEN LA SALUD, LA INCAPACIDAD DE REDUCIR EL RIESGO DE EXPOSICIÓN AL VIRUS Y COMORBILIDADES SIGNIFICANTES.

NUEVA YORK
Migrantes poblanos llegaron a la ciudad de
PALABRAS CLAVE
El crecimiento masivo de los flujos migratorios se ubica en las décadas de los
La expulsión de mano de obra de los pueblos rurales y las zonas periurbanas se debe a la reestructuración
desde los años cincuenta. NUEVA YORK OCHENTA Y NEOLIBERAL ECONÓMICA. NOVENTA.
Los poblanos se insertaron en los mercados laborales a través del sector de servicios en Nueva York.
Excampesinos y trabajadores de México se transformaron en lavaplatos, cocineros, domésticas, niñeras y demás trabajadores de servicios.
Violencia estructural · Determinantes sociales de la salud · Disparidades de salud · Inmigrantes mexicanos en Estados Unidos
ABSTRACT
Why were Latinos disproportionately affected by covid-19 in the United States? Using a social determinants of health framework and grounding our analysis in long-term ethnographic research on Mexican immigrants, we examine some factors that created greater vulnerability within this population, an important subset of Latinos. We focus on New York City, the destination of hundreds of thousands of Poblanos. We describe three conditions that contributed to health disparities: lack of access to health care and resources that promote good health; inability to decrease the risk of exposure; significant comorbidity. Given major health disparities, we question the narrative of «essential workers» as «heroes» during the pandemic. In the context of profound discriminatory practices, we view immigrant workers as non-vol-
untary sacrificial heroes. Full inclusion of immigrants into society would ensure coverage of basic needs, building well-being and resilience among the population to confront health and other types of crises.
KEYWORDS
Structural violence · Social determinants of health · Health disparities · Mexican immigrants in the United States
El COVID-19 y la diferenciación social
A pesar de que la covid-19 podría infectar cualquier cuerpo humano, ¿por qué los latinos fueron afectados desproporcionadamente por el virus en Estados Unidos? Inspiradas en la perspectiva de la antropología médica crítica sobre los determinantes sociales de salud y basando nuestro análisis en investigación etnográfica de larga duración, examinamos algunos de los factores que crearon mayor vulnerabilidad entre los inmigrantes mexicanos, un subconjunto de latinos. Nos enfocamos en la ciudad de Nueva York, destino de cientos de miles de po-
LO QUE DIO RESULTADO A QUE
UNA GRAN
PARTE DE ESTOS
TRABAJADORES SON LOS «TRABAJADORES
ESENCIALES» DE LA PANDEMIA.
blanos y el sitio de investigación para una de las autoras (Lee). Mientras la covid-19 navegaba furtivamente de persona a persona, se encontró con cuerpos moldeados por múltiples formas de diferenciación social. La clase, la etnicidad y el estatus migratorio determinaron profundamente cuáles cuerpos cayeron durante la pandemia y cuáles pudieron resistir efectivamente.
La fuerza laboral mexicana en la ciudad de Nueva York Aunque los migrantes poblanos llegaron a la ciudad de Nueva York desde los años cincuenta, el crecimiento masivo de los flujos migratorios se ubica en las décadas de los ochenta y noventa. La expulsión de mano de obra de los pueblos rurales y las zonas periurbanas se debe a la reestructuración neoliberal económica que desmanteló a las condiciones de la reproducción de la vida bajo las cuales cientos de miles de campesinos y trabajadores se esforzaron para proveer las necesidades básicas a sus familias. Estos cambios devastaron
Los sectores profundamente afectados por las políticas migratorias en México se convirtieron en la mano de obra barata que galvanizó la construcción de Nueva York hacia una ciudad global (D’Aubeterre, Lee y Rivermar-Pérez, 2020).
La «ilegalidad» subordina a los trabajadores mexicanos a otros trabajadores racializados y a sus empleadores, abaratando su mano de obra.
Los sueldos bajos no son el único problema, hay otras prestaciones como los servicios médicos, pago por ausencia laboral y vacaciones, que generalmente son negadas a los inmigrantes indocumentados (Lee, 2013; Restaurant Opportunities Center of Nueva York, 2009).
a la base económica de las comunidades y forzaron a los poblanos a buscar trabajo en los Estados Unidos (Binford, 2004; Lee, 2008). Como resultado de esta migración forzada (Delgado-Wise, Márquez-Covarrubias y Rodríguez-Ramírez, 2009), los poblanos se insertaron en los mercados laborales a través del sector de servicios en Nueva York. Este sector creció rápidamente dada la desindustrialización y el acenso de la economía de finanzas, aseguranzas y bienes raíces (la economía fire, por sus siglas en inglés), la cual creó una clase de profesionales y directores de alta calificación necesitada de un ejército de trabajadores con salarios bajos en los servicios para atender sus necesidades personales (Sassen, 2001). Excampesinos y trabajadores de México se transformaron en lavaplatos, cocineros, domésticas, niñeras y demás trabajadores de servicios. Los sectores profundamente afectados por las políticas migratorias en México se convirtieron en la mano de obra barata que galvanizó la construcción de Nueva York hacia una ciudad glo-
ES NECESARIO MENCIONAR
QUE LA CIUDAD DE NUEVA YORK OBLIGA A MUCHOS EMPLEADORES PAGAR POR AUSENCIA
LABORAL A CAUSA DE ENFERMEDAD Y LA CIUDAD OFRECE ALGUNOS SERVICIOS MÉDICOS DE BAJO COSTO.
DESPRECIADOS COMO «ILEGALES», LOS MIGRANTES
POBLANOS Y DE OTROS LUGARES DE MÉXICO Y AMÉRICA
LATINA FUERON TRANSFORMADOS EN «TRABAJADORES ESENCIALES» DURANTE LA PANDEMIA.
bal (D’Aubeterre, Lee y Rivermar-Pérez, 2020). Una gran parte de estos trabajadores son los «trabajadores esenciales» de la pandemia. Los poblanos, quienes llegaron a Estados Unidos después de la Ley de Reforma y Control Migratoria (irca, por sus siglas en inglés) de 1986 permanecen –con muy pocas excepciones–indocumentados. Esto respalda la condición históricamente construida de «ilegalidad», la idea de los mexicanos como «otros» racializados quienes están fuera de lugar (De Genova, 2002). La «ilegalidad» subordina a los trabajadores mexicanos a otros trabajadores racializados y a sus empleadores abaratando su mano de obra. Los sueldos bajos no son el único problema, hay otras prestaciones como los servicios médicos, pago por ausencia laboral y vacaciones –las cuales sostienen la salud física y mental de los inmigrantes y todos los trabajadores– que generalmente son negadas a los inmigrantes indocumentados (Lee, 2013; Restaurant Opportunities Center of Nueva York, 2009). Es necesario mencionar que la ciudad de Nueva York obliga a muchos empleadores a pagar por ausencia laboral a causa de enfermedad y la ciudad ofrece algunos servicios médicos de bajo costo para las personas no cubiertas por el sistema público de salud; será para una futura investigación averiguar si estas políticas amortiguaron el impacto del virus entre los inmigrantes. Aun así, los trabajadores tienden a laborar enfermos (Miller, Kliff y Sanger-Katz, 2020), porque no tienen la opción de ausentarse en el trabajo cuando se sienten así. De acuerdo a Gould y Shieder (2017), el faltar al trabajo por enfermedad sin goce de paga representa un gran riesgo económico para las familias.
De «alien ilegal» a «héroe»: las transformaciones simbólicas durante la pandemia
A mediados de marzo, las autoridades de la ciudad implementaron medidas sanitarias y el distanciamiento social para frenar la propagación del virus. A pesar de esto, la ciudad se convirtió en el epicentro del brote hasta finales de abril 2020 (Lerner, 2020). Despreciados como «ilegales», los migrantes poblanos y de otros lugares de México y América Latina fueron transformados en «trabajadores esenciales» durante la pandemia. Algunos llamaron a los trabajadores esenciales «héroes» porque su trabajo sostuvo a la población en una época crítica. Sin embargo, al frente del sector de servicios, donde el distanciamiento social y otras medidas sanitarias no fueron siempre posibles, los inmigrantes fueron más susceptibles a ser infectados y enfermarse (Singh y Koran, 2020).
Dado este contexto en el cual los inmigrantes mexicanos han sido criminalizados por su presencia en los Estados Unidos, encontramos su transición simbólica actual de «ilegales» a «héroes» profundamente problemática. En la superficie, parece que es un reconocimiento tardío de las contribuciones fundamentales que hacen los migrantes a la sociedad día con día. Durante la pandemia, sus contribuciones son vistas como sacrificios cruciales para la sociedad. Sin embargo, no están en una posición para evitar el trabajo al frente del sector de servicios. Transformar a los trabajadores migrantes en héroes es equivalente a transformar una necesidad en virtud. Esconde los procesos históricos que los despojaron de su sustento en México y que «ilegalizaron» su mano de obra en los Estados Unidos. Además, el estatus de héroes sólo enfatiza lo que contribuyen, sin una

reconsideración seria de su posición subordinada en la sociedad. Si son tan esenciales para la sociedad, ¿por qué son tan discriminados? ¿Por qué son sujetos a procesos deshumanizantes cómo la «ilegalidad»? Como respuesta a estas preguntas, un conductor inmigrante del metro señala la ironía de la situación de los inmigrantes en general: «No somos esenciales. Somos sacrificiales» (Gidla, 2020).
Violencia estructural y los determinantes sociales de la salud
Partiendo de la noción del héroe sacrificial no voluntario, argumentamos que no hay nada «natural» de ser infectado por un coronavirus. La organización de la sociedad, no la biología, determina quién es más propenso a sufrir de covid-19. Las investigaciones sociales sobre enfermedad y salud demuestran que las comunidades subordinadas a los grupos dominantes a través de relaciones económicas, sociales y políticas desiguales –conocido como la violencia estructural– sufren mayor morbilidad y mortalidad (Farmer, 2004).
Estas relaciones «incluyen estructuras culturales y políticas de gran escala como la casta, el patriarcado, la esclavitud, el apartheid, el colonialismo y el neoliberalismo, así como la pobreza y la discriminación por raza, etnicidad, género, sexualidad y estatus migratorio/refugiado» (RylkoBauer y Farmer, 2016, p. 47). Las relaciones desiguales privaron a los grupos en desventaja de los recursos institucionales, materiales y simbólicos necesarios para la salud. Enfocarse en cómo las estructuras macro y los contextos institucionales afectan a la salud es parte del acercamiento conocido como los determinantes sociales de la salud (Castañeda et al., 2015).
Un determinante de salud incluye lo que
LAS INVESTIGACIONES SOCIALES SOBRE ENFERMEDAD Y SALUD DEMUESTRAN QUE LAS COMUNIDADES SUBORDINADAS A LOS GRUPOS DOMINANTES A TRAVÉS DE RELACIONES
ECONÓMICAS, SOCIALES Y POLÍTICAS
DESIGUALES
–CONOCIDO COMO LA VIOLENCIA ESTRUCTURAL– SUFREN MAYOR MORBILIDAD Y MORTALIDAD (FARMER, 2004).
Chavez-Dueñas et al. (2019) llaman trauma etno-racial: «el estrés, angustia y miedo que resulta de experimentar o presenciar discriminación, amenazas, violencia e intimidación dirigida a grupos minoritarios etno-raciales» (p. 50), los cuales deterioran la salud mental y física. Aunque los individuos son culpados frecuentemente por su estatus económico bajo y salud física y mental precaria, su tendencia a sufrir de una enfermedad no es causada por sus fracasos morales ni sus elecciones individuales. Más bien, las disparidades de salud se deben a las maneras en las cuales sus vidas están marcadas por múltiples formas de opresión: clase, raza, etnicidad,
LA INTERACCIÓN DE LA POBREZA, EXPLOTACIÓN, ILEGALIDAD Y MARGINALIZACIÓN
HACEN A LA POBLACIÓN
MIGRANTE CORRER MÁS RIESGOS DE SALUD.

LOS DATOS DISPONIBLES (NEW YORK DEPARTMENT OF HEALTH, 2020) MUESTRAN QUE LOS LATINOS REPRESENTAN EL 34% DE LAS FATALIDADES CAUSADAS POR COVID-19 EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK, NO OBSTANTE, SÓLO REPRESENTAN EL 29% DE LA POBLACIÓN.
género, edad, origen nacional, etcétera (Byrd y Clayton, 2001; Feagin y Bennefield, 2014).
Como miembros de una minoría etno-racial, los migrantes indocumentados carecen de acceso a los recursos que procuran la salud (Quesada, Hart y Bourgois, 2011; Viruell-Fuentes, Miranda y Abdulrahim, 2012).En primer lugar, sus condiciones de trabajo pueden poner en riesgo la salud, por ejemplo, realizarlo en condiciones peligrosas que amenazan al cuerpo físico, los salarios bajos que no permiten sostener dietas saludables ni pagar por cuidados adecuados de salud (Horton, 2016; Lee, 2013). Sin embargo, por su estatus legal, es difícil que exijan mejores condiciones. Mientras que toda persona puede acceder a cuidados de emergencia sin importar su estatus migratorio, es difícil que los migrantes indocumentados tengan acceso a cuidados para condiciones que no son emergencias, como condiciones crónicas. Además, el tener miedo a acceder al hospital o a una clínica y hacerse visible ante las autoridades migratorias o experimentar discriminación por parte de los profesionales de salud, también son barreras para el acceso adecuado a los servicios de salud (Berk y Schur, 2001; Heyman, Núñez y Talavera, 2009;
Holmes, 2007; Kline, 2019). La interacción de la pobreza, explotación, ilegalidad y marginalización hacen a la población migrante correr más riesgos de salud.
El efecto desproporcionado de covid-19 entre los latinos en la ciudad de Nueva York En la fecha en que hemos escrito el presente texto (junio 2020), el recuento diario de muertes ha disminuido de manera constante en la ciudad de Nueva York desde hace varias semanas (NYC Health, 2020). Esto indica que el brote inicial alcanzó su «pico», y que el número de infecciones nuevas y muertes han caído. Esto también indica que las medidas de distanciamiento social funcionaron para reducir la velocidad del contagio.
Si bien, la baja en muertes es una buena noticia, los efectos del virus son evidentes: desde principios de marzo murieron seis veces más personas de lo que se esperaba en la ciudad (Katz y Sanger-Katz, 2020). Los datos disponibles (New York Department of Health, 2020) muestran que los latinos representan el 34% de las fatalidades causadas por covid-19 en la ciudad de Nueva York, no obstante, sólo representan el 29% de la población (véase tabla 1).
Tabla 1. Muertes por covid-19 en la ciudad de Nueva York por raza/etnicidad (hasta 2 julio de 2020).
Los afroamericanos también fueron afectados de manera desproporcional.
De acuerdo al Departamento de Salud de Nueva York, el 90% de las muertes causadas por covid-19 están asociadas con alguna comorbilidad, o sea, tener una condición de salud al mismo tiempo de estar infectados de covid-19. Las diez comorbilidades más comunes fueron (en orden): hipertensión, diabetes, colesterol alto, enfermedad de las arterias coronarias, demencia, enfermedad renal, fibrilación auricular (latidos cardíacos arrítmicos), epoc (enfermedad pulmonar grave), cáncer y accidentes cerebrovasculares (New York Department of Health, 2020).
Los latinos en la ciudad de Nueva York, de los cuales el 42% son inmigrantes, tienen tasas más altas de comorbilidades que la población no-latina. Más específicamente, los mexicanos tienen tasas más altas de diabetes: casi un cuarto de los adultos mexicanos son diabéticos, comparado con el 17% de latinos y 10% de no-latinos (Greer et al., 2017). Esta es una comorbilidad significante que pone a los mexicanos en mayor riesgo de complicaciones si llegan a contagiarse de covid-19. Esto está relacionado con la pobreza que experimentan en Estados Unidos y el desmantelamiento de la agricultura a pequeña y gran escala, provocado por el neoliberalismo en México que mencionamos arriba (Galvez, 2018).
Explicando el efecto desproporcionado de covid-19 entre la población latina
Señalamos tres dimensiones que crean las disparidades de salud entre migrantes mexicanos: a) la falta de acceso a los servicios médicos y los recursos que promueven la salud; b) la incapacidad para reducir el riesgo de exponerse; c) condiciones de salud subyacentes y comorbilidades, particularmente la diabetes.
· La falta de acceso a los servicios médicos y los recursos que promueven la salud
Según un reporte sobre la salud de los latinos en la ciudad de Nueva York (Greer et al., 2017), los mexicanos fueron los latinos más pobres de la ciudad, una condición que impide su habilidad de acceder a los recursos que promueven la salud. Casi dos tercios gastan más del 30%
de sus ingresos en la renta, lo cual representa la carga de alquiler más alta entre los latinos. Esta carga deja menos ingresos para cubrir otros gastos de las necesidades básicas como comida saludable y servicios médicos. Los mexicanos tienen la peor cobertura de seguro médico entre todos los grupos: 54% de los mexicanos adultos no tienen seguro médico comparado con sólo 9% de los no-latinos. También, es el grupo con menos probabilidad de tener un doctor de atención primaria: sólo el 52% de los adultos mexicanos tenían uno en comparación del 84% de todos los neoyorquinos. Mientras que estas cifras representan una crisis de salud bajo circunstancias normales, podemos especular que la falta de un doctor de confianza durante una pandemia puede resultar en un desastre. Sin los cuidados apropiados desde el momento de la aparición de síntomas, es probable que la salud de muchos migrantes mexicanos empeoró rápidamente al infectarse con covid-19 (el trabajo etnográfico en el futuro nos permitirá investigar cómo los migrantes respondieron a los síntomas del virus).
Tener miedo de ser reportados a las autoridades migratorias por asistir a consultas médicas ha sido un asunto particularmente contencioso desde que Trump anunció que la utilización de los servicios de asistencia social podría prohibir a los inmigrantes obtener la ciudadanía por convertirse en «cargos públicos». Aunque este castigo no aplica para los inmigrantes quienes utilizan los servicios médicos por la covid-19, la orden del presidente ha creado confusión y ha causado en los inmigrantes el «limitar sus interacciones con las instituciones médicas» (Duncan y Horton, 2020). Las investigaciones en el futuro podrían revelar el impacto de la norma en términos de morbilidad y mortalidad entre las comunidades inmigrantes durante la pandemia.
· La incapacidad para reducir el riesgo de exponerse
Muchos inmigrantes latinos –incluyendo a los poblanos– son trabajadores esenciales y no pueden dejar de trabajar porque sostienen a la población de la ciudad, además, no pueden dejar de hacerlo –también– por necesidad económica. Relegados a trabajos con sueldos
LOS MEXICANOS TIENEN LA PEOR COBERTURA DE SEGURO MÉDICO ENTRE TODOS LOS GRUPOS: 54% DE LOS MEXICANOS ADULTOS NO TIENEN SEGURO MÉDICO COMPARADO CON SOLO 9% DE LOS NO-LATINOS.
ENTRE LOS MEXICANOS, ES POSIBLE QUE LA DIABETES SEA UNA COMORBILIDAD SIGNIFICANTE Y AUMENTÓ EL RIESGO DE UNA GRAVE ENFERMEDAD
Y LA MUERTE DURANTE LA PANDEMIA.
bajos, se les dificulta proveer el sustento a la familia bajo circunstancias normales. Esto implica que la mayoría no tiene suficientes ahorros para aguantar la pandemia quedándose en casa; mucho menos pueden seguir mandando la misma cantidad de remesas a miembros de sus familias en México quienes también están experimentando las consecuencias económicas y de salud de covid-19. Por encima de estas consideraciones, el hacinamiento que caracteriza sus condiciones de vivienda para reducir los altos costos de las rentas astronómicas de la ciudad probablemente contribuyó a la propagación del virus (Lee, 2015): si un miembro del grupo doméstico se enfermó, hubiera sido casi imposible autoaislarse.
Condiciones de salud subyacentes y comorbilidad
Aunque es demasiado temprano para determinar las relaciones precisas entre las condiciones de salud subyacentes, las infecciones por covid-19 y su mortalidad, es razonable especular que las disparidades de salud que sufrieron los latinos en Nueva York les hicieron más susceptibles a los peores resultados de infección. Entre los mexicanos, es posible que la diabetes sea una comorbilidad significante y aumentó el riesgo de una grave enfermedad y la muerte durante la pandemia.
Construyendo resiliencia a través de la inclusión plena en la sociedad
Es muy probable que la falta de acceso al sistema médico y los recursos que promueven el bienestar, la incapacidad de evitar la exposición al virus y las comorbilidades contribuyeron a las altas tasas de infección y mortalidad de covid-19 entre migrantes mexicanos. Como hemos explicado en el artículo, para los migrantes indocumentados –un contingente importante de los héroes sacrificiales no voluntarios (trabajadores esenciales) analizados aquí– la falta de estatus migratorio y su pertenencia a un grupo minoritario racializado, contribuye a estas si-
tuaciones que les hicieron más vulnerables al virus. Al identificar algunos de los determinantes sociales de salud, se revela la dificultad que tiene esta población para acceder a recursos que promueven la salud. La tendencia del grupo al sufrir más por el covid-19 no está relacionado con «malas» decisiones individuales; al contrario, las disparidades en las tasas de infección y mortalidad son el resultado de las múltiples formas de opresión que viven los migrantes indocumentados.
El impacto diferenciado de covid-19 reveló rotundamente las desigualdades económicas y sociales que existen entre diferentes grupos en los Estados Unidos. El legado de racismo, pobreza y discriminación está inscrito en las tablas y gráficas que circularon en reportes y notas periodísticas mostrando los cuerpos infectados y fallecidos por el virus. Para remediar las desigualdades, no sólo se requiere una extensión de la cobertura del sistema de salud. Abogamos por la inclusión plena de la población mexicana migrante, y de todas las poblaciones que se han construido como ciudadanos de segunda clase. La institucionalización de una noción y práctica amplia de ciudadanía asegurará tanto un estatus legal como la cobertura de las necesidades básicas –vivienda económica, cobertura universal de salud, educación de calidad, sueldos justos– que permitirá la construcción de bienestar entre la población y la resiliencia ante crisis de salud y de otros tipos. Ya no será necesario que algunos actúen como héroes sacrificiales para proteger a unos cuantos privilegiados.

Alison Elizabeth Lee
Profesora investigadora del Departamento de Antropología de la udlap y miembro del Sistema Nacional de Investigadores (sni), nivel 1. Fue profesora investigadora visitante en el Centro de Estudios de Latino América en la Universidad de Cambridge en 2019 y es coautora del libro Class, gender and migration: return flows between Mexico and the United States in times of crisis, editado por Routledge, 2020. alison.lee@udlap.mx

Mayte Berenice Vázquez Moreno
Estudiante de la Licenciatura en Antropología Cultural de la udlap y miembro del Programa de Honores, donde ha participado en proyectos de investigación sobre género y acoso callejero. Realizó una estancia de investigación en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social durante el verano de 2020. Sus temas de interés son: trabajo del hogar, economía del cuidado y migración. mayte.vazquezmo@udlap.mx
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