GESTIÓN ORGANIZACIONAL
orientada a la mejora de los colaboradores en contextos de crisis
La gestión organizacional se transformó, exigiéndonos un ajuste en la forma en que trabajábamos hasta hace unas pocas semanas. Las tendencias que comenzaban a surgir desde hace unos años, hoy se acentúan, definiendo nuestra vida laboral. Lo más interesante es que están dando paso a nuevas tendencias con una celeridad pasmosa. Un ejemplo de ello es Rossano Networking Group, empresa que ha estado analizando este fenómeno y, sobre todo, aplicándolo. Esta empresa se rige por valores que empoderan al colaborador, generando así las sinergias que permiten lograr los objetivos de la empresa junto a los objetivos personales de los colaboradores. La visión del éxito debe ser integral, la motivación de cada individuo que forma la organización es medular para lograr el éxito de la organización. Ninguna compañía debe permitirse desatender la parte más importante: las personas.
Debido a la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19, la permanencia en casa nos exige adaptarnos a trabajar con plataformas tecnológicas para atender nuestras labores, así como ajustar medidas. Hoy más que nunca se debe tener un sentido amplio de responsabilidad y respuesta, para ello es de suma importancia la asignación clara de tareas para cada colaborador con el fin de lograr resultados exitosos para la empresa.
De acuerdo con Richard Simmons de Harvard Business School, es fundamental establecer los cuatro rangos para cada puesto, lo que ayuda a los CEO a dirigir la gestión organizacional: rango de control, de responsabilidad, influencia y de apoyo. Siempre ha sido esencial la asignación de los rangos que propone Simmons, sin embargo, hoy toman una mayor relevancia ya que sin ellos la organización no podría navegar de forma adecuada y, sobre todo, considerando el contexto del COVID-19, no podría permanecer de pie. Las empresas deben enfocarse en buscar formas creativas e inteligentes de lograr, no sólo la permanencia, sino una trascendencia fortalecida.
Las tendencias de forma de trabajo, consumo y esparcimiento venían generando una ola de innovación, insertándose en nuestra vida cotidiana desde hace más de cuatro años. Hoy con la llegada del COVID-19 se vuelven imprescindibles y definen nuestro modus vivendi, ya que podemos adecuar nuestras actividades desde casa gracias a ellas.
En el ámbito laboral esto ha permitido la evolución de juntas a videoconferencias, con una frecuencia mayor, generando eficiencia y dinamismo. Antes, concertar las juntas era un tema más complejo
La Norma Oficial Mexicana 035, en el contexto actual, nos permitirá atender y evitar los factores de riesgo de nuestros colaboradores, ya que por medio de las plataformas y canales de comunicación podemos tener una relación laboral nutrida.
porque debía contemplar agendas y desplazamientos, hoy es más sencillo coordinarse ya que los colaboradores y grupos de interés se encuentran bajo las mismas condiciones, lo que facilita el proceso.
Para lograr un verdadero cumplimiento es necesario tener un orden para atender las reuniones, ello demostrará la responsabilidad, respeto y compromiso que cada uno tiene con su trabajo. Por ello, se enlistan algunos pasos que McKinsey & Company proponen para hacer eficientes las videoconferencias:
Definir el lugar de trabajo.
Aplicar las 4P: propósito, pay off (beneficio), preview (avances) y proceso.
Simplificar la participación dando prioridad a la discusión.
Hacer pausas para dar espacio a dudas y aclaraciones. Enlistar los pasos a seguir. No extender la video conferencia más allá de dos horas.
Aunado a ello, resulta necesaria la autodisciplina, lo cual permitirá trabajar de forma efectiva dando respuestas oportunas. Para lograrlo también es indispensable administrar el tiempo asignando a las tareas de trabajo sin procrastinar y atendiendo los asuntos puntualmente, sin distracciones, de ahí la relevancia de elegir un lugar de trabajo como menciona McKinsey & Co. De igual forma es esencial honrar los compromisos acordados, tener una comunicación correcta haciendo uso de las plataformas sin perder la parte profesional, por ejemplo, se puede hacer uso de WhatsApp pero de
forma correcta, utilizándolo como un canal de comunicación más cercano pero responsable, con empatía hacia los demás, preocupándonos por ellos genuinamente. Debemos de estar pendientes y disponibles para atender dudas, necesidades y aclaraciones. Motivar y no únicamente dar reconocimiento a los logros, sino celebrarlos hoy más que nunca es vital para que la gestión sea sana, fluida y exitosa. Asimismo, resulta importante administrar la agenda personal en función de analizar y atender de forma más adecuada los requerimientos de nuestros colaboradores. Actualmente contamos con más tiempo que antes, por ejemplo, un factor determinante es el hecho de no desplazarnos debido a la emergencia sanitaria, por lo que podemos asignar más horas en profundizar cómo se encuentran nuestros colaboradores en cuestiones de salud emocional y física para tomar las debidas medidas. Para ello, es importante mencionar que la Norma Oficial Mexicana 035, en el contexto actual, nos permitirá atender y evitar los factores de riesgo de nuestros colaboradores, ya que por medio de las plataformas y canales de comunicación podemos tener una relación laboral nutrida y de mayor acercamiento con ellos e identificar cómo se encuentran para atender de manera oportuna la situación.
Se está gestando sin duda una transformación importante en la forma de trabajar y de nuestro estilo de vida. El mundo como lo conocíamos hasta hace unos días será distinto y ello hará tomar medidas para adaptarnos. Un ámbito que cambiará la forma de trabajo será el home office, con una mayor contundencia de la que se venía formando hace unos años, esta nueva tendencia que estamos viviendo a diario facilitará el equilibrio entre la vida personal y laboral, atendiendo de forma adecuada todos los ámbitos de nuestra vida.