EL INGRESO A LA NUEVA NORMALIDAD LABORAL
será un reto o una oportunidad en progreso en la efectividad de las empresas
Anivel mundial la pandemia del COVID- 19 ha generado cambios en sectores económicos sin precedentes, el impacto más sensible lo han recibido el ámbito económico y sanitario. De una realidad laboral presencial que se iba transformando, transitamos a la realidad virtual de golpe; algunos sectores empresariales se encontraban preparados para este cambio, otros ya lo aplicaban en función de generar más productividad y eficiencia, en otros sectores económicos, por la naturaleza de sus clientes o consumidores de primera mano, ya era esencial la operación online. Según la revista Forbes la productividad empresarial del home office aumentó el 28%, convirtiéndose en una opción de combate a la contaminación, saturación de avenidas, ahorro familiar y empresarial en gasto de combustibles para traslado, efectividad en la puntualidad, entre otros beneficios. Y en estos tiempos, de forma inesperada, se ha convertido en una medida sanitaria necesaria y ha resultado productiva para algunos sectores económicos.
El impacto sobre el progreso del home office en relación a la norma 035-STPS-2018, relativa a factores de riesgo psicosocial, identificación, análisis y prevención, tiene una relación estrecha en la denominada nueva normalidad, sin duda causará no solo un impacto, sino también será un complemento.
LA NOM-035 TIENE COMO
PROPÓSITO IDENTIFICAR, ANALIZAR Y PREVENIR
LOS FACTORES DE RIESGO
PSICOSOCIAL, ASÍ COMO
PROMOVER UN ENTORNO
FAVORABLE EN LOS CENTROS DE TRABAJO. LA BASE SE
CENTRA EN GENERAR UN ENTORNO ORGANIZACIONAL
FAVORABLE Y UN SISTEMA DE MEDICIÓN DE RIESGO
PSICOSOCIAL.
La identificación de la efectividad laboral en la nueva normalidad frente a la pandemia indica nuevos parámetros de medición, y debe llevar consigo no solo la medición de resultados en función de riesgo y entorno psicosocial y médico. La nueva normalidad nos lleva a desarrollar esquemas de prevención sanitaria, en consecuencia, la productividad se verá afectada por un factor denominado como el nivel de seguridad sanitaria que perciba el trabajador en la actividad que
realiza. Este trabajo de reingreso o adaptación a la nueva realidad compromete a todos, desde los niveles operativos más bajos hasta los niveles de alta dirección. Las herramientas adecuadas para el regreso a esta nueva normalidad en el sector empresarial no solo implican el proporcionar equipo de protección sanitaria; existen otras, como el formar comisiones o grupos de implementación de medidas sanitarias dentro de los centros laborales, la continua capacitación sobre el manejo psicosocial de la pandemia y generar un sentido de cohesión y responsabilidad de equipo. Será inevitable que algunos miembros de las empresas enfrenten la pérdida de un ser cercano, esto aunado a la posible pérdida de un ingreso económico familiar importante, o que ya hayan padecido un contagio de COVID-19, esto puede obligar a un cambio de vida drástico, ante esto las medidas adoptadas por las empresas deben coadyuvar a generar un sentido de mayor pertenencia con la finalidad de que apoyen y aseguren, en la medida de lo posible, la subsistencia de la empresa no solo en un clima de pandemia, sino de las implicaciones económicas que está teniendo en los sectores más vulnerables.
Es en la pandemia donde entran condiciones forzadas que han generado nuevas formas de productividad, es posible que las oficinas tradicionales tiendan a desaparecer y se conviertan en centros administrativos y puntos de reunión. El equilibrio entre el trabajo en casa y las actividades que requieran necesariamente ser presenciales será el nuevo reto.