
Regresa el espacio de los pescadores en un momento crítico para nuestros peces, nuestros ríos... y nuestra afición

Se nos difuminan entorno y especies. La acción humana es implacable con el medio natural. Nos queda volver a contarlo... y a rezar
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Regresa el espacio de los pescadores en un momento crítico para nuestros peces, nuestros ríos... y nuestra afición

Se nos difuminan entorno y especies. La acción humana es implacable con el medio natural. Nos queda volver a contarlo... y a rezar
SALMÓN, REO, TRUCHA
Finaliza la peor temporada de pesca fluvial de la historia. Los tres salmónidos del Noroeste languidecen

DIADES
Asistimos en Lisboa a la reunión transacional de un proyecto clave para la conservación de los peces que migran al mar

MUNDO TRUEIRO
Estrenamos ‘O Camiño da Auga’, celebramos los Premios Trueiro y estamos en Castilla y León

Pesca deportiva
En 2008, la concienciación de un grupo de periodistas y pescadores con el medio ambiente propició la publicación de Xornal Trueiro.
Era una auténtica hazaña mediática pues las firmas que confiaron en nosotros lo hicieron por simple compromiso y sin garantías de que el dinero que adelantaban estuviese bien empleado.
Diez años después y con 42 números publicados, Xornal Trueiro dejó de publicarse en

papel -por motivos varios- pero mantuvo su esencia en las redes divulgando los vertidos y otras noticias de máximo interés para el colectivo de pescadores.
Ahora, siete años tras el parón anterior, nos vemos en la necesidad de volver a publicar Xornal Trueiro en formato digital y adecuado al consumo de las redes. Y volvemos porque alguien tiene que decir lo que pasa pero lo hacemos con una clara y
‘Decíamos ayer’ reza la portada de este ejemplar de Trueiro. Lamentablemente el discurso no cambia ni un ápice en lo que a la cuestión de la pesca y el medio ambiente, que cada vez es menos medio y más un cuarto de medio ambiente, se refiere. Repaso los números del periódico, desde 2008 y poco o nada hemos avanzado. A nivel global no se defienden nuestro medio. A nivel particular no se defiende, nada de nada, al pescador deportivo.
El noroeste español está en un momento absolutamente complicado. No me gusta el catastrofismo e intento practicar un optimismo realista o al menos objetivo, pero el panorama da miedo. Se ha impuesto de manera clara y decidida el dinero, el consumo, el desarrollo, la política, a otras razones, como en la tan
renovada convicción. En su día fuimos el blanco de algunas críticas tan despiadadas como denunciables y hasta nuestro director fue denunciado por la FGP que cosechó dos sentencias en contra con los gastos que supusieron para los federados gallegos. Ahora volvemos con la intención de ser nosotros quienes denunciemos a todos aquellos que sobrepasen las líneas rojas de un estado de derecho.
El periodismo asume y hace la crítica pero no tolera ni practica el insulto, ni mucho menos el odio. Va a ser una etapa muy interesante porque hemos crecido y madurado, porque seguimos pidiendo calidad en nuestras aguas continentales y costeras, porque las amenazas al mundo de la pesca y al pescador están más presentes que nunca y porque alguien tiene que decir las cosas como son.
Bienvenidos a esta nueva etapa de Xornal Trueiro en la que nos reactivamos editorial y audiovisualmente. En nuestro camino encontraremos a todos-as aquellos-as que quieran pelear por un medio natural más limpio y por una afición que está agonizando ante la pasividad de quienes deben velar por ella.
Y los que lo merezcan, acabarán por sus actos delante de un juez.

mentada reflexión de Feliz Rodríguez de la Fuente de hace 40 años, que en las últimas semanas ha sido reproducida con preocupación y constatación de la dura evidencia: “Las decisiones importantes no las toman los científicos, sino los políticos, en la mayoría de las ocasiones haciendo caso omiso a la ciencia”. Así nos va. Es evidente que hay que progresar, tiene que haber trabajo, bienestar, pero se ha obviado el medio natural en tantas y tantas decisiones políticas o empresariales (o ambas) que lo que dejamos para dentro de 50 años puede ser una herencia envenenada en esta tierra de agua que no solo es Galicia, sino Asturias, el Bierzo, León, norte de Zamora y de Portugal… en esa Euroregión que nos vendieron un día desde Bruselas, como tantas cosas que compramos sin
derecho a devolución ni garantía. Posiblemente esta unidad geográfica e histórica que nos une en este Noroeste español sea una de esas pocas realidades y posiblemente debamos defenderla entre todos.
En Galicia están proyectadas megaestructuras como el salto hidráulico más grande de Europa. El proyecto de Altri en Palas entra en problemas políticos y estructurales, pero ahí ha estado y no sabemos si estará. La invasión de eólicos parece no tener fin, parece no haber suficiente cuando las capacidades energéticas gallegas, con las estructuras ya instaladas y las que ya están aprobadas para los próximos años (una barbaridad de por sí) han constatado un producción enorme y millonaria. No basta con cascarle cuatro embalses a un río para turbinar el agua cuatro veces
Esto de la pesca fluvial ya tengo escrito y dicho hasta la pesadez que lo mejor que tiene son los amigos que haces, todos con suerte y sin muerte, todos muy por encima de los 19 cm mínimos y todos en mogollón y aluvión sin miedo a rebasar ninguna cota
de

Fundadores: JUAN JOSÉ MORALEJO
JOAQUÍN ESPAÑA
Director: ALBERTO TORRES
Director editorial: MIGUEL PIÑEIRO
y ganar ¿cuánto más?
No les llega. Quieren más. Más energía, más dinero, más poder. Es solo un ejemplo, un comentario de un periodista loco por la pesca, por los peces, los ríos, los pájaros, las setas… y la compañía de los tuyos en la naturaleza. Puedo hablar de incendios provocados, de vertidos, de minería nociva, de delitos ecológicos con multas irrisorias. Multas... que no penas. Pena es la que nos quedará dentro de no mucho cuando ríos como el Ulla se recuerden en una holografía o con unas gafas de realidad virtual.
Hablando de eso, a ver si algunos de nuestros gestores utilizan la Inteligencia Artificial para compensar la falta de Inteligencia Natural, algo saldremos ganando todos si la autoridad competente deja su incompetencia anacróni -
Juan José Moralejo

ca y asume la realidad. Y la realidad no es ir a jorobar al pescador deportivo, lo último con la pesca de la lubina es de traca y maraca. Lamentablemente, ‘decíamos ayer’, por eso debemos seguir diciendo. Cuando sucedió el desastre del Xallas, con la destrucción de un tramo entero de río al abrir las compuertas del embalse, los grandes medios de comunicación gallegos llevaron la noticia a sus portadas pero -la actualidad en una edición general a ello obliga- la noticia del día siguiente es otra. “En dos días se acabó el impacto mediático”, dijo a pie de río un ‘asesor’ a un político. Es obvio, y también lógico, por eso vamos a acometer una nueva etapa de Trueiro, que además de un periódico, es un ateneo cultural de pesca en el que caben muchas iniciativas pero, la primera: Agua limpia.
Licenciado en Truchología, Universidad del Deva. Doctorado en Reología, Universidad del Tambre. Académico Correspondiente de la Real Academia de Truchografía y Reoscopia de Leningrado.
En la sobremesa de una reconfortante comida veraniega, con lo que ello supone y conlleva, un pescador intentó explicar a otro lo que se conoce como “el principio de analogía” ilustrándolo sobre los pormenores del comportamiento alimentario de las truchas.
Antes de comenzar la explicación instó al cañista a ponerse en el lugar de una trucha pero con la capacidad mental de un humano, aunque conozco humanos sin esa capacidad propia de su especie.
Una vez en el río, y con hambre, el “truchombre” (recuerden, trucha con cerebro humano) ve con regocijo que se le acerca un melocotón y dice: -Coño, comida.
Y se lo zampa sin más dilación, pero, sin darle tiempo ni a saborearlo, le pegan un tirón como aquello de empastar una muela sin anestesia. Y zás para aquí, ahora para allá, otro meneo más, ahora para arriba… El truchombre había caído en el engaño de un solaz pescador que no estaba teniendo miramientos ni reparos a la hora de cebarse en eternizar el tiempo de la captura para vanidoso esparcimiento personal.
Cuando el truchombre consideraba que poco más tormento le podía faltar, aún le quedaba el suplicio de que lo sacaran del agua de un cruel tirón y lo en -
cestasen en una sacadera después de un vuelo antinatura de no menos de cuatro metros. Una vez en ella, no había reparado, tampoco, en el martirio de unos cinco minutos de fotos, que hay que alimentar los egos enfermizos. Y aún le faltaba el calvario de que la poca pericia del pescador le provocara una caída al suelo desde la altura del pecho.
Ya en el agua, circunspecto y guarecido a buen recaudo entre dos piedras, pensó:
-Melocotón, no; melocotón no...
Y allí estaba tan feliz, aún recuperándose de la congoja, el azoramiento y el estrés del melocotón, cuando le viene a la boca una hermosa cereza y, como el hambre hace de las suyas y pretiriendo el azar anterior, se la zampa y… otra vez tirón para allá, otro para aquí…
Le ahorro al angustiado lector lo que volvió a sufrir el truchombre pero debemos presuponer que se hizo con una plaza fija en el Martirologio romano...
Interminables y angustiosos minutos después, de nuevo en el agua, se dijo a sí mismo:
-¡Ni melocotones, ni cerezas!
Y acto seguido, maltrecho y hambriento, se refugió allá con su soledad donde ni “El Bombero” pudiese llegar con tan magníficos, aviesos y seductores manjares.
Y aún así, en el resto de la jornada de pesca pusieron a su alcance unas gominolas, un sorbete de fresa, un taco de queso San Simón da Costa, una tajada de pulpo de Bueu y otros suculentos embustes.
Al final de la jornada, al amparo de las sombras, el truchombre había entrado en un severísimo régimen alimentario en el que ni melocotones, ni cerezas, ni, pulpo, ni…
Pasó una semana sin comer a pesar de las magníficas viandas que perversamente le ofrecían desde la orilla. Siete días sin nada que llevarse a la boca, por si acaso…
Pero, más cornadas da el hambre (dijo un torero), y diez eternos días después sucumbió a la necesidad de paliar el ronroneo de las tripas y, si, volvió a vivir la misma pesadilla con acento en zozobra. En esta ocasión, como le había tocado un BillyJou o un PinFloid al manejo de la vara, estuvo tres meses sin abrir la boca. Con el cambio de estación, bien entrado el verano y antes de perder la conciencia y la presencia de espíritu por la inanición, picó en la anchoa de Santoña que hábilmente le puso Revilla a un palmo de los peteiros. Y el cántabro, que tenía el día dadivoso, lo soltó en las mejores condiciones pero aquí ya no hace falta que le indique al lector la inapelable determi -
nación que tomó el truchombre… Llegó a fin de año como “Hueso na má” del Trío Matamoros.
Valga esta parábola en formato de hipérbole para analizar lo que le pasa al pescador gallego al que desde hace muchos años engañan con todo tipo de melocotones…
Despilfarraron 3,5 millones de euros inundando de pintos de salmón los ríos de A Coruña para solaz esparcimiento de lubinas y cormoranes.
Seguimos pescando con tallas y medidas totalmente inadecuadas según la comunidad científica a nivel mundial.
Introdujeron recortes leoninos en los cupos de salmón pero un funcionario traficó con los que paleó ilegalmente en el capturadero de Ximonde.
Dilapidaron 200.000 euros en unas presuntas escuelas de pesca que causan estupor, rechazo, sonrojo, risa y vergüenza ajena.
Recordemos que en los noventa implementaron la prohibición de la “cucharilla del 3” con los nulos resultados ya conocidos.
Se sabe de repoblaciones nocturnas para campeonatos oficiales lo cual está prohibido expresamente.
Los trabajos que antes hacían guarderías y operarios, ahora figuran en los convenios de colaboración y tienen que ser asumidos por


las sufridas sociedades de pescadores.
Y, claro, con tanto melocotón, pasamos de 100.000 licencias a unas 25.000 y el desánimo más absoluto se ha apoderado de un sector que dinamiza muchas zonas de Galicia en las que, si no es por la pesca, ni saldrían en el mapa.
No hay más que ver las armerías y tiendas que han cerrado en los últimos años.
Hemos vivido una total ineficacia hasta en los trámites administrativos. Hay permisos que el confinamiento en la pandemia no permitió disfrutar, que fueron abonados el 27 de diciembre de 2024, cuatro años después de numerosas reclamaciones y de las reiteradas y asombrosas mentiras en el Consello Galego de Pesca en el que se afirmaba rotunda y totalitariamente que las tasas de esos permisos ya habían sido reintegrados a los pescadores.
Pero podemos estar tranquilos, a todo esto le quedan dos telediarios, por lo que podemos atiborrarnos con el primer melocotón que nos ofrezcan porque el suplicio tiene fecha de caducidad. Y, si al final va a haber muerte, que sea sin makumba.
Lo malo es que después del melocotón vendrá la cereza… Y seguiremos picando.

Escribo estas líneas cuando el fuego se ensaña en la piel de nuestra tierra, causando una mutilación irreparable de vidas que superan al daño producido en los montes y las aldeas. Sin embargo, la Naturaleza es la infinita conexión de las cosas y las aguas del otoño propagarán la catástrofe a los cursos de agua agravando una situación muy delicada de partida. En esta globalidad natural destruir el paisaje implica también destruir todo lo que la cultura y la historia de la civilización propia han hecho por el; es, por tanto, destruir nuestra propia identidad como pueblo.
Desde la sensibilidad conservacionista de nuestra época, esto concierne a la reducción significativa de la diversidad biológica que experimentan nuestros cursos de agua y que afecta a especies bandera que son familiares al conjunto de la población. Pero la peligrosa realidad es que también aquellas especies endémicas, con una distribución global restringida a nuestras aguas, que se escapan del conocimiento común pero que
suministran servicios ecosistémicos, genéticos y científicos de primer orden, a pesar de su insustancial aspecto o escaso o nulo valor deportivo en lo que a la pesca se refiere, están desapareciendo a un ritmo espeluznante sin que nadie pueda salir de su posición indolente, originada por su justificada ignorancia.
Considerando lo an -
peración de los ambientes degradados, como en el caso de los incendios antes citados. Se debe favorecer la adopción de una visión holística e integradora de la planificación y de la gestión de las cuencas hidrográficas, como única forma de asegurar la conservación de los ambientes acuáticos y la biodiversidad que albergan.

terior, los esfuerzos de conservación no pueden estar sostenidos por argumentos simplistas de diletantes, sino que se debe actuar abordando las causas de las amenazas en su origen, sin olvidar la corrección de las alteraciones en el medio natural próximo y la recu -
Es fácilmente entendible que la “utilización de un recurso natural, y la pesca es un ejemplo paradigmático, no debe suponer una reducción del uso potencial del mismo a largo plazo; y por tanto, este uso debe ser compatible con el mantenimiento integral de
los ecosistemas de los que forma parte. Así, en la toma de decisiones sobre actividades susceptibles de causar algún impacto sobre un río o sobre su biodiversidad, debe prevalecer el principio de precaución, de manera que, en caso de duda sobre la existencia o la magnitud del posible impacto, la actividad no debe realizarse o se debe modificar de manera que se asegure que no haya alteraciones ecológicas. Todo ello, además, considerando los efectos de las previsiones de los escenarios de cambio climático. No obstante, como es evidente, esto los errores más frecuentes en los planteamientos de gestión están profundamente enraizados en el hecho de que las capacidades de ver y sentir en la experiencia de pescar se reúnen como un acto propio del mundo de las emociones. La pasión por la pesca está vinculada a las imágenes de las narraciones de una mitología propia que pertenece a la tradición oral, a la literatura o al cine, entre otras fuentes, y que modelan una forma de pensar alejada de las capaci -

dades perceptivas del método científico y de la experimentación. En efecto, la Ciencia no permite considerar vacíos de causación en el estudio de las alteraciones medioambientales y la consideración aislada de “remedios” basados en un registro variable de interpretaciones afectivas tienen poco futuro y una probada ineficacia. Estas son las razones por las que se debe fomentar la transmisión de conocimientos mediante la divulgación de los resultados de la investigación científica dirigida a todos los ámbitos de la sociedad. No obstante, nada de lo anterior es posible sin la adecuada participación, coordinación y desarrollo normativo de las administraciones públicas con competencias sobre los ríos y, como obras son amores, la desesperanza crece cuando se analiza la asistencia financiera dedicada a la conservación y al uso sostenible de los ecosistemas fluviales o si se buscan elementos disuasorios (p.ej. tasas o impuestos) para actividades industriales que amenacen la integridad de los ríos.


Os da miña xeración coido que fomos os últimos que puidemos, no sentido máis amplo da palabra, gozar do río: bebermos das súas augas, bañármonos, tirarlle troitas e observalas en calquera lugar do río, camiñalo acompañados do cantar da paxarada e o brincar dos rapaces a bourear na auga... Á altura da nosa adolescencia xa empezou a virar o asunto: do río xa non se podía beber a auga ao dereito, nas fontes apareceron cartaces que advertían que a auga non era potábel e, acompañando unha tarde ao meu curmán Roberto (mestre meu na arte da pesca), batemos cuns gromos brancos no leito do rio... Xa ficaba pouco para incorporarmos ao noso vocabulario a pala -
CONSELLO DE DIRECCIÓN
bra vertedura. A altura do 1994 o tramo libre do Furelos cubríase cun manto de xurro. No 2007, a vertedura máis grave de xurro testemuñaba que, alén da mortalidade masiva de peixes e troitas provocada pola redución do nivel de osíxeno e liberación de substancias tóxicas, a Consellaría de Medio Ambiente nada fixera desde aquela primeira do 1994. Pasaron a ser unha rutina porque “A gandeiría intensiva... xera grandes cantidades de xurros que deben ser xestionadas con responsabilidade” (AFRIGA ,11 de xuño de 2025 Praza.gal.). Isto implica que a granxa que non cumpra debe asumir as cargas legais e a administración actuar en consecuen -
cia. Porén, descoñecemos que iso aconteza e a praga continúa.
A partir do 1997 comezou a ladaíña das verteduras do polígono industrial. Estas sinalaban con claridade a orixe do problema: o goberno municipal, naquela altura apoiado polo PP, autorizara o polígono industrial sen a pertinente depuradora e o obrigatorio tratamento das augas por parte das empresas: vertíase directamente ao río. E todo isto a pesar das advertencias de sectores da opinión pública melidá. Porén, “... a solución existe e está tecnicamente avaliada: conectar o polígono á rede de saneamento municipal e á EDAR (Estación de Depuración de Augas Residuais). Segundo Augas de Galicia, a

Xabier Pazo Blanco
Presidente dos Troiteiros do Furelos

depuradora posúe capacidade para tratar eses residuos, sempre que as empresas industriais instalen sistemas de pretratamento cando sexa necesario (separadores de graxas, neutralización de pH, etc.). Ademais da obra física da conexión, é fundamental establecer un sistema de control que inclúa mantemento obrigatorio, puntos de mostraxe, protocolos de inspección e sistemas de alerta temperá ante episodios de toxicidade. Isto permitiría sancionar posibles vertidos irregulares” (Xoan Silvar, biólogo, fundador da SGHN). Con todo, segue sen solucionarse. Por un acaso isto só acontece co Furelos? Nada máis lonxe, é un andazo que afoga aos ríos da Galiza: no
Deza, no Ulla en Monterroso, no Cabe en Monforte, no Iso en Arzúa, no Arnego entre A Golada e Lalín, no regato de Carteire tributario do Ferreira, no embalse en Verín, no Xubia, no Landro en Viveiro... O dano que se lle está provocando aos nosos ríos e a indiferenza, cando non complicidade, do goberno galego e gobernos municipais nos últimos 44 anos, provocou que, paseniñamente, se abrira un horizonte que apunta a solucións e a unha opinión pública que, a día de hoxe, non está distante e indiferente, se non que activa e comprometida en devolverlles a saúde coa que nolos deixaron os nosos pais. Que así sexa.


No podía estar más feliz el equipo de Trueiro por la incorporación de dos personas fundamentales para la pesca española y gallega. Pablo Castro Pinos, uno de nuestros grandes campeones mundiales en pesca a mosca y uno de los mejores conocedores de este deporte a nivel planetario y Alberto Mera, referente en el noroeste ibérico, biólogo especializado en salmónicos y otro pescador de altura, se unen al Consello de Dirección de Xornal Trueiro. Pablo, además, protagonizará dos series documentales de televisión pescando en sus ríos de León y en Galicia con Trueiro Audiovisual. Con su incorporación el periódico y las actividades que realizan crecen de manera exponencial. Su sabiduría, en un nuevo ejercicio de generosidad por su parte -hechos que jalonan las carreras de ambos- se ponen al servicio de los pescadores.
Para Xornal Trueiro es un privilegio contar con estas dos figuras, que se unen a Fernando Cobo y Eduardo Fernández, en un órgano tan importante para el devenir de este ateneo pesquero, periodístico, cultural, que es el Trueiro.


El mundo de la pesca es buen conocedor de la significación del río Eo tanto para la pesca de truchas, como de reos y salmones.
El llamado precio del progreso hace mella en los ecosistemas y la biodiversidad se resiente. Es un peaje que debemos pagar para contribuir al estado del bienestar.
Pero como pescador me invade la preocupación de la situación del salmón y no solo en Galicia sino en la cornisa cantábrica.
La caída en picado de
capturas debe obedecer a unas causas que se debaten de más en las redes sociales. Yo entiendo que la caña no pudo acabar con el salmón, ha colaborado en su caída pero no la ha provocado. La mala calidad de las aguas continentales en Galicia tampoco puede ser la causa principal. Las redes en las rías hacen su daño pero no pueden capturar todos los ejemplares que llegan a desovar en nuestros ríos.
Y a esto, debemos añadir las grandes presas, el furtivismo y el cormorán que causa estragos entre alevines y pintos.
Se habla mucho del mar y de la pesca indiscriminada en las rutas de migración y yo soy de los que creo firmemente que ahí radica el gran problema de que no lleguen salmones al Eo y a otros ríos que aún no hace muchos años eran verdaderos paraísos salmoneros.
Mi preocupación como pescador contrasta con mi
Francisco Javier Rois Presidente del CIT de A Pontenova.
asombro como presidente de una sociedad de pesca. Asombro porque la realidad es la que es y se deben tomas medidas, las que sean, para recuperar una especie emblemática que es motor en zonas rurales carentes de otros recursos turísticos y económicos.
El Concello de A Pontenova encargó un riguroso estudio de la cuenca del Eo al Doctor Fernando Cobo y su equipo de investigación. El resultado es que gran parte del río está en

óptimas condiciones y otras partes de río en muy buenas condiciones, lo que ya es un motivo de alegría.
Y si el río está bien y no se pescan salmones, porque no los hay, será que es porque no llegan a entrar. No trato de abrir debates innecesarios, intento que alguien tome conciencia del problema y se apliquen las medidas correctoras precisas para que el Eo siga siendo salmonero con todo lo que eso implica.

Benvidos! lectores de Trueiro. Publicábase o último número desta revista de pesca, Trueiro, primeiro xornal de Galicia en pesca deportiva, alá polo ano 2018. Sete anos despois, sen perder o tesouro da súa hemeroteca dixitalizado, onde deixaron a súa pegada sinaturas tan ilustres como a do gran catedrático, Moralejo, o xornal renace cun titular cargado de futuro. Trueiro está de volta como o estiveron Frei Luis de León ou Unamuno. O título deste artigo será o alcume co que asine as colaboracións que me unirán a este xornal. Nin o nome nin os contidos serán unicamente circunscritos a cunca deste río, pero todo pescador ten un río no que se iniciou, se criou ou se vinculou a el desde neno, no meu caso é o Tambre. Respecto do sobrenome, “mexacán”, este pode facer mención a varias plantas galegas que medran na beira dos ríos galegos ou nos seus leitos: a Heracleum sphondylium, a chamada “herba de
Hércules”, a Taracum officinale, como leitaruga ou dente de león, e a Angelica sylvestris, como a herba da sarna. Non vou facer aquí mención as propiedades terapéuticas de todas elas, pero, si indico, que escollo como representativa da miña labor á primeira delas.
Como “Mexacán do Tambre” retomo a miña colaboración con este xornal, que cómpre unha labor de información, así como de recoñecemento ou denuncia, segundo corresponda. E, como tempo haberá para entrar en materia sobre a xestión dos ríos e a pesca marítima deportiva, pecho esta presentación expresando a miña solidariedade coa vaga de incendios ourensáns. Cos danos e cunha desfeita aínda por avaliar, e con prioridades claras como as vidas humanas, casas, patrimonios persoais, fauna e flora arrasadas, permítanme unha breve reflexión:
Logo do lume virán as choivas. Cada gramo de terra e cinza que escorregará dos montes polos re -
gatos e 10.000 ríos de Cunqueiro nunca volverá a estar na mesma altitude. Toda esa terra será arrastrada como sedimentación a lugares que nunca imaxinou estar. A natureza é un todo e toda ela está conectada entre si. O que ocorre nun punto afecta inexorablemente a moitos outros, porque os ecosistemas non son compartimentos estancos. Moitas zonas altas quedarán sen terra vexetal suficiente para favorecer o nacemento de novas raíces e esta realidade afectará ao límite superior do bosque ou tamén chamado límite arbóreo alpino. Tamén afectará a ríos e desembocaduras e, como non, á capacidade dos nosos “estupendos” encoros. Pero, como temos memoria de peixe, prometo que no próximo artigo adicarei unha reflexión a esta concomitancia entre especies. Como de rápido esquecemos as cousas que nos fan dano?
Xa lles adianto que se van sorprender.














Este verano asistimos, un año más, al cruel espectáculo de como arden nuestros montes.
No ha sido un verano más ya que la superficie herida o muerta por el fuego se cifra en tantos miles de hectáreas que mete pavor.
Y sólo debemos alegrarnos de que ese fuego devastador no se haya llevado vidas por delante (en Galicia) aunque hay paisanos que se han quedado sin nada (sin casa, sin trabajo y sin ilusión por vivir).
Desde Xornal Trueiro nos identificamos y solidarizamos con todos aquellos afectados y reclamamos una gestión forestal del monte que mitigue los efectos de los incendios.
Unos provocados (con detenidos), otros, accidentales, otros naturales... pero la realidad

es que la crisis climática nos obliga a tomar muevas medidas de prevención.
El monte es fuente de riqueza aunque cada vez fije menos población en el rural y está sometido a todo tipo de conspiraciones sobre a quién beneficia tanta llama.
Con los avances tecnológicos de la sociedad actual, no es de recibo que no seamos capaces de frenar esta espiral maldita que tanto daño hace al medio natural.
Y una vez introducido el tema, permítannos que reparemos en los daños colaterales.
Cuando a principios de otoño caigan las primeras lluvia de cierta consistencia, ¿a dónde van a parar las cenizas, las ramas, la maleza quemada...?
Si, la gran mayoría acabará en los cursos fluviales o en
regatos pequeños. En todo caso, acabarán en las arterias acuosas de nuestro País.
Una vez más, y hay antecedentes no muy lejanos, veremos playas y arenales continentales llenos de ceniza y madera quemada. Y, otra vez más, si no es el río el que soporte todo, será el mar.
Este no es el camino.
No somos nosotros quienes debamos proponer más medios humanos y económicos contra los incendios ni nuevos planes de gestión forestal, ni nuevas medidas para que este desastre no se repita año tras año.
Nosotros, como pescadores, sabemos que nuestros ríos se van a ver afectados gravemente mientras los políticos intentan sacar tajada del desastre.



Imagen de residuos de incendios vertidos hacia los ríos y, en el centro, el cielo del norte de Galicia recibiendo el humo del sur de Ourense y dando cuenta de la enorme magnitud de los incendios.



Se adecúan algunas playas fluviales a golpe de escavadora sin consecuencia alguna a pesar de la evidente gravedad del hecho
Fueron muchas las alegaciones que los pescadores presentaron a la “Lei de Pesca” actual.
La anterior, con sus defectos y faltas de actualización, era infinitamente mejor.
En la anterior todo estaba reflejado y, en esta, todo queda al albur de la ambigüedad y-o impunidad.
Por ejemplo, tema de sanciones, en el que el importe económico de la multa puede rebajarse en función del grado de arrepentimiento del
infractor...
Es que suena a correccional de película de Bollywood, si con B.
Vean las dos imágenes que se muestran. Ríos Rois y Liñares, en julio de este año.
En la ley de pesca anterior estaba prohibido el baño en los cotos de pesca, aunque se consentía. Ahora adecúan algunas playas fluviales a golpe de bulldozer. Una agresión que hace daño hasta a la vista. Y no pasa nada...








Eloy Saavedra acuñó en Facebook “nuestro vertido de cada día” y, lamentablemente, todos los días o casi todos, asistimos a una agresión a nuestros ríos.
Esto no es nada nuevo, la idea secular y muy gallega de que “o río aguanta todo” sigue muy presente en los tiempos actuales a pesar de que una nueva conciencia conservacionista afloró en la humanidad.
Esto no se entiende, como es posible que el poder de la información recalque una y otra vez que nos estamos cargando el planeta y por otro lado seguimos cargándonos los ríos.
Empresas que no depuran y que nunca son
sancionados, purinazos que nunca se detectan para denunciarlos, vertidos de casas a escape libre…
¿Pero en que mundo vivimos?
¿Cómo es posible que siga habiendo tanto guarro y desaprensivo?
La razón está en que nunca hay sanciones. Si vamos a la hemeroteca comprobamos que a Brentagg le condonaron la multa de 20 millones de euros, que Ferroatlántica solo pagó 240.000 euros por la Infamia del Xallas y, así, hasta el juicio final.
Las ciudades y los pueblos beben el agua de nuestros ríos después de costosos procesos de depuración pero a nuestros ríos siguen llegando vertidos a diario sin que

nadie le ponga solución en formato de duros correctivos económicos.
En su día, podemos decir que antes de ayer, un conselleiro anunciaba un Plan de Control de Vertidos. Nunca más se supo.
Crean el Observatorio de los Ríos de Galicia, hace ya unos 5 años, y aún no han celebrado la primera reunión…
Anunciaron, también en su día, unos estudios pormenorizados de los ríos de Galicia por cuencas, ¿y?, hasta hoy.
Y así van pasando conselleiros y conselleiras sin que se tomen las medidas oportunas que aconseja la ciencia.
Y, claro, los políticos pasan , pero los vertidos y las agresiones siguen.








Las quejas del Club de Pesca Tambre no son de ahora.
Desde hace muchos años, la directiva que preside Pepe Casal, viene denunciando el lamentable estado del acotado de Noia y reclamando que Naturgy, adjudicataria del Embalse Barrié de
la Maza, colabore con el mundo de la pesca.
Año tras año, las mismas denuncias, las mismas peticiones y nadie hace caso.
Este verano, después de semanas sin llover ni una sola gota y con un calor excepcional, el Tambre bajaba chocolate espeso
como se aprecia en la fotografía.
Y este color no se debía a algún vertido ni a obras cerca del río, no. El agua salía así de la presa Barrié de la Maza. No hace falta dar más explicaciones, los pescadores saben bien lo que pasa.

Estabamos ante unha nova campaña de pesca de salmón que non ía diferir moito das anteriores porque non había ningún cambio estructural que fixese concebir novas esperanzas dun retorno de exemplares nin masivo nin cuantioso aos cursos galegos pero que o Ulla non dese nin un só salomón en toda a campaña é certamente sorprendente e non se lembra históricamente un feito semellante dende a nefasta década dos noventa.
O outono-inverno fora moi abondoso en choivas e iso sempre anima aos pescadores pero o devalo da especie non invita a moitas algarabías. De feito, durante a expedición de permisos notouse unha franca reducción con respecto a anos pasados.
A semanas e días do arranque da temporada, os cursos ían moi altos e mantiveron o caudal.
O primeiro día de pesca, o 1 de maio, a xoia da coroa (Ximonde) estaba absolutamente impracticable coas posturas ateigadas de auga facendo case imposible a acción de pesca.
O altísimo nivel das augas, durante os dous meses hábiles de pesca, impediron a efectividade dos reclamos. Nin as culleriñas máis chumbadas chegaban ao leito do río, o cebo non aguantaba a forte corrente e os mosqueiros nin montaban a cana.
Durante maio e xuño, esta foi a tónica xeralizada, moitísima auga e case imposibilidade de pescar.
O único favorable foi que, con tanta auga, os poucos exemplares que presuntamente entraron no río seguro que remontaron con suma facilidade e quedaron para o desove pero, a dicir dos expertos ribeiregos, poucos salmóns entraron este ano.
Os 4 exemplares que se capturaron esta campaña, 2 no Eo e 2 no Masma, non fan máis que acreditar que estamos ante un gravísimo problema.


O Concurso Internacional de Salmón de Ulla, nas imaxes na entrega de premios, recoñecéu o traballo realizado por Pepe Casal ao longo da súa traxectoria.


Esta campaña no sedujo prácticamente a nadie.
SÍ, hubo hábiles pescadores que engañaron algún que otro reo pero muy lejos de las capturas de años anteriores.
La tónica general fue una muy mala entrada de reos lo que se tradujo en pocas capturas.
A día de hoy, la Administración aún no publicado la tabla de capturas de este año pero todo parece indicar que estamos ante guarismos pírricos ya que otro problema añadido es no poder guiar los ejemplares capturados como se hizo durante años.
Las fuentes consultadas coinciden en reos muy delgados y viejos.
La duda es si entrarán más tarde, y no hay motivo para hacerlo, o es que cada vez hay menos reos.
Ríos tradicionalmente buenos, en número de capturas y entradas de ejemplares, como el Sor, el Eume, el Ulla, el Xubia y el Tambre, completaron una campaña desastrosa.
La duda se ha instalado entre los pescadores ya que al declive del salmón hay que sumar la incógnita de qué pasa con el reo en nuestros ríos.
La preocupación por esta especie en la comunidad científica es más que evidente.





Los más acreditados científicos europeos en la materia se reunieron este verano en Lisboa en una cumbre transacional del proyecto auspiciado por la UE DiadES.
Este cónclave, en las instalaciones de la Universidad de Lisboa, contó con la participación de la Universidad de Santiago de Compostela, que desplazó, con el Profesor Fernando Cobo y Rufino Vieira a la cabeza, a un equipo de profesionales del sector, entre los que estuvo representado este periódico. Durante el encuentro celebrado en Lisboa, los socios del proyecto DiadES se reunieron para avanzar en la gestión transnacional de especies diádromas en el contexto del cambio climático. La situación de especies como salmón, reo, alosas, anguila, lamprea, está siendo analizada por los científicos de los países de la europa atlántica, quienes buscan soluciones y adaptación al momento que viven los ecosistemas.
Fueron varios los puntos desarrollados. La conservación de especies migratorias como la lamprea, el salmón y la anguila, cuya distribución está cambiando por el calentamiento global.
Cooperación entre regiones y países para armonizar normativas y estrategias de gestión.
Integración del conocimiento científico con las comunidades pesqueras, destacando la importancia de la cogestión, de las iniciativas de gestión comunes.
Comunicación social: se subrayó la necesidad de informar al público general, no solo a los actores implicados, sobre las medidas adoptadas. Herramientas innovadoras para facilitar la toma de decisiones. El encuentro reafirmó el compromiso de los participantes con una gestión sostenible que combine conservación, cultura y econmía local.
Información publicada pola USC nos seus medios oficiais:
O grupo de investigación en Hidrobioloxía da USC participa na creación do Observatorio Transnacional sobre peixes diádromos, que nace con vocación de se converter nunha plataforma de referencia que facilite a coordinación entre países e sectores clave na conservación das especies de peixes que migran entre o mar e o río, fomentando así unha resposta máis coherente e efectiva.
O nacemento deste organismo tivo lugar en Lisboa no marco do proxecto Interreg Espazo Atlántico DiadSea (EAPA_0011/2022), que busca reforzar a cooperación internacional para a conservación destas especies de peixes, nun encontro que reuniu 27 representantes de diversas entidades de España, Portugal, Francia e Irlanda, caracterizadas por desempeñar un papel activo na investigación, xestión, conservación e sensibilización sobre a
situación, cada vez máis preocupante, dos peixes diádromos.
Como explican os grupos implicados no seu estudo, estas especies (lamprea, anguía, salmón, reo ou saboga, entre outros) están vendo reducidas drasticamente as súas poboacións debido a diversas ameazas, especialmente durante a súa fase mariña, aínda pouco coñecida. Ao realizar migracións entre o río e o mar ao longo do seu ciclo vital, a súa xestión e protección resultan aínda máis complexas, especialmente no contexto actual de cambio climático.
Como socio do proxecto, a Universidade de Santiago, representada polo profesor Fernando Cobo e o doutor Rufino Vieira, participou nesta primeira reunión do observatorio na que se configurou un grupo de traballo orientado a avanzar na cooperación europea para a xestión sostible destas especies. Ademais deles dous, a delegación española es -
tivo integrada por representantes dos grupos de interese: un xornalista especialista en pesca deportiva, un axente medioambiental da Xunta de Galicia e un pescador deportivo de alto nivel.
Este grupo de traballo internacional dedicarase a avaliar os desafíos comúns e específicos de cada país na xestión destas especies, identificar novas ameazas no medio mariño, analizar as tendencias futuras da pesca recreativa e profesional e deseñar estratexias compartidas para unha conservación eficaz e sostible.
Nesta primeira reunión oficial do observatorio intercambiáronse experiencias de boas prácticas de xestión en cada país, identificáronse preocupacións comúns e definíronse prioridades futuras, incluída a necesidade dunha comunicación máis estreita entre os Estados membros e a harmonización de criterios para unha protección máis eficaz.

estas especies en ídolos sagrados que nadie puede tocar es condenarlas,
Vedar no es una solución según la ciencia, que apuesta por la unidad
Pedro R. Almeida es uno de los más acreditados científicos y unas de las cabezas visibles de nuestro vecino y hermano Portugal en la investigación de nuestros peces. Trueiro pudo entrevistarle aprovechando su participación en el Observatorio Transacional.
La primera pregunta es evidente: ¿satisfecho con esta reunión? Se vislumbra un camino común para todos, aunque evidentemente complicado, precisamente porque debemos interpretar una normativa europea, hay tres normativas: europea, una nacional y otra regional.
No es fácil. Nosotros, en Portugal, tenemos una experiencia bastante considerable en esta gestión participativa, que en algunos casos llamamos cogestión, y de hecho no es sencillo, porque cada río tiene sus particularidades. Los pescadores de un río tienen una visión y un objetivo que no es el mismo que el de otros ríos, las autoridades locales también tienen otras aspiraciones, otros objetivos, y luego la propia autoridad que fiscaliza muchas veces no actúa de la misma forma por cuestiones regionales y modos de proceder. Si trasladamos esto a otros países, se vuelve aún más complejo.
Empezando por España, donde tenéis una gestión autónoma, eso complica las cosas, aunque creo que Portugal y Galicia pueden articularse perfectamente, no me parece difícil. Con Francia, quizás sea un poco más complicado, porque realmente tienen un hándicap. La sensación que tengo es que desconfían

“Ya no tenemos argumentos para solicitar intervenciones que cuestan millones de euros. Es muy frustrante también para los pescadores, para la comunidad científica”
no es eso, no es reunir científicos, producir un informe con recomendaciones y luego esperar que alguien las implemente. Es lo contrario; estamos implicados en la toma de decisiones y podemos influir compartiendo información entre nosotros y teniendo una estrategia común, que es absolutamente necesaria. Si no lo hacemos, el tiempo juega en nuestra contra.
de los científicos. Aún conservan esa idea de que el científico solo viene a molestar, el investigador solo viene a entorpecer, y por tanto lo que tienen es una gestión entre la administración que regula la pesca, los pescadores, y el científico solo asesora. Y normalmente, según mi experiencia, si el científico no está implicado con la comunidad pesquera, con quienes gestionan administrativamente y con las propias autoridades, esto no funciona. Por tanto, creo que es difícil, tengo la impresión de que es muy difícil poner en práctica este observatorio internacional, porque no se trata de copiar lo que hace el ICI,
Pero ¿aún estamos a tiempo?
Sí, soy optimista por naturaleza, pero confieso que el panorama en términos de conservación de estas especies, sobre todo en la Península Ibérica, no es alentador, porque estamos en el límite extremo de distribución de las especies, y los cambios globales, especialmente el calentamiento climático, están empujando estas especies hacia el norte, y por tanto las poblaciones se hacen cada vez más pequeñas, con menor capacidad de recuperación, y claro, la pesca siempre acaba siendo un factor de mortalidad adicional, lo que dificulta la recupe -
ración. Especialmente si pensamos, por ejemplo, en el caso de la lamprea, una especie con un ciclo de 7 años, 7 u 8 años, o 6 o 7 años, con alguna variación. Cualquier trabajo de recuperación que hagamos ahora, con reclutamiento, solo dará adultos dentro de 7 años. Es mucho tiempo, demasiado tiempo para un político, demasiado tiempo para un pescador, e incluso para el público en general. Es mucho tiempo porque si se dice que durante ese periodo se suspenden los festivales gastronómicos, es arriesgado, ya que las generaciones más jóvenes no aprecian mucho este tipo de cocina, y por tanto, al perder el valor cultural y económico, las poblaciones se deprimen. Las poblaciones de peces, de repente, pasan 10 años y ya no tenemos argumentos para solicitar intervenciones que cuestan millones de euros. Es muy frustrante también para los pescadores, para vosotros, para la comunidad científica.
La comunidad científica mira hacia el mar para saber qué está pasando en el medio marino a
nuestras especies...
Sí, llevo trabajando en esto mucho tiempo, y como decía a los colegas, ya hemos tenido momentos en los que nos sentimos reconfortados por el éxito, y de repente todo se desploma de forma inexplicable. Pero así es, la naturaleza tiene sus misterios, y para nosotros, uno de los mayores ahora mismo es qué está ocurriendo en el mar. Lo único que sabemos es que en el mar la mortalidad natural ha aumentado de forma exponencial, y en el mar, para todos los que gestionamos o intentamos gestionar estas especies y su conservación, es frustrante porque no podemos cambiar nada. Una lamprea no se pesca en el mar, ocurre algo que no podemos modificar, y eso es dramático.
Me quedo con varias frases, por ejemplo, usted decía que no pueden ser una ‘sociedad protectora de animales’, oponer la pesca a la conservación, el trabajo de la comunidad científica es salvaguardar la cultura, la historia, la etnografía. Muchas veces hemos separado la ciencia de la letra, pero es todo uno, ¿no?
Es un error, es un error. Ese trabajo de protección debe ser realizado sobre todo por las organizaciones no gubernamentales de defensa del medio ambiente, ese es su papel: hacer alertas, provocar sensibilización y movilizar a las poblaciones. En nuestro caso no debe hacerse así, debe hacerse con responsabilidad. Es decir, convertir estas especies en ídolos sagrados que nadie puede tocar es condenarlas, es condenarlas.

“Lo digo con mucha satisfacción: somos muy respetados por los pescadores”, explica
Alberto Torres / Lisboa
¿Cómo ha de ser la gestión de nuestros recursos en materia de sostenibilidad en la pesca?
Obviamente, debe haber una gestión muy pragmática. Un río que de repente tiene un déficit muy grande, ahí defiendo que la pesca debe parar, porque si la población está tan deprimida, debe parar. Pero al mismo tiempo, en otros ríos donde aún tenemos cierta capacidad de explotación, hacerlo aunque sea para abastecer algún mercado, en un periodo corto, puede ser solo durante 15 días, solo los fines de semana, solo durante un mes especial para los festivales gastronómicos, pero luego se cierra, y la gente entiende que realmente es un lujo estar explotando y consumiendo una especie salvaje que obviamente está en peligro. Pero si hay medidas de gestión racionales y con inversión, mucha inversión, porque lamentablemente es necesario, podemos recuperarlas y no romper esta utilización del recurso. Porque es precisamente por su valor cultural y socioeconómico que aún hay tantas personas preocupadas por la salvaguarda de estas especies. Porque si no fuera así, lamentablemente, hoy en día los valores son clarísimos: o tienen valor económico o están muertos.
Es importante la comunicación social, algo de lo que a veces carecemos en la era de la comunicación global.
Sí, un objetivo fundamental es poner en marcha el Observatorio, y yo añadiría comunicar muy bien, a nivel social, pero a la gran mayoría de la gente, no solo a los colectivos o actores afectados,
también a la gran mayoría lo que se hace aquí. Eso es, esa comunicación. Sé que algunos colegas que hacen ciencia muchas veces renuncian a comunicar y a hacer esto que estamos haciendo aquí, hablar con la gente. Yo nunca lo he hecho, y en realidad eso es fundamental, porque es una forma de, primero, tener el apoyo de la gente. Es decir, la gente está informada y entiende que hay algunas medidas restrictivas que pueden afectarlos, y los afectan, sin duda, pero comprenden el razonamiento detrás de la medida y aceptan ese sacrificio. Si hacemos lo que se hacía habitualmente en el pasado, y eventualmente algunos colegas lo harán, que es muy cómodo para quien investiga: hago mi investigación, produzco un informe, lo envío a quien debe decidir y me desentiendo. Esa es la postura, obviamente, equivocada de gestionar, porque quien va a tomar la decisión no va a explicar a los afectados, especialmente a los pescadores, a los comerciantes, o a quien sea, por qué se tomó la decisión. Lo único que dice es: esta decisión se tomó con el apoyo y la recomendación científica, pero no explican por qué ni qué va a pasar, y eso normalmente lleva al descrédito y a situaciones de conflicto en las que la gente pierde la confianza.
Os habéis ganado el respeto del colectivo de pesca que sí ha atendido a vuestras explicaciones...
Lo digo con mucha satisfacción: somos muy respetados por los pescadores. Es decir, confieso que miro atrás y veo los sacrificios que ya les impuse en términos de reducción de pesca, pero ahora, cuando se les su -
“En el caso de la pesca, tendremos que ser muy racionales y muy comedidos en la forma en que la explotamos, pero no cerrarla completamente, porque si lo hacemos, obviamente, matamos a la especie”
giere algo, no tienen esa actitud de rechazo. En fin, protestan un poco, como es normal, pero lo aceptan. Y curiosamente, algunos voluntariamente son los que proponen restricciones, entienden que las cosas no van bien. Una de las cosas que me deja muy satisfecho es que algunos de ellos ya dicen: desde el momento en que ponemos menos pescado en el mercado, el valor sube, el precio
nunca bajó. En algunos casos nunca bajó de los 13 euros, cuando en el pasado lo vendían por céntimos, por céntimos, porque inundaban la lonja de pescado, y claro, mataban el pescado, no ganaban dinero y tenían mucho trabajo.
Ahora ya lo han entendido: no llevan tanto, el pescado tiene mejor calidad, el precio se mantiene alto, y hacen una gestión más racional. Para mí esto es tan o más gratificante que ver aumentar una población de peces. Es un trabajo de mucha paciencia, ahora va a requerir mucha paciencia, mucha persistencia y, sobre todo, capacidad de transmitir esta idea a la comunidad en general, al público en general, porque es el público quien influye en los políticos.
Que son los que finalmente van a decidir...
Es así de simple, y quienes toman decisiones son los políticos. Nosotros podemos publicar mucho, hablar mucho, pero no tenemos poder de decisión. Y ahora creo que las condiciones para actuar, porque realmente las poblaciones están bastante deprimidas y la gente reacciona, están dadas. Si las oportunidades y prioridades de inversión van en ese sentido, no lo sé, pero al menos con la Ley de Restauración de la Naturaleza que está en vigor en Europa, creo que al menos algún hábitat vamos a recuperar.
Y en el caso de la pesca, tendremos que ser muy racionales y muy comedidos en la forma en que la explotamos, pero no cerrarla completamente, porque si lo hacemos, obviamente, matamos a la especie, ya que dejamos de tener la oportunidad de ejercer cierta presión política.


Fernando Piñeiro Oubiña / Cambados
Esto ya no es la primera vez que se presenta, en el año 2021 también se intentó cambiar la legislación sobre aguas exteriores.
Pero ahora parece que arrecia.
Los motivos se basan en directrices de la Unión Europea para la conservación del recurso. Básicamente, limitaciones a la pesca recreativa: Lubina, Pulpo, Besugo… Lo cual, muchos consideramos un ataque directo a la pesca Recreativa de Autoconsumo. Quédense con esta palabra AUTOCONSUMO.
Dirán Aguas Exteriores, eso a nosotros no nos afecta, hoy no, pero hay algo que es y no puede ser de otra forma. Las Rías son interiores y por lo tanto reguladas por la Comunidad Autónoma pero existe otra palabra clave, ARMONIZACIÓN, que quiere decir que NO puede existir una Ley de rango inferior, Comunidad Autónoma, que se salte a otra superior Estatal o de Europa, es decir, tarde o temprano ambas leyes tendrán que confluir en una que las unifique. Limitar capturas, obtener permisos especiales para las mismas… En fin, muy diferente a como entendemos nuestra afición a día de hoy.
Del marcado de los peces pescados, mediante cortes en aletas o la comunicación de cantidades capturadas mediante una APP, es decir controlar las cantidades de pesca que el sector recreativo extrae y por lo tanto “merma” el Recurso, para que quede claro, nuestra acción de pesca, ¿puede ser peligrosa para el mantenimiento de las especies que podemos pescar? Piensen ustedes lo que quieran.
No vemos un establecimiento de vedas que afecten a todos los sectores, tanto recreativo como comercial, los profesionales.
Los que suscribimos esta protesta, estamos absolutamente a favor de la conservación del recurso marino de una manera consecuente y no indiferenciada y queremos que se hable de establecer vedas que respeten los periodos de “freza” o cría donde los peces se agrupan en grandes cardúmenes (cada vez menores) y ahí son un blanco fácil para su captura. ¿Que supone esto? Obviamente, menos reproducción.
Existen también otros factores que incidirían y son, cuando menos, mejorables; es decir, la contaminación, tanto de aguas como de fondos marinos…
En otro orden, existen estudios de la actividad económica que genera la pesca de recreo: tiendas, empleos, cebos, equipos, embarcaciones, pantalanes, pernoctas, comidas, combustible, etc.
Algún estudio apunta a un montante de 12.000 millones de euros que con otros inducidos llegarían a los 17.000 millones.
En nuestras alegaciones solicitamos la INCLUSIÓN EXPRESA DE LA PESCA RECREATIVA PARA AUTOCONSUMO en la definición legal de pesca recreativa contenida en el articulado del Proyecto de Real Decreto, a fin de dotar de seguridad jurídica y garantizar un tratamiento normativo proporcional y coherente con la legislación nacional y europea y respetuoso con las tradiciones pesqueras de las comunidades costeras y rurales. Fundamental, no homogeneizar a base de ley, si no de realidades
concretas.
El autoconsumo pesquero forma parte de la tradición cultural de numerosas localidades españolas contribuyendo a la cohesión social, a la transmisión de las tradiciones y al abastecimiento alimentario familiar DE BAJO IMPACTO AMBIENTAL, importante también en grupos so -
ciales menos favorecidos económicamente.
La repercusión social, el acceso a la pesca recreativa no distingue de edades, es un ejercicio de entretenimiento para toda la sociedad sin distinción de edad o sexo.
Según Ley, de los recursos públicos, no se puede excluir a un sector de la sociedad sin una
justificación estricta. El derecho a una alimentación adecuada impone evitar restricciones no justificadas.
La FAO, sobre pesca en pequeña escala y recreativa, dice que recomiendan priorizar selectividad, cupos y vedas frente a prohibiciones generales.
¿A donde nos llevan?


Arroyo de la Encomienda centró la atención de los pescadores en su 1ª Feria Nacional de la Pesca en la Plaza de Toros de la localidad.
Destacó la presencia y participación de más de mil menores que recibieron las consignas oportunas de los monitores para posteriormente pescar sus primeras truchas en las piscinas habilitadas a tal efecto.
En todos los sectores de la sociedad, poner en marcha un evento de estas características no está exento de problemas pero esta primera convocatoria superó los objetivos marcados por la organización. En el mismo marco de la feria, se en -
tregaron los premios nacionales de la pesca. Las plazas de La Casa de la música y teatro se quedaron pequeñas.
Este año, los pescadores gallegos nominados fueron Pepe Casal, Fernando Comba, Suso Vilar, José Maquieira, Luís Frade y Miguel Chamadoira. En la feria estuvo presente el Stand Trueiro de montaje de moscas y otros complementos de la pesca.
Suso Vilar, Alberto Mera, Vicente Longo y Sergio Longo atendieron a los visitantes y curiosos con sus montajes y sus creaciones. Francisco Javier Rois, Taracho, representó a la Fiesta de la Trucha de A Pontenova.

Ignacio de La Fuente, José Luis Bruna y Servelio Fernández fueron algunas de las autoridades presentes en la feria en la que también estuvo Anove Tv

















El pescador padronés José Manuel Socastro se proclamó subcampeón del Mundo en el XX Campeonato del Mundo de Pesca a Mosca Master (celebrado en Asturias). Socastro fue segundo clasificado, con 58 capturas,
mientras que la selección española fue campeona por equipos. El pescador gallego consigue un hito histórico personal tras muchos años de entrenamiento y pasión por la pesca. Enhorabuena Campeón.


El Ayuntamiento de Arzúa, donde hace unos meses Trueiro Audiovisual grabó uno de los capítulos de la serie O Camiño da Auga, será el escenario de los XII Premios Trueiro, que distinguen a las personas que destacan en su compromiso por la lucha por la calidad del agua, el medio ambiente y los valores de la pesca. Son seis premios, cinco que llevan los nombres de las primeras portadas del periódicop en su nacimiento y el propio Premio Trueiro. El jurado, compuesto
por el consejo de dirección y el consejo asesor del periódico se reunió hace unas semanas para elevar acta de los premiados:
Premio Línea Tensa: Roberto Varela, presidente de la sociedad de pescadores de Arzúa. Figura clave del Iso, hombre respetado y querido por la pesca gallega, merece el reconocimiento de los suyos tras muchos años de esfuerzo y trabajo.
Premio A Nosa: Sandra Barca. Una de nuestras referentes en el
mundo de la hidrobiología. Trueiro siempre tiene presente a la ciencia, que hace que nuestros ríos todavía alberguen esperanzas gracias a sus investigaciones y trabajos.
Premio Qué Pasa: Plataforma Ulloa Viva. Trueiro siempre se ha caracterizado por reconocer el valor de quienes luchan por el agua limpia, por sus ríos, y lo hacen dando la cara con los peajes que ello conlleva. La defensa de esta plataforma ante el proyecto del Altri para proteger al Ulla
por encima de todo es de reconocido homenaje.
Premio Onde hai que estar: Anove Tv. Ponemos en valor el trabajo de los medios de comunicación que nos brindan nuestro espacio de pesca, del mundo que más nos gusta y Anove es, sin duda, la televisión de los pescadores gallegos, asturianos y leoneses.
Premio Graciñas: José Luís Bruna. El talante del presidente de la Federación Española de Pesca es fundamental para llegar a acuer -
dos en este ya de por sí complicado mundo y Trueiro le dará las gracias de esta manera. Premio Trueiro: Xabier Pazo. No hay que presentar a Xabier. Desde Melide ha hecho mucho por la pesca de su Furelos y de todos los ríos de su zona. Allá donde una sociedad o un compañero han requerido su ayuda, siempre ha estado. Es un ejemplo para todos. Los premios tendrán lugar el próximo 15 de noviembre y al evento se accede con invitación.

Hace unas semanas nos dejó Andrés Ríos, uno de los grandes periodistas gallegos. Luchó hasta el final ante la cruda enfermedad con su ánimo y su sonrisa intactas ayudando, como siempre, a quien se lo pidió. En su día fue reconocido con uno de los premios Trueiro por su destacada ayuda al mundo de la pesca desde las cabeceras que dirigió, Dxt Campeón y El Ideal Gallego. Echaremos de menos a Andrés y lo recordaremos siempre con su enorme bondad por bandera e inquebrantable amistad.


Trueiro Audiovisual se ilusiona con un nuevo proyecto, ‘O Camiño da Auga’. Es una serie de seis capítulos realizada por Miguel Piñeiro y Alberto Torres en la que los protagonistas recorrieron el Camino de Santiago Francés pescando en sus ríos principales
Oribio-Sarria, Miño, Ulla, Pambre, Iso, Furelos... Esta docuserie quiere poner en valor el propio Camino, nuestra historia y naturaleza y, por supuesto, la calidad del agua que hace que Galicia, Asturias o León tengan un enorme patrimonio que hemos de preservar.
‘O Camiño da Augua’ se emite en Anove Tv, en tdt y en sus medios digitales. Se han estrenado ya los dos primeros capítulos y al cierre de esta edición está a punto de emitirse el tercero.





La realidad del salmón, y no sólo en Galicia, está incrementando las salidas de pesca al extranjero.
Esta opción, mayoritariamente cara o poco asequible al pescador medio, está facultando que numerosos pescadores gallegos hayan optado por algunos de los destinos salmoneros más tradicionales.
En Europa hay tres: Islandia, Noruega e Irlanda, a los que sumaríamos destinos considerados menos importantes como Suecia o Kola.
Hoy se puede realizar un viaje de pesca que podemos abaratar con la opción de caña compartida, pescar sin guía nativo, llevar la comida, etc.
Por supuesto hay destinos, ríos en concreto, que salen muy caros y absolutamente lejos de las posibilidades de un sueldo medio o bajo.
Pero hay otras opciones que pueden salir muy rentables en calidadprecio.
Pescar en el Gaula o en el Namsen en Noruega, con todo incluido, sale caro, muy caro. Y otro tanto sucede con los mejores ríos islandeses donde tienes garantizadas las capturas pero a coste muy elevado.
Aún así, y ante la triste realidad de lo que pasa en España con el salmón, cada vez son más los gallegos que deciden ahorrar unos euros y darse un capricho. Las imágenes corresponden a un viaje realizado a Noruega por Emilia Platas y a Islanda por Luis Miramontes y Rubén Golpe.






Igual me estoy haciendo mayor, igual es que tengo menos fuerzas... Lo más seguro es que estoy cansado de pelear contra los molinos, al igual que el ingenioso Hidalgo D. Quijote.
Las arterias fluviales de nuestro país siguen empeorando exponencialmente y el número de peces sigue en descenso.
Mala calidad de las aguas (cada vez peor, pese a que nuestros gobiernos locales se vanaglorian del perfecto funcionamiento de sus depuradoras), seguimos conservando presas obsoletas que impiden el remonte de las especies migratorias, minicentrales que siguen variando los caudales de ríos y embalses en función de la demanda de energía, sin importarles lo más mínimo los caudales ecológicos en nuestros ríos, ni la reserva de agua en nuestros embalses. Vegetación de ribera que hace inaccesible el acceso a nuestras aguas, convirtiendo algún tramo de río en un auténtico túnel, en donde no entra la luz, provocando la total inexistencia de vegetación subacuática, lo que conlleva la inexistencia de macroinvertebrados, con lo cual, sin comida, no hay peces. Otra lacra que se suma son los cormoranes que, entre los “animalistas” por un lado, los expertos (que no distinguen entre una ardilla y un conejo) y las administraciones que no saben a qué palo agarrarse, siguen esquilmando, poco a poco, nuestros pobres cauces sin que se tome ninguna medida al respecto.
Quien acompañe a un niño a un río sabe que para acercarse al cauce tiene que atravesar auténticas selvas de zarzas y maleza, para un poco más tarde, debido a que no va a sentir ni un solo pez al otro lado de su terminal, te va a soltar la temida frase ¿Vamos a estar mucho rato más?

Y luego nos quejamos de que no existe relevo generacional. ¿Quién se atreve a llevar a un niño (a un lugar donde no haya cobertura, ni wifi) a un río a intentar pescar un pez, cada vez más esca so?
Ese niño no va a volver al río a pescar y se quedará con ese recuerdo de lo que es la pesca. Los que vamos quedando con la nostalgia de aquellos maravillosos años, nos refugiamos en que lo importante, en este momento, es salir al río, con los compañeros de pesca, tomar con ellos un refrigerio a pie de río, comentar nuestras batallas y enseñar nuestras cajas de moscas repletas, ya que no se estropean porque, señores míos, no quedan peces que las puedan estropear. Siempre nos quedarán los recuerdos.
