Día del Agricultor

![]()

Ante la baja rentabilidad del trigo, la crisis hídrica y un ciclo agrícola más adverso, la titular de Sagarhpa, Célida López, advierte que la reconversión hacia cultivos como canola, girasol y cártamo será clave para evitar pérdidas y garantizar la viabilidad del sector. >>PÁG. 5
Los drones se han convertido en una de las herramientas más visibles en la agricultura moderna, y en el Valle del Yaqui no es la excepción.
Los principales usos que les dan los agricultores hoy en día son: para fumigación o aspersión de fertilizantes, monitoreo de cultivos, detección de plagas o enfermedades, análisis de estrés hídrico y mapeo de parcelas. En el Valle del Yaqui ya se utilizan drones para fumigar hasta 60 hectáreas en un día, reduciendo costos, ahorro de tiempo y optimizando recursos. Además, permiten: Aplicaciones más precisas de agroquímicos y reducción del uso de agua hasta en más del 90 por ciento en algunas aplicaciones.
El dron agrícola T100 es una creación revolucionaria que lleva doce años en desarrollo y cuenta con una carga útil máxima de 100 kilogramos. Apoya en múltiples tareas como pulverización, esparcimiento y elevación de carga.
Te compartimos los modelos más utilizados, pues, más que tecnología, se han sumado a la lista de herramientas que van de la mano con los procesos tradicionales en las diferentes fases de un ciclo de cultivo.

El Sistema de Esparcimiento T100 ha sido completamente mejorado, con el doble de capacidad de carga y un aumento del 270 por ciento en la tasa de flujo. Equipado con un nuevo tornillo sin fin, lo que lo hace adecuado para varios productos granulados y diferentes escenarios de dispersión en grandes campos, huertos, acuicultura y más.
Operaciones en campos amplios: 36% de mejora en la eficiencia operativa, 30 litros por minuto de tasa de flujo, entre 5 y 13 metros de ancho de pulverización efectiva y 20 m/s de velocidad de vuelo.
Operaciones en huertos: 25% de aumento de ancho efectivo de pulverización, 40 litros por minuto con 4 aspersores y 65% de aumento en la cobertura del envés de las hojas.


TIPOS DE SENSORES EN DRONES CON ESTOS SENSORES SE DETECTA:
• MULTIESPECTRAL
• INFRARROJO
• RGB DE ALTA RESOLUCIÓN
• TERMAL
DJI MAVIC 3M: LA HERRAMIENTA QUE TRANSFORMA EL MONITOREO DE CULTIVOS
La topografía aérea eficiente necesita ver, lo invisible. Por eso, Mavic 3 Multiespectral tiene dos formas de ver combinando una cámara multiespectral para escanear y analizar el crecimiento de los cultivos con total claridad, pues la gestión de la producción agrícola requiere precisión y datos.
DJI Mavic 3M: Multiespectral tiene dos formas de ver. Combina una cámara RGB con una cámara multiespectral para escanear y analizar el crecimiento de los cultivos con total claridad. La digestión de la producción agrícola requiere precisión y datos, y Mavic 3M ofrece ambos.
Seguro y estable: Sistema anticolisión omnidireccional. Alcance de transmisión de 15 km. Topografía aérea eficiente: Hasta 200 hectáreas por vuelo.
• SALUD DE LAS PLANTAS
• ZONAS CON FALTA DE NUTRIENTES
• ESTRÉS POR SEQUÍA
• PRESENCIA DE PLAGAS


En regiones como el Valle del Yaqui, donde el agua es crítica, el riego inteligente es clave. Esto permite que cada parcela reciba exactamente el agua necesaria.
• SENSORES DE HUMEDAD DEL SUELO
• ESTACIONES METEOROLÓGICAS
• ALGORITMOS DE RIEGO AUTOMÁTICO
• MONITOREO EN TIEMPO REAL DESDE APPS
DJI TERRA: Con DJI Terra, los usuarios pueden cartografiar una zona y analizar la información recogida de sus granjas, huertos frutales y bosques, pudiendo esparcir cantidades variables de fertilizante.
DJI Terra también tiene funciones para planificación de misiones con las que se reduce considerablemente la duración de las operaciones al generar rutas de vuelo automáticas.
FUNCIONES DEL SOFTWARE AGRÍCOLA
• MAPAS DE FERTILIDAD DEL SUELO
• MAPAS DE RENDIMIENTO
• ANÁLISIS DE NUTRIENTES
• PREDICCIÓN DE PLAGAS
• PLANIFICACIÓN DE RIEGO
Los agricultores ahora usan software especializado para analizar datos del campo: Estos sistemas permiten tomar decisiones basadas en datos y no solo en observación tradicional.
• SISTEMAS SIG (SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA)
• PLATAFORMAS DE AGRICULTURA DE PRECISIÓN
• SOFTWARE DE ANÁLISIS GEOESPACIAL
LOS SISTEMAS COMBINAN DATOS DE:
• DRONES
• SENSORES DE SUELO
• IMÁGENES SATELITALES
• ESTACIONES CLIMÁTICAS
DJI AGRICULTURA: equipa a los operadores con tecnología de vanguardia y con flujos de trabajo innovadores con los que la agricultura es más eficiente que nunca.

investigador
Convencido de que se pueden crear cultivos más resistentes y eficientes, Gilberto Rodríguez Pérez, profesor investigador del Instituto Tecnológico de Valle Yaqui, inició hace más de una década el desarrollo de híbridos innovadores que buscan transformar la agricultura. Su proyecto más destacado es el triticale ‘Búfalo’, un cruce entre trigo y centeno, y actualmente experimenta con su sucesor, ‘Bisonte’, una variante que requiere menos riego.
Licenciado en Fitotecnia y maestro en Fitomejoramiento Genético por la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, y doctor en Ciencias Agrícolas por la Universidad Autónoma de Nuevo León, Gilberto Rodríguez Pérez pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel I. Además, combina la investigación con la docencia, impartiendo materias de Diseño Experimental y Taller de Investigación, donde guía proyectos de triticales, maíces nativos, maíces palomeros y girasoles, además de promover la innovación agrícola.
IMPULSA ALTERNATIVAS
En los últimos años, el principal desafío para los productores del sur de Sonora ha sido la escasez de agua. Ante este reto, el profesor e investigador, originario de Texcoco, Estado de México, impulsa el desarrollo de alternativas que traerán beneficios al sector agrícola y ganadero. Su primer proyecto es ‘Búfalo’, una variedad de triticale que destaca por su resistencia a enfermedades, alto contenido proteico y menor demanda hídrica.
El investigador también subraya el papel de la formación práctica en este tipo de proyectos, involucrando a estudiantes en los procesos de investigación.
“Los estudiantes tienen que conocer una formación práctica… así es como se vuelven competitivos”, sostiene.
VISIÓN
NUEVA VARIANTE
Paralelamente, el académico trabaja en una nueva variante denominada ‘Bisonte’, que se encuentra en fase experimental. Este material conserva las propiedades de ‘Búfalo’, pero destaca por ser aún más precoz, permitiendo la producción de grano con solo dos riegos, lo que podría representar un avance importante en eficiencia hídrica.
De cara al futuro, Rodríguez Pérez busca registrar y certificar sus variedades para impulsar su adopción comercial. Considera que la difusión del triticale entre agricultores y ganaderos será clave para aprovechar su potencial, especialmente en un escenario donde producir más con menos agua ya no es una opción, sino una necesidad.
En la actualidad, el cultivo se encuentra en una etapa de siembra semicomercial y se ha adaptado de forma favorable a condiciones propias de la región. Entre sus principales ventajas se encuentran su tolerancia a enfermedades y resistencia al estrés hídrico, así como adaptarse a suelos con alta salinidad, algo muy común en campos agrícolas del Valle del Yaqui.
Además, el triticale presenta un valor nutricional superior al del trigo cristalino, con hasta 30 por ciento más proteína, lo que lo convierte en una opción viable tanto para consumo animal como humano. Gilberto destaca que esta cruza se puede usar como forraje en etapas tempranas, entre 60 y 80 días, o bien para la producción de grano, que luego se podría convertir en alimentos balanceados para animales, o bien en pastas y galletas para consumo humano. Rodríguez Pérez explica que uno de los principales beneficios para los productores es la reducción en el uso de agua.

El triticale es una cruza entre trigo y centeno. El primer grano aportó rendimiento y el segundo aportó resistencia a royas, salinidad y estrés hídrico.


Mientras cultivos tradicionales como el trigo requieren hasta cuatro o cinco riegos, el triticale puede desarrollarse con dos para forraje y un máximo de tres para grano. Esto representa una ventaja significativa en un contexto de sequía y limitada disponibilidad del recurso.
El desarrollo de ‘Búfalo’ es resultado de más de una década de trabajo. Desde 2009, el investigador realizó cruzas y procesos de selección hasta lograr una planta uniforme, sin aristas, lo que mejora su palatabilidad para el ganado. “Estoy hablando del 2009 cuando hice esta cruza… he pasado muchos años seleccionando hasta lograr una uniformidad”, recuerda.
Hoy, el cultivo muestra espigas más grandes, mayor precocidad y mejor calidad para el ganado. A pesar de sus beneficios, el profesor Gilberto lamenta que su presencia en la región aún es limitada, con apenas unas 70 hectáreas sembradas frente a las casi 280 mil que existen de trigo.

ALEJANDRA AVALOS / redacccion@tribuna.com.mx
La reconversión de cultivos se perfila como la principal estrategia para enfrentar la crisis agrícola que atraviesa el sur de Sonora, donde factores como el cambio climático, los bajos precios del trigo y la falta de apoyos federales han colocado a los productores en un escenario de pérdidas.
La titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura (Sagarhpa), Célida López, advirtió para TRIBUNA que el ciclo agrícola 2025-2026 es incluso más complejo que el anterior, debido a que, a diferencia del periodo marcado por la sequía, en esta ocasión los productores sí se endeudaron para sembrar, particularmente trigo cristalino, cultivo que domina la región.
“Estamos frente a un escenario muy adverso: menores rendimientos, un tipo de cambio desfavorable y precios internacionales bajos”, señaló.
La reconversión de cultivos se perfila como la principal estrategia para enfrentar la crisis agrícola que atraviesa el sur de Sonora, donde factores como el cambio climático, los bajos precios del trigo y la falta de apoyos federales han colocado a los productores en un escenario de pérdidas.
De acuerdo con el diagnóstico oficial, los rendimientos podrían ubicarse entre 5.5 y 5.8 toneladas por hectárea, por debajo del umbral necesario para recuperar la inversión, lo que anticipa números rojos para pequeños, medianos y grandes productores.
Ante este panorama, el Gobierno del Estado impulsa una reconversión productiva hacia cultivos más rentables y con menor consumo de agua, como parte de una estrategia de largo plazo para hacer más resiliente al campo sonorense.
“La gran pregunta del productor es: ¿a qué me reconvierto? Y ahí es donde el gobierno tiene
que ofrecer alternativas reales y rentables”, explicó López.
Entre las opciones destacan las oleaginosas como canola, girasol y cártamo, cultivos que, además de requerir hasta una tercera parte del agua que el trigo, cuentan con demanda asegurada por parte de la industria.
Empresas como Aceites del Mayo han manifestado la necesidad de al menos 65 mil toneladas de estos productos, lo que abre una oportunidad de mercado para los agricultores de la región. El cártamo, en particular, representa una opción inmediata debido a que los productores del sur de Sonora ya
El gobernador está encabezando una gestión para hacer conciencia de la magnitud del problema y del impacto económico que tendría en los valles del Yaqui y del Mayo”.


cuentan con experiencia en su cultivo, mientras que la canola y el girasol implican un proceso de adaptación técnica.
Como parte de este esfuerzo, el gobierno estatal ha impulsado la capacitación internacional, incluso enviando productores a Canadá para adquirir conocimientos sobre el manejo de la canola. No obstante, el principal desafío no es solo técnico o financiero, sino cultural. La región mantiene una fuerte vocación triguera, por lo que la transición hacia nuevos cultivos requiere
cambiar prácticas profundamente arraigadas.
“La reconversión no es sencilla. Es como pedirle a un ganadero que cambie completamente su modelo productivo”, ejemplificó la funcionaria.
A pesar de las dificultades, la Sagarhpa sostiene que esta transformación es indispensable para garantizar la viabilidad del campo en los próximos años, en un contexto donde el agua y los mercados obligan a replantear el modelo agrícola tradicional.
En el corazón del Valle del Yaqui, donde trabajar la tierra exige carácter y el clima pone a prueba cada cosecha, María Rojas Gómez ha logrado construir durante tres décadas una historia de resiliencia, orgullo y aprendizaje.
Originaria del Pueblo Yaqui, María no nació con el conocimiento en agricultura, hasta que el destino —y la herencia de su padre— la llevaron a enfrentar una realidad completamente distinta: hacerse cargo de la tierra, sin saber por dónde empezar.
“Yo empecé de cero, el que sabía era mi papá y, pues, te voy a ser sincera, yo no sabía absolutamente nada, yo era empleada de empresa, y dije: bueno, hay que aprender, no me quedaba de otra más que aprender”, recuerda María.
Hoy, al cumplir su cultivo número 30 en el 2026, habla con la seguridad de quien ha crecido junto a la tierra, pero también con la humildad de quien entiende que en la agricultura nunca se deja de aprender. Cada ciclo trae nuevos retos: plagas inesperadas, cambios en el clima o decisiones que pueden marcar la diferencia entre una buena o mala cosecha.
“El año pasado no tuvimos pulgón, algo rarísimo. Y ahora nos llegó la chinche apestosa en el


trigo, algo que nunca me había tocado en 29 años”, cuenta. Para ella, estos cambios son una constante que obliga a mantenerse atenta, innovar y mejorar.
A pesar de las dificultades, como la falta de horas frío o el incremento de temperaturas, María compartió para TRIBUNA que observa sus cultivos con esperanza. “No me puedo quejar. El trigo se ve bonito dentro de lo que cabe. Al menos que nos dé para pagar la inversión… y si queda un poquito más, me doy por bien servida”, expresó.
PERO SU HISTORIA NO SOLO SE CULTIVA EN HECTÁREAS, SINO EN DECISIONES FIRMES. Al inicio, María no solo se enfrentó a la falta de experiencia, sino también a la desconfianza en el gremio por el simple hecho de ser mujer. Recuerda con claridad una ocasión durante su primer año en la que contrató mano de obra para trabajar la tierra y el trabajo no fue bien realizado.
“Sentí que por ser mujer no me hicieron bien el trabajo, tal vez pensaron que no me iba a dar cuenta”, dice. Aquella frustración la llevó a un momento de quiebre.
“Lloré, se me salieron las lágrimas cuando estaba frente a las tierras y le dije a mi papá: ‘de perdida me hubieras hecho hombre’… pero sentí como si me hubiera respondido minutos después: ‘tú no ocupas ser hombre, tú puedes con esto’”.
Ese instante marcó su camino. María compartió con nostalgia que se limpió las lágrimas, buscó asesoría técnica y decidió seguir adelante, incluso cuando le sugerían abandonar el campo y poner un negocio más ‘sencillo’.
“Me dijeron que pusiera una tiendita… ¿una tiendita les dije?, pero yo ya empecé con esto y voy a ver hasta dónde puedo llegar. Y no puse mi tien -
dita, sí pude salir adelante y aquí estoy en mi cultivo número 30 este año 2026, gracias a Dios”.
Al cuarto año de trabajo, junto a su familia logró adquirir su primer tractor. María no dudó en subirse y trabajar la tierra ella misma, incluso de noche. Hoy, esa pequeña maquinaria se ha convertido en cinco tractores y un equipo completo que respalda su producción. Junto a su esposo e hijos, ha formado un equipo familiar que trabaja cada etapa del cultivo, desde el riego al amanecer hasta las intensas jornadas de cosecha que comienzan a las tres de la mañana.
A sus 62 años, María no solo siembra trigo, maíz o cártamo; también produce su propia semilla, resultado de años de selección y cuidado. Una semilla que no comercializa, pues es de uso propio, porque representa su experiencia, su conocimiento y su confianza.
María compartió que al iniciar en la agricultura no contaba con las herramientas necesarias y, con esfuerzo, hasta el cuarto año después, logró comprar su primer tractor, herramienta básica para este tipo de trabajo.
A lo largo de los años ha enfrentado sequías, temporadas difíciles y otras de abundancia, pero hay algo que nunca ha cambiado: su determinación de seguir sembrando y salir adelante año con año.
“Nunca nos hemos quedado sin sembrar y siempre estamos aprendiendo”, afirma.
Más allá de su propia historia, María tiene un mensaje claro para otras mujeres: el campo también es suyo.
Con la mirada puesta en el surco y el corazón en su historia, María Rojas Gómez representa a una generación de mujeres que han transformado el Valle del Yaqui con trabajo, valentía y pasión.
Treinta años después, su cosecha más grande no solo está en la tierra, sino en todo lo que ha demostrado: que no se necesita más que creer en sí misma para hacer florecer el campo.
“Hay mucho donde nosotras podemos incursionar, no solo en granos. Podemos sembrar nuestros propios alimentos, emprender, vender… hay oportunidades, solo hay que acercarse con las asociaciones y pedir información”.

ALEJANDRA AVALOS / redacccion@tribuna.com.mx
Las principales presas de Sonora presentan niveles de almacenamiento variables, pero en general se cuenta con suficiente volumen de agua para atender la demanda del ciclo 2025-2026, informó Rodolfo Castro Valdez, director general del Organismo de Cuenca Noroeste de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
De acuerdo con los registros más recientes, la cuenca del río Yaqui y la del río Mayo mantienen reservas suficientes para el consumo agrícola y doméstico, mientras que algunas presas como Rodolfo Félix Valdez y Abelardo Rodríguez Luján presentan niveles bajos, por lo que es necesario reforzar el suministro a través de pozos y el acueducto Independencia.
Durante el mes de octubre de cada año, Conagua autoriza los programas de extracción en las principales presas del país, priorizando siempre el consumo doméstico. “Es importante mencionar que para el suministro de agua para consumo humano se cuenta con pozos y el Acueducto Independencia”, señaló Rodolfo Castro Valdez.
Para garantizar el suministro humano en zonas con presas críticas, se recurre a pozos y al acueducto Independencia, lo que asegura que ninguna comunidad se quede sin agua potable, incluso en periodos de baja disponibilidad en embalses específicos.
El Monitor de Sequía de México, publicado el 20 de marzo de 2026, indica que la mayor parte del estado se encuentra sin sequía, aunque existen zonas con sequía moderada. Este monitoreo permite a Conagua ajustar los planes de extracción y distribución de agua, manteniendo un balance entre el consumo agrícola y el suministro doméstico.
Según los datos proporcionados por Conagua, las presas de Sonora presentan la siguiente situación:
Presas del sur del estado: Plutarco E. Calles reporta un almacenamiento de 768.581 hm³, Álvaro Obregón 513.900 hm³, y Lázaro Cárdenas 407.789 hm³, cifras que representan un volumen suficiente para atender la demanda agrícola y doméstica en la región.
Presas críticas: Rodolfo Félix Valdez con 8.266 hm³ y Abelardo Rodríguez Luján con apenas 0.250 hm³, requieren especial atención y apoyo para cubrir la demanda de agua de los usuarios agrícolas durante el ciclo octubre 2025-septiembre 2026.
Otras presas: Abraham González, Cuauhtémoc e Ignacio R. Alatorre presentan niveles estables, lo que permite un margen adecuado de maniobra para los programas de extracción autorizados por Conagua.
En total, las presas de Sonora alcanzan un almacenamiento combinado de 2,094.9 hm³, cifra ligeramente superior a la registrada en el mismo periodo del año pasado.
Intensidad de sequía:
D0 Anormalmente seco
D1 Sequía moderada
D2 Sequía severa
D3 Sequía extrema
D4 Sequía excepcional
Sin sequía
Con base en los datos de almacenamiento y el comportamiento histórico de las lluvias en la región, se espera que el ciclo 2026 permita mantener niveles adecuados en las presas más importantes, garantizando el abastecimiento tanto para consumo humano como para riego agrícola. Las autoridades recomiendan continuar con el uso responsable del agua, evitando desperdicios y apoyando la recarga de mantos acuíferos.
