X Concurso Literario V Concurso fotogrรกfico
Bibliorquer
“¿Mujer? Mujercita. Mi mujercita. Amiga, compañera de batallas; hermana”
Premio fotografía “La mujer más importante de mi vida” para
Paloma Neto
Sirvan
estas
breves
palabras
para
expresar
nuestro
agradecimiento a todo el alumnado que ha participado en este X Certamen Literario y V de Fotografía. Fuimos abriendo con expectación cada uno de los sobres que custodiaban vuestros poemas y relatos. Nos sentíamos orgullosos ya porque la participación ha sido este curso mayor, pero más orgullosos nos fuimos sintiendo conforme os leíamos, en voz alta primero, en silencio después. Valía la pena hacerlo así. Hemos disfrutado con cada composición, las premiadas y las no premiadas. Aquí están algunas de vuestras reflexiones y sentimientos dándose generosamente al lector: desamor, pasiones, amargos errores, suicidio, entrega, niños refugiados. Acariciáis sueños y os revolvéis heridos en lucha. Vibran la vida y la creatividad, resplandecen vestidas con el arte de la palabra. El V Concurso de fotografía tenía como tema “la mujer más importante de tu vida”. La belleza de las imágenes premiadas y su título hablan por sí solas. Queda solo animaros a que continuéis creando, por vosotros primero, por el mundo después, o viceversa. Agradecemos también con sinceridad el apoyo recibido desde los distintos sectores, alumnado, profesorado, Equipo Directivo y AMPA. Pues en estos tiempos que vivimos, la cultura, la lectura, se nos hacen aún más necesarias. Grupo de Biblioteca Bilbliorquer IES Rafael Reyes
PREMIOS X CONCURSO LITERARIO Modalidad de Poesía: 1ª categoría - Primer Ciclo, 3º ESO y FPB-: - 1er. Premio a Weronika E. Bedner de 3ª ESO C por “Melodía”. 2ª categoría - 4ºESO, Bachillerato y Ciclos Formativos-: - 1er. Premio a Antonio Díaz del Toro de 2º Bachillerato A por “En un día gris”. -2º Premio a Luis Ortiz Rita de 2º Bachillerato B por “Osada reminiscencia” Modalidad de Relato Breve: 1ª categoría - Primer Ciclo, 3º ESO, FPB: -1er. Premio ex aequo a María M. Sipoteanu de 3º ESO A por “Diferente” y Bianca Fagadau de 3º ESO C por “Llámalo amor”. -2º Premio a Ionut Paun de 3º ESO B por “Predestinada al olvido”. 2ª categoría - 4ºESO, Bachillerato y Ciclos Formativos: - 1er. Premio a Omayma Bal de 4º ESO A por “Entre fronteras”. -2º Premio ex aequo a Lourdes Jiménez Martínez de 4º ESO A por “La fragancia” y Rocío González Martín de 1º Bachillerato A por “Vida”. FINALISTAS –Relato Breve-: -1ª categoría: Cristina Burgos Palacios 1º Bachillerato A por “El espíritu de la voluntad” -2ª categoría: Laura Carrasco Barroso de 3ºESO B por “Recuerdo ahogado”.
Weronika Ewa Bedner Melodía Primer premio poesía -Primera categoría-
No soy la única soy la única que desea perderse en ti. No soy la única que coloca su futuro en tus manos. Pero creo recordar haberte escuchado y, querida música, he llorado. Llorado de agonía, dolor, con la culpa de la mano. Llorado de alegría, pasión, de haberte deseado; y llorado de euforia al ver que te tengo entre mis manos. Y, permíteme añadir que yo también soy una soñadora perdida en este mundo desolado; y no hay peor sufrimiento que mi cuerpo pueda soportar que el tan temido silencio cuando tú, melodía, no estás.
Antonio Díaz del Toro En un día gris Primer premio poesía -Segunda categoría-
En un triste y gris día la cortina de agua yo contemplaba. Cada gota contra la ventana resonaba en los rincones más profundos de mi alma. El agua, tímida e insegura, por el cristal descendía junto al vacío de la habitación oscura. Los árboles, aferrados al frío terreno, se estremecían con gran desenfreno y sobre aquella visión grisácea cuantiosos destellos me cegaban arrojados por su sonrisa espontánea. Entonces me atrapó su mirada. No quedaba ya nada. Los destellos en relámpagos tornaron que, a modo de fogonazos, entonaban sus afligidos cantos. No quedaba ya nada. Se desvaneció su retrato arrastrado por las desorientadas gotas de agua. En aquella nostálgica vista, entre el húmedo y apagado terreno, sus delicadas manos huyeron. No quedaba ya nada. El recuerdo de su afable sonrisa y la imagen de mi etéreo reflejo
Luis Ortiz Rita Osada reminiscencia Segundo premio poesĂa -Segunda categorĂa-
Osada reminiscencia‌ Pensando a paso lento ve pasar inerte el momento; iluso, abstraĂdo en su delirio, cree parar el tiempo, una vez ido.
A sonrisa desmedida, siente el placer de la vida; lamisca belicoso sus heridas del corazĂłn dolorido, en carne viva.
Si por un instante supiera, lo que el devenir espera; batir mis alas quisiera, al son de este libre poema
MarĂa Mirabella Sipoteanu Diferente Primer premio relato ex aequo -Primera categorĂa-
Diferente La gente se preocupa mucho por cosas sin sentido y están enganchas al móvil las veinticuatro horas del día. Se preocupan por el “¿Qué dirán?” y no por si ellos se sienten bien con ellos mismos. Se preocupan por tener miles de amigos y ser populares. Se divierten humillando a otros y haciéndoles creer que son miserables y menos que ellos. Mi nombre es Evelyn. Me considero una persona de alma vieja. Pienso mucho acerca de todo, disfruto de la soledad y la utilizo como tiempo para reflexionar sobre mi vida y todo lo que sucede en ella, pues siempre he tenido una madurez mucho más elevada para mi edad. Disfruto de las cosas sencillas, saboreo los momentos de tranquilidad en la vida que pueden parecer anticuados a los demás y a veces siento un sentido de separación entre yo misma y el mundo “real”. No suelo ser una persona sociable. No soy una adolescente común. ¿Y qué sucede si eres diferente? Se ríen, te humillan y piensan que eres rara. Pero a mí no me importa lo que ellos piensan de mí. Yo estoy orgullosa de ser lo que soy. Porque ser diferente no es ser extraña, solo especial.
Bianca L. Fagadau LlĂĄmalo amor Primer premio relato ex aequo -Primera categorĂa
Llámalo amor Sabía que si lo cogía no podría dejarlo, pero lo hice. Una vez empieces sabes que no podrás parar, que te llevarás noches sin dormir, cenas desperdiciadas… Dejarás todo de lado por él. Tus manos te pedirán que las dejes, pero estarán encarceladas. Ni tú mismo podrás abrir ese cerrojo, al igual que tus dedos…Tus ojos anhelarán cerrarse pero les obligarás a mantenerse despiertos porque no podrás evitarlo, pero para tus oídos será una hermosa canción, para tus labios un beso dulce como la miel, para tu imaginación un festín y tu corazón se acelerará, entristecerá, sorprenderá, llorará, reirá…Como cuando te enamoras. Sí, esa es la palabra. Estarás enamorado y por mucho que quieras, no podrás parar … De leer
Ionut Paun Predestinada al olvido Segundo premio relato -Primera categorĂa-
Predestina al olvido Era un simple día de invierno, pero esta vez era diferente. Estaba sola
y perdida en medio de un bosque húmedo y oscuro. No
recordaba nada. Mi mente dejó de hacerme caso. Sabía que no era un sueño, ya que podía sentir la fría nevada de enero sobre la que estaba tumbada y asustada al verme aquí. Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando una voz suave y melódica me llamo por mi nombre. Desconcertada me alejé hasta llegar a un árbol desde donde provenía esa voz cálida que me sonaba familiar. Era el único árbol vivo, el más confuso. Me acerqué y posé mi oreja sobre su enorme tronco robusto y al instante todo el bosque se quedó en puro silencio. Desde el suelo, unas manos tan blancas como la nieve me empujaban hacia abajo. Aterrada intenté soltarme con toda mi fuerza, la poca que me quedaba, pero decidí dejar de luchar y cerré los ojos. Al abrirlos, estaba en otro lugar más hostil y frío que el bosque. Sentí que había vivido esto en el pasado, un sentimiento de déjà vú. La oscuridad que desprendía me recordaba a ti, Damon. Ya lo recuerdo, acabé aquí por ti, por no ser correspondida, por solo sentir. Ya era tarde para lamentos, tarde o temprano hubiese terminado aquí entre tinieblas y sombras aferrándome a mi dolor, odio, de los pedazos que quedaban de mí, de saber la verdad. -Crystal, estás sola y nunca volverás a sentir nada- hasta mis propias palabras me estaban traicionando, huyendo de mí como si me tuvieran miedo.
Omayma Bal Entre fronteras Primer premio relato -Segunda categorĂa-
Entre fronteras El niño abrió sus pequeños ojos, lo único que conseguía ver con esa oscuridad era un paisaje desolado y frío. Los árboles se encontraban sin hojas, la nieve caía por encima, despacio sin ninguna prisa, como si no le importase lo más mínimo lo que ocurría alrededor.
Aquel lugar no era ni de lejos parecido a su hogar. No recordaba tener que dormir en un suelo frío, despertarse entre gritos de agonía por el sufrimiento y sobre todo no recordaba ver tanto dolor en una sola mirada. Cerró sus ojos y empezó a viajar en sus recuerdos, se paró en uno que le producía una felicidad inmensa, recordó cuando se encontraba junto a su amigo en aquella calle jugando al fútbol una tarde de verano. Recordó cuando se cayó, el dolor que sintió entonces no era nada comparado con el que sentía ahora.
Se abrazó a sí mismo, en un intento de evadirse
de sus
recuerdos, de evadirse de la realidad que le rodeaba, de intentar consolarse a sí mismo… Levantó la vista y miró al frente, miró a las miles de personas que se encontraban sentados junto al fuego para darse calor, pensando en un futuro mejor, convenciéndose de que pronto volverán a su antigua vida. Se apoyó en un árbol y cerró sus ojos en un intento deseperado de huir de aquel lugar, aunque sólo fuese con la mente…
Rocío González Vida Segundo premio relato ex aequo -Segunda categoría-
Vida Y fue entonces cuando la mente venció al corazón, (o eso pensó). -No quiero sufrir, tengo que seguir adelante y sinceramente eres un lastre para mí. -Pero ciertamente ¿no es razonable querer a alguien, llorar y reír? ¿Acaso no es razonable tener sentimientos? -Si de la razón depende, no es razonable tirarse desde un avión sin paracaídas, ¿no crees? Por ese motivo mismo, porque no es razonable, Sr. Corazón, usted tiene motivos que la razón no entiende y por esomismo yo, la mente, debo velar por la seguridad de este frágil ser. Porque ciewrtamente no es razonable caminar hacia una muerte segura -Reniega de mí si lo deseas, pero en verdad te digo, amigo mío, que eso a lo que llamas vida y que tanto proteges no es vida sin mí. De mi existencia depende la suya y la tuya, porque soy yo el motor de este ser, el tuyo, porque no hay quien tenga mejor uso de razón que tú, pero eso no es todo…Piensa solo en lo que es razonable e ignórame, recházame, pero te advierto que lo razonable no siempre es correcto y que si yo caigo conmigo os llevo.
Lourdes GonzĂĄlez La fragancia Segundo premio relato ex aequo -Segunda categorĂa-
La fragancia Cada día lo intentaba. Cada día acudía al hospital y lo intentaba con algo diferente. Un día lo hacía con la lectura de unas cartas o de un libro. Otro haciendo sonar su música favorita. Otro día narraba las anécdotas de un viaje que habían hecho. O contaba cuando se conocieron, en aquel concierto. Cada día era un reto. Llevaba así casi dos meses. Dos duros, largos, blancos y vacíos meses. Pero ella nunca perdió la esperanza. Ahí estaba cada día desde por la mañana hasta la tarde. Día tras día. Cada vez lo intentaba con un estímulo diferente, una caricia, un recuerdo vivido…
Pero aquella mañana fue diferente. Ella debía irse pronto porque tenía una entrevista de trabajo. Se había arreglado más y se había perfumado. Quería causar buena impresión. Como cada día le cogió la mano y empezó a hablarle. Ese día quería contarle el nacimiento de su primer hijo. Entonces él empezó a reaccionar, abrió los ojos y con dificultad dijo: ¡qué bien hueles! El olor lo trajo de nuevo. Había salido del coma.
Cristina Burgos Palacios El espĂritu de la voluntad Finalista -Segunda categorĂa-
El espíritu de la voluntad Y la chica se sentó junto al fantasma, sobre el filo de aquella azotea. - ¿Por qué estás muerto? - Le pregunta, intentando no mostrar la curiosidad que realmente sentía. Apenas recuerdo el por qué, pero no quise seguir viviendo…Apenado, el fantasma agachó la cabeza ante su propia contestación. -Ojalá tuviera de nuevo la oportunidad de vivir. –Dijo arrepentido, mientras la chica lo miraba atenta a sus palabras. Ésta, en un fallido intento, quiso colocar la mano del fantasma sobre su pecho. Él se percató, y siguió los pasos de la chica como si fuera ella quien lo controlaba.¿Puedes notar mis latidos?-Le preguntó ella, y él asintió.-Mi corazón late, pero eso no significa que esté viva…-la chica se puso en pie, aún al filo de la azotea de aquel alto edificio.Puede que incluso tú estés más vivo que yo –le dijo al fantasma con una triste sonrisa, mientras le caía una lágrima por la mejilla- ¿Significa vivir, ser feliz en el presente? –le preguntó curioso el fantasma. –Pero, ¿Sabes vivir el presente siendo feliz? –le contestó la chica, mientras miraba al fantasma con una tierna sonrisa, una sonrisa que esbozaría por última vez.- ¿Sabes qué? Creo que por eso puedo verte, mi corazón late, pero yo ya no estoy viva. La chica cerró los ojos y saltó de la azotea, haciendo que su corazón dejara de latir. ¿Eres la chica o el fantasma?
Laura Carrasco Barroso Recuerdo ahogado Finalista -Primera categorĂa-
Recuerdo ahogado Invierno. En aquella oscuridad tenía tanto frío que hasta los hombros me temblaban; aun así no paraba de correr. Sus palabras no hacían más que repetirse en mi cabeza. “Señorita, él ha perdido la memoria”. Si yo no hubiera leído aquel libro seguramente no conocería a Louis y mucho menos esto habría pasado. Me lo advirtió aquella mujer: “Te sucederá lo mismo si comienzas a leerlo”. Como sea, esto no debería acabar así, el chico del libro perdía un brazo, no la memoria. Esto es un error… Seguí corriendo mientras un trueno retumbó, pero parecía lejano, entonces me di cuenta de que estaba rodando en medio de aquel oscuro bosque en mitad de la noche abierta rodando Cuando el agua ocupaba toda mi boca supe que había caído en algún lado. No veía nada y el agua seguía tragándome, pues no daba pie y no había nada a lo que agarrarme. Mis ojos empezaron a ver colores, pero solo era mi cerebro pidiéndome oxígeno. Subí a la superficie, me encontraba atrapada cuando encontré el hielo sólido que cubría el lago. Resbalaba, no podía, me hundía. Jadeé, estaba muy cansada. Podía pedir ayuda a gritos, pero no había nadie para oírme. Mi piel temblaba todavía más por el agua helada. No quiero morir de esta manera, pensé; sola, sin ser reconocida. Pero ya no podía resistir más. Grité Louis en la oscura noche hasta que ya no pude…
Primer premio de fotografĂa
Gabriela Ion
“Una amiga una ilusión”
Melodía. En un día gris. Osada reminiscencias. Entre Fronteras. La fragancia. Vida. Diferente. Llámalo amor. Predestinada al olvido. Entre Fronteras. La fragancia. Vida Melodía. En un día gris. Osada reminiscencias. Entre Fronteras. La fragancia. Vida. Diferente. Llámalo amor. Predestinada al olvido. Entre Fronteras. La fragancia. Vida