Skip to main content

1_9788419286093

Page 1

ESTRATEGIA DE BIODIVERSIDAD DE LA UE 2030: REINTEGRAR LA NATURALEZA EN NUESTRAS VIDAS


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


ADES

Sociología

ESTRATEGIA DE BIODIVERSIDAD DE LA UE 2030: REINTEGRAR LA NATURALEZA EN NUESTRAS VIDAS

CÉSAR LUENA

tirant humanidades Valencia, 2022


Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

© César Luena

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es DEPÓSITO LEGAL: V-1739-2022 ISBN: 978-84-19286-09-3 MAQUETA: Disset Ediciones TRADUCCIÓN: Pilar Martínez Ponce Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


ÍNDICE Prólogo ........................................................................................

9

Virginijus Sinkevičius

Presentación .................................................................................

11

Ana María Hernández Salgar

Presentación .................................................................................

15

Humberto Delgado Rosa

Introducción..................................................................................

19

César Luena

La Jornada “Una Estrategia de Biodiversidad para la UE”............ 27 Resumen de la Estrategia Biodiversidad presentada por la Comisión Europea......................................................................................... 33 Informe Aprobado por el Parlamento Europeo.............................. 41 Resumen de la Resolución del Parlamento Europeo Sobre la Cop15 (Enero de 2020)............................................................................ 107 Conclusiones................................................................................. 115 César Luena

Epílogo ......................................................................................... Teresa Ribera

119


PRÓLOGO VIRGINIJUS SINKEVIČIUS Comisario europeo de Pesca, Océanos y Medio Ambiente.

La Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 nació en un periodo de grandes cambios. El Pacto Verde Europeo fijó el programa de trabajo necesario para transformar Europa en una economía moderna, competitiva y eficiente en su uso de los recursos, otorgando al clima, la biodiversidad y el medio ambiente un lugar destacado en la agenda política. A nivel internacional, los preparativos para fijar la agenda mundial de la biodiversidad posterior a 2020 estaban cobrando impulso, estrechamente relacionados con los esfuerzos mundiales en materia de clima y desarrollo sostenible. La Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030 se desarrolló en este contexto y reflejó este nuevo impulso. Se trata de la estrategia de protección de la naturaleza más ambiciosa que jamás haya adoptado Europa. Define objetivos cuantificables y acotados en el tiempo y establece un plan de acción de gran alcance para proteger y restaurar la naturaleza, permitir un cambio transformador y apoyar la biodiversidad mundial a través de la acción exterior de la UE. Además, incluye compromisos y medidas para reforzar la gobernanza, aumentar la financiación e integrar eficazmente la biodiversidad en toda una serie de políticas y sectores de la UE. Por su propio diseño, esta Estrategia tiene el potencial de marcar por fin la diferencia para la biodiversidad europea y mundial. La Estrategia recibió un fuerte apoyo del Consejo y del Parlamento Europeo. En lo que respecta a este último, seguí con gran interés los debates que condujeron a la adopción de la resolución de junio de 2021. Y es que fueron un símbolo de los debates y negociaciones que se estaban llevando a cabo en distintos ámbitos de nuestra sociedad para encontrar una salida a la crisis de la biodiversidad que salvaguarde la naturaleza -la base de nuestra existencia y bienestar- y, al mismo tiempo, garantice una transición justa.


10

Virginijus Sinkevičius

La resolución proporciona un valioso apoyo a la agenda de biodiversidad de la UE, así como un fuerte mandato para que la Comisión actúe. Ayudará a dirigir los esfuerzos de aplicación en los próximos años y reforzará la postura de la UE en las negociaciones sobre un nuevo Marco Global de Biodiversidad que se adoptará en la 15ª Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica este año. La Comisión ya está cumpliendo con las numerosas promesas que contiene la Estrategia. Este verano se adoptó una nueva Estrategia Forestal para aumentar la cantidad, calidad y resistencia de los bosques europeos. Más recientemente, propusimos una nueva estrategia para los suelos de Europa con el fin de mejorar su salud. Y expusimos los planes para un Reglamento sobre la Deforestación, diseñado para reducir el impacto del consumo europeo en la deforestación y la degradación de los bosques, no solo en Europa, sino en todo el mundo. En los próximos meses, daremos un paso más en pos de la protección de la biodiversidad con una nueva propuesta legal de objetivos de restauración de la naturaleza. Los actores de todos los sectores y a todos los niveles de la UE se están preparando en un esfuerzo conjunto para cumplir los objetivos de biodiversidad para 2030. El Parlamento Europeo desempeña un papel fundamental en este proceso. Espero que continúe el diálogo y que la Eurocámara siga prestando su apoyo para que todas las políticas de la UE contribuyan a la consecución de los ambiciosos objetivos de la Estrategia de Biodiversidad de la UE y del Pacto Verde Europeo.


PRESENTACIÓN ANA MARÍA HERNÁNDEZ SALGAR Presidenta Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, IPBES.

La tierra, nuestra casa, es un planeta con los ingredientes y las condiciones perfectas para crear y sostener la vida que conocemos. Gracias a esto durante millones de años cada ser vivo ha desarrollado características únicas y se han tejido vínculos entre el espacio físico que nos alberga y las diferentes formas en que la biodiversidad se expresa, tanto a nivel genético como de especies, poblaciones, hábitats, ecosistemas y paisajes. La evolución ha permitido la adaptación paulatina de la vida a diferentes escenarios de cambio. Desde el comienzo de su historia el ser humano ha dependido de la biodiversidad y de las contribuciones que ésta ofrece como base esencial para sobrevivir, adaptarse y desarrollarse, hasta llegar a constituirse en la especie dominante. Existe claramente un nexo que es vital entre el hombre y la naturaleza. Algunos datos identificados por los expertos de la evaluación global de IPBES (2019) y la información secundaria recopilada, relacionan ejemplos de esa interrelación: e. j. más de 2 mil millones de personas dependen de la madera para generar energía; 4 mil millones dependen de la medicina natural. El 75% de los cultivos alimentarios, incluidas las frutas y verduras que comemos todos los días, dependen de la polinización. Sin embargo, ese mismo desarrollo humano ha generado una serie de presiones sobre la naturaleza sin precedentes en la historia de la humanidad, lo que ha generado pérdidas irreparables en muchas formas de vida y un claro desequilibrio en la salud planetaria. El cúmulo de acciones humanas que generan procesos de pérdida de biodiversidad – y que a su vez acelera otros fenómenos como el cambio climático, la desertificación y la aparición de pandemias – ha aumentado significativamente en el último siglo. En los últimos 50 años la población y urbanización se ha duplicado, la economía mundial se ha cuadruplicado y el comercio mundial se ha multiplicado por diez. Esto lleva a una competencia por adquisición y explotación de recursos que van


12

Ana María Hernández Salgar

más allá de las fronteras nacionales. Algunos hallazgos clave de la Evaluación Global de IPBES (2019) evidencia que ¾ de la superficie terrestre están siendo alteradas significativamente por las acciones humanas, más del 85% de los humedales se han perdido y solo el 3% de los océanos pueden clasificarse como libres de presión humana. Los hallazgos de los expertos nos muestran que la tasa global de extinción de plantas y animales es al menos de diez a cientos de veces mayor que la tasa promedio de los últimos 10 millones de años y sigue acelerándose. Con las tendencias actuales, alrededor de un millón de especies de plantas y animales se encuentran en riesgo de extinción para 2050. Y esta situación no solamente ocurre en la vida silvestre. Las variedades locales de plantas y animales domesticados están también en declive. Se cultivan, crían, comercializan y mantienen cada vez menos variedades de plantas y animales en todo el mundo, a pesar de muchos esfuerzos locales que incluyen los de los pueblos indígenas y las comunidades locales. Según IPBES (2019) 559 de las 6.190 especies domesticadas de mamíferos utilizados para la alimentación y la agricultura (más del 9%) se han extinguido y al menos 1.000 más están amenazadas. En esa misma evaluación global, los expertos clasificaron las principales causas directas e indirectas de pérdida de biodiversidad por primera vez a escala planetaria, con base en un análisis exhaustivo de la evidencia disponible, y están claramente asociadas a la desconexión entre el ser humano y la naturaleza. Entre ellas se mencionan: el cambio del uso de la tierra y del océano, la explotación de especies, el cambio climático, la contaminación y la introducción de especies exóticas invasoras. La pérdida de biodiversidad genera una disminución alarmante en la capacidad de la naturaleza de mantener las contribuciones que las personas reciben de ella, incluyendo servicios de los ecosistemas vitales para el funcionamiento de los ciclos del agua, del oxígeno y de nutrientes, pero también contribuciones materiales asociadas al uso de la biodiversidad al servicio humano como alimento, fibras o energía, e igualmente se desestabilizan las contribuciones no materiales asociadas a la cultura o al bienestar. Según el reporte del taller de expertos IPBES sobre pandemias y biodiversidad (2020), el aumento exponencial de riesgo de pandemias está directamente vinculado a estos cambios en el ambiente generados por actividades humanas. Igualmente, el reporte del taller de expertos IPBES-IPCC


Presentación

13

sobre cambio climático y biodiversidad (2021) concuerda con que los mismos determinantes que causan la pérdida de biodiversidad contribuyen a acelerar el ritmo de calentamiento global. Dado ese vínculo estrechísimo de doble vía entre naturaleza y ser humano, la pérdida de biodiversidad no es solo un problema ambiental, sino también un problema de desarrollo, económico, de seguridad, social y moral. Afecta a todos los sectores y aspectos de la sociedad. Por ello, perder biodiversidad es un riesgo palpable para el bienestar humano y no solamente algo asociado a la vida silvestre. Cuando se pierde biodiversidad se pierde territorio, cultura, salud, seguridad alimentaria, historia. Se pierden oportunidades para hacer una economía más sostenible y responsable con toda la sociedad. Se pierde seguridad y paz territorial. Conservar la biodiversidad es un proceso que tiene múltiples facetas y constituye todo un reto para la toma de decisiones. Es un proceso complejo en sí mismo y depende enormemente de las dinámicas que se viven en los territorios, incluyendo la claridad con la que se crean e implementan leyes y políticas que protejan la biodiversidad a la vez que se regulen los sectores de desarrollo hacia la sostenibilidad. Esto requiere instituciones sólidas y una gobernanza adaptativa, acompañada de una adecuada participación de la sociedad, mecanismos efectivos y equitativos de distribución de beneficios, financiamiento sostenido, entre otros. Y en ese sentido, la IPBES también hace ese llamado a los cambios contundentes, o lo que se conoce como cambios transformativos. Estos son entendidos por la Evaluación Global de la IPBES como “una reorganización fundamental de todo el sistema que abarque los factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores”. Significa detenerse a pensar sobre el impacto de las transformaciones que todos los días llevamos a cabo en nuestro entorno, atreverse a salir de la comodidad del status quo (seguir haciendo lo mismo) y cambiar comportamientos destructivos para tornarlos en procesos positivos de cambio. Pero hay que tener claro que más allá de la teoría o la filosofía, la realidad es que los cambios son enormemente diversos y varían en intensidad según las culturas, las sociedades y las circunstancias. Son posibles dependiendo de las herramientas económicas, políticas, científicas, tecnológicas o legales


14

Ana María Hernández Salgar

que se desarrollen o ajusten, pero básicamente de la voluntad humana. Es un ejercicio de “aterrizaje” que cada país, cada región, cada ciudad, cada institución y cada persona debe hacer en un proceso de educación para el cambio. Y es un asunto donde la cooperación es un elemento fundamental ya que la pérdida de biodiversidad y la toma de decisiones para lograr cambios reales es una responsabilidad compartida de todos, no es de un sector en particular. El mejor conocimiento disponible basado en la ciencia desde sus diferentes ramas y otras fuentes como los saberes indígenas y locales, ahora más que nunca es un pilar fundamental para tomar decisiones responsables que prevengan el deterioro acelerado de la vida en el planeta y que permitan definir un mejor porvenir para la humanidad.


PRESENTACIÓN HUMBERTO DELGADO ROSA Director para la Biodiversidad de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea.

El Pacto Ecológico Europeo supone un nuevo paradigma para la política de medio ambiente de la Unión Europea. El Pacto representa una ambición renovada en cuanto a la lucha contra el cambio climático, tema hoy día fundamental. Pero quizá la mayor novedad del Pacto sea el hecho de elevar a las demás áreas medio ambientales – economía circular y eficiencia en el uso de los recursos, reducción de todo tipo de contaminación, naturaleza y biodiversidad – al mismo rango de importancia política y urgencia que el cambio climático. Esto se explica por razones muy claras: en realidad, el mundo de hoy no se enfrenta solamente a una crisis climática; se enfrenta también a una crisis ecológica más amplia y generalizada, una verdadera crisis de insostenibilidad global. Y, además, resulta también muy claro que las diferentes dimensiones de esta crisis global no se pueden resolver unas sin las otras. En particular, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad están tan íntimamente relacionadas, sería ingenuo pensar que podríamos dejar una al margen mientras se intenta arreglar la otra. Naturaleza, biodiversidad, océano, territorio y atmosfera, están ligados y son interdependientes como componentes de la biosfera, esa fina capa del planeta de la cual dependemos ineludiblemente. La Estrategia Europea de Biodiversidad para el año 2030 requiere un alcance compatible con la gravedad de la crisis ecológica, y una ambición alineada con el Pacto Ecológico. Para conseguirla, cada una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad tiene que abordarse, y están bien identificadas científicamente: alteraciones en el uso del territorio y del mar, sobre-explotación de los recursos, el proprio cambio climático, la contaminación, las especies invasoras, etc. Algunas de estas causas son abordadas por otras estrategias o iniciativas derivadas del Pacto Ecológico, como son las medidas climáticas relacionadas con el objetivo de conseguir que Europa sea el primer continente neutro en emisiones de carbono, el plan para


16

Humberto Delgado Rosa

una economía circular, o el plan de acción para contaminación cero, entre otras. De la Estrategia de Biodiversidad como tal se destacan las medidas que promueven reducir o eliminar presiones relacionadas con el uso del suelo, territorio y mares, protegiendo y restaurando la naturaleza en múltiples frentes. Para ello, la Estrategia diseña objetivos, medidas y acciones ambiciosas, y que ahora toca desarrollar y concretizar. Se ha avanzado mucho en la implementación de la Estrategia de Biodiversidad desde que se presentó en mayo de 2020, y se tiene que avanzar mucho más hasta el 2024, incluyendo la nueva legislación medioambiental. Una propuesta legislativa clave será la nueva ley de restauración de la naturaleza que estamos preparando, que contempla dotar a la Unión Europea de objetivos vinculantes para traer más biodiversidad donde haga más falta, incluso para conseguir la adaptación y mitigación del cambio climático. Las estrategias de bosques y de suelos también contemplan legislación relevante para la biodiversidad, como por ejemplo una ley de observación y control de los bosques, así como una ley para suelos saludables en la Unión europea. También estamos trabajando en el diseño de un plan de acción para la pesca que contribuya a reducir presiones de esta importante actividad en los recursos y ecosistemas marinos, y así contribuir a hacerla sostenible. Trabajamos también en la revisión de la iniciativa europea de los polinizadores, para contribuir a la recuperación de un elemento fundamental de nuestros ecosistemas y clave para nuestras vidas, la polinización, constantemente amenazado, y cuya importancia todo el mundo entiende, en particular los agricultores. El marco de la Estrategia de Biodiversidad ha establecido como reto llegar al 30% de mar y tierra de la Unión Europea como áreas protegidas, un tercio de las cuales en estricta protección. La Comisión ha publicado recientemente unas guías orientadoras para ayudar a los Estados Miembros a identificar y seleccionar nuevas áreas para proteger su territorio. Se espera también que los Estados Miembros den pasos concretos para mejorar el estado de conservación de las especies y hábitats protegidos por la legislación comunitaria. Todo esto indica la prioridad que nos marca la Estrategia de Biodiversidad en su fase actual: ¡implementación, implementación e implementación!


Presentación

17

Asimismo, estamos trabajando activamente con los Estados Miembros y todas las partes interesadas en el nuevo sistema de gobernanza de la biodiversidad preconizado en la Estrategia. Este sistema estará basado en un conjunto de indicadores para controlar el progreso en múltiples frentes, asegurando la responsabilidad conjunta de todos los actores, y contribuir a aumentar la transparencia, el diálogo y la capacidad para situar la biodiversidad al mismo nivel de gobernanza que ya ha alcanzado el cambio climático. La lucha contra la pérdida de biodiversidad tiene hoy en día un sólido apoyo del Parlamento europeo y del Consejo. Este apoyo, unido a la enorme sensibilidad de una gran parte de la opinión pública europea al respecto, es la garantía para que los ambiciosos objetivos para el año 2030 se conviertan en una realidad.


INTRODUCCIÓN CÉSAR LUENA Diputado socialista al Parlamento Europeo, vicepresidente de la Comisión de Medioambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y ponente del informe sobre la Estrategia de Biodiversidad para la UE 2030.

La biodiversidad está atravesando una crisis sin precedentes: nada menos que un millón de especies están en peligro de desaparición en lo que supone la sexta extinción masiva de especies, tal como revela el último informe de IPBES1 (2019). Al mismo tiempo, el mundo se encuentra sumido en una profunda crisis climática que afecta ya a todos los rincones de la Tierra y cuyos efectos no van a hacer más que crecer si no cambiamos de manera urgente. La biodiversidad y el cambio climático son dos caras de la misma moneda: las acciones que tomemos en una parte de ellas tendrá consecuencias en la otra. Esto significa que el daño que la acción humana causa sobre nuestros ecosistemas, sobre todo a través de un modelo económico basado en el “usar y tirar”, provoca una pérdida no solo de recursos, sino también de biodiversidad. Esto, a su vez, agrava los efectos del cambio climático. Al mismo tiempo, el cambio climático está provocando un aumento de las temperaturas que altera los ecosistemas y dificulta, cambia o destruye su equilibrio biológico tradicional que, como consecuencia, los hace menos resistentes y más proclives a desaparecer. Todo ello redunda en la progresión del cambio climático. Es decir, se trata de un círculo vicioso que exige que estemos a la altura de la responsabilidad histórica que nos corresponde. Proteger y restaurar la naturaleza y el entorno es una de las estrategias más importantes que debemos emplear para luchar contra el cambio climático. No podemos lograr lo uno sin lo otro. El ser humano, desde sus orígenes, ha necesitado a la naturaleza para sobrevivir. De ella obtenemos los recursos naturales necesarios para todas las actividades que ejercemos y necesitamos: desde 1

Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES). https://ipbes.net/global-assessment


20

César Luena

la alimentación hasta la industria pasando por la energía que mueve nuestro mundo moderno. Todo ello le otorga un papel central en nuestro desarrollo económico, social y cultural. Resulta, por tanto, fundamental admitir nuestra profunda dependencia de la naturaleza. Por el mismo motivo es complicado entender el daño desproporcionado que infligimos hacia nuestra biodiversidad de manera sistemática y consciente, así como lo mucho que hemos tardado en cumplir las políticas ya establecidas o en modificar/crear políticas para poder frenar de forma efectiva y a tiempo la pérdida de biodiversidad. Es urgente transformar nuestra sociedad para que sea sostenible a largo plazo. Debemos reforzar los derechos medioambientales en todo el mundo, desde el marco global de la ONU a través de la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Conferencia de las Partes sobre el Convenio de Diversidad Biológica, como veremos más adelante, hasta el contexto comunitario, con acuerdos y leyes respectivamente que contemplen objetivos vinculantes para proteger, conservar y restaurar la naturaleza y con el reconocimiento del derecho a un medioambiente sano en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Es la única forma de asegurar nuestro futuro como especie humana. La biodiversidad es esencial para el funcionamiento de la vida en la Tierra. Explotándola a un ritmo mayor del que puede soportar y de manera desmesurada no solo estamos contribuyendo a la pérdida de especies y al deterioro de ecosistemas, sino que también estamos provocando el fin de nuestra propia vida tal y como la conocemos. Una biodiversidad protegida y restaurada nos ofrece inmensos beneficios, necesarios más que nunca en la era (pos)COVID en que nos encontramos. Se trata de proteger el epicentro de aquello que otorga calidad y longevidad a nuestras vidas, pues de una biodiversidad sana depende la obtención de alimentos más abundantes y saludables, el disfrute de un medio ambiente sano, un aire limpio que respirar o agua limpia y segura para consumir. Lo contrario de todo ello es hambre, pobreza, enfermedad, migraciones forzosas y violencia. Fenómenos todos ellos que ya se están produciendo y cuya frecuencia en el futuro seguirá aumentando como consecuencia del macabro juego interdependiente de cambio climático y pérdida de biodiversidad. Afortunadamente, contamos con recursos como los bosques, que albergan gran parte de la biodiversidad del planeta y nos ayudan a regular las temperaturas al absorber grandes cantidades de carbono. De esta manera


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788419286093 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu