En tiempos de cambio, incertidumbre y políticas públicas fallidas, el libro invita al lector a pensar en la ciudadanía digital como alternativa para recuperar el espacio público que ha sido capturado por grupos de interés, medios de comunicación que manipulan hechos, y por diversos grupos de participación ciudadana, que son adversarios del bienestar colectivo. ¿Cómo lograr que la ciudadanía digital se materialice como una alternativa para recuperar el espacio público? La respuesta se construye reconociendo un contexto de riesgo donde predominan los datos smog y un mundo de imágenes que conducen a falsas expectativas y decisiones equivocadas. Aun cuando el ciudadano está cansado de la política y a la vez en busca de satisfactores que lo ayuden a comprender su realidad, el libro sugiere que la ciudadanía digital es la oportunidad de mejorar la economía, la propia política y nuestra sociedad.
derecho y tic´s
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Lilián Ivetthe Salado Rodríguez Editores Rafael Enrique Valenzuela Mendoza
La irrupción de lo digital ha propiciado nuevas formas de hacer en todos los ámbitos, facilitando la comunicación y el intercambio de todo tipo de contenido, se abren caminos y oportunidades pero también se presentan peligros y situaciones no deseadas. La comunicación posverdad muestra la ausencia de condiciones en la esfera pública para que los ciudadanos sepan distinguir lo que es una información válida y verificable de lo que no; así como una tendencia a seleccionar y difundir solo aquella información que congenia con las posturas ideológicas de cada persona.
Ciudadanía digital Implicaciones en el espacio público
Lilián Ivetthe Salado Rodríguez Rafael Enrique Valenzuela Mendoza Editores
Ciudadanía digital
derecho y tic’s
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CIUDADANÍA DIGITAL Implicaciones en el espacio público
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Owen Fiss
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Héctor Olasolo Alonso
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
Luciano Parejo Alfonso
Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
CIUDADANÍA DIGITAL Implicaciones en el espacio público
LILIÁN IVETTHE SALADO RODRÍGUEZ RAFAEL ENRIQUE VALENZUELA MENDOZA Editores
Francisco Sierra Caballero Prólogo
Consuelo Lemus Pool Rocío López González José de Jesús Cortés Vera Leandro Rodríguez Medina Leopoldo Rosas González Alberto Ramírez Martinell Analia Aspis Martín Cutberto Vera Martínez Víctor Morales Rocha Wendolyne Nava González Autores
tirant lo blanch Ciudad de México, 2020
Copyright ® 2020 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/ Director de la Colección:
LORENZO COTINO HUESO Profesor Titular de Derecho constitucional de la Universidad de Valencia, Coordinador de Derecho TICs, Red de Especialistas de Derecho de las Tecnologías de la Información y Comunicación, www.derechotics.com
© AA.VV.
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Alcaldía Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1336-732-3 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
El libro es resultado de una investigación sobre ciudadanía digital realizada por integrantes de la Red Académica de Literacidad Digital formada por investigadores de distintas universidades públicas y privadas de Iberoamérica. La presente obra fue dictaminada mediante sistema de doble ciego, por investigadores especializados miembros del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt. Agradecemos al Dr. Juan Pablo Durand Villalobos, profesor investigador de la Universidad de Sonora, SNI, Nivel 1 y a la Dra. Guadalupe Aurora Maldonado Berea, profesora investigadora de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, SNI, Nivel 1 sus recomendaciones, sugerencias y críticas, vinieron a enriquecer el contenido del libro. El resultado del arbitraje tiene el aval del Comité Editorial de la Universidad Estatal de Sonora.
Juan Pablo Durand Villalobos Doctor en Ciencias con especialidad en Investigación Educativa, 2012, Departamento de Investigación Educativas, Instituto Politécnico Nacional. Profesor investigador titular de la Universidad de Sonora. Coordinador de los programas de maestría y doctorado en Innovación Educativa. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel 1. Sus líneas de investigación son: –
Procesos de gobierno, gobernabilidad y cambio institucional en la educación superior en México.
– Científicos extranjeros en el sistema de educación superior mexicano. – Desarrollo de la ciencia en Sonora. – Trayectorias de científicos.
Guadalupe Aurora Maldonado Berea Doctora en Educación con Mención Doctor Internacional y Aprobado Cum Laude por unanimidad por la Universidad de Córdoba, España. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel 1. Profesora Investigadora en el Instituto de Ciencias de la Educación (ICE) de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO). Ex-Directora de Innovación Educativa y Ex-Coordinadora de la Comunidad Digital para el Aprendizaje en la Educación Superior (CODAES) de Artes, Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Veracruzana. Ganó el Premio en Educación Superior a Distancia (Nacional), categoría: Investigación, en mayo de 2007 otorgado por la ANUIES y la Red Nacional de Educación Superior a Distancia. Línea de investigación como de formación de docentes: Tecnología Educativa, Teleformación (e-learning), Desarrollo Curricular y TIC, Modelos Educativos, Competencias Digitales y estilos de aprendizaje.
ÍNDICE Prólogo.................................................................................................... 13 Francisco Sierra Caballero
Presentación............................................................................................ 23 Lilián Ivetthe Salado Rodríguez Rafael Enrique Valenzuela Mendoza
PARTE I CIUDADANÍA, SABERES Y COMPETENCIAS DIGITALES Capítulo I LA CULTURA DIGITAL DEL UNIVERSITARIO: CONDICIÓN BÁSICA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE CIBERCIUDADANÍA Lilián Ivetthe Salado Rodríguez
Introducción............................................................................................. 31 1.1. Cultura digital.................................................................................. 32 1.2. Herramientas digitales en la universidad.......................................... 34 1.3. Ciberciudadanía como forma de participación ciudadana................ 37 1.4. Metodología..................................................................................... 39 1.5. Población......................................................................................... 40 1.6. Áreas académicas............................................................................. 40 1.7. Reflexiones finales............................................................................ 52 Referencias bibliográficas......................................................................... 53
Capítulo II CIUDADANÍA A TRAVÉS DE LOS MEDIOS DIGITALES DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVA María Consuelo Lemus Pool Rocío López González
Introducción............................................................................................. 57 2.1. Comunicación alternativa digital y participación social on line y off line................................................................................................... 59 2.2. Ruta metodológica........................................................................... 62 2.3. Principales hallazgos........................................................................ 65 2.4. Discusión de resultados.................................................................... 70 2.5. Reflexiones finales............................................................................ 72 Referencias bibliográficas......................................................................... 74
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Índice
Capítulo III COMPETENCIAS INFORMACIONALES: PASAPORTE PARA LA CIUDADANÍA DIGITAL Jesús Cortés Vera
Introducción............................................................................................. 77 3.1 Nota metodológica........................................................................... 78 3.2. Marco conceptual de referencia........................................................ 78 3.3. La información como elemento fundamental para la ciudadanía digital.................................................................................................. 85 3.4. Competencias informacionales a fortalecer en el entorno de la web 2.0.................................................................................................... 87 3.5. La ALFIN como una política nacional.............................................. 92 3.6. Reflexiones finales............................................................................ 94 Referencias bibliográficas......................................................................... 95
PARTE II SOCIEDAD ABIERTA EN LA ERA DIGITAL Capítulo IV SOCIEDAD CIVIL Y BIG DATA: LIMITACIONES Y FUTURAS POSIBILIDADES Leandro Rodríguez Medina Leopoldo González Rosas
Introducción............................................................................................. 101 4.1. Estado del arte en el big data............................................................ 101 4.2. Literacidad digital............................................................................ 109 4.3. Notas sobre sociedad civil y big data................................................ 112 4.4. Big Data........................................................................................... 115 4.5. Conexión de Sociedad Civil y Big Data............................................ 120 4.6. Conclusión....................................................................................... 124 Referencias bibliográficas......................................................................... 125
Capítulo V PARTICIPACIÓN CIUDADANA DE ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS EN ENTORNO VIRTUAL Alberto Ramírez Martinell
Introducción............................................................................................. 127 5.1. Participación ciudadana de universitarios......................................... 130 5.2. Participación ciudadana de universitarios en el entorno político...... 133 5.3. Participación ciudadana de universitarios en el entorno urbano....... 134
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Índice
5.4. Participación ciudadana de universitarios en el entorno tecnológico. 135 5.5. Participación ciudadana de universitarios en su comunidad académica..................................................................................................... 136 5.6. Conclusiones.................................................................................... 143 Referencias bibliográficas......................................................................... 145
Capítulo VI POLÍTICAS PÚBLICAS Y GOBERNANZA DE INTERNET: EL ROL DE LOS ESTADOS EN LA GESTIÓN DE LA RED Analía Aspis Martín Cutberto Vera Martínez
Introducción............................................................................................. 147 6.1. La gobernanza de Internet, sus actores y el modelo multistakeholder. 149 6.2. Políticas públicas como herramienta de la participación en red........ 153 6.3. Esquema para la estructuración de políticas públicas de gobernanza de Internet........................................................................................ 155 6.4. Diseño de una agenda técnica de la gobernanza de internet.............. 160 6.5. Consideraciones finales.................................................................... 162 Referencias bibliográficas......................................................................... 162
Capítulo VII UNA MIRADA TECNOJURÍDICA DEL VOTO ELECTRÓNICO EN MÉXICO Víctor Manuel Morales Rocha Wendolyne Nava González
Introducción............................................................................................. 165 7.1. Voto electrónico, seguridad y aspectos tecnológicos.......................... 167 7.2. Comparativa de sistemas de votación................................................ 170 7.3. Transición hacia el voto electrónico................................................... 180 7.4. Voto electrónico desde el punto de vista legal.................................... 182 7.5. Reflexiones finales............................................................................. 185 Referencias bibliográficas......................................................................... 186
Epílogo RETOS DE CIUDADANÍA DIGITAL E IMPLICACIONES EN EL ESPACIO PÚBLICO Lilian Salado Rodríguez Rafael Enrique Valenzuela Mendoza
Generar ciudadanía digital para democratizar el espacio público digital.. 190 Ejercicio responsable de la ciudadanía en tiempos de la posverdad y sociedades abiertas. ................................................................................... 190
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Índice
La ciudadanía digital, vía para reducir la brecha de la desigualdad.......... 191 Referencias bibliográficas......................................................................... 194 Autores.................................................................................................... 195
Prólogo FRANCISCO SIERRA CABALLERO
Universidad de Sevilla www.franciscosierracaballero.net
En la llamada “sharing economy” y la cultura colaborativa pareciera que vivimos en un espacio liso, abierto y democrático. Es común en la literatura sobre la revolución digital recurrir a la falsa idea sobre el poder e influencia de las nuevas tecnologías como un mantra mixtificador que todo lo explica y supuestamente aclara ocultando en realidad los dispositivos de dominio y control social que ilustran el verdadero sentido y lógica vectorial que imprime el curso histórico de nuestra contemporaneidad. Cabe por lo mismo recordar al padre de la cibernética, Norbert Wiener, cuando insistía en advertir, en tiempos de alumbramiento de la Inteligencia Artificial, que hay que dar al hombre lo que le corresponde y a la máquina lo que le pertenece. Ni más ni menos. El fetichismo tecnológico que nos invade con las fantasías electrónicas ha popularizado una concepción de la galaxia Internet tan idílica que la ciencia ha de empezar a desbrozar y destejer en su fuerte proyección imaginaria, cuando no directamente onírica, si hemos de confiar en el futuro de la humanidad. En ello nos jugamos el futuro del planeta y la pervivencia misma de la especie. Todo discurso o panoplia tecnocrática sobre el porvenir debe ser deconstruido, empezando por la noción de red convertida hoy de hecho en la variable explicativa de todos los fenómenos de nuestra sociedad mediatizada, con la que se evita discutir las formas de acoplamiento y ensamblaje que tienen lugar en la estructura social y el tejido económico y cultural de nuestros pueblos. En un tiempo en el que nos proponen, como critica Morozov, pensar Microsoft y los GAFAM como una suerte de Cruz Roja Internacional, se nos antoja urgente, en este sentido, la función vicaria de la crítica académica para entender Internet, y las nuevas técnicas de comunicación, con la necesaria y debida reflexividad social pasando de la lógica conceptual del transporte y la física o la ingeniería social a la gobernanza de la cibercultura como una cuestión política antes que técnica o instrumental. El libro que tiene el lector en
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Francisco Sierra Caballero
sus manos avanza en esta dirección al centrar la cuestión del dominio público, de la participación y los derechos ciudadanos en el proscenio y núcleo de la deliberación y análisis científico: de las competencias a la gestión, del gobierno del espacio común, y las formas autónomas de participación de la sociedad civil. Un abordaje integral, complejo, a la par que pluralista, tan pertinente en el sur, desde la dependencia y subalternidad en el universo de las redes y en la categorización y producción social de conocimiento a partir de los contextos locales que hay que justo es reconocer el acierto debido de los editores por contribuir con este aporte a una agenda que, por tiempo, siempre ha sido dejada de lado en nuestra academia por la renuncia al pensamiento propio que impera con la colonialidad del saber/poder de este Capitalismo Cognitivo. Cuando nuestros colegas hagan la historia de las ideas sobre las radicales mutaciones que estamos experimentando, espero se pueda trazar una cartografía de la investigación en la materia y observar la circulación y contaminaciones del campo, similar a la estructura material que configura la llamada por Castells sociedad-red. La geopolítica de la red de redes, en efecto, ilustra el dominio de una ley de hierro económico-política que validaría muchas de las anticipaciones de la teoría de la dependencia sobre la civilización tecnológica e industrial. Así, si el usuario busca, en Google, por curiosidad, el mapamundi del ciberespacio podrá observar que la regulación, la supuesta equidad y la estructura distribuida y horizontal del universo internet en modo alguno cumple las promesas de descentralización y autonomía. La estricta economía rentista del capital imprime un modelo de desarrollo de Internet dominado por operadores privados transnacionales e intereses político-militares de Estados Unidos, activo usuario de la red en los golpes mediáticos y los apagones informativos en revueltas como la primavera árabe o la resistencia contra el golpe de Temer en Brasil. Las reglas, operadores, formas de organización y prácticas de intercambio están no solo glosadas y replicadas regularmente en la política y el pensamiento administrativo sobre la transformación de nuestro sistema cultural en los países del sur, sino prescritas además unilateralmente, con una lógica de dominio tan estricta como fue la guerra aeroespacial en la disputa satelital de la guerra fría, la matriz ordoliberal que la hizo posible. Como ya explicara Mandel, para enfrentar la crisis de sobreproducción y la caída tendencial de la tasa de ganan-
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cia, el gran capital monopolista ha tendido recurrentemente a impulsar su productividad por medio de la Revolución Científico-Técnica. La innovación y aplicación tecnológica impregna desde entonces, en especial a partir de los años ochenta, todos los espacios de producción y reproducción social. Esta lógica se ha venido desplegando desde la programación del trabajo (Kanban, círculos de calidad, teletrabajo…) al ocio (televisión interactiva, videojuego, Internet, móviles), la innovación científica (ingeniería genética, biotecnologías, inteligencia artificial…), la planificación territorial (tecnopolos, ciudades digitales, economía creativa…), la transformación de los productos (nuevos materiales, obsolescencia planificada…) hasta la participación política (marketing electoral y ciberdemocracia), la organización administrativa y las formas de consumo y representación cultural. De Obama a Trump, de Facebook a Twitter, de la cultura underground situacionista al movimiento Yo Soy132 o la guerrilla semiótica de la cibercultura graffiti, las nuevas tecnologías de la información han modificado, estructuralmente, como consecuencia, las formas de organización y acción política. Algunos sitúan el punto de inflexión de esta mudanza en el levantamiento zapatista (1994), pero sabemos que existe una amplia experiencia acumulada, desde la década de los sesenta, en materia de comunicación popular y alternativa de la que México atesora un amplio conocimiento tanto práctico como teórico. Las experiencias que hoy proliferan en la era digital no hacen sino actualizar las formas de interlocución que los grupos subalternos siempre han procurado articular para favorecer procesos de empoderamiento. Lo novedoso hoy es que, paulatinamente, estas nuevas lógicas de representación horadan las bases institucionales de empresas como Televisa, modelo arquetípico del sistema jerárquico de control de las imágenes y los discursos públicos en América Latina, por no mencionar el caso español del imperio PRISA que conoce el lector mexicano. Es en este marco donde las redes sociales alcanzan su verdadera importancia como medios o canales alternativos de información y socialización política. Y el que favorece, en México y otros espacios geopolíticos del Norte y Sur globales, el despliegue de formas autónomas y mancomunadas de tecnopolítica, inéditas en la historia moderna del capitalismo por su impacto y proyección. De hecho, ello ha significado, en la práctica, un cuestionamiento de las teorías al uso de la acción colectiva y el conflicto social reformulando las nociones
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Francisco Sierra Caballero
de ciudadanía y el propio concepto de espacio público, como plantea este libro. Nuestro tiempo es un tiempo encrucijada, un momento de disputa y análisis de las prácticas sociales que, en forma de crisis, da cuenta de la emergencia de otra institucionalidad. La extracción y subsunción del capital nos obliga, en este sentido, a pensar el trabajo vivo, la cooperación social, y la comunicación que hace posible el comunismo tecnológico como un problema de construcción de reglas prácticas, de autonomía social y gestión de lo común. Y ello sin olvidar que el hiperdesarrollo de Silicon Valley y de la economía uberizada es solo posible por una extrema precariedad. Tal y como argumenta Remedios Zafra en “El entusiasmo”, hoy como ayer, como en la primera revolución industrial, pobreza y creación, innovación y transformación cultural van asociadas. El excedente creativo es así hoy plusvalor del trabajo con o sin pasión y entusiasmo. Desde este punto de vista, la red de redes es también el dispositivo de control social y enredos por la dependencia. No hay ajuste y acumulación por desposesión sin Netflix. Mientras unos celebran emocionarse con Juego de Tronos otros planean la guerra de clases. Y, en efecto, la estamos perdiendo. De momento, cabe constatar que toda ficción es siempre superada por la realidad. Eisenstein bien lo sabía. En el fondo, esto es, la Comunicación no tiene razón sino como COMUNIC@RTE, en otras palabras, como técnica tanto como arte y ciencia aplicada que exige una mirada lateral entre pensamiento y acción en el plano de la inmanencia de la vida. La democracia digital, que carcome el orden e imaginario decimonónico liberal, exige hoy repensar por lo mismo un concepto de libertad de expresión que trascienda las nociones dominantes de free flow information. Esta tarea es, sin duda alguna, estratégica. Actualmente, en la cultura mediática dominante, falta corazón e inteligencia, como también memoria, una facultad cognitiva directamente conectada con el pensamiento crítico y la creatividad. En la regeneración democrática del sistema informativo, urge por lo mismo reivindicar la cultura o espíritu hacker como virtud de los comunes, como ejercicio deontológico de la compasión, como la pasión, en fin, compartida, ahora que falta corazón y músculo en el periodismo, y se ha vuelto una demanda perentoria otra forma de construcción de la esfera pública. Si como decía Debord, y hoy replica Bifo, la cultura videogame, en esta era del disimulo y la mímesis estéril de la representación como domi-
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nio, es propia de una lógica imperial cuyo principal resultado es la imposición de una cultura sedada, impávida y amedrentada, que nos convierte en ilotas o esclavos de la maquinaria de guerra del capital, hoy más que nunca sabemos, más allá de las versiones prefabricadas sobre Bolivia o Venezuela, que otro Periodismo Real Ya es posible. La racionalidad de la infoxicación en la que estamos inmersos contrasta cada vez de forma más contundente con el proceso de transición en el que es ya una evidencia incuestionable la necesidad de recuperar la comunicación de forma mancomunada, construir un nuevo imaginario y una narrativa del cambio social participado y plural. Este proceso no tiene relación, desde luego, con el descrédito que hoy vive la profesión, que, de acuerdo a los sondeos del CIS, por poner el ejemplo de España, tiene una aceptación y reconocimiento mínimos. La crisis de confianza que vive la profesión periodística cobra mayor relieve cuando hacemos memoria histórica y recuperamos del baúl de los recuerdos páginas brillantes y heroicas sobre cómo transgredir la censura e informar con criterio, confianza y voluntad de servicio público. Lo contrario a una agenda que rompe, fija y, como reza la Real Academia, da esplendor es lo que vivimos en nuestros días con la inercia autista de un periodismo que hace válida la profecía que se reproduce en medio del control oligopólico del sector y el sometimiento al capital financiero. Pese al pesimismo hoy reinante en la profesión, algunos estamos convencidos que aún es posible corregir tales inercias. Todavía podemos abrir un espacio común para formar, informar y fortalecer la autodeterminación de la ciudadanía, como en parte han hecho iniciativas del tipo periodismo humano. Pero para ello es preciso que se dé cuando menos una condición: la voluntad política de los profesionales pues son ellos quienes tienen la primera palabra, y desde luego —recordemos— no la última. La cuestión es si el campo profesional está dispuesto a tomar el testigo o si ya aceptaron definitivamente la derrota del oficio. Sea cual fuere el resultado a dirimir a este respecto, es evidente, para el caso que nos ocupa, que el futuro de la información pasa por articular los puentes de diálogo con la ciudadanía, con medios y mediadores conectados, imbricados socialmente, con las puertas abiertas a “todos” y a “todas”. No otra cosa es la democracia y la razón de ser del periodismo. Recordemos, parafraseando al bueno de Kapuscinski: no hay mejor pasión que la compartida y
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la compasiva. Sabemos que el pensamiento, como el deseo, es, por definición, una práctica arriesgada; pero solo asumiendo este riesgo, la humanidad podrá caminar por las alamedas de la libertad de un ecosistema informativo de los bienes comunes en tiempos de falsificaciones y construcción del sentido a lo Trump. En definitiva, desde el punto de vista de las lógicas propias de la cultura digital, hoy más que nunca somos conscientes que es preciso perfilar nuevas matrices y un pensamiento propio a partir de un enfoque productivo, capaz de romper con la racionalidad binaria y externalizada del mediactivismo como un simple proceso de apropiación, resistencia y oportunidad política. En Latinoamérica y el Caribe, hemos constatado, como con el 15M en España, que existen diferentes prácticas políticas, poco o nada consideradas por las fuerzas tradicionales de la izquierda, y menos aún por la Academia, pese a la constatación de que este tipo de prácticas apuntan la emergencia de otra narrativa y modelo de organización del bien común. Por ello, constituimos desde COMPOLITICAS (www.compoliticas.org) el Grupo de Trabajo sobre Tecnopolítica, cultura digital y ciudadanía (CLACSO), y la red de pensamiento y activismo social TECNOPOLITICAS (http://www.tecnopoliticas.org/). Satisface saber que estos esfuerzos empiezan a dejar de ser iniciativas aisladas. Movimientos políticos y sociales han adquirido plena conciencia de esta mudanza en las formas de decir y hacer política por parte de una nueva generación de militantes. Las últimas campañas electorales, por ejemplo en México o Argentina, han sido un claro ejemplo de haber aprendido a leer en la historia en movimiento los radicales cambios experimentados en las formas contemporáneas de mediación social. Que es posible un dominio de la técnica (solvencia) con fines emancipatorios, que no hay cambio social sin consistencia (rigor) en las formas de articulación social. Que transformar la vida exige creatividad (innovación) en las formas de informar y debatir. Y que toda política alternativa pasa, en términos gramscianos, por un esfuerzo de pedagogía democrática. Si el problema de la comunicación y la cultura en nuestro tiempo es la lucha por el código, por la apropiación de lo inmaterial, por el patrimonio cultural común, objeto a su vez de un intensivo intercambio, el reconocimiento y valoración de las diversas formas de autoproducción (de las favelas y el sector terciario informal a los jóvenes conectados para ejercer la libertad de intercambio) que hoy
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reivindican y practican los nuevos actores políticos en la red, exige, a nuestro entender, que problematicemos estos procesos para garantizar una esfera pública que reconozca las dimensiones productivas de la ciudadanía frente al modelo tradicional de centralización y apropiación de los bienes y espacios comunes, empezando por la propia comunicación. En este punto, la renuncia a cuestionar el sistema de patentes y de derechos de propiedad intelectual socava las posibilidades del pacto social necesario para la realización de los derechos culturales. Por ello, no es posible pensar un proyecto de democracia participativa en la galaxia Internet sin impugnar el actual sistema internacional de regulación de estos derechos, bajo la influencia de un organismo como la UIT y de Estados Unidos, que obviamente no están dispuestos a tolerar un espacio libre y socializado. A lo largo y ancho del planeta, se viene procurando organizar por lo mismo un Foro Social de Internet que contribuya al diseño de un modelo de gobernanza abierto, libre y democrático y ayude a perfilar una hoja de ruta, mientras, desde la periferia, desde el Sur y desde abajo, pensamos cómo reinventar las formas de representarnos: la estética, el decir y el hacer para la libertad. No es poca cosa, créanme, más aún cuando tales propuestas se hacen cuestionando la soberanía tecnológica, la autonomía informativa, la disposición de medios de innovación y codificación propios, y el diseño de políticas activas de acceso y apropiación social de la economía digital por los sectores populares. Una posición epistemológica, hoy por hoy, minoritaria, pero sin duda trascendental: ética y políticamente. En la literatura y los estudios de Comunicación es conocida y aceptada, por lo general, la definición de la ética como el ámbito relativo al “conjunto de rasgos y modos de comportamiento” siguiendo el canon del Diccionario de la Real Academia que, en su última versión, incorpora la palabra “ethos” como “conjunto de rasgos y modos de comportamiento que conforman el carácter o la identidad de una persona o una comunidad”, quizás por influencia del filósofo de la modernidad (Kant) y la concepción del imperativo categórico que en buena medida ha ocupado los intereses y debates a este respecto en el campo. Poco común es, sin embargo, asumir la dimensión comunal que asocia este ámbito de reflexividad dialógica con la necesidad de cierta predisposición a hacer el bien o, genealógicamente, referir esta
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Francisco Sierra Caballero
noción al significado originario de guarida, refugio o morada, lugar donde habitan los hombres, más allá de Aristóteles. En el tiempo que vivimos parece, sin embargo, más conveniente, en la Comunicología y otras Ciencias Sociales y Humanas, partir de esta última noción, pues como tratamos de razonar en este prólogo, en nuestro tiempo, de crisis civilizatoria y transición a nuevos paradigmas, se torna perentorio pensar las ecologías de vida, repensar el oikos. De hecho, la humanidad se enfrenta hoy a la necesidad de reformular la cultura, el modo de ser y carácter, como hábito, morada o refugio, en la indisoluble unidad histórico-material del sujeto-mundo y sus formas de construir las ecologías de vida desde el campo lábil y conflictivo de las mediaciones hoy reticulares. Esta es la tesis que propone el gran pensador Bolívar Echevarría y que conviene releer en diálogo con el presente volumen para comprender, en el contexto más amplio de transformaciones históricas, el sentido de la exigencia, la autonomía y la responsabilidad social en los nuevos medios. La hipótesis de partida es básica, y no por ello recurrente. Si la política es el arte de lo posible y la ética de la comunicación el ámbito normativo que hace posible la vida en común, no hay transformación posible sin una articulación compleja e integral de los mundos de vida y la morada del sujeto de derechos, sea profesional de la información o ciudadano. La calidad democrática y el periodismo de excelencia exigen un trabajo sobre el universo axiológico de la ecología de vida a este respecto. Pero sucede que los estudios sobre la naturaleza informacional de la sociedad contemporánea dibujan por lo general un escenario contradictorio, cuyo gobierno por las máquinas y sistemas de información, lejos de facilitar un conocimiento detallado de los procesos de desarrollo, favorece, en la práctica, la asunción de un pensamiento sobredeterminado por el conservador “metarrelato posmoderno”, incapaz de otra cosa que la denuncia de los proyectos de movilización y democratización del conocimiento y de los medios de información y expresión cultural autónomos, empezando por la renuncia a la teoría normativa. De forma que la desrealización del mundo cotidiano y la pérdida material de las formas de anclaje de la experiencia por efecto de la colonización de los simulacros mediáticos, terminan por bloquear el imaginario político-ideológico emancipatorio en un proceso de mixtificación de las nuevas formas de dominio flexible, que de raíz niegan toda posibilidad de una “nueva cartografía del tardocapitalis-