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COLECCIÓN DIÁSPORA
La brújula rota de la masculinidad Joan Sanfélix Albelda Religiones y espiritualidades en diálogo José Luis Marqués Utrillas La Máquina Reaccionaria. La Lucha Declarada a los Feminismos María Ávila Bravo Villasante Sentires Emergentes y Fe AAVV Masculinidades igualitarias y alternativas. Procesos, avances y reacciones Anastasia Téllez Infantes Javier Eloy Martínez Guirao Joan Sanfélix Albelda Deconstruyendo la masculinidad.Cultura, género e identidad. Javier Eloy Martínez Guirao Anastasia Téllez Infantes Joan Sanfélix Albelda (Editores) De la Iglesia colonial al cristianismo liberador en América Latina. Juan José Tamayo Crítica y liberación. Ellacuría y la realidad histórica Héctor Samour Mujeres, hombres y catolicismo en la España contemporánea. Nuevas visiones desde la Historia. Inmaculada Blasco Herranz (Editora) Dialéctica Feminista de la Ilustración. Cristina Molina Petit Herejías y disidencias. AAVV Cátedra Chaminade Descodificando el Islám. El Islam en Internet en España Arturo Guerrero Enterría
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Ignacio Ellacuría 30 Años después Héctor Samour Juan José Tamayo (Editores)
La situación generada en el mundo y en nuestro país con la irrupción del covid-19 y sus consecuencias en todos los campos (sociales, políticos, económicos, éticos, espirituales…) han llevado a la Cátedra de Teología Contemporánea “José Antonio Romeo” del Colegio Mayor Universitario Chaminade de Madrid a dedicar un curso completo a reflexionar sobre la pandemia desde la urgencia del momento presente pero también y sobre todo desde la perspectiva y la serenidad que han de ofrecernos, en toda coyuntura histórica, la fe en Jesús y el acervo de experiencias de la historia de los creyentes.
Mª Ángeles López Romero, Fernando Vidal, Mercedes Navarro Puerto, F. Javier Vitoria Cormenzana, José Carlos Bermejo Higuera, Pedro Rodríguez Panizo, Pepa Torres, José Lorenzo
VV. AA.
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Sin descuidar el equilibrio entre la intencionalidad divulgativa y pastoral de la Cátedra y el necesario rigor teológico a la hora de abordar las diferentes cuestiones, se ha pretendido que, junto al análisis sociológico de lo ocurrido a raíz de la pandemia, la perspectiva bíblica, la consideración desde un punto de vista creyente tanto del mal y el sufrimiento como de la muerte y el duelo o lo que ha supuesto esta emergencia sanitaria en la vida interior y en los lazos comunitarios, tuviesen cabida los testimonios y las experiencias. Para ellos se articularon cuatro conversatorios: un homenaje al teólogo y amigo Juan Martín Velasco, figura de referencia en la Cátedra durante muchos años; y tres encuentros en torno a la densidad de la enfermedad, las redes de cuidados y la ciudadanía activa y la creación y la celebración. El lector, mediante sendos códigos QR insertos en el libro, podrá tener acceso a las grabaciones audiovisuales de dichos conversatorios. El lector tiene, pues, en sus manos el libro al que han dado lugar tanto los textos de las diferentes intervenciones como el registro de los conversatorios del curso sobre Vivir y creer en tiempos de pandemia. Confiamos en que unos y otros logren transmitir el espíritu teológico, vivencial, comprometido y esperanzado que alienta detrás de todos ellos y que ha inspirado, durante sus cuarenta años de existencia, a la propia Cátedra de Teología Contemporánea del Colegio Mayor Universitario Chaminade.
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VIVIR Y CREER EN TIEMPOS DE PANDEMIA
Dirigida por Juan José Tamayo
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Ciencias de las Religiones
VIVIR Y CREER EN TIEMPOS DE PANDEMIA
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VIVIR Y CREER EN TIEMPOS DE PANDEMIA
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES
Manuel Asensi Pérez
Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero
Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
Mª Ángeles López Romero, Fernando Vidal, Mercedes Navarro Puerto, F. Javier Vitoria Cormenzana, José Carlos Bermejo Higuera, Pedro Rodríguez Panizo, Pepa Torres, José Lorenzo
VIVIR Y CREER EN TIEMPOS DE PANDEMIA
tirant humanidades Valencia, 2021
Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
Director de la colección:
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
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© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18970-02-3 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia por favor lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
1. Enlace al video de la grabación del HOMENAJE A JUAN MARTÍN VELASCO Moderadora: Pepa Torres Participantes: Antonio Ávila Luis Aranguren Consuelo Rodríguez Olcina Pedro Rodríguez Panizo
2. Enlace al video de la grabación del CONVERSATORIO: LA DENSIDAD DE LA ENFERMEDAD Moderadora: Diana Sánchez Simón Participantes: Vicente Madoz Paloma Rosado Diego Tolsada
3. Enlace al video de la grabación del CONVERSATORIO: LAS REDES DE CUIDADOS Y LA CIUDADANÍA ACTIVA Moderador: Juan Ignacio Cortés Participantes: Julia Almansa Sebastián Mora Rosalía Portela
4. Enlace al video de la grabación del CONVERSATORIO: CREAR Y CELEBRAR Moderadora: María Ángeles Fernández Participantes: Olga Belmonte Alejandro Fernández de las Peñas Silvia Martínez Cano Marisa Cotolí Maite López Sor Isaura Marcos
Índice LA PANDEMIA Y SUS METÁFORAS Mª Ángeles López Romero 1. Una gripe.................................................................................................. 14 2. Una guerra................................................................................................ 16 3. Las armas................................................................................................. 20 4. Los héroes en el infierno......................................................................... 21 5. Inédito e histórico.................................................................................... 24 6. Compra “búnker”..................................................................................... 27 7. Confinamiento: de la secta del chandal al Resistiré.................................. 29 8. Primera ola, segunda ola, tsunami......................................................... 32 9. Covidiotas, conspiranoicos y antivacunas............................................... 37 10. Vieja normalidad versus Nueva normalidad. Reinventarnos................. 40 11. Coronaboomers y Generación Cuarenteners............................................. 46 12. Abrazar la niebla...................................................................................... 47
DESDE EL TORNADO COVID-19: RECONSTRUIR LAS CIENCIAS SOCIALES Fernando Vidal 1. 2. 3. 4.
Fenomenología de la realidad desbordada............................................. 51 Más allá de las ideologías del Yo.............................................................. 59 Vivir con los cinco sentidos..................................................................... 61 La Edad del Ser......................................................................................... 66
EL/LA CREYENTE FRENTE A LA CATÁSTROFE: UNA PERSPECTIVA BÍBLICA Mercedes Navarro Puerto 1. Introducción............................................................................................. 71 2. Catástrofes de trasfondo mítico en la Biblia hebrea: el diluvio............. 74 3. Catástrofes de trasfondo histórico en la biblia hebrea: el exilio............ 87 4. La muerte de Jesús y el fracaso de su Proyecto...................................... 91 5. Reflexiones finales................................................................................... 96
LA IRRUPCIÓN DEL MAL Y EL SUFRIMIENTO F. Javier Vitoria Cormenzana 1. La pandemia del coronavirus, una catástrofe histórica de dimensiones mastodónticas................................................................................... 99 2. La pandemia, un hecho cuya significación pide respuesta.................... 103 3. La tradición judeocristiana y el misterio del mal................................... 106 4. Dios en la pandemia................................................................................ 111 5. Bibliografía............................................................................................... 121
LA MUERTE Y EL DUELO José Carlos Bermejo Higuera 1. El trabajo del duelo.................................................................................. 124 2. El duelo en la tradición clásica................................................................ 127 3. La dimensión espiritual en el duelo........................................................ 136 4. Cierre........................................................................................................ 150
LA VIDA INTERIOR EN TIEMPOS DE PANDEMIA Pedro Rodríguez Panizo 1. 2. 3. 4.
La pandemia como problema y enigma.................................................. 157 La pandemia como misterio.................................................................... 159 Orar y hacer justicia................................................................................. 162 Invitación a la lectura.............................................................................. 165
PANDEMIA Y LAZOS COMUNITARIOS Pepa Torres 1. Distancia social y sostener miradas........................................................ 169 2. La crisis del covid y su oportunidad......................................................... 172 3. ¿Cómo desafía esta realidad a nuestra fe y qué podemos aportar desde nuestra condición de creyentes?............................................................. 177
EL PAPEL DE LOS CREYENTES José Lorenzo 1. Qué y quiénes son los creyentes en España en este año I d.C. (del coronavirus)................................................................................................. 184 2. De cómo la pandemia ha pillado en la UCI a la iglesia........................... 187
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Índice
3. 4. 5. 6. 7.
Transfusión de autenticidad: reenamorarse de la creación................... 189 Efectos secundarios: el desconcierto...................................................... 192 Kit de supervivencia para perseverantes................................................ 195 Re-habitar la cultura................................................................................ 201 Cuatro ejercicios para recuperar la movilidad........................................ 210
Índice
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La pandemia y sus metáforas Mª ÁNGELES LÓPEZ ROMERO
Cuando el Consejo Asesor de la Cátedra de Teología Contemporánea “José Antonio Romeo” de la Fundación Chaminade, del que tengo el honor de formar parte, se reunió telemáticamente en junio de 2020 para abordar el diseño del curso 2020-2021, un único tema ocupaba todo el espacio informativo y de reflexión: la pandemia. Un nuevo coronavirus, denominado COVID 19, se había extendido por todo el planeta, infectando a millones de seres humanos en todo el mundo y acabando con la vida de (¡por entonces!) más de un millón de personas. Nada que nadie pueda ignorar a estas alturas. Así que, aunque barajamos los pros y los contras, no tuvimos dudas sobre la conveniencia de que la cátedra tuviera como núcleo temático la pandemia y sus uno y mil aspectos y matices que nos estaban afectando y nos iban a condicionar en aquel presente y, así lo intuíamos, en el futuro. Lo que por aquel entonces no contemplamos, ingenuos de nosotros, es que meses después, superado el verano, cuando el curso diera comienzo, no se habría producido el cambio necesario para tomar distancia y poder reflexionar con suficiente perspectiva. Más bien al contrario, nos encontramos inmersos en la segunda ola (como se denominó al alto incremento de contagios, ingresos hospitalarios y defunciones tras las vacaciones) y saturados de un ambiente informativo que seguía dominado de la mañana a la noche desde hacía ya siete largos meses por el mismo tema, idénticas malas noticias y ese vocabulario nacido en torno a esta catástrofe inesperada que nos ha caído en suertes. Pido pues perdón si este texto, que inauguraba el proceso de reflexión, ha vuelto a quedarse obsoleto por la fuerza de los hechos. Lo cierto es que, si queremos empezar por el principio, cuando se trata de cuestiones humanas, este siempre es la palabra. “Las palabras que pronuncias se convierten en la casa en la que vives”, afirmaba el poeta Hafiz allá por el siglo XIV. Y efectivamente, el lenguaje,
que nos sirve para nombrar y definir cuanto ocurre y existe, termina por conformar nuestro espacio e incluso, como veremos a continuación, moldear ese espacio y la realidad misma que quiere nombrar. Aunque se haga con un lenguaje cargado de poesía, de la que las metáforas son su materia prima. Porque el lenguaje nos permite, además de comunicarnos, pensar la realidad, acercarla, conectarla con otras realidades y, hasta cierto punto, dominarla. De ahí que Ludwig Wittgenstein, filósofo, matemático y lingüista, planteara que para resolver los problemas de la realidad no hay más opción que acudir al lenguaje1. Nosotros no aspiramos a resolver los enormes problemas derivados de la pandemia más grave del último siglo, pero sí ambicionamos pensarlos, reflexionar sobre ellos. De ahí que esta primera conferencia del ciclo lleve por título “La pandemia y sus metáforas”. Porque, como veremos, las palabras que se han utilizado desde su llegada para describirla le han agregado un significado, seguramente con una finalidad o finalidades concretas. Por eso se hace necesario reconstruir el relato de lo acontecido. Y ese ha sido mi objetivo.
1. UNA GRIPE No es fácil remontarse a nuestro primer contacto con el virus. No podemos saber si quizás, cuando este ya circulaba por España sin que nos advirtiéramos de ello, pudo contagiarnos a algunos de nosotros, que lo pasamos de forma leve y sin que los servicios médicos tuvieran constancia de ese contagio. De hecho, muchos, pasado el tiempo, intuimos que así fue: que aquel resfriado molesto, aquella tos, aquel malestar que tuvimos durante una o dos semanas de febrero, tenía un nombre muy distinto del que le dimos en su momento. Pero lo que sí sabemos es que durante varias semanas utilizamos un término para intentar describirlo, hacer comparaciones y suavizar su gravedad. Un término que se demostró muy poco preciso, si no falaz: una gripe suave. Así lo describían las autoridades sanitarias y así lo repetíamos muchos ciudadanos, escépticos ante la gravedad que se le estaba atribuyendo
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Tractatus logico-philosophicus. Alianza editorial, 2012. Mª Ángeles López Romero
en China y ante la contundencia de las medidas que estaban adoptando para contenerlo. Los seres humanos necesitamos cotejar para comprender aquello que aún desconocemos. Por eso se comparan las hectáreas quemadas en un incendio con la extensión geográfica de una ciudad o una provincia, familiar para nosotros. Y se buscan parangones y situaciones similares en otros momentos de la historia que nos ayuden a explicarnos a nosotros mismos la dimensión de lo nuevo que acontece. Por eso fabricamos metáforas asociando ideas y significados que tienen algo en común. Y al principio de la pandemia por COVID 19, cuando ni siquiera la Organización Mundial de la salud (OMS) se había atrevido a denominarla así por comparación con los últimos referentes de que disponíamos (la gripe aviar y el SARS), que habían quedado en casi nada y habían dejado una estela de bromas y chistes en torno a la desmesurada adquisición de vacunas, cuestionábamos la importancia que le estaba dando China a un virus que había matado “a tan pocas personas para los millones de chinos que hay en el mundo” (¡eso decíamos!); cuando “la gripe común mata cada año en España a unas 6.000 personas”. Hoy todos sabemos que el coronavirus no es una simple gripe; que sus efectos son muy graves en muchas de las personas que lo sufren; que su índice de mortalidad es muy superior al de la gripe común y ha dejado solo en España en los primeros doce meses2 un exceso de mortandad de más de 90.000 personas y reducido la esperanza de vida en año y medio3. Pero la idea de la gripe leve nos “contagió” a todos en los inicios. Solo de forma absolutamente aislada y minoritaria algún que otro experto o
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Cuando se impartió la conferencia en noviembre de 2020 la cifra alcanzaba las 55.000 personas. 3 Según el INE, en la temporada de gripe estacional entre octubre de 2017 y septiembre de 2018 fallecieron 1.961 personas a causa de la gripe. Según los cálculos del Centro Nacional de Epidemiología, esta cifra podría haber llegado hasta las 15.000 personas. Ambas cifras quedan lejos del número de fallecidos por COVID-19, que en solo seis meses, se había cobrado más de 28.000 vidas (sólo aquellos casos en los que se confirmó la presencia del virus). maldita.es 27-082020. https://maldita.es/malditodato/2020/08/27/espana-muertes-causadasgripe-covid-19/ La pandemia y sus metáforas
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comentarista se aventuró a decir que debíamos estar alerta y prepararnos para lo que iba a venir. No sabemos si las autoridades sanitarias no lo vieron venir en esos primeros momentos o no quisieron alarmarnos antes de tiempo. Pero tampoco nosotros quisimos creer lo que nos mostraban los telediarios. Al principio porque China nos pillaba demasiado lejos. Después, cuando llegó a Italia y se extendió como la pólvora, ni siquiera los italianos del Sur se creyeron lo que estaba empezando a pasar en el Norte. Y todos bromeábamos con nuestra incapacidad como latinos de aceptar dócilmente las imposiciones y normas, a diferencia de lo que habíamos visto hacer a los ciudadanos chinos. Pero el humor dio paso a la incredulidad; y esta, a la estupefacción. A medida que las cifras de contagiados, hospitalizados y fallecidos aumentaban en nuestro país y los de alrededor, empezábamos a aceptar que teníamos ante nosotros una “dura batalla” por librar. Y se imponía una nueva familia de palabras para describir lo que se nos venía encima. Nos enfrentábamos a un “enemigo invisible”. Y comenzaba “la guerra”.
2. UNA GUERRA Aunque no se confirmaría hasta casi un mes después, el primer fallecido por coronavirus en España se produce el 13 de febrero. En aquellos días se contaban los muertos de uno en uno, por lo que el lenguaje bélico aún no encontraba a qué agarrarse. Sería a partir del 13 de marzo, cuando se declara el primer Estado de Alarma y se confina a toda la población, el momento en que nos sentimos plenamente inmersos en una “guerra” de extraño comienzo y final incierto. Las comparecencias del presidente del Gobierno, cargadas de gravedad y alusiones a batallas por ganar; los boletines informativos protagonizados por el ministro de Sanidad y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad desde 2012, Fernando Simón; las estadísticas diarias de contagiados, personas graves y fallecidos; las imágenes del ejército montando hospitales de campaña en mitad de nuestras ciudades y pueblos porque los hospitales estaban absolutamente desbordados; la ministra de Defensa al frente 16
Mª Ángeles López Romero
de un despliegue de soldados sin precedentes desde la Guerra Civil, entrando a desinfectar residencias de ancianos embutidos en trajes protectores que parecían sacados de películas de Ciencia Ficción; los titulares a toda página en las portadas de los periódicos y las referencias constantes a “las armas” de las que disponíamos para hacer frente a la pandemia… todo hablaba de que estábamos metidos de lleno en una auténtica guerra, aunque el enemigo fuera microscópico y no sirvieran bombas ni fusiles para hacerle frente. “Todas las generaciones tienen su guerra y esta es la nuestra”. “Esto es una guerra y la vamos a ganar”.
Eran frases comunes que no sólo pronunciaban los políticos sino que se replicaban entre los ciudadanos, necesitados como estábamos de encontrar palabras y conceptos asimilables a lo que nos estaba tocando vivir para intentar entenderlo. Pero, ¿se puede “ganar” a un virus, que al decir de los expertos se va a quedar a vivir para siempre con nosotros? ¿Se le puede llamar “victoria” a la doblegación de la curva de infectados o fallecidos, al desarrollo de un tratamiento o una vacuna? Decía John Green que “Quizá inventamos las metáforas como respuesta al miedo”. Desde luego que el miedo nos ha invadido en estos meses al mismo ritmo que el virus se colaba en nuestros sistemas inmunitarios y ponía patas arriba nuestras vidas. Y que la literalidad de las palabras se ha quedado corta para explicar lo que estaba pasando; lo que nunca creímos que nos pasaría, lo que hemos definido ya como “la guerra de nuestra generación” en un país miembro de la Unión Europea que creía tener garantizada la paz a décadas vista. Batalla, lucha, enemigo, armas, guerra, victoria final… Pero a las metáforas, ya se sabe, las carga el diablo. Porque al usar una terminología bélica para comunicar cada día lo que estaba pasando, estábamos optando por un modelo de actuación: el de la violencia y la trinchera. El de la testosterona y los daños colaterales. Que, por cierto, dejaba fuera a las mujeres que, tradicionalmente vinculadas a los cuidados más que al enfrentamiento en la batalla, han perdido voz en el relato de la catástrofe y en la toma de decisiones.
La pandemia y sus metáforas
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Como recogía el artículo Ni expertas, ni protagonistas, un estudio sobre la presencia femenina en los medios de comunicación de varios países ha revelado que las voces y problemas de las mujeres han estado infrarrepresentados en la cobertura de la covid-194. “Necesitamos mujeres en la mesa donde se toman las decisiones sobre la recuperación de la pandemia. La mayoría de los trabajadores de la salud en la primera línea son mujeres que trabajan 24 horas al día, poniéndose a sí mismas y a sus familias en riesgo; las mujeres soportan la mayor parte del trabajo de cuidado informal en la familia. Son más de la mitad de la población. Su experiencia debe ser reconocida y sus voces escuchadas”, considera Jolanta Reingarde, coordinadora de Investigación y Estadística del EIGE. Un estudio del diario digital BMJ Global Health subraya que con esta pandemia está ocurriendo justo lo contrario: son los hombres quienes hablan y deciden. Solo el 3,5% de los organismos que toman decisiones sobre el coronavirus son paritarios (con al menos el 45% de sus miembros hombres o mujeres). Solo en uno de cada 10 casos hay más mujeres. “Mientras las mujeres estamos con el cuidado, ellos se reparten el poder y los Consejos de Administración”, considera Soledad Murillo, exsecretaria de Estado de Igualdad y una de las responsables del informe español sobre los cumplimientos de Beijing5.
Para la escritora Zadie Smith, además, “Comparar el virus con una guerra es obsceno”. Porque, afirma, “si algunos ganamos, significará que otros han perdido”6. Y así ha sido. Pero, al tiempo que se luchaba contra el virus, comenzaba, paralelamente, otra batalla: política en lugar de sanitaria o científica, esta vez por las palabras en sí mismas. O por el relato, como se suele decir ahora. Se peleaba por determinar el cuándo (cuándo se decretó la pandemia y se atendió por tanto a su gravedad); el cuánto (si se estaban contando
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https://elpais.com/planeta-futuro/2020-10-08/ni-expertas-ni-protagonistas-lainformacion-sobre-la-pandemia-esconde-a-las-mujeres.html 5 https://elpais.com/sociedad/2020-10-02/pandemia-de-desigualdad.html 6 El paralelismo con la posguerra europea le parece, sin embargo, mucho más acertado: porque cuando el cataclismo termine, habrá que reconstruirlo todo, tanto los pilares económicos como la cohesión social. “La pregunta es si lo conseguiremos. La pandemia nos recuerda que la desigualdad extrema produce una inestabilidad desmedida”. https://elpais.com/cultura/2020-10-29/zadie-smith-es-obscenocomparar-el-virus-con-una-guerra.html
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Mª Ángeles López Romero
bien los muertos y si se estaba informando adecuadamente sobre ellos) y el cómo (si se debió decretar el estado de alarma antes del 8-M, si había que mantener ese estado de alarma una vez doblegada la curva de la primera ola, si había que volver a confinar a poblaciones enteras cuando los brotes superaban determinados índices…). Y en la pelea seguimos. Cada vez más agria. Cada vez más insensata. Cada vez más ciega. Como si de una nueva Guerra Civil que dividiera otra vez a los hermanos en dos bandos se tratara, aunque la artillería se haya sustituido por un arsenal de palabras. Como recuerda Ángeles Álvarez en el artículo del diario.es Contra el borrado de las mujeres: Lewis Carroll, en Alicia a través del espejo, hace mantener a Humpty-Dumpty y Alicia la siguiente conversación: —Cuando yo uso una palabra —dijo Humpty-Dumpty con un tono burlón— significa precisamente lo que yo decido que signifique: ni más ni menos. —El problema es —dijo Alicia— si usted puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes. —No. —dijo Humpty-Dumpty—. El problema de verdad es quién manda aquí. Eso es todo.
Álvarez recuerda, al hilo de la misma, aquel pensamiento orwelliano de que “la palabra es el único vehículo de pensamiento del ser humano que, si se consigue influir y modificarlo a placer, puede guiar la conciencia de las personas, sus intereses y motivaciones”. De ahí la pelea por las palabras con las que describir lo que nos pasa. Por desgracia esa pelea no ha tenido lugar solo en España. Pero llama la atención, por contraste, cómo en países que han mantenido más a raya el virus, como Nueva Zelanda, su primera ministra, Jacinda Arden, ha escuchado a científicos y sanitarios, no ha dudado en tomar decisiones drásticas, pero ha optado por un discurso radicalmente opuesto, que apelaba al bien común, la prevención y el cuidado de sus ciudadanos y dotaba a la situación de significado. Frente a Boris Johnson, en el Reino Unido, que después de ignorar a los científicos y cambiar varias veces de opinión, optó por la vía de la “orden” y apeló a la “obediencia”. Digamos que la elección de las metáforas determina el método. O, por seguir con el lenguaje bélico empleado en España, las “armas” con las que batirse en duelo. La pandemia y sus metáforas
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3. LAS ARMAS Como explica Suze Wilson en un artículo publicado en The Objective bajo el título Coronavirus: las tres lecciones de liderazgo de la primera ministra de Nueva Zelanda, la respuesta de Jacinda Ardern frente a la COVID-19 ha empleado las tres características que, según los profesores estadounidenses Jacqueline y Milton Mayfield, expertos en la investigación de habilidades comunicativas para un liderazgo efectivo, deben exhibir los líderes si quieren motivar a sus seguidores, en este caso los ciudadanos, a dar lo mejor de sí mismos: la capacidad de dirección, la habilidad para dotar de significado y la empatía. El estudio de los Mayfield demuestra que la capacidad de dirección se suele sobreexplotar, mientras que los dos elementos restantes son infravalorados con frecuencia. Al instar a los ciudadanos neozelandeses a “permanecer en sus hogares para salvar vidas”, la primera ministra imprimió simultáneamente un sentido y un propósito a la petición pública. Al reconocer abiertamente, por otra parte, las dificultades que afrontan las personas (desde el trastorno que supone para la vida en familia y las condiciones laborales hasta aquellos que no pueden asistir al funeral por sus seres queridos), Ardern mostró empatía mientras exhortaba a los ciudadanos a quedarse en sus casas7.
Esas fueron las “armas” bien distintas que emplearon unos y otros líderes a la hora de comunicar. Pero, tanto en España como en el resto de países, oíamos emplear en todos los idiomas la palabra “arma” en relación a esas medidas que ya nos sabemos de memoria para luchar contra la COVID: el uso de mascarillas, el lavado de manos, la ventilación de los espacios y el distanciamiento social. Este último podría ser tratado también como una metáfora en sí mismo, porque hablar hoy de distancia significa hacerlo de la ausencia de abrazos, besos o estrechar de manos. Y supone una condena emocional que hurta a los seres humanos uno de sus bienes más preciados: el contacto físico. Tan vital para nosotros, hemos descubierto, como los bienes de primera necesidad. Cuando no se disponía aún de vacuna ni de tratamiento eficaz, los EPIS o equipos de protección, los respiradores o los puestos de atención
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https://theconversation.com/coronavirus-las-tres-lecciones-de-liderazgo-de-laprimera-ministra-de-nueva-zelanda-136146 Mª Ángeles López Romero