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Empleo juvenil Empleo juvenil

La presente monografía aborda el fenómeno del desempleo juvenil, mediante la identificación y cuantificación del colectivo de los jóvenes desempleados, la diferenciación de los diferentes grupos de jóvenes que conforman este colectivo, con sus características y necesidades específicas, así como también, mediante el análisis de las diferentes medidas que desde diferentes ámbitos, pero especialmente, desde la vertiente jurídico-laboral y de seguridad social, se han propuesto para mitigar las elevadas tasas de desempleo de este colectivo. Este objetivo se aborda desde una visión multidisciplinar, combinando un enfoque económico, psicológico, sociológico y jurídico del fenómeno, no en vano, únicamente desde esta perspectiva se puede llegar a comprender el verdadero impacto del desempleo en los jóvenes que lo sufren y se pueden realizar propuestas dirigidas a resolver o mitigar los diferentes efectos de índole personal, económica y socio-laboral que el desempleo juvenil supone.

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Entre el desempleo y la precariedad

Moreno Gené, J. y Romero Burillo, A.M. (Coords.)

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LA ORDEN EMPLEOEUROPEA JUVENIL DE INVESTIGACIÓN Entre el desempleo y la precariedad Actos de Investigación, Ilicitud de la prueba y Cooperación judicial transfronteriza MORENO GENÉ, J. y ROMERO BURILLO, A.M. Coordinadores

Autores:

ELENA MARTÍNEZ GARCÍA

ARGUMOSA VILLAR, L. de Derecho Procesal Profesora Titular (acreditada al cuerpo de Catedráticos) Universidad de València BOADA GRAU, J. Becaria Alexander von Humboldt BOADA CUERVA, M. CARRERAS ROIG, L. DUEÑAS CID, D. FERNÁNDEZ GARCÍA, A. FICAPAL CUSÍ, P. MORENO GENÉ, J. PIZZI, A. ROMERO BURILLO, A.M. VALLE MUÑOZ, F.J.

Valencia, 2016


Copyright ® 2016 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

© Argumosa Villar, L.; Boada Grau, J.; Boada Cuerva, M.; Carreras Roig, L.; Dueñas Cid, D.; Fernández García, A.; Ficapal Cusí, P.; Moreno Gené, J.; Pizzi, A.; Romero Burillo, A.M.; Valle Muñoz, F.J.

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-9119-643-3 MAQUETA: Innovatext, S.C. Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


Este trabajo se ha elaborado en el marco del proyecto de investigación DER2013-47917-C2-1-R, concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad que lleva por título “Edad, empleo y vulnerabilidad social”.


PRÓLOGO La crisis económica iniciada tras el “crack” financiero y económico del año 2008 y de la que apenas ahora parece que se empiezan a mitigar sus devastadores efectos, como no podía ser de otro modo, ha comportado un fuerte incremento de las tasas de desempleo en el conjunto de la Unión Europea y, muy especialmente, de las tasas de desempleo de nuestro país. Las altas tasas de desempleo alcanzadas afectan a todos los sectores y colectivos de la sociedad, pero muy especialmente, a aquellos sectores que tradicionalmente han mostrado dificultades especiales de empleabilidad, los cuales se han visto abocados inexorablemente a engrosar las listas de desempleo. Este es el caso, entre otros colectivos, del de los jóvenes, las personas mayores, las mujeres, las personas con discapacidad, los inmigrantes, etcétera. En muchos de estos supuestos, las dificultades para encontrar empleo de estos colectivos provoca que su situación de desempleados se cronifique a lo largo del tiempo, lo cual, no únicamente les puede provocar futuros problemas de inserción laboral, convirtiéndose en colectivos “marginales” para el mercado de trabajo, sino que los sitúa en una alarmante situación de vulnerabilidad social, que puede desencadenar a medio plazo su exclusión social. Entre estos colectivos destaca muy especialmente el de aquellas personas que por ser jóvenes tienen mayores dificultades para encontrar empleo, configurándose de este modo la juventud como un factor de desempleo y en última instancia de vulnerabilidad social. En este punto, resulta especialmente preocupante la situación de las personas jóvenes que ni trabajan, ni están en el sistema educativo, ni reciben formación, para las que se ha acuñado la denominación de “ni-ni”. En este contexto, a pesar de que la preocupación por el desempleo juvenil ha sido una constante en la Unión Europea, dado que el colectivo de los jóvenes tradicionalmente ha sufrido una tasa de desempleo superior a la de otros colectivos, la misma se ha visto incrementada a partir de la profunda crisis económica que desde el año 2008 azota al conjunto de la Unión Europea y que ha acrecentado este fenómeno. A tal efecto, los jóvenes de la Unión Europea siguen estando mucho más afectados por el desempleo que la población adulta. Constituyen,


Prólogo

en este sentido, el colectivo que más lo sufre en términos relativos. A tal efecto, desde 2008 las tasas de desempleo juvenil ascendieron de forma continuada hasta alcanzar un pico del 23,5% de media europea en 2013, y bajar levemente al año siguiente hasta un 21,9% y un 20,7% en abril de 2015. Es cierto que existe una gran variación en los datos de desempleo juvenil entre los diferentes países europeos, desde un 10% en Alemania, hasta tasas cercanas al 50% en España y Grecia, pero aún con tasas distintas, la situación de desempleo de los jóvenes ha empeorado en la mayoría de los países europeos desde el inicio de la crisis en 2008. Aún más preocupantes resultan los altos niveles de desempleo juvenil existentes en el Estado español, no en vano, las altas tasas de desempleo de este colectivo y los dramáticos efectos personales, laborales, económicos y sociales que del mismo se derivan, actualmente constituyen la principal disfunción de nuestro mercado de trabajo, y resultan del todo insoportables para quienes las sufren y para la economía del país en su conjunto. A tal efecto, el punto álgido de este drama se alcanzó en el primer trimestre de 2013, en que la tasa de desempleo juvenil se elevó hasta un escandaloso 57,22%, doblando la tasa de desempleo registrado por la población adulta. A partir de este momento, al igual que ha sucedido con las tasas de desempleo general, la tasa de desempleo de los menores de 25 años ha ido experimentando, aunque con altibajos, una ligera mejoría. Así pues, en la encuesta de población activa del segundo trimestre de 2013, descendió desde la citada tasa del 57,22 hasta el 56,13, mejora que se mantuvo, posteriormente, en la encuesta de población activa del tercer trimestre del mismo año, quedando situada en el 54,39%. Sin embargo, en la encuesta de población activa correspondiente al cuarto trimestre de 2013, la tasa de desempleo juvenil se volvió a elevar hasta el 55,06% y en la correspondiente al primer trimestre de 2014, hasta el 55,8%. La senda de la reducción de la tasa de desempleo juvenil se retoma en el segundo trimestre del 2014 al situarse en el 53,12%, reducción que se mantiene aunque de un modo muy moderado en la encuesta de población activa correspondiente al tercer trimestre de 2014, en que la tasa de desempleo juvenil se sitúa en un 52,39%, en la correspondiente al cuarto trimestre de 2014, en que la misma se sitúa en el 51,8% y en la correspondiente al primer trimestre de 2015, que se eleva al 51,36%. Este lento proceso de reducción de la tasa de desempleo juvenil parece acelerarse, aunque todavía


Prólogo

de un modo muy moderado, en el segundo trimestre de 2015, en que por primera vez desde 2011 la misma se sitúa por debajo del 50%, al quedarse en el 49,2% y en el tercer trimestre de 2015 en que la misma se ha situado en el 46,58%. En todo caso, este repunte en el empleo juvenil se está llevando a cabo a costa de mayores dosis de precariedad laboral de este colectivo. Como ya se ha anticipado, la causa principal de esa anómala y dramática situación del desempleo juvenil en el Estado español se sitúa en la crisis económica, no en vano, como sucede en los países de nuestro entorno, existe una íntima relación entre la tasa de desempleo juvenil y las variaciones del ciclo económico, en especial, como consecuencia de la elevada concentración sectorial del empleo juvenil en actividades significativamente afectadas por la crisis, como es el caso de la construcción, la industria manufacturera, el comercio o los servicios. Ahora bien, la crisis económica ha provocado en España un aumento del desempleo juvenil mucho más intenso que el registrado en otros países europeos, lo que pone de manifiesto que no se trata de un problema meramente coyuntural, sino que, por el contrario, constituye un problema estructural de la economía española. Todo ello plantea la cuestión de determinar cuáles son las causas específicas de esta mayor vulnerabilidad laboral de los jóvenes en España. A título de ejemplo, entre las debilidades estructurales del empleo juvenil en España, distintos instrumentos normativos identifican las siguientes: la alta tasa de abandono escolar, que dobla los valores de la UE-27, no en vano, el desempleo afecta en mayor medida al empleo de las personas con niveles formativos intermedios-bajos; la marcada polarización del mercado de trabajo, donde unos jóvenes abandonan sus estudios con escasa cualificación y otros, altamente cualificados, están subempleados; el escaso peso relativo de la Formación Profesional de grado medio y la baja empleabilidad de los jóvenes, especialmente en lo relativo al conocimiento de idiomas extranjeros; la alta temporalidad y contratación parcial no deseada; la dificultad de acceso al mercado laboral de los grupos en riesgo de exclusión social; y la necesidad de mejorar el nivel de autoempleo e iniciativa empresarial entre los jóvenes. A partir de estas premisas, sin embargo, no existe una solución mágica, única y generalizable que permita afrontar con garantías de éxito los retos que plantea el desempleo juvenil, máxime en un escenario de


Prólogo

crisis económica como el actual. No en vano, como ha señalado la Organización Internacional del Trabajo, para abordar esta cuestión debe adoptarse un enfoque integrado y coherente que combine intervenciones macro y microeconómicas en diferentes ámbitos de actuación –educativo, laboral, social, etcétera–. En este contexto, la presente monografía tiene por objeto contribuir al rico debate ya existente sobre el fenómeno del desempleo juvenil mediante la identificación y cuantificación del colectivo de los jóvenes desempleados, la diferenciación de los diferentes grupos de jóvenes que conforman este colectivo, con sus características y necesidades específicas, así como también mediante la propuesta de aquellas medidas que desde diferentes ámbitos de actuación, pero especialmente, desde el ámbito jurídico-laboral y de seguridad social, puedan contribuir a mitigar las elevadas tasas de desempleo de este colectivo y sus efectos sobre quienes lo sufren. A su vez, este objetivo se pretende alcanzar desde una vertiente multidisciplinar, combinando un enfoque económico, psicológico, sociológico y jurídico del fenómeno, no en vano, únicamente desde esta perspectiva se puede llegar a comprender el verdadero impacto del desempleo en los jóvenes que lo sufren, para los cuales la exclusión del mercado de trabajo puede suponer, en no pocas ocasiones, su paralela exclusión social. Asimismo, únicamente desde esta vertiente multidisciplinar se pueden realizar propuestas dirigidas a resolver o mitigar todos los efectos de índole personal, económica y social que el desempleo juvenil supone. Este enfoque pluridisciplinar ha sido posible en la medida que el trabajo que ahora se presenta constituye el resultado de la investigación desarrollada en el marco del proyecto I+D titulado “Edad, empleo y vulnerabilidad social” financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad (DER2013-47917-C2-1-R) y en el que han participado investigadores de las Universidades de Lleida, Rovira i Virgili, Pompeu Fabra y Valencia, procedentes del ámbito de la economía, la sociología, la psicología y el derecho del trabajo y de la seguridad social. Esta monografía se estructura en diferentes capítulos donde se abordan desde la referida vertiente multidisciplinar las diferentes cuestiones que el fenómeno del desempleo juvenil plantea. El Capítulo I, elaborado por el profesor Lluís Carreras Roig y que lleva por título “La posición de los jóvenes en el mercado de trabajo en un contexto de


Prólogo

crisis y postcrisis económica”, aborda, desde una vertiente económica, cuál ha sido la evolución del desempleo juvenil en los últimos años y, en especial, a partir de la irrupción de la actual crisis económica. En este estudio no únicamente se constata el incremento del desempleo juvenil que ha tenido lugar en este período, sino que también se analizan sus causas y el impacto que sobre el empleo juvenil y la calidad del mismo han podido tener algunas de las reformas laborales llevadas a cabo durante este período. En el Capítulo II, elaborado por el profesor David Dueñas Cid y que lleva por título “La juventud: período de solapamiento de factores que pueden conducir a la vulnerabilidad laboral y social”, se procede a delimitar, desde una perspectiva sociológica, qué debe entenderse por juventud, identificándose al respecto dentro de este colectivo diferentes grupos perfectamente diferenciados que conforman el crisol de la juventud. Una vez identificado el colectivo de los jóvenes, se analiza de qué manera el hecho de tratarse de una persona joven puede afectar a las posibilidades de inserción laboral, analizándose detalladamente aquellos factores que como el género, la educación, etcétera, pueden conducir de un modo decisivo a la vulnerabilidad laboral y social de los jóvenes. En el Capítulo III, elaborado por el profesor Alejandro Pizzi y que lleva por título “Juventudes, precariedad laboral y exclusión social en Europa”, se analiza, también desde una perspectiva sociológica, la precariedad laboral y la exclusión social de los jóvenes en el ámbito europeo, identificándose al respecto distintas realidades sociales juveniles. Para efectuar este estudio se analizan, entre otros aspectos, la situación de los jóvenes en el mercado laboral, las formas de transición del sistema educativo al mundo laboral, el acceso a la protección social de los trabajadores precarios jóvenes, los ni-ni, etcétera. El Capítulo IV, elaborado por los profesores Boada Grau, Ficapal Cusí, Argumosa Villar y Boada Cuerva, y que se titula “Causas y efectos psicológicos del desempleo juvenil”, aborda el análisis, desde la perspectiva de la psicología social, de las causas y de las consecuencias personales y sociales del desempleo juvenil en quienes lo padecen. Entre las primeras, tras constatarse que el desempleo juvenil es un fenómeno complejo y multicausal se exponen diferentes factores, como la propia configuración de los contratos de trabajo, las incoherencia entre el


Prólogo

sistema educativo y el mercado laboral, el abandono de los estudios a una edad temprana, etcétera. Entre las consecuencias que se derivan del desempleo juvenil, se analizan, con mayor detenimiento, las asociadas al deterioro en la salud mental que la situación de desempleo puede provocar en quien lo sufre o el indiscutible factor de exclusión social que el mismo supone para quien lo padece. Finalmente, se exponen distintas propuestas y experiencias dirigidas a reducir el desempleo juvenil o, en cualquier caso, sus devastadores efectos sobre la juventud, basadas básicamente en la mejora de la empleabilidad de los jóvenes y en la adopción de diferentes intervenciones multisectoriales -institucionales, político-laborales, educativas, sanitarias, etcétera-. En el Capítulo V, elaborado por el profesor Josep Moreno Gené, titulado “El Sistema Nacional de Garantía Juvenil como mecanismo de transición al empleo”, se analiza uno de los principales instrumentos con los que la Unión Europea pretende combatir el desempleo juvenil, es decir, la Garantía Juvenil Europea, aprobada mediante la Recomendación del Consejo de 22 de abril de 2013. Asimismo, se analiza detalladamente como la Garantía Juvenil Europea se ha concretado en el Estado español. Para ello, se analizan los principales hitos de la implantación de la Garantía Juvenil Europea en el Estado español y, en particular, la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 20132016, que se materializó fundamentalmente en la Ley 11/2013, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo al crecimiento y de la creación de empleo, y el Plan Nacional de Implantación de la Garantía Juvenil en España, que se acabó materializando en la Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, mediante la que se aprueba el Sistema Nacional de Garantía Juvenil. Los Capítulos VI, VII, VIII y IX abordan de un modo exhaustivo las posibles transiciones de la formación al trabajo de los jóvenes. Para ello, el Capítulo VI, elaborado por el profesor Josep Moreno Gené y titulado “Las estancias prácticas no laborales en el entrono laboral de los jóvenes y su protección social”, procede a analizar las diferentes vías no laborales a través de las cuales tradicionalmente los jóvenes han llevado a cabo su transición de la formación al trabajo y que, pese a su diversidad, pueden agruparse bajo el paraguas de las estancias prácticas no laborales en el entorno laboral. A tal efecto, se abordan dos de los aspectos más problemáticos que estas estancias prácticas no laborales


Prólogo

plantean, a saber, la delimitación de esta figura respecto a la relación de trabajo y la determinación de la protección social que cabe dispensar a quienes realizan dichas estancias prácticas no laborales. El Capítulo VII, elaborado por la profesora Ana María Romero Burillo y titulado “El contrato para la formación y el aprendizaje como mecanismo de fomento de la inserción laboral de los jóvenes”, analiza esta modalidad de contrato formativo, para lo cual se procede al estudio exhaustivo de los elementos que identifican esta modalidad contractual y que favorecen la inserción laboral de los jóvenes. Con esta finalidad se procede a analizar el régimen jurídico del contrato para la formación y el aprendizaje y a valorar si los cambios normativos introducidos en las reformas operadas en los últimos años son lo suficientemente eficaces para dar cumplimiento al fin último que tiene este contrato y que no es otro que el de conseguir la inserción laboral del joven desempleado a través de su cualificación profesional. El capítulo VIII, elaborado por el profesor Francisco Andrés Valle Muñoz y titulado “El contrato en prácticas incentivado como instrumento de inserción laboral”, procede a analizar si el contrato en prácticas sigue constituyendo en la actualidad una modalidad contractual idónea para facilitar la transición desde la formación hacia el empleo, no en vano, permite que el joven titulado pueda desarrollar una práctica profesional adecuada al nivel de estudios cursados. A tal efecto, se constata que en los últimos años parece apreciarse una cierta ineficiencia de esta modalidad contractual a la hora de cumplir con la función de facilitar la transición desde la formación al empleo, lo cual ha obligado al legislador a intervenir, mediante la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, que ha incidido en la regulación de esta modalidad contractual, específicamente cuando el destinatario es un joven menor de treinta años. En el Capítulo IX, elaborado por el profesor Josep Moreno Gené y titulado, “El contrato a tiempo parcial con vinculación formativa: precariedad laboral versus formación”, se procede al análisis de una de las modalidades contractuales introducidas por la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, en particular, el contrato a tiempo parcial con vinculación formativa, con el que aparentemente se pretende vincu-


Prólogo

lar la contratación de los jóvenes a tiempo parcial con la mejora de su formación, incentivando para ello al empresario mediante la previsión de suculentos beneficios en materia de Seguridad Social. A pesar de que inicialmente este contrato puede recordar a los contratos formativos, una comparativa con estas modalidades contractuales pone de manifiesto el trato sustancialmente distinto que las mismas dispensan a la formación del trabajador. El Capítulo X, elaborado por el profesor Francisco Andrés Valle Muñoz, titulado “El contrato eventual para el primer empleo del joven como mecanismo de inserción laboral”, contiene un análisis exhaustivo de otra de las modalidades contractuales introducidas por la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, en particular, el contrato de trabajo para el primer empleo del joven, que se configura como un contrato eventual que tiene como objetivo último incentivar que los jóvenes puedan adquirir una primera experiencia laboral, aunque sea por la vía de incentivar la contratación temporal de los mismos. A tal efecto, se analiza detenidamente el régimen jurídico de esta modalidad contractual y, especialmente, el cambio radical en la naturaleza jurídica que la misma supone respecto al clásico contrato eventual por circunstancias de la producción. Los Capítulos XI y XII abordan diferentes mecanismos previstos para fomentar la contratación indefinida de los jóvenes, huyéndose de este modo de la habitual inserción laboral de los mismos a través de su contratación temporal. A tal efecto, en el Capítulo XI, titulado “El contrato de trabajo indefinido de apoyo los emprendedores” y elaborado por el profesor Josep Moreno Gené, se analiza esta modalidad contractual que tiene la doble finalidad de fomento de la contratación indefinida, especialmente, del empleo estable juvenil y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas. Pese a la loable finalidad perseguida mediante esta modalidad contractual, a lo largo de este capítulo se analiza el precio que se ha tenido que pagar para la consecución de esta finalidad de fomentar el empleo estable juvenil, en términos de derechos y garantías reconocidos a nivel internacional y constitucionalmente a los trabajadores, especialmente, el derecho al trabajo recogido en el art. 35 CE. Por su parte, el Capítulo XII, titulado “Los incentivos a la contratación indefinida de los jóvenes: estado actual de la cuestión”, elaborado


Prólogo

por la profesora Ana María Romero Burillo, procede a analizar de un modo detallado, la amalgama de incentivos a la contratación indefinida de los jóvenes actualmente vigentes y, en especial, los recogidos en la Ley 35/2010, de 17 de septiembre, de medidas urgentes para la reforma del mercado de trabajo, en la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, en la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y estímulo al crecimiento y a la creación de empleo y en la Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia. A tal efecto, cabe destacar el análisis de los incentivos previstos en relación con el contrato indefinido de apoyo a los emprendedores, con la contratación indefinida de jóvenes por microempresas y empresarios autónomos, con la contratación indefinida de los beneficiarios del Sistema Nacional de Garantía Juvenil, así como los previstos en relación con la transformación en indefinidos de los contratos formativos o del contrato de primer empleo joven. Finalmente, el Capítulo XIII titulado “El fomento del autoempleo y del emprendimiento juvenil” y elaborado por el profesor Antonio Fernández García, aborda la vía que, ya sea por vocación o por necesidad, han encontrado muchos jóvenes para poder escapar de la situación de desempleo o la precariedad laboral por la que transitaban, no en vano, el fomento de la actividad empresarial tiene cada vez más presencia en nuestro ordenamiento jurídico, especialmente desde el inicio de la crisis económica de 2008. A tal efecto, la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-2016 contiene un paquete de medidas e incentivos para favorecer el espíritu emprendedor de los jóvenes, pretendiendo reducir así su elevada tasa de desempleo. Algunas de estas medidas e incentivos han sido desarrollados mediante la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo y otras han sido incluidas en la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización. Con la misma finalidad, la Ley 18/2014, de 15 de octubre, de aprobación de medidas urgentes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia, tiene como objetivo el fomento del emprendimiento, proponiéndose al respecto el futuro desarrollo en general de diferentes medidas. Todos estos incentivos han sufrido una última modificación mediante la Ley 31/2015, de 9 de septiembre, por la que se modifica y actualiza la normativa en materia de autoempleo y se adoptan medidas


Prólogo

de fomento y promoción del trabajo autónomo y de la economía social, que ha extendido a todos los trabajadores autónomos muchas de las medidas que inicialmente se habían adoptado para fomentar el empleo juvenil. A partir de todos estos estudios se pretende ofrecer al lector una visión de conjunto sobre el fenómeno del desempleo juvenil y, en particular, sobre las causas y consecuencias económicas, personales y socio-laborales que se derivan del mismo, así como de las posibles medidas que desde diferentes ámbitos de actuación, pero especialmente, desde el ámbito jurídico-laboral y de seguridad social, pueden adoptarse para contribuir a mitigar las elevadas tasas de desempleo juvenil y sus devastadores efectos sobre quienes lo sufren. Lleida, diciembre de 2015 Josep Moreno Gené y Ana María Romero Burillo


I.  LA POSICIÓN DE LOS JÓVENES EN EL MERCADO DE TRABAJO EN UN CONTEXTO DE CRISIS Y POSTCRISIS ECONÓMICA1 Lluís Carreras Roig Profesor Titular de Escuela Universitaria Área de Economía Aplicada Universitat Rovira i Virgili

1.  Situación del mercado de trabajo español al inicio de la crisis El mercado de trabajo español ha experimentado cambios muy intensos (en sus cifras y en sus instituciones) desde los inicios de la transición política a finales de los años setenta del pasado siglo. Históricamente el mercado laboral español ha adolecido de una muy baja tasa de actividad en comparación con sus socios comunitarios. Sin embargo, este diferencial se ha ido reduciendo desde mediados de los años ochenta hasta el inicio de esta recesión, mostrando la población activa española un incremento de casi 9 millones de personas entre los años 1985 y 2013 –lo que equivale en términos relativos a un crecimiento del 61 por 100–, y acelerándose este proceso de incremento de la oferta laboral desde el inicio de la primera década del siglo XXI, con la incorporación de 4.7 millones de personas más al mercado laboral. Desde un punto de vista demográfico, la causa más destacada de esta evolución de la actividad laboral radica en el reducido nivel de participación de las mujeres en el mercado laboral en el punto de partida. La tasa de actividad femenina descendió de forma intensa al compás de la industrialización y urbanización del país en los años sesenta y ochenta del siglo XX.

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Este trabajo se ha elaborado en el marco del proyecto de investigación DER201347917-C2-1-R, concedido por el Ministerio de Economía y Competitividad que lleva por título “Edad, empleo y vulnerabilidad social”.


Lluís Carreras Roig

La influencia de un entorno cultural, de raíces profundamente católicas, facilitó la no incorporación de la mano de obra femenina al mercado laboral durante el tránsito desde el mundo rural a la urbe. No será hasta ya bien entrada la década de los ochenta cuando la población femenina inicie un proceso de entrada más intenso al mercado laboral que contribuirá a acelerar el descenso de las tasas de natalidad y la regresión del volumen de población. A partir de aquí la brecha entre las tasas de actividad de ambos géneros continúa reduciéndose, aún en tiempos de crisis, aproximándose el diferencial a los existentes en el resto de los países europeos. Este es, quizá, el cambio más significativo que ha experimentado el mercado de trabajo español, cuantitativo y cualitativo, en su historia reciente. En segundo lugar, la entrada masiva de inmigrantes a partir de 1995 hasta ya bien entrada la crisis de 2008 contribuye también de forma destacada a acabar con la secular atonía de la tasa de actividad de la población española, que en un lapsus de veinticinco años (1985-2010) ascendió un 11%. En tres lustros, (1995-2010) la población activa foránea alcanzó el 16% del total, antes de iniciarse la diáspora provocada por el shock del empleo. TABLA 1.  Evolución del mercado laboral español (miles de personas y porcentaje) Años

Población Tasa de Tasa de Tasa Población Población Población mayor de actividad ocupación de paro activa ocupada parada 16 años (%) (%) (%)

1985

28.582,4

14.009,1

49

11.004

38,5

3.005,1

21,5

1990

30.429,7

15.465,4

50,8

12.954,9

42,6

2.510,5

16,2

1995

31.847,3

16.227,6

51

12.512,1

39,3

3.715,6

22,9

2000

33.593,1

18.002,3

53,6

15.505,9

46,2

2.496,4

13,9

2005

36.416

20.885,7

57,4

18.973,3

52,1

1.912,5

9,2

2007

37.662,8

22.189,9

58,9

20.356

54,1

1.833,9

8,3

2010

38.479,1

23.088,9

60

18.456,5

47,9

4.632,4

20

2012

38.428,6

23.051

59,9

17.282

44,9

5.769

25

2013

38.189,7

22.745,3

59,6

16.750

43,9

5.995,3

26,4

2014

38.523,4

23.026,8

59,77

17.569,1

45.6

5.457,7

23,7

Fuente: Encuesta de Población Activa (EPA). Instituto Nacional de Estadística


I.  La posición de los jóvenes en el mercado de trabajo en un contexto de crisis...

En tercer lugar, al igual que el resto de las economías europeas, la población española envejece de forma intensa debido a que la tasa de natalidad ha disminuido a los más bajos niveles existentes en los países desarrollados, de lo que resulta un paulatino envejecimiento de la fuerza laboral y el ascenso de la relación entre pasivos y activos ante el trabajo y la esperanza de vida de los españoles se alarga de modo continuo, con niveles absolutos de los más elevados en el contexto mundial. Esta evolución demográfica ha tenido como consecuencia el acortamiento de la vida activa de los españoles. Se retrasa la edad de entrada al mercado laboral, por imperativos legales (alargamiento de la escolarización obligatoria hasta los dieciséis años) y sociales (fuerte expansión de la demanda de servicios educativos, que alarga el período de escolarización de los más jóvenes, de forma particular en los momentos depresivos, cuando el sistema educativo superior se puede convertir en un refugio de potenciales desempleados), lo que durante largo tiempo se ha complementado con una paulatina reducción de la edad efectiva de retiro de la actividad laboral, a través de mecanismos diversos de jubilación anticipada (voluntaria o a través de programas de reconversión empresarial). Esto ha significado una menor oferta potencial de trabajo y el ascenso simultáneo en la relación pasivos/activos del sistema de la Seguridad Social. El cuarto cambio significativo que se registra en la evolución de la oferta de trabajo en España se refiere al nivel educativo alcanzado por la población activa. El porcentaje de activos con estudios superiores se ha más que duplicado en las dos últimas décadas, superando la media de la UE-15, lo que refleja un esfuerzo intenso en materia educativa llevado a cabo en el país. Respecto a la dinámica de la demanda de trabajo, está determinada en primera instancia por la cantidad de bienes y servicios que se producen en un período concreto y en un espacio determinado. Ello dibuja una evolución claramente procíclica de la misma. En el caso español existe una elevada elasticidad empleo/PIB, lo que significa que la evolución de la misma sea de intensa volatilidad; ello se manifiesta con inusitada gravedad en las fases descendentes del ciclo económico2. 2

Y esto, teniendo en cuenta la cantidad de trabajo utilizado por unidad de producto generado, en relación con los otros factores de producción y con la duración de la jornada laboral realizada, determina la cantidad de puestos de trabajo


Lluís Carreras Roig

En el caso español pueden identificarse dos períodos en la evolución de la demanda de trabajo claramente diferenciados y contrapuestos, en las dos últimas décadas. El primero de ellos se inicia en 1994, dibujando una senda de intenso crecimiento sostenido del empleo, en consonancia con el ciclo económico expansivo, que deparó tasas de incremento del PIB cercanas al 3 por 100 de media. Un período que se extendió hasta el año 2008, en el cual se crearon en España uno de cada tres puestos de trabajo generados en el ámbito de la UE-27. A partir de este año comienza una espectacular caída de la demanda de trabajo. En la primera fase, 1995-2007, el acelerado crecimiento de la ocupación permitió que la tasa de empleo convergiera con los países de su entorno, situándose en el año 2007 en valores superiores a los observados en la media de la UE-15. Asimismo, ha permitido integrar en la ocupación el fuerte crecimiento experimentado por la oferta laboral, principalmente motivado por la continuada participación de las mujeres en el mercado, y por la inclusión de la población juvenil y extranjera al mismo tiempo. No obstante, el proceso ocultaba importantes carencias en la sostenibilidad a futuro de la dinámica del crecimiento del empleo que la crisis ha puesto de manifiesto. El crecimiento del empleo en este período se materializó en la creación de puestos de trabajo de baja cualificación, que se ocuparon en una buena proporción con mano de obra inmigrante y jóvenes que abandonaron de forma temprana sus estudios, con efectos negativos en el crecimiento de la productividad laboral del conjunto del tejido productivo español. La evolución de los empleos de muy baja cualificación, en ascenso en los períodos expansivos y en descenso en los depresivos, ilustra lo dicho. Por otra parte, cabe destacar dos aspectos característicos del mercado laboral español previo a la crisis. Por un lado, la creciente dualidad que se va forjando en el plano contractual durante este período, registrándose a finales de 2007 que uno de cada tres contratos era de carácter temporal. Y por otro, se observa un cierto avance del desajuste o empleos que las empresas ponen a disposición de la oferta laboral.


I.  La posición de los jóvenes en el mercado de trabajo en un contexto de crisis...

en materia de cualificación en el mercado laboral español. La destrucción de empleo en sectores intensivos en mano de obra de media-baja cualificación, teniendo en cuenta que habían sido éstos los más afectados por la crisis, ha modificado la composición de la demanda laboral, incrementando su peso en ella los empleos que requieren mayor nivel de educación formal. No obstante, en conjunto, sigue registrándose un desfase notable entre oferta y demanda laborales, muy superior al registrado a mediados de los años ochenta del siglo pasado. Lo dicho refleja la menor vulnerabilidad de los ocupados más formados a los cambios del ciclo económico. Al mismo tiempo, esta situación refleja la persistencia de un volumen significativo de población sobrecualificada respecto a los requerimientos de la demanda de trabajo, muy centrada en cualificaciones de medio-bajo nivel.

2.  El shock del empleo Una vez comenzada la crisis – iniciada con el proceso de desaceleración económica experimentado a finales de 2007-, la cantidad de empleo ha sido el principal mecanismo de ajuste a la misma, evidenciando la gran dependencia del empleo con respecto al ciclo económico. Los rasgos más significativos de mercado laboral tras el shock del empleo experimentado a partir de 2008 son: El pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha supuesto el fin del modelo de desarrollo económico anterior, lo que se refleja en una disminución global de la ocupación que ha supuesto la pérdida de casi tres millones de unidades, en términos de empleo equivalente (CNE-INE), o lo que es lo mismo, un 14% de las horas trabajadas, entre 2007 y 2013. De ello, tan sólo el sector de la construcción ha acumulado el 45 por 100 del total del empleo destruido durante la crisis. A consecuencia de ello, la tasa de paro ha experimentado un aumento inusitado, en el contexto de la Unión Europea, alcanzando en su punto más álgido una cifra superior al 27 por 100, partiendo del 8 por 100 al finalizar el ciclo expansivo anterior. Los principales afectados por este shock en la demanda de trabajo han sido la población inmigrante (con tasas de paro muy superiores a


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