MANUEL DÍAZ INFANTE DE LA MORA
MEDIACIÓN
Una alternativa viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México
MEDIACIÓN
Una alternativa viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México
La práctica de la mediación no es nueva, desde hace algunas décadas ha dejado ver sus bondades en diversos países. Aprovechar las herramientas que nos brinda la modernidad para encontrar la solución concertada de los problemas, definitivamente nos puede llevar a disminuir la violencia que domina la actualidad.
Derecho Privado México
La mediación puede convertirse en ese espacio que el ser humano busca para llegar a la justicia a través de soluciones acordadas y más satisfactorias cuando se presenta un conflicto. El ciudadano de la sociedad de hoy tiene muy arraigado en el subconsciente, que todo conflicto debe ser dirimido y concluido ante un juez. La consecuencia ha sido la creación de más y más juzgados; sin embargo, no parece que sea una solución real. Un uso inteligente de los medios alternos podría ayudar a disminuir juicios largos y costosos, las personas resolverían más fácilmente sus problemas, y se podría frenar la actitud beligerante que hoy nos invade como sociedad.
Manuel Díaz Infante de la Mora
¿Puede la mediación ser un paso hacia la solución de una sociedad violenta? ¿puede guiarnos hacia un movimiento social pacificador?
Derecho Privado México
Prólogo Juan Luis González Alcántara Carrancá
Derecho Privado México
MEDIACIÓN Una alternativa viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
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Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
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Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho Instituto Tecnológico Autónomo de México
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Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
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Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
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Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
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Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
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Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
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Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania) Miembro de la Comisión de Venecia
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Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)
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Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
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Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
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Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
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Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
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Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
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Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
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MEDIACIÓN Una alternativa viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México
Manuel Díaz Infante de la Mora Autor Prólogo
Juan Luis González Alcántara Carrancá
tirant lo blanch
Ciudad de México, 2021
Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www. tirant.com/mex/
Director de la Colección:
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© Manuel Díaz Infante de la Mora
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Alcaldía Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1378-768-8 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/ empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
No me atribuyan el mérito por todo lo que he escrito o por las ideas que presento (incluyendo esta). Otros las han expresado anteriormente, es probable que de manera más elocuente y reconozco que mi conocimiento deviene de lo que he leído o escuchado previamente. Pido disculpas si no recuerdo quién merece el crédito por esas ideas pero deseo reconocer que algunas no son mías propias. De merecer algún mérito, simplemente lo es por tratar de transmitir apropiada y oportunamente la sabiduría ajena. Anónimo recogido de internet
Beatriz, Manuel y Gabriel, razón de ser. Eduardo, María Ximena, Luis Fernando, María José y Sofía, razón renovada de ser. A Luz Ma., lux in ostio
ÍNDICE PRÓLOGO .................................................................................................... 13 Juan Luis González Alcántara Carrancá
INTRODUCCIÓN ........................................................................................ 17
Capítulo I REFERENTES TEÓRICOS Y CONCEPTUALES 1.1. Conflicto................................................................................................. 25 1.2. Formas de solucionar los conflictos......................................................... 32 1.2.1. Autotutela.................................................................................... 33 1.2.2. Autocomposición......................................................................... 36 1.2.3. Heterocomposición...................................................................... 38 1.3. Medios alternativos de solución de conflictos (MASC)............................ 39 1.3.1. Origen de los MASC.................................................................... 42 1.3.2. Características comunes............................................................... 45 1.3.3. Clasificación................................................................................. 45 1.3.3.1. Negociación................................................................... 46 1.3.3.2. Conciliación................................................................... 48 1.3.3.3. Arbitraje........................................................................ 50 1.3.3.4. Mediación...................................................................... 58 1.3.4. Ventajas y desventajas del uso de los MASC................................. 59
Capítulo II LA MEDIACIÓN COMO MÉTODO ALTERNATIVO PARA LA SOLUCIÓN DE CONFLICTOS 2.1. Origen y antecedentes históricos............................................................. 61 2.2. Definición................................................................................................ 63 2.3. Principios rectores de la mediación.......................................................... 70 2.4. Principales modelos de mediación........................................................... 79 2.5. Proceso de mediación.............................................................................. 81 2.6. Perfil y formación del mediador.............................................................. 89 2.7. Mediación en México.............................................................................. 92 2.7.1. Instituciones privadas................................................................... 93 2.7.2. Ordenamientos federales.............................................................. 95 2.7.3. En las entidades federativas de la República Mexicana................. 97
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Índice
Capítulo III LA MEDIACIÓN DESDE UN PUNTO DE VISTA ANTROPOLÓGICO 3.1. La mediación desde un punto de vista antropológico.............................. 101 3.2. El ser humano: tradiciones sociales, culturales y modernas..................... 106 3.3. Naturaleza del ser humano en relación con el conflicto........................... 107 3.4. La actuación del hombre para resolver conflictos en diferentes culturas.... 115 3.5. El ser humano ante los valores................................................................ 119 3.5.1. La justicia..................................................................................... 127 3.5.2. La libertad.................................................................................... 131 3.5.3. La igualdad.................................................................................. 133 3.6. ¿De qué forma se beneficia el ser humano con la mediación?.................. 138 3.7. La ética en la mediación.......................................................................... 139
Capítulo IV LA MEDIACIÓN DESDE UN PUNTO DE VISTA SOCIOLÓGICO 4.1. La mediación desde un punto de vista sociológico................................... 147 4.2. Origen del conflicto en la sociedad y surgimiento de la mediación.......... 150 4.3. Posición de diversas sociedades o comunidades para resolver conflictos.. 156 4.4. La mediación como................................................................................. 163 4.4.1. Una solución a una sociedad violenta........................................... 163 4.4.2. Movimiento social pacificador...................................................... 165 4.4.3. Ejercicio de la democracia............................................................ 166 4.5. Transformación de una cultura del conflicto a una cultura de la paz....... 171 4.5.1. La dimensión del capital técnico y humano.................................. 174 4.5.2. Dimensión cultural....................................................................... 176 4.5.3. La dimensión político-institucional............................................... 177 4.6. La sociedad mexicana frente a la mediación............................................ 179
Capítulo V EL PODER JUDICIAL Y LAS FORMALIDADES DEL PROCESO JURISDICCIONAL EN LA CIUDAD DE MÉXICO 5.1. Evolución histórica del poder judicial de la Ciudad de México............... 187 5.2. Historia reciente del Tribunal Superior de Justicia en la Ciudad de México (siglo XX a nuestros días)....................................................................... 203 5.3. El Tribunal Superior de Justicia en la actualidad..................................... 216 5.4. Las formalidades del proceso judicial...................................................... 223
Índice
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Capítulo VI LA MEDIACIÓN VISTA COMO APOYO AL ÓRGANO JURISDICCIONAL Y A LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO 6.1. Los medios alternos de solución de conflictos en el marco constitucional mexicano................................................................................................. 229 6.2. La mediación en sede anexa al órgano jurisdiccional en la Ciudad de México.................................................................................................... 239 6.3. El Centro de Justicia Alternativa del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México................................................................................... 252 6.4. La mediación hoy, retos y perspectivas.................................................... 266 6.5. ¿Es realmente la mediación una alternativa justificada y viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México?...................................... 285 BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................ 289
PRÓLOGO Mediación: Una alternativa viable para la solución de conflictos en la Ciudad de México, es una obra cuyo tema no es nuevo para el autor. Manuel Díaz Infante nos recuerda los antecedentes de la mediación como método alternativo para la solución de conflictos y nos lleva por todo el camino que ha recorrido el esfuerzo para llevarla a la práctica en la Ciudad de México y nos propone incluso, aspectos en los que puede haber mejora. El autor es, además de un licenciado en Derecho con experiencia en las tres áreas del poder público, un humanista que siempre ha creído en la justicia y en la solución pacífica de los conflictos. Así lo ha aplicado en su carrera profesional dentro de la administración pública federal y local, en sus tareas como legislador, así como en su desempeño dentro del Poder Judicial de la Ciudad de México, primero como Consejero de la Judicatura y, con mayor razón, desde su cargo como juzgador en el que ya cuenta con una experiencia de casi doce años en la materia familiar y recientemente en la materia civil. Decía al inicio que no es un tema nuevo para él. Este libro que hoy nos presenta, tiene su origen en la tesis con la que obtuvo la Maestría en la Universidad Panamericana hace ya casi quince años, a la que dedicó una buena cantidad de meses en investigación. Ahora, se dio a la tarea de actualizarla lo cual no fue un trabajo menor después de tanto tiempo y sobre todo en esta era de cambios vertiginosos para la humanidad. Quizá por ello es un trabajo tan completo, que nos va guiando desde los referentes teóricos y conceptuales del conflicto —al que considera la “materia prima” de la mediación—, pasando por analizar a la mediación desde aspectos que normalmente quienes tenemos la formación en Derecho no consideramos con frecuencia, como son las raíces antropológicas y sociológicas de un tema en estudio. Esta parte me pareció especialmente interesante cuando me planteó por primera vez su propuesta en el año 2005. Y es que no debemos centrar una investigación estrictamente en las leyes porque, si bien son las que dan vigencia a las normas, también lo es que estas son consecuencia de la evolución humana y la evolución social; son un reflejo de las necesidades individuales y de grupo que el Estado tiene que reconocer y actualizar con base en el comportamiento de su población. Entre los temas que trata desde la perspectiva de estas ramas del conocimiento, destaca uno por demás interesante: la función del mediador y el perfil necesario para desempeñar ese quehacer. No es una cuestión cual-
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quiera, quienes hemos estudiado la mediación, estamos muy conscientes de que buena parte del éxito de esta manera de resolver conflictos, resulta de la preparación, el estudio y la habilidad del mediador. Su papel dentro del proceso de la mediación es fundamental y por ello representa un factor al que hay que darle el peso que corresponde. La Ética es valor esencial en la mediación, es cierto que por excelencia la neutralidad e imparcialidad son características básicas del mediador, así como la confidencialidad, la flexibilidad y la honestidad; pero la Ética tiene un lugar especial porque del actuar del mediador dependerá el buen resultado, no solo de solucionar el conflicto que en específico se le está planteando, sino de la confianza que genere a los mediados y su entorno para validar la solución pacífica de controversias. ¿Puede la mediación ser un paso hacia la solución de una sociedad violenta? ¿puede guiarnos hacia un movimiento social pacificador? Estas son preguntas muy serias si consideramos los tiempos convulsos que estamos viviendo en esta primera parte del siglo XXI, tiempos de conflicto constante en todos los estratos sociales y políticos. Hay una situación generalizada de protestas —violentas y no violentas—, en todo el orbe. Las nuevas formas de comunicación y el fácil acceso a ellas que tiene la gran mayoría de la población en el mundo y la velocidad con que viaja la información (falsa o verdadera) ha abierto toda una gama de reclamos hacia los gobiernos en todas partes del mundo, pero también entre los particulares. La violencia pues, no es solamente de actos masivos en los que físicamente se destruyen inmuebles o monumentos; en los que hay agresiones físicas entre manifestantes y las fuerzas de seguridad, o entre grupos de manifestantes, sino que se ha ampliado al ámbito de la “virtualidad” en el sentido de lo no real, en el que una persona escudada en el anonimato de un seudónimo, agrede a otro a través de las denominadas redes sociales y puede llegar a extremos devastadores al destrozar la reputación de una persona o una empresa, en ocasiones sobre la base de información falsa, e inclusive se han visto casos de suicidio derivados de estas formas modernas de “comunicación”. Este es un dilema nuevo por la rapidez con que evoluciona la tecnología, sin embargo, la mediación es una opción para acercar a las personas, para hacerlas reflexionar sobre su conflicto personal, para mostrarles que aprender a ceder puede resultar en una ganancia en cuanto a su vida cotidiana al eliminar conflictos donde quizá “pierdan” una parte de sus pretensiones originales, pero puede hacer desaparecer una carga ya sea económica o emocional que les permita continuar sin ese peso y mejorar su calidad de vida. Por eso quienes creemos en la mediación, pensamos que
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sí es una manera de caminar hacia una forma de terminar con la violencia. En la medida en que las personas aprendemos a solucionar nuestros problemas personales y de nuestro entorno más próximo como la familia o la comunidad, se puede ir extendiendo el valor de resolver conflictos sin violencia de ningún tipo. Quizá sea una utopía, pero mientras haya quien tenga la convicción, seguirá existiendo esa posibilidad. En otra parte de la obra, el autor hace una revisión de las formalidades del proceso jurisdiccional en la Ciudad de México, a partir de la evolución histórica del Poder Judicial de la entidad. Hay que decir que en los últimos veinte años esta función ha tenido un crecimiento no solo en el número de órganos que lo integran, sino en la modernización de procesos, en la inclusión de nuevas formas de acceso a la justicia, en la búsqueda de ser más eficiente y también en cuestiones de fondo a través de un reconocimiento cada vez más amplio de los derechos humanos, cuestión en la que la Ciudad de México lleva la vanguardia en el país. Otro ejemplo de ello es la reciente adquisición de la jerarquía de “Poder Judicial”, a raíz del reconocimiento de la Ciudad de México como entidad federativa y la promulgación de su primera Constitución Política —en la que Díaz Infante participó como diputado constituyente y presidió la Comisión de Justicia—, que eleva por primera vez al rango de Poder Judicial a los órganos jurisdiccionales del fuero común. Esta primera norma fundamental de la capital del país, reconoce en su texto como parte del sistema integral de justicia, a los medios alternativos de solución de controversias y otorga al Centro de Justicia Alternativa el carácter de órgano desconcentrado del Tribunal Superior de Justicia, con facultades para facilitar la mediación en controversias civiles, mercantiles, familiares, penales cuando se trate de delitos no graves, y justicia para adolescentes; para mediar en controversias relacionadas con el régimen de condominio, y para coordinar con instancias de acción comunitaria la mediación para resolver conflictos vecinales, comunitarios, de barrios y pueblos. Este Centro de Justicia Alternativa, cuya creación no estuvo exenta de discusiones y resistencia al cambio, fue producto de un proceso en el que tuve la oportunidad de participar en mi calidad de Presidente del Tribunal Superior de Justicia y, al mismo tiempo, del Consejo de la Judicatura del entonces Distrito Federal, el cual tenía bajo su responsabilidad la administración, vigilancia y disciplina del tribunal. Fue un proceso largo, de mucho debate al seno del Consejo, de convocar a foros, de colaborar con la Asamblea Legislativa, para llegar al objetivo de crear un Centro que permitiera iniciar con la mediación en sede anexa al órgano jurisdiccional.
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A diecisiete años de su creación, podemos decir que ha dado resultados positivos, aunque todavía falta mucho para que la sociedad conozca de las bondades de la mediación y busque recurrir a este medio para intentar, por lo menos, resolver sus controversias antes de iniciar un proceso jurisdiccional. He de decir que el libro cumple con su objetivo, es un libro de consulta, pero también es un texto que íntegro, nos da un extenso panorama sobre la mediación en la Ciudad de México, que es la experiencia paradigmática en este país y nos convence, después de su lectura, de que la mediación es una alternativa indispensable para lograr la justicia en esta gran urbe. Juan Luis González Alcántara Carrancá
INTRODUCCIÓN Ojo por ojo y el mundo acabará ciego Gandhi
La intención de este trabajo es el reconocimiento de la mediación como una vía idónea, diferente, para alcanzar la justicia. Esta investigación tuvo sus inicios en el año 2001 cuando el entonces Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, Dr. Juan Luis González Alcántara Carrancá, me invitó a incorporarme al Consejo de la Judicatura de ese tribunal como Enlace Legislativo y me encomendó entre otras tareas, investigar sobre la mediación y la posibilidad de incorporarla a la estructura del tribunal. Como el lector lo podrá constatar en este texto, se logró el cometido. Posteriormente, en el 2005, cuando el Dr. González Alcántara ocupaba el cargo de Magistrado en materia familiar del propio tribunal, —y el que esto escribe era Consejero de la Judicatura—, me motivó a elaborar mi tesis de maestría en Derecho que había dejado pendiente. Durante dieciocho meses me aboqué a ello concluyendo con un trabajo al que titulé “Mediación: una alternativa viable para la solución de conflictos en el Distrito Federal”, mismo que defendí en el examen presentado en el aula magna de la Universidad Panamericana, el 5 de julio de 2006. Han pasado 14 años desde entonces y, por supuesto, también ha pasado mucha agua bajo el puente. Por eso, y aprovechando la oportunidad de que el hoy Ministro de la Suprema Corte de Justicia González Alcántara, es Director de la Colección de Derecho Privado de Tirant lo Blanch, actualizo y complemento ese trabajo que da lugar al libro que ahora tiene usted entre sus manos. Quiero dejar constancia también, del invaluable apoyo del Maestro en Mediación Raúl Esquivel Martínez, por sus orientaciones y apoyo desinteresado para la consecución de este objetivo. De entre las formas alternativas de resolución de conflictos, la mediación se ha convertido en muchos países en ese espacio que el ser humano busca para llegar precisamente a la justicia a través de encontrar soluciones acordadas y más satisfactorias para quienes se encuentran inmersos en un conflicto. Sería muy ambicioso de mi parte siquiera plantear la posibilidad de abarcar en este libro todas las alternativas de solución de conflictos, así como su motivación, sus teorías, sus restricciones, sus virtudes o sus defectos, sus variables o su aplicabilidad. No, más bien lo que se pretende es
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tener un marco de referencia que permita la aproximación al objetivo que perseguimos y que no es otro que convencer que la mediación, como medio para solucionar conflictos en la Ciudad de México, es más que viable: es indispensable. Actualmente, por disposición de la Constitución Política de la Ciudad de México, el Centro de Justicia Alternativa es un órgano desconcentrado del Tribunal Superior de Justicia, con plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria y de decisión. Acuden a él tanto quienes ya iniciado un proceso y desean terminar con él pacíficamente, como quienes desde el principio prefieren resolver sus conflictos entre ellos bajo la orientación y guía de un mediador, en lugar de judicializar su problema. De unos años a la fecha la mediación ha encontrado en la República Mexicana un camino para adquirir carta de naturalización, por lo cual me congratulo; sin embargo, hay que reconocer también, que en este camino hay obstáculos, reales o artificiales, posturas reacias y por supuesto resistencia al cambio, especialmente de abogados y de algunos servidores públicos que prestan sus servicios en órganos jurisdiccionales, quienes simplemente no creen en ella, o bien, sienten amenazados sus intereses o empleos. Por el contrario, considero que mediante un uso inteligente de los medios alternos, los tribunales podrían descongestionarse y los ciudadanos resolverían más fácilmente sus conflictos, lo que traería como consecuencia una “desjudicialización” paulatina, al tiempo de frenar la actitud beligerante que hoy nos invade como sociedad. Esto mismo, hará ver que sí es posible con voluntad, paciencia y sentido común, llegar a acuerdos entre las partes en conflicto, arribando a un estadio superior que es la Cultura de la Paz. En mi caso, cuando estudié la licenciatura en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México y posteriormente, cuando tuve la oportunidad de realizar estudios de posgrado en la Universidad Panamericana, la enseñanza estaba basada en combatir, litigar, argumentar con los conocimientos adquiridos a fin de lograr para los justiciables, que el juez o el magistrado hiciera válida la frase latina que reza: “la justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada uno lo que es suyo”. En Derecho Procesal Civil, en Derecho Mercantil y en Derecho Laboral, estudiamos la conciliación y el arbitraje como medios alternos por excelencia. La mediación, a nuestro juicio, ha tomado lo mejor de ambos. ¿Por qué, entonces, no impulsar esta forma de resolver conflictos despojándonos de prejuicios y dar oportunidad a nuevas tendencias más estructuradas y decantadas?
MEDIACIÓN: UNA ALTERNATIVA VIABLE…
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El origen y la práctica de la mediación no es nuevo, es connatural al ser humano. Así ha quedado demostrado desde hace algunas décadas en diversos países, donde ha manifestado sus bondades. Es verdad sabida que toda convivencia humana es susceptible de generar conflicto y que este se soluciona, ya sea a través de la confrontación, en la que sin duda ambas partes pierden algo; o bien por el acuerdo, en donde quienes intervienen ceden en sus ambiciones originales y buscan el menor daño personal y social. Hay que reconocer que en un litigio, aún ganando, se pierde. Desde mi experiencia como juzgador durante los últimos doce años, esta es una verdad que no admite duda. Es un hecho también, que en nuestros días es cada vez más común advertir insatisfacción de la población al no encontrar una pronta y expedita impartición de justicia. La saturación en los tribunales debido a la excesiva carga de trabajo impide brindar una mayor calidad en el servicio, lo que nos aproxima a arribar a esa vieja premisa que reza “justicia retardada y no expedita es, en última instancia, una forma de injusticia”. En este contexto, abordo la práctica de la mediación como una alternativa viable para la solución de conflictos en forma adicional, anexa, conectada o relacionada con los tribunales, concretamente en este caso, al Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México. El ciudadano de la sociedad de hoy —particularmente en las grandes urbes—, tiene muy arraigado en el subconsciente que todo conflicto debe ser dirimido y concluido por la vía jurisdiccional. La consecuencia de ello —muy simplista por cierto—, es la creación de más juzgados. Sin embargo, no hay presupuesto que alcance, ni me parece que sea lo más adecuado. Los medios alternos son una opción a la que se debe recurrir, de lo contrario, y sin pretender ser estridente o tremendista, no está muy lejana una crisis judicial con todas las consecuencias que ello implica, lo que afectará tanto al propio sistema judicial, como a la ciudadanía. El hilo conductor de este trabajo, parte en el capítulo 1, de los referentes teóricos y conceptuales de lo que se entiende por conflicto, abordando las formas de solventarlo y exponiendo las ventajas, así como las posibles desventajas, en su resolución. Si no estudiamos el conflicto, aunque sea con una visión panorámica, no podríamos entender a la mediación, ni a algún otro método de solución de controversias. También es conveniente mencionar que a lo largo de esta investigación, el conflicto se aborda de una u otra forma en todos los capítulos: digamos que es la materia prima que origina este estudio. Esto no puede ser de otra manera por una razón muy sencilla: si no hay conflicto, no hay
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juicio, conciliación, arbitraje o mediación, simplemente no se requerirían, no habría nada que resolver, a menos que los implicados en el “conflicto”, generaran un sofisma dando lugar a lo que se denomina “falso conflicto”. En el capítulo 2 se retoma el estudio de la mediación en particular a través de un recuento de su origen, de sus principios rectores, del proceso de mediación en sí, para concluir con el análisis del perfil y la formación del mediador. No podemos negar que el ser humano en su evolución ha obtenido un bagaje de tradiciones sociales y culturales. Por ello se incluyó un capítulo 3, en el que se analiza la mediación desde el punto de vista antropológico. Este punto y el que se desarrolla en el capítulo siguiente, me parecieron de gran relevancia, sobre todo porque el hombre ha evolucionado muy lentamente de una conducta animal agresiva hacia una pacifista, derivado quizá de que el individuo vive diariamente un conflicto en su vida interna, producto de la toma de decisiones. De ahí que el ser humano cotidianamente tiene que resolver el dilema “entre la necesidad del grupo y sus necesidades personales”. Recordé en el proceso, las cátedras inolvidables de mis apreciados maestros al abordar el tema de la Antropología Filosófica, cuando cursé especialidad en Filosofía Social y Política en la Universidad Panamericana; ellos coincidían en que era conveniente tomarla en el sentido más restringido, esto es, “estudio del hombre”, pues partían de la base de que en la especialidad del ser humano existen o conviven cuando menos tres realidades: la sensible, la material y la sobrenatural, por lo que eliminar cualquiera de ellas, sería tanto como mutilar al ser del hombre. Lo anterior viene a colación, ya que en el devenir histórico el pensamiento ha evolucionado de manera que hoy se analiza la problemática antropológica alejándola muchas veces de principios filosóficos y metafísicos, con lo que se puede estar de acuerdo o no. La importancia de esto, al desarrollar el capítulo correspondiente, es encontrar en la evolución del género humano —estadio salvaje, estadio de barbarie y estadio de civilización—, con todos los matices que obviamente existen y con las realidades comentadas, el camino más adecuado para la resolución de conflictos identificando barreras, tratando de igualar poderes, potenciando desastres, buscando interconexiones, a fin de fijar las reglas del juego que permitan, mediante el funcionamiento de la persona y respetando siempre la autonomía de la voluntad de las partes, resolver de manera definitiva un conflicto. Por lo tanto, algo fundamental en este libro, es ocuparnos aunque sea brevemente del ser humano frente a los valores en general y particular-