Francesco Gungui
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 6
El papel utilizado para la impresión de este libro ha sido fabricado a partir de madera procedente de bosques y plantaciones gestionadas con los más altos estándares ambientales, garantizando una explotación de los recursos sostenible con el medio ambiente y beneficiosa para las personas. Por este motivo, Greenpeace acredita que este libro cumple los requisitos ambientales y sociales necesarios para ser considerado un libro «amigo de los bosques». El proyecto «Libros amigos de los bosques» promueve la conservación y el uso sostenible de los bosques, en especial de los Bosques Primarios, los últimos bosques vírgenes del planeta.
Título original: Mi piace così Adaptación del diseño de la cubierta: Random House Mondadori / Marta Borrell Foto de la portada © Getty Images Primera edición: mayo de 2011 © 2008, Francesco Gungui © 2011, de la presente edición en castellano para todo el mundo: Random House Mondadori, S. A. Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 Barcelona © 2011, César Palma Hunt, por la traducción Quedan prohibidos, dentro de los límites establecidos en la ley y bajo los apercibimientos legalmente previstos, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, ya sea electrónico o mecánico, el tratamiento informático, el alquiler o cualquier otra forma de cesión de la obra sin la autorización previa y por escrito de los titulares del copyright. Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra. Printed in Spain – Impreso en España ISBN: 978-84-8441-784-2 Depósito legal: NA-991-2011 Compuesto en Fotocomposición 2000, S. A. Impreso en Rodesa Pol. Ind. San Miguel Parcela E-7 y E-8 31132 Villatuerta Encuadernado en Encuadernaciones Bronco GT 1 7 8 4 2
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
C
6/4/11
09:55
Página 7
uando veis a dos personas juntas, ¿nunca os ha dado por querer saber si son novios, hermanos, amigos u otra cosa? A mí a
veces me da por ahí, por la mañana, cuando voy en metro. Clavo la mirada en una pareja y me quedo observándola hasta que uno de los dos hace o dice algo inequívoco. Un beso, una frase como «Acuérdate de llamar a mamá» o «Te quiero». Pero lo habitual es que la gente no se preocupe de dar a conocer al mundo entero por qué sale acompañada a las siete y media de la mañana. Luca y Martina están charlando delante del bar. Ella ríe y, cuando lo hace, apoya una mano en el brazo o en el hombro de él, pero ese gesto no tiene nada de íntimo, mucha gente lo hace. Él habla con un tono serio, que en realidad es su tono bromista, y disimula hábilmente el orgullo de saberse objeto de todas las miradas. Resulta extraño verlo charlar largo y tendido con Martina; es raro para todos, también para mí. Ahora iré a despedirme de ellos. Y lamento no poder salir de mi cuerpo para disfrutar de toda la escena desde fuera. Observar sus gestos y los míos, mirar el beso en la mejilla que daré a los dos, quedarme escuchando nuestras charlas sobre el año que comienza, el tono que daremos a cada palabra. 7 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 8
Pero ¿para qué? Al final seguramente no sabría más que antes. Y seguramente no hace falta saberlo todo, definir claramente las relaciones y a las personas. Aunque lo cierto es que antes esa definición existía, y era clara, inequívoca. En el fondo solo estoy buscando averiguar cómo he llegado aquí, cómo hemos llegado, qué ha pasado, qué es lo que ha cambiado nuestras vidas. Todo ha cambiado. Y lo que va a pasar en los próximos días tal vez me aclare todo. Por ahora, lo único que puedo hacer es pensar en el tiempo que ha pasado y en el día en que mi vida cambió.
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 9
1
D
icen que lo que uno desea demasiado nunca llega, y que cuanto más te preparas para algo más se aleja de ti. Esta teoría se
aplica también en sentido inverso: si ruegas con todo tu corazón que algo no pase, puedes tener la certeza de que no tardará en pasar. Y de nada vale hacerse el listo fingiendo que se quiere algo que en realidad quieres evitar a toda costa. Lo mejor que se puede hacer es no pensar. Es una lástima que yo no lo consiga…
—¿Sabes qué tienes que hacer? —me pregunta Luca a las puertas del instituto. —Dímelo tú. —Imagínate todas las posibilidades y prepárate para todas. —¡Pero yo no quiero estar preparada, quiero que las cosas salgan como yo digo! —Eso no puedes decidirlo tú. —Verás, hay dos posibilidades: si me ha ido bien, fenomenal, mañana estaré en un tren hacia Génova, y dentro de dos días, en Cerdeña, sin mis padres, sin mi hermano, solo con mis amigas. En 9 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 10
cambio, si me ha ido mal, me pelearé durante un mes con mis padres, y dentro de un mes estaré en un camping en Pulla. —Vale, pues míralo así: por mal que te vayan las cosas, te pasas el verano con tus padres y dentro de diez años tendrás una anécdota más que contar a tus amigos. —Menuda anécdota… —Lo digo en serio. Imagínate dentro de diez años. —Luca, tu teoría no sirve. —Conque no, ¿eh? Luca es mi expendedor automático de teorías. Es como una máquina de café: unas veces se queda con tus monedas y otras se le acaba el café o las cucharillas, pero lo bueno es que siempre está encendida, las veinticuatro horas del día. Diría, sin embargo, que hoy se le han terminado las cucharillas, el azúcar, el café y los vasos. Lo único que ha hecho es escupir un poco de agua hirviendo. Puede darme todas las explicaciones que quiera, pero hay una sola cosa cierta: como repita curso, será el fin. —¿Tú crees en el destino? Vuelve a intentarlo. —¿Quieres decir que mi destino es repetir curso? Gracias, bonito detalle de tu parte… —No, eso no. Lo que quiero decir es que creo que las cosas tienen un sentido por sí mismas, mientras que nosotros solo vemos el sentido que queremos darles. —Eso suena bien, lo reconozco. —¿Te acuerdas de aquello sobre el Paraíso? La teoría de Luca sobre el Paraíso es la siguiente: la felicidad eterna es un camelo. El Infierno: tiempo perdido. Lo mejor es el Pur10 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 11
gatorio, porque no es infinito. Como la vida en la tierra. Conclusión: la vida en la tierra es el Purgatorio. —Lo recuerdo. —Entonces, si las cosas te van mal, podrás darte otra vuelta por el Purgatorio. —Después de todo, es el mejor de los tres. —¡Exactamente! —Luca, ¿crees que me harán repetir curso? —Ali, no lo sé. —Uf, como me hagan repetir curso vaya asco… Encima, ya no estaríamos en la misma clase… Un grito interrumpe nuestra conversación. Todos se lanzan hacia la entrada del instituto. La doble puerta se abre despacio y los alumnos invaden el vestíbulo en masa. Las notas ya están en los tablones.
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 12
2
P
or favor: no. Ya, es inútil rogar, es más, si lo hago me gafo. Tengo que fingir indiferencia. Me catapulto al vestíbulo, pero hay
al menos un centenar de alumnos delante de los tablones. Unos pegan saltos y gritos de alegría, y otros agachan la cabeza. Alguno da un puñetazo contra la pared y maldice. Bien, ya estoy, dentro de poco yo también me pondré a gritar de alegría o a maldecir. Me acerco con paso firme y trato de abrirme camino entre la multitud. Imposible, no consigo pasar. Entonces me arrodillo y avanzo a gatas; me dan puntapiés y empujones, hasta que diviso las patas de hierro de los paneles. Ha llegado el momento de que me levante. Lo hago y me atizan un par de codazos en la cabeza. Delante de mí hay una chica rubia que no me deja ver. Intento ponerme delante. Pongo una mano en su espalda, y ella se vuelve para dejarme pasar. Nos quedamos encajadas, barriga contra barriga, mi rodilla entre sus piernas, su cabeza junto a la mía. No sé cómo despegarme, solo lo conseguiría poniéndole las manos sobre los hombros y empujándola. Con la mirada clavada en el suelo pienso en la manera de soltarme. Pero no sé qué hacer. La mente se me ha quedado en blanco. No pienso en nada, no veo nada, 12 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 13
no siento nada. Soy una autómata con una sola meta: llegar hasta esos malditos tablones en el menor tiempo posible. Sin pensar en lo que hago, con la cabeza gacha, embisto a la última fila que me separa de los tablones, pero en el intento mi frente choca contra la barbilla de la chica. —¿Qué haces? ¡Ten cuidado! —¡Perdona, perdona! —exclamo enseguida. Ella ni se digna mirarme. Una mano que sale de la nada me agarra la muñeca y un segundo después me encuentro fuera del bullicio, justo debajo de los tablones. —¡Luca! ¿Has visto las notas? —No, estaba tratando de desprenderte de Martina. —¿Martina? Me doy la vuelta y esta vez veo claramente el rostro de Miss Culito de Oro, como ha sido proclamada en una pintada con letras enormes en el muro de enfrente del instituto. La observo un instante al tiempo que su expresión pasa repentinamente de la angustia a la alegría. —¡Todos a Pulla! —grita ella alzando los brazos. —Aprobada, supongo —digo descorazonada. Luca me mira con aire inquisitorio. —Siempre me he preguntado por qué los institutos organizan este ritual de asalto. ¿No sería mejor que lo hicieran como hacen todo lo demás? —¿Qué quieres decir? —Es como si se lanzasen cubos de pintura roja desde los tejados, al azar. Al que le cae pintura, repite curso. ¿Por qué sufrir? Al fin y 13 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 14
al cabo, los cubos de pintura roja que llueven del cielo son los que establecen la diferencia: tú pasas, tú no. Tú eres feliz, tú no. Ahora vosotros dos os llenáis de espinillas. Aquel se enamora. Tú pierdes a un amigo. Tú ganas la lotería. No era el momento para las tonterías de Luca. —Oye, yo voy a mirar las notas. ¿Quieres que mire también las tuyas? —No, no, yo me reservo la sorpresa para septiembre. —Vale, Luca, adiós. Tengo que dar con la hoja de mi clase, pero, por supuesto, se encuentra al menos a tres metros. Me deslizo por los tableros y hago saltar las docenas de manos que están repasando las listas de los nombres, hasta que por fin llego a la mía. Es como en la entrada de un concierto: tú puedes pasar, tú no, y entretanto por detrás te empujan, y si después de haber hecho cola descubres que no te dejan entrar, has perdido todo ese tiempo para nada. El espectáculo tiene que empezar. «Por favor, que esté», pienso. Se encienden las luces. No estoy. —Todos a Pulla —suspiro. Repito curso.
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 15
3
uapa no, pero tampoco un adefesio.
G
A ver, no soy guapa, porque no valdría para modelo de
revistas ni estoy como un tren. Tres, o quizá cuatro, deben de ser las partes de mi cuerpo que hacen que no me parezca en nada a la típica presentadora de un concurso de televisión. No soy muy alta, tengo pocas tetas y debería perder algún kilo. «Con el culo se podría hacer algo», me repite siempre mi hermano, aunque el hecho de que un crío de trece años tenga algo que opinar sobre el tema no contribuye a aumentar mi autoestima. Por último, está el problema de la nariz, que podría definirse como peculiar, pero que la mayoría define por sus características: una patatita apenas perfilada por los lados. En fin, en conjunto, como diría mi hermano, «se podría hacer algo». Ante todo, con la elección de la ropa: los vaqueros de cintura baja me sientan bien, siempre que no los lleve muy ceñidos, por el efecto embutido. Con los escotes no debo pasarme, ya que simplemente no tengo mucho que enseñar. Y, bien mirado, en verano no he de pensar en mucho más, pues mi uniforme habitual se compone de bañador, pareo y chanclas. 15 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 16
Miro la mochila con la que tendría que haber viajado. Aún no la he guardado, tan solo para martirizarme, para que me recuerde dónde debería estar en este momento si las cosas no hubieran salido como han salido. Mi programa era: en julio, una semana en Liguria con mis amigas, luego descanso en Milán, en casa, sola, y en agosto playa en Cerdeña, de nuevo con mis amigas. Pero repito curso. Así que el programa ha variado ligeramente. Primer mes de vacaciones clavada en casa, estudiando. Después, a Pulla con mis padres. Fin. Así que me he quedado en Milán, pero lógicamente no he abierto ni un solo libro, con la complicidad de Luca, con quien he pasado casi todo el tiempo. Al final miré sus notas. Y no, él no repite curso. Dentro de menos de veinticuatro horas estaré en Pulla, en un camping, con mi familia, igual que todos los años, por cierto. Mi emancipación veraniega tendrá que esperar un poco todavía. Son casi las ocho. Bajo a cenar, preparada para todo, como siempre. —Aquí la tenemos —dice mi madre, con tono sarcástico. El hecho de que repita curso ha contaminado la comunicación familiar y ha añadido una nota de reproche a cada intercambio verbal. —Al menos pon la mesa. Ese «al menos» no significa que yo nunca haga nada. Es más un «ya que repites curso, al menos pon la mesa». Mi padre está hundido en el sofá, en medio de montañas de maletas abiertas. Mi hermano no está. —¿Has cogido los libros? —pregunta mi padre en cuanto repara en mi presencia, sin apartar la vista de la pantalla. 16 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 17
Habla dando rodeos: comienza con frases aparentemente neutras y espera que yo dé un paso en falso para recordarme que estas vacaciones las pasaré estudiando. —Sí, los he cogido —respondo, pero tengo la impresión de que no me está escuchando—. ¿Dónde está Fede? La tele se apaga. —¡No intentes cambiar de tema! —Mi padre se levanta del sofá, se me acerca y expone su teoría sobre el problema. Suena más o menos así—: ¡Repites curso y no nos has dicho nada, nos lo has ocultado! Este es el primer acto de su dramatización: mi padre está convencido de que me había propuesto repetir curso, como otras se proponen adelgazar o echarse novio. —Querías vacaciones en Cerdeña, ¿no? Pues ya ves, ahora vas a pasarte un mes entero con tu madre, tu hermano y conmigo. Este es el segundo acto: le gusta remachar que las vacaciones familiares las sufriré como un castigo. Lo que se corresponde exactamente con mi idea del asunto. Entretanto, la cena está lista y yo sigo sin saber dónde cuernos está mi hermano. Mi padre parece que se ha calmado momentáneamente y, mientras mi madre sirve la pasta con salsa de tomate, él le comenta algo sobre el camping. Yo solo pillo palabras sueltas como «parcela», «los vecinos de la otra vez», «la rueda de repuesto», «Salvatore», «Emma», «cuando Federico». Me prometo juntarlas todas lo antes posible y empiezo a comer. Mi madre es una auténtica negada con los fogones. La pasta está pasada, y el tomate lo ha vertido directamente del bote. De pronto deja el tenedor, pone los codos sobre la mesa y me mira, así, inmóvil. 17 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 18
—Mamá, me estás asustando… —digo, y levanto una barrera improvisada con la botella de agua. Sus ojos se llenan entonces de lágrimas. —Cariño, ¿por qué tienes que repetir? ¿Qué es lo que te pasa? Conozco la siguiente pregunta, que es, con diferencia, la mejor de todas. Una pregunta de manual: —¿En qué nos hemos equivocado? Me siento un poco como en una de esas películas en que los padres van a ver a su hijo a la cárcel para convencerlo de que confiese su delito. Pero mi delito no tiene nada de secreto, aunque he comprendido que cuando repites curso todo el mundo cree que detrás hay algo sospechoso. Las opciones que se barajan suelen ser tres. La droga es la que más triunfa, y como la mayoría de los padres no distingue un porro de una papelina de coca, la preocupación puede alcanzar extremos inimaginables. En segundo lugar está el desengaño amoroso. En tercer lugar, para los padres más orgullosos, está «cierto problema neurológico». Nadie piensa en la posibilidad de que no hayas mirado un libro durante todo el curso, así de sencillo. Por suerte, en ese instante me suena el móvil. Me alejo de la mesa y respondo. —He pensado que preferiría que no te marcharas, siempre que tus padres estén de acuerdo. —Se lo puedo decir, a lo mejor hasta les pido unos cientos de euros para marcharme sola a algún sitio. —Estupendo, pensaba en algo así. Aunque con unos cientos de euros podríamos irnos de acampada a un pueblo de por aquí. 18 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 19
—Luca, ya sabes que mañana por la mañana me tengo que ir. «Tengo que irme», «Ya sabes»… ¿Qué palabras son esas? En el fondo es solo una clave, ¿no? Basta decidir que «me tengo que ir» significa «me marcho contigo a Jamaica», y asunto resuelto. —Me tengo que ir —digo riendo. —Vale, pues entonces nos vemos en el aeropuerto dentro de una hora. —Aunque me hayas salvado la vida este mes, ahora no tengo más remedio que irme. De todos modos, quedamos esta noche. Vuelvo a la mesa, termino rápidamente de comer y me levanto. —Tengo que salir. —¿Ahora? —pregunta mi madre, pero su tono lleva implícito un sí. Hasta mi padre lo sabe y, en efecto, empiezan a discutir. —Tenemos la casa patas arriba, mañana nos marchamos y ella va a salir. Cuando uno de tus padres empieza a hablar de ti en tercera persona, quiere decir que la has hecho buena. Me temo que hará falta mucho tiempo para reconquistar la querida y vieja segunda persona del singular. —Venga —se limita a decir mi madre, y las quejas de mi padre no pasan de un sordo refunfuño.
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 20
4
lice! ¡Eres una cabrona! ¡Me has embelesado!
A
—¡
En mi vida solo hay dos personas que recurren a
los insultos para hacer cumplidos o para expresar su afecto. Uno de ellos es mi tío. Cada vez que ve a mi hermano le dice: «Cuanto más tiempo pasa, más capullo te vuelves», y luego lo abraza. El otro es mi profesor de italiano. —Nueve. —¿Nueve? —¡Nueve! —Tiene que haber un error. ¿Y qué quiere decir «embelesado»? —Búscalo en el diccionario. Hacia finales del segundo cuatrimestre, el profesor Partis nos había encargado un tema titulado «Ítaca: define y habla de Ítaca a partir del poema de Konstantino Kavafis». Se trata de ese tipo de trabajo que los profesores de buen corazón encargan a finales de curso para ayudar a los «cuatro y medio con buena voluntad», dicho de otro modo, para que estos saquen un digno cinco de nota media. Cuando termina la clase el profesor me detiene. 20 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 21
—Alice, espera. Me acerco a su mesa, mientras los otros salen del aula para el recreo. El profesor me mira unos instantes a los ojos y luego empieza a recitar: —«Ten siempre a Ítaca en la memoria. Llegar allí es tu meta. Mas no apresures el viaje. Mejor que se extienda largos años; y en tu vejez arribes a la isla con cuanto hayas ganado en el camino, sin esperar que Ítaca te enriquezca. Ítaca te regaló un hermoso viaje. Sin ella el camino no hubieras emprendido. Mas ninguna otra cosa puede darte».* Esa noche, en casa, busco en el diccionario la palabra «embelesar». A continuación releo la redacción en busca de los detalles que pueden haber embelesado a mi profesor de italiano. Trato de comprender por qué el relato de mi Ítaca lo ha emocionado, aunque este no es exactamente el significado del término usado por él. ¿Qué es lo que ha movido sus sentimientos? No lo sé y, a decir verdad, tampoco sé dónde se encuentra mi Ítaca, que es más o menos lo que escribí en el trabajo.
En la puerta del instituto no hay casi nadie. Hace un calor infernal y la ciudad está medio vacía. Todos están ya en la playa. Ato la bici a un poste y miro alrededor. Debe de andar en algún sitio, cuando me llamó ya estaba aquí. Me siento sobre un poyete de cemento frente a la entrada y espero. Tres o cuatro chicos charlan apoyados en el capó de un coche. No puedo verles la cara, pero parecen mayores que yo. * «Ítaca», en Konstantino Kavafis, Poesías completas, Hiperión, Madrid, 1976, traducción de José María Álvarez, p. 46. (N. del t.)
21 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 22
Una chica de pelo largo rebusca en su bolso y un instante después la llama de un encendedor le ilumina el rostro. Es ella, de nuevo, la de los tableros, Martina. La chica más guapa del instituto, la que gusta a todos, también a los profesores. El sueño erótico de cada alumno de primero y la fuente de envidia de todas las chicas. Universalmente considerada «una creída», lo que no impide que sea «una gilipollas forrada de pasta que sabe poner ojitos» y que esté «un poco chiflada». Mis contactos con ella se limitan a un par de episodios, en ninguno de los cuales se ha mostrado especialmente simpática, aunque tampoco chiflada ni mucho menos tan gilipollas. En cambio, no hay duda de que es una creída. Pero yo también lo sería si fuese ella. Ambos episodios se remontan a la okupación. Como es natural, Martina formaba parte del Colectivo que la había organizado y tenía además un grupo de estudio. Yo me había apuntado a la okupación y mi madre no había podido objetar nada, salvo: «Eso sí, irás todos los días y te quedarás hasta que anochezca», y «Olvídate de quedarte a dormir allí, en el instituto se quedarán a dormir los mayores». Era el segundo día de okupación. Aquel en que se ve si quienes la han apoyado han ido o no. Entro en el gimnasio. Martina está de pie, bajo una canasta, hojeando un libro. A su lado, un tipo pelirrojo, melenudo, habla gesticulando animadamente. Hay unas cuarenta personas sentadas en el suelo. Entre ellas veo enseguida a Luca y me siento con él. —¿De qué hablan? —le pregunto en voz baja. —El amigo está hablando del neoimperialismo de las multinacionales, dice que ya no son los Estados los que controlan a los paí22 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 23
ses más pobres, sino las multinacionales, porque los Estados ya no deciden nada y la democracia se basa en lo que consumimos, votamos y gastamos. —Caray, parece interesante. —Lo es, lo es —dice Luca con un gesto de lo más serio. Comienzo a escuchar con atención, pero, como tendría que haberme esperado, conociendo a Luca, el menda pelirrojo está diciendo algo muy distinto. Me vuelvo hacia Luca con gesto interrogante, pero permanece impasible. Rompo a reír. Y aquí entra en liza Martina. —Oye, nadie os obliga a estar aquí, ahora no estamos en el instituto; si habéis venido es porque creéis en la okupación, si no, podéis marcharos a esquiar como todos los que solo la han apoyado para tener la semana blanca. Dos semanas después me la cruzo de nuevo. Me encuentro en el vestuario del gimnasio junto a dos chicos que están pintando un abeto rojo en la pared. Los dos están de pie sobre el banco y se ha derramado un poco de pintura en el suelo. Ella entra en el vestuario con un trapo y una botella de alcohol. Nos saluda y acto seguido se pone a limpiar la pintura que ha caído al suelo. Los tres nos quedamos quietos mirándola, sin saber qué decir. Luego se sienta y enciende un porro. Los dos chicos continúan con lo que estaban haciendo. Ella me ve de brazos cruzados y me lo pasa. —No fumo —digo. —Buena chica. Aquí termina mi profundo conocimiento de Martina. Todo lo demás que sé de ella procede de los chismes de pasillo y de las pin23 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 24
tadas que hay en las paredes del servicio. Por los primeros sé que sus padres están divorciados y que ella vive con su madre. Por las segundas, entre otras cosas, que es una «gilipollas que se da demasiados humos», pero para mí que es pura envidia.
—¡Ali, estoy aquí! —grita una voz familiar desde la acera de enfrente. Me doy la vuelta. Es Luca. Le hago una seña con la mano y espero que ate la scooter. Luca es mi ex novio. Con él hice el amor por primera vez. Nuestra historia duró solo unos meses, pero no hemos dejado de vernos nunca. Al principio solo en el instituto, ya que estamos en la misma clase. Mejor dicho, no «estamos», «estábamos», y me temo que no es sino uno de los muchos verbos que tendré que acostumbrarme a conjugar en pasado. Después hemos vuelto a vernos también fuera del instituto. Él dice que soy su droga, o más bien su metadona, que es lo que dan a los toxicómanos para desintoxicarse, aunque termina creando una nueva dependencia. —Toma —me dice, y me alarga una botella de cerveza. —Llevas de todo. —Debajo del asiento tengo hasta un avión. Tú y yo partiremos esta noche para Jamaica. —Claro, estupendo, ¿se lo dices tú a mi padre? —No hay tiempo. Le mandarás un telegrama desde Kingston. —¿Y eso qué es? —¿Kingston? ¡La capital de Jamaica! 24 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 25
—¿Qué vas a hacer este verano? —Uf, aún no lo sé. Por ahora me quedo en Milán. Mi madre todavía no sabe cuándo puede coger vacaciones y alguien debe cuidar de mi hermana. —Vaya, pero cogerá vacaciones en algún momento, ¿no? —Confío en que sí, pero no puedo hacer planes. —¿Por qué no vienes a verme? Aunque sea al final. No hace falta que avises. A mi madre le caes bien. —Ojalá pueda —dice sin convicción. —¿Y cómo abro esto? —pregunto, señalándole la cerveza. De un bolsillo saca un mechero, lo apoya contra el cuello de la botella y hace saltar la chapa con un sonoro «pop». En ese preciso instante Martina y sus amigos pasan a nuestro lado. Un chico nos mira, imita un brindis y exclama «Chinchín», Martina sonríe y, una fracción de segundo después, ríe. Como no podía ser menos, llega la hora de las preguntas de rigor, las serias. —Bueno, ¿cómo estás? —No estoy mal… A ver, me ha molestado un poco, pero no es que esté deprimida ni nada parecido… En fin, qué más da, repito curso y punto. La que está deprimida es mi madre. Está emo. —¿Qué le pasa en la sangre? Luca es uno de los pocos chicos que conozco que no entiende casi ninguna de esas que en los informativos llaman «expresiones juveniles»: «emo», «estar chato», «brígido», cosas así. No es que yo las considere fundamentales, pero todos las usamos. Todos, menos Luca. —Está emo porque no encuentra una explicación, y encima le toca discutir con mi padre, pues está enfadado y según él la culpa es 25 www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.
SIEMPRE ESTARAS TU(3L)2
6/4/11
09:55
Página 26
de mi madre, que me da demasiada libertad, motivo por el cual no estudio y tengo que repetir curso. —Vale, bueno… ¿Cuándo te marchas? —pregunta, y durante un instante se pone terriblemente serio. —Mañana por la mañana, ya te lo he dicho. —No te marches. —No me queda elección, ven tú a verme. —No iré nunca, lo sabes.
De regreso a casa en la bici intento aminorar la velocidad, miro alrededor, demoro la vista en los edificios, en los portales, los escaparates de las tiendas cerradas. Me pregunto qué excusa podría esgrimir para no irme. Pienso en Luca. Luca es el típico chaval que se lo toma todo a broma. No es que no sea capaz de escuchar si le cuentas algo serio (que repites curso, por poner un ejemplo cercano), pero con él acabas siempre mirando el lado cómico de las cosas. Mi padre sigue en el sofá, delante del televisor encendido, aunque ahora las maletas están cerradas y al lado de la puerta. Entro en mi cuarto y enciendo el ordenador. Abro el Messenger y veo si alguien está conectado. Nadie. Quito mi foto y pongo la de los Simpson en traje de baño. Nos vamos.
www.megustaleer.com (c) Random House Mondadori, S. A.