monografías ALTA CALIDAD EN INVESTIGACIÓN JURÍDICA
monografías
RICARDO RODRÍGUEZ LUNA IRIS ROCÍO SANTILLÁN RAMÍREZ CRISTIANE BRANDÃO AUGUSTO
VIOLENCIA FEMINICIDA Y FEMINICIDIOS EN MÉXICO Y BRASIL
Coordinadores
monografías
La violencia en contra de las mujeres es milenaria y se manifiesta de diferentes formas. El transcurso de los años y su constancia enmascararon los tratos discriminatorios en contra de las mujeres en diversos ámbitos, creyendo que eran normales y naturales los malos tratos, los bajos salarios, los acosos, violaciones y hasta las muertes violentas en su contra. La cultura patriarcal, a través de diversos mecanismos como la familia, la escuela, el trabajo, la iglesia, los medios de comunicación y, sobre todo, el Derecho, lograron que hasta hace poco todo aquello lo confundiéramos, inclusive, con actos de amor o protección por parte del sujeto masculino hacia quienes se les había asignado el rol de “sexo débil”.
VIOLENCIA FEMINICIDA Y FEMINICIDIOS EN MÉXICO Y BRASIL
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
RICARDO RODRÍGUEZ LUNA IRIS ROCÍO SANTILLÁN RAMÍREZ CRISTIANE BRANDÃO AUGUSTO Coordinadores
tirant lo blanch Ciudad de México, 2019
Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/
© Ricardo Rodríguez Luna Iris Rocío Santillán Ramírez Cristiane Brandão Augusto
© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Delegación Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1313-867-1 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
AUTORES LILIA GRANILLO VÁZQUEZ CRISTIANE BRANDÃO AUGUSTO MARIA CELESTE SIMÕES MARQUES ELA WIECKO CAROLINA COSTA FERREIRA ANDRÉ SANTOS GUIMARÃES IRIS ROCÍO SANTILLÁN RAMÍREZ MARTA W. TORRES FALCÓN DIANA M. MAGAÑA HERNÁNDEZ DANIEL ANDRÉS RAIZMAN ROBERTA DUBOC PEDRINHA MARIANA DE ASSIS BRASIL E WEIGERT SALO DE CARVALHO ANA LUCIA SABADELL PALOMA ENGELKE MUNIZ ANDRÉ NICOLITT
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig
Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia
Ana Cañizares Laso
Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga
Jorge A. Cerdio Herrán
Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México
José Ramón Cossío Díaz
Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional
Javier de Lucas Martín
Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia
Víctor Moreno Catena
Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid
Francisco Muñoz Conde
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla
Angelika Nussberger
Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)
Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot
Héctor Olasolo Alonso
Owen Fiss
Luciano Parejo Alfonso
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)
José Antonio García-Cruces González
Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED
Luis López Guerra
Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid
Ángel M. López y López
Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla
Marta Lorente Sariñena
Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid
Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda) Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid
Tomás Sala Franco
Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia
Ignacio Sancho Gargallo
Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España
Tomás S. Vives Antón
Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia
Ruth Zimmerling
Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
Índice Introducción....................................................................................... 11 Narrativas feminicidas y generocidas: romances y crónicas de tiranos y depredadores en Iberoamérica y el mundo................................. 17 Lilia Granillo Vázquez
Acesso à justiça e políticas públicas no Brasil: um olhar sobre o Judiciário e os Centros de Referência no Enfrentamento à Violência contra as Mulheres....................................................................................... 47 Cristiane Brandão Augusto Maria Celeste Simões Marques
Processo penal e gênero: a devida diligência da Convenção de Belém do Pará e o protocolo de investigação de feminicídios no Distrito Federal do Brasil........................................................................... 69 Ela Wiecko Carolina Costa Ferreira André Santos Guimarães
La alerta de violencia de género como respuesta del Estado mexicano frente al feminicidio y la violencia feminicida............................... 99 Iris Rocío Santillán Ramírez
“Como el musguito en la piedra” Masculinidades en el combate a la violencia de género.................................................................. 123 Marta W. Torres Falcón
El acoso sexual: una mirada actual desde las redes sociales en línea... 149 Diana M. Magaña Hernández
A Lei Maria da Penha em Discussão: prima ou ultima ratio?............. 169 Daniel Andrés Raizman Roberta Duboc Pedrinha
Criminologia Feminista com Criminologia Crítica: perspectivas teóricas e teses convergentes...................................................................... 189 Mariana de Assis Brasil e Weigert Salo de Carvalho
Violência de gênero institucional: A revitimização de meninas e mulheres vítimas de estupro no sistema de justiça criminal a partir da análise de três decisões judiciais................................................................ 217 Ana Lucia Sabadell Paloma Engelke Muniz
Sexo, gênero e violência contra a mulher: Uma leitura a partir da legislação brasileira....................................................................... 243 André Nicolitt
Sobre los autores................................................................................ 265
Introducción Entre México y Brasil hay una distancia de casi siete mil kilómetros, y aunque sus orígenes históricos y lenguas son distintas, existe una hermandad entre ambos países que rompe aquellas barreras para estrechar lazos entre quienes, desde la academia, estamos ocupados en evidenciar y proponer soluciones a la violencia en ambos territorios, que ha alcanzado alarmantes niveles, consecuencia de la cultura patriarcal enraizada, ésa sí, en ambos territorios y más allá. La violencia en contra de las mujeres es milenaria y se manifiesta de diferentes formas. El transcurso de los años y su constancia enmascararon los tratos discriminatorios en contra de las mujeres en diversos ámbitos, creyendo que eran normales y naturales los malos tratos, los bajos salarios, los acosos, violaciones y hasta las muertes violentas en su contra. La cultura patriarcal, a través de diversos mecanismos como la familia, la escuela, el trabajo, la iglesia, los medios de comunicación y, sobre todo, el Derecho, lograron que hasta hace poco todo aquello lo confundiéramos, inclusive, con actos de amor o protección por parte del sujeto masculino hacia quienes se les había asignado el rol de “sexo débil”. Dicha etiqueta permitió naturalizar la discriminación y la violencia en contra de las mujeres, las cuales pasaron inadvertidas. La indiferencia y la negación abonaron un campo fértil para que la espiral de la violencia se apretara de manera inexorable, de modo tal que, actualmente, es difícil encontrar a una mujer que no haya vivido, al menos, alguna expresión de ésta durante su vida. El papel de la academia ha sido fundamental para encontrar, desde la ciencia, una herramienta analítica que ha permitido desenmascarar y mirar claramente los distintos rostros de la violencia de género en contra de las mujeres, así como su magnitud: la perspectiva de género. Estas aportaciones alejadas del análisis tradicional, es decir, del masculino, han incidido claramente en el campo legal en las últimas décadas. A pesar de los progresos legislativos en materia de derechos humanos de las mujeres y de las instituciones que se han creado para garantizárselos, en México y Brasil son privadas de la vida diariamen-
12
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
te nueve y trece mujeres, respectivamente, por el sólo hecho de serlo; esto, sin considerar la cifra oculta de este crimen de odio, conformada por aquellos casos en los que las autoridades los han clasificado como homicidios o suicidios, sumados con los miles de asuntos de mujeres en situación de desaparecidas. Las prácticas por parte de las autoridades responsables de las investigaciones, alejadas de los estándares internacionales de la debida diligencia en casos de violencia en contra de las mujeres, resultan en la revictimización de aquellas mujeres que sobreviven, de sus familias que no lo lograron y de cada una de las mujeres a quienes invade el miedo, el terror de formar parte de las estadísticas, lo cual no solamente afecta su experiencia viviente y de quienes las rodean, sino el desarrollo de la sociedad en los ámbitos sociales, económicos y políticos. La obra que se presenta a continuación se conforma por diez textos, escritos por dieciséis especialistas —la mayoría del ámbito jurídico y criminológico—, quienes desde la academia y sus propias experiencias profesionales abordan diversos aspectos relacionados con la violencia en contra de las mujeres, siempre desde la perspectiva de género y de derechos humanos. Aclaramos que los textos han sido ordenados de modo tal que la lectura lleve un hilo conductor, desde explicar cómo se ha reforzado culturalmente la violencia de género en contra de las mujeres, pasando por políticas públicas para prevenir y erradicar este tipo de conductas hasta, finalmente, exponer la actuación de quienes tienen la responsabilidad de impartir justicia en este tipo de casos. De este modo, en su texto, desde el enfoque de la ética feminista, Lilia Granillo Vázquez hace una revisión de la cultura popular que, a través de los corridos mexicanos y otras poéticas, perfilaba la vida de las mujeres hacia un destino violento, que incluía no sólo malos tratos y golpes, sino violaciones y, finalmente, la muerte en el propio seno familiar. Delgadina es buen ejemplo. Su padre fue su verdugo, sin que nadie pudiera darle auxilio, por temor a un destino igual al de ella. Por su parte, Cristiane Brandão Augusto y María Celeste Simões Marques llaman la atención sobre la fragilidad de la ciudadanía femenina en Brasil, la cual se visibiliza cuando ésta es analizada desde una perspectiva interseccional. Para tal fin, presentan el panorama de las políticas públicas de atención a la violencia contra las mujeres en
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
13
Brasil, así como el rol que ha jugado el Poder Judicial y los Centros de Referencia de la Mujer (específicamente el Centro de Referencia de Mujeres de la Maré), en el acceso a la justicia y en las metodologías creativas de consolidación de nuestra ciudadanía. Las autoras, además, apuntan hacia la necesidad de hacer cambios en las prácticas del sistema judicial. Se valoran los talleres sociales como propuestas de fortalecimiento de las mujeres y como mecanismos importantes para la concreción de su derecho a una vida libre de violencia. La investigación de Ela Wiecko, Carolina Costa Ferreira y André Santos Guimarães alerta sobre la frecuente inobservancia, por parte de las autoridades, de la aplicación de los protocolos para investigar, procesar, punir y reparar con perspectiva de género. Señalan que no es excepcional el desconocimiento, en general —incluso de quienes operan el sistema jurídico—, de las reglas internacionales del sistema de protección de los derechos humanos de las mujeres, así como el descuido de las autoridades públicas en cuanto al respeto a la perspectiva de género y la debida diligencia en los casos concretos. Sin embargo, al profundizar en el análisis de estos términos y fragmentos de la Convención de Belém do Pará, Convención sobre la Eliminación de toda forma de Discriminación contra la Mujer (cedaw, por sus siglas en inglés) y del Protocolo Latinoamericano de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (oacnudh), los autores señalan el resultado de la incidencia del Protocolo en el Distrito Federal de Brasil. Iris Rocío Santillán Ramírez realiza una radiografía del fenómeno de la violencia feminicida y los feminicidios en México. La autora muestra cómo, frente a este contexto social que violenta a las niñas y mujeres, la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de violencia prevé la posibilidad de que el Estado active una serie de acciones, a través de la alerta de violencia de género. No obstante, a pesar de la urgencia que, en esencia, este mecanismo debería tener, queda evidente el letargo con que las autoridades actúan, respaldadas por reglamentos poco claros u omisos. Marta W. Torres Falcón recupera en su colaboración la trayectoria del trabajo de las mujeres para erradicar la violencia en su contra. En un segundo momento, la autora enfoca su reflexión hacia el tema de las masculinidades y la importancia de que los hombres generadores
14
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
de violencia de género en contra de las mujeres se responsabilicen de sus conductas a fin de erradicar estas prácticas. La lectura se convierte en una invitación a voltear la mirada hacia las motivaciones de acosadores, violadores, tratantes de personas y feminicidas, y trabajar con ellos (internos en centros carcelarios), como lo han hecho colectivos de hombres en el tema de la violencia familiar. En todas estas lecturas hay una constante: la denuncia de las respuestas por parte del Estado frente a la violencia en contra de las mujeres no ha sido eficaz para solucionar y, mucho menos, erradicar la violencia en contra de las mujeres, dadas sus raíces patriarcales. Por el contrario, el contexto feminicida está presente en muchas partes del mundo, y las víctimas que se han atrevido a recurrir a instancias ministeriales y judiciales son frecuentemente revictimizadas. En ese sentido, y aprovechando los avances tecnológicos, es que se ha dado el fenómeno de exponer públicamente, a través de redes sociales, diversas manifestaciones de la violencia en contra de las mujeres e inclusive dar nombres de los agresores. Diana M. Magaña Hernández explica, en su colaboración, respecto al impacto que han tenido, en el ámbito social y jurídico, campañas como #MeToo o #MiPrimerAcoso, las cuales, además de ser una herramienta para medir los niveles de violencia de género al que hemos llegado en el mundo occidental, también se han convertido en un importante medio de denuncia. Por otra parte, en lo que a violencia doméstica respecta, los debates sobre alternativas a la solución exclusivamente penal exigen reflexiones constantes, especialmente en el momento actual en que conciliaciones y mediaciones retoman fuerza en Brasil. Daniel Andrés Raizman y Roberta Duboc Pedrinha proponen este debate, identificando las principales corrientes jurídicas sobre la (in)constitucionalidad de la Ley María da Penha y otros diversos puntos controvertidos de esta Ley 11340/06. En lo relativo a la jurisprudencia del Supremo Tribunal Federal de Brasil, ponderan que la imposibilidad de aplicación de las medidas despenalizadoras de la ley brasileña de Núm. 9099/95 —como la reparación del daño y la transacción penal— restringió la solución jurídica sobre la violencia doméstica a la condena o a la absolución. De esta manera, Pedrinha y Raizmann aportan elementos para una crítica al reduccionismo penal, que exime al Estado de otras responsabilidades en cuanto a la realidad misógina y discriminatoria
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
15
presente en nuestras sociedades y de implementar otras directrices para enfrentar la violencia contra las mujeres. Concomitantemente a las propuestas institucionales y alternativas de trabajos con mujeres ofendidas y con hombres agresores, siguen las reflexiones académicas sobre el rol de las ciencias criminales en cuestiones de violencia de género. Mariana Weigert y Salo de Carvalho presentan un mapeo muy detallado de las corrientes criminológicas y feministas, a fin de analizar en qué puntos convergen o son disonantes. Trazan, así, similitudes entre un paradigma etiológico de la criminología ortodoxa y las figuras del “hombre-abusador”, de la “mujer-delincuente” y de la “mujer-víctima”. Históricamente, demuestran el paso de una apreciación microcriminológica hacia una macrocriminación, estableciendo aquí un paralelo entre estas perspectivas y los feminismos liberal y radical. En conclusión, apuntan que el denominador común más evidente entre la criminología crítica y la criminología feminista (radical) se encuentra en el enlace de teoría y prácticas políticas antipositivistas, o sea, en la deconstrucción de una racionalidad científica que legitima diversos tipos de violencia (sexista, racista, clasista) y opresión. Las mujeres en América Latina no sólo tienen que enfrentarse a la violencia en el ámbito familiar, laboral, docente y social, pues aquellas que se atreven a denunciar delitos cometidos en su contra corren el riesgo de ser revictimizadas por un sistema judicial patriarcal y machista que culpabiliza a las mujeres, como lo muestran Ana Lucía Sabadell y Paloma Engelke Muniz. En su colaboración, las autoras analizan tres casos de mujeres víctimas de violación, resueltos judicialmente por juezas brasileñas que reproducen el patriarcalismo jurídico, lo que resulta en diversos daños para ellas al no garantizárseles su derecho de acceso a la justicia. Finalmente, sobre experiencias jurídicas brasileñas, y retomando los estudios sobre la Ley María da Penha, André Nicolitt desarrolla conceptos importantes para entender la competencia de los Juzgados de la Violencia Doméstica y Familiar contra las Mujeres, la concesión de medidas protectoras y la aplicación del tipo penal del feminicidio, incluso en el marco del debate sobre aplicabilidad a personas trans, con lo cual busca contribuir en la uniformidad de interpretación de las respectivas normas legales, e introducir en el sistema jurídico dis-
16
Violencia feminicida y feminicidios en México y Brasil
cusiones innovadoras, como el sistema sexo-género, o reflexiones críticas sobre binarismo y heteronormatividad, a fin de permitir la construcción de nuevos caminos de solución al fenómeno de la violencia.
Los coordinadores
Narrativas feminicidas y generocidas: romances y crónicas de tiranos y depredadores en Iberoamérica y el mundo Lilia Granillo Vázquez —Mamá, ¿has hablado con tu prima Lulú? Este Día de muertos… —No M’íjita, anduve ocupada con el altar para tu abuela. —Mamá, háblale. Pasó algo… —Ay hija, me asustas, ¿qué pasó? —¿Viste su Facebook? ¿Tampoco, verdad? El mero día 2 de noviembre posteó la noticia de la muerte de una sobrina, creo que una sobrina política. No me pareció que fuera ninguna de nosotras, de las Jaimes. —Ay, pobrecita. ¿Se murió jovencita como ustedes? ¡Estaría muy malita! —¡Mamá, no seas boba! En el chat de primas, de nosotras, Carolina Jaimes nos contó que a su prima, de las Jiménez, la mató su pareja allá en Comala… Ya sabes, una más que matan. Háblale a tu prima, mamá.
1. ÉTICA FEMINISTA Y LITERATURA La muerta apareció en un pequeño descampado en la colonia Las Flores. Vestía camiseta blanca de manga larga y falda de color amarillo, de una talla superior. ROBERTO BOLAÑO
Son afirmativas —afirmaciones terribles— las dos primeras oraciones de la invitación que recibí para escribir un capítulo de este libro: “América Latina tiene un grave problema de violencia de género en contra de las niñas y las mujeres. No hay espacio en el que estemos a salvo; a pesar de que hoy se cuenta con un amplio marco normati-
18
Lilia Granillo Vázquez
vo en materia de derechos humanos, la violencia ha incrementado”1. ¿Por qué hoy no hay espacio en el que estemos a salvo? Escribo una de las respuestas desde mis investigaciones sobre estudios de género y narrativa mexicana2. Me impulsan dos postulados teóricos clásicos, útiles para los estudios de mujeres. El primero es favorecer comportamientos adecuados y decisiones correctas, según las teorías de la ética feminista. Hacia 1990 aprendí que era necesario fortalecer el interés colectivo, los intereses de las mujeres. Mi maestra Graciela Hierro, en sus clases en la Universidad Nacional Autónoma de México (unam) trazaba la historia de la ética occidental: aprendíamos a distinguir la realidad histórica de la filosofía, disciplina donde prevalecían los intereses masculinos. Los grandes pensadores, ciegos a los pensamientos de las mujeres, relegaban los intereses femeninos a segundo término. Nosotras teníamos la obligación de pensar y publicar lo nuestro y, además, defenderlo. Nacida en 1928, Graciela hablaba del derecho femenino al placer, que las mujeres debían decidir sobre su cuerpo, ser o no madres. Impulsaba acciones morales; nuestro derecho a decidir y a decir “No”. Su vida y su obra activaban en sus alumnas y lectoras comportamientos y conductas de cambio en favor de nuestros intereses de género. Esta fundadora de la Asociación Filosófica Feminista (1978), filial de Society for Women in Philosophy (swip), de Estados Unidos de América, y del Programa Universitarios de Estudios de Género (pueg) de la unam, alentó a que las mujeres tomaran posesión y control de su cuerpo, sus placeres y sus productos; ya fueran el erotismo femenino (sin erección, sin eyaculación) o los estudios de todo tipo con óptica de género: el derecho a la salud, a decisiones personales sobre el cuerpo y también a las relaciones personales: Doctora en Filosofía, Graciela Hierro aborda el tema de la ética desde el placer con una perspectiva de género que la pone a la vanguardia en el tema del derecho de las mujeres sobre su cuerpo. En ella sostiene que
1
2
Carta autógrafa de las Dras. Cristiane Brandao e Iris Rocío Santillán, del 8 de mayo de 2018. Profesora titular de “Estudios de género y narrativa” del posgrado en literatura mexicana (evaluado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología [Conacyt]) en el Departamento de Humanidades de Universidad Autónoma Metropolitana (uam-a).
Narrativas feminicidas y generocidas: romances y crónicas de tiranos...
19
los estudios de género son la herramienta que permite desentrañar la diferencia entre sexo y género; el primero visto como fenómeno natural y el segundo como una construcción cultural, lo que abre la posibilidad de criticarlo y transformarlo de acuerdo con las necesidades, los intereses y los ideales que considere deseables cada persona o grupo social en cada época histórica (García, 2009: 1).
La ética feminista de hoy continúa el argumento: […] el estatus moral de las mujeres ha sido un tema de discusión persistente, aunque rara vez central. Unas cuantas voces aisladas han defendido que ellas son pares morales de los hombres, pero la mayoría de las figuras dominantes dentro de la tradición ha dado argumentos ingeniosos para justificar la subordinación de las mismas (Jagar, 2014: 9).
A pesar de que hace décadas que la gestión feminista obtuvo reconocimiento legal para esos derechos, en México, una legisladora solicita que sea reconocida como “emergencia nacional” la violencia de género, y su odiosa culminación, el asesinato de mujeres. María Wendy Briceño Zuloaga, diputada por el Distrito 05 del estado de Sonora, hablaba el 25 de noviembre de 2018 del Día Mundial por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y de sus dieciséis días de activismo. El contador de YouTube registró que más de un centenar de personas escuchan la sesión ordinaria del primer periodo ordinario del primer año de ejercicio de la LXIV legislatura. La legisladora denuncia que en los últimos tres años han aumentado los feminicidios infantiles en un 60%. Así, nos enteramos con horror del asesinato de la pequeña Lisa María, en Sombrerete, Zacatecas; y el de la niña Ingrid Allison de Tlatelolco en Ciudad de México. La diputada pide la emergencia nacional en tanto no se garantice el acceso de las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia, como marca la Ley (Briceño, 2018). Los homicidas de Lisa María, de 5 años de edad, fueron “su maestra y su tío quien la violaba” (Díaz A., 2018: policiaca). Todavía no se sabe quiénes en el caso de Ingrid Alison, de 14 años de edad, “que salió de su casa para ir a la papelería, y a los tres días” su cuerpo fue encontrado en una maleta, junto a un parque infantil (Milenio, 2018: policíaca) Escuché por primera vez narraciones de feminicidios infantiles como consecuencia de violencia intrafamiliar, hijas asesinadas a manos de sus padres, de sus guardianes, de sus tutores en la década de 1970,
20
Lilia Granillo Vázquez
como parte del rescate de canciones del folklore popular, de la poesía tradicional. Así supe del funesto “destino” de las hijas víctimas del incesto, de la matanza de mujeres en manos de sus padres o parientes, en los romances cantados por Óscar Chávez. Este folklorista, arqueólogo de la canción popular, actualizó el tema de los padres que ven en sus hijas vientres, úteros, objetos sexuales de su propiedad, cuando retoma el asesinato de “La Delgadina”. Confieso que antes de tener la conciencia social que brinda el feminismo, canté esas canciones junto con las de protesta y a las nuevas trovas. Escribir sobre ello me permite sanar parte de la herida que me acompaña cada vez que me entero de un padre filicida y feminicida, de una niña o una mujer asesinada por el tío, el padre, el hermano, el novio que debía amarla, procurarla y apoyarla en su desarrollo. Desde el inicio de los tiempos, en literatura se consigna la matanza de mujeres, lo que hoy llamamos feminicidio. Y como se verá, nunca antes tanto como ahora, y en tantas culturas. Enfoco estas notas sobre crónicas de infanticidas y depredadores, releyendo poesía sobre los asesinatos de Delgadinas, Martinas y Blancas Flores. Para tratar de explicar esta recurrencia de matar mujeres por cuestiones de género, cabe citar el concepto de Destino que se denuncia desde mediados del siglo pasado en ese texto fundacional de la epistemología feminista, que ubica lo femenino que es El segundo sexo: “¿La mujer? Es muy sencillo, afirman los aficionados a las fórmulas simples: es una matriz, un ovario; es una hembra: basta esta palabra para definirla” (Beauvoir, 1949: 12). Estaremos a salvo cuando esos “aficionados” reconozcan a las mujeres como personas y dejen de ver en ellas una matriz, un ovario, una hembra.
Narrativas feminicidas y generocidas: romances y crónicas de tiranos...
21
2. NARRATIVA DE FEMINICIDIOS La primera muerta de mayo no fue jamás identificada… Pero la primera muerta no fue la única muerta. Tres días después murió Guadalupe Rojas… el asesino resultó ser el novio… La última muerta de mayo fue encontrada en las faldas del cerro Estrella. ROBERTO BOLAÑO
Esa “afición” simple puede ser mortal para nosotras. Al investigar literatura con óptica de género, una siempre llega a descubrir las violencias contra las mujeres. En el libro fundacional de la cultura del romance americano (germinación del sincretismo del romance de España), la temática del infanticidio, del filicidio de las Delgadinas, ocupa el lugar preponderante. La investigadora afirma que es “El romance más difundido en la tradición moderna. En América Latina se han hallado hasta ahora 126 versiones en trece países” (Díaz M., 1990: 109). He aquí el romance más tradicional, más cantado, más transmitido en México, consignado como primero en el repertorio del Romancero: Este era un rey que tenía tres hijas como la plata, la que era más pequeña Delgadina se llamaba. Delgadina se paseaba de la sala a la cocina con su vestido de seda que en su pecho se ilumina. Llegó su papá y le dijo: —Tú has de ser mi enamorada. —No lo quiera Dios del cielo. Ni la virgen soberana. —Júntense los once criados, enciérrenme a Delgadina… —Mamacita de mi vida, déme usted un vaso de agua, que ya me muero de sed y la vida se me acaba. —Júntense los once criados y a Delgadina denle agua. Delgadina ya está muerta, de ángeles está rodeada y la cama de su padre de demonios apretada (Díaz M., 1990: 113).
En otras versiones, ni la madre, ni los hermanos, ni la abuela llevan agua a la víctima. Uno de los cuatro textos estadounidenses como ejemplo: —Madrecita, si es mi madre, socórrame un jarro de agua, que ya me muero de sed y a mi Dios le entrego el alma. —Delgadina, hija mía, yo no te puedo dar agua, porque si nos ve tu padre, las dos somos castigadas…
22
Lilia Granillo Vázquez
—Hermanita, si es mi hermana, socórrame un jarro de agua, que ya me muero de sed y a mi Dios le entrego el alma. —Hermanita Delgadina, yo no te puedo dar agua, porque si nos ve tu padre, las dos somos castigadas… —Hermanito, si es mi hermano, socórrame un jarro de agua, que ya me muero de sed y a mi Dios le entrego el alma. —Hermanita Delgadina yo no te puedo dar agua, porque si nos ve tu padre, los dos somos castigados… (Díaz M., 1990: 111).
Hay textos donde los familiares sancionan a la que dice “No” y la reconvienen a pensarlo bien. En un texto de Uruguay, la hermana la llama “perra mala” por no obedecer. Un texto de Venezuela registra el odio materno: Sal de aquí, perra maldita sal de aquí muy desgraciada que por culpa de tu hermoSura, yo ahora estoy mal casada (Díaz M., 1990: 124).
En otro de Colombia, el padre pide a “parientes y esclavos” que encierren a la niña; la niña siempre reconoce la maldad de lo que pide el padre y siempre se defiende. Dice “No” porque no quiere, su rechazo es ético: sabe de la mala conducta, la aberración sexual del padre. Y canta sus argumentos: “—Y las penas que yo sienta por mí, ¿quién las pagaría”. El padre sabe que obtendrían el perdón del Vaticano: “—en Roma el Santo Papa que él si las perdonaría”. Delgadina se defiende incluso de las violencias del Papado; apela a su espiritualidad femenina, sabe de su alma, defiende su ánima, su dignidad de persona. Replica contundente: “—Y en el cielo hay un Maestro que sí las castigaría” (Díaz M., 1990: 125), ante la insinuación paterna de solicitar anulación del matrimonio con la madre para casarse con la hija. Como la mayoría de la cultura, las diferentes versiones de la muerte de la hija por negarse a ser objeto sexual del padre omiten reconocer el incesto y el filicidio, menos el feminicidio. No se nombra el crimen contra la mujer ni el contexto de violencia intrafamiliar que culmina con matar a la jovencita que se niega a ser sólo vientre. Ella siempre se defiende y defiende su dignidad: por justicia poética en los dos textos en que, moribunda, promete someterse al padre, el agua llega tarde. Siempre muere; mejor dicho, el padre, el sistema patriarcal y la violencia intrafamiliar siempre la matan de sed. Repito que en