Crónica Penal (Del Prestige y de otros relatos jurídico-penales) Carlos Martínez-Buján Pérez
CRÓNICA PENAL (Del Prestige y de otros relatos jurídico-penales)
CARLOS MARTÍNEZ-BUJÁN PÉREZ Catedrático de Derecho penal Universidad de A Coruña
tirant lo b anch Valencia, 2005
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Dado que sin su aval y sin su apoyo constantes los artículos que se recogen a continuación probablemente nunca habrían sido escritos, sería una imperdonable injusticia no dedicar este libro a mi querido amigo y compañero de muchos años, Manuel Areán Lalín, secretario general de La Voz de Galicia y de la Corporación Voz de Galicia, Catedrático de Derecho mercantil en la Universidad de A Coruña, que a su cualidad de excelente persona anuda la de ser uno de los más brillantes y documentados juristas que he conocido.
ÍNDICE Prólogo ...................................................................... Santiago Rey Fernández-Latorre, Presidente y Editor de La Voz de Galicia
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Introducción del autor ..................................................
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1. La posible responsabilidad penal del Gobierno en el caso Prestige, 18-12-2002 ............................................
27
2. Los posibles delitos del caso Prestige, 22-12-2002 ....
30
3. La imprudencia penal en el caso Prestige, 24-12-2002
33
4. Los autores de los posibles delitos del caso «Prestige», 29-12-2002 .........................................................
36
5. La reparación del daño penal en el caso «Prestige», 3-12003 ..................................................................
39
6. La denuncia contra Nunca Máis (o la «estafa Cardenal») 23-1-2003 ...........................................................
42
7. Una nueva responsabilidad penal del Gobierno, 2-2-2003
45
8. La incomparecencia ante Comisiones de investigación, 62-2003 ................................................................
48
9. La función de las comisiones de investigación, 9-2-2003
51
10. Responsables en el caso «comisión de investigación», 162-2003 ................................................................
54
11. El informe de los letrados del parlamento, 2-3-2003 ...
57
12. La reforma del Código penal, 8-2-2003 ....................
60
13. Los nuevos imputados en el caso Prestige, 19-2-2003
62
Índice
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14. Los autobuses de Nunca Máis, 13-3-2003 ...............
64
15. Las denuncias contra Aznar, 6-4-2003 .....................
67
16. El ministro Michavila y el fiscal Bermejo, 4-5-2003 .....
70
17. El caso Prestige, seis meses después, 28-5-2003 .....
73
18. La petición de sobreseimiento en el caso «Prestige», 4-62003 ..................................................................
76
19. La desobediencia del capitán del «Prestige», 10-6-2003
79
20. El posible delito ecológico de Mangouras, 17-6-2003 .
62
21. El alejamiento del «Prestige», 24-6-2003 ..................
85
22. El deber jurídico de refugiar el «Prestige», 1-7-2003 ...
88
23. La armadora y la operadora del «Prestige», 8-7-2003
91
24. Las últimas noticias sobre el caso «Prestige», 13-8-2003
94
25. De nuevo sobre las comisiones de investigación, 5-92003 ..................................................................
97
26. Los autos de la Audiencia sobre el Prestige, 25-9-2003 100 27. La denegación de archivo en el caso Prestige, 1-10-2003 103 28. La suspensión de imputaciones en el caso Prestige, 8-102003 .................................................................. 106 29. El informe Louzán sobre el Prestige, 11-10-2003 ......
109
30. La investigación de las sociedades del Prestige, 14-102003 .................................................................. 112 31. La eutanasia, 21-10-2003 ......................................
115
32. La regulación de la eutanasia activa, 28-10-2003 ......
118
33. La despenalización de la eutanasia activa, 5-11-2003 .
121
34. El caso del albañil tetrapléjico, 12-11-2003 ...............
124
10
Índice
35. Imprudencia del trabajador y delito de lesiones, 19-112003 .................................................................. 127 36. El caso de la patera magrebí, 26-11-2003 ................
130
37. El vídeo de Sasemar sobre el Prestige, 4-12-2003 .....
133
38. Un Derecho penal irracional y «simbólico», 11-12-2003 136 39. El delito de convocatoria de referéndum, 21-12-2003
139
40. Los bomberos del Prestige, 30-12-2003 ..................
142
41. El caso del talgo de Albacete, 20-1-2004 ..................
145
42. El abuso sexual del alcalde de Toques, 29-1-2004 ......
148
43. El caso Carod, primera parte, 4-2-2004 ...................
151
44. El caso Carod, segunda parte, 14-2-2004 ................
154
45. Cascos, Porto, la intimidad y los cuadros, 24-2-2004 .
157
46. El nuevo imputado del caso Prestige, 2-3-2004 .........
160
47. El informe Zamora sobre el Prestige, 6-3-2004 .........
163
48. Frente al terrorismo, el Estado de Derecho, 14-3-2004 166 49. El Derecho penal del enemigo, 26-3-2004 ................
169
50. El Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, 1-42004 .................................................................. 172 51. ¿Prevaricación del Constitucional o del Supremo?, 15-42004 .................................................................. 175 52. El embrollo de Brollón, 28-4-2004 ...........................
178
53. Malversación en Brollón, 5-5-2004 ..........................
181
54. El testigo Balbás en el caso Prestige, 20-5-2004 .......
184
55. Tiempo de reformas, 8-6-2004 ...............................
187
56. Violencia doméstica, 22-6-2004 ..............................
190
Índice
11
57. Una rectificación insuficiente del Gobierno, 29-6-2004
193
58. El delito de violencia masculina, 14-7-2004 ...............
196
59. El Yak-42, la Audiencia Nacional y Fungairiño, 22-7-2004 199 60. La Voz de Galicia en el estadio de Riazor, 5-9-2004 ...
202
61. Una tarde con Ramón Sampedro, 16-9-2004 ............
205
62. Eutanasia, Moral y Derecho penal, 29-9-2004 ...........
208
63. La última reforma del Código penal, 7-10-2004 .........
211
64. El caso del violador psicópata, 16-10-2004 ...............
214
65. El tratamiento del violador psicópata, 23-10-2004 .....
217
66. El caso de los cocineros vascos, 29-10-2004 ............
220
67. El indulto, 7-11-2004 .............................................
223
68. El indulto de Rafael Vera, 10-11-2004 ......................
226
69. El ministro de Justicia, Ibarra y el indulto, 18-11-2004
229
70. El estudio de la Xunta sobre el Prestige, 25-11-2004 .
232
71. El permiso de Mangouras, 3-12-2004 ......................
235
72. El caso de la pornografía infantil, 9-12-2004 .............
238
73. La disolución de la comisión de investigación del Prestige, 15-12-2004 ......................................................... 241 74. La comparecencia de Pilar Manjón, 23-12-2004 .......
244
75. Las propuestas jurídicas de Pilar Manjón, 5-1-2005 ...
247
Addenda: Aclaración de Martínez-Buján (carta al director), 19-1-2005 ........................................................... 250 76. El caso del imán de Fuengirola, en La Voz de Galicia, 131-2005 ................................................................ 252 77. El delito del imán de Fuengirola, en La Voz de Galicia, 211-2005 ................................................................ 254 12
Índice
78. El caso de Ramona Maneiro, en La Voz de Galicia, 30-12005 .................................................................. 257 79. La criminalización de la «mentira sobre Auschwitz», en La Voz de Galicia, 6-2-2005 ........................................ 259 80. Sí a la Constitución (penal) europea, en La Voz de Galicia, 17-2-2005 ........................................................... 262 81. El caso del túnel del Carmel, en La Voz de Galicia, 28-22005 .................................................................. 265 82. La querella contra Maragall, en La Voz de Galicia, 7-32005 .................................................................. 268 83. El caso del 3 (o más) %, en La Voz de Galicia, pendiente de publicación ....................................................... 271 84. Fungairiño denuncia a Garzón, en La Voz de Galicia, 303-2005 ................................................................ 274
Índice
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PRÓLOGO Un editor tiene el deber de dar voz a la comunidad que atiende. Esto es difícil, pero obligado si se quiere respetar la esencia misma del periodismo y de la comunicación. Ese «dar voz» consiste, sobre todo, en dos puntos: que todas las tendencias estén representadas y que el periódico sea capaz de relacionar los acontecimientos que narra con los criterios básicos que rigen a esa sociedad. Para conseguir esto último no bastan las noticias. Por eso he buscado en el mundo de la investigación y de la universidad especialistas capaces de aunar el profundo conocimiento de sus áreas científicas con el don de interpretar, a su luz, los hechos del día a día objeto de nuestras noticias. Carlos Martínez-Buján pertenece a ese grupo amplísimo de colaboradores de La Voz de Galicia. Desde la óptica específica del Derecho Penal, aborda con rigor las cuestiones que se debaten en la vida política. Me sorprendió mucho su primera colaboración, titulada «La posible responsabilidad penal del Gobierno en el caso Prestige», que La Voz publicó el 18 de diciembre del 2002. Quise que, desde entonces, se uniera a la nómina de catedráticos e investigadores que, desde otras áreas del saber, iluminan cada día la actualidad en La Voz de Galicia. Como es lógico, las posiciones de Carlos Martínez-Buján, como las de los demás, pueden ser compartidas o no, pero gozan de la solvencia de quien ha estudiado largamente los asuntos, de quien posee una metodología afinada para acercarse a la realidad. Con sus aportaciones, agraden o contraríen, no contribuye al charloteo, sino a la reflexión, al diálogo, a la profundización en los hechos hasta alcanzar su capa más significativa. Prólogo
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Por todo ello saludo la llegada de este volumen que recopila los artículos publicados por Carlos Martínez-Buján en La Voz de Galicia. Con sumo gusto he autorizado la cesión de los textos y he accedido a firmar este prólogo. Confío en que también usted, lector, se aproveche de su lectura. SANTIAGO REY FERNÁNDEZ-LATORRE Presidente y Editor de La Voz de Galicia
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Prólogo
INTRODUCCIÓN Este libro recoge los artículos periodísticos que redacté para ser publicados en el diario La Voz de Galicia desde diciembre de 2002 hasta el momento de poner punto final a este prólogo y que, salvo alguna mínima alteración, se incluyen por orden cronológico, respetando obviamente de modo íntegro el contenido que redacté en su día1. Hace ya unos cuantos años yo había hecho esporádicas incursiones en el género periodístico-jurídico, y la experiencia adquirida en tan ingrato empeño2 me había hecho prometer a mí mismo no volver a cultivarlo; pero un acontecimiento de todo punto excepcional para Galicia y para España, como fue
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Únicamente en el artículo titulado «La denuncia contra Nunca Máis» (publicado el 23-1-2003) modifico ahora un adjetivo, como consecuencia de una carta de rectificación dirigida al periódico por el sindicato «Manos Limpias», en la que sus dirigentes solicitaban que se aclarase que este sindicato no merecía el calificativo de «sedicente», como yo inicialmente había escrito, puesto que el sindicato existe jurídicamente y al parecer realiza actividades como tal, aparte de presentar denuncias. De ahí que en el presente libro haya sustituido dicho calificativo por «peculiar», puesto que, si bien es cierto que aquel adjetivo había sido utilizado por mí en tono irónico, no lo es menos que gramaticalmente su uso es indebido en este caso. Por lo demás, en este mismo artículo añado ahora también un título alternativo («la estafa Cardenal») que, asimismo en tono irónico, inicialmente yo había imaginado para que encabezase el texto. Experiencia que se remonta al año 1990, con el análisis del «caso Barreiro», uno de los episodios más negros (por calificarlo de forma suave) de la historia judicial (y constitucional) española, en el cual realicé una crítica sin paliativos a la sentencia condenatoria de nuestro Tribunal Supremo (STS 17-9-1990), así como a la Providencia del Tribunal Constitucional (de 12-11-1990), que no admitió a trámite el recurso de amparo presentado por Barreiro. Introducción
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la catástrofe del Prestige, que dio lugar a una increíble manipulación informativa propiciada por los Gobiernos de España y de la Xunta de Galicia, despertó en mí el deseo de contribuir a informar a los ciudadanos sobre los perfiles jurídico-penales del caso. Así concebí la idea de redactar una primera serie de artículos sobre un aspecto esencial, que en un principio había sido hurtado del centro del debate, merced a la propaganda gubernamental: la posible responsabilidad de las autoridades españolas en la catástrofe del Prestige. La idea fue transmitida a los responsables de La Voz de Galicia, periódico que desde el primer momento se había destacado por ser el único medio de comunicación que había informado con independencia y exhaustividad de la tragedia, información que posteriormente le sirvió para obtener prestigiosos premios internacionales. Mi propuesta fue aceptada y mi análisis jurídico, distribuido en cinco artículos, fue publicado entre los días 18 de diciembre de 2002 y 3 de enero de 2003. Precisamente, estos artículos son los que inician la serie de esta Crónica Penal, que ahora ve la luz. La expresión Crónica Penal se identifica con el título de la columna que, con posterioridad a esa primera serie de artículos, comencé a escribir con regularidad en el periódico, atendiendo la invitación que personalmente me hizo el Presidente de la Corporación Voz, Santiago Rey Fernández-Latorre, quien me transmitió su deseo de seguir contando con mi colaboración en lo sucesivo, fuese para continuar con el análisis de los ulteriores avatares jurídicos del caso Prestige, fuese para comentar cualquier otro tema de interés jurídicopenal. Asumí con ilusión ese reto, aun a sabiendas de que esta actividad iba a alterar (como efectivamente así se demostró ex post) una plácida vida dedicada a la Universidad, al tenis y a la guitarra; pero es que hay momentos en que surgen 18
Introducción
imperativos éticos ante los que uno no puede volver la cara, sobre todo cuando se tiene la posibilidad de escribir con entera libertad en un periódico, cuyo Presidente ha empeñado su compromiso personal en que tengan cabida en él todas las voces que representan a Galicia, sin distinción de ideologías políticas o particulares concepciones morales. Algo que, como es sabido, no encuentra parangón alguno en los principales periódicos españoles. Ciertamente, la publicación de estos artículos me ha proporcionado no pocos sinsabores, que evidentemente no puedo relatar aquí, aunque ya se podrá imaginar el lector la procedencia de buena parte de ellos3. Ello no obstante, tales sinsabores (y otros que estén por llegar), se ven compensados con creces por las muestras de ánimo y de afecto (algunas especialmente emotivas para mí) transmitidas por lectores del periódico. Y, desde luego, materias de interés jurídico-penal no faltaron a lo largo de los meses siguientes, durante los cuales se prolongó un auténtico período negro en la historia de la manipulación informativa en España, tan negro como el chapapote del Prestige. A los pocos días tuvo lugar una campaña difamatoria contra la plataforma Nunca Máis4, orquestada por los medios de
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No me refiero por supuesto a las naturales incomprensiones de que somos objeto los penalistas, cuando se nos moteja despectivamente de garantistas, especialmente por parte de los nuevos gestores de la moral colectiva. Tales incomprensiones son meros gajes del oficio, aunque en ocasiones el penalista constituya el único chivo expiatorio. Como botón de muestra baste citar aquí la carta al director enviada por una lectora con relación a mis dos artículos sobre la comparecencia de Pilar Manjón en el Parlamento español, carta que (junto con mi respuesta) he decidido incluir como addenda en esta recopilación, por considerarla de sumo interés para quienes día a día ponemos todo nuestro empeño en enseñar las nociones más elementales de Derecho penal. Singularmente contra alguno de sus representantes, como fue el caso de mi querido amigo, y admirado escritor, Manuel Rivas, a quien desde Introducción
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comunicación afines a los Gobiernos de España y de Galicia y con la impagable contribución jurídica del entonces Fiscal General del Estado, el tristemente célebre Jesús Cardenal. A ello siguió inmediatamente el episodio de la dinamitación de la comisión de investigación creada en el Parlamento de Galicia, debida a la negativa a comparecer en ella manifestada por todo el personal que se hallaba al servicio de la Administración central del Estado, en cumplimiento de una orden del secretario de Estado de Organización territorial, Gabriel Elorriaga, en el papel de inductor de dichas desobediencias (lo que, por cierto, no ha desembocado hasta el momento en actuación procesal alguna). Posteriormente, a los pocos meses, se recrudeció la ofensiva gubernamental en el caso Prestige, tras producirse la imputación de algunas autoridades del Gobierno español por el juez de Corcubión, confirmada por la Audiencia Provincial de A Coruña. Asimismo, en la España de la era Aznar se sucedieron otros episodios de manipulación informativa, especialmente con motivo de la guerra de Irak, el Yak-42 o la matanza terrorista de Atocha, y se suscitaron también en nuestra sociedad debates sobre relevantes cuestiones en el ámbito del Derecho penal, que fueron acompañadas por reformas del Código penal (en algunos casos, insólitas), gestadas por el ignoto oráculo jurídico-penal del ministro Michavila. Todas estas materias constituyeron un verdadero venero de inspiración para mis contribuciones periodísticas, el cual se vio acrecentado por la realidad criminológica cotidiana y por la activa participación de los que en la doctrina penal conocemos como gestores de la moral colectiva, trátese de los
aquí expreso mi solidaridad en apoyo de la demanda presentada en defensa de su honor contra un medio de comunicación madrileño. Así lo entendieron también aquellos alumnos de la Facultad de Derecho de A Coruña que en todos los tablones del centro fijaron fotocopias del artículo que publiqué el 23-1-2003, citado supra en la nota 1. 20
Introducción
gestores atípicos (señaladamente movimientos feministas), trátese de los típicos (el nacional-catolicismo y la oligarquía tradicional). Aunque a estas alturas de la vida uno lleve ya muchas páginas escritas sobre Derecho penal (y haya cultivado todos los géneros de la especialidad, desde el trabajo original de investigación hasta el Manual, desde el análisis extenso hasta la nota sintética, pasando por el comentario jurisprudencial, la recensión o el prólogo), debo reconocer que el que podemos convenir en denominar género periodístico-jurídico de divulgación no fue, desde luego, el más fácil, en la medida en que se trataba de escribir una columna que pudiese ser comprendida por el mayor número posible de lectores sin renunciar a exponer algunas áridas cuestiones de la teoría jurídica del delito. En este sentido, he de confesar que siempre he puesto un especial empeño en escribir tratando de respetar a ultranza tres pretensiones básicas, que, pese a ser elementales en otros tiempos, parecen completamente erradicadas del panorama narrativo actual: oraciones con sujeto, verbo y predicado; las comas en su debido sitio; y un relato que, estructurado con los marcadores textuales justos, cuente con planteamiento, nudo y desenlace. Por lo demás, en lo que atañe al contenido material de los textos, me interesa insistir en que se trata de artículos sobre temas jurídico-penales y redactados de conformidad con las reglas y criterios de interpretación reservados para las normas penales. De ahí que en este libro el lector no encontrará genuinos artículos de opinión en el sentido en el que se inscriben muchas de las columnas publicadas en los periódicos, en las que escritores no juristas ofrecen una peculiar y personal visión (¡jurídica!), al estilo de una especie de trasunto de la escuela del Derecho libre, en donde lógicamente ya no se trata de indagar aquello que fue establecido por la norma, o sea, el sentido objetivo de la ley, Introducción
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sino lo que el intérprete (un aventurado intérprete no penalista) considere conveniente5. Por mi parte, he puesto especial empeño en conseguir que el lector encontrase en estos artículos una actividad fundamentalmente cognoscitiva (un acto de conocimiento) y no, por supuesto, un acto de voluntad creador de preceptos jurídicos, de tal manera que mi opinión estuviese siempre sometida a refutación (jurídica), a diferencia de aquellas otras opiniones que, precisamente por consistir en meros juicios de valor (y en muchos casos en puros juicios de intenciones), ni siquiera están sujetas al límite de la veracidad6. Ciertamente hay algunos artículos en los que no me limito a interpretar el Derecho vigente, sino que doy mi opinión sobre la legitimidad político-criminal de determinados delitos o de reformas que se proponen; mas también en este caso utilizo los criterios usualmente manejados en la doctrina penal sobre la justificación del Derecho penal en el marco de un Estado de Derecho, que exige tener en cuenta la antinomia que en el fondo del problema del castigo late entre lo punitivo y lo jurídico (entre utilitarismo y derechos humanos), o sea, entendiendo que el Derecho penal se justifica por su utilidad (por sus efectos preventivos), pero sólo dentro de ciertos límites en los que se expresa la idea de justicia distributiva propia de un Estado de Derecho. Y, a tal efecto, siempre he tenido
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No obstante, hay que reconocer que desgraciadamente no son pocas las sentencias en materia penal que han sido redactadas por jueces que también parecen inscribirse en la escuela del Derecho libre. No oculto que esto es algo que siempre me ha disgustado. Por ello, en torno a este punto confieso que soy un orteguiano contumaz y que entiendo que, efectivamente y aunque sea en un periódico, las posibilidades son sólo tres: o se tiene algo que decir (por ser alguien cualificado para decirlo), o se hace literatura o se calla uno. Desgraciadamente, en la actualidad sigue teniendo plena vigencia la conocida frase de AZAÑA: si cada español opinara de lo que sabe, y sólo de lo que sabe, se haría un gran silencio, que podríamos aprovechar para el estudio. 22
Introducción
presente algo que frecuentemente se olvida, a saber, que — como escribe FERRAJOLI— el Estado de Derecho no es un fin sino un medio y que, por tanto, no puede defenderse mediante su negación (o sea, mediante la vulneración de los principios garantísticos). Obviamente, todo lo anterior no implica renunciar a que en algunos de mis artículos pueda tener cabida un margen para expresar la ideología o las creencias éticas propias. Lo contrario sería absurdo. Es más, hay también un pequeño margen para la crítica estrictamente política, como lo hay para el humor. En este sentido, un lector objetivo podrá deducir, con razón, que algunos de estos artículos han sido especialmente críticos con los gobernantes del PP en España y en la Xunta de Galicia. Pero, más allá de la escasa simpatía que dichos gobernantes me despiertan, habrá de convenirse conmigo en que dicha censura posee una sencilla explicación: de un lado, porque dichos gobernantes han ejercido el poder (absoluto) durante la mayor parte del periodo en el que escribo mis columnas y éstas tienen que ser, por fuerza, particularmente críticas con quienes en un momento determinado ostentan el poder y poseen, por ello, la capacidad para legislar y las mejores oportunidades para expresar las opiniones jurídicas más disparatadas; de otro lado, porque el equipo político articulado a partir del eje Aznar-Cascos-Zaplana-AcebesMichavila-Trillo-Fraga, complementado por Cardenal (en su condición de Fiscal sumiso al poder y no de Fiscal defensor de la legalidad) y por Hernando (en su condición de presidente del ultrapolitizado CGPJ, e inventor del famoso delito de «desobedecimiento») ha sido especialmente fructífero como semillero de temas jurídico-penales. Tal equipo es irrepetible en cuanto a su idoneidad para echar por tierra los principios básicos de un Derecho penal garantista y, en general, para socavar la esencia de la democracia liberal, desde el momento en que las «modestas verdades de hecho» (de las que nos habla HANNAH ARENDT) Introducción
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