Skip to main content

1_9788413552576

Page 1

historia del derecho en América Latina

Ana María Serna

Ana María Serna Durante décadas, una aparente contradicción jurídica facilitó la censura de la libre expresión de las ideas y opiniones por medio de la prensa escrita. Los artículos 6º y 7º de la Constitución garantizaban la libertad de expresión e imprenta, siempre y cuando no se atentara contra la vida privada de las personas. Al mismo tiempo, el Código Penal consideraba que ciertas expresiones podían calificarse como delitos contra el honor: la injuria, la calumnia y la difamación. Cada vez que un periodista fue acusado de tales delitos, que supuestamente rebasan la libertad que le era conferida por la ley, se generó un significativo debate jurídico entre abogados, jueces, ministros de la Suprema Corte y los propios acusados. En este espacio discursivo operó un doble ejercicio hermenéutico que interpretó tanto los textos periodísticos como la ley para determinar qué escritos calificaban como delitos y habían de ser castigados con multas, prisión, la clausura de talleres e imprentas y el retiro de la publicación. Las conclusiones de estos acalorados debates jurídico-hermenéuticos que se registran en este libro, marcaron el devenir de la esfera pública mexicana y el trabajo cotidiano de muchos periodistas.

historia del derecho en América Latina

DOLO Y MALICIA Regulación del lenguaje, criminalización del periodismo y libertad de expresión en México, 1901-1931 DOLO Y MALICIA

La colección “Historia del derecho en América Latina” pretende funcionar como un espacio de encuentro para las diferentes historiografías jurídicas de la región, ofreciendo además una plataforma editorial para los mejores y más novedosos estudios en la disciplina. Con miras a promover una participación más fructífera de los historiadores del derecho en la renovación de nuestra cultura jurídica, nos interesa apoyar la publicación de trabajos que exploren, con una perspectiva histórica, las múltiples relaciones del derecho con la sociedad, la cultura, la política y la economía, es decir, que no reduzcan la historia del derecho al análisis formal de normas antiguas. La premisa central de la colección es que el derecho sólo resulta plenamente comprensible a la luz de la realidad que le da forma y en la que a su vez influye de muy distintas maneras. Por eso nos importa especialmente impulsar aquellos estudios que aborden tanto las dimensiones culturales del derecho –sus cambiantes significados históricos– como su experiencia concreta, es decir, su aplicación y vigencia efectiva en la vida social, tal y como puede reconstruirse a partir de fuentes judiciales y administrativas.

historia del derecho en América Latina

Ana María Serna es doctora en Historia de América Latina y maestra en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Chicago. Profesora investigadora del Instituto Mora en México y directora de Secuencia, Revista de Historia y Ciencias sociales. Especialista en historia social y en temas relacionados con la Revolución Mexicana como la historia del petróleo, los extranjeros en México y el periodismo. Entre sus publicaciones recientes están: “Journalists on trial: The press, censorship, and the Law, 1898-1920” en Gillingham Paul, Lettieri Michel (edit.), Journalism Satire and Censorship in México, Albuquerque, University of New Mexico Press, 2018. “Se solicitan reporteros”. Historia oral del periodismo mexicano en la segunda mitad del siglo XX. México, Instituto Mora, 2015. Un análisis de los casos relativos a la libertad de imprenta. Los juicios de amparo de Filomeno Mata Rodríguez en 1901 y 1910, México, Suprema Corte de Justicia de la Nación, 2013. Manuel Peláez y la vida rural en la Faja de Oro. Petróleo, revolución y sociedad en el norte de Veracruz, 1910-1928, México, Instituto Mora, 2009.


DIRECTOR DE LA COLECCIÓN Pablo Mijangos y González CIDE, México Consejo editorial Alejandro Agüero

Universidad Nacional de Córdoba, Argentina

Mario Alberto Cajas

Universidad ICESI, Colombia

José Ramón Cossío

El Colegio Nacional, México

Tamar Herzog

Harvard University, Estados Unidos

Timothy M. James

University of South Carolina at Beaufort, Estados Unidos

Andrés Lira

El Colegio de México, México

José Reinaldo de Lima Lopes Universidad de São Paulo, Brasil

Marta Lorente

Universidad Autónoma de Madrid, España

Bianca Premo

Florida International University, Estados Unidos

Carlos Ramos

Tribunal Constitucional de Perú, Perú

Elisa Speckman UNAM, México

Víctor Uribe-Urán

Florida International University, Estados Unidos


DOLO Y MALICIA REGULACIÓN DEL LENGUAJE, CRIMINALIZACIÓN DEL PERIODISMO Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN MÉXICO, 1901-1931


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Javier de Lucas Martín

Ana Cañizares Laso

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González

Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Marta Lorente Sariñena

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Catedrática de Derecho Constitucional e Internacional en la Universidad de Colonia (Alemania) Miembro de la Comisión de Venecia

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


DOLO Y MALICIA REGULACIÓN DEL LENGUAJE, CRIMINALIZACIÓN DEL PERIODISMO Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN MÉXICO, 1901-1931

ANA MARÍA SERNA

tirant lo blanch Ciudad de México, 2021


Copyright ® 2021 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex.

HISTORIA DEL DERECHO EN AMÉRICA LATINA Director:

Pablo Mijangos y González

D. R. © Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora Calle Plaza Valentín Gómez Farías 12, San Juan Mixcoac, CP 03730, Ciudad de México www.mora.edu.mx ISBN Instituto Mora: 978-607-8793-09-9 © EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Av. Tamaulipas 150, Oficina 502 Hipódromo, Cuauhtémoc 06100, Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-1355-257-6 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Catalogación en la publicación (CIP) CIP INSTITUTO MORA. BIBLIOTECA ERNESTO DE LA TORRE VILLAR Nombres: Serna, Ana María. Título: Dolo y malicia: regulación del lenguaje, criminalización del periodismo y libertad de expresión en México, 1901-1931 / Ana María Serna. Descripción: Primera edición | Ciudad de México: Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora: Editorial Tirant lo Blanch, 2020 | Serie: Colección Historia del Derecho en América Latina. Identificadores: ISBN: 978-84-1336-476-6 Palabras clave: México | Libertad de expresión | Libertad de prensa | Periodistas | Lenguaje | Censura | Juicios | Administración de justicia | Opinión pública | Ética | Política y gobierno | 1910-1931 | Flores Magón, Ricardo, 1873-1922 | Barrera Peniche, Alfonso, 1918 m. | Menéndez González, Carlos Ricardo, 1872-1961 | Sánchez Santos, Trinidad, 18591913 | Cabrera, Luis, 1876-1954 | Breceda Mercado, Alfredo, 1886-1967 | Garza vda. de Martínez, Crescencia |. Clasificación: DEWEY 323.445 SER. d | LC PN4735 S4.


ÍNDICE

Agradecimientos 13 Introducción 17 Capítulo I. ¡Muera la tiranía! 1901. De honor y liberalismo Ricardo Flores Magón y socios vs. el ejército mexicano “Los tribunales militares no son competentes para conocer los delitos de imprenta” A los periódicos les ha dado por la política

33 33 43 59 65

Capítulo II. “No es la palabra la que difama, es la conducta la que avergüenza” Félix Mascareño vs. Alfonso Barrera Peniche ¿Difamación con dolo o reclamo de rendición de cuentas? El histrión civil

73 73 87 95

Capítulo III. Ludibrio del Alto Tribunal Felipa Pompeya viuda de Arjonilla vs. Carlos R. Menéndez Preceptos dignos de la Edad de Piedra de la Humanidad

101 101 129

Capítulo IV. El recurso de los palos es el zapatismo en el gobierno 133 Francisco I. Madero vs. Trinidad Sánchez Santos 133 El guerrillero 138 Malicia 145 La pírrica censura maderista: La Porra, la ley y Nueva Era 147


Nueva Era: ¿arma de propaganda maderista o periódico independiente? Al calabozo

154 165

Capítulo V. Axiomas ungidos por la persecución y el martirio 195 La Administración de Justicia frente al tribunal de la opinión pública 195 La señora Crescencia Garza viuda de Martínez 208 La familia Martínez Garza 213 El expediente zapatista de Crescencia 1913-1914 218 Verano de incertidumbre 227 Capítulo VI. El truculento abismo del tintero judicial El infinito circo negativo de lo no definido por la Constitución Cirugía social La risa es un triunfo que sólo afecta a los cerebros áridos Justicia inmanente Antídoto contra el envenenamiento procaz ¡Caíste, gladiador, pero tu ejemplo perdura!

243 243 259 269 276 289 296

Capítulo VII. Lettre de cachet 297 Hombre de dos almas 297 La tempestad 307 Escarnio de nuestro juicio de garantías 315 El escándalo del complot 321 Conclusiones 339 Anexo 1 343 Cuadro 1. Casos relativos a la libertad de expresión, 1887-1910 344 Cuadro 2. Casos relativos a la libertad de expresión, 1900-1940 350 Índice onomástico

355

Bibliografía 367


para Inés, María y Víctor


AGRADECIMIENTOS

El trayecto que recorre un historiador desde que se formula una pregunta que lo mueve a volcarse sobre los archivos hasta que su trabajo toma la forma de un libro, es un proceso largo. A veces uno siente que transita por un camino empedrado, oscuro y polvoriento, sinuoso. Otras veces los emocionantes hallazgos provocan descargas de adrenalina, esa lúcida sensación de bienestar que provoca la certeza de todo descubrimiento. Afortunadamente, he navegado por esta mar agitada de los vuelcos de la investigación de la mano de un grupo de personas queridas, brillantes, sensibles y gentiles. Este proyecto se ha podido concretar gracias al apoyo y el financiamiento de varias instituciones. Menciono en primer lugar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ha mostrado una encomiable y necesaria voluntad de apertura al abrir los acervos de su Archivo Histórico a los investigadores, facilitando el acceso a los expedientes en formatos digitales. La Suprema Corte ha hecho un importante esfuerzo para difundir el trabajo histórico invirtiendo recursos materiales y humanos en la publicación de estudios sobre la historia del sistema judicial mexicano. Además de resaltar este espíritu que ha venido propiciando y promoviendo la pluralidad y la construcción de un conocimiento que abona al fortalecimiento de nuestras estructuras democráticas, agradezco particularmente el trato tan amable y profesional que siempre he recibido de las personas que trabajan en el Alto Tribunal. Entre ellas agradezco particularmente a Laura Ortiz Valdés, Diana Castañeda Ponce, María Beatriz Pinedo Corrales y Cynthia Rebeca Sánchez Pérez del Centro de Documentación y Análisis, Archivos y Compilación de Leyes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Ellas 13


14

DOLO Y MALICIA

han mostrado una gran sensibilidad histórica y acompañaron este estudio y su publicación en diferentes etapas. Hace ya diez años que recibí una invitación para colaborar con la Suprema Corte de Justicia de la Nación en el esfuerzo de compartir el valor de su archivo con el resto de la sociedad y hacer una evaluación histórica de los asuntos relativos a la libertad de expresión. Acepté con gran honor ese llamado. Con este libro espero hacer justicia a los ministros que han compartido conmigo y con otros historiadores la enorme responsabilidad de procurar que nuestro atribulado país fortalezca su cultura jurídica. Esta investigación ha sido financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Sistema Nacional de Investigadores y el Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora. Este apoyo institucional me ha permitido dedicarme al trabajo de investigación desde hace 22 años con plena libertad de pensamiento y autonomía. En las céntricas casonas del barrio de Mixcoac, aisladas del barullo citadino que las rodea he encontrado un espacio de paz para aprender, rodeada de colegas y alumnos brillantes donde todos colaboramos con gran camaradería y respeto mutuo. Es un privilegio formar parte del equipo del Mora porque trabajo con gente muy solidaria. Agradezco particularmente a aquellos que han dedicado su tiempo para producir este libro y llevarlo a las manos del público: Héctor Zarauz, Yolanda Martínez, Sindia Navarrete, Jorge Galindo, Yessica Estrada, Yazmin Cortés, Sergio Morales, Arlett Castañón, Guillermina Peralta, Lorena Botello, Rodrigo Laguarda, Miguel Ángel Jurado, Lilia del Río, Lupita Arce, Vero Vivanco, Teresa García, Verónica Vivanco, Guadalupe Villa, Marisa Pérez, Silverio Rodríguez. Especialmente, agradezco el brillante trabajo de corrección de Estela García Concileón. Agradezco también la invitación del Dr. Pablo Mijangos para publicar los resultados de mi trabajo en esta colección y a los editores de Tirant lo Blanch. Este trabajo se sustenta en una enorme cantidad de documentos que se resguardan en importantes instituciones nacionales y extranjeras. Tuve un contacto especial con algunos de los responsables de estos acervos, que me facilitaron materiales indispensables para este libro: José Montelongo y Ricardo Esparza de la Nettie Lee Benson Collection en la Universidad de Texas, en Austin, y Aurea Ruiz de Gurza, coordinadora de los fondos reservados del Centro Cultural Universitario Tlatelolco de la unam que me proporcionó la maravillosa caricatura de Naranjo que ilustra la portada.


AGRADECIMIENTOS

15

Hace años, este estudio recibió un primer impulso de la Fundación Prensa y Democracia. También tuve la enorme fortuna de realizar una estancia sabática en el David Rockefeller Center for Latin American Studies de la Universidad de Harvard donde pude convertirme otra vez en estudiante de tiempo completo asistiendo al seminario de Robert Darnton. “Don Robert”, como le llaman en mi familia, me abrió todo un mundo. Asimismo, muchos de los párrafos de este libro continúan un diálogo que inicié hace años con mis queridos maestros Ricardo Pérez Montfort, Claudio Lomnitz y Friedrich Katz. Agradezco mucho también a algunos generosos colegas que me encaminaron por rutas importantes para resolver esta investigación: Martha Rocha, Timothy James, Catherine Andrews, William Suárez-Potts y Laura Adriana Hernández que me ha compartido documentos y emotivas y dolorosas reflexiones sobre la historia de su valiente familia. Mis queridos amigos del Seminario Esfera Pública, Cultura y Ciudadanía merecen un crédito especial porque enriquecieron y ampliaron los alcances de este libro: Carlos Castañeda, Carla Zurián, Flavia Cesarino Costa, Rocío Barrionuevo, Héctor García, José Luis Ortiz Garza, Genoveva Flores, Vanessa Freije, Álvaro Vázquez, Juan Francisco Serrano, Ariadna Guerrero y Mónica Quiroz. Con ellos he aprendido mucho. Hemos creado un espacio académico donde la lectura y la conversación se han vuelto un enorme placer. Un grupo de jóvenes intuitivos, inteligentes y muy trabajadores son el alma de este libro. La valiosa compañía cotidiana de Clara López López que siempre me ayuda, con mucha dedicación y cuidado, a convertir mis desordenados manuscritos en libros y artículos académicos, fue una ayuda invaluable. Gracias al programa de becarios del Instituto Mora, esta investigación recibió una fuerte inyección de vitalidad. Cuatro jóvenes historiadores invirtieron mucho de su tiempo, inteligencia y energía para facilitarme y acelerar el trabajo de archivo: David Alfonso Bolaños, Julio Pacheco, Brenda Ramírez Obregón y Fausto Adriano Arellano. Sin ellos, nunca hubiera completado la trama de los complejos juicios que protagonizaron los periodistas mexicanos que aquí cobran vida. También agradezco con especial cariño a Jessenia Sánchez, otra joven inteligente y dulce con la que convivo todos los días y siempre resuelve todo lo que hay que resolver. Otras personas que admiro mucho son parte importante de este libro. Mi querido hermano Carlos Serna, reputado jurisconsulto y temible litigante, me resolvió muchas dudas a lo largo del camino y leyó este manuscrito


16

DOLO Y MALICIA

en una etapa temprana. Su paciencia para explicarme conceptos legales, definiciones y procedimientos judiciales, me alivianó la carga que enfrenté al tratar de conciliar el oficio de historiar con mi profunda ignorancia en la materia del Derecho. Carlos fue el primer lector al que me atreví a compartirle esta historia. Gracias a su visto bueno, me animé a seguir adelante. Otras tres queridas lectoras también me dieron la confianza necesaria para presentar este texto al proceso de dictamen y edición. Carla Zurián, Rocío Barrionuevo y Genoveva Flores se tomaron el tiempo de leerme y darme sus inteligentes observaciones. Mi querido amigo Carlos Castañeda me ha guiado con lecturas y complejas explicaciones filosóficas que me ayudaron a comprender que los asuntos que agobiaron a los periodistas de antaño han sido preocupaciones centrales de los más importantes pensadores del mundo occidental. Mi camarada Pedro Pablo Martínez asoma las narices en este proyecto. Todas estas páginas deben reflejar por algún lado nuestra enorme capacidad de hablar durante horas para tratar de resolver problemas importantes de la vida y chismear con lucidez. Pertenezco al clan de la familia Serna cuyo patriarca, mi padre Ricardo, siempre ha sostenido nuestra vida y nuestras aventuras intelectuales con bondad, inteligencia y gran sentido del humor. Ricardo, Rich, Mary Tere, Enrique, Lucinda, Rocío, Lourdes, Carlos, Fernanda y Silvia son esa feliz comparsa con la que siempre bailo acompañada. A Mayte le agradezco algo muy especial. Nada como su reciente interés de estudiar Historia me ha hecho sentir que mi trabajo tiene sentido. Mi otra familia, Claudia Toscano y Nicole O’Farrill son parte importante de mi vida y de mis proyectos. A Bugsy que nos dio un enorme susto cuando casi terminaba este escrito, le agradezco que siga por aquí para celebrar conmigo. Este libro es para mis tres amores y existe gracias a ellos. Para Víctor que siempre está, siempre feliz, siempre dispuesto y amoroso. Es para Inés y para María, mis hermosas niñas a las que tengo que darles las gracias por haber nacido. Jamás han sido un distractor de mis tareas académicas. Por fortuna, le han robado muchas y muy felices horas a esta investigación.


INTRODUCCIÓN El campo de la literatura no resultó ser tan estéril. Por mucho que en él hubieran quemado a fuego todo lo que nutre y abreva la vida, algo vivo creció. Aleksandr I. Solzhenitsyn.1 “¡La calumnia! ¿Quién no tiembla ante el más infame de todos cuantos agentes dispone la envidia? ¿Dónde está el hombre capaz de ver con fría calma cómo se desmoronan una a una todas las paredes que forman el edificio de una bien sentada reputación, al insensible y sutil soplo de la calumnia? ¿Quién puede contener su indignación al verse objeto de falsas imputaciones? ¿Quién no se desespera cuando al presentarse ante los hombres escucha el siniestro murmullo que hiela la sangre del más osado y el cual produce una voz ladina, penetrante, que resuena como un trueno dentro del alma, mientras que apenas la oyen sus oídos que le dice: ¡Aparta! ¿Quién no huye despavorido y se esconde en el más oculto rincón de su morada al escuchar la sentencia infamante que pronuncia una tribuna de jueces invisibles a instancia de un acusador desconocido? ¡Réprobos mafiosos que lanzasteis la infamia, hay un infierno especial para vosotros! Pedro Lamicq.2

1 2

Solzhenitsyn, Memorias: Coces al aguijón, 1977, p. 15. Lamicq, La parra, la perra, la porra, 1915, pp. 78-79.

17


18

DOLO Y MALICIA

Entre los recuerdos de su dolorosa juventud en la Unión Soviética,

Aleksandr Solzhenitsyn, un escritor cuyo talento literario tuvo tan largo alcance que alarmó profundamente al aparato represor del partido, describe cómo una de las revoluciones sociales del siglo xx, implementó la censura como persecución violenta y descarnada, con castigos corporales y daño psicológico estructurados desde las alturas del poder central de un Estado autoritario. A pesar de haber sufrido lo indecible, de verse obligado a recordar sus escritos de memoria porque plasmarlos en una hoja de papel era demasiado peligroso, Solzhenitsyn mantuvo la certidumbre en la fuerza de la palabra escrita. Sus libros sobrevivieron. Tarde o temprano, su literatura germinó a pesar de la poderosa argamasa de acero del autoritarismo soviético. Los lamentos de Pedro Lamicq enfrentan la expresión de la palabra desde un plano horizontal, surgen de aquel espacio donde los hombres se destrozan los unos a los otros, manipulando con maestría la violencia del insulto público. Lamicq fue un hombre cercano a Francisco I. Madero, el primer presidente elegido democráticamente en México en el siglo xx. Vivió a flor de piel los resultados funestos de la libertad de expresión, cuando una prensa lenguaraz masticó vidas, atizó la violencia y el miedo. Ambos testimonios secretan los jugos biliares de la angustia que fueron dejando a su paso dos de las revoluciones sociales más importantes del siglo xx, en relación con los asuntos relativos a la libertad de expresión. Los escritos de Solzhenitsyn dejaron un rastro de lo que pudo florecer si el Kremlin hubiera aflojado los grilletes a los escritores. Lamicq escribió desde el México de 1915 para registrar un fenómeno inverso. En México, al destaparse la válvula de presión de un Estado autoritario, la palabra escrita buscó su camino como caballo desbocado. La ciudadanía ejerció el derecho a la crítica, pero al mismo tiempo se abrió una estela de dolor y violencia al demostrase que la injuria era un elemento esencial de la cultura pública mexicana y una herramienta de trabajo de todos aquellos que participaron en las publicaciones periódicas con contenido político. Estas páginas cuentan la historia de los avatares de la libertad en el convulsivo México de la primera mitad del siglo xx. Tan abstracto y elevado concepto, fue llevado y traído por todo espíritu revolucionario de aquella época, por todo libertario armado, por todo utopista aferrado al anhelo de que nuestro país, sin el lastre de un viejo y mañoso militar como Porfirio Díaz, saldría de la penumbra. Hablar de libertad en toda la amplitud del


INTRODUCCIÓN

19

término sería un ejercicio más que pretencioso. Me concentro entonces en una de sus manifestaciones tangibles: la libertad en el sentido jurídico, en el espacio específico de la libertad de expresión, particularmente la libertad de imprenta.3 Con lo escrito en estas páginas he hecho un esfuerzo para responder cómo afectó la revolución de 1910 a la libertad de prensa. ¿Mejoraron las condiciones para que los periodistas ejercieran su profesión?, ¿la ciudadanía contó desde 1910 con un marco de apertura para ejercer la crítica y cuestionar el desempeño de los gobernantes? Durante el régimen de Porfirio Díaz, la prensa se controló echando mano de la ley y por medio de los tribunales. Los periodistas cumplieron penas de prisión en innumerables ocasiones, pero si se revisa de cerca, no es exagerado decir que la censura se implementó con apego a la ley. Aunque se habla primordialmente de la corrupción y venalidad de los jueces, misma que no terminó por obra y gracia del levantamiento armado de 1910, aquí propongo ir más allá y analizar los pormenores de cada caso donde se aplica la ley y se cuestiona el ejercicio subjetivo de su interpretación. Siguiendo esta línea, la lógica indica estudiar el periodo revolucionario bajo el mismo rasero. Entonces, he seguido dos vetas de trabajo: los cambios en la legislación a partir de 1910 y la aplicación de dichas leyes tanto en el ejercicio periodístico como en la práctica judicial. Con el eje conductor de las fuentes judiciales, analizo los procesos de regulación del lenguaje en la esfera pública mexicana, desde los inicios del siglo xx cuando languidecía la dictadura de Porfirio Díaz, para cerrar en 1931 cuando la revolución se congregaba en un partido que iba logrando amarrar las innumerables luchas por el poder entre jefes revolucionarios, en un mando unificado que lograría la disciplina suficiente para generar acuerdos y negociaciones internas.4 Estos procesos judiciales afectaron profundamente la vida de Enrique Flores Magón, Ricardo Flores Magón, Alfonso 3

Jorge Adame Goddard, “Libertad”, “Libertad viene del latín libertas que indica la condición del hombre no sujeto a esclavitud. En sentido jurídico, la libertad es la posibilidad de actuar conforme a la ley, […] su ámbito comprende obrar para cumplir las obligaciones, no hacer lo prohibido ni mandado. Esta concepción supone que la ley es un mandato racional, de modo que actuar conforme a la ley, equivale a actuar conforma a la razón. En el derecho constitucional se habla de algunas ‘libertades’ fundamentales como la libertad de imprenta, la libertad de educación, la libertad de tránsito, etc. Aquí la palabra denota un derecho subjetivo, es decir, el derecho que tienen las personas de difundir sus ideas, educar a sus hijos, a entrar y salir del país, etc. Mientras se respeten esos derechos en una sociedad determinada, podrá decirse que los hombres actúan en ella con libertad”, Diccionario Jurídico Mexicano, 2016. pp. 2365-2366. 4 Archivo Histórico de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (ahscjn), Archivo Histórico del Distrito Federal (ahdf), Archivo General dela Nación (agn) y Semanario Judicial de la Federación.


20

DOLO Y MALICIA

Barrera Peniche, Carlos R. Menéndez, Trinidad Sánchez Santos, Crescencia Martínez y Luis Cabrera. Estos escritores protagonizan esta historia, aunque muchos otros pasaron por trances similares que no logré documentar con tanto detalle. A lo largo de esas tres décadas corrieron en paralelo algunos fenómenos sociopolíticos que modificaron el esquema de censura del porfiriato. La revolución llevó consigo una demanda generalizada para que se respetaran las garantías individuales. Entre estas tuvo una relevancia especial la libertad de expresión. Como consecuencia, se modificó parcialmente la legislación al respecto. Al mismo tiempo, con la profunda debilidad del Estado, incrementó la independencia de algunos sectores del sistema judicial y el trabajo periodístico se fue modernizando paulatinamente. En el carril contrario, caminaban aún concepciones y prácticas ancladas en una rancia tradición cultural y política que inclinaba la balanza de la sociedad a regular la expresión de la palabra. Dando seguimiento a una serie de juicios que involucran a periodistas que solicitaron el amparo de la Suprema Corte contra diversos actos de las autoridades, este trabajo reconstruye las contradicciones y desencuentros de una legislación en materia de imprenta que dio pie a interpretaciones contrapuestas. En ciertos casos, la lectura de dicha ley reprimió la libertad de los hombres y mujeres de prensa; en otros, la misma ley se aplicó con mayor liberalidad. Por una premeditada estrategia o por los giros propios de cada juicio, la mayor parte de los asuntos relativos a la libertad de imprenta que he identificado durante el periodo revolucionario fueron a su vez calificados como delitos contra el honor.5 Por esto, la mayoría de los juicios aquí examinados se colocan en el terreno de lo penal, de la criminalización del uso del lenguaje y de los pormenores jurídicos que atañen a los diversos formatos que toma (difamación, calumnia, injuria y ultraje).6 Por lo mismo, uno de los asuntos centrales que analiza este libro es la historia de la honra y sus aflicciones.7 Acusar a los periodistas de atentar contra el 5

Véase Anexo, cuadros 1 y 2. Estos delitos se consignan en varios artículos del Código Penal y no tienen variaciones sustanciales en los códigos penales de 1871, 1929 y 1931. Véase Código Penal para el Distrito y Territorios Federales, 1906; Código Penal para el Distrito y Territorios Federales, 1929 y Código Penal para el Distrito y Territorios Federales, 1931. 7 El licenciado Isidro A. Montiel y Duarte definió en 1878 la honra como la palabra que “Quiere decir como adelantamiento señalado con loor que gana el home por razon del logar que tiene ó por fecho conocido que face ó por bondat que en el ha”. Montiel y Duarte, Vocabulario de jurisprudencia, 2007, p. 140. 6


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788413552576 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu