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RENOVACIÓN DE LA FILOSOFÍA SOCIAL IBEROAMERICANA Orientaciones para salir del laberinto del Estado-nación y (re)humanizar la globalización

Antonio Sánchez-Bayón

Universidad Loyola Andalucía

Valencia, 2013


Copyright ® 2013 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant.com).

© Antonio Sánchez-Bayón

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es ISBN: 978-84-15731-29-0 MAQUETA: PMc Media Si tiene alguna queja o sugerencia envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia por favor lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


Índice Prólogos: americano y europeo................................................................... 9 (Prof. Dr. A.R. Coll) y (Prof. Dr. L.M.ª Gómez) Nota del autor................................................................................................. 17 Capítulo 1 Presentación:................................................................................................... 23 galeato a favor de Iberoamérica, su humanismo y su cultivo Capítulo 2 Filosofía política iberoamericana: un viaje de conocimiento sanador....................................................................................................... 29 (acerca del compañero de viaje, los bártulos, la brújula y las postas del camino) Capítulo 3 Primeros pasos hacia el diagnóstico: crisis, malestar y tretrapatía..... 39 (superación ideológica vía poética para una revitalización política entre generaciones) Aproximación a la crisis................................................................................. 39 Malestar social y alienación personal........................................................... 42 Relaciones intergeneracionales como parte de la historia clínica............. 45 Bárbaros v. civilizados: manifiesto de los odiseos iberoamericanos............ 56 A los precarios de la globalización: ¡despertad generación!...................... 58 Entonces, ¿cuál es esa precaria generación de la globalización?............... 59 Yo denuncio: paremos la prodigalidad de los centauros de posguerra.... 62 De centauros y sísifos, y del meollo de su ideología................................... 63 De la prodigalidad mientras los odiseos sigamos emboscados y errantes................................................................................................................ 73


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Índice

Una hoja de ruta para transitar a la sociedad del conocimiento............... 74 “P.s. si no es por el bien común, sea entonces por evitar un mal mayor” 78 Capítulo 4 A medio camino del pronóstico: de la inmunodeficiencia al contagio masivo........................................................................................................ 83 (medidas de contención frente al contagio neobárbaro y los anticuerpos humanistas) Pérdida de anticuerpos: dilapidación del capital cultural hispánico........ 89 De los intelectuales a la intelectualidad: síndromes de Quirón, de Siracusa y de Frankenstein............................................................................. 103 El rapto de la universidad: sin fundamentos y hacia la hibridación irreversible........................................................................................................ 111 En el nudo gordiano: adiós al humanismo y bienvenida a las leyendas negras.......................................................................................................... 124 Capítulo 5 Cerca del oasis terapéutico: de transfusiones y tratamientos holísticos para la revitalización humanista.......................................................... 137 (Iberoamérica, entre el mito y la realidad) La transfusión: del humanismo hispánico al iberoamericano.................. 138 El trasplante: cultura(s) iberoamericana(s).................................................. 139 La terapia: ¿Iberoamérica entonces? entre el mito y la realidad................ 140 Capítulo 6 Epílogo: ¿entonces qué?................................................................................ 153 (Iberoamérica como referente humanista para la globalización) Humanismo de Iberoamérica glocal y más allá.......................................... 158 Corolario: ¿humanismo iberoamericano?................................................... 164 Entonces, ¿alguna lección más?..................................................................... 165


Prólogos: americano y europeo

(Prof. Dr. A.R. Coll) y (Prof. Dr. L.M.ª Gómez) PROF. DR. ALBERTO R. COLL Este es un libro singularmente radical, novedoso, y necesario. Nos viene como un refrescante vaso de agua en el desierto de nuestra civilización contemporánea. Esta civilización actualmente está basada, y opera día a día, sobre la premisa de que el principal objetivo de la existencia humana es laborar incesantemente con la meta de acumular bienes materiales y garantizar cada año un aumento en el producto domestico bruto. Hemos llegado al punto en que medimos el progreso, el avance de la civilización, y hasta la felicidad humana en términos puramente materiales. Para todos los grupos en la sociedad, y para todas las ideologías políticas dominantes tanto de derecha como de izquierda, el producto domestico bruto se ha convertido en el legendario summun bonum. El autor de este libro, el brillante joven Antonio Sánchez-Bayón, se atreve a describir este fenómeno como un barbarismo. Irónicamente, los autores de este barbarismo provienen de los mismos bárbaros que destrozaron el gran imperio romano, los germanos, cuyos descendientes y primos espirituales, los anglo-sajones y norteamericanos, han propagado el modelo germano-anglo-sajón-norteamericano que impera en el mundo de hoy. Este modelo, cuyos evangelistas incluyen figuras tan diversas como Francis Bacon, Thomas Hobbes, Adam Smith, Jeremy Bentham, Karl Marx, y Max Weber abarca corrientes socialistas y pro-capitalistas que comparten el ideal materialista basado en la labor incesante. Una de las mitologías propagadas por ellos ha sido la elevación del modelo germano-anglosajón-norteamericano como la cumbre de la civilización, a diferencia del modelo greco-romano-mediterráneo-latino al cual se le ve como atrasado, reaccionario, y de cierta forma bárbaro en su supuesta aversión al trabajo y a la tecnología, y su exaltación del ocio.


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Nadando bravamente contra las corrientes ideológicas y culturales del mundo actual, Sánchez-Bayón señala que los barbaros son los que han propagado un falso modelo dentro del cual el individuo se convierte en sí mismo en una maquina de producción económica. Los verdaderos anti-barbaros son aquellos que, basados en la visión greco-romana-mediterránea-latina argumentan que el ocio, lejos de verse como un obstáculo al progreso, debe considerarse como el objetivo al servicio del cual nuestras actividades económicas y políticas deben ser puestas. Como bien señaló uno de los padres fundadores del modelo mediterráneo, Aristóteles, el ocio es esencial para la cultura, el desarrollo de la amistad entre los seres humanos, y la felicidad. Sin ser suficiente para el desarrollo de la cultura, el ocio es un prerrequisito indispensable para su creación y su disfrute. En el mundo actual, donde el ocio es visto con recelo como un supuesto estorbo ante las necesidades de aumentar la llamada “productividad”, hay muy poco espacio para que los seres humanos puedan desarrollarse culturalmente, o para que la amistad pueda florecer. De ahí provienen en gran parte la sustitución actual del “entretenimiento” (una de las mayores exportaciones globales norteamericanas) por la cultura, y el desolador aislamiento imperante en la sociedad actual, donde la superficialidad de Facebook reemplaza la profundidad e intimidad que solo puede proporcionar la amistad. En un mundo donde lo local y lo global se unen inexorablemente, Sánchez-Bayón nos urge a reconsiderar los méritos de la visión mediterránea-latina. En comparación con la paradigma germana, es mucho más viable y humana. La adoración de la labor incesante, exaltada tanto por Max Weber como por sus antepasados protestantes y sus descendientes modernos, nos trae una civilización sin cultura, sin amistad, y con poca felicidad, llena de seres humanos desconectados y agobiados por desordenes psicológicos que a la vez conducen a altos niveles de patologías sociales. A lo contrario, la visión mediterránea enfatiza el disfrute del momento, de la existencia humana tal y como es. Dentro de esta visión, trabajamos para vivir, en vez de vivir para trabajar. No es coincidencia que, cuando el bien común deja de medirse por el índice de aumento en el producto eco-


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nómico bruto y se mide por el índice de la felicidad humana, los países que ocupan los primeros escalones son destacados paragones del modelo mediterráneo-latino, como Francia y Costa Rica. Los japoneses y estadounidenses, que trabajan el número más alto de horas anuales en el mundo, están entre los menos felices aun si tienen un nivel material de vida más alto. Afortunadamente, el modelo mediterráneo no requiere hoy en día la esclavitud de seres humanos para su viabilidad económica. Un equivalente de la esclavitud, e infinitamente más humano, nos ofrece la oportunidad de garantizar nuestras necesidades económicas junto con amplias oportunidades para el ocio, la amistad, y la solidaridad social: los nuevos esclavos son las maquinas, la tecnología, que nos puede permitir trabajar y vivir cómodamente sin tener que emplear las enormes cantidades de labor requeridas en al periodo pre-industrial. Tenemos pues, en este libro, una propuesta de síntesis novedosa y radical, dibujada con largas y vividas pinceladas: en este nuevo siglo, mucho más global que los anteriores, reemplacemos el imperante modelo germano, que tanto barbarismo nos ha traído, con el modelo mediterráneo. La tecnología, tan amada y utilizada por los germanos y sus descendientes para atarnos a nuevas formas de esclavitud material y espiritual, la podemos usar para procurar nuestra liberación y propiciar la transición al modelo mediterráneo. Con originalidad y atrevimiento, este libro cruza rígidas fronteras ideológicas, y nos demuestra como las ideologías imperantes de izquierda y derecha comparten la misma debilidad proveniente de su adhesión al mismo modelo germánico. La nueva síntesis insiste en una readaptación al s. XXI de la visión clásica mediterránea. En este sentido, Sánchez-Bayón emerge como un pensador conservador creativo que tiene muy poco que ver con los áridos conservadurismos imperantes en el occidente actual. Nos recuerda al gran pensador suizo Jacob Burckhardt en su apego a la civilización de Atenas y Roma, y su capacidad de analizar críticamente el sofocante barbarismo en que nos han metido los discípulos de Bacon y Weber. El joven


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escritor español, que a manera de un nuevo Alexis DeTocqueville, nos había regalado en sus libros anteriores una visión original de los Estados Unidos a través de su trilogía sobre la relación entre la iglesia y el Estado en esa poderosa potencia, nos trae ahora una audaz propuesta sobre el futuro de nuestra sociedad global que merece cuidadosa lectura, amplia reflexión, e intensa consideración. Estemos o no de acuerdo con al autor, sin leer su libro y tomar en serio los argumentos que pone en la palestra nos quedaremos más pobres de lo que ya somos. Prof. Dr. Alberto R. Coll Ex Subsecretario de Defensa - EE.UU. Profesor de Derecho Internacional y Director de Estudios Jurídicos Latinoamericanos y Europeos DePaul University - College of Lauw (Chicago, EE.UU.)

PRÓLOGO DEL PROF. DR. LEÓN M.ª GÓMEZ Voy a proponer algunas reflexiones que me ha despertado la lectura de esta Renovación Filosófica Iberoamericana del doctor Sánchez-Bayón. No es tarea fácil, por el apretado y siempre sugerente contenido del libro; como su autor. Antonio Sánchez-Bayón nos ofrece un pensamiento crítico e independiente, lleno de insinuaciones y con el recurso a unos tópicos (en el viejo y preciso sentido de la palabra griega) que sin duda estimulan la curiosidad intelectual del lector. Hay también un mucho de disidencia en estas páginas, como reconoce el autor en su Nota de presentación, fruto de esa intensa experiencia académica que ha recogido una persona más joven de lo que pareciera, y con la que he tenido la fortuna de coincidir en varias de sus iniciativas y oasis culturales. En primer lugar quiero mostrar mi perplejidad por acometer un prólogo europeo, ya que siendo español debería mejor considerarme iberoamericano… Así, por otra parte, conseguiría romper esa cierta esquizofrenia que nos imputa ya el inicio del libro a portugueses y españoles. Pero bueno, hablar de América lleva necesariamente a ha-


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blar de Europa; y si mantenemos ese doble paralelismo de lo anglosajón con lo norteamericano, frente a (o mejor, junto a) lo Peninsular con lo hispanoamericano, pues no tengo más remedio que quedarme en la segunda coordenada. Y por seguir con la metáfora musical, voy entonces a escribir algunos arpegios sobre las piezas centrales de esta sinfonía de palabras. En primer lugar quiero insistir en la identidad entre lo americano (desde la Patagonia hasta el río Grande) y lo español. Por lo menos, debemos reconocer una gran uniformidad histórica (otra cosa es hacer un análisis actual, tarea que dejo para sociólogos, periodistas o politólogos…). Causa verdadero asombro comprobar que, ya en la segunda mitad del siglo XVI, encontramos en los virreinatos americanos un orden político, un orden jurídico y un orden social que son trasunto fiel del orden cristiano de España. Por doquier se van erigiendo ciudades nuevas, con escasísimo número de habitantes, pero con una raigambre tan firme que no puede decirse que su historia nazca entonces en la vida del mundo, porque sus raíces se adentran en las villas y pueblos de la Península. Hispanoamérica viene al mundo en la etapa histórica del Renacimiento español, pero ha tenido una Edad Media con las mismas características que los reinos castellanos o aragoneses. Desde esta perspectiva me atrevo a plantear también una interpretación de la crisis del Antiguo Régimen, que para el mundo americano supuso además su Independencia. Lo mismo que en España, los conflictos sociales en Iberoamérica al tiempo de la Revolución Francesa pueden tener una causa menos conocida: la pérdida del sentido de misión en sus elites políticas. Tocqueville y Balmes, hablan de minorías dirigentes que no son capaces de responder a su tarea de ejercer con justicia el gobierno, pero tampoco de sostener la cultura, la educación o la beneficencia. A lo que añadiremos dos peculiaridades: una social, que es el fenómeno del criollismo; y otra política, radicada en la pésima comprensión del hecho americano por gobierno del flamante rey Fernando VII. Es por eso que la lucha por la independencia en Hispanoamérica fue una guerra civil: las


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fuerzas realistas estuvieron formadas en muchos casos por jefes y soldados americanos, mientras que criollos y peninsulares se encuadraban indistintamente en uno u otro bando. Una última consideración tiene que ver con el problema de los nacionalismos, reiteradamente considerado en un libro que precisamente busca “pensar global y actuar local” (o glocalidad, como gusta decir el autor, aquí y en otros escritos suyos). Nos quejamos de un siglo XIX en el que “con los nacionalismos, se inició la fragmentación de Occidente”. Cierto que hay mucho bucle melancólico en la conformación política de las nuevas sociedades, y tan pronto se condenan los estados integradores como los nacionalismos excluyentes. Sin embargo, cada cosa tiene su punto y su medida. La unidad nacional que forjaron en España los Reyes Católicos se apoyaba sobre diversidades orgánicas que impidieron el estado absoluto. Y su continuación, la Monarquía de los Austrias/Habsburg, en lugar de ser una monarquía nacional pudo ser una monarquía universal en la que, junto a los estados españoles, se agrupaban casi en pie de igualdad Estados de todo el mundo. Por esta misma razón siempre me ha parecido injusta la crítica del viejo Imperio Austro-Húngaro, presentado como una especie de puzle de poder absoluto sobre unos estados nacionales que sufrirían su yugo hasta la “feliz” liberación posterior a la I Guerra Mundial y los vejatorios acuerdos de paz que desmembraron aquel Imperio. Con todos sus errores, decadencias e incapacidades (hay que leer a Joseph Roth, Fejto o Zweig), los Habsburgo mantuvieron durante siglos un gran imperio multi-étnico y federalista en el que polacos y ucranianos, eslavos, eslovacos o eslovenos, húngaros, checos o los propios austríacos se sentían parte de una confederación política que les unía, respetando sus lenguas, raza y religión. Curiosamente, el siglo XXI se inicia con ambiciosos proyectos pan-europeos, que han cimentado sus orígenes en intereses económicos. Los cuales no son necesariamente condenables; pero sí insuficientes para conseguir esa armonía cultural y política que anhelaba la vieja Europa cristiana desde la Edad Media. Es por ello que me


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parecen muy acertadas las propuestas que nos ofrece Sánchez-Bayón desde la pieza 4, como la superación de la memoria histórica, una referencia a la religiosidad del nuevo milenio o esa recuperación del humanismo europeo y universitario. Prof. Dr. León M.ª Gómez Rivas Miembro del Instituto Juan de Mariana Profesor Titular de Universidad - Historia del Pensamiento Económico Universidad Europea de Madrid (Madrid, España)


Nota del autor Cuestionarse el mundo en el que se vive es un sano ejercicio de humanidad. Conforme a la tradición profana occidental o greco-romana, únicamente los hombres son los seres llamados a tal labor: ni las bestias ni los dioses lo requieren (unas porque no pueden conocer y los otros porque ya lo saben todo), así que sólo los hombres se cuestionan el mundo —y cuanto más lo hagan, más próximos estarán de la condición divina, mientras que en caso contrario su embrutecimiento terminará por eclipsar su humanidad—. Algo parecido se defiende desde la tradición sagrada occidental o judeocristiana, postulándose que al ser hijos de Dios se tiende a Él —emeth, en hebreo antiguo es conocimiento de vida—, y para ello se dispone de unos talentos de los que se rendirá cuentas en el Juicio Final; en consecuencia, quien no se cuestione y busque se habrá condenado —meth o ignorancia mortal (la condena de no conocer a Dios)—. Como hombres actuales, si aún conservamos un mínimo de actitud crítica hacia el mundo, observaremos que habitamos una época de cambios, siendo los mismos cada vez más números y acelerados: ¿por qué? Una respuesta sintética sería “por la globalización”. Algo más elaborada, vendría a explicar que el mundo analógico del Estado-nación está agonizando, a la vez que está naciendo un mundo digital planetario: gracias a las nuevas tecnologías (sobre todo de la información y la comunicación o TIC), se pueden producir intercambios, en tiempo real, en cualquier sitio, lo que haría confiar en la llegada inminente de la sociedad del conocimiento para la humanidad, y sin embargo parece ser que los obstáculos son bastantes, apuntando a riesgos crecientes de entropía o parusía social… Y es que, ¿no será que por el camino hemos perdido en el despertar tecnológico la racionalidad profunda y compartida? A intentar buscar respuesta a esa y otras tantas preguntas relacionadas se dedica este estudio de Filosofía social (o sea, Filosofía jurídica, política y moral) —que por razones ajenas a su autor, ha visto la luz con cierto retraso, ya que se terminó de escribir en el año 2010—.


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Permítaseme ilustrar el cuestionamiento anterior con un ejemplo cotidiano —que acontece cada nuevo curso en las aulas universitarias—. Parece ser que hay una correlación inversa en la universidad, donde se fomenta el desarrollo de la inteligencia artificial de las maquinas, en detrimento del cuestionamiento humano, que queda limitado a los interrogantes mecánicos y condicionantes de respuestas binarias —como el lenguaje de los ordenadores—: si o no. Ahora bien, volviendo a los interrogantes, es necesario recordar que existen muchos tipos de preguntas: aquellas inapropiadas (¿qué edad tienes?), absurdas (¿cuánto me quieres?), ridículas (¿crees que nos mojaremos si llueve?), vanas (¿cuál es tu color favorito?), fútiles (¿hará calor mañana?), etc. Con todo, es necesario recordar que existen otro tipo de cuestiones a las que no terminamos de responder y a las que volvemos una y otra vez, como aquellas que aún nos resultan desconcertantes: qué es el bien, la belleza, el éxito, el beneficio, la felicidad, la justicia, el poder, la libertad, et al. Al afectar a la naturaleza humana y social, alcanzan la condición de preguntas trascendentales, por lo que no resulta preocupante que aún hoy no se sepa la respuesta (correcta y definitiva), resultando necesaria su revisión periódica —por cada generación, por lo menos—. Lo que sí ha de preocupar —y bastante— es que en la actualidad, dichas inquisiciones se conciban como impertinentes: ¿cómo se va a preguntar a alguien por cuestiones compartidas tales como la religión o la política? —convertidas hoy en tabúes pese a resultar dos de las más importantes esferas sociales de donde emanan buena parte de las normas sociales—. Hay quien va más allá y considera incluso algo inapropiado, absurdo, ridículo, y demás calificativos que justifican el hecho de que nadie ha de ser preguntado por algo así… y por su cabeza ni siquiera se plantea el interrogante de por qué y cómo se ha producido semejante autolimitación (se ha perdido la capacidad reflexiva, crítica y sensata), así como tal autocensura (hay temas que es mejor no tratarlos). Alguno habrá que atisbe la punta del iceberg y argumente que dicha espiral de silencio es fruto del respeto a la libertad e intimidad individual, pero ¿desde cuándo se denomina así a la falta de conocimiento, voluntad y responsabilidad? No es algo propio del hombre, sino impuesto


Nota del autor

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por el sistema —quizá para evitar que se vuelva contra sí y que se busquen nuevas alternativas—. Y es que, cuando consulto entre mis colegas —aquellos compañeros igualmente preocupados, no sólo de la formación, sino también de la educación y la instrucción—, hay coincidencia en que, hoy (más que nunca), el hombre de conocimiento (científico y cultural), está llamado a sembrar interrogantes antes que a cosechar certezas. En un mundo en el que hay una sobresaturación informativa, la gente se vuelve insensible y tiende a la masificación homogeneizadora (a la baja), por lo que resulta fundamental agitar conciencias. Una buena manera de hacerlo es recuperando el método socrático1: la mayéutica. A través de la exposición en forma de interrogantes (no por desconocimiento de la materia —más bien al contrario—, sino por deseo de hacer partícipe al interlocutor del proceso de aprendizaje, sin suplantarle en la reflexión), se pretende así vigorizar el ánimo crítico, tan necesario en la actualidad, para saber lidiar con todos los cambios en marcha. Lo habitual es partir de la metapregunta, ¿cómo preguntar?; o sea, ¿cómo (re)conectar la capacidad de cuestionamiento, que conduzca al despertar del dormido escepticismo2 —propio de nuestra dignidad humana—, del que hace tiempo no hacemos gala, conllevando una 1

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Como en diversas ocasiones, en sus diálogos, puso Aristocles —más conocido como Platón [el de las espaldas anchas]— en boca de su maestro Sócrates la idea de que más sabe un necio preguntando, que un sabio respondiendo, sin embargo, los sabios suelen preguntar más y mejor que los necios, pues no condicionan la respuesta. Se trata de la duda razonable frente a verdades establecidas, que empiezan a rayar el dogmatismo y a alienar al sujeto pensante. De este modo, es posible recuperar las ideas originales, sin el velo de las creencias exclusivas y excluyentes, algo tan propio de la Posmodernidad. Así, un cierto nivel de escepticismo vital es conveniente (para recuperar la sana indagación sobre nosotros mismos y nuestro entorno y misión), pero en el estudio universitario, además, es imprescindible, pues es tal el cúmulo de conocimiento del que se dispone y del que es posible seguir indagando, que para poder avanzar, es necesario vacunarse frente a fórmulas de dominación cognitiva (e.g. la violencia simbólica, la corrección política). Ahora bien, un escepticismo excesivo y/o radical, como parece la tendencia actual con el relativismo, por


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continuada pérdida de individualidad (racional) y la conversión en masa del sistema de consumo en el que moramos —de manera tan caduca—. Y es que, el despertar del escepticismo, permite recuperar el poder de la pregunta y entrenarse en la autoridad. Decían los romanos: pregunta el que puede y responde el que sabe. Con el escepticismo, se aprende a preguntar, pues se recupera así el entrenamiento —casi olvidado— en la epojé o suspensión del juicio (para evitar reproducir la violencia simbólica, la corrección política, etc.), hasta acometer el análisis equitativo, consistente en una reflexión crítica y sensata, para sopesar los extremos, permitiendo reevaluar los hechos y sus fundamentos (tanto sus argumentos como sus evidencias), y recuperándose a la postre, el disfrute en el conocimiento, con todos sus aportes en nuestro perfeccionamiento humano3. De este modo —se insiste—, cabe descubrir por qué, cómo y a quién interesa que las preguntas trascendentales se hayan vuelto impertinentes en la actualidad: ¿por qué preguntarse por la religión es considerado infantil?; ¿por qué cuando se consulta por la política se responde con posicionamientos ideológicos partidistas?; ¿por qué el derecho ya no guarda relación con la justicia y sí, en cambio, se ha visto reducido a pura regulación —casi como un instrumento para ingeniería social—? Estas y otras muchas preguntas son abordadas en las páginas siguientes, donde se invita, de manera progresiva y programática, a la toma de conciencia de los problemas y las posibles soluciones, relativas a uno mismo y al medio (natural y social); en definitiva, se pretende a través del cuestionamiento (de fundamentos y aplicaciones)4, que

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el contrario, representa un riesgo para la conservación y la continuidad del conocimiento, pudiendo conducir a una entropía. Vid. Sánchez-Bayón, A.: Estudios de cultura político-jurídica: de la tolerancia a la libertad y su cuarentena actual, Madrid: Delta, 2010. Téngase en cuenta que, las mencionadas preguntas trascendentales también nos conducirán hacia los grandes interrogantes de nuestra época, de no-lugares (o sea, la sustitución de la plaza mayor por el chat) y de entre-tiempos (de la era del Estado-nación que agoniza y la de la sociedad global que nace): habrá que intentar responder sobre los problemas identitarios, de ubicación (ser) y normatividad (deber ser), de modo que resulte viable la comunicación


Nota del autor

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aflore el significado y alcance de Iberoamérica y su humanismo (vid. cap. 1 y 2). En consecuencia, el meollo de este estudio radica en el cuestionamiento de la globalización, a la búsqueda de Iberoamérica y su humanismo, partiendo de las siguientes premisas —cuya justificación se ve con detalle en el cap. 2 a 4—: hay indicios suficientes para constatar que la época del Estado-nación (eclosionada al final de la Ilustración), que tanta confusión trajo a los antiguos civilizados hispanoamericanos —convirtiéndoles en neobárbaros, por renunciar a su herencia cultural común y asumir en su lugar los postulados bárbaros de los nórdicos-anglosajones—, parece que por fin todo ello llega a su agotamiento con la globalización, junto con sus crisis transformadoras (desde la década de 1990). Luego, con esta obra se anima a la reflexión crítica y comparada, por si los iberoamericanos de hoy pueden recobrar su vocación humanista y ofrecer así propuestas guía rehumanizadoras, resocializadoras y redemocratizadoras de la compleja realidad social en curso. Frente al monopolio de la globalización que pretenden los nórdicos-anglosajones, imponiendo un Estado-mundo de consumo, los iberoamericanos están llamados a la revelación, desmontando falsas dialécticas (e.g. negocio v. ocio, de conciliación entre el “yo” (individual) y el “mi” (social) —sin “overlapping” o solapamiento fragmentario—, a la vez que se evita el eclipse del “ello” (el subconsciente dirigido por el sistema, en forma de Estado, empresa o nacionalismo exclusivo y excluyente, por ejemplo). Tal reto, supone empezar a purgar el “ello” —impuesto por otros (como los bárbaros nórdicos, de normatividad de medios y utilitarista, en los Estados-nación industrializados: los países euro-occidentales y los anglosajones), quienes han fomentado entre nuestros pueblos (sus vecinos cultivados, los iberoamericanos de normatividad finalista y humanista) el bucle melancólico y la (des)medida holón del tipo de los nacionalismos exclusivos y excluyentes—. De este modo, es posible también, comenzar a asumir la armonización “yo-mi” —como el iberoamericanismo incluyente—, de modo que haga creíble el bienestar de la nueva era en marcha. Luego, una de las preguntas que aguardan es: ¿qué es ser iberoamericano y cómo y por qué pude beneficiar algo así? (o sea, cuál es su identidad, su normatividad y su comunicación). De ahí surgirán otras del tipo: ¿acaso tal propuesta llega a proporcionar claves para transitar la globalización?


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éxito y beneficio v. bien y belleza, consumo v. contemplación, ciencia v. religión, bienestar v. felicidad), y ofreciendo además alternativas como la interconexión solidaria (una suerte de comitas gentium donde todos ganan). Se invita así a un viaje de descubrimiento y superación de afecciones resultantes de un alienante poder y orden difuso, de modo que el lector logre tomar conciencia y actuar en consecuencia, trascendiendo y reconectándose con el medio social y natural del que somos parte y responsables. Tal contenido central se completa con un par de apreciaciones informadoras del mismo —o suspicacias cuestionadoras sería más adecuado decir—, pues no se olvide que este es un estudio de Filosofía Jurídica, Política y Moral (o Filosofía Social, como reza el rótulo). La primera suspicacia es la relativa a la urgencia y necesidad de recuperar las disciplinas de fundamentos (como la tríada citada del rótulo), ya que en tiempos de crisis son las únicas capaces de aportar elementos de guía. Como segunda suspicacia, únicamente se llama la atención sobre el positivismo formalista —aún imperante en buena parte de la academia, de ahí su creciente desconexión con la realidad—, y cómo el mismo ha devenido en una suerte de despotismo ilustrado, que entre el cientificismo (siendo la hibridación de la tecnología —suplantadora de la ciencia— y la ideología), junto con su expresión a través de artículos técnicos imposibilitan la formulación de auténticas preguntas. Es por ello que se da la actual circunstancia paradójica —ya aludida— por la que parece ser que hay más interés por la reflexión de las máquinas antes que las propias personas —condenadas más bien a maquinar—: mientras que los complejos problemas calibran las opciones, los seres humanos se limitan a contestar binariamente, cumpliéndose así el lema de Kodak: “usted apriete el botón, que nosotros hacemos el resto”. Hechas todas estas aclaraciones preliminares, se está ya en disposición de iniciar el anunciado viaje. Escrito entre Madrid-Waco-Buenos Aires 2010, y revisado en Córdoba 2012. Antonio Sánchez-Bayón


Capítulo 1

Presentación:

galeato a favor de Iberoamérica, su humanismo y su cultivo5 “La vida que no se desarrolla críticamente no merece la pena (…) no proporciona saber auténtico [frente al saber útil/artesano] (…) el saber es condición necesaria para la recta conducta moral, no sólo como medio de purificación humana, sino porque el saber está tan esencialmente unido al bien, que casi se confunden” (Sócrates/Platón) “Ante la globalización (…) ni apocalípticos ni integrados (…) los hombres de cultura hoy han de sembrar más dudas que certezas” (Bobbio/Eco) “La globalización es como Caleuche, un barco fantasma, de brujos, muertos y contrabando” (anónimo chilota)

Galeato, es un término que se acuñó y se generalizó en el Siglo de Oro de las Letras Hispánicas, alcanzando su máximo desarrollo y sentido en el seno del mundo académico. Mediante el mismo, se aludía a un tipo de encendida presentación apologética, cuya misión era cantar las virtudes de trabajos que, por originales y/o discrepantes, estaban llamados a ser censurados y condenados al ostracismo. Y eso, por desgracia, aún sigue vigente (la censura), mientras que no así el recurso del galeato. Por ello es que corresponde a los propios autores afectados la inmodesta labor de defender su obra… y así es también en esta ocasión: los clásicos compartían sus pensamientos mediante los diálogos, los medievales por medio de las sumas y con-

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Mi agradecimiento a todos los que han ido leyendo y comentando los anticipos de esta obra, en especial, a Marcelo Sánchez Bayón, Antonio Sánchez Fdez. y Marina Gallardo.


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fesiones, y los modernos vía ensayo, quedando los contemporáneos nuestros, que como posmodernos, recurren al críptico e impersonal artículo técnico. Pues bien, desde estas páginas, sin trampa ni cartón, se muestran las cartas desde el inicio: como lo que se pretende es una ponderación del humanismo hispánico y su cultura universal (denunciándose los problemas que trajo su renuncia), además de postularse las ventajas de su revitalización adaptada a la globalización (como humanismo iberoamericano), entonces, no es de extrañar que se regrese al género del ensayo —conforme al método científico del estudio (auto)biográfico, que no testimonial—6. Resulta curioso y digno de destacar que, el ensayo, tras la II Guerra Mundial, fue condenado a un ostracismo, tanto por parte de las Ciencias Sociales como de las Humanidades, por considerarlo poco objetivo —ergo no científico—. Nada más lejos de la realidad, pues la auténtica objetividad (en las citadas ciencias), no es aquella en la que se niega la subjetividad, sino la sincera, que presenta sus planteamientos desde el inicio y procura ser coherente con los mismos. Conforme a tal planteamiento, entonces, se entenderá que antes de iniciar juntos el camino el camino de reflexión compartida (entre el lector y el autor), es de cortesía elemental hacer dos cosas: a) invitar a caminar juntos, adelantando algunas pinceladas del viaje; b) presentarse y mostrar cuáles son las herramientas con las que se cuenta —y se desea compartir— a lo largo de dicho viaje.

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El método biográfico e historiográfico, es tan antiguo como la cultura y el humanismo hispánico, estando presente en los diálogos, las sumas y confesiones, así como los ensayos —entre estos, el galeato hispánico—, donde los profesores, inventores y descubridores plasmaran sus experiencias, fruto de poner a prueba sus cuestionamientos y obtener unos resultados en la realidad. El inconveniente —y contradicción— llega con la renuncia de la auténtica ciencia, sustituida por la ideología y la técnica (con su cientificismo y su burbuja cientificista), dando lugar a artículos como los del boom poscolonial, basados en artificiosa técnica testimonial: la antiliteratura, que a través de velos posmodernos pretende hacer pasar la ficción por no-ficción, como herramienta de denuncia social; vid. supra, más Sánchez-Bayon, A. (coord.): Innovación docente en los nuevos estudios universitarios, Valencia: Tirant, 2013 (en prensa).


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1_9788415731290 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu