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BIOTECNOLOGÍA Y ECOFEMINISMO UN ESTUDIO DE CONTEXTO, RIESGOS Y ALTERNATIVAS

Hugo Saúl Ramírez García

Profesor investigador de la Facultad de Derecho de la Universidad Panamericana (México)

Valencia, 2012


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© HUGO SAÚL RAMÍREZ GARCÍA

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Índice INTRODUCCIÓN....................................................................................

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Capítulo Primero LA BIOTECNOLOGÍA 1. DEFINICIONES Y CONTEXTOS: ¿UNA O VARIAS BIOTECNOLOGÍAS?............................................................................................. 2. INCIDENCIAS DE LA BIOTECNOLOGÍA EN EL CONOCIMIENTO DE LO VIVO................................................................................ 3. LA BIOTECNOLOGÍA COMO FENÓMENO ECONÓMICO.......... 4. BIOTECNOLOGÍA Y CAMBIO SOCIAL........................................... 4.1. El fenómeno de la vida y su percepción actual.............................. 4.2. Biotecnología: fuente de expectativas y riesgos............................. 4.3. Precaución y diálogo: actitudes básicas ante las incertidumbres biotecnológicas............................................................................. 5. LA AGROBIOTECNOLOGÍA............................................................

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Capítulo Segundo BIOTECNOLOGÍA: RIESGOS MEDIOAMBIENTALES (EXPEDIENTE ECOLÓGICO DE LA BIOTECNOLOGÍA) 1. LA BIOTECNOLOGÍA Y SU IMPACTO MEDIOAMBIENTAL......... 2. ACTITUDES ANTE EL RIESGO ECOLÓGICO VINCULADO AL USO DE LA BIOTECNOLOGÍA........................................................ 2.1. La gestión del riesgo..................................................................... 2.2. El principio de precaución............................................................

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Capítulo Tercero BIOTECNOLOGÍA Y RIESGOS SOCIOECONÓMICOS: EL CONCEPTO DE BIOPIRATERÍA 1. BIOPIRATERÍA: ORIGEN Y SIGNIFICADOS BÁSICOS................... 2. BIOPIRATERÍA VERSUS LA PROPIEDAD INTELECTUAL SOBRE RECURSOS GENÉTICOS................................................................... 3. BIOPIRATERÍA, DERECHO AL ALIMENTO Y SEGURIDAD ALIMENTARIA........................................................................................ 4. EL CONCEPTO DE BIOPIRATERÍA EN LA PRÁCTICA JURÍDICA

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Índice

Capítulo Cuarto EL ECOFEMINISMO: TEORÍA, PRAXIS Y DEBATE 1. EL ECOFEMINISMO: UN CONCEPTO DE SÍNTESIS...................... 2. BASES Y PRINCIPIOS TEÓRICOS DEL ECOFEMINISMO.............. 2.1. Bases teóricas del ecofeminismo.................................................... 2.1.1. Sherry Ortner y los orígenes del pensamiento feminista de la diferencia...................................................................... 2.1.2. Murray Bookchin y los fundamentos de la Ecología social. 3. TEORÍA ECOFEMINISTA................................................................. 4. PRAXIS DEL ECOFEMINISMO: ¿UN «NUEVO MOVIMIENTO SOCIAL»?........................................................................................... 5. EL DEBATE EN TORNO AL ECOFEMINISMO............................... 5.1. Objeciones a la teoría ecofeminista............................................... 5.1.1. La incongruencia interna del ecofeminismo...................... 5.1.2. Ecofeminismo y esencialismo............................................ 5.1.3. Ecofeminismo e irracionalismo......................................... 5.1.4. Crítica en clave feminista.................................................. 5.2. Crítica a la política ecofeminista................................................... 5.2.1. Unidad femenina y disidencia........................................... 5.2.2. El enfrentamiento entre lo público y lo privado................

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Capítulo Quinto EL ECOFEMINISMO: UN MOVIMIENTO PLURAL 1. CAUSAS DEL PLURALISMO ECOFEMINISTA................................. 2. CRITERIOS DE CLASIFICACIÓN PARA EL PLURALISMO ECOFEMINISTA........................................................................................ 3. LOS ECOFEMINISMOS..................................................................... 3.1. El ecofeminismo tecnocrático........................................................ 3.1.1. Françoise D´Eaubonne: ecofeminismo y control demográfico.................................................................................... 3.1.2. Shulamith Firestone: naturaleza y artificio........................ 3.2. El ecofeminismo de la diferencia radical....................................... 3.2.1. Andrée Collard: la envidia del útero................................. 3.2.2. Sally Gearhart: el ecofeminismo, una disyuntiva............... 3.2.3. Mary Daly y la «gin/ecología».......................................... 3.2.4. Susan Griffin: la era femenina........................................... 3.3. El Ecofeminismo crítico................................................................ 3.3.1. La negación de la esencia femenina................................... 3.3.2. Mediación y posición crítica............................................. 3.4. El ecofeminismo de la subsistencia................................................ 3.4.1. Crítica anticolonialista......................................................

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3.4.1.1. El colonialismo intelectual.................................... 3.4.1.2. El colonialismo económico................................... 3.4.1.3. El colonialismo político........................................ 3.4.2. La perspectiva de la subsistencia....................................... 3.4.2.1. Dimensión económica de la perspectiva de la subsistencia .............................................................. 3.4.2.2. Concreción ecológica de la perspectiva de la subsistencia...............................................................

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Capítulo Sexto LA VISIÓN ECOFEMINISTA ACERCA DE LA BIOTECNOLOGÍA DE VANDANA SHIVA 1. APUNTES BIOGRÁFICOS DE VANDANA SHIVA............................ 2. VANDANA SHIVA Y EL ECOFEMINISMO DE LA SUBSISTENCIA 2.1. La crisis ecológica como crisis ética.............................................. 2.2. La muerte del principio femenino o Prakriti................................. 2.3. La ecología de la subsistencia....................................................... 3. EL PRINCIPIO DE BIODIVERSIDAD................................................ 3.1. El principio de biodiversidad: elementos teóricos.......................... 3.2. Praxis del principio de biodiversidad............................................ 3.2.1. Superación del imperativo tecnológico: responsabilidad y solidaridad........................................................................ 3.2.2. Hacia un futuro post-colonial........................................... 3.2.3. Justicia y desarrollo sustentable (auténtico)......................

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INTRODUCCIÓN De ser en otro tiempo y relajada actividad, propia de caballeros y aristócratas, nos dice François Gros, la ciencia biológica ha pasado a constituirse, a partir de la segunda mitad del siglo XX, en un saber cuya aplicación técnica tiene consecuencias de importancia mayúscula: ha provocado que las nociones acerca del fenómeno de la vida sean sustituidas por conocimientos que se equiparan, en su minucia y especialidad, con las tradicionales ciencias duras; que múltiples enfermedades, hasta ahora consideradas invencibles, hoy aparezcan como curables; que sea posible la manipulación de la materia viva en su constitución orgánica más íntima, pronosticándose, incluso, la corrección de defectos genéticos en cualquier ser vivo, incluido el ser humano; que nuevos tipos de plantas, diseñadas con la precisión de la ingeniería, puedan saciar el hambre de regiones enteras del mundo; que, en definitiva, nos convirtamos en “coprotagonistas de la evolución”1. Estos espectaculares cambios y novedades provocados por la emergencia de la biotecnología, precisamente por su profundidad y alcance, han suscitado un amplio debate sobre la posición de ésta en la sociedad. En efecto, vamos a seguir cosechando enormes beneficios en medicina, agricultura, industria y otras muchas áreas de posible concreción para la biotecnología donde prueba constantemente su eficacia, pero al mismo tiempo debe considerarse el precio a pagar por esta y otras formas de conocimiento aplicado, y sobre todo, debemos ampliar nuestra capacidad de juicio respecto de los actos que llevamos a cabo, atendiendo a una renovada lectura de la realidad. Con palabras de Suzuki y Knudston: “las percepciones que posibilita la moderna genética, nos han obligado a reexaminar el lugar de nuestra especie en el mundo natural e incluso, volver a valorar lo que significa ser humano”2. Dentro de esta circunstancia, el presente documento se sitúa, por un lado, en la parcela del debate que ocupa la reflexión ecologista,

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Cfr., GROS, F., L´ingenierie du vivant, Odile Jacob, París, 1990, págs. 55 y 56. SUZUKI, D., y KNUDTSON, P., Genética. Conflictos entre la ingeniería genética y los valores humanos, Tecnos, Madrid, 1991, pág. 304.


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Introducción

observando que el uso de la biotecnología orientado fundamentalmente por criterios crematísticos, supone una desatención de sus implicaciones ecológicas, sobre todo las que se verifican en la agricultura donde, precisamente, aparecen los mayores riesgos y en consecuencia una eventual repercusión negativa en la protección del derecho a un medio ambiente adecuado. Por otro lado, considerando la indudable conexión de las cuestiones ecológicas con otros factores problemáticos, cuya atención no puede limitarse al ámbito de la reflexión estrictamente medioambiental, como son, entre otros, los relacionados con la filosofía y la política científica, con la economía, con el diálogo entre distintas tradiciones culturales respecto de múltiples conceptos, creencias y valores relacionados a la misma condición de la vida, se hace referencia a los riesgos socioeconómicos asociados al desarrollo institucional del estatuto jurídico de la biotecnología, sobre todo la tendencia a considerar que sus productos pueden ser objeto de apropiación privada. A lo largo de la investigación que da origen al presente libro, he tenido presente la necesidad de exponer un punto de vista que, de manera solvente, diera cuenta de la naturaleza de los problemas que eventualmente puede generar el uso de la biotecnología, y al mismo tiempo propusiese un horizonte de soluciones coherentes. Me pareció que esta necesidad podía ser colmada por una postura ante la biotecnología vinculada estrechamente al ecofeminismo que, desde tiempo atrás, viene sosteniendo la autora de nacionalidad india Vandana Shiva. Lo peculiar y valioso de su aportación es precisamente la presencia constante de un enfoque antropológico: éste aparece a lo largo de sus diagnósticos, así como en el momento de ofrecer respuestas ante los dilemas que plantea la biotecnología. De igual manera procura ofrecer un enfoque integral, o si se prefiere holista, y en este sentido, muy humano. Es decir, niega la posibilidad de conseguir la comprensión cabal de una situación compleja, como la que presenta la biotecnología con efectos simultáneos en múltiples frentes, realizando indagaciones al modo analítico: individuales y separadas en diferentes elementos, aislados entre sí. En cambio, opta por la visión pluridimensional que,


Introducción

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dicho con Alejandro Llano, pugna por abrirse a la amplitud integral de las diversas facetas y perspectivas de la vida humana3. No quisiera dar por concluidas estas páginas introductorias sin expresar mi más hondo agradecimiento al Dr. Jesús Ballesteros Llompart, Catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Valencia quien, pacientemente, dirigió la investigación que culmina en el presente libro. Así mismo quisiera agradecer a los académicos del Departamento de Filosofía del Derecho, Moral y Política de la misma institución, que me asistieron durante mi formación en esta sede, particularmente al Dr. Vicente Bellver Capella por sus inestimables consejos y ayuda. Este trabajo es igualmente deudor de la Agencia Española de Cooperación Internacional que, bajo el Programa de Becas Mutis, patrocinó la mayor parte del mismo, así como del Vicerrectorado de Política Científica y Cooperación Internacional de la Universidad de Valencia, por sus múltiples y oportunas ayudas para que llegase a buen término. Finalmente, muchas gracias a Salvador Vives y a la prestigiosa casa editorial Tirant lo Blach por acoger esta obra y publicarla bajo su sello. Ciudad de México, 20 de enero de 2012

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Cfr., LLANO, A., La nueva sensibilidad, Espasa-Calpe, Madrid, 1988, pág. 184.


Capítulo Primero LA BIOTECNOLOGÍA

1. DEFINICIONES Y CONTEXTOS: ¿UNA O VARIAS BIOTECNOLOGÍAS? Contestar a la pregunta: ¿qué es la biotecnología?, no es una tarea exenta de polémica y dificultades. El hecho de que circulen con análoga validez diversas maneras de identificarla y describirla, demuestra esta situación. Un grupo de definiciones, que podríamos adjetivar como amplias, hacen referencia genérica a la biotecnología como un extenso conjunto de acciones con las cuales el hombre aprovecha las funciones vitales de múltiples organismos, haciendo especial hincapié en la obtención directa de un beneficio específico a través de dichas actividades. Bajo esta perspectiva, sería biotecnológica la primera agricultura realizada en el periodo Neolítico, pasando por los primeros ensayos de fermentación en Mesopotamia y una innumerable lista de casos análogos hasta llegar a la técnica del gen recombinante, desarrollada a partir del último tercio del siglo XX1. Francisco García Olmedo recurre a este tipo de definición amplia cuando describe a la biotecnología como un proceso evolutivo artificial, que viene ocurriendo a lo largo de los últimos diez o doce milenios, y cuya evidencia más clara se encuentra en la domesticación progresiva de especies vegetales, misma que ha provocado drásticos cambios morfológicos, fisiológicos y alteraciones genéticas inducidas por el hombre, y que han permitido a diversas plantas una adaptación ecológica paralela a las demandas utilitarias de la humanidad2. La ambigüedad histórica con la que se expresan estas definiciones favorece la aparición de aclaraciones con

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Cfr., APOTEKER, A., Du poisson dans le fraises. Notre alimentation manipulée, La Découverte, París, 1999, pág. 17. Cfr., GARCÍA, F., La tercera revolución verde. Plantas con luz propia, Debate, Madrid, 1998, págs. 11, 12.


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las que se distingue entre una biotecnología tradicional y una nueva biotecnología3. La diferencia entre ambas sería de carácter gnoseológico: la biotecnología tradicional es un proceso basado en el ensayo y el error, sin contar con los conocimientos que pudiesen explicar las causas de los fenómenos que daban lugar a los resultados: «existe la técnica sin la teoría»4. Por su parte, la nueva biotecnología es científica: se apoya en el conocimiento aportado desde múltiples disciplinas especializadas5. En contraste con lo anterior, otro grupo de definiciones ponen énfasis en las condiciones que han favorecido la emergencia y el progreso de la biotecnología: ésta aparece como una metodología específica y propia de un momento histórico. Tal vez el ejemplo más claro de este tipo de definición lo aportan Chantal Ducos y Pierre-Benoît Joly, quienes la describen como «un conjunto de técnicas y conocimientos, derivados de los recientes progresos de la biología molecular, que se relacionan con la utilización de lo vivo en diversos procesos de producción»6. Es decir, la biotecnología no se entiende sin una ubicación circunstancial concreta, caracterizada por coordenadas de es-

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Cfr., ZARAZAGA, I., «Biotecnología genética en agricultura y ganadería. De la producción a la carta, a las normas ético jurídicas», en Romeo Casabona, C., ed., Biotecnología y Derecho. Perspectivas en Derecho comparado, Comares, Granada, 1998, pág. 312. Idem. En el desarrollo de la nueva biotecnología Emilio Muñoz menciona diferentes disciplinas científicas como la química, la microbiología y la fisiología, consideradas como básicas o radicales; por otro lado, en los estratos más especializados, a manera de ramas, se encuentra la biología celular, ingeniería celular, ingeniería genética, entre otras. Por su parte, en lo que se refiere a los soportes técnicos de la biotecnología participan la fermentación, los cultivos celulares, la bioreactores, los bioprocesos, llegando a la ingeniería de proteínas y la bioingeniería. Cfr., MUÑOZ, E., Biotecnología, industria y sociedad: El caso español, Gabiotec, Fundación CEFI, Madrid, 1997, pág. 77. DUCOS, Ch., y JOLY, P., Les biotechnologies, La Découverte, París, 1988, pág. 5. En este mismo sentido A. Russell afirma que «la manipulación genética contemporánea es, sin lugar a dudas, el único elemento importante que define a la biotecnología». RUSSELL, A., The Biotechnology Revolution, Wheatsheaf books, Sussex, 1988, pág. 9. Desde una perspectiva que ubica a la biotecnología en un contexto económico bien delimitado, François Ost la ha definido como «la utilización actual de organismos, sistemas y procedimientos


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pacio y tiempo relativas al estado de la ciencia, de la técnica e incluso de la economía, mismas que son esenciales para su configuración como forma de aprovechamiento de diferentes funciones vitales en ciertos organismos: solamente puede hablarse de una biotecnología que ha tenido, en todo caso, una secuencia cronológica que comienza a partir del siglo XIX. Como lo propone François Gros7, es posible identificar una primera generación de biotecnologías que fueron empleadas por la industria de la fermentación; su entrada en escena es concomitante con los primeros pasos del conocimiento que desveló los principios relativos a la acción de las células y de las enzimas sobre la materia inanimada. La segunda generación se instaló fundamentalmente en el campo de la Medicina, y estuvo encabezada por el descubrimiento de la penicilina, y a partir de entonces, por el desarrollo de los antibióticos. En la actualidad estaríamos en presencia de la tercera generación que, por su parte, se origina a principios de la década de 1970 con el empleo de las técnicas de ingeniaría genética, y se ha caracterizado por el cambio de escala en los objetivos para los que se emplea la biotecnología. Si lo que buscamos es comprender de manera cabal este fenómeno, considero necesario tomar partido a favor de aquellas definiciones acotadas por los aspectos circunstanciales que dan forma a la biotecnología. La razón que encuentro más persuasiva para obrar de esta manera tiene en cuenta que, con tales definiciones, se evitan las confusiones, sobre todo las deliberadamente provocadas; como ha observado Jorge Riechmann: «Aunque los seres humanos hemos modificado activamente la naturaleza durante milenios, nunca antes estuvieron a nuestra disposición herramientas para ‘rediseñar’ la naturaleza a la velocidad y profundidad que permiten las biotecnologías modernas. Por eso, afirmar que no hay que preocuparse porque no existen diferencias entre cruzar dos variedades de trigo e insertar en un tomate genes de un pez, ya que ‘todos somos transgénicos’, es confundir malintencionadamente»8.

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biológicos en actividades industriales, manufactureras y de servicios». GROS, F., L´ingenierie du vivant, Odile Jacob, París, 1990, pág. 12. Cfr., GROS, F., L´ingenierie du vivant, op. cit., págs. 10 y 11. RIECHMANN, J., Cultivos y alimentos transgénicos. Una guía crítica, Libros de la Catarata, Madrid, 2000, pág. 56.


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Además, estas definiciones no precisan de aclaraciones en términos de nuevas y antiguas biotecnologías: si bien la fermentación de bebidas alcohólicas en la cultura sumeria y el gen recombinante son dos formas de aprovechamiento de la materia viva, no es razonable la equiparación de estas técnicas en un mismo concepto. En el primer caso estaríamos en presencia de lo que acertadamente François Gros ha denominado la utilización de la naturaleza, mientras que en el segundo puede darse una fabricación de lo vivo9. De igual manera, y tal vez sea esto lo más importante, la definición circunstanciada de la biotecnología otorga la importancia que merece el tema, evita trivializarlo. Precisamente para comprender la importancia actual de la biotecnología proponemos, aunque muy someramente, ahondar en tres espacios donde se puede notar su influencia, a saber, en la ciencia, la economía y como factor de cambio social.

2. INCIDENCIAS DE LA BIOTECNOLOGÍA EN EL CONOCIMIENTO DE LO VIVO La biotecnología es, sin sombra de dudas, el logro más importante de la rápida evolución de las llamadas biociencias. Su particular trayectoria ha seguido el patrón analítico definido ya en otras disciplinas, pues discurre a través de un estudio minucioso y especializado de la realidad, fragmentándola en sus elementos más pequeños: el átomo y sus partículas son en este sentido a la Física, lo que el genoma a las ciencias biológicas10. Sin embargo, este itinerario no parece limitarse a

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Cfr., GROS, F., L´ingenierie du vivant, op. cit., págs. 21, 22. Cfr., DUCOS, Ch., y JOLY, P., Les biotechnologies, op. cit., pág. 16. En este mismo orden de ideas, Peter Wheale y Ruth McNally, ven una relación directa, de causa y efecto, entre los resultados que a lo largo del siglo XX se dieron en la Física cuántica y la configuración de la biotecnología: «Cuando las generaciones futuras observen en retrospectiva e intenten caracterizar al siglo veinte, seguramente concluirán que fue, sobre todo, la Era del átomo. El golpe intelectual que supuso el desarrollo de la física cuántica ha tenido un efecto profundo en la vida de este siglo. Tal vez no haya un sitio como la biología donde este impacto haya sido tan evidente. Los físicos aportaron a la biología su potente metodología reduccionista y atemporal: la creencia de que el fenómeno de la vida puede ser comprendido en términos de las leyes


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los aspectos cuantitativos del conocimiento relacionados con la minucia que se ha descubierto, con lo pequeño de los elementos constitutivos de la célula que se han podido analizar, sino con la intención que subyace a la adquisición del conocimiento mismo, y aquí es donde la biotecnología ha jugado un papel fundamental. Según Ducos y Joly, la biotecnología ha contribuido significativamente en la transformación de la Biología en una ciencia/acción11; es decir, la biotecnología ha sido el puente por el que se ha transitado desde una ciencia descriptiva de la vida, hacia una ciencia activa para el uso de lo vivo. Bajo esta tesitura, la incidencia de la biotecnología en la ciencia de lo vivo ha implicado un importante cambio en la forma de valorar el conocimiento. Se trata, siguiendo a Carl Mitcham, de la instalación en la Biología de un pragmatismo epistemológico donde lo verdadero es lo que funciona; es decir, para la Biología, la biotecnología representa la unión baconiana de saber y potencia: «el conocimiento verdadero se adquiere mediante la estrecha interrelación con las cosas mismas (…). El conocimiento ha de adquirirse mediante la experimentación activa, y se evalúa fundamentalmente por su capacidad de engendrar trabajo, por la eficacia de su aplicación»12. Se asegura, en este sentido, que la biotecnología contribuye a la consecución de un fin concreto: la liberación de la ciencia biológica de limitaciones que anteriormente se antojaban insalvables, como las barreras para el trasiego de información genética entre diferentes especies, o la generación de la vida mediante la clonación, sin que medie actividad sexual13, entre otras. La mutación epistemológica en la Biología, propiciada en buena medida por la biotecnología, ha supuesto dos claras consecuencias para el conocimiento relativo a la vida. En primer lugar, «ha dado lugar a la progresión de conocimientos fundamentales sin autonomía»14; es

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físicas y químicas; de este legado surge la biología molecular, y a la postre, la biotecnología». WHEALE, P., y McNALLY, R., Genetic engineering. Catastrophe or utopia?, Harvester, Hertfordshire, 1988, pág. 3. Cfr., DUCOS, Ch., y JOLY, P., Les biotechnologies, op. cit., pág. 17. MITCHAM, C., «Tres formas de ser-con la tecnología», en Antrhopos, núms. 94-95, (1989), pág. 19. Cfr., WILMUT, I., et ali., La segunda creación. De Dolly a la clonación humana, Ediciones B, Barcelona, 2000, pág. 289. DUCOS, Ch., y JOLY, PÁG. Les biotechnologies, op. cit., pág. 17.


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decir, que en lo concerniente a la investigación básica del fenómeno de la vida, las prioridades están ligadas a la aplicación del conocimiento. David Ehrenfeld ha descrito este proceso como una forma de olvido, provocado por la competencia entre diversos objetos de conocimiento para demostrar su contribución eficiente para conseguir objetivos posteriores: los conocimientos que han logrado tal acreditación tendrían como recompensa concentrar en ellos la atención de los investigadores; en cambio, los que fracasan son abandonados, o eufemísticamente considerados como no estratégicos15. En el mismo sentido, François Jacob, uno de los biólogos moleculares más importantes de los últimos tiempos, ha criticado esta postura obstinada en desarrollar aquellas parcelas del conocimiento sobre la vida que parecen más espectaculares y que prometen beneficios inmediatos. Para este investigador Premio Nobel, «la ciencia se tiene o no se tiene; y si se tiene, no es posible quedarse sólo con lo que gusta»16. En segundo lugar, la biotecnología ha generado algún desconcierto en relación con las formas de transmisión de los conocimientos biológicos. Se ha insistido en el valor estratégico que éstos van tomando, sobre todo como elementos de prospecciones industriales, y en este tenor, se hace referencia al secretismo como actitud y a la patentabilidad como objetivo de los investigadores17. Ruth Hubbard y Elijah Wald han señalado en su libro El mito del gen, que existe una relación inversamente proporcional entre la inversión privada en la investigación y el grado de apertura de ésta. Uno de los principales problemas de las colaboraciones entre empresas biotecnológicas y las universidades, nos advierten estos autores, es que se da por supuesto que la investigación académica se mantiene siempre abierta, sin considerar que la investigación industrial no lo es: «la introducción de secretos comer

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Cfr., EHRENFELD, D., Begining Again, Oxford University Press, Oxford, 1993, págs. 70 y siguientes. JACOB, F., El ratón, la mosca y el hombre, Crítica, Barcelona, 1998, pág. 21. Sobre este particular, J. Rifkin ha señalado que: «(En el ámbito de la biotecnología), el secreto ha invadido un sistema con miras comerciales, en el que la recompensa de la investigación ya no es simplemente el respeto y la admiración de quienes comparten una actividad y la contribución al conocimiento, sino patentar inventos que pueden ser muy lucrativos». RIFKIN, J., El siglo de la biotecnología. El comercio genético y el nacimiento de un mundo feliz, Crítica, Barcelona, 1999, pág. 66.


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ciales en los laboratorios de las universidades cambia la forma de hacer investigación. También restringe el intercambio abierto de información científica, afectando los preceptos que se transmiten a la siguiente generación de científicos, sobre las responsabilidades que los científicos tienen hacia sus colegas, hacia los estudiantes y hacia el público en general»18. Jorge Sábato y Michel Mackenzie han subrayado las asimetrías entre un laboratorio académico y uno subordinado a producir conocimiento para ser comercializado, que de igual manera se han visto reflejadas en el ámbito de la Biología y la biotecnología. El trabajo de investigación de uno y otro se rige por códigos éticos diferentes: «mientras que el científico en el laboratorio debe respetar celosamente dos mandamientos fundamentales —no plagiarás y publicarás los resultados de tus investigaciones—, su contraparte en la fábrica de tecnología considera absolutamente natural apropiarse indiscretamente de los resultados obtenidos por otros, al mismo tiempo que trata de ocultar los suyos, y en consecuencia, publica lo menos posible; dicho con pocas palabras: la ciencia es papirocéntrica, mientras que la tecnología es papirofóbica»19.

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Cfr., HUBBARD, R., y WALD, E., El mito del gen. Cómo se manipula la información genética, Alianza, Madrid, 1996, pág. 210. SÁBATO, J., y MACKENZIE, M., La producción de tecnología. Autónoma o transnacional, Nueva Imagen, México, 1982, pág. 140. Un ejemplo de esta situación es relatada por Miquel Osset: «En 1995, la empresa Myriad Genetics Inc., cursó solicitud de una nueva patente de un nuevo gen con la característica de incrementar la susceptibilidad a padecer cáncer de mama. Curiosamente, la solicitud fue presentada tan sólo un día antes de que apareciera publicado en la prestigiosa revista especializada Nature, un trabajo de otro grupo de investigación (Wooster y colaboradores) que daba a conocer exactamente el mismo gen». OSSET, M., Ingeniería genética y Derechos humanos. Legislación y Ética ante el reto de los avances biotecnológicos, Icaria, Barcelona, 2000, pág. 59.


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3. LA BIOTECNOLOGÍA COMO FENÓMENO ECONÓMICO La influencia de la biotecnología en diversos procesos económicos ha sido ampliamente reconocida; sin embargo, la descripción de tal influjo manifiesta importantes divergencias, sobre todo en lo referente a la profundidad de los cambios en la realidad económica que propiciaría la incorporación de la biotecnología en diversos procesos productivos. Algunas opiniones sostienen la idea de que la biotecnología es un factor que contribuye al avance de paradigmas económicos cuyo desarrollo está en marcha desde hace tiempo. Según Edward Yoxen20 la biotecnología debe considerarse como una rama económica, ampliamente adaptada a las exigencias de la flexibilidad industrial contemporánea, ya que se ha adecuado al nuevo sentido común productivo que insiste en la maleabilidad, la producción automatizada y la innovación en productos ricos en información. A similares conclusiones han arribado Goodman, Sorj y Wilkinson21, para quienes la biotecnología embona sin problemas en los dos grandes factores que han facilitado la continuidad del proceso histórico de la industrialización, esto es, el apropiacionismo y el sustitucionismo: mediante el primero se lleva a cabo la transformación de múltiples recursos naturales en insumos enteramente gobernables, con el fin de incorporalos en procesos de producción; mediante el sustitucionismo se renueva la materia prima implicada en procesos industriales, sobre todo para realizar un control más estricto de todo el proceso. En opinión de los mencionados autores la biotecnología fomenta el apropiacionismo mediante la transformación de la materia viva en insumos cuyo desarrollo y producción corre a cargo del propio sector industrial. Esto ha quedado claramente evidenciado en el sector agrícola, donde la ingeniería es una metáfora apta para describir un proceso tecnológico que promete

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Cfr., YOXEN, E., El impacto de la biotecnología en las condiciones de vida y de trabajo, Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo, Luxemburgo, 1987, pág. 14. Cfr., GOODMAN, D., et ali., From farming to biotechnology. A theory of agro-industrial development, Basil Blackwell, Oxford, 1987, pág. 3.


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reducir la semilla al status de insumo industrial, sujeto a un diseño controlado con toda precisión, tomando en cuenta, sobre todo, los dictados comerciales del momento22. De igual manera, la biotecnología permite la sustitución de una fuente de recursos, los fósiles no renovables, con los que la industria pretendía controlar procesos productivos, como el agrícola, por los «nuevos» recursos renovables que se encuentran en la materia viva23. En otras palabras, según la opinión que hemos recogido, la revolución económica ya tuvo lugar hace algunos siglos. La biotecnología simplemente se adhiere a la trayectoria de los cambios económicos trazada desde los albores de la Revolución Industrial, y que consiste precisamente en la industrialización de la economía en general. Concretamente la biotecnología no modifica la lógica de tal proceso, sino que es un instrumento que tal vez aporta una mayor profundidad a la tendencia, pero que en ningún caso desvía su curso histórico24.

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Los autores en cita llaman nuestra atención respecto del control sobre las semillas, indudablemente uno de los elementos más importantes del fenómeno agrario. Antes del desarrollo de las técnicas de hibridación basadas en la genética, los campesinos eran responsables de las mejoras en las variedades vegetales que cultivaban; precisamente a través del auge de las técnicas de mejora científica, basadas en la genética de plantas, esa responsabilidad se trasladó a los laboratorios. Es el fenómeno conocido como la Revolución Verde, y representa el esfuerzo internacional más importante en el proceso de apropiacionismo, ya que sustrajo del ámbito campesino el control y la posibilidad de modificación de importantes elementos biológicos del proceso de producción agraria, para saturarlos en el ámbito industrial por mediación de la ciencia. Cfr., GOODMAN, D., et ali., From farming to biotechnology. A theory of agro-industrial development, op. cit., pág. 110. Cfr., Ibídem, pág. 98, 99. La actualidad del proceso social de racionalización formal y sus varias manifestaciones contemporáneas, han sido puestas en evidencia por Geroge Ritzer a través del neologismo macdonalización. El afán de control es una de las caras de la macdonalización y tiene que ver con las tesis defendidas por Goodman, Sorj y Wilkinson. Ritzer ha señalado la infiltración de la macdonalización por vía de la tecnología en actividades económicas directamente relacionadas con la naturaleza, coincidiendo con la tesis de que la biotecnología es una herramienta nueva dentro de una tendencia más amplia. Al respecto el mencionado sociólogo norteamericano nos dice: «la producción de pollos, huevos y carne ha sido testigo de la transición desde unas granjas y unos ranchos pequeños y más humanos a la utilización de la


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