SOLO EN LA OSCURIDAD SE VEN LAS ESTRELLAS
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
SOLO EN LA OSCURIDAD SE VEN LAS ESTRELLAS Tres enseñanzas griegas sobre el perdón (en Ilíada), la reconciliación (en Odisea) y la paz (en Lisístrata)
Oscar Mauricio Donato R.
Bogotá D.C., 2022
Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com incorporada a la ficha del libro. En www.tirant.com dispondrá de un servicio con los textos legales básicos y sectoriales actualizados como complemento de su libro.
©
Oscar Mauricio Donato R.
© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH Calle 11 # 2-16 (Bogotá D.C.) Telf.: 4660171 Email: tlb@tirant.com Librería virtual: www.tirant.com/co/ ISBN: 978-84-18802-47-8 Ilustraciones: Oscar Medina
Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant. com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant. net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
A Carolina, la vela con la que ilumino el refugio de los libros
Los que soñaron que la fuerza, gracias al progreso, pertenecía ya al pasado, pudieron ver en este poema un documento; los que saben discernir la fuerza, hoy como antes, en el centro de toda historia humana, encuentran en él el más bello, el más puro de los espejos Simone Weil
Sobre el autor de esta obra
Oscar Mauricio Donato R (donatooscar@gmail.com) es filosofo de la Universidad Libre, Magister en Política y Sociología de FLACSO Argentina. Doctor en C. Sociales en el área de la filosofía política. Su trabajo docente lo desarrolló en diversos lugares como Universidad Nacional de Colombia, Libre, Salle, San Buenaventura y Autónoma. También en la Universidad de Bolonia, Sevilla y Buenos Aires. Siempre dedicado a la filosofía política y social, acompañado del análisis político de la literatura. Dentro de sus investigaciones se destacan libros como Platón desplatonizado (Prometeo) que recibió un reconocimiento del centro nacional de investigaciones científicas de Francia como uno de los textos más recomendados de 2018; Leo Strauss de Nietzsche a Platón, CLACSO 2014 (En coautoría con Luciono Nosetto), El ser Humano en la época de la técnica (et al) y Autoridad y Enemistad, Schimitt- Uribe y el combate de los conceptos. Actualmente se desempeña como investigador del Observatorio de Paz de la Universidad Libre y desarrolla investigaciones sobre la protesta social. También es creador de contenido digital en su canal de Youtube @donatoland.
Contenido
Sobre el autor de esta obra...................................................
11
Introducción general............................................................
19
EN LA OSCURIDAD SE VEN LAS ESTRELLAS: DE LA CÓLERA AL PERDÓN EN LA ILÍADA.....................................
25
Introducción ¿Un vacío de la ética griega?..................
25
De la cólera de Aquiles................................................
27
La estética griega y el plan de Zeus.............................
32
La embajada como transferencia de roles....................
36
Las grutas del honor y la gloria...................................
45
Sólo en la oscuridad se ven las estrellas: Príamo desciende para elevar a Aquiles .......................................
53
Ver el arcoíris en la oscuridad, algunos comentarios finales ..........................................................................
60
VOLVER PARA ABRAZARNOS: UNA NOTA SOBRE LA RECONCILIACIÓN EN LA ODISEA...................................
67
Introducción: La Odisea es un canto a la pluralidad de la vida.........................................................................
67
La vida de Polifemo, o la bestialidad del progreso técnico.............................................................................
71
Las lágrimas del caballo de Troya ..............................
79
14
Solo en la oscuridad se ven las estrellas
De la matanza a la reconciliación, a modo de conclusión.............................................................................
83
Los re-encuentros........................................................
84
QUIEN HACE LA GUERRA NO HACE EL AMOR. UN COMENTARIO SOBRE LISÍSTRATA DE ARISTÓFANES.....99 Introducción: Los cómicos eran sacerdotes dionisiacos
99
Las mujeres convocan a la asamblea: hay un asunto grande y grueso........................................................... 106 Una solución hogareña............................................... 109 La mirada de los hombres........................................... 113 La fragilidad de la paz porque “padecemos de deseo”, a modo de conclusiones.............................................. 115 Apéndice de los escolios revisados en griego......................... 123 Lista de pasajes citados de las obras Antiguas...................... 127 Bibliografía General............................................................. 129
Por un breve lapso de tiempo, viví bajo otra comunidad, y otro mundo fue posible, en esos meses se escribió este libro, que está dedicado a las criaturas que habitaron breve y eternamente ese instante con los dioses en Sils Per Credere che un asino voli
Agradecimientos
En cierto sentido los tres ensayos que publicamos hoy se empezaron a escribir hace casi dos décadas, y no habrían sido posibles sin la conjunción de muchos factores y actores. Sin duda, cada línea que acá se escribe es un cuerpo que se vio fortalecido con las clases de literatura sobre la Ilíada y sobre la Comedia griega, en la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Colombia, Libre y Autónoma, y el curso doctoral de la UPN donde leyeron el manuscrito gracias a Alexander Ruiz y Manuel Prada, todos estos lugares y personas, observaron que yo era tan aficionado a la literatura que me permitieron hablar de ello sin que mi formación lo autorizara. En todos estos espacios encontré personas que me ensañaron muchas cosas y pusieron mi mirada en detalles que había pasado por alto. Agradezco también a Giorgia Kalsidú, por enseñarme la bella lengua de los dioses en el seminario Andrés Bello, del Instituto Caro y cuervo. De igual modo a Miguel Ángel Acosta, quien realizó correcciones y comentarios a los pasajes en griego. Otro tanto a Jaime Bonilla y la Revista Franciscanum que me permitieron reimprimir el texto sobre Aristófanes casi intacto, y finalmente, a Oscar Medina Vargas, por sus bellas ilustraciones. Todo esto tampoco habría sido posible sin el espacio y tiempo brindado por el Observatorio de paz de la Universidad Libre, y los compañeros de allí, especialmente el Dr Jorge Gaviria y Natali Niño.
18
Solo en la oscuridad se ven las estrellas
Pero este cuerpo escrito cuyos músculos crecieron en tales instituciones, tiene sangre y tripas que se demoraron en brotar y curar, y sin duda, este texto se vierte así de muchos y diversos lazos. Y es que, decía, la vida con estos textos sobre los que hoy escribo empezó hace más de quince años. Empezó con los ya lejanos parloteos infantiles de habitación con mi hermana, Norma Stella; se agudizaron con las charlas de café que cada semana y durante un par de años tenía con Felipe Prieto Bernal. La Odisea fue un tema de conversación constante durante muchos años con Héctor Martínez, quien además me regaló el más bello ejemplar de este libro, quizás por considerar que yo ya estaba en mi propia Ítaca. Sin duda, también me enriquecí de las lecturas y comentarios de Cesar A. Delgado, y su mirada oscura, que se contrastó con la esperanzadora mirada de José Luis Luna. Pero, este texto que hoy hacemos público se tejió también y en especial con Manuel Prada, (quien, además, cariñosamente y con el rigor del buen amigo leyó el manuscrito y lo mejoró con sus aportes) Manuel es por su trabajo de editor, pero sobre todo por su hospedaje existencial el coautor de este libro, junto con las líneas que de este ensayo se tejieron en la amistad indecible de Tatiana Rodríguez G, quien, en su abrazo, le dio un estrujón a la amistad y la aventura de la vida. Y claro, a Carolina, la vela con la que ilumino el refugio que se llama libros. Demos entrada a los textos, el primero es sobre el perdón, y está dedicado a Carolina, el segundo, sobre la reconciliación, está dedicado a mis amigos Manuel y Tatiana, el tercero sobre la paz y el amor, está escrito a los días vividos en Sils. Cada quien sabe el por qué. A estas personas, mi agradecimiento imperecedero.
Introducción general
Quizás la literatura y la música son el rincón más cálido, tal vez el último, que pude encontrar la vida. Para ser claro, me pregunto, en tiempos oscuros, qué me puede enseñar Homero sobre el perdón y la reconciliación, y para eso acudo a ese rincón cálido que tanto he recorrido. Me pregunto, además, qué nos dice el poeta dionisiaco Aristófanes sobre la paz. También recurro a ese rincón cálido constantemente. Y creo necesario buscar estos rincones por una necesidad ontológica, existencial: recurro a esos rincones no para escribir y, menos aún, para lograr esa escritura contractual —que a veces más presiona que alienta—, sino para que la vida pueda cerrar el ciclo de la lectura con su contra-cara fundamental: la escritura. Ya Leo Strauss me había enseñado que la vida era muy corta como para leer las cosas que no son las necesarias y Nietzsche, en Gaya ciencia, me había mostrado que la única razón para escribir era la catarsis de entenderme y sacudirme por dentro, de exfoliarme; asimismo, los más de 10 años leyendo esas páginas que acá se comentan se volvieron una forma de mitigar la angustia por las preguntas respecto a qué son el perdón, la reconciliación y la paz, cosas que mi alma busco desde la angustia infantil. Esto explica la verdadera e íntima razón de mi escritura y, siento, la de toda escritura. Sobre todo, la de aquella que, lejos de los formalismos del actual estado de la escritura académica, poco citada, poco leída, poco impactante social-
20
Solo en la oscuridad se ven las estrellas
mente, que deja sus grandes esfuerzos y conocimientos a la vanidad inocua de los indicadores, mientras la sociedad sigue igual, o peor. Mientras tanto, ante la ceguera de los académicos modernos, la vida afuera quiere ser vivida, el victimario redimido, la victima recordada, la comunidad reconciliada. Como si no fuera ya arduo explicar por qué escribir otro libro, queda el otro hecho, no menor, de explicar, o explicarme, por qué escribir uno que comenta literatura. Nada en mi carrera académica me preparó o me autoriza para ello. ¿Quién me autoriza a hablar de literatura? Nadie. Pero resulta alentador no necesitar pedir permiso para algo tan fundamental en la vida como preguntar lo que acá quiero preguntar. Como dije, el dolor, el miedo y la angustia me llevan a buscar los rincones cálidos, y la literatura es quizás un lugar privilegiado para ello. No insistiré en un camino justificatorio, ya muy transitado, diciendo que la filosofía y la literatura son vecindades unidas por el jardín de las palabras; ni tampoco en el bello, y para este caso retórico, discurso sobre cómo Platón funde en su pensamiento las más elevadas obras filosóficas puestas en obras literarias. Lo que quiero, entonces, es ver cómo estos gigantes que contienen a la humanidad en el cálido pecho de sus páginas, re-presentan estos conceptos que quiero aprehender. Y me parece, simplemente, que en estas obras literarias se pueden encontrar estos conceptos, no de modo más fácil, ni más claro, ni más, ni menos profundo que en los textos filosóficos, pero quizás, sí, de modo más cálido que en muchas obras de la filosofía y las ciencias humanas y sociales.