Skip to main content

1_9788416786039

Page 1

tirant

humanidades mรกrgenes


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES

MANUEL ASENSI PÉREZ

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

RAMÓN COTARELO

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

Mª TERESA ECHENIQUE ELIZONDO Catedrática de Lengua Española Universitat de València

JUAN MANUEL FERNÁNDEZ SORIA

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

PABLO OÑATE RUBALCABA

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

JOAN ROMERO

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

JUAN JOSÉ TAMAYO

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


LA UNIVERSIDAD LABORAL DE CHESTE (1969-1978) Precursora de la innovación educativa en España

JAVIER IGNACIO CHUST TORRENT

tirant humanidades Valencia, 2016


Copyright ® 2016 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

Director de la colección: JUAN MANUEL FERNÁNDEZ SORIA

© JAVIER IGNACIO CHUST TORRENT

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-16786-03-9 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


1. Prólogo El aprendizaje experiencial y significativo es el que se queda marcado como un sello en la persona. Las vivencias que se quedan interiorizadas en lo profundo de la persona, cuando son positivas, despiertan el deseo de comunicarlas a los demás. Esto es lo que da lugar a la presente publicación. Me formé durante dos años en el Centro de Orientación de Universidades Laborales de Cheste. Fueron sólo dos cursos, 1971-72 y 1972-73. Pero dos cursos intensos que dejaron una impronta en mi persona. Dos años conviviendo con otros 5.200 alumnos de toda la geografía española, con unas edades (12 y 13 años, 3º y 4º de Bachillerato Elemental) en las que empiezas a vislumbrar el mundo de otra manera, dejando la infancia y adentrándote en el difícil mundo de la adolescencia. Dos años que, a nivel convivencial, me hicieron desarrollar mi socialización, los vínculos de amistad, la autoestima, la empatía, el desarrollo de mi responsabilidad individual, de la autodisciplina, y de tantos aspectos de la personalidad que, en gran parte, han conformado “mi historia”. Dos años que, a nivel académico, supusieron una ruptura total con la forma tradicional de aprender que había tenido hasta ese momento, y que supuso una innovación total en cuanto a las metodologías que desarrollan el binomio enseñanza-aprendizaje. Desde una perspectiva de 43 años después de haber terminado mis estudios de Bachiller Elemental en Cheste, puedo asegurar que existen aspectos convivenciales y académicos que creo, sin temor a equivocarme, necesitan ser conocidos por la sociedad actual, y más concretamente por los que nos dedicamos al mundo de la enseñanza y de la educación. Simplemente el hecho de cómo era posible que 5.200 niños (o más bien preadolescentes), pudieran convivir durante un curso escolar, alejados de sus familias y sus costumbres, crear lazos muy fuertes y vínculos de amistad que todavía perduran, desarrollar estrategias para resolver los numerosos conflictos que surgían entre nosotros, o la misma logística que suponía la estancia de tantas personas en


Javier Ignacio Chust Torrent

crecimiento y maduración, merece el que sea contado y explicado a la sociedad actual. Y, por supuesto, abrir los ojos al mundo educativo actual (sobre todo a profesores y alumnos), que las técnicas pedagógicas, didácticas y metodológicas que se llevaron a cabo por parte de profesores y educadores en el Centro de Orientación de Universidades Laborales de Cheste, supuso un antes y un después en nuestra historia académica. Esta es mi motivación fundamental para la realización de la presente publicación. Espero poder contarlo y explicarlo y que pueda servir a las generaciones venideras. Quiero agradecer a todo el personal del Complejo Educativo de Cheste, por abrirme sus puertas y facilitarme el acceso a la información que aún quedaba en el Centro del periodo de sus inicios. En especial a Sacri y a José Bermejo. Y a Ricardo Zafrilla por ayudarme a entender en profundidad lo que significaron las Universidades Laborales. Gracias a todas las personas a las que he entrevistado, integrantes todos ellos de los equipos directivos, docentes, orientadores y educadores del Centro desde su fundación. Y en especial a Luis Illueca Amparo Martínez, Vicente Fernández de Gamarra y Miguel Pinilla Villanueva. ¡Cuánto habéis querido a la Laboral de Cheste! Gracias a mis ex-compañeros del Aula 3-2-1 del Colegio Buitre, por haber narrado sus experiencias de su paso por el Cheste después de 43 años de no habernos visto ni oído. Y gracias a unas personas especiales a las que les he ayudado a desarrollar la paciencia y la espera: Rita, mi mujer, y mis hijos, Pablo, Belén, Irene, Javier, Juan e Ignacio. Sin su apoyo y sus ánimos no hubiera podido realizar esta Publicación.


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978) BAJO EN EL ANTIGUO COLEGIO “UROGALLO” EN EL QUE SE ENCONTRABA DIVERSO MATERIAL Y LIBROS DEL CENTRO DE ORIENTACIÓN DE UNIVERSIDADES LABORALES DE CHESTE

Fuente: Archivo personal del autor.


2. Las universidades laborales en España 2.1. SITUACIÓN SOCIOECONÓMICA DE ESPAÑA Nos situamos a finales de la década de los 40 en España. La población aún estaba sufriendo las consecuencias de una extrema pobreza, consecuencia de una guerra civil fratricida. Pero también de una extremada autarquía y aislamiento internacional. (El sistema autárquico consiste, fundamentalmente en el autoabastecimiento y la búsqueda de autosuficiencia para desarrollar todos los aspectos de la vida en sociedad, económica, industrial, social, educativa…) La carencia en materia de tecnología y de capital, debido fundamentalmente a este aislamiento que sufría España, dio lugar a un tejido empresarial pobre y atrasado, que abocó a muchas familias españolas a la emigración ante su incapacidad para cubrir sus necesidades básicas, sobre todo a países de la América Latina (en los primeros años), y a nuestros países vecinos (Francia, Alemania…) después de la contienda mundial. De hecho, en 1950 se creaba el Instituto Español de la Emigración. Ya a finales de la década de los 40 se reconoció de una manera explícita, que la política económica autárquica que se había llevado hasta entonces, no había tenido ninguna consecuencia positiva para el desarrollo de nuestro país. Ni a nivel social, ni económico y por supuesto tampoco a nivel educativo. Estamos hablando de un país con 28 millones de habitantes y con un 17% de analfabetismo. De un país en el que su estructura económica seguía dependiendo en gran manera de la agricultura y en menor parte de la industria, en la que no existía casi mano de obra cualificada. La más que cercana apertura de España al exterior (Convenio con la Santa Sede, Ingreso en la ONU), junto con la apertura diplomática al exterior sobre todo con los países occidentales, y la ruptura del bloqueo que pesaba sobre nuestro país a nivel diplomático, va abriendo expectativas y formas nuevas de actuar.


Javier Ignacio Chust Torrent

2.2. ALGUNOS APUNTES DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL EN LA POSGUERRA En materia educativa, recién acabada la guerra civil, el principio fundamental de la educación en España es la transmisión ideológica., Con dos aspectos predominantes: El catolicismo y el patriotismo. Haciendo especial hincapié en una educación concordante con la moral católica, con un gran adoctrinamiento visible en las materias y asignaturas impartidas. Esto lo podemos ilustrar con la circular de 23 de febrero de 1939 que se publicaba en el Boletín Oficial del Estado de 1 de marzo dirigida a los Inspectores de Enseñanza y en la cual se regulaban determinados aspectos de la Inspección Educativa: “Los inspectores, cuidarán, sin excusa alguna, de exaltar el espíritu religioso y patriótico para hacer de la escuela una institución española educativa y formadora de buenos patriotas explicando y aclarando las normas contenidas en la circular de 5 de marzo de 1938, especialmente en lo que se refiere a la educación religiosa, educación patriótica y educación física y comprobando su más exacto cumplimiento” (Circular de 23 de febrero de 1939 a los Inspectores de Primera Enseñanza regulando concretamente la obra de Inspección en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 20 de la Orden Ministerial de 20 de enero último, 1939, p. 1206).

En esta década son aprobadas hasta tres leyes que regularán la educación no universitaria en nuestro país: En primer lugar, la Ley de Bases de la Enseñanza Media de 20 de septiembre de 1938 que regulaba las enseñanzas de Bachillerato. Más tarde la Ley de 17 de julio de 1945 sobre Educación Primaria, en la cual se plantean dos etapas diferenciadas: Una general, de 6 a 10 años, para proseguir posteriormente estudios de Bachillerato y otra, de carácter más especial, de 10-12 años, orientada a la vida Laboral. Y en tercer lugar, la Ley de Bases de Enseñanza Media y Profesional de 16 de julio de 1949. Si hablamos de enseñanzas profesionales en el periodo de la posguerra española, tenemos que hacer mención de las Escuelas de Capacitación Social de Trabajadores, creadas a partir de 1942 por el Ministro de Trabajo José Antonio Girón de Velasco, las cuales organizaban cursos para trabajadores jóvenes y adultos con inquietudes de mejora social y profesional. Pero estos Centros tenían dos proble-


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978)

mas: Por una parte, no daban la posibilidad de integrarse en ellos a los jóvenes con carencias y dificultades económicas o sociales. En segundo lugar, eran muy escasos y no abarcaban las necesidades de la población. También existían las Escuelas de Trabajo y de Artes y Oficios, pero, además de que también escaseaban, gran parte de sus estudiantes ya estaban inmersos en el mundo Laboral, y lo que realizaba en estas escuelas era un perfeccionamiento profesional. Por ello y otras razones, se redactó en 1949 La Ley de Enseñanza Media y Profesional, en base a la cual se desarrolla una red de Institutos Laborales, los cuales impartieron el Bachillerato Laboral, en cuatro modalidades: Agrícola y Ganadera, Industrial y Minera, Marítimo-Pesquera y Administrativo. Una de sus misiones principales era enlazar en el alumno su formación humana y técnica y así poderles ofrecer una doble vía al acabarlo: La vía Laboral o la de proseguir estudios superiores. Este Bachillerato Laboral no tuvo mucho éxito, por lo que se unificaron las dos modalidades de Bachillerato (General y Laboral) a partir del curso 1967-68 El Bachillerato General al que hacíamos mención fue estructurado según la Ley de Ordenación de la Enseñanza Media, en 1953 (Ley de 26 de febrero de 1953 sobre Ordenación de la Enseñanza Media, 1953), siendo ministro de Educación Joaquín Ruiz Giménez, en la cual el Bachillerato se dividía en dos grados: Elemental y Superior. El Bachillerato Elemental con una duración de 4 años y el Bachiller Superior con dos años de duración en sus dos especialidades, Ciencias y Letras. Al finalizar cada uno de los dos Bachilleratos existía la llamada prueba de grado, más comúnmente denominada “Revalida”, que daba acceso al grado siguiente. La “Reválida” del Bachiller Superior daba acceso al Curso Preuniversitario, necesario para poder acceder a los estudios Universitarios concebido para que los estudiantes “adquirieran las técnicas de trabajo intelectual y los hábitos científicos que habrían de serles necesarios para su futura actividad universitaria” (García Hoz, 1980, p. 68). En 1955 se crea la Ley de Formación Profesional Industrial, que nace con la idea de responder a la realidad económica y social en la que se encuentra España. Como comentaba al principio. España


Javier Ignacio Chust Torrent

estaba saliendo de un periodo autárquico y comienza a relacionarse económica y socialmente con los países de Europa fundamentalmente. Comienza a llegar inversión extranjera y el sector agrícola deja de ser un sector estratégico para el país, pasando el testigo al sector industrial y más tarde al sector servicios. Toda esta realidad, unida a la alta incidencia demográfica y al flujo migratorio del campo a la ciudad con cada vez más personas que intentaban su incorporación a esta emergente industria, hacían necesario que nuestro sistema educativo diera una respuesta para poder formar a la población en estos requerimientos. A este respecto, podemos leer el preámbulo de esta ley en el que claramente especificaba que: “Uno de los más urgentes problemas que recientemente te se han planteado en el campo de la educación, a consecuencia del creciente desarrollo de la industria y del perfeccionamiento de la legislación social en materia Laboral, es sin duda, el que concierne a la formación profesional de los operarios cualificados, sobre la que descansa, en muchos aspectos, la posibilidad de que aquel desenvolvimiento no se vea frenado o puesto en trance de paralización por la ausencia o escasez de una mano de obra diestra y conocedora de las múltiples exigencias de la técnica moderna. De otra parte, resulta obvia la consideración de que la transformación industrial de España necesita, de forma perentoria, unos fundamentos educativos capaces de proporcionarle el elevado número de especialistas y cuadros técnicos de mando de grado medio, sin los que aquella no sería viable” (Ley de 20 de julio de 1955 sobre Formación Profesional Industrial, 1955, p. 4442)


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978) ESTRUCTURA DEL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL EN 1955 ELABORADA A PARTIR DE LA LEY DE FORMACIÓN PROFESIONAL INDUSTRIAL Y SUS DECRETOS DE DESARROLLO

Fuente: (Civera Navarrete, 2011, p. 123)


Javier Ignacio Chust Torrent

Esta ley, además de ordenar la formación de los obreros cualificados también tenía un interés especial, en palabras de Víctor García Hoz1: “Porque estimulaba extraordinariamente la acción de las empresas privadas para que ofrecieran a sus obreros la posibilidad de un perfeccionamiento en su oficio. A su amparo florecieron muchas escuelas de aprendizaje en el seno de las empresas” (García Hoz, 1980, p. 109).

Como hemos comentado anteriormente, la situación económica española era precaria, agudizándose esta situación más aun entre la clase trabajadora y no cualificada (ya hemos comentado antes la tasa de analfabetismo en España en la época a la que nos referimos). Desde esta concepción podremos entender que las Universidades Laborales nacieron, no para ser unos centros de enseñanza como los que había entonces. Sino que fueron creados para paliar, de alguna manera, las carencias y dificultades existentes entre la clase trabajadora y su necesidad de promocionar a nivel técnico y social. Las Universidades Laborales vienen, en gran parte, para llenar este vacío y precariedad existente, sobre todo a nivel técnico y profesional, pero también humano. Y atendiendo a las leyes sociales que preconizaban el que ningún ciudadano no pueda formarse en una profesión por carencias de medios económicos, en las Universidades Laborales se establecía la total gratuidad de sus enseñanzas, a través de un sistema de Becas, del cual hablaremos más adelante.

1

Víctor García Hoz (1911-1998). Maestro y Pedagogo. Fue el primer Doctor en Pedagogía en España. Catedrático de Pedagogía en la Universidad Complutense de Madrid desde 1944. Su labor investigadora se orientó, fundamentalmente, en tres vertientes: La sistematización de los conocimientos pedagógicos, que dio lugar a su libro “Principios de Pedagogía Sistemática”; la Educación Personalizada, quizás su mayor aportación a la Educación española del siglo XX (Explicada detalladamente en su libro de 1970 “Educación Personalizada”), y por último estudios sobre antropología humana, sobre la concepción del hombre. Fue Co-Fundador de la Institución “Fomento de Centros de Enseñanza” en los años 60. Primer director del Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad Complutense de Madrid y del Instituto de Pedagogía del Centro Superior de Investigaciones Científicas. Fundador de la Sociedad Española de Pedagogía y su revista Bordón. Fue académico de la Real de Ciencias Morales y Políticas. Imprescindible el conocimiento de su obra y todas sus actividades, pues el Centro de Orientación de Universidades Laborales de Cheste, como veremos más adelante, se impregno de su filosofía de la Educación Personalizada y de su concepción antropológica de la persona.


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978)

En las Universidades Laborales, y aproximadamente durante los primeros 10 años de su existencia, las enseñanzas que se impartieron de forma mayoritaria fueron La Enseñanza Media y Profesional (Bachillerato Laboral) y la Formación Profesional Industrial.

2.3. ANTECEDENTES DE LAS UNIVERSIDADES LABORALES 2.3.1. Antecedentes Políticos

José Antonio Girón de Velasco. Fuente: Girón, J. Pág.27.

Si ya hemos logrado situarnos en este contexto y en las circunstancias del momento, es cuando entenderemos mejor las palabras que dirigió José Antonio Girón de Velasco2, Ministro de Trabajo

2

José Antonio Girón de Velasco (1911-1995): Licenciado en Derecho. Fue Ministro de Trabajo entre los años 1941 a 1957, quizás los años más difíciles tras la contienda militar española. Bajo su mandato se crearon las cuatro primeras Universidades Laborales en España, concretamente las de Gijón (1956), Sevilla (1957), Córdoba (1957), Tarragona (1957). También desde su cargo de Ministro de Trabajo creo el Seguro de Enfermedad (1942), el Plus de cargas familiares (1946), el Instituto de medicina e Higiene y seguridad del Trabajo (1944), la obligatoriedad la Paga extra de Navidad (1945), el Servicio de Mutualidades Laborales (1946), el Subsidio de Invalidez (1947). Fue Procurador en Cortes en todas las legislaturas de los gobiernos del general Franco y posteriormente Consejero del Reino. Ya en el periodo democrático se opuso a la realización del referéndum de la Constitución española, votando “no” a la misma, en 1978.


Javier Ignacio Chust Torrent

entre los años 1941 a 1957, el 25 de noviembre de 1950 en un discurso que pronunció en el Teatro San Fernando de Sevilla con la conferencia “La Cultura, instrumento necesario para la revolución Social”, en un acto que se organizó por parte de la Sociedad Económica de Amigos del País, el Círculo de Labradores y el Círculo de la Unión Mercantil: “Vamos a crear gigantescas Universidades Laborales, castillos de la reconquista nueva, donde vosotros, y sobre todo vuestros hijos, se capaciten no sólo para ser buenos obreros, que eso es poco, y eso es todo lo más que quisieran los enemigos. Vamos a crear centros enormes, donde se formen, además de obreros técnicamente mejores, hombres de arriba a abajo, capacitados para todas las contiendas de la inteligencia, entrenados para todas las batallas del espíritu, de la política, del arte, del mando y del poder” (Girón de Velasco, 1950).

Y el 3 de noviembre de 1951, en el mismo lugar, el Teatro de San Fernando en Sevilla, repitió la misma idea dirigiéndose a los integrantes de la Cámara Sindical Agraria de esa ciudad: “Vengo a pediros que comprendáis que ha llegado el momento de que, con todas las prevenciones que queráis, pero con sentido justiciero y resuelto, se abran al trabajador las puertas secretas que antes sólo cedían antes los nombres mágicos de los privilegiados. Pero todo sería estéril, inútil y sarcástico si el trabajador no estuviera capacitado para la participación y el ejercicio de las tareas superiores. Y esta es la finalidad de las Universidades Laborales. En ellas se crearán los trabajadores distintos de que tanto hemos hablado. En estas Universidades será fácil descubrir al superdotado, el cual será guiado hasta el aprovechamiento de sus facultades, para bien suyo y de la patria” (ABC, 1951, pp. 8-9).

Aquí es donde podemos encontrar las primeras palabras, el germen, que va a dar lugar a la aparición en España de las Universidades Laborales que 9 años más tarde, La ley de Creación de las Universidades Laborales las definirá como: “Instituciones docentes con la misión de capacitar profesional y técnicamente a los trabajadores españoles y elevar su total formación cultural y humana, para hacer posible su acceso a cualquier puesto social” (Ley 40/1959, de 11 de mayo, sobre Universidades Laborales, 1959, p. 6929).


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978)

Así lo corrobora Ricardo Zafrilla3 en la entrevista que le realicé en Albacete el 27 de marzo de 2013, cuando, ante la pregunta de qué eran las Universidades Laborales, y cuál era su objetivo, respondió: “Las Universidades Laborales eran macrocentros, centro enormes de Formación Profesional. En la España de la autarquía se piensa que hay que educar, formar a los trabajadores y a sus hijos para conseguir un oficio. Lo cierto es que aparecieron verdaderos trabajadores muy cualificados. Eran centros exponenciales, fundamentales para lograr un trabajador cualificado. Y así se demostró posteriormente cómo se nutrió la España del desarrollismo, de los Planes de Desarrollo, de los Polígonos de Desarrollo que se crean por toda la geografía española en la década de los sesenta” (Zafrilla Tobarra R., 2013)

Llamaba la atención el término de “Universidad”, como si quisiera ser una especie de comparación con la Universidad clásica. Realmente, la acepción de Universidad se refería más bien a hacer ver la universalidad de conocimientos que se tenían que impartir en estos centros, y porque su objetivo era la integralidad de la persona, en sus aspectos técnicos, profesionales y humanos. De igual manera, el término “Laboral” tenía su sentido, pues toda su estructura y organigrama estaba dirigido y pensado para los trabajadores.

3

Ricardo Zafrilla Tobarra: Nacido en Albacete es, sin ningún género de dudas, el principal investigador español sobre las Universidades Laborales. Licenciado en Filosofía y Letras y Doctor en Historia con la Tesis Doctoral “Universidades Laborales: un proyecto educativo falangista para el mundo obrero (1955-1978). Aproximación histórica”, estudio en profundidad de la historia de las 21 Universidades Laborales españolas. Ha sido profesor, educador y Director de Colegio en varias Universidades Laborales (Alcalá de Henares, Tarragona, Éibar, Cheste). Director Residencias Universidad Laboral, Éibar (1968-1969), Director Colegio-Residencia “Jaime Balmes”, Universidad Laboral Tarragona (1975 a 1977) y “Reddis”, Universidad Laboral Tarragona (1977-1978 y Director del centro de Enseñanzas Integradas (Antiguo Centro de universidades laborales) de Albacete (1987-90). Posteriormente ha sido profesor en la Universidad de Castilla la Mancha. Actualmente centra su investigación en la historia económica y gráfica de las Universidades laborales españolas.


Javier Ignacio Chust Torrent

2.3.2. Antecedentes Internacionales Si buscamos algún antecedente fuera de nuestras fronteras que diera lugar a esta idea que plasmó José Antonio Girón en la citada conferencia, tendríamos que remitirnos a Ricardo Zafrilla Tobarra, escritor, historiador, y quizás la persona que más ha estudiado en profundidad la historia de la Universidades Laborales En su tesis doctoral “Universidades Laborales: un proyecto educativo falangista para el mundo obrero” nos habla de la Universidad de Trabajo de Charleroi (Bélgica), más conocida como Universidad del Trabajo “Paul Pastur”: “Como modelo extranjero que sirvió de inspiración a las Universidades Laborales se encuentra el conjunto de instituciones de enseñanzas técnicas y económicas para la formación de aprendices y obreros en la ciudad de Charleroi situado en el corazón industrial y cuenca hullera de la provincia de HenaoHainaut (Bélgica). Dicho complejo docente fue puesto en funcionamiento con la colaboración del ministerio de Industria y trabajo conociéndose desde principios del presente siglo con el nombre de Universidad del Trabajo ‘Paul Pastur’” (Zafrilla Tobarra, 1998, p. 33).

La Fundación Metal de Asturias estudió también esta relación existente entre la “Universite du Travail” como antecedente de la Universidades Laborales y los posteriores Centros creados en España. (Fundación Metal Asturias, 2005). En su estudio nos habla de Paul Pastur (1866-1938), diputado permanente socialista en la provincia de Hainaut (Bélgica), y de su motivación para dignificar la forma de vida del mundo obrero, no sólo a nivel social, sino también en sus aspectos intelectual, artístico, familiar y moral. Paul Pastur (1866-1938), formado en colegios jesuitas, se doctoró en Derecho en la Universidad de Lieja (Bélgica). Preocupado por la integración de los obreros y trabajadores manuales en la sociedad industrial, sobre todo a raíz de las revueltas de los obreros en la zona de Charleroi en 1886 en las que se decretó el estado de sitio y la intervención del ejército, se dio cuenta de la necesidad de mejorar la calidad de vida del mundo obrero, y esta pasaba por la necesidad de elevar su nivel cultural y educativo. Por otra parte, alentó también la necesidad de que el mundo obrero asumiera su protagonismo en el ámbito de la protección de sus trabajos y de desarrollo de coberturas sociales. De manera que consiguió que se constituyeran “sociedades


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978)

de ayuda mutua (mutualidades), asociaciones de cooperativistas, cajas de ahorro, etc.” (Zafrilla Tobarra, 1998, p. 34) Para conseguir el objetivo del desarrollo cultural, técnico y educativo del obrero, en 1902 crea la Institución de Enseñanza Industrial y Profesional, germen de lo que sería la “Universidad del Trabajo”, creada en 1911, con el objetivo principal de: “Conseguir una formación intelectual, técnica, física, social, moral, artística y estética para la integración en la vida profesional de la sociedad… con unos métodos de enseñanza activos, constructivos y funcionales que permitan actividades individualizadas, teóricas y prácticas, en talleres y laboratorios” (Zafrilla Tobarra, 1998, p. 35).

Creo que se pueden ver claras las similitudes entre este proyecto original de Paul Pastur y el que tenía en mente José Antonio Girón de Velasco: “Las Universidades Laborales pretendían ser una mezcla de preparación profesional y de Universidad para el obrero”. “Las Universidades Laborales darían a los futuros trabajadores una formación universal, una universalidad de conocimientos, y a la vez haría de ellos unos técnicos especialistas en distintos ramos: industriales, agrícolas, pecuarios, comerciales, de transportes, de navegación” (Girón de Velasco, 1994, p. 126).

Universidad del Trabajo “Paul Pastur”. Charleroi Fuente (www.delcampe.net, 2014)


Javier Ignacio Chust Torrent

2.4. LEGISLACIÓN Y REGLAMENTACIÓN DE LAS UNIVERSIDADES LABORALES Un aspecto importante a tener en cuenta es que la dependencia directa de estos Centros era del Ministerio de Trabajo. Esto tenía determinadas connotaciones, pero quizás, la más importante, es que eran unas enseñanzas, podríamos decir que paralelas al sistema educativo español, marcado por el Ministerio de Educación y Ciencia. Y por otra parte, en palabras de Federico Gómez Rodríguez de Castro4 “Eran instituciones privadas, que gozaban de una muy buena situación económica, y se preocuparon de crear escuelas para los hijos de los Mutualistas” (Gómez Rodríguez de Castro, 2014) A efectos académicos, la Universidades Laborales tenían el reconocimiento legal del Ministerio de Educación y Ciencia para la impartición de sus enseñanzas. Pero también impartían enseñanzas no regladas, las cuales “Eran muy valiosos, porque estaban a la cabeza de la investigación educativa. Por ejemplo en la Universidad Laboral de Gijón se investigaron soldaduras bajo el agua, soldaduras en vacío, es decir, lo más avanzado que había en cuestión de soldaduras. En la Universidad Laboral de Sevilla había estudios de la Plaga del Naranjo, estudios de ganadería ovina. Tenían mucho valor estos títulos” (Gómez Rodríguez de Castro, 2014).

En 1956, y ya con la Universidad Laboral de Gijón en sus inicios, los Ministerios de Educación Nacional y del Trabajo promulgaron la Orden conjunta de ambos Departamentos de 12 de julio de 1956 por la que se aprueba, con carácter provisional, el Estatuto de las Universidades Laborales, en el cual determina, entre otros aspectos, su misión, personalidad jurídica y funciones: “Base 1ª. Misión: La Universidad Laboral nace como institución superior de cultura del ámbito del trabajo en la triple dimensión humana, técnica y profesional, fundada y sostenida bajo la tutela del Estado, por los trabajadores españoles.

4

Federico Gómez Rodríguez de Castro: Doctor en Pedagogía. Catedrático de Historia de los Sistemas Educativos Contemporáneos de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Subdirector Educativo del Centro de Orientación de Universidades Laborales de Cheste (1969-70). Rector de la Universidad Laboral de la Coruña “Crucero Baleares” (1970-71) y Delegado General de Universidades Laborales (1972-1975).


La Universidad laboral de Cheste (1969-1978) Base 2ª. Personalidad jurídica. La Universidad Laboral se constituye en órgano docente a través de las Mutualidades Laborales con personalidad jurídica propia, bajo el régimen de Patronato y con prerrogativas que las leyes vigentes confieren a las entidades de este carácter. Base 3ª. Funciones. La Universidad Laboral cumplirá las siguientes funciones: A) Formar, educar, adiestrar a la juventud trabajadora en el orden humano, profesional y técnico, a través de los diversos grados docentes. B) Enriquecer el espíritu y la dignidad social de los trabajadores adultos y atender a su perfeccionamiento técnico y profesional. C) Elevar el nivel cultural, social y de producción en el área en que la Universidad Laboral radique, mediante cursos y campañas específicas. D) Facilitar a través de un sistema becario o mediante la creación de instituciones adecuadas, el acceso de los alumnos más capaces o de probada vocación a otros estudios de cualquier jerarquía, bien en establecimientos propios o en aquellos donde se impartan las enseñanzas correspondientes” (Orden Conjunta de los Ministerios de Educación Nacional y de Trabajo, de 12 de julio de 1956, por la que se aprueba con carácter provisional, el estatuto de las Universidades Laborales, 1956, p. 4711).

Dos años después se aprueba el Estatuto Docente de las Universidades Laborales, estructurándose las enseñanzas a impartir en ellas (Orden de 16 de agosto de 1958 por la que se aprueba el Estatuto Docente de las Universidades Laborales, 1958). La legislación sobre Universidades Laborales tiene el momento culmen en 1959, cuando se acaba con toda la provisionalidad del Estatuto de Universidades Laborales de 1956. Es en este año cuando surge la Ley que ordena definitivamente estos Centros (Ley 40/1959, de 11 de mayo, sobre Universidades Laborales, 1959). Según esta, y en su artículo sexto, se les considera como Entidades Benéfico-Sociales, atribuyéndoles personalidad jurídica (es decir, con capacidad para actuar como sujetos de derecho, capacidad para adquirir y poseer bienes de todas clases, capacidad suficiente para contraer obligaciones y realizar actividades que generan plena responsabilidad jurídica, frente a sí mismos y frente a terceros), con patrimonio propio y considerándolas como Instituciones Públicas No Estatales, con los beneficios que la legislación concedía a los centros no estatales reconocidos por el estado Es importante hacer mención a algunos aspectos de su articulado, pues nos ayudará a entender la filosofía de estos Centros: • La protección y el impulso que daba el Ministerio de Trabajo a estos centros.


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788416786039 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu