MUJERES, ESPACIOS PÚBLICOS Y PRIVADOS Un acercamiento interdisciplinar en la ciudad de Córdoba
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez
Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria
Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalcaba
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero
Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
MUJERES, ESPACIOS PÚBLICOS Y PRIVADOS Un acercamiento interdisciplinar en la ciudad de Córdoba
Coordinadora MARÍA ROSAL
tirant humanidades Valencia, 2022
Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y de los editores. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.
©
©
VV. AA.
TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18802-33-1 MAQUETA: Innovatext Imagen: Celosía. Museo Arqueológico de Córdoba Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf
Índice PRÓLOGO..................................................................................................................
9
ESTEREOTIPOS DE GÉNERO EN LA REPRESENTACIÓN DE MUJERES Y HOMBRES.........................................................................................................................
15
LAS MUJERES EN LA CULTURA POPULAR CORDOBESA: PROPUESTA DIDÁCTICA PARA UN ANÁLISIS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO..............................................................................................................
37
MUJERES, FRONTERAS E IDENTIDADES EN LA CIUDAD DE CÓRDOBA............................................................................................................................
63
EL PAPEL CRUCIAL DE LAS MUJERES EN LA SOSTENIBILIDAD........
81
MUJERES EN EL PODER LOCAL: EL CASO DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA (1979-2019)..........................................................................................
103
EL USO PECULIAR DEL LENGUAJE EN CÓRDOBA DESDE UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO................................................................................
125
GLOSARIO................................................................................................................. NOTAS BIOGRÁFICAS..........................................................................................
155 163
María Rosal
Alicia Vara López
Silvia Medina Quintana
Jorge Alcántara-Manzanares
María José Ramos Rovi
María Carmen García Manga
PRÓLOGO
La visibilidad de las mujeres, al igual que su aportación al progreso de la humanidad, se ha visto limitada y silenciada históricamente. Las razones se justifican por la jerarquización que establece la perspectiva androcéntrica, que sitúa al hombre en el centro, en todos los órdenes. Que esta situación se siga manteniendo en el siglo XXI es inaceptable. Por ello es necesario que, desde las instituciones, se apoyen proyectos y actividades para mostrar a la ciudadanía las aportaciones de las mujeres y los múltiples y numerosos papeles que vienen desempeñando. Especial responsabilidad en este tema cabe a la universidad como institución promotora de valores. Es por ello por lo que, desde la Cátedra de Estudios de las Mujeres Leonor de Guzmán de la Universidad de Córdoba con el patrocinio del Ayuntamiento de Córdoba, surge este estudio para reivindicar las aportaciones de las mujeres como ciudadanas de pleno derecho y para hacer visibles aquellas que, en cualquier ámbito del conocimiento, hayan sido silenciadas por razón de género. Centramos la mirada en la ciudad de Córdoba, como ámbito más cercano, aunque los resultados de la investigación y sus propuestas de actuación pueden ser extrapolables a otros muchos contextos ciudadanos, sin olvidar las relaciones con el entorno rural. Importa rastrear nombres propios, espacios en la vida diaria, oficios, situaciones de poder y de sumisión, tanto contemporáneos como históricos, para mostrar el protagonismo de las mujeres y de sus actividades. Se trata de ofrecer a la ciudadanía un conjunto de documentación y de propuestas para potenciar el conocimiento global de la ciudad, en el que no pueden quedar excluidas las mujeres. Los capítulos de esta obra presentan visiones disciplinares múltiples y complementarias en relación con diversos temas: cultura, his-
10
María Rosal Nadales
toria, participación ciudadana, inmigración, urbanismo, sostenibilidad, lenguaje inclusivo, etc. Todo ello compone una obra en la que se aúna la investigación con la propuesta de actividades prácticas, a partir de las experiencias de las mujeres como agentes activos en el pasado y en el presente de la ciudad de Córdoba. Esta perspectiva pretende arrojar luz sobre rincones, puntos de vista, realidades y saberes que, con frecuencia, permanecen olvidados en la proyección pública de las ciudadanas. Los objetivos marcados son varios, en relación con la representación de las mujeres en el imaginario colectivo en diferentes épocas. Se pretende ofrecer información para evitar el silenciamiento de las aportaciones femeninas y dar visibilidad a sus vidas, experiencias y obras. Los diferentes capítulos profundizan en la investigación con perspectiva de género para diseñar, a partir del conocimiento teórico, propuestas y estrategias de intervención didáctica que puedan ser de interés para estudiantes, asociaciones y cualquier persona interesada no solo en la ciudad de Córdoba, sino en los estudios de género, desde una perspectiva multidisciplinar. Por ello, esta obra presenta propuestas que profundizan en el conocimiento de la historia y del presente de las mujeres y ofrece materiales de consulta con perspectiva de género. El presente monográfico reúne seis trabajos en los que la investigación ofrece la base para la reflexión y la transferencia a través del diseño de estrategias didácticas. Cada capítulo aborda el desarrollo teórico sobre el papel de las mujeres, su visibilidad en la vida pública y sus aportaciones a la sociedad. En segundo lugar, se diseñan actividades de aplicación práctica de la investigación para fomentar el debate y el conocimiento de la ciudadanía. Puede resultar de especial interés para los estudiantes de Educación Secundaria y Bachillerato, estudiantes universitarios (Grados de Educación Infantil, Primaria, Educación Social, Máster de Educación, Máster de Educación Inclusiva), para las asociaciones, centros cívicos y ciudadanía en general.
Prólogo
11
En el primer capítulo, “Estereotipos de género en la representación de mujeres y hombres”, María Rosal Nadales plantea el estudio de la socialización diferencial, a partir del análisis de los estereotipos y de la división social en roles. Su presencia en todos los ámbitos de la vida en sociedad y su interiorización en nuestra cultura facilitan que muchas veces pasen desapercibidos, lo que permite su pervivencia y reactualización. Realiza un recorrido sobre diversos textos con referencia a los debates sobre los estereotipos de género y la misoginia. Analiza el respaldo a la igualdad, expresado en las leyes actuales, y reflexiona sobre la pervivencia de los estereotipos en la sociedad contemporánea y las limitaciones impuestas a las mujeres en su acceso al empleo y al ámbito público: la dedicación femenina a los cuidados y sus consecuencias en doble jornada y deterioro de la salud, el techo de cristal, la brecha salarial, las imágenes estereotipadas en publicidad y los cánones de belleza. Ante esto urge el análisis de los mensajes sociales y del currículum oculto para actuar en el fortalecimiento del pensamiento crítico. A ello se dirigen las estrategias didácticas que ofrece el final del capítulo, para mostrar los estereotipos en la vida diaria tanto en el ámbito familiar como en el social. Son propuestas centradas en el análisis de textos misóginos, de expresiones coloquiales, refranes, videojuegos, series y revistas dirigidas a la adolescencia. Las imágenes de la publicidad y del arte serán muy tenidas en cuenta en la representación de las mujeres en el contexto de Córdoba. Con el título “Las mujeres en la cultura popular cordobesa: propuesta didáctica para un análisis con perspectiva de género”, Alicia Vara López se adentra en el análisis de la cultura popular cordobesa como reflejo de la sociedad de la que emana. En efecto, los distintos materiales literarios estudiados contribuyen a la transmisión del sistema de valores imperante que conforma la identidad de la comunidad. Los refranes y los romances, que configuran el imaginario popular, plasman una visión del mundo androcéntrica, colmada de estereotipos y roles sexistas. A menudo están marcados por referencias misóginas y legitiman la violencia contra las mujeres. Para abor-
12
María Rosal Nadales
dar desde la didáctica dichos materiales, se plantean actividades que fomentan la reflexión y el pensamiento crítico, orientadas a conectar los productos culturales cordobeses con problemáticas vigentes en la actualidad. Este capítulo pone en valor a las mujeres como depositarias y transmisoras de los saberes populares y ofrece alternativas al imaginario patriarcal. Asimismo, se propone dar visibilidad a manifestaciones artísticas actuales, como la música, el cine y los murales, con el propósito de poner el foco en las creadoras cordobesas que plantean propuestas alejadas de los relatos androcéntricos. Silvia Medina Quintana propone, a través de “Mujeres, fronteras e identidades en la ciudad de Córdoba”, un acercamiento al estudio de las fronteras, reales o simbólicas y a las huellas que dejan en las ciudades. El traslado de un lugar a otro es una de las características que nos definen como especie y la relación con el entorno tiene, como cualquier otra manifestación, un componente de género. En este trabajo se realiza un recorrido histórico por distintos espacios de la ciudad que suponían una frontera para las mujeres en el pasado, hasta entroncar con la realidad actual, donde Córdoba es una ciudad de acogida para muchas mujeres migrantes, a las que se acerca gracias a las asociaciones y entidades que trabajan en este contexto. En relación con los espacios y dichos límites, se aborda también el concepto de identidad y las representaciones sobre las mujeres, tanto en el presente como en el pasado. Las actividades didácticas están pensadas desde una perspectiva multicultural destinada a potenciar un pensamiento crítico alejado de prejuicios y estereotipos. Se pretende trabajar aspectos culturales para favorecer el conocimiento de las raíces históricas de Córdoba y de las distintas culturas que están presentes en ella, a través de las mujeres. “El papel crucial de las mujeres para alcanzar la sostenibilidad” es tratado por Jorge Alcántara-Manzanares. La crisis medioambiental actual es una cuestión sistémica que se muestra en gran cantidad de problemáticas. La explosión demográfica, junto al modelo socioe-
Prólogo
13
conómico imperante, ha conllevado un incremento del consumo de energía y de recursos naturales y de producción de residuos que ha sobrepasado la capacidad de carga del medioambiente, de tal forma que se están superando los límites del planeta. Ante esta situación, la apuesta institucional internacional es impulsar el desarrollo sostenible, que se pretende lograr mediante la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre ellos el Objetivo 4: Igualdad de género, antes del 2030. Ha llegado el momento de conseguir una sostenibilidad real, no solo en términos de recursos naturales y servicios de los ecosistemas para el uso humano, sino desde el posicionamiento de la equidad y de la sostenibilidad de toda vida en la tierra. Para conseguirlo es crucial el papel de las mujeres que sustentan la vida desde un punto de vista ecológico, económico y social, su empoderamiento y la igualdad real entre mujeres y hombres. El capítulo ofrece propuestas de actividades de educación para la sostenibilidad, algunas de carácter general y otras inspiradas o desarrolladas en la ciudad de Córdoba. De “Mujeres en el poder local: el caso de la ciudad de Córdoba (1979-2019)” se ha ocupado María José Ramos Rovi. Aborda el periodo que abarca desde la Transición a la Democracia hasta la actualidad. Ofrece un análisis de la enorme importancia de las mujeres en el cambio social en esta época al adquirir un peso cada vez más relevante en la sociedad. La población laboral femenina sale del ámbito doméstico para dedicarse a servicios vinculados a la política, la administración, la sanidad o la educación. Con respecto al papel político desempeñado por las mujeres en la ciudad de Córdoba, este capítulo permite constatar el continuo incremento de su presencia física, que se ve superado por mucho con el incremento del poder que las mujeres acumularán a través de los cargos políticos que van a ir ocupando. María Carmen García Manga ha analizado “El uso peculiar del lenguaje en Córdoba desde una perspectiva de género”. El lenguaje no se desarrolla ni se estructura al margen de la cultura o la tradición de la comunidad lingüística que lo emplea. De hecho, la lengua cons-
14
María Rosal Nadales
tituye el filtro mediante el que se percibe la realidad. Pero la lengua no es algo inmutable, su configuración depende del uso que los usuarios hagan de ella, por lo que aspectos sociales e ideológicos resultan ser esenciales a la hora de configurar nuestro sistema de comunicación y, por ende, nuestra realidad. En este mismo sentido, el léxico constituye un componente fundamental de la lengua que muestra el pensamiento y la perspectiva desde la que se percibe la realidad. De este modo, al indagar en el léxico utilizado, se comprueba qué conocimiento del mundo poseemos, cómo entendemos el mundo, cómo lo interpretamos. Tras describir en qué consiste el sexismo lingüístico, se plantea que mediante el análisis de diferentes textos en el español de Córdoba, se es capaz de concienciar sobre la necesidad de defender un uso inclusivo de la lengua que frene el sexismo lingüístico y visibilice a la mujer como agente destacado e imprescindible en la sociedad actual. Finalmente, se realiza una propuesta didáctica mediante la que se conciencie al destinatario, ya sea a la comunidad educativa, ya sea al público en general, de la necesidad de cultivar la sensibilidad ante el uso igualitario del lenguaje en general, y en Córdoba en particular. En conclusión, el presente trabajo se plantea como una obra de transferencia de conocimiento, en la que la investigación va íntimamente unida a la reflexión y al debate, a través de las estrategias didácticas propuestas. María Rosal Nadales Directora de la Cátedra Leonor de Guzmán
Capítulo 1
ESTEREOTIPOS DE GÉNERO EN LA REPRESENTACIÓN DE MUJERES Y HOMBRES María Rosal Universidad de Córdoba fe1ronam@uco.es
1. ESTEREOTIPOS DE GÉNERO Y MISOGINIA Los estereotipos son ideas y creencias socialmente compartidas en una comunidad. El Diccionario de la Real Academia los define como aquellas imágenes o ideas comúnmente aceptadas por un grupo o sociedad con carácter inmutable. Existen estereotipos diversos asociados a las costumbres, las razas, los pueblos, las fiestas, las profesiones y sobre variados aspectos de la cultura de cada grupo humano. En este sentido, destacan los estereotipos de género por su carácter transversal, en tanto que creencias sobre cómo deben ser los comportamientos y aspiraciones de hombres y de mujeres en una determinada cultura, por razón de su pertenencia a un sexo. Se enraízan en el pensamiento androcéntrico, que tiene un amplio recorrido histórico y ha obstaculizado que las mujeres accedan a la educación, al trabajo remunerado y al ámbito público en igualdad de condiciones que los hombres. Las creencias de la inferioridad de las mujeres y de que sean controladas por los hombres, de que las mujeres traen el demonio al mundo y son responsables de los sufrimientos de la raza humana, de que la menstruación posee poderes mágicos para enfermar, de que las mujeres son por naturaleza machaconas, frívolas, indignas de confianza e irreflexivas, han tenido una vida remarcablemente larga. Los mismos mitos y chis-
16
María Rosal
tes, suposiciones y mofas pueden encontrarse a través de los siglos en un amplio abanico de lugares (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, VII).
Los estereotipos sobre lo masculino y lo femenino han sustentado la misoginia durante siglos. Desde diferentes postulados feministas se ha profundizado en la investigación sobre la discriminación histórica de las mujeres en la sociedad patriarcal: “De Aristóteles a Freud, de los Padres de la Iglesia a los grandes pensadores de la Ilustración o teóricos de la educación como Rousseau” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 5) se ha argumentado la inferioridad de las mujeres desde una perspectiva esencialista, por el hecho de serlo. Se han utilizado para ello argumentos pretendidamente científicos de índole biológica, intelectual y moral, como señala Aristóteles: “El varón es por naturaleza superior y la mujer inferior, y uno domina y el otro es dominado” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 10). En los extensos debates, desarrollados en Europa desde finales del siglo XIV hasta el siglo XVIII, en numerosas obras literarias y académicas, dentro de lo que se conoce como la Querella de las mujeres, fueron muchas las voces que argumentaron en favor y en contra de las capacidades de las mujeres. Entre ellas destacamos a Christine de Pizán, con su obra La Ciudad de las Damas (1405), en la que se presenta como una mujer culta, dedicada a la lectura, una mujer inteligente que busca repuestas: “En mi cuarto de estudio, rodeada toda mi persona de los libros más dispares, según tengo costumbre” (Pizán, 2000, p. 64). Muestra su sorpresa ante los múltiples vituperios que tantos autores dedican a las mujeres, textos tremendamente misóginos como el Libro de las lamentaciones de Mateolo, en la línea de Andreas Capellanus: La mujer no solo es considerada avara por naturaleza, sino también envidiosa, maldiciente, ladrona, esclava de su vientre, inconstante, inconsecuente con sus palabras, desobediente, rebelde a lo prohibido, manchada con el vicio de la soberbia, ávida de vanagloria, mentirosa, borrachina, charlatana, incapaz de guardar un secreto, lujuriosa en exceso, dispuesta a todos los vicios e incapaz de sentir amor por un hombre (Archer, 2001, p. 41).
Estereotipos de género en la representación de mujeres y hombres
17
La indagación en los textos lleva a Chistine de Pizán a afirmar: “Me era casi imposible encontrar un texto moralizante, cualquiera que fuera el autor, sin toparme antes de llegar al final con algún párrafo o capítulo que acusara o despreciara a las mujeres” (Pizán, 2000, p. 65). Y se pregunta “cuáles podrían ser las razones que llevan a tantos hombres, clérigos y laicos, a vituperar a las mujeres, criticándolas bien de palabra bien en escritos y tratados” (Pizán, 2000, p. 64). De este modo, ya sea con argumentos morales o biológicos, que subrayan la incapacidad femenina para todo lo que no sean las labores del hogar, las mujeres no pudieron acceder durante siglos a la educación en igualdad con los hombres. Y pues no las dotó Dios ni del ingenio que piden los negocios mayores, ni de fuerzas las que son menester para la guerra y el campo, mídanse con lo que son y conténtense con lo que es de su suerte, y entiendan en su casa y anden en ella, pues las hizo Dios para ella sola (De León, 1898, p. 210).
En la obra de Fray Luis de León, La perfecta casada (1585), queda claro que el patriarcado asigna a las mujeres el espacio privado: “Los chinos, en nasciendo, les tuercen a las niñas los pies, porque cuando sean mujeres no los tengan para salir fuera, y porque, para andar en su casa, aquellos torcidos les bastan” (De León, 1898, p. 210). Así, el servicio a la familia en el hogar constituye el marco de actuación de las mujeres, cuyos principales atributos deben ser el silencio y la sumisión: “Como son los hombres para lo público, así las mujeres para el encerramiento; y como es de los hombres el hablar y el salir a la luz, así dellas el encerrarse y encubrirse” (De León, 1898, p. 210). En correlación con esto insiste en “la inferioridad moral e intelectual de las mujeres que las inhabilita para el estudio de las ciencias o para alcanzar la correcta resolución de negocios o problemas complejos” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 29). En esa misma línea se sitúa Juan Huarte de San Juan en Examen de ingenios para las ciencias (1575), quien justifica la inferioridad de las mujeres por el menor tamaño de su cerebro y por su humedad,
18
María Rosal
lo que si bien les permite la procreación, limita su acceso al conocimiento. De tal manera coinciden las voces que “el hecho de que comúnmente se aceptara una inferioridad biológica de la mujer ofreció argumentos para suponer una inferioridad en otros órdenes tales como el intelectual, emocional y moral” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 62). Así lo justificaría siglos después Charles Darwin en El origen del hombre y la selección en relación con el sexo (1871), para argumentar la superioridad intelectual de los hombres. Frente a tantas opiniones pseudocientíficas, María de Zayas ya había planteado, en sus Novelas amorosas y ejemplares (1637), la importancia del estudio y de la formación de las mujeres, con el argumento de que no es menor la inteligencia femenina, sino que la privación del acceso al conocimiento sitúa a las mujeres en posición secundaria respecto a los varones: “Porque si en nuestra crianza como nos ponen el cambray en las almohadillas y los dibujos en el bastidor, nos dieran libros y preceptores, fuéramos tan aptas para los puestos y para las cátedras como los hombres” (Zayas, 2012, p. 362). La cultura occidental ha propuesto, a través de la literatura y del arte, modelos estereotipados de mujeres para representar el mal. Figuras como las de Pandora, Helena de Troya y Eva se sitúan frente a los símbolos del bien, encarnados por vírgenes y santas. Junto a ellas encontramos arquetipos de sumisión como la perfecta casada, la figura renacentista de la donna angelicata, el ángel del hogar decimonónico, o de transgresión como la mujer fatal o la vampiresa en el cine. El peso del androcentrismo en estas consideraciones históricas es destacable, de tal manera que, cuando las mujeres han desempeñado el poder, se las ha tildado de mandonas, peligrosas, malvadas, brujas o malas madres, capaces de poner en peligro la estabilidad social. En definitiva, “se ha considerado que el hombre era el centro y la medida de todas las cosas, mientras se reafirmaba la inferioridad de la mujer, tanto en el ámbito biológico, como en el moral y el intelectual, empleando la ciencia para justificar y argumentar esta situación” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 97).
Estereotipos de género en la representación de mujeres y hombres
19
2. LOS ESTEREOTIPOS DE GÉNERO EN LA SOCIEDAD CONTEMPORÁNEA Lejos del determinismo histórico basado en la biología, en el siglo XXI se entiende que las diferencias entre los sexos no justifican las desigualdades, sino que se relacionan con las construcciones culturales que históricamente se han elaborado en cada sociedad en torno al género masculino y femenino. Se considera así al género como categoría cultural que engloba los estereotipos, cuya pervivencia es manifiesta, y que fundamenta los rolos roles de género como “fruto de un proceso de aprendizaje en el que, además de factores comunes a la sociedad, resulta de vital importancia el contexto social más inmediato (familia, escuela, etc.)” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 145). En el proceso de socialización, mujeres y hombres reciben mensajes distintos en cuanto a sus pautas de actuación, los lugares en los que se desenvuelven sus actividades, sus aspiraciones y expectativas. Es lo que se denomina socialización diferencial. A los hombres se les ofrecen modelos en los que sobresale una “mayor agresividad, dureza física, independencia, racionalidad, mayores ambiciones y, como consecuencia de ello, probabilidades más elevadas de éxito laboral” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 69). Por el contrario, a las mujeres se las considera incapaces de ejercer el liderazgo por ser “emotivas, sugestionables, pasivas, imprevisibles” y muy especialmente por poseer “una ternura instintiva hacia los niños” (Bosch, Ferrer y Gili, 1999, p. 69). Ya desde la infancia, los modelos aparecen claramente definidos. Mientras a los niños se les orienta para la producción y su desempeño en el ámbito público, a las niñas se las educa para el ámbito privado y los cuidados. Ello conlleva que desde la escuela, la familia y la sociedad en general se propongan diferentes actitudes (Poal, 1993; Bosch, Ferrer y Gili, 1999). a) La esfera afectiva es reprimida en los niños y fomentada en las niñas.
20
María Rosal
b)
El trabajo es un valor identitario en el caso de los hombres y no en el de las mujeres, cuya actividad en la esfera privada no está remunerada y es escasamente reconocida. c) A los varones se les orienta hacia el ámbito público y se potencia su libertad, se fomentan sus capacidades para la promoción, mientras que a las mujeres, encaminadas hacia el ámbito privado, se les posibilitan menos estímulos y reciben mayor protección, por lo que se educan para la dependencia del varón. Los estereotipos de género influyen en la vida diaria de las personas. La simbología encarnada en el rosa y el azul está presente desde antes de nacer, en el color de la ropa asignada a los bebés en función de su sexo, y se impone a lo largo de la vida en los objetos destinados a niñas y niños. Como consecuencia de ello se establecen roles diferenciados de género, según los cuales las mujeres asumen el papel de cuidadoras y los hombres el de responsabilidad económica para mantener a la familia y se justifican actitudes de dominio y de sumisión. Por otra parte, la presencia creciente de las mujeres en el ámbito público, en el trabajo remunerado, no ha tenido una correlación con las responsabilidades aceptadas por los hombres en el ámbito privado de los cuidados, lo que se denomina corresponsabilidad. Ello ha conllevado la doble jornada de muchas mujeres y también ha creado el mito de la superwoman, rechazado por quienes exigen la corresponsabilidad por parte de sus parejas y el respaldo de la conciliación en las leyes así como su ejercicio efectivo en el mundo laboral. De hecho, en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, los estereotipos son reconocidos como obstáculos para la equidad: Resulta necesaria, en efecto, una acción normativa dirigida a combatir todas las manifestaciones aún subsistentes de discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo y a promover la igualdad real entre mujeres y hombres, con remoción de los obstáculos y estereotipos sociales que impiden alcanzarla (Ley 3/2007).
Abolir cualquier discriminación por razón de sexo se integra dentro de los derechos constitucionales de la ciudadanía y “es a la vez