Skip to main content

1_9788418970184

Page 1

tirant

humanidades

humanidades

tirant

ALEMANAS DEL GULAG

plural

prosopopeya

Las vidas entre la realidad y la ficción de Susanne Leonhard, Trude Richter, Zensl Mühsam, Angela Rohr y Mara Jakisch

M. Loreto Vilar Panella

ALEMANAS DEL GULAG

Entre una realidad inefable y la ficción literaria fluctúan las vidas de cinco mujeres de habla alemana, de orígenes y trayectorias muy dispares pero todas ellas supervivientes del infierno carcelario y concentracionario estalinista: Susanne Leonhard, Trude Richter, Zensl Mühsam, Angela Rohr y Mara Jakisch. Son ejemplos prototípicos de las incontables vidas robadas, silenciadas y censuradas, de las no vidas y de las vidas noveladas de las víctimas de una de las dictaduras más cruentas. A ellas, y al estudio del relato de unas vivencias degradantes y destructivas, de esclavitud, que aún hoy permanecen en el limbo de lo inoportuno, se dedica este volumen, dirigido tanto al mundo académico como al público en general, a quien se interese por la memoria escrita de la experiencia del Gulag soviético. El foco de atención se centra en los ámbitos ideológico, político y cultural, y se fija además en el implícito componente de género, proyectando un halo de luz sobre un episodio de la Historia del siglo XX que ha permanecido en un espacio oscuro de los estudios literarios y culturales, el socialismo carnívoro o caníbal.

M. Loreto Vilar Panella

plural

978-84-18970-17-7

tirant

humanidades plural

M. Loreto Vilar es profesora titular de Filología Alemana en la Universitat de Barcelona. Su ámbito de docencia e investigación es la literatura alemana moderna y contemporánea, en especial la literatura de la República Democrática Alemana. Es autora de diversos estudios sobre la obra de, entre otros, Anna Seghers, Bertolt Brecht, Christa Wolf, Heiner Müller, Günter Grass y Elfriede Jelinek. Recientemente ha co-editado el volumen Escriptures de pandèmia.


ALEMANAS DEL GULAG

Las vidas entre la realidad y la ficción de Susanne Leonhard, Trude Richter, Zensl Mühsam, Angela Rohr y Mara Jakisch


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES

Manuel Asensi Pérez

Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València

Ramón Cotarelo

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia

Mª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València

Juan Manuel Fernández Soria

Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València

Pablo Oñate Rubalcaba

Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València

Joan Romero

Catedrático de Geografía Humana Universitat de València

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


ALEMANAS DEL GULAG

Las vidas entre la realidad y la ficción de Susanne Leonhard, Trude Richter, Zensl Mühsam, Angela Rohr y Mara Jakisch

M. LORETO VILAR PANELLA

tirant humanidades Valencia, 2022


Copyright ® 2022 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com. Este volumen ha sido publicado con la ayuda del proyecto de investigación de referencia FFI2017-83616-P del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España.

©

©

M. Loreto Vilar Panella

TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email: tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-18970-18-4 Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Espera, cuando ruge la tormenta de nieve, cuando arde el sol, cuando la espera ya no importa, espera, cuando no llega ninguna noticia del país lejano, espera aún, cuando a tu alrededor no hay ninguna esperanza. Mara Jakisch


Índice El Gulag entre la realidad y la ficción............................................................

11

1. Vida robada. La autobiografía de Susanne Leonhard........................... En el paraíso proletario............................................................................. El relato testimonial................................................................................... La denuncia.................................................................................................

17 17 24 27

2. Vida silenciada. Las memorias de Trude Richter................................... Entre la convicción y la tragedia.............................................................. El filtro ideológico...................................................................................... Destabuizar embelleciendo.......................................................................

47 47 51 55

3. Vida censurada. Las cartas de Zensl Mühsam........................................ El engaño..................................................................................................... La censura................................................................................................... Rehén y remitente......................................................................................

63 63 74 76

4. No vida. La autoficción de Angela Rohr................................................. La aristócrata del campo........................................................................... A la tercera.................................................................................................. Narrar la deshumanización.......................................................................

85 85 89 91

5. Vida y literatura. Una novela sobre Mara Jakisch.................................. La trampa.................................................................................................... Testimonio ajeno........................................................................................ La estética del infierno...............................................................................

107 107 109 111

Narrativas del martirio concentracionario soviético...................................

119

Obras..................................................................................................................

125

Bibliografía........................................................................................................

127


El Gulag entre la realidad y la ficción Entre una realidad inefable y la ficción literaria parecen haber fluctuado las vidas de cinco mujeres de habla alemana, de orígenes y trayectorias muy dispares pero todas ellas supervivientes del infierno carcelario y concentracionario estalinista: Susanne Leonhard (18951984), Trude Richter (1899-1989), Zensl Mühsam (1884-1962), Angela Rohr (1890-1985) y Mara Jakisch (1905-2006). Las tres primeras habían llegado a la Unión Soviética a mediados de la década de 1930, en su madurez, convencidas de que aquel Estado suponía un refugio seguro, una salvación, ante la amenaza nacionalsocialista en Alemania. Poco después serían sin embargo arrestadas. La austriaca Rohr residía desde 1925 en la URSS, donde fue detenida en 1941. Allí fue trasladada también Jakisch en 1950, tras haber permanecido durante tres años en diversas cárceles del Este de Alemania. Las acusaciones serían siempre las mismas: espionaje o actividad contrarrevolucionaria y trotskista. Las condenas también se repetirían: trabajos forzados en el Gulag y destierro. Sus vidas pueden por ello considerarse ejemplos prototípicos de las incontables vidas robadas, silenciadas y censuradas, de las no vidas y de las vidas noveladas de las víctimas de una de las dictaduras más cruentas del siglo XX. En el momento de su detención, Mühsam y Rohr contaban exactamente cincuenta y un años de edad, Leonhard y Jakisch cuarenta y uno y Richter treinta y seis. A Susanne Leonhard la injusticia soviética le robó doce años de vida reteniéndola en cárceles y campos de trabajo, y obligándola a continuación a vivir en el destierro. Unos meses después de su regreso a Alemania Oriental en 1948, y aún sin renunciar a su firme convicción marxista, Leonhard se trasladó a Alemania Occidental. Allí escribió sus memorias, Gestohlenes Leben. Schicksal einer politischen Emigrantin in der Sowjetunion (Vida robada. La suerte de una emigrante política en la Unión Soviética), publicadas a mediados de la década de 1950.


12

M. Loreto Vilar Panella

Trude Richter silenció su experiencia de veinte años de hambre, frío, enfermedad, extenuación y angustia en la URSS durante los más de treinta años que vivió tras su retorno a Alemania, a la República Democrática Alemana, en 1956. Bajo el título Totgesagt. Erinnerungen (Dada por muerta. Recuerdos), sus memorias solo vieron la luz póstumamente, aún en aquel Estado, pero tras la caída del Muro. La peripecia vital de Zensl Mühsam durante diecinueve años de represión en la URSS fue censurada tanto allí como en la RDA, adonde pudo trasladarse tras su liberación en 1955. En su caso no queda constancia de ningún tipo de anotaciones autobiográficas, más que las declaraciones hechas en 1947 ante el Comisariado del Pueblo del Interior de la URSS, el NKVD, o a petición de la policía secreta germano oriental, la Stasi, en 1959. Tan solo la Sociedad Erich Mühsam, fundada en Lubeca en 1989, publicó una selección de sus cartas a mediados de la década de 1990. Angela Rohr eligió en 1957, tras dieciséis años de no vida como prisionera y desterrada política, permanecer en la Unión Soviética. Tres años antes de su fallecimiento en 1985 entregó el manuscrito de sus memorias al diplomático austriaco en Moscú Hans Marte, quien las llevó secretamente a Viena. El libro se publicó en 1989 bajo el pseudónimo Helene Golnipa y con el título Im Angesicht der Todesengel Stalins (Ante los ángeles de la muerte de Stalin). De dicho volumen, pero en versiones ligeramente distintas, se reeditaron, tras la desaparición de la URSS y la apertura de sus archivos, los relatos Der Vogel (El pájaro) y Die Zeit (El tiempo) en 2010 y, en 2015, la novela autobiográfica Lager (Campos). Mara Jakisch, liberada en el otoño de 1955, se instaló en la República Federal de Alemania y llegó a cumplir cien años. Ignoraba que la escritora Susanne Schädlich (nac. 1965) novelaría su paso por la cárcel germano oriental y el Gulag soviético en 2014 con el título Herr Hübner und die sibirische Nachtigall (El señor Hübner y el ruiseñor siberiano). Los distintos capítulos de este volumen están dedicados a las historias de cada una de estas mujeres. Ante todo, sus experiencias pue-


Alemanas del Gulag

13

den representar a aquellas vividas por los millones de personas que fueron arrestadas, torturadas y condenadas a una existencia degradante y destructiva, de esclavitud, en la URSS, y que jamás lo pusieron por escrito, o que no lograron sobrevivir para poder hacerlo. Como los supervivientes del terror estalinista cuyas voces registraron Anne Applebaum (2011a) y Svetlana Aleksiévich (2015), las víctimas cuyas historias se presentan y estudian aquí tienen también la supervivencia en común, además de su condición de mujeres extranjeras de habla alemana en la Unión Soviética. Leonhard, Richter, Mühsam, Rohr y Jakisch eran, por otra parte, integrantes de una generación nacida a caballo entre los siglos XIX y XX. Casi todas ellas tenían una formación superior, casi todas se identificaban o se posicionaban en la esfera ideológica del comunismo. Con ello se muestra aquí un abanico diverso pero enfocado a la cuestión cultural y política, además del implícito componente de género. En el primer apartado de cada capítulo se exponen los aspectos biográficos más relevantes, en especial las particularidades de la experiencia carcelaria, del Gulag y del destierro en los confines de la inmensa Siberia. Se trata asimismo la etapa posterior a la vivencia de las purgas estalinistas, haciendo especial hincapié en el pensamiento político de cada una de las mujeres, ya sea crítico respecto al régimen soviético o de aceptación, silenciamiento e incluso relativización de la violencia sufrida en carne propia. En el segundo apartado se detalla la suerte editorial de las distintas publicaciones y, muy brevemente, su recepción por parte de la crítica. El tercer apartado se dedica a la exposición de las características formales del género biográfico en sus múltiples presentaciones, en tanto que autobiografía crítica (Leonhard), memorias sublimadas o adornadas (Richter), cartas (auto-)censuradas (Mühsam), prosa autoficcional (Rohr) o novela (Schädlich sobre Jakisch). Se estudia en particular cómo se narra y cómo se configura estéticamente el testimonio escrito de la supervivencia en las condiciones más extremas. Y se intenta dar cuenta de los diversos objetivos que persiguen las autoras atendiendo a los pa-


14

M. Loreto Vilar Panella

rámetros de la crítica de la víctima (Aleida Assmann, 2016; Daniele Giglioli, 2017), desde la función testifical y de denuncia, o didácticocorrectora, hasta la autoorientación y la construcción identitaria. En este tercer apartado de cada capítulo, la aproximación a las obras seleccionadas se realiza, sin embargo, de forma individual atendiendo a cada género textual y a sus características. En el caso de las extensas y detalladas memorias de Susanne Leonhard, la mirada se centra en el aspecto temático y descriptivo de la realidad, que se registra de forma exhaustiva. Por esta razón, el estudio de su Vida robada abre el presente volumen y es, a su vez, el capítulo que ocupa un mayor número de páginas. El segundo capítulo, sobre Dada por muerta, de Trude Richter, se enfoca al análisis del choque entre la ruptura del tabú que supone para la autora la tematización del Gulag y el intento de embellecimiento de la cruel realidad del mismo. En este aspecto se profundiza en el tercer capítulo, dedicado al estudio de las pocas cartas publicadas de Zensl Mühsam, incidiendo además en la ubicuidad de la censura en el bloque socialista. En su caso, y para complementar la información que debe permanecer al margen en las misivas que ella escribe, en el primer apartado del antedicho tercer capítulo se dedica una mayor atención a la propia biografía de Mühsam. En el capítulo cuarto, el primero en el que se trata un texto de carácter literario, El pájaro, de Angela Rohr, el foco de interés se dirige hacia el elemento poético-estético del lenguaje y su filiación kafkiana y vanguardista. En el quinto capítulo, que presenta El señor Hübner y el ruiseñor siberiano, la novela de Susanne Schädlich sobre la experiencia de Mara Jakisch, se descubren finalmente los elementos con los cuales la literatura del siglo XXI consigue revivir el Gulag eludiendo cualquier sublimación sensacionalista del sufrimiento ajeno. Aquí se fijan algunas de las claves narratológicas para una nueva forma de testimonio, y para la perduración literaria de la memoria histórica. El volumen se dirige tanto al sector académico como al público en general, a quien se interese por la memoria escrita de la experiencia del Gulag soviético. Sin ánimo de ofrecer una visión exhaustiva, ni


Alemanas del Gulag

15

tan solo de catálogo, se concibe como estudio de una muestra, de una selección de obras en lengua alemana que no se han traducido al castellano hasta la fecha. Por ello se ha considerado oportuno hacer la primera mención de los títulos en el original alemán, pasando a la traducción literal castellana en las subsiguientes referencias. Para las citas textuales, en cambio, y con el fin de favorecer la fluidez de la lectura, se parte directamente de nuestra propia traducción. Resultado de la investigación realizada en el marco del proyecto de investigación del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España “Ex patria: Itinerancias y utopías en las literaturas alemana e hispánica” (FFI2017-83616-P), dirigido por Marisa Siguan, la aproximación a las vidas de Susanne Leonhard, Trude Richter, Zensl Mühsam, Angela Rohr y Mara Jakisch, escritas entre la realidad y la ficción, se concibe como contribución al conocimiento del relato narrado de unas trayectorias que no solo son desconocidas para una gran parte del público de habla hispana, sino también para el germanoparlante, y aspira a proyectar un halo de luz sobre un episodio de la Historia del siglo XX que ha permanecido hasta ahora en un espacio oscuro de los estudios literarios y culturales.


1. Vida robada. La autobiografía de Susanne Leonhard En el paraíso proletario Susanne Leonhard, apellidada Köhler de soltera, nació el 14 de junio de 1895 en la localidad de Oschatz, en Sajonia. Durante la Primera Guerra Mundial estudió matemáticas, física y filosofía en Gotinga y, en la primavera de 1918, contrajo matrimonio con el poeta y dramaturgo expresionista Rudolf Leonhard (1889-1953) para divorciarse de él poco después. Fruto de la unión sería su hijo Vladimir (19212014), llamado familiarmente Volodia, si bien de adulto adoptaría el nombre alemán de Wolfgang. Socialista convencida y pacifista, Susanne Leonhard ingresó en 1916 en la Liga Espartaquista fundada por Karl Liebknecht (18711919) y Rosa Luxemburg (1871-1919), a quienes le unían además sendos lazos de amistad. Leonhard se encargaba, por ejemplo, de las secciones de cultura y política internacional del periódico Die Rote Fahne (La bandera roja), iniciado por Liebknecht y Luxemburg en 1918. Con ellos vivió Leonhard en Berlín, el 31 de diciembre de 1918, la fundación del Partido Comunista Alemán del cual ella fue miembro hasta 1925, cuando revocó su afiliación como forma de mostrar su desacuerdo con la subyugación de los objetivos revolucionarios a nivel mundial a los intereses de la política exterior de la URSS. A partir de entonces Leonhard pasaría a integrar el grupo de la denominada “izquierda apátrida”. En 1920 Susanne Leonhard publicó, junto con el archivero Ernst Dahn, el libro por el que se la empezó a conocer públicamente, Unterirdische Literatur im revolutionären Deutschland während des Weltkrieges (Literatura clandestina en la Alemania revolucionaria de la Guerra Mundial), y se trasladó a Viena, donde pasó a dirigir la sección de prensa de la embajada soviética. Un año después contrajo segundas nupcias con el embajador ruso en la capital austriaca,


18

M. Loreto Vilar Panella

Mieczyslav Bronski (1882-1938), un matrimonio que llegó a su fin en 1922, cuando Bronski debió regresar a Moscú. Susanne Leonhard se instaló entonces de nuevo en Berlín con su hijo Vladimir ocupándose en el Comisariado del Pueblo de Educación soviético y, más adelante, como directora del Archivo de Prensa de la Representación Comercial de la Rusia Soviética. Al mismo tiempo Leonhard seguía realizando una notable actividad periodística para distintas publicaciones del PC, lo que la llevó, por ejemplo, a participar en el quinto congreso mundial de la Internacional Comunista (la Komintern o Tercera Internacional, 1919-1943) celebrado en Moscú en el verano de 1924. La llegada al poder de los nazis en Alemania en 1933 supuso, sin embargo, la expulsión de Susanne Leonhard de la Asociación para la Defensa de los Escritores Alemanes, con lo cual tuvo que ganarse la vida ejerciendo como profesora de danza acrobática, un trabajo para el que también se había formado. Como relata en su libro Vida robada. La suerte de una emigrante política en la Unión Soviética, Susanne Leonhard tuvo la fortuna de encontrarse de visita en Viggbyholm, en Suecia, cuando la Gestapo se presentó en su vivienda berlinesa a finales de marzo de 1935 para efectuar un registro. En el colegio de Viggbyholm permanecía interno desde 1933 su hijo Vladimir, miembro de los Jóvenes Pioneros del PC alemán e hijo de padre judío. Muy probablemente Susanne Leonhard consiguió, por tanto, salvar la vida gracias a los diversos amigos que la avisaron, en el último momento, del peligro de regresar a Alemania. Pero, ¿adónde ir? Las vacaciones de Semana Santa habían tocado a su fin, y Leonhard no se hacía a la idea de quedarse en Suecia. Muchos de sus amigos y conocidos estaban, además, esparcidos por el mundo: se habían instalado en Londres, París, Moscú, Manchester, Buenos Aires o Nueva York. A todos escribió, desesperada. Personalmente, Leonhard prefería emigrar a Inglaterra, pero de allí le llegaban noticias preocupantes. Los emigrantes en la capital británica, especialmente los no judíos como ella, vivían en la miseria. La única respuesta positiva le llegó a Susanne Leonhard de la URSS, de su amiga Sonja Liebknecht (1884-1964), la viuda del di-


Alemanas del Gulag

19

rigente espartaquista asesinado en 1919. Liebknecht escribía desde Moscú que allí Leonhard podría encontrar trabajo fácilmente, solo tenía que dirigirse a la embajadora soviética en Estocolmo, Alexandra Kolontai (1872-1952). Esta ya no era la ardiente revolucionaria de la década de 1920, y había experimentado el estalinismo de forma muy directa cuando fue enviada a México con el fin de aislarla de los círculos críticos moscovitas pero, cuando Leonhard se decidió finalmente a visitarla en la capital sueca, su recibimiento fue caluroso. Kolontai, además, conminó a Leonhard muy encarecidamente a viajar a la Unión Soviética haciéndole creer que en la patria socialista se la estaba esperando desde hacía tiempo. Insistió Kolontai especialmente en el hecho de que, en la Unión Soviética, Leonhard podría ocuparse en cualquier redacción periodística, o como profesora de literatura occidental en la universidad. Le dijo que en Moscú se disputarían a una escritora como ella, y que el detalle de no hablar ruso no sería ningún obstáculo, entre otras cosas porque Leonhard ya hablaba otras tres lenguas europeas. Casi la envidiaba, aseguró Kolontai, concluyendo que Moscú vibraba, que se había convertido en una metrópoli llena de vida como ninguna otra ciudad del mundo. Sobre la elección final de la URSS como destino de emigración, el hijo ya adulto de Susanne Leonhard relata en el volumen autobiográfico Die Revolution entlässt ihre Kinder (1955; Hijo de la revolución, 1966) cómo durante su encuentro en la primavera de 1935 en Suecia, siendo él un adolescente de trece años de edad, su madre le preguntó si prefería emigrar a Inglaterra o a la Unión Soviética. Por estar en posesión de un pasaporte soviético, por el ascendente ideológico materno y habiendo sido educado en el colegio Karl Marx de Berlín, Vladimir Leonhard respondió entonces sin pensarlo que quería ir a la Unión Soviética. Aunque aquella respuesta no llegara a ser el factor realmente decisivo a la hora de trasladarse a aquel país, el caso es que madre e hijo iniciaron el viaje a Moscú el 19 de junio de aquel mismo año, en tren, desde Suecia y atravesando Finlandia. Para la madre no se trataba de la primera visita a la URSS pero, aun así, las impresiones del nuevo viaje pronto le revelaron la discor-


20

M. Loreto Vilar Panella

dancia entre el relato ideológico y la realidad de la vida en el país de los sóviets. En este sentido, las pocas horas de tránsito que Susanne Leonhard y su hijo permanecieron en San Petersburgo, a la sazón Leningrado, les permitieron constatar el abismo existente entre el elegante hotel Europa en el que ellos se alojaban como turistas y los numerosos mendigos, ciudadanos soviéticos, que les abordaban por la calle. Muchos de estos no eran más que niños, descalzos, harapientos y raquíticos, con los vientres hinchados por el hambre. Su imagen no era sino el reflejo de la miseria que madre e hijo creían erradicados en el paraíso socialista, y que les hizo olvidar al instante las maravillas arquitectónicas de una ciudad que era considerada como la “ventana a Occidente” de la URSS. La llegada a Moscú el 23 de junio supuso otra sorpresa negativa. Porque, aunque Susanne Leonhard y su hijo fueron recibidos por los representantes más insignes del PC alemán en el exilio, como Wilhelm Pieck (1876-1960), la madre no conseguiría encontrar alojamiento estable ni trabajo hasta septiembre, cuando Sonja Liebknecht, profesora de alemán y francés en la Biblioteca Nacional de Literatura Extranjera, consiguió para ella un empleo como profesora de conversación en aquella institución. A pesar del ínfimo sueldo que cobraba, Leonhard obtuvo con ello finalmente el documento ocupacional que a su vez le permitía alquilar una habitación. De este modo, y en especial gracias a las clases particulares que impartía, pudo mantenerse a sí misma y a su hijo, escolarizado en el colegio alemán Karl Liebknecht de Moscú. En sus memorias Susanne Leonhard se refiere a aquella etapa bajo el signo de la decepción. Si bien el sistema se denominaba comunista, la realidad mostraba una diferencia abismal entre los dirigentes y funcionarios del Partido y los obreros y campesinos, una educación con un claro sesgo nacionalista y militarista, y una propaganda que alcanzaba unos niveles de deformación ideológica grotescos, por ejemplo, al informar sobre la situación política internacional. A pesar de todo ello, Leonhard se sentía agradecida a la URSS por su acogida, limitándose a expresar su preocupación y malestar a dos personas de


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
1_9788418970184 by Editorial Tirant Lo Blanch - Issuu