EDUCACIÓN LITERARIA Y COMPETENCIA COMUNICATIVA EN EL SIGLO XXI
COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT HUMANIDADES Manuel Asensi Pérez
Catedrático de Teoría de la Literatura y de la Literatura Comparada Universitat de València
Ramón Cotarelo
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia
M.ª Teresa Echenique Elizondo Catedrática de Lengua Española Universitat de València
Juan Manuel Fernández Soria
Catedrático de Teoría e Historia de la Educación Universitat de València
Pablo Oñate Rubalca ba
Catedrático de Ciencia Política y de la Administración Universitat de València
Joan Romero
Catedrático de Geografía Humana Universitat de València
Juan José Tamayo
Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Universidad Carlos III de Madrid
Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales
EDUCACIÓN LITERARIA Y COMPETENCIA COMUNICATIVA EN EL SIGLO XXI
MARÍA ROSAL NADALES Coordinadora
tirant humanidades Valencia, 2023
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© María Rosal Nadales
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ÍNDICE PRÓLOGO...................................................................................
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MARÍA ROSAL NADALES
Parte I EL CONCEPTO DE CONCIENCIA IDIOMÁTICA EN LINGÜÍSTICA Y EN DIDÁCTICA DE LA LENGUA. EL PROBLEMA Y SU RADICAL HISTORICIDAD.............................
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PABLO APARICIO DURÁN
Parte II TRABAJAR EL FACTOR INCIDENCIAL EN EL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE DE LA LECTURA DE TEXTOS LITERARIOS EN EDUCACIÓN PRIMARIA...............................
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SERGIO ARLANDIS
Parte III DIDÁCTICA DE LA COMPETENCIA COMUNICATIVA INTERCULTURAL......................................................................
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LUCÍA CABRERA ROMERO
Parte IV MANUALES DE LENGUA Y LITERATURA ITALIANA COMO L2: PRESENCIA Y AUSENCIA DE LAS ESCRITORAS. DANIELE CERRATO
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Índice
Parte V CONCIENCIACIÓN METAPRAGMÁTICA Y DE GÉNERO DISCURSIVO. ANÁLISIS DE ESTRATEGIAS DE CORTESÍA VERBAL EN LA ENTREVISTA MÉDICA EN APRENDIENTES ITALIANOS UNIVERSITARIOS..................................................
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NATASHA LEAL RIVAS
Parte VI LA EDUCACIÓN LITERARIA A LA LUZ DE LAS TEORÍAS DE BENJAMIN, FRYE, EAGLETON Y MONTSERRAT DEL AMO: LECTURAS PARA LA ERA POSCOVID..........................
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AITANA MARTOS GARCÍA
Parte VII A ELLAS LA PALABRA DEDICADA. EL ESPACIO PÚBLICO LITERATURIZADO A TRAVÉS DE LA ESCRITURA EXPUESTA COMO RECURSO PARA LA EDUCACIÓN LITERARIA..................................................................................
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CLARA EUGENIA PERAGÓN LÓPEZ
Parte VIII EL PLAGIO ACADÉMICO DE LOS POLÍTICOS ESPAÑOLES. (PRE)TEXTOS Y CONTEXTOS EN LOS LÍMITES SOBRE EL DISCURSO AJENO...................................................................... FRANCISCO JOSÉ SÁNCHEZ GARCÍA
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Índice
Parte IX DEL ARTE A LA APLICACIÓN. DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE DIDÁCTICA DE LA LITERATURA.............................................................................. REMEDIOS SÁNCHEZ GARCÍA
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PRÓLOGO
La educación literaria implica las competencias lectora y literaria, así como el incremento del intertexto lector. El enfoque comunicativo centra la mirada en la lectura e interpretación de los textos, en los itinerarios lectores adaptados a las habilidades lingüísticas y a las competencias del lector. El fomento de la competencia creativa adquiere un enorme valor en un contexto en el que el acercamiento a la literatura se sitúa lejos de orientaciones caducas ya sean moralistas o de instrumentalización curricular. En esta obra se recogen las aportaciones de investigadoras e investigadores de diferentes universidades. Abordan la Didáctica de la Lengua y la Literatura, a través de la educación literaria desde un enfoque comunicativo en el que se pueden establecer tres núcleos temáticos: 1) La Didáctica de la Lengua y la Literatura desde perspectivas teóricas y de análisis de las diversas controversias en torno a su especificidad. Se abordan también cuestiones relativas a la escritura académica y su relación con el plagio. 2) La educación literaria en el proceso de enseñanza-aprendizaje, las diferentes teorías, el análisis de nuevos formatos para la promoción de los textos literarios y la mirada a las ausencias (o presencias) de las obras de las mujeres en lo manuales de estudio y en el espacio público literaturizado. 3) La competencia comunicativa en la interrelación intercultural entre los aprendientes de español como segunda lengua. Desde una perspectiva teórica, el profesor Pablo Aparicio Durán plantea El concepto de conciencia idiomática en Lingüística y en Didáctica de la Lengua. El problema y su radical historicidad. Se adentra en los estudios de lingüística teórica para avanzar en el debate sobre la conciencia idiomática y su influencia en la enseñanza aprendizaje de otras lenguas. Analiza el sujeto comunicativo y la representación simbólica que el lenguaje realiza de la experiencia individual, la visión del mundo y los valores compartidos.
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María Rosal Nadales
El acercamiento de Sergio Arlandis centra la mirada en el progreso en las competencias lectoras y literarias en el alumando de Educación Primaria. Trabajar el Factor incidencial en el proceso de enseñanza-aprendizaje de la lectura de textos literarios en Educación Primaria analiza las carencias formativas en la lectura de textos literarios. Aborda las posibilidades del lector como coautor de la obra dentro del proceso comunicativo que los implica, los conocimientos previos, la intertextualidad y, en definitiva, todos los factores que afectan la lectura e interpretación del texto literario. Finaliza con el desarrollo de una propuesta de análisis de factores incidenciales (evolución de los personajes, espacio, tiempo y elementos temáticos) en un relato de Ana María Matute. Entre los capítulos que abordan la didáctica del español como segunda lengua, Lucía Cabrera Romero analiza la Didáctica de la Competencia Comunicativa Intercultural en la clase de español como lengua extranjera. Parte del análisis de las teorías sobre las interrelaciones entre lengua y cultura desde el enfoque comunicativo. Ofrece propuestas de intervención didáctica y de estrategias para favorecer las competencias comunicativa e intercultural, en las que importancia la reflexión crítica y el reconocimiento de estereotipos, tanto dentro de la lengua materna como de la lengua y cultura meta. En relación con el aprendizaje de lenguas, desde una perspectiva de género, se sitúa el capítulo del profesor Daniele Cerrato. Analiza los Manuales de Lengua y Literatura italiana como L2. Presencia y a ausencia de las escritoras. Examina diversos aspectos relacionados con la enseñanza-aprendizaje de la lengua y literatura italiana como segunda lengua. Centra el interés en la evolución metodológica y analiza la invisibilidad de las escritoras en los manuales de literatura italiana para extranjeros. Argumenta las consiguientes dificultades para su incorporación en el canon escolar y general, a partir de datos concretos que muestran que la presencia de las autoras es escasa y que permanecen en los márgenes del sistema literario, porque, cuando aparecen, se presentan como excepciones, en una nómina en la que no se incluyen sus textos. En esta misma línea de estudios interculturales en el aprendizaje de lenguas se sitúa el capítulo de Natasha Leal Rivas: Concienciación metapragmática y de género en EFE. Análisis de estrategias de corte-
Prólogo
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sía verbal en la interacción médico/paciente. Centra la atención, desde la perspectiva de análisis del discurso, en el estudio de datos empíricos, con carácter cualitativo, de entrevistas médicas a hablantes italianos en el ámbito universitario. Analiza las estrategias pragmáticas en los actos de la instrucción para el establecimiento del diagnóstico en pacientes, así como el uso de la cortesía en el contexto de la distancia social entre médico y paciente. Por otra parte, Aitana Martos García ofrece una reflexión y propuesta de aplicación didáctica en La educación literaria a la luz de las teorías de Benjamin, Frye, Eagleton Y Montserrat del Amo. Lecturas para la era poscovid. A través de las aportaciones teóricas de diversos autores, analiza los arquetipos culturales y las narrativas míticas, así como la necesidad de hacerlos visibles a través de una educación literaria que tenga en cuenta al sujeto lector. Ofrece estrategias didácticas en relación con la obra de Montserrat del Amo, una de las escritoras más significativas en la literatura infantil, cuyas propuestas lúdicas favorecen el fomento de la educación literaria y del intertexto lector. Clara Eugenia Peragón López dedica su capítulo al análisis de un hecho literario singular: la escritura en el espacio público. A ellas la palabra dedicada. El espacio público literaturizado a través de la escritura expuesta como recurso para la educación literaria ofrece propuestas de intervención didáctica para fomentar la competencia literaria. Los textos expuestos en espacios, fundamentalmente urbanos, en fachadas y en monumentos se constituyen en recursos valiosos para la educación literaria por su carácter interdisciplinar y sus valores como referentes históricos. Especial atención ofrecen los textos que dan visibilidad a las escritoras españolas de los siglos XIX y XX, por lo que la perspectiva de género añade un valor simbólico fundamental. El profesor Francisco José Sánchez García reflexiona sobre cuestiones de absoluta actualidad: El plagio académico de los políticos españoles. (Pre)textos y contextos en los límites sobre el discurso ajeno. Este trabajo cobra especial importancia por su singularidad en el ámbito de la escritura académica y porque aborda cuestiones candentes que han traspasado los límites de la Academia y han sido objeto de polémica en la prensa y en redes sociales. A la luz de los textos de líderes políticos muy conocidos, ofrece una taxonomía del plagio donde quedan reseñadas las paráfrasis y los textos mal citados.
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María Rosal Nadales
El capítulo que cierra esta obra puede entenderse a modo conclusión, en diálogo con los textos anteriores. Remedios Sánchez García revisa el concepto de la didáctica de la literatura en Del arte a la aplicación. De qué hablamos cuando hablamos de Didáctica de la Literatura. Aborda las dificultades para el desarrollo de la competencia literaria en las aulas del presente siglo. Realiza una profunda reflexión sobre las didácticas específicas para situar el énfasis en el canon escolar, entendido en continua evolución para formar a ciudadanos y a ciudadanas críticos capaces de comprender, discutir e interactuar en la construcción de un mundo que cada día presenta nuevos y más difíciles retos.
MARÍA ROSAL NADALES
Universidad de Córdoba
Parte I EL CONCEPTO DE CONCIENCIA IDIOMÁTICA EN LINGÜÍSTICA Y EN DIDÁCTICA DE LA LENGUA. EL PROBLEMA Y SU RADICAL HISTORICIDAD
PABLO APARICIO DURÁN
Universidad de Granada
1. LÍMITES IDEOLÓGICOS DEL CONCEPTO DE CONCIENCIA IDIOMÁTICA El objeto de este trabajo es mostrar en qué sentido (radicalmente histórico) la conciencia idiomática supone un concepto límite tanto para la lingüística teórica (Montes Giraldo, 2006 y 2007) como para la enseñanza y aprendizaje de lenguas (Aparicio, 2018). Nuestra hipótesis es la siguiente: el concepto de conciencia idiomática se resiste a funcionar como categoría de análisis lingüístico, incluso en la lingüística del texto, porque sobre el término aletea el espectro de lo inconsciente. Pero el elemento subjetivo de todo discurso no es el problema; este queda perfectamente transcrito por nociones al uso como las de estilo, influencia, tono, voz, cultura, etc. En efecto, todos estos conceptos tienen cabida en los discursos de la lingüística y la didáctica de la lengua porque permiten objetivar lo individual; se inscriben sin inconveniente alguno en el campo del saber cimentado desde las
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Pablo Aparicio Durán
nociones de sistema y agente, o lo que es lo mismo, lengua y hablante, permitiendo así que la problemática histórica de la noción de sujeto se resuelva de forma ahistórica (i.e., universal, fenomenológica y -en todo caso- evolucionista). Solo así, transcrita en categorías propias de una disciplina sistemática, se legitima la noción de individuo propia de la coyuntura histórica que llamamos modernidad (y hoy posmodernidad). Una noción que, como decimos, solo es objetivable mediante un método de estudio que la presente -en última instanciacomo despolitizada: libre en su núcleo auténtico, creativo, íntimo, etc. En definitiva, una discusión como esta, dentro de un campo de estudios que aspira a renovar cada día su cientificidad, puede resultar marginal; pero tanto el descarte como el encaje metodológico de cualquier tema siempre será sintomático de la historicidad en la que se han consolidado las cuestiones centrales dentro de una disciplina. Y es que el debate sobre el conocimiento en nuestra coyuntura histórica gira en torno a la propiedad del método (Aparicio 2018: 126-172). En las ciencias humanas, el encaje de las categorías (forma, función, agente, sistema, texto, contexto, componente, competencia, etc.) es el método; es decir, el método hace al objeto (Rodríguez 2015: 57-59). Estas sirven o no a tal efecto, dependiendo de si se presenta el objeto de estudio en perspectiva, esto es, dividido en múltiples aspectos o aristas, porque es ese perspectivismo el que opera la necesaria legitimación de la que ahora hablaremos. Por eso queremos hacer notar que el tema de la conciencia idiomática escaparía a esta metodologización de tipo empirista/fenomenológica: al incidirse conceptualmente sobre el aspecto cualitativo y, por tanto, evaluativo de la expresión, resultaría casi imposible deslindar al sujeto/hablante de su educación (concepto que por sí solo se ha forjado al calor del perspectivismo pedagógico, social, etc.) o de su formación (se entiende que particular). Igualmente, insuficiente resulta adscribir dicha conciencia al concepto de cultura, porque, si bien este habla de creencias y actitudes, lo suele hacer adoptando una perspectiva etnológica con vocación panorámica. Dicho de otro modo, el concepto de conciencia idiomática significa precisamente la imposibilidad de elevar el hecho idiomático de, pongamos por caso, la elegancia en la prosa, el particular un sí es no es castizo en la conversación informal o la subversión impune del anglicismo o la corrección política -por nombrar cuatro de las mil caras de la conciencia idiomática- a categorías sistemáticas. Y, sin embargo,
El concepto de conciencia idiomática en lingüística
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es imposible no reparar en ella como mérito (social) de quien se expresa elegantemente, pero sin pedantería o hace explícito lo que la corrección política resuelve con la frase hecha, etc. Por último, el hecho de que tal conciencia pueda o no considerarse plenamente en el caso de un hablante no nativo, plantea todavía más dudas en lo que a enseñanza de lenguas extranjeras o segundas lenguas se refiere. Pero tampoco se puede negar la pregunta, porque resulta evidente que hay algo indefinible tanto en el uso normal del propio idioma como en el excepcional de quien lo adopta y hace suyo. Lo que nosotros queremos resaltar aquí no es otra cosa que la base histórica (objetiva, por tanto) que sustenta el debate, a saber: las relaciones sociales y su matriz ideológica (Rodríguez, 1990), que no es otra cosa que la noción dominante que aquellas legitiman en la práctica, es decir, en el despliegue discursivo, explícito o implícito, de la problemática histórica (o presupuesto) en la que dichas relaciones se debaten. En el caso de nuestras relaciones sociales, esa matriz es la idea del sujeto libre. Esto quiere decir que cualquier discurso (también los de la lingüística y la didáctica) ofrecerá en cada caso una particular versión de su principal presupuesto: la subjetividad libre. Un discurso que pretendiera subvertir esta idea, por cierto, no sería necesariamente tenido por ilegítimo; la matriz alimenta sobre todo la contradicción, es decir, la dialéctica y la saturación de respuestas a un mismo problema. El cientifismo, por ejemplo, cuando demuestra que nuestras respuestas ante ciertos estímulos corresponden a determinados mecanismos de tipo genético/epigenético, no hace más que reforzar la trascendencia (y por tanto la ahistoricidad) del sujeto empírico. En cambio, sí sería ilegítimo un discurso que atentara contra el núcleo ideológico, que presupusiera otra matriz distinta del sujeto libre; por ejemplo, un discurso de tipo feudalizante y organicista, como el de la oposición de los talibanes a la liberación de la mujer, etc. Al sujeto libre le pertenece, ante todo, su propia subjetividad, hasta el punto de ser esta, en esencia, libre -y he ahí la clave- de su historia1. Así pues, la inmanencia del código (el hablar de los ejes de la selección y la combinación, por ejemplo) será, en última instancia, una
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Para superar esta contradicción, la ideología dominante hablará de contexto o marco sociohistórico, presión ambiental, etc.
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Pablo Aparicio Durán
manera de drenar la historicidad material del lenguaje. Son estos procesos de abstracción metodológica lo que nos permite hablar de ideología y lingüística teórica (Rodríguez, 2001: 61-127); mientras que la trascendencia del uso (idiomático en tanto que referente a notas de estilo, voz, influencia, tendencia, etc.) quedará ligado (por descarte del método) a lo ideológico, y, por tanto, a lo histórico, cuestionándose así su estudio objetivo o aséptico. Y no porque no se haya decantado el concepto al máximo desde el más puro empirismo: por supuesto, la consciencia (lo cognoscitivo) quedará en el lugar objetivo de la neurociencia o la filosofía (fenomenológica); y, la conciencia (lo valorativo), en el de lo subjetivo o estético. Este último aspecto del lenguaje, a su vez, se desdoblará en sus elementos o componentes sociales, por un lado; y en lo pragmático y psicológico, por otro. El problema es que lo sociológico solo cuenta para el análisis de lo colectivo; mientras que lo psicológico pierde su concreción epistemológica al nivel del individuo, precisamente porque el núcleo de la noción de hablante debe quedar libre de cualquier relación radical con la historicidad de su discurso; relación que se establecería también como clave interpretativa de las dialécticas sobre las que tanto la lingüística como la didáctica de la lengua han construido sus respectivos tipos de saberes. Y eso es forzar mucho los límites del discurso.
2. LA CONCIENCIA IDIOMÁTICA COMO SÍNTOMA DEL INCONSCIENTE IDEOLÓGICO EN LINGÜÍSTICA El problema es, pues, el de los límites ideológicos del propio discurso sobre el fenómeno comunicativo. El término conciencia idiomática alude inseparablemente a dos problemas que, en las ciencias humanas en general, y en la lingüística en particular, se resisten -por motivos que acabamos de explicar- a aparecer vinculados en esencia2, a saber: la psicología, por un lado; y la historicidad, por otro. 2
Desde la “psicología individual” o “de los pueblos” de la escuela de Leipzig, se habla de la influencia de lo social en lo psicológico, incluso de “inconsciente colectivo”.
El concepto de conciencia idiomática en lingüística
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Este deslinde categorial ha sido tradicionalmente notable en lingüística teórica. José Joaquín Montes Giraldo (2007) apunta, en un breve pero fundamental trabajo sobre el concepto de conciencia idiomática, lo siguiente: Me ha preocupado siempre superar la aporía que presenta la lingüística saussureana y, en general, el estructuralismo lingüístico, de una lingüística que ignora los factores histórico-sociales y pretende explicarlo todo dentro de un rígido inmanentismo, con absoluto desprecio por los valores ligados indisolublemente al idioma o lengua histórica (2007: 405). Para Montes Giraldo, la lingüística de lo idiomático supone el “estudio trascendente del idioma” opuesto al “estudio inmanente del código” (2007: 406). Esa trascendencia a la que se alude, sin embargo, se reduce a la función social (separadora). Esto es, a las nociones de “identidad o alteridad, que son de naturaleza social, idiomática, sensación de pertenencia o no a una determinada comunidad hablante, de valoración de usos […] Si posee función separadora, es obvia su naturaleza social, esto es, idiomática” (2007: 408). Ahora bien, nosotros trataremos de argumentar por qué esa valoración de usos es concretamente donde la historicidad queda reprimida, esto es, en tanto que expresión directa de la historicidad del sujeto. Esa valoración de usos del idioma es para nosotros un elemento efectivamente separador, sí, pero solo en el sentido ideológico de separar el valor del discurso de la idea de su radical historicidad. Se trata pues de una valoración que es efecto de un determinado inconsciente ideológico; o lo que es lo mismo, del espectro de la historicidad del sujeto operando al nivel de la conciencia idiomática: en realidad, de la peculiar manera en que cada hablante contradice su propia historicidad. Se trata de un inconsciente ideológico cuya naturaleza es social, es decir: económica, política e ideológica. De ahí que hablemos, con Juan Carlos Rodríguez (1990), de discursos propios de una determinada formación social (literatura, ciencia, religión, moral, filosofía, antropología, periodismo, etc.), en la cual cada individuo se inscribe mediante su particular forma de expresar las contradicciones; esto es, su forma de transcribir inconscientemente la matriz ideológica específica. Creemos que es ahí donde el hablante (de)muestra su conciencia idiomática; y que es precisamente en virtud de este análisis
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Pablo Aparicio Durán
radicalmente histórico del discurso por lo que se puede hablar objetivamente del valor social (i.e., histórico/ideológico) de la expresión. De las vicisitudes de esta norma o matriz intersubjetiva (la cual se articula desde los distintos discursos legítimos en una determinada formación social) es de lo que estamos hablando, en el fondo, cuando hablamos de conciencia idiomática. Esto es lo que significa que cada cual pueda valorar su manera de expresar(se) sin saber qué es lo que valora exactamente; habría que entender, pues, en concreto, que cada cual lo hace desde su propio inconsciente ideológico, es decir, desde su particular relación con una Norma ideológica. Si bien el tratamiento del concepto es “particularmente escaso y confuso en la bibliografía lingüística” (Montes Giraldo, 2007: 408), en absoluto puede decirse que esta haya sido ajena al valor social de lo idiomático en nuestra sociedad. Si entendemos este como la trascendencia (privada/pública) que el código (y, por tanto, su uso) tiene para los hablantes nos daremos cuenta de que el tema está siempre latente: se puede hablar de una conciencia idiomática que, a pesar de haber suscitado históricamente ciertas disquisiciones y célebres disputas a nivel explícito3, es general y está en el ambiente (desde lo académico/institucional a lo lego). Ahora bien, nuestra coyuntura histórica hace una lectura muy concreta de esa trascendencia. Así comparece el término dos veces (los únicos dos casos que arroja el CORDE) en un mismo texto de Amado Alonso (1979): El triunfo de toda forma lingüística es siempre el triunfo de una preferencia y de un gusto colectivos; nunca se debe a un crecimiento natural. Las formas plenas que prefiere Valdés no sólo son legítimas lingüísticamente por el mero hecho de existir, sino que juegan un papel importante en la vida entera del idioma, pues ellas son un hito de referencia, una orientación para las formas dispersamente alteradas, que funciona realmente en la conciencia idiomática de los hablantes entre los dos extremos de la docilidad y la indiferencia (1979: 32). […] Y aunque es cierto que los más atentos y exigentes practican y recomiendan la distinción ll-y, también lo es que los igualadores de 3
Desde el Diálogo de la lengua a las polémicas entre puristas y casticistas en el siglo XVIII. Para un comentario de esto último, véase (Lázaro Carreter: 577-580)